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30 diciembre, 2019

Mousse de chocolate, yogur griego y naranja para despedir el año



¿Listos para despedir el año? Que no la década, por mucho que estemos viendo infinidad de listas y recopilatorios de lo mejor/más significativo obviando que aún queda un año más para empezar la segunda del milenio. En realidad cada uno es libre de considerar las décadas como quiera, pero que no vengan la Navidad que viene otra vez dando la turra con nuevas listas, por favor. Se me aturullan.

Por suerte yo no tengo que hacer listados de ningún tipo y ni voy a seleccionar mis recetas favoritas de 2019. Cada año las fronteras temporales se me relativizan y confunden más y más, volviéndose difusas y permeables. Si no fuera por el punto de inflexión que sigue marcando el verano, y la ilusión que aún me despiertan las navidades, perdería totalmente la cuenta de los años que pasan.



De nuevo no tengo nada planeado especial para despedir el año ya viejo, y mucho menos para recibir al inminente 2020. Correré la San Silvestre de Murcia disfrutando todo lo que pueda -siempre es divertida a pesar de la marabunta-, y, por segundo año, nos iremos al campo a montar allí la cena. Esperemos que esta vez no nos quedemos sin luz y me vuelva a perder las campanadas; además me he propuesto por todos los medios evitar al máximo cualquier discusión absurda familiar.

No sé qué nos deparará el año nuevo, si es que nos traerá algo interesante. De hecho, casi prefiero que no destaque demasiado, visto lo visto. Ojalá las cosas mejoren un poquito en general para todos, en muchos aspectos. Y para invocar las buenas energías, me despido con chocolate.



Me gustan mucho los postres frescos en vasitos, más ligeros que pasteles o tartas y mucho más fáciles de preparar y servir. Esta receta es una "mousse" falsa, porque no lleva aire de clara de huevo ni de nata batida; da igual. Al combinar el chocolate con yogur griego, pero griego de verdad, 100% natural, obtenemos una crema melosa pero algo esponjosa, suave y muy rica, deliciosa con el toque de naranja. Y, como siempre en estas cosas, permite personalizarla y tunearla de mil formas diferentes.


Receta de mousse de chocolate, yogur griego y naranja
Inspiración: esta receta y porque el chocolate es lo mejor para empezar el año con buen pie
Ingredientes aproximados para 6 vasitos

- 170 g de chocolate negro de buena calidad
- 100 g de leche o bebida vegetal
- 1/4 cucharadita de vainilla o 1/2 vaina
- 250 g de yogur griego natural de buena calidad
- 1 pizca de sal
- 20 ml de licor de naranja o zumo
- nata montada, crema o más yogur para servir
- mermelada de naranja amarga o normal para servir
- ralladura de naranja para servir
- frutos secos crujientes para servir

Picar a cuchillo a lo bruto (pero con cuidado) el chocolate; cuanto más pequeñas sean las piezas, mejor. Hay que usar un buen cuchillo, grande, en una buena tabla. Reservar.

Calentar la leche a fuego suave con la vainilla. Cuando entre en ebullición, apagar el fuego y echar el chocolate. Se suele recomendar tener el chocolate en un recipiente y verter encima la leche, pero yo me ahorro manchar otro cacharro.

Remover con suavidad hasta que el chocolate se funda por completo y se forme una crema homogénea. Agregar una pizca de sal y reservar, dejando que se enfríe un poco.

Batir aparte con unas varillas el yogur griego, bien escurrido de su líquido, para montarlo un poco. Añadir en dos o tres tandas el chocolate, mezclando cada vez con movimientos envolventes. Incorporar el licor o zumo y mezclar.

Repartir en vasitos o cuencos y dejar enfriar en la nevera como mínimo una hora. Servir con una cucharada de nata, crema o yogur, un poco de mermelada, ralladura fina de naranja y frutos secos o crocanti crujiente al gusto. También se puede depositar una cucharada de mermelada en el fondo de los vasos antes de llenar con el chocolate.



Sin más, nos seguiremos leyendo un año más en 2020, sin propósitos ni retos. Con seguir teniendo pequeñas ilusiones cada día ya me voy contenta.

¡Feliz Año Nuevo!
14 febrero, 2018

Pastel húmedo de chocolate y calabaza (sin gluten y sin lactosa)

San Valentín no es precisamente mi festividad favorita, pero me da mucha rabia la gente que dirige todo su odio y cinismo hacia el 14 de febrero porque es "un invento de la publicidad/grandes almacenes/americanos/...". Pues no, los orígenes de San Valentín se remontan a la antigua Roma y el culto del santo -que probablemente eran dos mártires distintos- empezó en la Alta Edad Media. Claro que antes era sobre todo el protector de los epilépticos, su relación con los enamorados llegaría un pelín más tarde cuando a Geoffrey Chaucer se le ocurrió meter en un poema que este día las aves se emparejan para anidar. Pero esa es otra historia, yo venía hoy a compartir este pastel húmedo de chocolate y calabaza porque... sí, siempre aprovecho San Valentín para traer tentaciones chocolateadas.



Fue una prueba que improvisé hace un par de semanas cuando me entró un antojo de los míos. Lo llamo antojo aunque sé que es pura gula por el sabor intenso del chocolate negro, que es el único que realmente me gusta y disfruto. Quería preparar algún postre no demasiado pecaminoso en el que el chocolate fuera el gran protagonista, con una textura húmeda y jugosa, sin empalagar. Mirando el calendario pensé que era ya hora de volver a sacar los moldes de corazón y jugué un poco con recetas ya probadas, pero reduciendo mucho el azúcar y cambiando la mantequilla tradicional por calabaza.


Todavía tengo raciones de calabaza asada en el congelador, y antes de que se terminen los ejemplares que tengo en el trastero -a modo de despensa, allí están estupendamente bien, al fresco y sin contacto con luz solar- volveré a preparar una tanda para no quedarme sin reservas antes de la próxima cosecha. En realidad podéis usar otro sustituto vegetal/sanote que prefiráis: boniato asado, calabacín rallado, puré/compota de manzana, yogur natural, mantequilla de cacahuete pura -más sano pero más calórico, claro-, alubias trituradas... No pongo la mano en el fuego para estas alternativas porque no las he probado, pero intuyo que mal no puede salir.


La receta es bien simple y no tiene gluten porque no lleva ningún tipo de harina, ni siquiera frutos secos molidos. Además he usado azúcar de abedul o xilitol, que se supone que no sube los niveles de azúcar en sangre y no produce caries. Que sea más "sano" ya lo pongo en duda, pero eh, me regalaron el bote y habrá que darle salida. Podéis usar azúcar normal o el endulzante que más os guste y os funcione; aviso de todas formas que es una receta poco dulce, ya que buscaba el sabor intenso del chocolate. Si luego os parece soso podéis servirlo con una ganaché o con un buen cargamento de azúcar glasé, no os voy a juzgar por ello.


