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21 noviembre, 2015

Taller con Tea Academy de Tea Shop: Las Ceremonias del Té

A estas alturas ya sabréis que me apasiona el café, pero no sé si ha quedado claro que el té también me encanta, y todas las infusiones en general. Es otro mundo del que me considero apenas una aficionada, porque hay tantas variedades y tantas formas de prepararlo y servirlo que no es fácil convertirse en un experto. No sé cuándo empezó mi afición tetera, seguramente de la mano de mi padre, quien es especialmente aficionado a los árabes y que nos trajo unos tés maravillosos de Marruecos hace ya muchos años. Luego descubrí la tetería árabe de Murcia, más tarde me aficioné a los tés japoneses y el rooibos me terminó de conquistar. Si hay algo que me fascina de todo este universo es el aspecto cultural que tiene, por eso no me lo pensé dos veces cuando me ofrecieron desde Tea Shop asisitir a uno de los talleres que imparten en su Tea Academy, Las Ceremonias del Té.

 Taller de té

La primera vez que llegué a Madrid a visitar al elfo quedé encantada al descubrir que en el centro comercial del barrio había una tienda de Tea Shop, de la que carecemos en Murcia. Todas esas cajas con tantos tés e infusiones por descubrir, los accesorios, las teteras, las tazas tan monas, los dulces para acompañar, las degustaciones... saben cómo enganchar al público aficionado. Algo había leído sobre sus talleres aunque no sabía muy bien en qué consistían, y la verdad es que después de probar la experiencia se la puedo recomendar a cualquier interesado en profundizar un poco más en el mundo del té, o simplemente para disfrutar una tarde descubriendo las posibilidades de esta histórica bebida.

Lo único malo es que elegí el taller po temática y también por la fecha - menos mal que se imparten los jueves, cuando no tengo clase -, pero al reservar olvidé que esa semana era el doble cumpleaños familiar, de mi suegro y su hermano - casi casi nacen el mismo día, pero lo celebramos siempre juntos -, y tuve que escaparme un poco antes de que terminara el taller para llegar a la cena. Aún así, fueron dos horas muy entretenidas que se pasaron volando, gracias sobre todo a la estupenda tea master Violeta. Se nota que le encanta su trabajo y le apasiona el té, se prepara a conciencia los talleres, sabe explicar sin ser aburrida y es un encanto.

Taller de té

Los talleres se imparten en centros determinados de la compañía, en grupos reducidos, se proporciona material y hay, por supuesto, catas y degustaciones. Este taller consistía en hacer un recorrido histórico por las culturas más significativas en las que el té tiene una gran importancia, desde China hasta la India, pasando por Japón, Rusia, el Imperio Británico y Marruecos. Historia, mitos, leyendas, costumbres, ritos, utensilios y recetas se mezclan en cada parada para definir la cultura del té en cada lugar, con algunas curiosidades muy interesantes. Violeta nos preparó varios tés, por ejemplo recreando la ceremonia tradicional china, la versión más simple japonesa, un té a la rusa preparado en samovar y que degustamos con mermelada, etc. Ah, y tenía leche de soja, buen detalle :D.

Taller de té

Algunas cosas curiosas:

- El té comenzó a usarse en China como si fuera una verdura, se comercializaba en pastillas concentradas que se machacaban para su utilización. La infusión llegaría más tarde, especialmente a partir de la dinastía Ming cuando comenzó a emplearse el té en hojas y fue cobrando forma la ceremonia china, que centra la importancia en el agua y el propio té.

- A Japón llegó de la mano de monjes budistas, primero en las pastillas comprimidas y muy ligado al budismo zen y a la alta sociedad. Alrededor del siglo XVI llegan las primeras hojas, sencha, y se codifica la complejísima ceremonia del té japonesa.

- Esta ceremonia se compone de muchos pasos reglados con extremo detalle y giran en torno a cuatro principios: pobreza, humildad, modestia e imperfección.

