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26 noviembre, 2016

Avena reconfortante de calabaza con semillas y granada

Llueve y llueve sin parar, apenas hay luz y el cielo está gris y tristón, se me congelan los pies y tengo la punta de la nariz helada. Pero este tiempo solo consigue ponerme un poco más nostálgica, que no triste, y me reconforta pensar en la de cosas calentitas que voy a disfrutar este fin de semana en casa. Por ejemplo, un buen cuenco de avena de calabaza con semillas y granada, cuya receta os traigo hoy y que es perfecta para estos días. Menos mal que tengo puré de calabaza asada congelado en porciones para emergencias como esta.

Pumpkin oatmeal

Ha sido una semana intensa y tengo un fin de semana con poco tiempo libre, pero ha merecido la pena. Siempre disfruto mucho de las visitas de mi madre, aunque acabe las jornadas medio muerta, porque con ella salgo de mi barrio y redescubro Madrid y todo lo que tiene que ofrecer. Hemos tenido bastante suerte a pesar del frío, apenas nos han caído cuatro gotas y el viento nos ha respetado. Después del calorazo que pasamos juntas el pasado mes de junio, el frío otoñal-casi-invernal se agradece, y mucho. Me decía con risas que tuvo que ponerse a sacar del armario ropa para este viaje, porque en Murcia no había necesitado calzado de invierno ni abrigos gordos hasta ahora.

Pumpkin oatmeal

Nos ha cundido bastante sin haber planeado nada; hemos visitado las exposiciones de Doisneau, el Fauvismo y Sorolla en París, hemos ido al cine y paseado mucho, hemos descubierto tiendas con encanto, hecho alguna compra y comido de maravilla, incluyendo una deliciosa merienda con tartas estupendas. El viernes fue cuando empezó a llover de verdad en Madrid y, como decía, eso ha acentuado mi habitual nostalgia, pero sé que en menos de un mes estaré en Murcia con toda la familia y eso me reconforta. También me estresa un poco, pero por el momento lo llevo bien. Todo a su tiempo.

Hace ya unos meses que compartí con vosotros la receta de avena que aprendí de mi padre, con manzana y canela. Os conté que cuando era pequeña la avena era casi desconocida en España, al menos en Murcia, y solo se podía comprar en un sitio, cuando había suerte y tenían en existencias. Hoy todo el mundo está familiarizado con este cereal, sus formatos y sus beneficios, es imprescindible en dietas fit y para deportistas, sustituye al trigo en recetas lowcarb y es un básico de la despensa saludable. Porridge, gachas, oatmeal, batidos, tortitas... Pero en mi casa siempre ha sido, simplemente, avena. Copos cocidos en leche con algo de fruta y especias, sencillo, humilde, fácil, reconfortante y delicioso. En mi nueva versión otoñal lo he preparado con puré de calabaza asada, muchas especias, semillas también de calabaza y granada fresca. Combinación de ingredientes y sabores totalmente ganadora.

Pumpkin oatmeal

Receta de avena con manzana, canela y leche de almendras
Inspiración: mis recuerdos familiares y el otoño
Ingredientes para 1 ración mediana

- 35-40 g de copos de avena finos
- 220 ml de leche de soja (o de otro tipo)
- 80 ml de agua
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1/4 cucharadita de jengibre molido
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 pizca de cardamomo
- 1 piquita de sal
- 2-3 cucharadas de puré de calabaza asada
- miel, azúcar moreno o endulzante al gusto (opcional)
- semillas de calabaza
- granada fresca

Calentar en un cazo la leche de soja con el agua. Añadir los copos de avena antes de que empiece a hervir, bajar el fuego y empezar a remover, añadiendo las especias y la sal. Cuando espese, agregar la calabaza y mezclar bien. Seguir cociendo un poco más a fuego suave, añadiendo un poco más de leche si espesara demasiado. Hay que tener en cuenta que al enfriarse espesará más.

Agregar endulzante al gusto si se desea. Llevar a un cuenco o plato hondo y servir con unas semillas de calabaza y granada fresca al gusto. Se puede tomar también con pipas de girasol, semillas de amapola, chía o sésamo, unas nueces o almendras, manzana, pera o boniato asado, castañas cocidas, etc. ¡Imprescindible tomarlo calentito!

