Mostrando entradas con la etiqueta Sopas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sopas. Mostrar todas las entradas
14 octubre, 2016

Curry de calabaza y mango con castañas [Ansiada lluvia]

En ocasiones me da un poco de rabia que, en ciertas cosas, el elfo y yo tengamos gustos muy diferentes en la cocina. Pero cuando preparo una olla como la de este de curry de calabaza y mango con castañas se me pasa, ¡toda para mí! Obviamente no me la comí en una sentada -casi-, así que me ha venido genial para disfrutar la receta al máximo estos días de, por fin, otoño real. ¡Con lluvia y todo! Ni si quiera me importa tanto el catarrazo y el dolor de garganta con el que me he levantado hoy.

Pumpkin mango curry with chestnuts

La temporada oficial de calabaza ya ha empezado y no es lo único que he estado cocinando con mi maravillosa hortaliza. De hecho, al limpiar el congelador saqué las últimas reservas de puré de calabaza del año pasado y aproveché para hornear; pronto compartiré la receta por aquí. El caso es que una de mis combinaciones favoritísimas, cuando se trata de platos de cuchara calabaciles, es con especias de curry y mucho jengibre, comfort food del bueno. Además es mi base predilecta para añadir lo que más me apetezca en ese momento, por ejemplo tofu salteado, langostinos cocidos, queso, huevo duro picadito, pan tostado, etc.



En esta ocasión el toque especial lo pone el delicioso mango que enriquece la salsa con un sabor un aroma maravillosos, dando un toque tropical a un plato tan otoñal y hogareño. Bueno, tropical sí, pero son mangos nacionales, además de una calidad buenísima. Fueron un regalo del fantástico equipo de Exotic Fruit, que trabajan en Málaga produciendo un buen surtido de frutas tropicales que son un manjar. Sus aguacates son otra maravilla, en serio. ¡Gracias por el regalazo!

Y claro, la bajada de temperaturas y la lluvia ha traído el antojo de castañas. En realidad se me despertó unos días antes, aún con calorcillo, cuando me vino el aroma de la primera castañera que me he cruzado este año mientras hacía unas gestiones por la calle. No era el momento de comprar castañas pero ese aroma... ay, ese aroma! Así que, cuando conseguí unas castañas recién cogidas, las preparé para añadirlas al plato. Mi amada calabaza es que va bien con todo :).

Pumpkin mango curry with chestnuts

Receta de curry de calabaza y mango con castañas
Inspiración: ¡el otoño!
Ingredientes aproximados para 2-4 personas

- 1 calabaza tipo butternut mediana
- 1 trocito de jengibre fresco (o trozaco, al gusto)
- 1 cebolla dulce o 2 cebolletas
- 1 tallo de apio
- 1 cucharadita de mezcla de especias de curry
- 1 cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 cucharadita de semillas de  mostaza
- 1 cucharadita de semillas de cilantro
- 1/2 cucharadita de ajo granulado
- 1/4 cucharadita de pimentón
- 1 pizca de pimentón picante o cayena
- 1 pizca de canela
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 pizca de cardamomo
- 1/2 taza de puré de mango o 150-170 g de mango pelado
- 200 g de tomates en conserva (si son caseros como los míos, ¡mejor!)
- 1 limón
- salsa worcestershire
- vino blanco
- caldo de verduras o agua
- 1 puñado de castañas peladas
- 3-4 manojos de brotes de espinacas
- aceite de oliva virgen extra
- pimienta negra
- sal

Empezar preparando todas las verduras. Pelar la calabaza, retirar las semillas y cortar en cubos. Picar el apio y la cebolla. Trocear el mango en cubos sin la piel ni el hueso. Pelar y picar o rallar el jengibre. Machacar un poco las semillas de mostaza y las de cilantro.

Colocar todas las especias en una olla o cazuela con un poco de aceite de oliva y calentar hasta que suelten su aroma. Añadir el jengibre y la cebolla, y remover bien. Salar ligeramente y dejar que se poche un poco. Incorporar el apio, dar unas vueltas y agregar el tomate. Machacar para deshacerlo un poco.

Echar la calabaza, dar un golpe de pimienta y remover a fuego fuerte. Echar zumo de limón y salsa worcestershire al gusto. Regar con el vino y dejar que evapore el alcohol. Incorporar el mango, remover bien y cubrir con caldo o agua. Agregar las castañas, bajar el fuego y dejar cocer hasta que la calabaza esté muy, muy tierna.

Vigilar el nivel de líquido y corregir de sal. Si el mango no era muy dulce, quizá hará falta un toque de azúcaro miel. Echar las espinacas al final, con el fuego apagado, tapar y dejar que se cocinen con el calor. Remover bien y servir al gusto.

* Notas:

- Yo tenía dos mangos muy maduros -a propósito- que trituré para conseguir un puré meloso, dulzón y muy aromático. Si no tenéis la suerte de disponer de lo mismo, usad un mango en su punto que tenga buen aroma, troceado en cubos pequeños. Buscad mangos nacionales siempre que sea posible.
- Las especias van un poco al gusto de cada uno. Yo normalmente las echo a ojo, la verdad.
- Se pueden usar castañas ya cocidas o inluso congeladas, ajustando los tiempos en la olla.

 Pumpkin mango curry with chestnuts

Ay, que ha salido el sol. Bueno, me viene bien para ir a la compra ahora, pero que no vuelvan a subir más las temperaturas, por favor. Ya he guardado, definitivamente, toda la ropa de verano. Me encantan los jerséis finitos y las chaquetas de entretiempo :).
¡Buen fin de semana! Recordad que el domingo tenemos una cita gastronómica especial :D.

17 febrero, 2016

Pochas navarras al curry. Receta reconfortante de cuchara para el HEMC#71

Poco a poco vuelvo a ser persona, una persona que vive pegada a un paquete de pañuelos, pero persona al fin y al cabo. Porque menuda semanita he pasado, y qué frustrante es saber que tienes mil cosas que hacer pero que el cuerpo no te de para más. Lo peor de estar enfermo es que encima apenas tienes apetito y se duerme fatal, por lo que el estado de debilidad general se acentúa y la cosa empeora. Menos mal que ahora tengo hambre a todas horas y estoy compensando con platos reconfortantes de cuchara como estas pochas navarras al curry. Ayer hice otra cazuela y pienso repetir comida hoy, que con este frío -¡¡por fin!!- entran de maravilla. Además participo en el HEMC#71 de este mes, dedicado, cómo no, a las legumbres.

Pochas al curry

He estado durmiendo mal no sólo por el propio malestar y los constantes ataques de tos. Primero lo pasaba mal por el elfo, y es que me da mucho apuro molestar a los demás por la noche, a pesar de que luego él ni se entera de la mitad de mis desventuras nocturnas -es un poco como mi padre en ese sentido, que ya se podía tambalear la casa que él sigue roncando-. Intentar toser bajito no funciona mucho, al final terminaba ahogándome yo sola. Encima cuando estoy enferma mi mente decide unirse a la fiesta y tengo pesadillas, que luego no recuerdo pero me hacen despertarme empapada en sudor y con un mal cuerpo terrible. La fiebre tampoco ayuda, no. Ah, y hay que sumar las visitas al baño porque claro, me he pasado los días bebiendo agua y tomando infusiones, así que la vejiba llega a ciertos límites insalvables que hay que solucionar de madrugada.

Pochas al curry

Ahora con estas olas de frío que yo tan feliz he recibido, parece que en Madrid hay alerta de gripe. Espero que este año pase de largo al menos por mi familia, madrileña y murciana, que el año pasado pegó fuerte y esta sí que te deja hecho una pena durante muchos días. Yo, como decía al principio, estoy aprovechando más que nunca para disfrutar de mis platos de cuchara favoritos, y estas pochas navarras al curry se han convertido en receta estrella del invierno desde que las cociné la primera vez. Cuando cocino legumbres suelo seguir el método de mi madre usando las verduras que tenga en la despensa, salvo que use lentejas rojas que entonces me decanto por inspiración india. Me apetecía sin embargo usar el curry con otras legumbres, y al final me decidí a probar con un tarro de pochas cocidas que me encontré de casualidad en una tienda.

Pochas al curry

Las pochas navarras han sido todo un descubrimiento, ¡qué legumbre más rica! Hacía tiempo que las quería probar porque había leído mucho sobre sus virtudes, y no me engañaban. Son delicadísimas, tiernas, mantecosas y muy digestivas. Me falta probarlas frescas y en el típico estofado navarro de verano, pero espero que nadie se ofenda por mi "plato fusión". Se puede preparar un curry vegetariano como este con alubias blancas corrientes, pero a mí las pochas me han conquistado. En este caso las disfrutamos tal cual, pero para que cundan más están estupendas también con arroz blanco, mijo o con quinoa, y así hacemos un plato más completo.