- El Senchado surgió como una respuesta a la rigidez de la ceremonia del Chanoyu, simplemente para disfrutar de un buen té en compañía de amigos o familia. Se suele usar sencha (té verde de primavera cultivado al sol) o gyokuro (cultivado parcialmente a la sombra y cuyas hojas se enrollan como pergaminos).

Té sencha japonés. Imagen de Tea Shop


- En Rusia gustan más los tés negros tostados y se identifican por el uso del samovar, un invento de finales del siglo XVIII. Fue creación de un armero que buscaba un mecanismo para que tuviera té caliente a lo largo de toda su jornada en el taller.

- El samovar hace un té muy concentrado, con unos 55 g de té por medio litro, que se puede tomar directamente pero se suele rebajar a la hora de degustar, con el agua del depósito.

- En Rusia disfrutan del té con miel, leche, nata, vodka o incluso mermelada, que se coloca en la boca para tragarla directamente con el sorbo de té. Probadlo, ¡está muy rico!

- Para preparar un "té de las cinco" a la británica debemos servir la tetera ya lista sin añadir nada más. Se sirve la leche, el azúcar y el limón aparte, que debe apartarse antes de beber.

- No se puede hacer ruido con la cuchara, hay que remover la taza sin dar vueltas completas y se deposita en el plato antes de beber. Además, no debemos mirar al frente o a otras personas mientras bebemos, lo recomendable es mantener la mirada en la taza.

- Los acompañamientos se sirven en bandejas de tres pisos y se debe empezar por abajo: un primer plato de galletitas saladas y pequeños sándwiches, un segundo plato de scones con mermelada y crema, y un tercer plato de dulces pequeños.

Still life with russian samovar and fruit dish - Snezhana Slavova


¿A vosotros os gusta el té? ¿Sois más de infusiones de hierbas y flores? ¿Cómo os gusta más, al estilo marroquí, inglés, japonés...? Por cierto, puede ser estupendo también para cocinar, y no sólo dulces.

Muchas gracias a Tea Shop por la oportunidad de asistir al taller.
08 noviembre, 2015

Una tarde repleta de café de la mano de Adrián Fernández y Mocay Caffè

Una de las ventajas que tiene Madrid es la cantidad de eventos y actividades de todo tipo que se nos ofrecen a lo largo del año. Para los foodies - término algo repelente, lo sé - es algo fantástico, ya que la gastronomía vende y lleva años estando muy de moda en todos los ámbitos, algo que las marcas y el mundo hostelero aprovecha bien. Claro que hay que saber separar el grano de la paja, pues a los blogueros, editores y periodistas del mundillo nos llegan decenas de invitaciones y no todas valen la pena, ni mucho menos. Pero si me ofreces pasar una tarde muy cafetera en un local con encanto del centro madrileño, y encima de la mano del gran Adrián Fernández, no puedo negarme.

Coffe tasting masterclass

A finales de octubre, Mocay Caffè reunió a un pequeño grupo de blogueros en Sugar Factory, una coqueta pastelería en el barrio de las Salesas que llama mucho la atención por su decoración y ambiente, recargado y con un aire decadente que te traslada a las antiguas cafeterías y salones de té europeos de finales del siglo XIX o principios del XX. No pude evitar sentirme en una película de Wes Anderson, aunque los productos que elaboran se han rendido a las modas actales con su gama de cupcakes y otros dulces. Pero nosotros íbamos a catar café al pequeño salón, donde ya nos esperaba Adrián Fernández con un buen despliegue de cafeteras, tazas y productos para la cata.