Receta de pastel húmedo de chocolate y calabaza sin gluten
Inspiración: lejanamente basado en el mejor pastel de chocolate suizo
Ingredientes para un molde mediano o unos 10 pastelitos

- 200 g de chocolate negro de buena calidad
- 200 g de puré de calabaza asada escurrida
- 5 huevos
- 50 g de azúcar de abedul o azúcar normal
- 1 cucharadita de cacao puro en polvo
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de canela molida
- 5 ml de esencia de vainilla

Precalentar el horno a 175ºC y preparar el molde deseado. Yo lo engraso con un poco de aceite y luego añado cacao en polvo tamizado. Dependiendo del tamaño nos saldrán las porciones más gorditas y más jugosas por dentro, eso depende ya del gusto.

Derretir el chocolate al baño maría y dejar enfriar un poco. Separar las yemas de las claras en recipientes distintos.

Batir las yemas con el azúcar hasta que espesen mucho y adquieran un color pálido. Añadir el chocolate derretido, la calabaza, el cacao, la sal, la canela y la vainilla, y mezclar con varillas hasta que quede una crema homogénea.

Aparte montar las claras de huevo hasta que queden a punto de nieve. Añadir en varias tantas a la primera mezcla, con movimientos envolventes, hasta conseguir una masa homogénea sin grumos. Verter en el molde o moldes, igualando bien la superficie, y hornear unos 20-25 minutos, hasta que al pinchar el centro salga el palillo casi-casi limpio.

Dejar enfriar dentro del molde antes de sacar porciones. Servir con azúcar glasé tamizado, helado de vainilla, frutos rojos, crema inglesa, nata, salsa de yogur, ganaché de chocolate caliente... ¡imaginación al poder!



Solo queda compartirlo con quien más queráis, sea hoy, mañana o dentro de dos meses. Y es perfectamente válido dedicárselo a uno mismo ;). Ahora en invierno aguanta bien a temperatura ambiente, cubierto, pero si va a durar más de un par de días es mejor guardarlo en la nevera.
05 enero, 2018

Galletas de estrella rellenas de chocolate (por si faltan ideas para la Navidad que viene)

Hoy es la víspera de Reyes, esa noche mágica para los niños y algo estresante para los padres que tienen que ultimar las compras o pelearse un poco por conseguir sitio en la cabalgata. Es también noche de roscones, de preparar galletas con leche y paja para los camellos y de muchos nervios antes de irse a la cama. Pero yo estoy ahora mismo con niveles mínimos de ilusión o alegría por nada.

Chocolate filled star cookies

Tampoco quiero ponerme trágica; en realidad un paseo matutino con mi padre por la ciudad me ha hecho volver a creer en los Reyes Magos. Por fin he podido ver el Belén de Playmobil y la ciudad estaba llena de niños ya ansiosos, correteando y sin poder parar de hablar de los regalos que iban a recibir. Ay, la inocencia infantil.

Cuando mi hermano y yo todavía conservábamos esa ilusión ingenua sí recibíamos algún regalo la noche de Reyes. ¡Cómo íbamos a quedarnos sin nada! Solían ser cosillas pequeñas que compraba mi madre, y algún regalo que llegaba de Suiza, normalmente con forma de Playmobil -nos encantaban y siempre siempre pedíamos algo "grande" de su catálogo a Papá Noel, pero nos llegaban cosas extra por parte de la familia-. Pero nunca quisimos ir a ver la cabalgata, y una vez dejamos de creer, en Reyes lo único especial era el Roscón.

Chocolate filled star cookies

Pero este año, por comodidad, voy a hacer el roscón mañana para tomarlo en familia el domingo, cuando estaremos todos juntos, justo antes de volverme a Madrid. Así que hoy solo estoy un poco amargada en casa, después de trabajar un poco con un portátil que me está dando sustos, un catarrazo que acaba de arrancar -regalito de fin de fiestas- y una maldita discoteca en la plaza de toros. Porque sí, es súper navideño y muy de Reyes Magos poner una discoteca desde las 16 de la tarde hasta la medianoche, con un sonido infame y música terrible, en pleno centro de una ciudad. Se supone que es "extra" de la Nochevieja, que ya nos echó a los cuatro a dormir al campo, después de las uvas.

Chocolate filled star cookies

¡En fin! Quiero ser positiva -es mi propósito de Año Nuevo, casi el único- y disfrutar de los últimos raticos de Navidad que me quedan en casa. Así que para no ponerme más gruñona he querido venir con las últimas galletas navideñas de esta temporada, mi regalito virtual a sus Majestades de Oriente, y una idea ya para las navidades que vienen. Porque sí, quedan menos de 12 meses para empezar de nuevo con el Adviento, no os quiero agobiar ;).

Es una masa sencilla y simple pero que queda genial para cualquier ocasión. La base es similar a las Spitzbuben, otro clásico suizo, o las más conocidas Linzer, típicas de Austria. En este caso rellenas de ganaché de chocolate casera y solo con forma de estrella, que me parece la forma navideña más universal, simple y bonita, también válida para fuera de temporada. ¿O acaso no hay estrellas todo el año?

Chocolate filled star cookies

Receta de galletas de estrella rellenas de chocolate
Inspiración: un libro alemán de Navidad cuyo nombre no recuerdo
Ingredientes para unas 30 unidades

- 200 g de harina de repostería
- 85 g de almendra molida
- 70 g de azúcar tipo caster o fino (o usar normal)
- 1/4 cucharadita de canela molida
- 1 pizca de cardamomo molido
- 1 pizca de sal
- 80 g de mantequilla fría sin sal
- 1 huevo L
- ganaché de chocolate para rellenar (yo suelo usar 200 g de chocolate muy negro y 200 g de nata para montar sin lactosa, preparada con suficiente antelación para que esté fría)
- azúcar glasé

Mezclar en un recipiente la harina con la almendra molida, el azúcar, la canela, el cardamomo y la sal, usando varillas para quitar los grumos más gordos.

Picar la mantequilla en cubitos pequeños y añadir a los ingredientes secos junto con el huevo. Trabajar con un procesador de alimentos, con una batidora o con las manos a lo bruto, hasta tener una consistencia de migas. 

Continuar ahora amasando para obtener una masa lisa, homogénea y suave. Dividir en dos discos, envolver en plástico film y llevar a la nevera, como mínimo, una hora. Mejor más tiempo.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar unas bandejas. Estirar cada porción de masa dejando un grosor de unos 6 mm. Recortar galletas con forma de estrella, procurando emparejar una base completa con una cubierta "agujereada".

Distribuir en las bandejas sin necesidad de dejar demasiada separación y hornear durante unos 8-10 minutos, hasta que se empiecen a dorar. Dejar enfriar en una rejilla completamente, rellenar con la ganaché -sin pasarnos o se desbordará- y decorar con azúcar glasé tamizado al gusto.

Chocolate filled star cookies

¡Que os aproveche el roscón y que los Reyes se porten muy bien, que sé que habéis sido muy buenos!