HEMC #71 - Legumbres


Receta de pochas navarras al curry
Inspiración: Mauritian Curry de Vegan Lovlie
Ingredientes para 2-4 raciones

- 420 g de pochas navarras cocidas
- 1 cebolla dulce no muy grande
- 1 diente de ajo
- 1 trocito de jengibre fresco
- 1 cucharada de cúrcuma
- 1 cucharadita de mezcla de especias para curry
- 1 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de hinojo molio
- 1/2 cucharadita de cilantro molido
- 1 chorrito de vino blanco
- 2 tomates de rama maduritos
- 1 o 2 chiles o guindillas (opcional)
- 1/2 cucharadita de vinagre de manzana o de Jerez
- caldo de verduras o agua
- perejil o cilantro fresco
- aceite de oliva virgen extra
- sal y pimienta al gusto

Picar la cebolla, el diente de ajo, el trocito de jengibre y los chiles o guindillas, desechando las semillas. Cortar en cubos pequeños los tomates y picar un buen manojo de perejil o cilantro lavados previamente. Sacar las pochas del tarro con suavidad, escurrir y enjuagar con cuidado.

Calentar un poco de aceite en una cazuela y echar la cebolla con el ajo y el jengibre, removiendo bien durante menos de un minuto. Añadir todas las especias, dejar que suelten su aroma unos segundos y añadir un poco de agua para formar una pasta. Cocinar a fuego medio unos 5 minutos, vigilando que no se seque para evitar que se queme.

Regar con el vino, echar los tomates y cocinar hasta que se empiecen a deshacer. Añadir una pizca de sal y chafar con la espátula. Incorporar también el chilo o guindilla, si se usan. Agregar las pochas, remover con suavidad y añadir el vinagre. Cubrir con caldo o agua al gusto, salpimentar ligeramente, tapar y dejar cocer unos 15 minutos.

Comprobar el punto de cocción y el nivel de líquido, ajustándolo según se prefiera más o menos caldoso. Corregir de sal y servir con perejil o cilantro fresco picado.

Pochas al curry

El viernes es posible que me codee con famosos. Bueno, "codearme" es quizá una palabra algo ambiciosa, y no sé cuál será el nivel de famoseo, pero al menos pulularé entre gente conocidilla. En realidad lo único que voy a hacer es acompañar a mi suegra a un desfile de la Fashion Week, que siempre la invitan por contactos con sus pacientes. Al menos será interesante :).
¡Abrigáos bien!
29 noviembre, 2015

Curry ligero de calabaza para despedir noviembre

¡Se nos acaba noviembre! Un mes que ha estado lleno de cosas pero que al mismo tiempo ha pasado volando. Aunque últimamente todos los meses pasan volando... o será más bien que mi reloj interno ha pegado un acelerón. Claro que todo es cuestión de perspectiva, al principio todo parece lejano y de repente, ¡pam! Los días se nos escapan sin darnos cuenta.

El caso es que ya ha empezado la cuenta atrás para la Navidad y este año tengo muchísimas más ganas - si eso es posible en mí - de volver a casa para la fiestas y disfrutarlas al máximo. Antes de eso tengo mil cosas por hacer así que se prevee una primera quincena de diciembre intensa, pero no nos estresemos por adelantado. Para compensar las chorrocientas calorías que vendrán, termino el mes con una receta ligera de curry de calabaza.

Pumpkin squash curry

Sí, más calabaza, ya lo avisé. Como mi querida Rosi, no me canso de ella ni pienso dejarla de lado ahora que se nos empieza a despedir el otoño. Que las calabazas duran todo el año y no es mala idea tenerla en la recámara para platos sencillos como este para cuando tengamos que recuperarnos un poco de las fiestas. Esta es una receta muy de andar por casa, de las mías, básica pero muy reconfortante, saciante y ligera a la vez.

Se puede usar como base para muchas variaciones más completas, por ejemplo añadiendo legumbres - un bote de buenos garbanzos cocidos sería muy práctico, añadido al final -, proteínas - animal o vegetal, está muy rico con tofu, restos de pollo asado o con unas gambas -, o cereales como arroz integral o mijo. Se pueden ajustar las especias al gusto, añadir otras verduras, cambiar la textura, etc. A mí me gusta que la calabaza quede casi deshecha, pero sin que desaparezca del todo, y nunca puede faltar algo de pan. Por cierto, voy ahora mismo a ponerme a amasar.

Pumpkin squash curry


Curry ligero de calabaza Inspiración: yo misma
Ingredientes para unas 4-6 raciones

- 1 cucharadita de semillas de comino
- 1 cucharadita de semillas de mostaza blanca o negra
 - 1 cucharadita de cúrcuma molida
- 1 cebolla dulce
- 1 diente de ajo
- 1 trocito de jengibre fresco
- 1 calabaza mediana tipo butternut (cacahuete)
- 1-2 cucharaditas de mezcla de curry
- 1 chorro de vino blanco
- 1/2 cucharadita de concentrado de tomate (opcional)
- 1 bote de tomate natural en conserva (casero, si es posible)
- 1 cucharada de zumo de lima o limón
- 1/2 cucharadita de vinagre de manzana o de arroz
- caldo de verduras o agua
- leche ligera de coco o nata vegetal (me gustan de arroz y de avena)
- cilantro fresco o perejil
- levadura en copos
- queso fresco batido desnatado o yogur para servir
- pimienta negra - aceite de oliva virgen extra
- azúcar moreno (opcional)
- sal

Pelar la calabaza usando un pelaverduras, cortar los extremos, abrir por la mitad y sacar las semillas. Trocear en cubos pequeños y reservar. Pelar y picar el jengibre, el diente de ajo y la cebolla.

Calentar una cazuela, olla o cocotte y tostar ligeramente las semillas de comino, mostaza y la cúrcuma. Añadir un poco de aceite, mezclar bien y echar la cebolla con una pizca de sal. Dejar que se poche a fuego suave antes de incorporar el jengibre y el ajo.

Dar unas vueltas y agregar la calabaza con la mezcla de curry. Dorar unos minutos y regar con el vino. Cuando se evapore el alcohol, echar el concentrado de tomate, el tomate en conserva, el zumo de limón y el vinagre. Remover bien y salpimentar. Esperar a que reduzca un poco el líquido, cubrir con caldo, llevar a ebullición y cocer a fuego medio-lento hasta que la calabaza esté muy tierna.

Añadir unos 200 ml de leche de coco o nata vegetal al gusto, removiendo bien, y dejar cocer unos 10 minutos más. Corregir de sal o el nivel de acidez añadiendo un poco de azúcar moreno, si fuera necesario. Servir con levadura en copos, una cucharada de queso fresco, perejil o cilantro picado y pimienta negra recién molida.

Pumpkin squash curry

¡Feliz domingo!
10 octubre, 2015

Crema de champiñones y ajo negro para enfrentarse a borrascas

Interrumpimos la programación calabacil para traer un plato de cuchara calentito, ligero pero nutritivo y muy reconfortante. Estamos ya en temporada de setas silvestres pero los champiñones son un buen producto con el que se puede preparar una crema deliciosa, perfecta para los días de lluvia y fresco que nos esperan en este puente. Esta crema de champiñones y ajo negro tiene un sabor penetrante cuyos aromas inundan la cocina despertando el apetito. El ajo negro potencia muchísimo los sabores de muchos vegetales, y los hongos no son una excepción.

Mushroom cream soup with black garlic

¿Tenéis muchos planes para este fin de semana largo? Mis suegros se han ido a la playa - como tantísimos madrileños y gente de alrededores - y nosotros esperábamos a la previsión del tiempo para organizarnos estos días. Vista la cantidad de agua que nos amenaza me temo que no va a ser este el fin de semana de excursiones otoñales, habrá plan casero y salidas al cine. Hoy luce el sol, pero precisamente el elfo tiene uno de sus torneos de cosas frikis, así que yo aprovecharé para hacer cosas útiles en casa.

Mushroom cream soup with black garlic

Volviendo a la crema, a mí me gusta con su buen sabor a champiñones y con una textura, bueno, cremosa. No queda fina ni delicada pero es que no soy muy aficionada a diluir el sabor demasiado con leche, nata o lácteos sucedáneos, ni tampoco a aguarla demasiado o a pasarla por un chino. Para mí, un plato de cuchara como este tiene que alimentar cuerpo y alma, así que se tiene que sentir la textura de sus ingredientes, y ser un poco rústica. Pero eh, cada uno es libre de ajustar los ingredientes y técnicas a su gusto ;).

Mushroom cream soup with black garlic

Receta de crema de champiñones y ajo negro
Autor: Liliana Fuchs
Ingredientes para unas 4-6 raciones

- 500-600 g g de champiñones
- 1 cebolla dulce
- 1 puerro
- 2-3 dientes de ajo negro
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 cucharadita de salsa Worcestershire
- 1 cucharadita de vinagre de Jerez o vinagre balsámico
- un chorro de vino tinto
-  caldo de verduras o agua
- tomillo fresco
- nata vegetal (de avena en este caso)
- aceite de oliva virgen extra
- pimienta negra
- sal

Lavar muy bien los champiñones, cortando un poco de la base del tallo si hiciera falta para retirar las impurezas. Trocear groseramente a cuchillo y reservar. Lavar bien los puerros, cortar en todajas y picar la cebolla dulce.