Adrián es barista profesional, tricampeón de España, apasionado de su trabajo y del café y un estupendo divulgador de las bondades de este producto al que da gusto escucharle y verle trabajar. El evento, que formaba parte de las actividades organizadas por la marca bajo el nombre de Mocay Caffèxperience, pretendía divulgar las bondades del café y un poco de su cultura, derribando ciertos mitos e intentando que el bebedor habitual conozca mejor cómo tiene que ser el verdadero buen café. España es un país muy cafetero pero por desgracia sigue tratándose fatal, con miles de tazas de penosa calidad servidas cada día en barras de todo el país y consumidores que no saben cómo tratar el producto o cómo reconocer cuándo le han servido bazofia en taza.

Coffe tasting masterclass

Adrián nos contó que cada vez se está avanzando más en el campo de la investigación y se están conociendo las virtudes que el café tiene para la salud, con aplicaciones muy diversas. La problemática de la cafeína es un tema aparte y algo complicado, porque tendemos a pensar que el café es el producto que más cantidad contiene y nos olvidamos de que otros como el té, el chocolate, o refrescos pueden aportar mucha más cafeína que un par de espressos. Se suele fijar el tope de cafeína recomendada por persona al día en 400 mg, estando la media razonable entre 100 mg y 300 mg. Lo cierto es que depende mucho del origen del grano de café y de cómo se ha elaborado la bebida en la cantidad final de cafeína que nos aporta. Sin entrar en muchos más detalles, como mínimo deberíamos tomar siempre, siempre, café natural, y olvidar y desterrar el torrefacto para siempre al inframundo.

Para hacer la cata probamos dos espressos elaborados al momento, por supuesto con café recién molido y natural. Un café se tiene que catar sin añadir azúcar - estamos demasiado acostumbrados a tomar el café dulce, en parte por esa afiliación al incomible torrefacto cuyo horrible sabor hay que rebajar - ni, por supuesto, leche. Hay que valorar la crema, que sea elástica, sin manchas extrañas aceitosas en la superficie, y percibir primero los aromas. El café se aspira fuerte, haciendo ruido, y se deja que despierte diferentes sensaciones por toda la lengua y la boca.

Coffe tasting masterclass

Catamos en primer lugar un espresso 100% arábica, que contiene 40 mg de cafeína por taza, siempre que esté bien preparado, con agua mineral de calidad, recién molido y una cafetera en condiciones y limpia. El molido del grano, el agua, el tiempo de infusión, la presión... todo son factores que influyen en el sabor y en la cantidad de cafeína. Un arábica tiene aromas y sabores afrutados, complejos, con tonos de chocolate y frutos secos, nos hace salivar y despierta matices por toda la boca al agitarlo antes de tragar.

A continuación probamos una mezcla con 80% robusta, y al diferencia era clara ya en los aromas. Es un café mucho más basto, con recuerdos de tierras, frutos secos tostados, maíz y pipas, con aromas de bosque y campo pero menos matices. El robusta es más amargo, no despierta la típica acidez frutal y deja la lengua áspera. Además, tiene más cafeína.

Coffe tasting masterclass

Después Adrián nos quiso enseñar cómo preparar café con algunas de las cafeteras de filtrado portátiles que están cada vez más de moda. Estos aparatos necesitan cafés más claros porque no se busca crear cuerpo ni crema, y el resultado final depende de tres factores: temperatura, tiempo y turbulencia. Se puede elaborar café filtrado con cafeteras como el Cono de goteo V60 o la práctica Aeropress, que pudimos catar. Hay que hacer una preinfusión de 30 segundos y luego infusionar café y agua durante 1 minuto y 30 segundos. Si se deja demasiado tiempo se amarga y se extrae más cafeína.

Una de las cafeteras más de moda, sobre todo gracias a los hipsters, es la elegante Chemex. Esta concentra los sabores abajo y necesita una molida del grano más gruesa para filtrarlos mejor. Pero la estrella del evento fue la preciosa Cafetera de Sifón o Cafetera de Vacío, cuyo montaje es en sí un espectáculo que hace el acto de tomar café toda una experiencia. La esfera de cristal inferior se llena de agua y se deja calentar con un quemador de gas, haciendo que hierva y suba al espacio superior. Se incorpora el café, que empieza a infusionar, y al retirar la fuente de calor, la bola se enfría y se produce un efecto vacío que extrae el café ya infusionado. Sólo queda servir y disfrutar.