09 septiembre, 2017

El mejor bizcocho de chocolate para tartas - Celebrando un 90 cumpleaños

Pensadlo bien por un momento. ¡90 años! ¿Os imagináis cumpliendo casi un siglo de edad? Es cierto que el tiempo vuela pero... Son muchos años. Muchas décadas. Muchos recuerdos. Quién pueda llegar a cumplirlos, y sobre todo, hacerlo con ilusión, con relativa buena salud, y especialmente con la cabeza en su sitio. Y rodeado de familia y amigos que te quieren, claro :). ¡Y con tarta! Eso que no falte, y, en mi humilde opinión, el chocolate es imprescindible.

 Chocolate buttermilk cake

Me enteré un poco tarde de que la abuela del elfo cumplía 90 años el viernes, y no pude planificar nada muy especial. Mi suegra había montado una pequeña-gran fiesta en la residencia, invitando a muchos familiares, amigos, con puertas abiertas para que todos los inquilinos/trabajadores/visitantes del centro pudieran unirse. Al final quedó un cumpleaños más que apañado, en un patio interior muy bonito, con merendola salada y dulce, y actuación en directo musical y todo de la mano del grupo de unos amigos. Tocaron grandes éxitos como 'María Isabel' de Los Payos, 'Resistiré' del Dúo Dinámico o 'Mi gran noche', himno de Rapahel. El público, con una media edad de unos 80 años, enloquecía :D.

Chocolate buttermilk cake

Decía que me vino un poco mal porque el jueves llegaron mis padres en su camino de vuelta hacia Murcia. Han estado una semana de vacaciones en Asturias y han dormido en casa para no pegarse la paliza del tirón de regreso, y así se ahorraban hotel. Tuve un montón de lío poniendo la casa a punto, lidiando con problemillas que nos está dando nuestro gato Lito -está en una edad descontrolada, pero el maldito es un amor y una preciosidad- y montando por primera vez la cama nido que no habíamo probado todavía. Pero la visita fue bien, salimos a cenar -en Nitty Gritty, muy recomendable!- y ya el viernes siguieron su camino.

Chocolate buttermilk cake

Mi suegra había encargado mini bollitos y mini pastelitos pensados para la gente más mayor, golosa pero no muy comilona, y con dentaduras delicadas. Así que la tarta era pequeña y optó por una San Marcos, porque el chocolate no gusta a todo el mundo. Peeeero ya digo que un cumpleaños sin chocolate no es lo mismo, así que me ofrecí a llevar aunque fuera un bizcocho.

Chocolate buttermilk cake

Al final me compliqué un poco -soy así de inútil- con una receta que nunca había probado antes, y lo disfracé un pelín para que tuviera apariencia más de tarta. El resultado final fue un éxito y la tarta voló, especialmente entre los peques y la gente más joven: es un bizcocho fantástico, de miga jugosa, muy aromático y tierno, que se corta sin desmoronarse y aguanta genial cualquier relleno o cobertura. Se queda en mi recetario como bizcocho base para futuras tartas y pasteles de chocolate.

Chocolate buttermilk cake

Receta de bizcocho de chocolate para tartas
Inspiración: adaptada de 'Tea with Bea'
Ingredientes para un gran bizcocho de 22-26 cm de diámetro, o 2 discos de unos 18-20 cm

- 225 g de buen chocolate negro de calidad
- 55 g de cacao puro en polvo sin azúcar
- 175 g de mantequilla sin sal
- 4 huevos L a temperatura ambiente
- 225 g de azúcar (si puede ser caster, mejor)
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/2 cucharadita de café descafeinado soluble
 - 175 g de harina de repostería
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de sal
- 240 ml de buttermilk (235 ml de leche + 1 cucharadita de vinagre)

 Precalentar el horno a 170ºC y engrasar o forrar uno o dos moldes redondos desmontables. Yo usé un molde redondo de unos 24 cm de diámetro, forrando la base y engrasando con mantequilla y harina tamizada los laterales.

Mezclar la leche con el vinagre o limón y dejar reposar unos 15 minutos, en caso de no tener buttermilk. Yo he usado leche sin lactosa.

 Derretir la mantequilla y colocar el chocolate troceado, el caco y el café soluble en otro recipiente. Echar la mantequilla y mezclar bien hasta que se derrita todo y se forma una crema homogénea.

Aparte tamizar o mezclar con varillas la harina con el bicarbonato y la sal. En un recipiente más grande, batir el azúcar con los huevos, a mano, sin necesidad de dar demasiado volumen. Añadir la vainilla y la mezcla de chocolate, y batir un poco más.

Incorporar de forma alterna la harina y el buttermilk/leche, echando un tercio cada vez y removiendo con suavidad. Mezclar suavemente pero asegurándonos de que tenemos una masa bien homogéneay sin grumos secos.

Verter en el molde o los moldes y hornear durante unos 50-60 minutos. En la receta original el tiempo máximo que se indica son 45 minutos, pero a esa temperatura baja y con mi molde necesité bastante más tiempo, creo que incluso un poco más de 1 hora. Lo mejor es vigilar y pinchar el centro con un palillo hasta que salga solo con algunas miguitas.

Esperar 10 minutos fuera del horno, pasar un cuchillo por el molde y abrir. Desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortar o decorar. Yo corté el bizcocho por la mitad y puse una capa de mermelada de melocotón. Una buena capa de azúcar glasé tamizado para dar contraste, y listo. Tarta de chocolate para muy chocolateros, sin más exquisiteces.

Chocolate buttermilk cake

Qué alegría el fresquete con el que hemos amanecido hoy. ¡10 grados menos a la misma hora esta mañana! Salir a correr con menos de 20ºC es un placer que hacía tiempo que no disfrutaba. Ojalá ya sí, de verdad, esto vaya encaminado hacia el otoño. Tengo muchas ganas de hornear con calabaza y manzanas, sin sentir que estoy fuera de contexto.

¡Feliz fin de semana!
26 mayo, 2017

Tarta de chocolate con sablée de almendra (para cumpleaños)

Pues ya tenemos el verano encima y por adelantado, con lo que no estoy nada contenta. Ya me conocéis, soy animal de frío, y el calor me pone de mal humor. Más que nada porque no encuentro equivalentes reconfortantes en la temporada estival a los que disfruto en invierno. Los helados me encantan, claro, pero yo los tomo todo el año, y de hecho, en verano no se disfrutan igual de bien. El caso es que encender el horno antes proporcionaba enormes placeres y en verano se convierte en un reto, pero yo nunca renuncio a él. Y todo esto para animaros a preparar esta tarta de chocolate con sablée de almendra, que llega con retraso y que yo preparé cuando aún refrescaba.

Chocolate tart

Ya os conté que la tarta de manzana la hice en Murcia para celebrar mi cumpleaños por adelantado con mi familia allí, pero el día de rigor me preparé otro dulce. Por cierto, el pastel de manzana ha triunfado entre mucha gente que lo ha probado, ¡qué ilusión me hace! Otra receta que vuelvo a recomendar :). Esta de hoy es para los más chocolateros, y es que tenía un antojo desde hacía tiempo de hornear una tarta de este estilo.