Calentar un poco de aceite de oliva en una olla o cazuela y pochar la cebolla a fuego suave con una pizca de sal. Añadir el puerro y cocinar unos 5 minutos. Incorporar los dientes de ajo negro picados, dar unas vueltas y añadir los champiñones.

Agregar el comino, la salsa Worcestershire, el vinagre y un chorro de vino. Cuando se evapore el alcohol, cubrir con caldo o agua, llevar a ebullición, bajar el fuego y dejar cocer hasta que los champiñones estén bien tiernos.

Triturar ajustando la cantidad de líquido al gusto y corregir de sal. Se puede pasar por un chino, pero a mí me gusta que quede consistente. Servir con un chorrito de nata vegeta, unas gotas de buen aceite, tomillo fresco al gusto y un golpe de pimienta negra.

Mushroom cream soup with black garlic

Si mañana no llueve a lo bestia me sentiré muy decepcionada. Espero que los señores del Tiempo no nos hayan estafado esta vez.
¡Feliz puente!
26 febrero, 2015

Crema de col lombarda con pera al anís estrellado {Recetas con coles de temporada con Ventanas Verdes}

El mes pasado nos retrasamos pero volvemos a la carga puntuales en febrero; recuperamos nuestra habitual fecha de publicación el último jueves del mes con nuestras propuestas saludables en Ventanas Verdes. En esta ocasión el tema elegido es un producto de temporada tan rico como sano y versátil: las coles. Una familia de vegetales tradicionalmente no muy populares, pero que afortunadamente creo que últimamente se están recuperando y se vuelven a ver en muchas recetas de todo tipo. Mi receta: crema de col lombarda con pera al anís estrellado.

Red cabbage cream soup


Llevo unos días de falta de sueño que al final me pasarán factura, entre unas cosas y otras. Tras las malísimas noches de gripe creo que cogí mal ritmo y me he estado despertando demasiad temprano en las últimas semanas, a lo que sumamos el desajuste total del pasado domingo-lunes "por culpa" de los Oscar. A pesar de mis esfuerzos no conseguí dormir nada de siesta, así que me acosté a las 22.30 para levantarme a la 1.30 y ya no volver a cerrar el ojo hasta las 23.00 del lunes. Pero yo me lo pasé genial una vez más siguiendo la ceremonia en directo en compañía virtual de mucha gente, y además quedé contenta con los premios.

Red cabbage cream soup

El martes madrugón otra vez porque venía mi madre de visita y tenía que terminar un par de cosillas, hornear un pan para nuestros desayunos* y dejar la casa impoluta decente. Pasamos un día estupendo de mucho andar, salvo por el maldito viento congelado que te hiela las entrañas en según qué calles madrileñas, aunque escribo esto el miércoles temprano y todavía no sé qué nos deparará el día. Ya os contaré :).

Lo malo es que mi madre está en las últimas fases de un gripazo y ya sabéis que las noches son lo peor, así que tampoco he dormido muy bien hoy, pero pobre, no me quejo, bastante tiene ella. Yo vuelvo a madrugar de más para trabajar un poquito antes de que se levante, y ya debe faltar poco, pues está saliendo el sol. Ay, lo que me gusta ver amanecer ^_^.

Red cabbage cream soup


Como decía al principio, mi receta para Ventanas Verdes en este mes de febrero es una sencilla pero deliciosa crema de col lombarda. Mis coles favoritas son el brócoli y las coles de Bruselas, pero desde que vine a Madrid estoy descubriendo las posibilidades de la lombarda. Me encanta, tiene un sabor dulzón exquisito y ese color es una preciosidad. Precisamente por ser dulzona es una buena idea combinarla con algo ácido, y tradicionalmente se prepara con manzana. Yo he querido hacer una crema con otra fruta, la pera, que le va de maravilla, y el toque del anís estrellado redondea los sabores haciendo que además sea muy digestiva y reconfortante.

Sumad más coles a vuestra dieta, son de los vegetales más saludables que podemos degustar y hay opciones para todos los gustos. No os perdáis las propuestas de mis compañeras para descubrir otras recetas estupendas con las que disfrutar en cualquier momento.

Crema de col lombarda con pera al anís estrellado
Ingredientes para 3-6 raciones

- 1 col lombarda no muy grande
- 2 puerros
- 1 pera (conferencia)
- 1-2 unidades de anís estrellado
- 1 chorrito de vino blanco
- 2-3 vasos de caldo de verduras
- nata vegetal o yogur
- cebollino fresco
- aceite de oliva virgen extra
- pimienta negra
- sal

Lavar bien la lombarda, la pera y los puerros. Retirar las hojas más externas si están dañadas, y cortar la col por la mitad. Retirar la base más gruesa y cortar en trozos. Desechar la parte más verde de los puerros y cortar la base, guardando todo esto para hacer un caldo. Trocear en medias lunas. Cortar la pera en trozos, desechando las semillas y el rabito.

Calentar un poco de aceite en el fondo de una cazuela y añadir el puerro. Pochar a fuego suave, con una pizca de sal, hasta que esté transparente. Añadir la col lombarda, y el anís, dando unas vueltas. Incorporar la pera, regar con el vino y dejar que evapore el alcohol. Salpimentar ligeramente, cubrir con el caldo, llevar a ebullición y tapar. Bajar el fuego y dejar cocer unos 25-30 minutos.

Retirar el anís y triturar con una batidora hasta dejar la textura deseada. A mí me gusta que quede espesita, y con textura tangible, no soy de las que pasan las cremas por el chino, pero sois libres de hacerlo. Corregir de sal y servir con un chorrito de nata o una cucharada de yogur y cebollino fresco picado.

Red cabbage cream 
soup

* El pan que horneé el martes ha sido una receta tuneada de Xavier Barriga, adaptando su versión de panecillos a un pan de molde grande y hermoso, cambiando algunos ingredientes. Llevo un tiempo usando su receta de base para diferentes variaciones y la verdad es que siempre me da resultados geniales. A ver si perfecciono esta última delicia y le hago honores publicando el pan por aquí.
07 febrero, 2014

Receta de crema de zanahoria y tomate con jengibre

Una de las cosas que primero me sorprendieron de vivir en Madrid - al margen de la ciudad en sí misma - es que el tiempo es mucho más cambiante que en Murcia, al menos normalmente. El lunes pasado, por ejemplo, amaneció muy cubierto con mucho frío y luego se puso a nevar durante toda la mañana (para mi alegría y alboroto, claro, aunque no cuajaba nada); pero conforme avanzó el día se fue despejando y por la tarde salió hasta el sol. Y a lo largo de esta semana hemos tenido mañanas soleadas, días ventosos, lluvia, nubes, niebla, más sol, más viento, mucha más lluvia, sol otra vez...


Seguramente a poca gente le haga gracia esta inestabilidad, más que nada porque no sabes con qué salir a la calle, pero a mí me encanta :). Pone un poco más de emoción al día a día, y además me gusta mucho comprobar cómo se ve el mundo de diferente manera según el tiempo que haga. No sé, es que la sucesión de días soleados y cálidos, como esos laaaargos veranos murcianos, termina por aburrirme. Claro que si viviera en una zona donde no deja de llover/nevar día sí-día también, acabaría igualmente harta. Si es que en la variedad está el gusto :).
Carrot tomato soup with fresh ginger

Y también en la variedad en la cocina, por supuesto. No es ningún secreto que me apasionan los platos de cuchara y que soy adicta a las cremas de verduras, y a pesar de que tengo mis recetas fijas (heredadas de mi madre), me gusta ir variando cambiando o añadiendo ingredientes. No sé dónde ví una receta de crema de tomate con zanahoria, pero la idea me resultó muy apetecible y terminé recreándola a mi gusto en casa uno de esos días especialmente fríos. Deliciosa.

Receta de crema de zanahoria y tomate con jengibre
Ingredientes para unas 4 raciones

- 1 cebolla dulce
- 1 trocito de jengibre fresco pelado (tamaño al gusto)
- 4 zanahorias hermosas
- 300 g de tomate pelado y troceado (usé un tarro de conserva casera)
- 1 chorro de vino tinto o blanco
- 1 cucharadita de cúrcuma molida
- 1/2 cucharadita de comino molido
- azúcar moreno, miel o sirope de ágave
- caldo o agua
- yogur, nata, o queso cremoso
- 1 cucharada de levadura de cerveza en copos
- pimienta negra al gusto
- 1 pizca de gomasio (o sal)
- tomillo al gusto

Picar la cebolla dulce y el jengibre fresco. Lavar bien las zanahorias, cortar el extremo, pelar ligeramente y trocearlas. Poner una olla o cazuela al fuego con un poco de aceite de oliva y pochar la cebolla con el jengibre. Añadir una pizca de cúrcuma y comino para que vayan cogiendo sabor.

Incorporar las zanahorias, dar unas vueltas a fuego fuerte y añadir el tomate, con todos sus jugos. Regar con el vino y dejar que evapore el alcohol. Dar un toque de azúcar moreno, miel o sirope para corregir la acidez. Sazonar con las especias, cubrir con agua o caldo, bajar el fuego y cocinar tapado unos 30 minutos.