Pumpkin oatmeal

Sigue lloviendo y tengo la impresión de que, según avanza la mañana, hace más frío. Pero yo tengo que salir hoy a correr un rato o me estallará la cabeza; ¿se calmará la cosa esta tarde o mejor aprovecho ya antes de comer? En cualquier caso, será mejor que saque el chubasquero y el gorro. ¡Disfrutad de este fin de semana casi-invernal!
22 enero, 2016

Avena con manzana, canela y leche de almendras. Adaptando la receta de mi padre

Si sois de los que se fijan en los detalles, podréis comprobar que en la receta de hoy. y otras que -espero- próximamente verán la luz, aparece la firma del año pasado. Sí, se me quedaron cosas por publicar antes de terminar 2015, y es que las entradas navideñas se llevaron todo el protagonismo de las últimas semanas. Pero, ¿qué más da? Las recetas son casi atemporales y no se merecen caer en el olvido, así que hoy os dejo mi versión adaptada de una de las especialidades de mi padre: avena con manzana, canela y leche de almendras. Un platito reconfortante, sano, hogareño, nostálgico y además perfecto para días fríos de esta época.

Oat apple 
porridge


Hoy en día la avena no es ningún ingrediente extraño en nuestro país. Los nutricionistas y médicos no dejan de recomendar este maravilloso cereal, los deportistas no pueden vivir sin ella e incluso es un básico en los blogs y páginas de tendencias. Pero, ay, cuando yo era niña vivíamos una situación bien diferente. Al menos en Murcia sólo existían los tarros metálicos de Quaker y tan sólo los podíamos encontrar en el supermercado de ECI. Recuedo acompañar a mi padre desde bien pequeña a ese reducto de comidas más especiales y precios algo excesivos, sólo en busca de avena.

Oat apple porridge


Mi padre cocina pocas veces y además cosas muy contadas. Platos de pasta sencillos, revoltijos de huevos y arroz, filetes de carne, algún plato de pollo al curry, receta que aprendió en Colombia y algunas especialidades suizas y austriacas. Pero hay algo que siempre, siempre asocio con él, y son sus cuencos de avena caliente con manzana.
 En realidad los copos de avena los toma también fríos, le encanta a la hora de la merienda cuando vuelve hambriento del trabajo, con yogur y plátano, pero en caliente tiene un algo especial más reconfortante. En verano triunfa el Birchermüesli (Weltweit bekannte Schweizer Spezialität) y, cuando las temperaturas lo permiten, cocina de vez en cuando para comer o cenar una buena ración de avena caliente cocida en leche, normalmente con manzana y canela.

Oat apple porridge


Es parecido al porridge británico, o a las gachas, un plato humilde muy de batalla al que se le puede añadir casi cualquier cosa. La avena es imprescindible en la dieta suiza, al menos así lo era en la familia de mi padre, y por eso es un ingrediente muy frecuente también en su repostería y panadería. Económica, de batalla, versátil, muy energética, nutricionalmente estupenda y ahora además es tendencia. Pero me gusta recordar su origen humilde y esos recuerdos de la infancia del olor a la avena de mi padre cociéndose lentamente en la olla.

Oat apple porridge


Receta de avena con manzana, canela y leche de almendras
Inspiración: mein Vater :)
Ingredientes para 1 ración medianita

- 35-40 g de copos de avena finos
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1 piquita de sal
- 250 ml de leche de almendras
- 2-4 cucharadas de agua
- 1 manzana reineta pequeña
- canela molida extra
- miel, azúcar moreno o endulzante al gusto
- ideas opcionales: un puñado de pasas o arándanos rojos, almendras, avellanas, un toque de cardamomo, etc.

Poner a calentar un cazo con los copos de avena y la canela. Dejar que se tuesten un poco, liberando los aromas a fuego suave. Añadir la leche de almendras y remover bien. Dejar cocer a fuego mínimo mientras pelamos y picamos o rallamos la manzana.

Incorporar la fruta y otros ingredientes opcionales, añadiendo un poco de agua o más leche a medida que vaya espesando. Cocinar unos 10-15 minutos, hasta tener la textura deseada. Servir caliente, con canela extra al gusto, endulzante opcional y un puñado de frutos secos si se quiere un contraste crujiente.

Notas:
Se puede hacer una ración más copiosa si va a ser un plato único a mediodía, y también se puede enriquecer añadiendo frutos secos, más fruta o un cucharón de yogur, queso fresco o incluso nata. La leche de almendras se puede sustituir por leche de vaca o por otra bebida vegetal, incluyendo mismamente de avena. Con calabaza asada está muy rica, también en versión más golosona con chocolate negro. Y se puede preparar más o menos espesa ajustando las cantidades de líquido al gusto. Tened en cuenta que espesará al enfriarse.