Chocolate tart

Chocolate tart

Ayer fue el cumpleaños de mi hermano así que se la dedico a él, que ya he perdido la cuenta de las tartas que le debo. Tengo en el blog algunas recetas ya antiguas de pasteles de cumple que hice para celebrar su día, y me da pena no poder hacerle algo dulce ahora que vivimos lejos. Espero que a partir de ahora se anime a venir a visitarme, sobre todo porque en nuestro nuevo pisito por fin tendremos habitación de invitados. Os parecerá de locos, pero ¡mis suegros aún no conocen a mi hermano!

 Chocolate tart

Hablando del piso, efectivamente, ese ha sido el motivo principal de tener el blog algo abandonadito, pobre. Entre que se me ha acumulado mucho trabajo y que los temas de la obra y próxima mudanza requieren mucha dedicación, no me quedan fuerzas ni ganas para nada más. Pero ains, ¡qué ganas de que pase ya todo! Me estreso solo de pensar en empacar todo, llevar nuestra vida al nuevo hogar, comprar los muebles que nos faltan, rezar para que todo funcione y esté bien...

Chocolate tart

Y espero reconciliarme con los vecinos, que los obreros son algo brutos -y lentos- y han causado más de un estropicio en el edificio. Creo que para estrenar el horno, y la cocina, haré galletas para repartir en la comunidad, o algo así :P. En fin, que estoy ya impaciente, nerviosa, estresada y agobiada, pero con mucha ilusión. Este último mes vivo con la sensación de que estoy de paso entre una fase y otra de mi vida y siento como que me falta algo.El calor repentino no está ayudando.

Chocolate tart

En cuanto a la tarta, tenía claro que quería una base de masa quebrada con un toque rústico y que el relleno fuera de intenso chocolate pero sin abusar de grasas o azúcares añadidos. Así que ya sabéis, los paladares acostumbrados más a dulces muy dulces a lo mejor lo pueden notar poco goloso; ajustad al gusto. Yo he preferido apostar por un buen chocolate muy negro de calidad y acompañarlo de frutos del bosque bien ricos, para dar ese contraste dulce-ácido fresco que tanto me gusta. Hoy además le pondría helado o yogur griego escurrido y bien frío.

Chocolate tart

Receta de tarta de chocolate con sablée de almendra
Inspiración: mi cumpleaños, un antojo y el libro 'Pasión por el chocolate'
Ingredientes para un molde de unos 20 cm

- 100 g de mantequilla muy fría sin sal
- 150 g de harina
- 1 pizca de sal
- 50 g de almendra molida
- 8 g de azúcar
- 30 ml de agua helada
- 1 yema L

- 200 ml de nata para montar (sin lactosa)
- 50 g de leche (de soja)
- 300 g de buen chocolate negro bien intenso
- 2 yemas L
- sal gruesa en escamas  (opcional)

Cortar la mantequilla en cubitos y llevarla al congelador unos minutos. Disponer en el procesador de alimentos o picadora todos los ingredientes de la masa menos el agua y la yema. Triturar en varias tandas hasta conseguir una textura de migajas.

Batir la yema con el agua ligeramente, añadir y volver a triturar. Terminar mezclando con las manos rápidamente, formar un disco compacto y envolver en plástico film. Dejar en la nevera como mínimo una hora.

Precalentar el horno a 175ºC y engrasar un molde de tarta rizado, de unos 20 cm de diámetro. Estirar la masa en una superficie limpia y ligeramente espolvoreada con harina o con almendra, o hacerlo sobre papel de hornear. Cubrir bien el molde y volver a llevar a la nevera media hora.

Tapar con papel de cocina, cubrir con pesos, arroz o legumbres secas, y hornear 15-20 minutos. Retirar el papel y dejar enfriar mientras preparamos el relleno.

Picar o rallar el chocolate. Calentar la nata con la leche y apartar justo cuando vaya a romper a hervir. Echar el chocolate y remover con suavidad hasta que se funda. Agregar las yemas y batir suavemente con las varillas manuales. Debe quedar una crema homogénea.

Verter sobre la base, dando unos golpecitos para que se distribuya bien y salgan posibles burbujas de aire. Esperar a que se enfríe un poco y luego llevar a la nevera hasta que se solidifique. Servir con escamas de sal gruesa y frutos del bosque al gusto.

Chocolate tart

¡Buen fin de semana!
10 febrero, 2017

Pastel corazón de chocolate húmedo (sin gluten). Ya que toca San Valentín...

Ya avisé que la siguiente receta iba a ser dulce pero más pecaminosa, y es que no puede llegar San Valentín y yo quedarme sin hornear algo con chocolate. Me encanta el chocolate y no me avergüenzo de ello, ni me torturo ni me doy atracones -más o menos-. La vida no tiene tantos placeres y lo que yo disfruto degustando un buen chocolate no me lo puede quitar nadie, al menos mientras no agotemos los recursos. Y será un topicazo o un cliché, pero a mí me sigue pareciendo la mejor opción cuando se trata de preparar algo romántico/caprichoso/pasional. Hay muchas maneras de seducir con chocolate y compartir un pedazo de pastel hecho con amor es mucho más bonito que cualquier chorrada de regalo con mensaje prefabricado. Así que aprovechemos para sacar los moldes con forma de corazón, y ¡a fundir chocolate!

Chocolate fudge cake gluten free

Eso sí, chocolate intenso, por favor, de calidad, con poco azúcar y, si es posible, de origen y comercio justo. Lo mismo que me encanta el buen chocolate, odio el chocolate de mala calidad que solo empalaga y no deja rastros de cacao por ningún sitio. Y a la hora de hornear con chocolate, lo mejor es apostar por una miga húmeda, como un brownie, así que este tipo de pasteles son perfectos para los que necesiten prescindir del gluten. Recordad también que mejor quedarse cortos de horno que pasarnos, porque además el interior sigue cociéndose un poco cuando lo sacamos, y merece la pena conseguir un interior húmedo -que no crudo-. Combinado con unas frambuesas o fresas ya de temporada, el contraste intenso del cacao con la acidez refrescante de la fruta es toda una delicia.

Chocolate fudge cake gluten free


Creo que no he contado por aquí que hace un par de semanas tuvimos una curiosa visita de un vecino algo especial. Vivimos en un edificio de una empresa inmobiliaria que dedicado únicamente a alquiler, y creo que nosotros debemos ser de los que más tiempo aguantamos sin mudarnos. Son apartamentos chiquitines, muy básicos pero que sirven para aguantar una temporada. Pero hay mucho movimiento constantemente y todo el mundo va muy a lo suyo, no hay nada de vida vecinal, falta ese sentimiento de comunidad que no pensé que echaría de menos. Siempre me ha dado terror pensar en tener vecinos de esos que te hacen la vida imposible, pero ahora me doy cuenta de lo valioso que es también tener amistad y confianza con aquellos que viven al otr lado de tus paredes.