Coffe tasting masterclass

Pudimos catar esta bebida, muy clarita y súper suave, con diferentes productos para extraer distintos matices: mango y piña deshidratados, avellanas, nueces de macadamia, chocolate con leche y chocolate puro. Qué delicia este café con el chocolate negro sin endulzar. Sabéis que me chifla el buen café solo con chocolate puro, disfruté como una enana.
Después disfrutamos de un rico y refrescante cóctel sin alcohol elaborado con sirope de limón, café y hielo, buenísimo. Yo ya sabía que el limón combina de maravilla con el café, pero no se me hubiera ocurrido nunca preparar una bebida refrescante como esta. Me la apunto para el verano porque me pareció deliciosa y muy fresca.

Por último tocó el turno de la parte más conocida del arte del barista, el latte art. Es un placer poder degustar un buen café decorado con dibujitos y formas bonitas, siempre que el café esté bien preparado, por supuesto, y eso a Adrián tampoco se le da nada mal. Parece tan fácil al verle mover con tanta maestría las muñecas jugando con la jarrita de leche y las tazas que luego es frustrante intentarlo en casa. Claro que hay que preparar bien la leche y usar una materia prima adecuada, para que consiga la textura y la consistencia necesarias. Luego se puede jugar con siropes, una espátula de modelismo y otras cositas para hacer verdaderas monerías.

Coffe tasting masterclass

Lo pasamos muy bien, aprendimos mucho y degustamos cafés exquisitos, así que no tengo más que agradecer a Mocay la invitación y a Adrián por ser tan majo y explicarse tan bien. Ojalá tenga razón y los profesionales del café consigan que tanto el público como los hosteleros se preocupen por preparar y ofrecer un producto de verdadera calidad, mimando los procesos y los ingredientes.

Es una pena que en tantas cafeterías sirvan cafés tan malos, y nadie se preocupe por ello, encima a precios absurdos. ¿O no os parece vergonzoso terminar una comida en un buen restaurante con un café cutre? Yo desde luego termino con muy mala impresión de una comida o una cena si el café final es malo o mediocre, especialmente en restaurantes que se presuponen de calidad. Ah, tampoco olvidemos que el café puede ser un ingrediente fantástico tanto en recetas dulces como en multitud de platos salados.

Podéis echar un vistazo también a las crónicas del evento en los blogs de Gastroaventuras de Carmen y La Cocina de ile.
Y a vosotros, ¿cómo os gusta el café? ¿Habéis asistido alguna vez a una cata?

04 julio, 2015

El mejor café con hielo - HEMC #68 - Agita, mezcla!

Me chifla el café. Desde pequeñita me peleaba con mi hermano por pillar las últimas gotitas que quedaban en el fondo de los vasos de mis padres, y me encantaba oler la cafetera recién hecha de mi madre cada mañana. No recuerdo cuándo empezaron a dejarme tomar café, pero sí que mi padre padre me lo hubiera permitido mucho antes. "En mi casa tomábamos café con la leche desde críos y no pasaba nada", pero mi querida madre no estaba muy convencida de sus argumentos.

Iced coffee

Claro que me gusta el café bueno y bien preparado. No hay cosa que me de más rabia que un mal café, y en nuestro país por desgracia abunda en locales de todo tipo, como si lo cobraran barato. Por suerte eso empieza a cambiar, al menos en Madrid cada vez hay más cultura de buen café. Porque a mí me gusta solo, sin azúcar, y ahí es cuando descubres si el hostelero usa natural o torrefacto, si está rancio, si la cafetera está sucia o si no respetan las temperaturas.