Oat apple porridge

¡Buen fin de semana!
30 octubre, 2014

Cebada con chirivía asada [Cereales y pseudocereales con Ventanas Verdes]

A principios de la semana pasada el elfo se levantó un día acatarrado. Y, por supuesto, me lo pegó, justo para el fin de semana. Menos mal que tan sólo se ha quedado en un resfriado molesto sin más, así que pudimos exprimir al máximo el fin de semana con mis padres de visita: Museo Arqueológico, exposición de Givenchy en el Thyssen, Jardín Botánico, Retiro, callejeos varios por el centro, tiendas, buena comida... Y encima, como es habitual cuando viene mi madre, tuvimos avistamiento de famosos varios: Javier Cámara y Ricardo Darín en pleno rodaje de película, y el exfutbolista Solari con su familia, que está ahora más guapo que cuando jugaba.

Hubert de Givenchy retratado por Doisneau, 1960

Normalmente habría dedicado ese fin de semana a jugar un poco de cara a Halloween, y aunque no he tenido casi tiempo libre, mañana sin embargo dejaré por aquí alguna cosita. Pero hoy es día de publicación en Ventanas Verdes y el tema de este mes son los cereales y pseudocereales. Por distintas circunstancias de la vida en esta ocasión somos pocas pero ya he echado un ojo a las recetas de mis compañeras y he visto propuestas muy interesantes con buenísima pinta. ¡No os las perdáis!

Roasted parsnip with barley

Los cereales y sus familiares cercanos han sido durante siglos la base de la alimentación del ser humano, y lo siguen siendo en gran parte del mundo. El problema es que hoy, al menos en nuestra sociedad, parece que nos hemos limitado al consumo del trigo y del arroz refinados, y es una pena, ya que podemos encontrar muchas más variedades con diferentes propiedades. Os animamos a probar cereales diferentes y a combinarlos en distintos platos, además así se evita caer demasiado en la monotonía :).

Yo he elegido la cebada porque hace tiempo que quería probarla. En blogs y libros de recetas anglosajones veo muchas recetas con barley, así que no me pude resistir a traerme un paquete del supermercado británico que tenemos cerca de la casa de campo de mis padres en Murcia. Pero en cualquier tienda de productos ecológicos, herbolarios o tiendas veganas se encuentra fácilmente.

Roasted parsnip with barley

Cebada con chirivía asada
Receta inspirada por Naturally Ella
Ingredientes para 1 ración generosa

- cebada perlada (pelada) cocida al dente
- 3 chirivías medianas
- 1 cucharadita de mostaza
- 1/2 cucharadita de salsa Worcestershire
- 1-2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- ajo granulado
- comino molido
- tomillo
- sal y pimienta negra
- semillas de amapola o sésamo

Cuando preparo cereales de este tipo prefiero cocer una buena cantidad para tener sobras y usarlas a lo largo de toda la semana. Para prepararla, seguir las instrucciones del paquete. Normalmente es conveniente enjuagarla bien y cocerla en 3 partes de agua por 1 de cereal. Se escurre y se enjuaga para refrescarla bien.

Precalentar el horno a 190ºC. Lavar y pelar ligeramente las chirivías. Cortar en cubos pequeños, más o menos del mismo tamaño. Mezclar con el aceite de oliva, la mostaza, la salsa Worcestershire y especias al gusto. Disponer en una capa sobre una bandeja de horno y hornear hasta que esté tierna y ligeramente tostada.

Servir la chirivía con la cebada, que podemos saltear ligeramente en una sartén con una pizca de aceite de oliva. Salpimentar al gusto y añadir un poco de semillas de amapola o sésamo.
Para hacer más completo el plato, añadir una porción de legumbres cocidas, por ejemplo unos buenos garbanzos especiados, o tofu salteado. Tambén puede ser una buena guarnición de un menú más completo, incluso con pescado o carne como plato principal.

Roasted parsnip with barley
25 marzo, 2013

Porridge de quinoa con compota de fresas {Desayunos sin gluten para Ventanas Verdes}

Quien me conozca un poco, sabrá que los desayunos son una parte fundamental en mi vida. Desde pequeña me enseñaron que es muy importante desayunar bien cada día, y no tardé en aprenderme la lección. Además, nunca es algo que me haya supuesto un esfuerzo extra, y si me ha tocado madrugar mucho, pues madrugo aún más para tener tiempo de tomar un desayuno medio decente antes de salir.