Chocolate fudge cake gluten free

El caso es que una noche, yo a punto de entrar en la cama, el elfo escuchó maullidos. Vivimos en un 8º piso. Me asomo a la mirilla y no veo nada, pero abro un poco la puerta y ¡zas! Se cuela un precioso gato blanco con manchas grises. Y el señor empieza a darse un paseo por todas partes como si fuera su casa de toda la vida, dejándose acariciar y curioseando por todas partes, sin muchas intenciones de marcharse. Nunca había visto un gato con tanto morro y tanta confianza desde que el mío era joven :D. Al final llamamos a la puerta de al lado y el chico que vive ahora ahí se quedó muy sorprendido porque no se había dado cuenta de que su amigo peludo se le había escapado, al parecer cuando fue a bajar la basura.

Es una forma como otra cualquiera de entablar amistad con tus vecinos, aunque te dejen la alfombra llena de pelos blancos :P. El minimo amistoso se llama Benito, por cierto. Y no sé por qué, pero le pega muchísimo. ¿Haría buenas migas con mi gato? La verdad es que lo dudo, además el nuestro ahora es un cagueta que sale pitando en cuanto alguien extraño asoma por la puerta.

Chocolate fudge cake gluten free

Receta de pastel corazón de chocolate húmedo sin gluten
Inspiración: adaptada de Donna D
Ingredientes para un molde de unos 20 cm de diámetro

- 100 g de mantequilla o alternativa sin lactosa (o usar 80 g de aceite)
- 200 g de chocolate negro de buena calidad
- 1 cucharadita de café descafeinado soluble
- 1/2 cucharadita de vainilla
- 4 huevos L
- 100 g de azúcar
- 1 cucharada de ralladura de naranja
- 1/4 cucharadita de sal
- 3 cucharadas de almidón de maíz
- azúcar glasé y frambuesas para decorar

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde con mantequilla o equilvalente y harina tamizada. Conviene sacudir el exceso dando golpecitos boca abajo. Separar las claras de las yemas de los huevos y reservar las primeras aparte.

Derretir al baño maría el chocolate negro troceado con la mantequilla. Si se usa aceite, añadirlo cuando el chocolate esté fundido y algo templado. Añadir a las yemas el azúcar y la ralladura de naranja, y batir un poco hasta que quede una crema homogénea. Agregar el chocolate con la mantequilla o aceite, el café descafeinado y la vainilla.Incorporar el almidón de maíz tamizado y la sal, mezclando con suavidad.

Batir las claras a punto de nieve e incorporarlas a la masa, con movimientos envolventes, hasta que no queden pegotes blancos. Echar en el molde con cuidado, golpear para sacar las burbujas más gordas y hornear durante unos 25-30 minutos, vigilando muy bien el tiempo, ya que depende del molde. Esperar a que se enfríe sobre una rejilla antes de decorar con azúcar glasé.

Chocolate fudge cake gluten free
Si buscáis otra receta chocolatosa brutal de verdad, tenéis que probar esta receta suiza, el mejor pastel de chocolate que ha salido de mi cocina.
Y vosotros, ¿aprovecháis San Valentín para poner un poco más de amor -y calorías- en la cocina?
15 noviembre, 2016

Bundt Cake marmolado de chocolate y cacahuete [Día Internacional del Bundt Cake]

Me gustó tanto la tarta de calabaza con la que despedí octubre que me daba penica actualizar con una receta nueva. Vale, es mentira, mi única excusa es que el tiempo me come viva y no sé cómo hemos llegado ya a la mitad de noviembre. Pero hoy no quería faltar a la cita del Día Internacional del Bundt Cake o National Bundt Cake Day, que ya sabéis que cualquier excusa es buena para hornear. Estaba tentada de abrir ya el cajón navideño, como el año pasado, pero por ahora me contengo. Es que tenía esta receta de Bundt Cake marmolado de chocolate y cacahuete haciéndome ojitos, y claro, había que probarlo.

Marbled chocolate bundt cake

Pues sí, el tiempo vuela y se me acumulan las recetas. Porque yo sigo torturándome leyendo revistas, mirando libros, perdiéndome por la red y repasando mis favoritos, pines, y demás. Encima el estrés navideño empieza a presionarme el cerebelo y estoy en un modo de aturullamiento mental que me agobia un poco, la verdad. Tengo poco tiempo para cocinar y sacar fotos, pero es una necesidad vital incontrolable. Así que recetas tengo pendientes de sacar, pero solo me falta encontrar tiempo y ganas de actualizar el blog más a menudo. Ya sabéis el mal de trabajar con el ordenador; cuando terminas solo quieres tirarlo por la ventana. Lo último que apetece es seguir una o dos horas más tecleando delante de una pantalla.

Marbled chocolate bundt cake

Marbled chocolate bundt cake

La última semana ha sido rarísima, con el festivo de la Almudena el miércoles, el elfo de viaje todo el fin de semana, el genial encuentro entre amigos de Recetags que se organizó el sábado -espero dejar alguna reseña por aquí, fue genial!-, un montón de imprevistos buenos y malos... Y encima todo aderezado con un panorama de actualidad nacional e internacional del que mejor huir. Pero bueno! Siempre nos quedará la cocina como refugio. Mucho mejor si es en buena compañía, por supuesto :).

Marbled chocolate bundt cake

Este Bundt es un simple marmolado con el toque de la mantequilla de cacahuete en la masa clarita, al que he querido añadir un poco de harina de maíz amarilla para darle otra textura a la miga. Nada de glaseados ni coberturas, solo un poco de azúcar y cacao para que no esté totalmente desnudo. Pero un chocolate fundido con cacahuetes tostados por encima le iría de miedo, yo lo dejo caer.

Receta de Bundt Cake marmolado con chocolate y cacahuete
Inspiración: adaptada de Zucker, Zimt und Liebe
Ingredientes para un molde grande

- 175 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar
- 4 huevos L
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 45 ml de leche
- 220 g de harina de repostería
- 80 g de harina de maíz (no maizena, se puede usar trigo sarraceno o trigo normal)
- 2 pizcas gordas de sal fina
- 1/2 cucharadita de canela
- 2 cucharaditas de levadura química
- 2 cuharaditas de cacao puro en polvo
- 1 cucharada de leche
- 2 cucharadas de mantequilla de cacahuete natural
- 1 cucharada de leche

Precalentar el horno a 175ºC y preparar el molde de tipo Bundt. Engrasar bien con mantequilla y añadir harina tamizada, golpear para quitar el exceso y reservar.

Tamizar en un recipiente la harina de repostería con la harina de maíz, la sal, la canela y la levadura. En otro cuenco más grande, batir la mantequilla troceada un poco con una batidora de varillas. Añadir el azúcar y batir durante, al menos, 3 minutos, a velocidad media. Debe quedar esponjoso, con un color pálido y haber aumentado de volumen.