Triturar con una batidora ajustando la cantidad de líquido según nos apetezca más o menos espesa. Servir bien caliente, con pimienta negra recién molida, un poco de tomillo, una cucharada de levadura de cerveza (opcional) y gomasio o sal al gusto. Acompañar con una cucharada de yogur, un chorrito de nata o queso cremoso desnatado, y un buen pan al lado.

Carrot tomato soup with fresh ginger

¡Buen fin de semana!
17 enero, 2014

Receta de crema de brócoli y rúcula (perdida en tiempos pasados)

El martes pasado estaba viendo Saber y Ganar (también conocido como el programa eterno -el día que desaparezca moriremos todos-) a puntito de ponerme con los deberes de alemán, cuando me llegó un mensaje al móvil: no habia clase. Tras mi shock inicial, pues jamás hubiera pensado que la inútil secretaría de mi EOI fuera tan eficiente como avisar por sms a los alumnos cuando surgiera un imprevisto, sonreí con cierta malicia.

Green soup


Es una sensación de alegría extraña que hacía tiempo que no recordaba, desde la Universidad. Y es que, bien pensado, es una tontería: se supone que QUEREMOS ir a clase, hemos pagado por ello y nos interesa recibir la formación. Pero si un día no hay, ¡alegría y fiesta! Además, luego se pagan las consecuencias al ir retrasados respecto al plan de temario inicial. Ayer lo pude comprobar cuando la buena de la profesora (muy maja, eso sí), alargó la clase 30 minutazos sin avisar. Ya decía yo que se me estaba haciendo eterna. 150 minutos seguidos sin descanso cansan un poquito, la verdad. Encima me estaba muriendo de hambre y el tema era precisamente la comida, menuda tortura!

En fin... esa tarde de martes la aproveché para darle caña al horno (receta que caerá por aquí pronto) y adelantar otras tareas. La verdad es que ha sido una semana muy movidita en el buen sentido, con algún que otro evento y encuentros con amigos muy esperados; a ver si puedo enseñaros algo de todo ello este fin de semana. Mientras tanto, entre dulce y dulce, os dejo una receta sana y rica.

Green soup


La primera vez que hice esta crema me gustó tanto que la he repetido muchas veces. Ha vuelto a caer recientemente porque en pleno invierno apetece mucho más, y pensé que ya era hora de compartirla por aquí. Pero resulta que ya estaba en borradores, y las fotos subidas a flickr y todo! Qué desastre. La dejé en el olvido allá por 2011 (¡¡2011!!). Espero que podáis perdonar la viejunez de las imágenes y admiréis el precioso color verde de esta crema llena de vitaminas. Igual soy rara, pero yo es que adoro el brócoli y adoro la rúcula. Juntos son un gran "sí".

Receta de crema de brócoli y rúcula
Adaptada ligeramente de Joy the Baker
Ingredientes aproximados para 2 raciones hermosas

- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 puerro
- 1 diente de ajo
- 1 brócoli mediano (400-500 gr)
- 1/2 vaso de vino blanco
- 500 ml de caldo de verduras o agua
- 2 buenos puñados de rúcula
- pimienta negra
- comino molido
- cilantro molido
- sal al gusto
- levadura de cerveza en copos
- queso fresco, yogur, nata espesa o créme fraîche

Limpiar y trocear la parte balnca del puerro, desechando la parte verde. Cortar los ramilletes del brócoli, desechando la parte dura del tronco. Picar el diente de ajo.

Calentar un poco de aceite en una cazuela y pochar el puerro a fuego medio unos minutos. Añadir el ajo, removiendo un par de minutos. Incorporar el brócoli; subir el fuego y regar con el vino blanco. Cuando se haya evaporado el alcohol, sazonar con las especias y la sal y cubrir con el caldo o el agua. Llevar a ebullición, bajar el fuego y tapar. Cocer unos 10-15 minutos, hasta que la verdura esté tierna.

Triturar en un vaso de batidora o similar en varias tandas, tomando parte del caldo, y añadiendo un puñado de la rúcula cada vez. Vaciar el vaso en otra cazuela limpia cada vez, hasta terminar con toda la verdura. Ajustar la cantidad de líquido y la textura al gusto. Calentar de nuevo a fuego medio antes de servir, probando el punto de sal y especias.

Servir humenate con levadura de cerveza (opcional), un poco de crema, queso fresco, yogur o lo que más guste. Un poco de rúcula fresca es un buen toque. Y pan. Buen pan.

Green soup



¡Buen fin de semana!
05 noviembre, 2013

Crema de zanahoria y nabo asados al curry

Los días festivos entre semana me descolocan, y más cuando alargan el finde, no sé en qué día vivo. Para mí, el viernes era como si fuera sábado, porque encima en Madrid prácticamente todos los comercios abren igual. Lo bueno ha sido que hemos tenido estos días a las primas del elfo de visita, una de ellas con su peque (y embarazada) desde Cádiz, y la otra con sus gemelos algo más mayores y su marido alemán, desde Frankfurt, donde están viviendo ahora. Así que nuestra antigua tradicional comida familiar de los sábados la recuperamos en un viernes en el que el centro comercial del barrio estaba hasta los topes.

Parque del Retiro

Lo bueno es que el domingo el elfo no tenía partido así que decidí que quería hacer como tantos madrileños: pasar el día en el Retiro. Bueno, al pobre no le hice madrugar (que ya se había hecho ilusiones de pasar un domingo de vagueo en casa), así que sobre las 9 de la mañana fui primero al mercadillo con mi suegra, y luego ya nos dirigimos al centro de la capital.

Aparcar fue un suplicio (lógico, por otro lado), pero después de dar un par de vueltas al parque conseguimos un hueco estupendo. No tuvimos el día soleado de otoño que me hubiera gustado, pero la verdad es que según avanzó la jornada las nubes grises se fueron alejando. El Retiro estaba a tope, como cabe esperar una mañana de domingo, pero me encantó recorrerlo de arriba abajo.

Parque del Retiro

Lo mejor es coger alguno de los caminos pequeños que se pierden entre las vías principales y dejarse llevar entre la vegetación y los árboles, que en estas fechas son una explosión de colores, con los suelos cubiertos de hojas secas y castañas caídas. Nos dio tiempo a pasear un poco por las vías más concurridas, comimos temprano por la zona y luego dimos un largo paseo mientras se iba poniendo el sol.

Carrot soup

Y a pesar de que me estafaron y ayer no llovió en Madrid (mientras que por el norte parece que se han inundado), tenemos un tiempo otoñal de verdad y me apetecen mucho platos de cuchara. El color naranja de esta crema puede llevar a pensar en la calabaza, conociendo mi obsesión por ella, pero esta vez se debe exclusivamente a la zanahoria. Había comprado una buena cantidad en una oferta y aproveché para asarla con un nabo hermoso antes de convertirlas en puré, con un toque de curry. A mí me gustan las cremas más bien espesas, con su buena textura, aunque hay quien prefiere añadir más líquido y colarlas para que queden finitas. En los gustos de cada uno no me meto :).
Crema de zanahoria y nabo asados
Receta totalmente improvisada por mí sobre la marcha
Ingredientes para unas 4-6 raciones

- 450 g de zanahoria
- 250 g de nabo
- 1 cebolla dulce
- 1 trocito de jengibre
- vino blanco
- cúrcuma
- salvia
- mezcla de especias gram masala o curry
- medio limón
- perejil o cilantro picado
- yogur, nata o queso fresco batido para servir

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja o fuente. Limpiar y pelar ligeramente la zanahoria y el nabo. Trocear en piezas más o menos del mismo tamaño, mezclar con un poco de aceite de oliva y salpimentar. Hornear hasta que estén bien tiernas por dentro y tostaditas por fuera.

Picar la cebolla y pocharla unos minutos con aceite de oliva en una cazuela. Añadir todas las verduras y el jengibre rallado o picado. Sazonar con cúrcuma y mezcla de especias de gram masala al gusto. Regar con un chorro de vino blanco y un poco de zumo de limón. Cubrir con agua o caldo y dejar cocer unos 15 minutos. Triturar al gusto, dejando la textura deseada, añadiendo más o menos líquido. Servir con un poco de nata, yogur, crème fraîche o queso fresco, al gusto.

Carrot soup

Ay, qué poquito queda ya para diciembre y para ya-sabéis-qué... pronto comenzará el festival de las galletas y lebkuchen en esta casa :). Aunque antes tengo varios cumpleaños familiares y ando dándole vueltas a la cabeza con qué puedo preparar para regalar... Bueno, ya veremos. ¡Espero que hayáis tenido un buen inicio de mes!
10 abril, 2013

Crema ligera de tomate asado

Esta vez conseguí regresar de Murcia sin romperme la espalda en el tren (Paula estaría orgullosa de mí). Ir en preferente ayuda, la verdad, me encanta poder estar solita en mi sillón sin nadie raro al lado (he tenido compañeros de tren MUY raros). No voy de ricachona por la vida, no os creáis, pero por esas cosas raras de Renfe el día que fui a sacarme el billete estaba más barata la oferta de clase preferente que la de turista, y tonta no soy :P.