Cuando era pequeña el desayuno solía consistir en tostadas de miel o de alguna mermelada junto a un vaso de leche con Nesquik. A veces caían algunas galletas, o bizcocho casero, o magdalenas de la panadería del barrio, pero durante mucho tiempo desayuné tostadas preparadas por mamá :). Más tarde me aficioné a los cereales, prefiriendo cada vez más las variedades sin azúcar y añadiendo fruta  y yogur. Y estoy segura de que esa costumbre la tomé de mi sangre Suiza, de donde proviene el muesli original, y porque mi padre es muy aficionado a la avena.


Quinoa porridge


Ahora que hago pan casero con regularidad relativa, me encanta desayunar un buen café con leche (de soja)  acompañado de una o dos rebanadas, naturales o tostadas, con mermeladas y compotas caseras también. Y siempre, siempre, alguna pieza de fruta natural, que varía según la época del año. En ocasiones se suman a la fiesta mañanera algunos frutos secos, sobre todo si necesito energía extra ese día.

Todos sabemos lo importante que es desayunar, durante todas las etapas de la vida. Además de ser bueno para la salud, para mí tambiéne s un momento especial del día, cuando arranca la jornada, a veces viendo amanecer, en solitaria tranquilidad o en agradable compañía. Compartir un desayuno sin prisas es una experiencia fantástica, que se lo digan a la gran reina del desayuno, Mirichán.
Tengo grandes recuerdos de esos veranos en Suiza, desayunando toda la familia delante de una gran mesa llena de panes deliciosos, mantequilla de verdad, mermeladas de todo tipo... y a veces alguna cosilla rara cortesía de mi tío de Bremen, como latas de sardinas o pescados ahumados varios. Pero lo mejor era compartir todo eso juntos y planear el día :).

Swiss breakfast
Preparando el desayuno una mañana de verano en casa de mi abuela en Suiza

Hay que intentar desayunar, sobre todo si no se va a tomar nada durante varias horas en toda la mañana, pero además hay que procurar que sea un desayuno saludable. Permitirse algún capricho de vez en cuando no es el fin del mundo, obviamente, pero lo mejor es adquirir ciertos hábitos saludables para empezar bien el día. Los cereales híperazucarados y la bollería industrial son demasiado tentadores, pero deberían ser la última opción. Si nos queremos dar el lujo de desayunar dulce, lo ideal es tener productos caseros, preferiblemente elaborados con cereales integrales y con pocos azúcares.

La lección de que un desayuno debe tener hidratos de carbono, proteínas, grasas y vitaminas seguro que todo el mundo se la sabe. Se prefiera dulce o salado, hay que procurar que sea un desayuno completo y variado, y no es tan complicado conseguirlo. En Ventanas Verdes pensamos en dirigir nuestras propuestas de desayunos saludables hacia una dieta sin gluten, pero no por capricho (ahora parece que se está demonizando al trigo y a los hidratos de carbono en general según algunas dietas), sino proque ciertamente hay mucha gente que no puede tomarlo. No viene mal pensar en los demás y plantearse opciones distintas para variar la dieta, y os aseguro que se puede desayunar rico y sano sin gluten y sin lactosa, por ejemplo.

Quinoa porridge

Hacía tiempo que tenía ganas de preparar la quinoa como si fueran copos de avena, imitando al socorrido porridge. Mi padre, como comentaba, merienda muchas veces copos de avena con leche y fruta, a veces de los instantáneos que no hay que cocinar, pero son más ricos los cocidos en la leche a fuego lento. Así que, inspirándome en el delicioso libro Good to the Grain, me preparé una buena ración de quinoa para cocinarla en leche de soja previamente infusionada, y la acompañé de una compota de fresas muy sencillita.

El resultado me encantó y lo voy a incorporar a mi repertorio de desayunos habituales; la textura es cremosa pero con el punto crujiente de este semicereal, la leche aromática es una delicia para empezar el día y contrasta muy bien con la fruta. Se puede tunear añadiendo o quitando ingredientes, y la verdad es que es una manera estupenda de tener en un cuenco una buena dosis de energía con extra de proteína vegetal, saciante, y deliciosa.