Echar los huevos unos a uno, batiendo un poco después de cada adición. Incorporar la leche y la mezcla de harina alternando en dos o tres tandas, batiendo ligeramente. Terminar de mezclar la masa con una espátula y dividir en dos partes.

Mezclar una de las masas con la cucharada de leche extra y el cacao en polvo tamizado; mezclar la otra con la restante cucharada de leche y la mantequilla de cacahuete. Llenar el molde alternando las masas al gusto, dibujando el marmolado como se prefiera.

Hay que procurar que todo el molde quede bien cubierto por las masas. Agitar un poco para repartirlas bien y hornear sobre una rejilla durante unos 55 minutos. Esperar 10 minutos fuera del horno antes de desmoldar sobre una rejilla. Dejar enfriar completamente antes de decorar con azúcar glasé y cacao.

Marbled chocolate bundt cake

Recetas de Bundt Cakes pasados:

- Gingerbread Bundt Cake
- Bundt Cake de avellana y naranja
- Bundt Cake de chocolate y naranja bajo en grasa
- Bundt Cake de limón ligero
- Bundt Cake de chocolate con calabaza
- Bundt Cake marmolado tres colores
- Bundt Cake de espelta y cacao

¡Feliz semana!
27 mayo, 2016

El mejor pastel de chocolate de Suiza y del mundo (de mi mundo al menos) - adictivo y sin harina

Ayer, por fin, hice el cambio definitivo de armario. Esto de hacerlo por etapas me agobia un poco, pero al no tener el calor de golpe y porrazo no era buena idea desterrar toda la manga larga y los calcetines más largos antes de tiempo. El entretiempo, esa quimera inexistente en Murcia! En Madrid por fin he conocido su significado real y al menos hace la vida cotidiana algo más entretenida. No saber si te vas a congelar o achicharrar aporta un toque de misterio a la hora de escoger vestuario por las mañanas. Por cierto, ¡que se nos acaba mayo! Y yo todavía sin traeros las tartas de Viena, no tengo perdón :P. A ver si este fin de semana me pongo con ello, aunque tengo mucho trabajo y sobre todo necesito estudiar, que tengo los exámenes de alemán encima y no lo llevo naaada bien. Pero antes, para ir abriendo boca, una receta de pastel de chocolate, el mejor del mundo mundial. O casi.

The best swiss chocolate cake

Vale, afirmar que una receta es la mejor del mundo es arriesgado y un clickbait básico, pero se ha convertido en mi mejor pastel de chocolate. Porque ya lo advierto: es ideal para chocoadictos, pero chocoadictos de verdad. Los que nos gusta el sabor profundo y potente a chocolate, a cacao, con una textura entre húmeda y jugosa, sin más adornos ni añadidos ni nada más. Es peligrosamente adictivo, pero mucho, y está buenísimo ya sea recién hecho y algo templado, como reposado en la nevera y fresquito. Es importantísimo usar buen chocolate de calidad, negro y con poco azúcar, ya que es el ingrediente principal y que marcará la diferencia.

Lo he horneado ya varias veces cambiando el molde, para probar las diferentes texturas según el grosor que adquiere. Esta primera versión es de unos 25 cm de diámetro, más bajito, y queda más fino y elegante. Es más fácil de cortar y comer, aunque hay que vigilar que no se pase de cocción. La segunda vez usé un molde desmontable de unos 20-21, y salió gordote, con una miga tremenda. Pero es más complicado cortarlo sin que se desmorone mucho, y, por algún motivo, en formato gordo se hace difícil parar de comerlo. En serio, es adicción pura, al menos para mí y para el elfo, lo que nos costó controlar las raciones!

The best swiss chocolate cake

En cuanto al nombre: la receta la encontré en la página de la SRF, televisión y radio suizas. En el programa plantearon a los oyentes cuál era la mejor receta de pastel de chocolate, y los sufridos periodistas probaron 5 finalistas escogidos. Al final se seleccionó una ganadora, calificándola como "la mejor de Suiza", y claro, tuve que probarla. He adaptado un poquito los ingredientes y al final me quedo con la que, para mí, es la mejor del mundo. Además de deliciosa es sencillísima, y tiene muy poquitos ingredientes: esencialmente se compone de chocolate, mantequilla (o una versión vegetal/sin lactosa), huevos y azúcar. Así que es lowcarb, y apta para celíacos al no llevar nada de gluten, pefecta para el #DíadelCelíaco que se celebra hoy :).

The best swiss chocolate cake

Receta de mi mejor pastel de chocolate del mundo mundial
Inspiración: adaptada de SRF
Ingredientes para un molde de unos 20-25 cm de diámetro*

- 280 g de chocolate negro de buena calidad
- 5 huevos L
- 100 g de azúcar, dividido en 50 g y 50 g**
- 1 buena pizca de sal
- 85 g de mantequilla sin sal
- 1/4 de esencia de vainilla

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar bien el molde, que puede ser desmontable o no, mejor cubriendo la base con papel sulfurizado para que sea más fácil de servir después.

Derretir el chocolate troceado con la mantequilla cortada en cubos al baño maría, y dejar enfriar ligeramente. Mezclar con la vainilla y reservar.

Separar las claras de las yemas de los huevos. Batir las yemas en un recipiente grande con 50 g de azúcar, usando una batidora de varillas, hasta que dupliquen su volumen. Batir aparte las claras con la pizca de sal y el resto del azúcar, hasta montarlas.

Añadir el chocolate derretido con la mantequilla a las yemas y mezclar bien con unas varillas. Incorporar por último las claras montadas en varias tandas, mezclando con una espátula, con movimientos suaves envolventes, hasta tener una masa homogénea.

Llenar el molde, igualando la superficie, y hornear durante unos 25 minutos. Crecerá mucho por arriba pero luego se desinflará, es normal. Esperar un poco fuera del horno antes de desmoldar y dejar enfriar.

Como decía antes, se puede servir templado pero está mucho más rico reposado en frío, sobre todo ahora que ya hace más calor. Podemos decorarlo con azúcar glasé tamizado o sin nada más, añadiendo un poco de nata montada o helado con fruta fresca a la hora de servir.

* Como comento en la introducción, el diámetro del molde nos dará un pastel más finito o más gordote. En el primer caso las porciones se sirven mejor, no se desmorona tanto la miga y queda más elegante, además hay menos riesgo de no poder parar de comer. Pero conviene vigilar la cocción en cualquier caso, el interior debe quedar jugosito y no quemarse por fuera.

** También lo he hehco reduciendo el azúcar a 80 g, porque me gustan los postres menos dulces pero con mucho sabor a cacao. De todas maneras, empleando un chocolate negro de calidad con 100 g no queda empalagoso, ni mucho menos.