Pero después de varios días en Madrid ciertos dolores sospechosos habituales han regresado, así que empiezo a creer que la clave está en la cama. Más bien en la almohada... Y es que cuando amueblamos nuestro pequeño apartamento, siguiendo el sabio consejo de mi suegra, invertimos en una cama decente que no nos rompiera la espalda cada noche, pero luego cometimos el error en recurrir a almohadas más bien baratas. Bueno, han cumplido su función este tiempo, pero me temo que va siendo hora de jubilarlas. Ay, cuando eres joven no eres consciente de lo que pueden fastidiar los dolores de espalda, cuello y cervicales cuando se llega a cierta edad...

Roasted tomato soup


Esta crema de tomate la preparé antes de ir a Murcia, con los últimos de esos tomates maravillosos que me había traído mi padre. Estaban ya muy maduritos pero tirarlos no era en absoluto una opción, así que busqué qué podía cocinar con ellos. Hacía tiempo que quería hacer una crema o sopa caliente donde el tomate fuera el protagonista, y esta era la ocasión perfecta. Pronto el gazpacho hará su gloriosa entrada en mis cenas habituales, pero mientras tanto sigo disfrutando de platos calientes de cuchara. Aunque no descarto preparar este verano cremas parecidas pero servidas fresquitas, pues gracias a los buenos tomates salió deliciosa.

Roasted tomatoes


Crema de tomate asado
Receta inspirada en Sprouted Kitchen
Ingredientes para unas 4 raciones

- 1 kg de buenos tomates maduros
- 2 chalotas
- 1 diente de ajo
- tomillo y romero
- 500 ml de caldo de verduras (o pollo)
- aceite de oliva virgen extra
- una pizca de azúcar
- sal
- pimienta negra
- nata espesa, crème fraîche o yogur
- albahaca fresca o perejil

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja o fuente. Lavar bien los tomates y partirlos en cuartos, procurando no desperdiciar los jugos que puedan soltar. Trocear las chalotas y pelar del diente de ajo. Repartirlo todo en la bandeja, regar con un poco de aceite de oliva y sazonar con pimienta negra y tomillo y romero al gusto. Hornear durante unos 30 minutos, o hasta que los tomates estén prácticamente desechos. Dejar enfriar un poco.

Calentar el caldo de verduras o de pollo. Añadir todo el contenido de la bandeja, aprovechando bien esos gloriosos jugos. Cocinar unos minutos a fuego suave y triturar. Se puede colar para retirar los restos de piel y semillas si se prefiere una textura más fina, aunque con estos tomates para mí no fue necesario. Corregir la posible acidez con un poco de azúcar y añadir sal al gusto. Servir con un poco de nata, yogur, crème fraîche o queso, pimienta negra recién molida y albahaca fresca o perejil picado.

Roasted tomato soup


Y no os olvidéis de un buen pan al lado, que en esta casa no tenemos miedo a los hidratos de carbono ;P.
11 febrero, 2013

Propósitos saludables : Crema de brócoli y espinacas {Ventanas Verdes}

Estos días me siento un poco desubicada al ver tantas noticias alrededor de las fiestas de Carnaval, porque no tengo tradición de celebrarlo, y la verdad que me da un poco de envidia. Recuero que cuando era pequeña sí había algún día de fiesta, y en la guardería y en el cole nos disfrazábamos y hacíamos alguna pequeña celebración, pero con el tiempo el Carnaval simplemente dejó de existir para mí como tal.

Pero me gusta conocer las tradiciones de aquellos lugares donde sí se celebra, dentro de la propia Región de Murcia y fuera de ella. Me encantaría además poder asistir un año a las fiestas de Suiza, donde la celebración del Carnaval en ciertas ciudades tiene una gran importancia y se festeja por todo lo alto, con disfraces y máscaras muy distintas a lo que se ve en zonas más cálidas. Y, por supuesto, también me encantaría ir al Mardi Gras de Nueva Orleans, aunque eso está más difícil :P.

Broccoli and spinach cream soup

El cumpleaños del viernes fue genial, lo pasamos muy bien y parece que mis tartas gustaron bastante :). Ya pondré algunas fotos y las recetas, aunque fue complicado sacar imágenes con tantos niños revoloteando alrededor! Pero hoy lunes vamos a encarar la semana y el nuevo temporal de frío con platos saludables y reconfortantes. Y es que desde Ventanas Verdes nos hemos propuesto plantear un menú completo con recetas sanas de productos de temporada. Y todas deliciosas :).

Mi aportación es humilde, una cremita de brócoli con espinacas llena de vitaminas. La preparé estando todavía en Murcia, un par de días antes de regresar a Madrid, con los brócolis que nos regaló el buen amigo de mi padre, el mismo que cultiva esas maravillosas calabazas en verano. Preparé un pequeño reportaje sobre su plantación en Directo al Paladar, os animo a echadle un vistazo para ver cómo crece este maravilloso vegetal en el campo.

Crema de brócoli y espinacas
Receta por mí
Para unas 6 raciones

- 1 puerro
- 1 cebolleta
- 1 rama de apio
- 2 dientes de ajo
- 2 patatas medianas
- 2 brócolis
- un buen manojo de espinacas frescas
- tomillo
- romero
- 1 hoja de laurel
- comino molido
- cilantro molido
- sal y pimienta negra
- aceite de oliva virgen extra
- vino blanco
- caldo de verduras o agua
- un poco de queso de cabra cremoso (opcional)

Lavar bien todas las verduras. Cortar el puerro en rodajitas, la cebolleta en cubos y el apio en trozos pequeños. Laminar los ajos, pela y trocear las patatas. Cortar las flores de los brócolis, troceando las más grandes.

Broccoli and spinach cream soup

Calentar un poco de aceite de oliva en una olla o cazuela grande. Añadir el puerro, la cebolleta y el apio, salteando un par de minutos. Incorporar los dientes de ajo y las patatas, remover bien y dejar cocinar unos minutos más. Añadir el laurel y el brócoli, subir el fuego y regar con el vino blanco. Sazonzar con las especias en cantidades al gusto, remover bien y cubrir con el caldo o con agua. Mejor no añadir demasiado líquido ya que las verduras sueltan bastante, aunque dependerá de si se prefiere una crema final más o menos espesa.

Llevar a ebullición, tapar y dejar cocer a fuego lento hasta que las verduras estén tiernas, unos 15-20 minutos. Añadir por último las espinacas y cocinar lo justo. Retirar el laurel y triturar con ayuda de una batidora. Comprobar el punto de sal y añadir zumo de limón al gusto. Se puede incorporar queso de cabra desmenuzado para que se mezcle, o añadir a cada comensal en el momento de servir.

No os perdáis los demás platos del menú saludable que han preparado mis compañeras de Ventanas Verdes:

Zumo depurativo de Natural | Cochayuyo de En Guete!!! | Hamburguesas vegetarianas de frijoles y calabaza de La flor del calabacín | Manzana, naturalmente de Gourmenderies | Ensalada de espinacas y mandarina de Tarjeta d embarque
04 febrero, 2012

Sopa de espinacas con hinojo

¡Brrrrrrrr!

Sabía que iba a llegar un temporal de frío polar en cuanto entrara febrero, ¡pero no imaginaba que sería tan fuerte! Lo malo es que por aquí en Madrid ciudad no nos ha traído nieve, con la ilusión que me haría levantarme una mañana y ver aunque fuera una capita blanca en el suelo... Y en su lugar sopla un viento tremendo, bueno, como en casi todo el país. Al vivir en un piso alto y no tener edificios muy cerca, desde nuestra casa se oye muchísimo, soplando con una amplia gama de aullidos y silbidos, golpeando las ventanas... Me recuerda a los temporales que solían ser frecuentes en mi campo de Murcia, donde sopla mucho viento. De pequeña no me gustaba nada de nada, me daba más miedo el viento fuerte que los truenos y los rayos, además hace la vida muy incómoda. En temporales así siempre me acuerdo de un corto clásico de Disney, El Viejo Molino (The Old Mill, 1937) donde los habitantes de un molino abandonado se enfrentan a una gran tormenta, y el fuerte viento sacude todo y produce sonidos tenebrosos... 
Pero al final todo pasa ;).






Ayer por suerte salí a correr temprano cuando el viento todavía era suave. Me hace gracia pensar en el tiempo que tardo ahora en equiparme para salir, pues cuando empecé allá en septiembre sólo me cambiaba las zapatillas. Por cierto, me vino genial el último (último-último-de verdad) regalo de Navidad, que los Reyes también me dejaron un detallito en casa de los abuelos del elfo, un conjunto de gorro y guantes femeninos (sí, con un agujero en el gorro para la coleta del pelo!) para correr con frío ^_^.
Los abuelos andan así-así, pero mejor. El mío está ahora mismo ingresado pero por lo que me cuenta mi madre está bien, en tratamiento y observación, pero esperan tenerlo en su casa pronto, que al fin y al cabo es donde mejor se encuentra anímicamente. Muchas gracias a todos por los comentarios de ánimo, no os imagináis lo importante que es para mí saber que puedo contar con vuestras palabras de apoyo y cariño :-).