Porridge de quinoa con leche especiada y compota de fresas
Receta inspirada en el libro Good to the Grain
Para 1 ración generosa

- 40 gr de quinoa
- 1 puñadito de pasas
- 1 pizquita de sal
- 125 ml de agua
- 250 ml de leche vegetal (soja, almendra, arroz...)
- 1 rama de canela
- 1 anís estrellado
- 2 clavos
- 1 vaina de cardamomo
- 1 pizca de nuez moscada
- 4-5 fresas
- 1 cucharada de azúcar moreno
- sirope de ágave, miel o sirope de arce al gusto

Calentar la leche en un cazo con todas las especias. Cuando rompa a hervir, tapar y apartar del fuego. Dejar infusionar mientras se prepara la quinoa.

Enjuagar bien la quinoa con agua limpia hasta que deje de salir turbia. Tostarla ligeramente en un cazo sin nada más para que empiece a soltar aroma. Cubrir con el doble de agua, añadir las pasas, una pizquita de sal y llevar a ebullición. Dejar cocer a fuego lento sin tapar hasta que absorva todo el líquido, unos 15 minutos. Se puede preparar con antelación, por ejemplo la noche antes.

Quinoa porridge


Colar la leche infusionada sobre la quinoa y devolver al fuego, removiendo bien. Dejar cocer a fuego lento hasta que espese y tenga la consistencia deseada.

Para la compota, lavar y trocear unas cuantas fresas. Mezclar con el azúcar moreno y cocer a fuego lento hasta que suelten líquido y se hayan empezado a deshacer. Lo ideal es dejar trozos más enteros de fresas mezclados con los jugos.

Dejar reposar unos minutos el porridge. Servir en un cuenco, añadir compota de fresas al gusto, un poquito de canela en polvo y sirope o miel al gusto. Disfrutar preferiblemente sin prisas ni distracciones.

No os perdáis las ventanas de mis compañeras para descubrir otras deliciosas propuestas de desayunos saludables.
24 junio, 2011

Ensalada de quinoa y fruta

Ayer jueves fue día festivo en Madrid, y supongo que en otros lugares de España. Me pilló por sorpresa porque que yo sepa, en Murcia hace muchos años que es un día normal, y de hecho mi madre se sorprendió al comentárselo cuando me llamó por la mañana. El caso es que los días festivos, teniendo en cuenta mi situación laboral (o sea, nula) sólo me afectan en cuanto a que tengo que tener en cuenta que la mayoría de comercios estarán cerrados. Así que planeé pasar el día en casa y aprovechar bien para hacer muchas cosas que tengo pendientes... ilusa de mi. No sé quién dijo algo como que la vida es una sucesión de cosas que planeas mientras que te van sucediendo otras, y qué cierto es eso.

A media mañana, mientras trabajaba en unos documentos en el ordenador, de repente me di cuenta de que no podía leer bien; hacía su aparición el aura de una migraña. Es difícil de explicar esa sensación previa al dolor intenso de cabeza... es como si te das cuenta de que tus ojos están bien, pero tu cerebro no es capaz de procesar correctamente la información que recibe. Hacía muchos meses que no me pasaba, pero ya me conozco su modus operandi, aunque eso no evita que me ponga muy nerviosa cada vez que ocurre. Menos mal que mi madre me llamó por teléfono de casualidad y me entretuvo un buen rato hasta que recuperé la visión. Y después, dolor fuerte e hipersensibilidad al ruido y la luz. Seguro que a muchos de vosotros todo esto os suena, por desgracia.
En fin... que no pude hacer prácticamente nada útil en todo el día.
Hoy me he despertado mal porque no he dormido nada bien, pero por el momento la cabeza me da una tregua. A ver si puedo aprovechar el fin de semana, que la semana que viene bajo a Murcia.

Quinoa fruit salad

Con el calor está claro que apetece poco cocinar y mucho menos pasar largo rato delante de ollas hirviendo o de encender demasiado el horno, y mucho menos de sentarse ante platos humeantes (por desgracia). Aunque me pese, pretendo basar la dieta de verano en muchos platos frescos, ensaladas de todo tipo que combinen ingredientes variados sin caer en la rutina. La quinoa, esa maravillosa semilla llena de nutrientes es muy versátil y un ingrediente perfecto para usarla de base en muchos platos, acompañada de lo que más nos guste. En este caso, una ensalada muy fresca y ligera gracias al aporte de la fruta, el hinojo crudo y el toque de la hierbabuena.