Sí, soy de las que prefieren el café caliente como el infierno y negro como el diablo, por eso lo paso mal en verano. Llevo varios días sin ganas de café por las mañanas, ¡yo! Malditas olas de calor. Pero mi café de media tarde no lo puedo perdonar, sobre todo porque por culpa de ese calor tengo la energía por los suelos a la hora de la siesta. ¿Y cómo tomar un café sin subir - más - la temperatura corporal? Café con hielo, claro :).

Iced coffee

Tengo buenos recuerdos del café con hielo. Cuando éramos niños y llegaba el calorcico a Murcia, pásabamos las tardes en el parque-plaza que había delante del cole, donde las madres se instalaban en la terraza de la cafetería que allí había. Algunas veces nos permitía tomar un helado - con predilección por el Drácula - mientras ella disfrutaba de su café con hielo.
Años más tarde me ayudó mucho en las tardes y noches de estudio universitario, aunque una vez me pasé cargando la cafetera y... bueno, digamos que me pasé más tiempo en el baño que con los libros, ejem.

HEMC #68- Agita, mezcla!

Y es que descubrí que el café con hielo también está rico, aunque sean dos cosas totalmente diferentes. Para que me guste de verdad, tiene que ser buen café, bien preparado y potente, y ha de servirse realmente frío. Este verano me he aficionado a una forma muy sencilla de prepararlo, que para mí es el mejor café con hielo casero, simple pero efectivo y delicioso.

Con esta receta participo en el HEMC #68 - Agita, mezcla! que organiza Cris de LeBonVivant.

Iced coffee

El mejor café con hielo
Ingredientes con cantidades según las raciones

- 1 cafetera preparada de café natural (puede ser descafeinado)
- azúcar o edulcorante al gusto (yo no le pongo)
- corteza de limón o una rama de canela para aromatizar (opcional)
- leche al gusto

Preparar una buena cafetera bien cargada de café de calidad, natural y lo más fresco posible. Endulzar al gusto. Si queremos darle un toque de aroma a limón o canela, añadirlo al café mientras se enfría y luego retirar.

Llenar una cubitera con el café ya enfriado y congelar hasta que se solidifique. Lo mejor es aprovechar y preparar una buena cantidad para tener de sobra en el congelador.

Cuando queramos disfrutar de nuestro café con hielo, echar unos cuantos cubitos en un vaso o copa - unos 4-6 está bien, dependiendo de nuestra tolerancia y del tamaño de los cubitos - y llenar con leche. Remover y dejar que los cubitos se vayan fundiendo poco a poco en la leche.

Iced coffee

¡Facilísimo! No más café con hielo aguado :-).
Me encantaría hacer un montón de cosas este fin de semana, pero tras el calorazo de la boda el sábado pasado, y viendo que tenemos otra maldita ola de calor encima, me temo que lo pasaré enclaustrada en casa.
09 febrero, 2015

Smoothie o batido cremoso de piña y jengibre con yogur y leche de almendra {Batidos saludables con Ventanas Verdes]

Es una fecha rara para ser día de publicación en Ventanas Verdes, lo sabemos, pero es que las ventanitas hemos tenido un inicio de año algo ajetreado. Algunas de nosotras hemos tenido imprevistos varios y para no quedarnos fuera (yo por ejemplo, ejem) las buenas compañeras propusieron retrasar el día, así que el reto de enero ve la luz en febrero ;).

Hace un tiempo dedicamos el mes a los batidos o jugos verdes, aunque para comenzar el año esta vez el tema es más libre, pensando en batidos y bebidas afines saludables. La verdad es que yo tenía muchas ideas rondando mi cabecita, pero la gripe se interpuso en mi camino así que medio improvisé este smoothie o batido cremoso de piña y jengibre con yogur y leche de almendra entre subidas y bajadas de fiebre.