Sopa de espinacas con hinojo

Con este tiempo, al regresar a casa y después de una duchita calentita, lo que más me apetecen son platos caldosos bien humenates. Inspirada por un par de recetas que había visto en las últimas semanas, improvisé una sopa de espinacas que me sorprendió por lo buenísima que estaba. Nueva combinación ganadora: espinacas+hinojo. Reconfortante y muy digestiva.


- 1 puerro
- 1 chalota
- 1 bulbo de hinojo
- 400 gr de espinacas frescas
- 1 tomate pelado rallado
- 1 cucharadita de concentrado de tomate (opcional)
- vino blanco
- el zumo de 1/2 limón
- 1 litro de caldo de verduras
- 1-2 hojas de laurel
- un puñado de perejil fresco
- 1 cucharada de tomillo
- 1 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de estragón
- sal y pimienta
- aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de levadura de cerveza en copos (opcional, aporta buenos nutrientes y le da más sabor)

Preparar las verduras. Desechar la parte más verde del puerro y las ramas y la base dura del hinojo (reservar las posibles hojas del hinojo, van bien para condimentar la sopa terminada). Picar ambos y la chalota muy finos, mejor si se tiene una picadora o trituradora de alimentos. Calentar un poco de aceite en una cazuela y añadir las verduras. Dar unas vueltas a fuego vivo, añadir el tomate, regar con el vino y el limón. Cuando se evapore el alcohol, añadir las hierbas aromáticas y un poco de sal. Incorporar el caldo, llevar a ebullición y dejar cocer, tapado, a fuego bajo, unos 15 minutos.

Sopa de espinacas con hinojo

Añadir las espinacas en varias tandas; pueden parecer muchas hojas pero a medida que se cocinan se van reduciendo y fundiéndose en el caldo. Tapar y dejar cocer a fuego mínimo unos 10 minutos más. Salpimentar al gusto y añadir la levadura, en su caso, removiendo bien para que se integren. Servir bien caliente con un buen pan a mano.
27 noviembre, 2011

Sopa de calabaza y boniato

¡Estoy machacada! Pero feliz :)
Me he pegado un buen madrugón (ya sabéis, de esos en que las calles aún no están puestas) para poder desayunar bien antes de prepararme para ir hacia la carrera. ¡Qué frío hacía antes de amanecer! Pero iba con mucha motivación, aunque con algo de miedo por mi pie... Al final sólo me ha dado alguna molestia al principio, espero que mañana no tenga muchas secuelas!
A pesar de ir sola me lo he pasado muy bien; había muchísima gente y eso ha ocasionado algún problema que otro con la organización de la salida y la llegada, pero yo he corrido a mi ritmo (dejándome el alma en según qué cuestas, ya podría ser Madrid más llano :P) y he podido terminar sin desfallecer los 10 km en el tiempo que tenía en mente, alrededor de una horita. La verdad es que después de un esfuerzo así (que para mí ha sido enorme) cruzar la meta te da un chute de satisfacción, orgullo personal, sensación de libertad, armonía mental... difícil de describir pero muy recomendable. Y de regalo, una mañana preciosa, el parque del Retiro ha lucido hoy en todo su esplendor otoñal.

Pumpkin sweet potato soup

Y bueno... es el último fin de semana de noviembre, ya hay luces de Navidad por algunas ciudades, el monotema de las fiestas es totalmente inevitable... y en mi cabeza ya lo lleva siendo varios días, para qué negarlo. Si tengo tiempo esta tarde haré el cambio de look pertinente para el blog, mientras hago experimentos dulces con el horno. Pero a pesar de todo no me olvido de las calabazas, y para demostrar que no sólo la utilizo en repostería, dejo hoy una sopita muy reconfortante, que el frío ya se empieza a notar cada vez más. No tenía claro si llamarlo sopa o crema, porque tiene una textura melosa, pero puesto que las cremas en mi casa son mucho más espesas, sopa se queda.

Parecen muchos ingredientes, pero que no os asuste, casi la mitad son especias y se pueden ajustar al gusto de cada uno ;).

- 1 chalota
- 1 ramita de apio
- 1 1 diente de ajo
- 1 trocito de jengibre fresco
- 2-3 tomates, pelados y sin semillas
- 2 zanahorias medianas
- 1 boniato no muy grande
- 1 calabaza mediana

- medio vaso de vino blanco
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 1 cucharadita de concentrado de tomate
- 1 litro de caldo de verduras
- 1 cucharadita de mezcla de hierbas provenzales
- 1 cucharada de cúrcuma molida
- 1/4 cucharadita de canela molida
- 1/4 cucharadita de cilantro molido
- 2 hojas de laurel
- sal y pimienta
- aceite de oliva virgen extra

Empezar preparando todos los ingredientes.
Picar la chalota, el apio, el diente de ajo, los tomates y las zanahorias. Pelar y rallar el jengibre, conservando el jugo que suelte. Pelar y trocear en cubos el boniato y la calabaza, desechando las semillas (o mejor, guardándolas para tostarlas luego).

Poner una olla o cazuela con un poco de aceite a calentar. Pochar a fuego bajo la chalota con el apio, el diente de ajo y el jengibre. Incorporar los tomates y las zanahorias; subir el fuego y saltear unos minutos. Añadir el boniato y la calabaza, dando unas cuantas vueltas para que se impregnen bien con el resto de ingredientes. Regar con el vino y dejar que se evapore el alcohol. Añadir el limón, el concentrado de tomate y todas las especias, cocinando a fuego medio unos minutos. Cubrir con el caldo de verduras, bajar el fuego y dejar cocinar hasta que todas las verduras estén bien blandas. Retirar las hojas de laurel, probar el punto de sal y apartar del fuego para que repose todo un poco. Triturar con ayuda de una batidora hasta dejar una textura fina pero con cuerpo (a mí no me gusta pasar las cremas por el chino, pero eso al gusto). Volver a calentar antes de servir, acompañado, como siempre, de buen pan.

Pumpkin sweet potato soup


Disfrutad de lo que queda de domingo, ¡y feliz inicio de semana!
18 noviembre, 2011

Sopa Bullabesa

Cuando estábamos a lunes parecía lejano, pero ya tenemos el fin de semana aquí otra vez :) Y parece que muy pasado por agua; aunque en Madrid lleva unos días sin llover mi madre me ha dicho que en Murcia sí tienen tormentas; imagino muchos murcianos comiendo migas hoy! 
Este fin de semana viene en España marcado por las elecciones del domingo... casi se me olvida puesto que ya voté hace días y he desconectado un poco de la actualidad por sobrecarga mental... yo tengo muchos planes para estos días y espero que me cunda bien el tiempo. Para empezar, esta tarde toca cine y cena en parejita, plan básico donde los haya, pero siempre apetecible ^_^.
En días lluviosos y fríos ya sabéis que una de las mejores cosas que se pueden hacer es hornear, pero tampoco está nada mal dedicar un poco de tiempo a preparar un buen guiso o una sopa con el caldo casero.

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de noviembre nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa: Bullabesa.

Conocía esta sopa por haberla visto en revistas y libros de cocina, blogs,  y en lso menús de muchos locales en Francia, pero la verdad que no se me había ocurrido tratar de prepararla en casa. La propuesta de WK me pareció ideal para probarla y así variar un poco la forma de tomar pescado. Me ha gustado tanto el resultado que tardé poco en llamar a mi madre para comentarle la receta; ya hemos planeado prepararla juntas algún día de estas Navidades :-).

Bouillabaisse

Yo he usado el pescado y marisco que tenían ese día en la pescadería donde suelo comprar, adaptando las cantidades de las recetas que he visto para dos personas. Sobró caldo para congelar y usarlo en futuras preparaciones; sale tan rico que merece la pena.

- aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolleta grande
- 2 dientes de ajo
- 2 ramitas de apio
- 1 puerro grande
- 1 rama de hinojo
- 2 hojas de laurel
- 2 clavos de olor
- pimienta negra
- perejil picado
- 200 gr de tomate pelado al natural, troceado
- piel de 1 naranja
- 1/2 cucharadita de hebras de azafrán
- 1/2 vaso de vino blanco
- cabezas y espinas de pescado y/o marisco
- agua
- sal
- 400-500 gr de filetes de pescado blanco variado, limpios
- 10 langostinos
- 4 gambones
- 225 gr de mejillones
- 200 gr de almejas

Calentar aceite de oliva en una olla o cazuela y sofreír la cebolla, el ajo, el puerro y el hinojo, bien picados, unos 5 minutos. Añadir el hinojo, el laurel, los clavos, un poco de pimienta negra recién molida y perejil fresco; saltear un par de minutos. Incorporar el tomate, la piel de naranja, el azafrán, y las cabezas y espinas de pescado y marisco. Regar con vino blanco a fuego fuerte; cuando se evapore el alcohol, cubrir con agua, poner al punto de sal y dejar cocinar a fuego medio durante unos 30 minutos, sin tapar.
Colar con cuidado, presionando todo bien para que suelte el jugo de los pescados. Probar el punto de sal y volver a poner al fuego en una cazuela. Incorporar el pescado y marisco, dependiendo del tipo que vayamos a usar, para ajustarlos a los tiempos necesarios de cocción. Dejar reposar unos minutos y servir caliente, separando el pescado del caldo o directamente todo junto, decorando con unas ramitas de hinojo, y buen pan para acompañar.