Para dos personas:

- 1/2 taza de quinoa
- 1/2 taza de fresas troceadas
- 1 zanahoria
- 1/2 mango
- 1/2 bulbo de hinojo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 y 1/2 cucharadas de zumo de limón
- albahaca fresca
- hierbabuena fresca
- cilantro molido
- sal

Lavar bien la quinoa hasta que el agua salga limpia. Llevar a ebullición en un cazo o en una olla pequeña el doble de volumen de agua (o caldo de verduras) que de quinoa; añadirla, tapar y dejar cocer a fuego medio hasta que haya absorbido todo el líquido (unos 15 minutos). Remover con un tenedor y dejar enfriar.
Lavar y trocear las fresas, el mango y el hinojo. Picar unas hojas de albahaca y hierbabuena frescas. Poner la quinoa en una fuente y añadir todos los ingredientes. Aliñar con el aceite y el zumo de limón, y añadir sal y cilantro molido al gusto. Mezclar bien para que se integren todos los componentes. Enfriar en la nevera o servir a temperatura ambiente.

¡Que tengáis buen fin de semana!
10 julio, 2010

Tabulé (a mi manera)

Estoy en el salón (único lugar de la casa con aire acondicionado) viendo de reojo la primera etapa de montaña del Tour mientras mi hermano sigue durmiendo. Ay, qué paisajes más bonitos, cuánto verde, y tan cerquita de Suiza... Anda, oigo ruidos en la habitación de al lado, mi hermano da signos de vida. Ya iba siendo hora, que son casi las 16.30 de la tarde.

Estoy terminando unas cosillas antes de que mi padre venga a buscarme para llevarme al campo. Al fin abandono la árida ciudad y me tomo un descanso del mundo on-line, que siempre viene bien. Aunque si pillo algo de conexión de los vecinos algún día... bah, que no, mejor desconectar. De todas formas volveré a tener acceso a la red cuando esté en Madrid, dentro de poco.

Voy a dejar algunas entradas programadas para que el blog no se mal acostumbre y siga en forma durante este tiempo. Que además a lo tonto se me han acumulado recetas por publicar y si no lo hago así, se quedarán en el limbo para la eternidad.

Hoy os dejo con mi primera tabulé (o taboulé), un plato fantástico que no paro de ver en todas partes y que me faltaba por probar en mi cocina.

El tabulé original se hace con bulgur (normalmente de grano fino) pero en mi caso he usado cuscús del que venden precocido, una buena opción que simplifica mucho la receta. Además he hecho algunos cambios respecto a las recetas más tradicionales. No he usado menta (porque no tenía y porque seguramente a mi hermano no le hubiera hecho gracia) y he cambiado la cebolla (que me sienta fatal, y peor cruda) por apio, que le ha dado un toque refrescante genial. Además he usado pasas, ingrediente que no suelo ver en las recetas de tabulé pero que sin embargo lo incluye mi libro de cocina marroquí.
Es un plato ligero, nutritivo y delicioso, que sienta de maravilla servido fresquito con este calor.

Tabulé



- 150 gr de cuscús
- pastilla de caldo vegetal
- 3 tomates medianos
- 3 ramas de apio pequeñas
- un buen manojo de perejil fresco
- un manojo de cilantro fresco
- zumo de dos limones medianos
- un puñado de pasas
- aceite de oliva y sal

Poner el cuscús sobre una bandeja o planto grande. Calentar una medida y media (respecto al cuscús usado) de agua  con un trozo de pastilla de caldo (opcional, para darle más sabor). Cuando rompa a hervir, verter sobre el grano hasta cubrirlo, tapar y dejar reposar cinco minutos. Añadir un poco de aceite y desgranar. Reservar.
Pelar los tomates y trocearlos en cubitos muy pequeños. Trocear también el apio. Picar el perejil y el cilantro. Colocar todo en una fuente, añadir las pasas y el cuscús. Mezclar y regar con el zumo de limón, algo de aceite y sal. Tapar con film y dejar enfriar en la nevera como mínimo un par de horas.


Tabulé




Disfrutad mucho de estos días si estáis de vacaciones, o que no os pese mucho el trabajo si os toca currar. No publiquéis demasiadas recetas que luego a la vuelta no hay quien dé abasto! :P
El correo y los comentarios me llegarán regularmente (mi padre me lo descarga en el trabajo) así que si necesitáis algo, espero poder ayudaros en lo que sea, aunque tarde un poquito más.

¡Feliz verano!
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