The best swiss chocolate cake

¡Buen fin de semana! Yo me quedo en casa que tengo muchas tareas pendientes. El elfo ya está nervioso por el partido de mañana, no le tocaron entradas para la final pero como socio sí que tiene acceso al Bernabeu para vivirla con todos los aficionados madridistas gracias al pantallón que van a instalar en el césped. Yo creo que estaré viendo alguna serie a esas horas ;).
10 mayo, 2016

Crema de chocolate y aguacate - Receta de postre vegano sanote y facilísimo

Se hace muy raro pensar que hace una semana estaba todavía en Viena exprimiendo al máximo las últimas horas. De hecho, a las horas a las que estoy escribiendo esta entrada, cuando todavía no han dado las 7 de la mañana, ya llevaba un buen rato despierta, entre otras cosas porque allí amanece antes. Pero no voy a adelantarme con detalles del viaje porque pienso explayarme a gusto en uno o dos posts que quiero dedicar a la capital austriaca. Solo diré que he vuelto a enamorarme de la ciudad, que ha sido agotador pero fantástico, y que he comido muchas tartas. Si echáis un ojo a mi cuenta de instagram podréis comprobarlo.

Avocado chocolate pudding

Hablando de tartas, tengo una chocolatosa brutal pendiente de compartir con vosotros, pero antes prefiero traer otro postre con cacao algo más sanote para compensar -excusas-. No quiero llamarlo light o decir que es de dieta ni nada parecido, porque no me gustan esas etiquetas y porque creo que es perfectamente válido como capricho dulce por sí mismo. Eso sí, es vegano, sin cocción y facilísimo. Además se puede tunear al gusto de muchas maneras, yo solo os propongo la base con la que jugar: crema de chocolate y aguacate.

No descubro el Nuevo Mundo a nadie con este postre porque ya hay muchas versiones por la red, sobre todo con la aguacatemanía desatada en los últimos tiempos. Creo que en España nos hemos terminado de rendir a esta fruta un poco más tarde, yo incluída, pero desde ya quiero declarar mi amor-pasión-obsesión por el aguacate. Es maravilloso. No solo es sanísimo, fuente de grasas saludables que tan bien me vienen, sino que está buenísimo y es de lo más versátil. Si os preocupa la sostenibilidad u os cuesta encontrar buenos aguacates, sabed que hace poco he podido probar los cultivados por unos emprendedores españoles que los producen en Málaga, y son buenísimos.

Avocado chocolate pudding

A veces se llama a este postre "mousse" o "pudding". La primera definición no me gusta mucho, porque creo que una mousse tiene que tener sus burbujitas. Esta crema es más bien eso, cremosa; en las fotos se percibe más suave y melosa de lo que se convierte al dejarla reposar unas horas en la nevera, cuando adquiere una consistencia mucho más firme. Podéis degustarla como más os guste, de las dos maneras es una delicia. Idea: si tenéis plátano muy maduro podéis jugar y añadirlo al aguacate, probando el sabor y la consistencia. Como digo, es una receta que se presta a muchas modificaciones.

Receta de crema de chocolate y aguacate
Inspiración: ganas de chocolate y un aguacate delicioso muy maduro
Ingredientes aproximados para unas 4 raciones

- 1 aguacate bien madurito (unos 150-180 g pelado sin hueso)
- 30 g de yogur de soja natural o equivalente
- 30-40 g de chocolate negro
- 1/2 - 1 cucharadita de cacao puro sin azúcar en polvo
- 1 pizca de café soluble descafeinado
- 1 pizquitita de sal fina
- esencia de vainilla al gusto
- leche vegetal necesaria
- opcional: azúcar, miel, sirope, edulcorante...
- coco rallado, frutos rojos, crocanti de frutos secos

Picar el chocolate negro y fundir en el microondas, a temperatura media y vigilando a intervalos cortos para que no se queme. Cortar el aguacate por la mitad, sacar el hueso y extraer toda la pulpa con una cuchara, procurando no despediciar nada. Debe estar muy cremoso.

Colocar el aguacate troceado en una picadora o procesador de alimentos. Añadir el yogur y el chocolate fundido, el cacao en polvo, la pizca de café, la pizquita de sal y un poco de esencia de vainilla (o azúcar vainillado). Empezar a triturar. Agregar leche vegetal poco a poco, triturando y mezclando hasta conseguir la textura deseada. Debe ser como de natillas, un pudding espeso, sin grumos. Probar y endulzar al gusto, añadiendo algo más de cacao en polvo si fuera necesario.

Dividir en cuencos o tarros pequeños, removiendo bien para no dejar huecos de aire. Coronar con lo que más guste; recomiendo coco rallado y algo crujiente que haga contraste, como frutos secos tostados o muesli. Además me gustan los frutos rojos como las grosellas porque añaden un toque ácido que crea un juego de sabores muy rico con la crema.

Servir a temperatura ambiente o guardar en la nevera para que se enfríe y coja consistencia; ganará también en sabor, pero hay que procurar no servirlo demasiado frío para no matar los aromas.

Avocado chocolate pudding

¿No os parece maravillosa esta primavera lluviosa? Pensad que recibiremos al verano con mejores ánimos y estará lleno de colores y plantitas cuando empiece :).
11 febrero, 2016

¿San Valentín? Pues vamos con algo de chocolate: receta de pots de crème

¿Hablaba hace poco de imprevistos que te chafan los planes? Pues había olvidado meter a los virus en la ecuación. Curiosamente, mirando lo que había publicado para Carnaval el año pasado, recordé que estuve malísima entre enero y febrero de 2015, y bien contenta que estaba de no haber caído este año. Pues debí gafarme, porque el lunes amanecí con un bonito dolor de garganta que ha ido evolucionando poco a poco todos estos días. Trancazo, dolor de cabeza constante, mocos por todos lados, tos, garganta transformada en una lija, voz irreconocible, debilidad general, fiebre, más mocos... El cuadro completo, vamos. Al menos el estómago lo tengo bien y me dio tiempo a disfrutar de la última ración de esta delicia que traigo hoy, pots de crème de chocolate. Porque San Valentín, cómo no, es una excusa estupenda para los golosos como yo.

Chocolate pots de crème

Últimamente me ha dado por los postres de cuchara, me apetecen un montón. Quizá es porque me recuerdan a la infancia y estoy en fase morriña-nostalgia, ya que era de niña cuando tomaba los postres estrella de mi madre: natillas, arroz con leche, pan de calatrava, flan... Los hacía muy de vez en cuando, pero cuando nos daba la sorpresa casi hacíamos fiesta en casa. Luego, con la intolerancia a la lactosa, he pasado una larga temporada sin probarlos porque fuera de casa es imposible, y no me había animado mucho a prepararlos por mí misma. Eso se se está acabando, que también tengo derecho a permitirme caprichos así de vez en cuando, digo yo.

Chocolate pots de crème

¿Pots de crème? El nombre siempre me ha resultado muy sugerente cuando lo he visto en recetas por la red. Es un postre francés similar a las natillas o a la créme brûlée, sin la costra de azúcar y con una textura algo más ligera. El caso es que yo quería tener un postre con chocolate de cuchara y, puesto que el supuesto día de los enamorados casi pide por obligación chocolate, ya tenía mi excusa. Además me encanta sorprender al elfo cuando llega de trabajar con un caprichito dulce para compartir juntos en el sofá mientras vemos alguna de nuestras series comunes :).