Pineapple ginger yogurt smoothie

¿Smoothie? Vale, es un término algo hipster, peeero para mí viene bien porque no es lo que yo considero un batido de toda la vida. Es decir, considero que un batido es más bien líquido y con un predominio de la leche, pero los smoothies tienen una textura más cremosa con el añadido de otros ingredientes. Pero vamos, que en resumidas cuentas son batidos.

Yo tenía el estómago regulín cuando lo preparé y la verdad es que me sentó muy bien, pues la piña es una fruta muy buena para la digestión, el jengibre va de maravilla para dolencias estomacales y el yogur también es un buen aliado. La leche de almendra cada vez me gusta más, es nutricionalmente muy buena y tiene un sabor delicioso. Creo que además me trae recuerdos de veranos infantiles llenos de horchata de almendras...

Pineapple ginger yogurt smoothie

El caso es que el día que hice el batido estaba pensando en el elfo, a quien chifla el zumo de piña pero la fruta en sí misma le cuesta comérsela (si es que es un poco como un crío). Tenía partido de fútbol esa mañana y se me ocurrió que podía ser una buena recuperación, además le encantan las bebidas muy frías, incluso en invierno. Al final nos lo tomamos a medias, tan ricamente.

Smoothie o batido cremoso de piña y jengibre con yogur y leche de almendras
Receta sin mucho misterio
Ingredientes para unas 2 raciones

- 300 g de piña madura (a ser posible de comercio justo)
- 1 trocito de jengibre fresco
- 4 cucharadas de yogur natural
- 100-150 ml de leche de almendras

Pelar la piña, eliminar la parte central si es muy dura y trocear. Colocar en una bolsa de alimentación y congelar durante al menos 1 hora.
Colocar la piña congelada en el vaso de una batidora. Añadir el jenjibre pelado y rallado fino, el yogur y la leche de almendras. Triturar todo muy bien hasta conseguir una textura homogénea. Añadir un poco de yogur o de leche al gusto para ajustar la textura.

Servir inmediatamente. Unas hojitas de menta o hierbabuena fresca le hubiera ido de lujo.

Pineapple ginger yogurt smoothie

Ah, ya voy recuperando la rutina habitual, ahora sólo falta que los paquetes de pañuelos dejen de ser un apéndice de mi cuerpo :P.
Y no os perdáis el resto de recetas de mis compañeras. ¡Feliz semana!
12 septiembre, 2014

Entre ron y amigos desde la terraza del Casino [Zacapa Room y Recetags]

Ya hace una semana que estoy de vuelta en Madrid y la verdad es que estos primeros días han dado para mucho. Todavía no me he centrado del todo porque no he podido hacer la súper-limpieza-ordenación-extrema de final de verano que siempre hago en casa, y es que tenemos maletas y trastos dando vueltas esperando a ser llevados al trastero.

Una de las "sorpresas" que nos encontramos nada más volver fue al portero contándonos que habían entrado a robar en los trasteros del edificio. Y todo porque se ve que a algunos vecinos les supone un gran esfuerzo cerrar la puerta general con llave... aunque claro, la inmobiliaria también se lució instalando puertas de pacotilla que se doblan con una buena patada. Por suerte a nosotros no nos quitaron nada (con el desastre de trastero que tenemos, debieron ver que sólo eran eso: trastos), pero la puerta sigue medio rota. A ver si no se retrasan mucho y puedo ordenar de verdad.


Yo me muero de ganas de comenzar la temporada otoñal en la cocina, pero como el verano sigue resistiendo con sus últimos coletazos, os dejo con alguna imagen del evento al que pude asistir la misma noche de nuestro regreso a la capital.

Los amigos de Recetags organizaron una presentación de Zacapa Room con una pequeña cata-taller de rones de la mano de Zacapa, al parecer uno de los más prestigiosos del mundo. Digo "al parecer" porque mi dominio del tema es bastante nulo, así que me gustó la oportunidad de poder aprender un poco sobre esta bebida, cómo apreciar su calidad, cómo degustarlo y cómo preparar un cóctel aprovechando sus cualidades.