Bouillabaisse

14 octubre, 2011

Crema de coliflor y cúrcuma

¡Anda, si se ha hecho de noche! Cómo se nota que se acortan los días... Llevo unas horas sentadas delante del ordenador poniendo orden, terminando trabajo atrasado y editando fotografías, y se me ha pasado el tiempo volando. Y es que esta semana no sé qué pasa pero me faltan horas para hacer todo lo que tengo pendiente, y si a eso le sumamos algunos imprevistos... Pero bueno, la semana que viene espero normalizarme un poco. 

¡Antes de que se me olvide! Muchos me habéis preguntado por el papel que usé en los muffins de la entrada anterior (disculpad que no haya podido responderos uno a uno). Es una idea que vi en algún blog americano y me gustó, sobre todo por el toque rústico que tan bien queda en la repostería otoñal: simplemente hay que coger papel de hornear (mejor del oscuro si encontráis), recortar cuadrados lo suficientemente grandes para que forren cada hueco de la bandeja de muffins (y que sobre un poco) y rellenarlos con la masa. Y listo! :)

Cauliflower curry


Para encarar el fin de semana una receta sencilla y ligera pero muy reconfortante. Aunque todavía no tenemos el frío que deberíamos tener (ejem, por favor señor otoño, ya va siendo hora), me apetecen mucho sopitas y cremas a la hora de la cena. Y aunque parezca mentira, esta receta no incluye calabaza ;).

- 400 gr de coliflor troceada
- 1/2 cebolla picada
- 1 puerro picado
- 1 trocito de jengibre freco rallado
- 1-2 cucharadas de cúrcuma (al gusto)
- 1/2 cucharadita de cilantro molido
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 cucharadita de comino molido
- aceite de oliva suave
- 1/2 vaso de vino blanco
- 1 litro de caldo de verduras
- sal y pimienta negra
- queso de cabra suave

 Calentar un poco de aceite en una cazuela; pochar la cebolla hasta que empiece a estar transparente. Añadir el puerro, el jengibre y las especias; cocinar todo unos minutos a fuego medio. Incorporar la coliflor y dar unas vueltas para que coja bien los aromas; regar con el vino y cocinar hasta que se evapore el alcohol. Cubrir con el caldo de verduras y dejar a fuego lento hasta que toda la verdura esté tierna. Triturar con una batidora y salpimentar al gusto. Si se quiere una textura más suave, pasar por un chino; yo no lo suelo hacer, me gusta la textura más consistente. Servir con queso de cabra desmenuzado por encima, al gusto, y acompañar de un buen pan.
24 marzo, 2011

Crema de pimiento rojo asado

Hablo con mi madre a menudo, de hecho hemos creado una rutina de llamadas sin darnos cuenta cada semana. Me gusta que me cuente no sólo las "novedades" sino que casi aprecio más lo rutinario, el día a día en Murcia, porque me reconforta saber que todo sigue prácticamente igual. Me resulta de algún modo tranquilizador visualizar las escenas que me narra porque me resultan muy familiares. Y es que apenas llevo unos meses viviendo en Madrid, pero me he dado cuenta de sin ser consciente de ello, me amoldado a mi nueva vida con mi elfo, nuestra nueva rutina; pero a la vez tengo muy presente la rutina anterior, como si ambas formaran parte de mi vida todavía. Supongo que con el tiempo se irán distanciando...

Pero hoy me temo que sí había novedades. Una pareja en la que ella forma parte de ese lado de mi familia a los que yo llamo a todos "primos", ha perdido a su niñita de apenas unos meses. Los que me seguís por twitter sabréis a lo que me refiero, pero no quiero dar muchos detalles; ha sido una desgracia contra la que no se podía hacer nada. Diría "natural"; pero que pasen cosas así me parece demasiado injusto para llamarlo así. No puedo más que enviarles todas mis fuerzas posibles desde aquí; no puedo ni imaginar los duros momentos que deben estar pasando. Ánimo.

Roasted red pepper soup


Hoy traigo una receta que busca reconfortar al que la toma. Una cremita sencilla, de textura suave pero con sabores profundos. Seguramente se pueda disfrutar también templada o fría cuando lleguen mejores temperaturas, pero puesto que por aquí llevamos unos días grises y lluviosos creo que aún apetecen sopas y guisos así.
Me gustan tantísimo los pimientos asados que no entiendo cómo no se me ocurrió usarlos antes en una receta así. El puesto del mercadillo de fruta y verdura al que voy con mi suegra todos los domingos tiene unos pimientos magníficos, enormes, carnosos, de aroma potente, y son ideales para asar. Si sólo se dispone de pimientos rojos "normalitos" será mejor usar un par.

Para unas dos personas:

- 1 pimiento morrón rojo bien grande, o dos medianos
- 2 ó 3 tomates maduros
- 1 chalota
- 1 puerro pequeño
- 1 zanahoria pequeña
- ajo granulado
- mezcla de hierbas provenzales (tomillo, orégano, romero...)
- 1 cucharadita de azúcar
- 3 cucharadas de vino tinto
- caldo de verduras
- aceite de oliva virgen extra
- sal y pimienta negra

Precalentar el horno a 220ºC. Lavar el pimiento. Envolver bien en papel de aluminio y asar hasta que esté tierno. Dejar enfriar fuera del horno. Escurrir un poco los jugos; pelar y quitar las semillas y los filamentos que pueda tener dentro. Cortar en trozos grandes y reservar.
Lavar las verduras. Pelar los tomates (se pueden escaldar para que sea más fácil), quitar las semillas y trocear. Picar el puerro y la chalota, trocear la zanahoria.
Calentar un poco de aceite en una olla o cazuela y rehogar la chalota con el puerro unos minutos. Añadir la zanahoria y un poco de ajo al gusto, cocinando todo removiendo de vez en cuando, unos cinco minutos. Incorporar el pimiento y los tomates; sazonar con las hierbas al gusto, una pizca de sal y la cucharadita de azúcar, removiendo todo bien. Tapar y dejar cocer a fuego medio unos 10 minutos o hasta que los tomates estén prácticamente deshechos.

Roasted red pepper soup

Subir el fuego, regar con el vino y dejar que se evapore el alcohol. Cubrir lo justo con caldo de verduras o agua, añadir un poco de pimienta negra recién molida y un poco más de sal, si fuera necesario (cuidado al usar caldo de verduras que a veces ya llevan bastante sal, si no es casero). Una ver vuelva a hervir, tapar, bajar el fuego y dejar cocer por lo menos media hora.


Triturar en un vaso de batidora, tomando más o menos caldo dependiendo de la textura deseada. Si se desea, pasar por el chino para tamizarla y dejarla todo más suave, pero yo no lo vi necesario.
Volver a calentar en una olla si se ha enfriado demasiado, o mejor, guardarla una vez fría en la nevera y calentar horas más tarde o al día siguiente, pues está mucho más rica si ha tenido tiempo de reposo. Servir con un buen pan.

Roasted red pepper soup
08 marzo, 2011

Sopa de pollo con arroz y verduras

No sé qué me pasa últimamente, que los días no me duran nada. Siempre ando haciendo cosas pero a la vez me falta tiempo para otras, y las horas vuelan sin que me de cuenta. Si pudiera aguantar durmiendo menos horas por la noche... pero no, mi época trasnochadora ya pasó (tampoco es que durara demasiado). Necesito dormir al menos 7 horas o mi cuerpo y mi cabeza se resienten (tengo ese mínimo de horas de sueño casi recetadas por mis médicos), además, me gusta levantarme temprano, asi que nada de aprovechar las horas nocturnas.
Supongo que sólo me queda organizarme y priorizar mejor.

Sólo lamento que tengo menos tiempo para dedicar a la blogosfera, así que siento mucho si mi nivel de comentarios baja estos días, tanto en vuestras cocinas virtuales como en responder en la mía.

La primavera ya se asoma pero el invierno parece querer despedirse por todo lo alto. Unos tímidos copos de nieve se asomaron por Madrid hace unos días, y a pesar del domingo soleado que tuvimos, hoy nos rodea otro ambiente gris y frío. Es casi obligatorio: a hornear bizcochos y cocinar sopas o guisos bien reconfortantes. Ahora mismo tengo uno de los primeros en el horno (para además mimar un poco al elfo, que se lesionó el tobillo jugando al fútbol y lo tengo de baja al pobre) pero hoy traigo una sopita. No puede ser más sencilla, pero para mi era una novedad usar arroz ya que en casa de mis padres siempre se suele tomar con fideos. Aprovechemos estos últimos días de frío para disfrutar de buenos platos de cuchara.