Chocolate pots de crème

Pots de crème de chocolate
Inspiración: adaptando a use real butter
Ingredientes para 6 unidades

- 500 ml de leche o alternativa vegetal (soja ligera en mi caso)
- 1 vaina de vainilla
- 1 pizca de sal
- 2 huevos L
- 45 g de azúcar
- 100 g de chocolate negro
- 1 cucharadita de cacao puro en polvo
- 1 pizca de café descafeinado molido
- cosillas para decorar

Abrir la vaina de vainilla, haciendo un corte y sacando un poco las semillas. Ponerla con la leche a calentar en un cazo, llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar infusionar unos 30 minutos, con tapa si la tenemos. Derretir el chocolate al baño maría y reservar. Precalentar el horno a 140ºC.

Si se ha enfriado mucho la leche pasado ese tiempo, volver a calentar un poco, retirando antes la vaina. Batir con unas varillas los huevos con el azúcar y la sal. Añadir a chorrito ligero la leche, sin dejar de batir con las varillas, hasta integrarla por completo. Echar también el cacao y el chocolate, batiendo bien hasta tener una mezcla homogénea.

Repartir en 6 moldes individuales estilo ramekin y colocar en una bandeja alta. Llenar con agua, de tal modo que se cubra casi la mitad de los moldes, y llevar al horno. Hornear durante unos 30 minutos, hasta que haya cuajado bien pero siga un poquito húmeda la superficie. Esperar un poco fuera del horno - cuidado con el agua - antes de manipularlos.

Llevar a la nevera para que se enfríe al menos durante una hora. Podemos taparlos con plástico film si no queremos que se forme una película más dura por encima, aunque personalmente a mí me gusta. Añadir alguna decoración al gusto, fruta, hojas de menta, alguna tontuna de color rosa, chocolate blanco picado, crocanti de frutos secos, nata montada... como siempre, mil posibilidades.

Chocolate pots de crème

Dudo mucho que hagamos nada especial para San Valentín, con suerte ya me habré repuesto del todo y al menos podré recuperar el tiempo perdido de estos días. Todavía funciono a medio gas y reservo las energías para temas urgentes, pero las tareas del hogar se están quedando relegadas a un segundísimo plano. Bueno, ya que el 14 cae justo en domingo y el elfo tendrá partido de fútbol, a lo mejor preparo algo especial para comer o cenar en casa tranquilamente, que al final lo mejor es poner cariño en la cocina y poder compartirlo ^_^.
24 diciembre, 2015

Trufas caseras con mistela y especias sin lactosa para compartir - Feliz Nochebuena

¿Adivináis quién tiene que salir en cuanto publique esta entrada para comprar los últimos regalos? Sí, yo misma. Y juraría que lo he hecho los últimos años, quizá es una tradición que me he inculcado a mí misma de forma inconsciente. En realidad no es que me falten compras por hacer... es que quiero añadir algunos detallicos más, me he quedado con ganas de envolver más paquetes. Y me gusta meterme en el centro de Murcia en plena Nochebuena, cuando todavía la gente está de post aperitivo - tradición muy seria en la Nochebuena murciana - o sobremesa inundando las terrazas, ultimando las compras, paseando con los niños... Si vas sin agobios, tiene su encanto. Nuestra cena será tranquila y nada complicada, y no vamos a preparar ningún postre especial, que ya tenemos muchos dulces caseros. Entre ellos, trufas caseras como estas, ideales para compartir o regalar estos días.

Chocolate truffles

Ya he contado cómo el día 24 tiene un encanto especial para mí, por recuerdos concretos y cosas propias que hacen que tenga un significado más personal. La memoria de esa preciosa época infantil en la que era un día completamente mágico se mezcla con momentos más agridulces y hoy miro atrás también con nostalgia y algo de melancolía, pero sigo disfrutando mucho de todo lo que rodea a la Nochebuena. Y desde que vivo en Madrid aprovecho muchísimo más estas fiestas y disfruto al máximo de cada instante, procurando olvidar las tonterías típicas que surgen en las familias. Esta noche la pasaremos en familia cerrada con el gato, y a partir de mañana comenzará nuestro periplo visitando al resto del clan murciano y varios amigos. A todos les llevaré galletas, por supuesto, y si me animo prepararé otra remesa de trufas porque... ¡están buenísimas! Son TAN fáciles y se pueden adaptar de tantas maneras a nuestros gustos, que es un crimen no animarse con ellas.
Chocolate truffles
Son perfectas para tener un detalle estas fiestas, o para tener en casa y ofrecer a las visitas con el café de sobremesa o a la hora del postre, pero podemos prepararlas a lo largo de todo el año. Bueno, en verano ya no es tan buena idea porque el chocolate no se lleva bien con el calor, así que aprovechad ahora, que con un poco de suerte el invierno terminará de venir de una vez por todas. Por cierto, Miriam también propone elaborar trufas en casa, y además son de un nivel superior, ¡con castañas!

Chocolate truffles

Receta de trufas caseras de chocolate negro y mistela (sin lactosa)
Inspiración: mi obsesión por el chocolate
Ingredientes para unas 40 unidades

- 250 g de buen chocolate negro (pero bueno de verdad)
- 200 ml de nata para montar sin lactosa
- 1 chorrito de mistela (o licor al gusto, o nada)
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de mezcla de especias para pan de especias (canela, jengibre, anís, nuez moscada, clavo, pimienta de jamaica, coriandro...(
- cacao en polvo, avellanas picadas, crocanti, coco rallado, sprinkles... para rebozar

Trocear el chocolate groseramente. Poner a calentar la nata a fuego suave, y justo cuando empiece a hervir retirar. Añadir el chocolate y remover tranquilamente con una espátula hasta que se derrita y se mezcle bien con la nata. Agregar una pizca de sal, las especias y el licor, removiendo hasta incorporar.

Cuando tengamos una mezcla homogénea y sin grumos, echar en un cuenco metálico o de vidrio, y dejar que se enfríe a temperatura ambiente. Tapar con plástico film y llevar a la nevera varias horas, hasta que esté bien fime. Mejor de un día para otro.

Disponer una superficie de trabajo limpia y amplia, y colocar unos platitos o cuencos con cacao en polvo, azúcar glasé, coco rallado, sprinkles navideños, frutos secos picados, fideos de chocolate.... y unos guantes de uso alimentario si no queréis mancharos demasiado.

Tomar porciones con una cucharilla, dar forma redondeada con las manos y rebozar en lo que se prefiera. Continuar hasta terminar con toda la ganaché, intentado no comer demasiado en el proceso. Guardar las trufas en cápsulas, o en cuencos, o en unas bolsitas, o en un recipiente hermético, mejor a temperatura ambiente en un lugar fresco y seco.


¡Que paséis una Nochebuena fantástica! ¡Feliz Navidad!
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