Rico-rico
Lo mejor del evento fue reencontrarme con blogueros conocidos y poner cara y voz a otros amigos virtuales con los que todavía no había coincidido. Mención especial al gran Iñaki de Jaleo en la Cocina que me hizo pasar un momento de vergüenza cuando me dijo con entusiasmo que seguía mi blog desde casi los inicios :).

Yo bebo alcohol en contadas ocasiones, y bebidas de alta graduación aún menos, pero el ron siempre me ha atraído de forma especial. Creo que tiene que ver con algo de nostalgia de infancia cuando me encantaba la temática pirata (viva el Monkey Island), y además me recuerda a la Navidad porque básicamente sólo uso ron para preparar el roscón de reyes.

En plena cata con Elena, Ingrid y Eva. Foto de Recetags

Ha sido interesante catar ron a pelo (matices de aroma y sabor interesantes; ardor de garganta impresionante) y también preparar un Old Fashioned a base de ron. Además, el entorno del evento no podía ser mejor: la terraza del Casino de Madrid, un edificio precioso que siempre me maravilla cuando tengo la oportunidad de asistir a algún acto en sus espacios.

A pesar del cansancio que tenía tras el viaje y la vuelta a casa, fue una buena manera de coronar el regreso a Madrid. Ahora me quedo esperando con ansia que el otoño se instale definitivamente entre nosotros... A ver si horneando recetas otoñales lo consigo invocar ;).
29 julio, 2013

¿Un #RefrescoSinAgua? Probando las infusiones frías de Pompadour y mi forma favorita de enfriarlas

Mientras se seca la ropa de la última lavadora y antes de seguir dándole a la plancha pre-maleta, aprovecho para publicar el último post de julio ;).

Cold tea


Cada año nos repiten la misma cantinela cuando llega el verano: que si cuidado con las horas de máximo calor, que si hay que protegerse del sol, que si hay que ponerse cremas protectoras para la piel... Son cosas que a mí me parecen de sentido común (y muy de "madres/abuelas", sumando lo del famoso corte de digestión), pero es cierto que tal y como están las cosas, mejor que nos lo recuerden, que hay mucho inconsciente suelto.

Y algo básico es que hay que hidratarse bien. Pero bien bien de verdad; es algo que he aprendido en los últimos años. Cuando hace mucho calor, y más si hay mucha humedad, tenemos que procurar ingerir líquidos a lo largo de todo el día de forma constante, intentando no llegar a tener sed de verdad. La diferencia del rendimiento físico y mental ahora que bebo mucha más agua es tremenda, no me dí cuenta hasta que empecé a "obligarme" a beber más.

Cold tea


A mí me encanta el agua fresquita cuando tengo sed, pero es cierto que puede aburrir un poco, o al menos puede apetecer otra cosa a determinadas horas del día. No soy muy amiga de los refrescos (tengo una pelea constante con el elfo y su tremenda pasión por cierta marca de cola) y menos de las variantes alcohólicas, así que tengo dos alternativas favoritas: zumos/batidos naturales e infusiones y tés fríos.

Yo tomo muchas infusiones variadas a lo largo del año, pero cuando suben las temperaturas no tengo más remedio que dejar un poco de lado las tazas humeantes y optar por versiones más refrescantes. Por eso me llamó muchísimo la atención la campaña veraniega de los nuevos productos de Pompadour: #RefrescoSinAgua. ¿Sin agua? Hace unas semanas me ofrecieron probar esta nueva gama y por fin desvelé el misterio...


Cold tea


No es que sean bebidas sin agua, claro ;P, pero la idea sí es buena: disponer de "refrescos" a mano sin que estos vengan en botellas o botes con líquido. Y es que para estas infusiones, especialmente pensadas para servirse, frías, no hace falta calentar agua. Se infusionan en agua fresca, para que podamos tener una bebida fresquita y sana en apenas unos minutos.