Vegetable chicken soup

Para dos personas, raciones grandes:

- 2 puerros pequeños
- 1/2 cebolleta
- 1 tallo de apio
- 2-3 patatas, dependiendo del tamaño
- 2 filetes de pechuga de pollo
- 1/2 calabaza pequeña
- 1 zanahoria grande
- perejil fresco
- vino blanco
- aceite de oliva virgen extra
- salsa de tomate casera
- 50 gr de arroz bomba
- tomillo
- estragón
- comino molido
- 750 ml de caldo de pollo
- sal
- pimienta negra


Limpiar y trocear las verduras en trozos no demasiado pequeños. Cortar el pollo en piezas de bocado. Picar el perejil.
Calentar un poco de aceite en una olla o cazuela. Añadir el puerro y la cebolleta y rehogar a fuego medio durante unos cinco minutos, hasta que se transparenten. Incorporar el resto de vegetales y unas cucharadas de salsa de tomate (o tomate natural triturado). Pasados otros 5-10 minutos, añadir el pollo y cocinar un par de minutos. Incorporar el arroz, remover un poco y regar con un  buen chorro de vino blanco. Cuando se haya evaporado el alcohol, añadir el estragón, comino y tomillo seco al gusto. Cubrir con el caldo, llevar a ebullición y tapar. Dejar cocinar a fuego bajo durante unos 20-25 minutos. Dejar reposar unos minutos antes de servir. Salpimentar y añadir el perejil fresco a cada ración. Acompañar de un buen pan, mejor casero.


Con esta receta participo en el Concurso Le Creuset-Recetasderechupete, con el que se puede ganar alguna de las fantásticas Cocottes Le Creuset que premiarán a los vencedores. Me encantaría poder conseguir una, ya que todavía andamos escasos en nuestro nuevo piso de buen menaje de cocina, y esas cazuelas seguro que son una maravilla, además de preciosas.
17 febrero, 2011

Crema anaranjada

Tengo esperando en el horno del blog la receta del cake que, como ya comenté, preparé para la comida familiar de hace un par de semanas, pero hoy me apetecía actualizar con algo sencillo y reconfortante. A mí, que me pierden las verduras, me gusta comer con cuchara y adoro la sensación de calentarse a través de una buena comida calentita, es bastante obvio que me gustan mucho las sopas y cremas de vegetales. Al elfo no le gustan las cosas calientes (tema que siempre nos lleva a discutir porque yo no puedo concebirlo; vale que no le gusten hirviendo, pero con lo bien que sientan en invierno...) pero yo son las que más disfruto. Mis cremas no tienen mucha complicación y sigo las recetas tradicionales de mi madre, pero esta vez hice una de calabaza algo diferente. Con zanahorias, naranja y el toque de jengibre fresco, una crema de potente color llena de vitaminas que sienta de maravilla estos días en los que ha vuelto el frío. Se recomienda tener un buen pan al lado para acompañar, si es casero mejor (asignatura que estoy retomando estos días).

Carrots, squash and orange vegetable soup


- 1 puerro
- 3 zanahorias
- 1 calabaza mediana
- 1 naranja
- 1 trocito de jengibre
- perejil fresco
- ajo molido
- especias al gusto (comino molido, cilantro molido, pimienta negra)
- 1/2 copa de vino
- 3-4 cucharadas de tomate triturado o salsa de tomate casera
- caldo de verduras o agua
- aceite de oliva virgen extra
- sal

Lavar y trocear en rodajas el puerro y las zanahorias, desechando los extremos. Pelar la naranja, reservando la piel, y el trozo de jengibre. Pelar la calabaza, limpiar de semillas y trocear.
Calentar un poco de aceite en una olla o cazuela con el jengibre y ajo molido (o dientes de ajo picados); poner el puerro y dejar pochar un poco. Añadir la salsa de tomate, mezclando bien, y la corteza de naranja. Incorporar la zanahoria y la calabaza, el perejil, sal y especias al gusto. Regar con el vino blanco y el zumo de naranja y cocinar unos minutos a fuego fuerte, hasta que se evapore. Cubrir con caldo o agua, bajar el fuego, tapar y dejar cocer hasta que todas las verduras estén blandas. Retirar la corteza de naranja y triturar, añadiendo más o menos caldo dependiendo de la textura deseada. Servir bien calentito con un poco de pimienta recién molida. Un buen toque final es un chorrito de nata o equivalente, unas cucharadas de yogur o un poco de queso de cabra suave desmenuzado.

Carrots, squash and orange vegetable soup
04 septiembre, 2010

Sopa fría de tomate y zanahoria

Entrada programada - No sé dónde estaré ahora, pero lo que es seguro es que sigo desconectada :P

Como todos los años, mi padre trae desde comienzos del verano grandes capazos llenos de tomates tipo pera; kilos y kilos de riquísimos tomates a los que hay que dar uso, pues sería una lástima desperdiciarlos. Regalamos a toda la familia del campo y a los amigos que nos cruzamos, hacemos ensaladas, gazpachos, tomates asados, salsas de tomate, tomates en conserva, tomate frito para almacenar... están tan ricos que se son un tentempié ideal para reponer líquidos y nutrientes a media mañana o media tarde. Pero siguen sobrando tomates, así que no está de más probar recetas nuevas para variar.

Esta es una sopa sencillísima que está buenísima servida fresquita. Partiendo de la base del archifamoso gazpacho se pueden idear muchas variantes de sopas/cremas frías cuyo ingrediente principal es el tomate. Creo que la clave está en escoger ingredientes de buena calidad; con buenos tomates salen platos magníficos.

Tomato carrot soup




Para dos personas:

- 4-5 tomates tipo pera muy maduros
- 3 zanahorias pequeñas
- 1 rama de apio
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- sal
- una pizca de azúcar
- tomillo y perejil

Limpiar y trocear las zanahorias. Poner a hervir en una olla con agua durante unos 20 minutos, hasta que estén bien blandas. Escurrir y dejar templar.
Lavar los tomates y practicar un fino corte en su circunferencia para escaldarlos y pelarlos más fácilmente. Cortar en cuartos y quitar las semillas.
Lavar el apio y trocear.
Poner en el vaso de la batidora la zanahoria con el tomate y el apio; triturar bien. Añadir el aceite, la pizca de azúcar y sal al gusto, triturando todo bien hasta formar una crema de textura homogénea. Si se prefiere más fina, pasar por un chino, pero así tiene más sustancia.
Dejar enfriar varias horas en la nevera y servir con un poco de tomillo y perejil.
02 febrero, 2010

Sopa marinera griega

Ayer se celebró finalmente la gala de entrega de los Premios Web La Verdad, y me pillaba cerquita, en el Paraninfo de la Universidad. Era evidente que no iba a ganar (además ganó en mi categoría el que yo esperaba que lo hiciese, bien merecido) pero fue una velada curiosa. Claro que, hacía muchísimo frío, tenían una ventana abierta, empezó tarde, el cóctel fue al aire libre y la comida no me gustó (salvo una empanada normalita). Pero me reí muchísimo con el presentador, Goyo Jiménez, conocido cómico de monólogos y actor de televisión al que ya pude disfrutar con su espectáculo en Madrid. Aquella vez no pude hacerme una foto con él, así que esta vez aproveché y ya tengo mi recuerdo :-)
De nuevo, mil gracias a todos los que me habéis apoyado, ha sido una bonita experiencia.

Parece que vuelven a bajar las temperaturas en todo el país, y con fuertes lluvias incluso en algunos sitios (blogueras de canarias, espero que no os hayáis inundado!), así que nada mejor que una buena sopa. Esta receta es una leve adaptación de un pequeño libro de cocina griega fantástico; de hecho ya tengo otra preparada para publicar y seguro que habrá más pronto. Lolah también preparó una sopa del mismo libro hace poco, con una pinta deliciosa también.
En mi casa se empeñaron en poner el pescado en trozos bien gordos, pero yo creo que iría mejor con trozos más pequeños, para que casi estén deshechos en el caldo y se pueda tomar mejor a cucharadas. En cualquier caso, una sopa riquísima y reconfortante.




sopa marinera2






Para dos personas:

- 2 lomos de pescado blanco sin piel
- 2 cigalas
- 4 gambas
- un puñadito de almejas
- 1 tallo de apio
- 1 cebolleta
- 1 diente de ajo
- 2 tomates pelados en conserva
- 80 ml de vino blanco
- 1 taza de caldo de pescado o agua
- piel de 1 naranja pequeña
- 2 hojas de laurel
- un puñado de perejil fresco
- tomillo seco
- aceite de oliva
- sal

 Calentar aceite de oliva en el fondo de una cazuela u olla y pochar la cebolleta con el ajo y el apio, a fuego medio-bajo, hasta que la cebolla transparente. Añadir el pescado, las cigalas y las gambas, dar unas vueltas e incorporar el vino, el tomate, la mondadura de naranja, las especias y la sal. Cubrir con el caldo y subir el fuego, llevándolo a ebullición. Cuando empiece a hervir, bajar el fuego y dejar cocer hasta que el pescado esté bien tierno, añadiendo las almejas a mitad de la cocción. Servir con limón.
 --------------------

Laura y Paloma, desde su joven pero ya lleno de delicias blog, El disfrutar del paladar, han pensado en mi para el premio Felicidad. ¡Muchas gracias! Siempre me hace ilusión ver que os acordáis de mi para cosas así :-) Como siempre, me resulta muy difícil escoger a pocas personas para repartir el premio, así que lo dedico a todos los que me visitáis y/o comentáis; un poquito de mi felicidad para todos ;-)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...