Hay tres variedades: manzana con hibisco, té negro con limón y té verde con hierbabuena. He probado las tres y me han gustado mucho, aunque quizá me quedo con la primera, pues ha sido toda una sorpresa de sabor y aroma de lo más refrescante. Y tiene un color muy bonito! :).

Doy fe de que se infusionan de maravilla en el agua fría, y personalmente no creo que haga falta añadirle nada de azúcar. Lo que sí me gusta sumar a los vasos son unos cubitos de hielo para servir la bebida bien fría, y con mi pequeño truco.

Cold tea


Bueno, de truco tiene poco, y no descubro América a nadie con ello, pero es que me encanta la idea: añadir fruta a la cubitera para dar más sabor a las bebidas. Los arándanos quedan especialmente bien, y cuando se derrite el hielo van cogiendo el sabor de la infusión... dejando para el final unos bocados frutales tremendamente aromáticos y jugosos, bien fríos. El toque final perfecto :).

¿Y vosotros, abusáis de los refrescos en verano? ¿Os gustan las infusiones frías? ¿Cuál es vuestro sabor favorito?
Os leo desde Murcia! ;)
26 junio, 2013

Verde que te quiero verde [Batidos verdes y licuados para Ventanas Verdes]

Nunca he sido una persona muy de zumos o batidos, fundamentalmente porque me encanta morder y masticar, y siempre prefiero la fruta al natural. Bueno, miento, cuando era cría durante el invierno mi madre siempre nos recibía del colegio con un zumo de naranja recién exprimido, que me sabía a gloria, pero ahora siempre me inclino por la naranja entera. Sin embargo, en cuanto llega el calor me apetecen cada vez más bebidas frescas.

El tema elegido este mes entre mis compañeras de Ventanas Verdes es el de batidos verdes y licuados (o zumos). Una vez más, no podía estar más contenta de que me acogieran en el grupo, porque he aprendido un montón de cosas que desconocía en este tema, y me ha "obligado" a probar algo que, seguro, por mí misma no habría hecho.

Zumo verde 

Las bebidas "verdes" sí que me habían llamado la atención, y es que últimamente cada vez se ven más recetas en diferentes blogs, webs y revistas, pero nunca me había terminado de animar a probar a elaborar una. La verdad es que es una manera estupenda de prepararse un cóctel de nutrientes, ideal para arrancar con fuerza la mañana o reponerse a media tarde. Lo que no me gusta tanto son esas dietas milagro que sustituyen comidas enteras por bebidas, o qe prometen "desintoxicar el organismo" a base de zumos y batidos de verduras. No hacen milagros, pero sí que son muy saludables, sobre todo si empleamos productos de temporada al natural.

He empleado una batidora de vaso, de esas estilo americanas, porque no tengo exprimidora ni licuadora. Yo no tengo problemas con la textura que deja, y aunque podríamos colarlo, desecharíamos parte de los ingredientes al hacerlo. Con una licuadora, como la que usa Ajonjolí, se pierde gran parte de la fibra pero eso nos permitiría aprovechar mejor los otros nutrientes de las verduras y frutas. Y gracias a Ana ahora sabemos que la clorofila, el "verde" protagonista, tiene un gran poder antioxidante y se le atribuyen muchas propiedades saludables. Aunque es un tema que todavía se está estudiando, recordad a partir de ahora que ese precioso color verde de tantos vegetales, hierbas y frutas, esconde muchos beneficios :).

Zumo verde

Zumo o licuado verde
Para 1 buen vaso

- 2 tallos de apio pequeños
- 1 pera pequeña
- 1 manojo de espinacas
- 1 manojo de canónigos
- 1 naranja mediana
- 1 chorrito de limón

Lavar bien todos los ingredientes. Quitar los extremos del apio, retirar los posibles filamentos más grandes y trocear. Quitar el rabito de la pera y trocear, desechando las semillas del corazón. Exprimir bien la naranja, evitando las semillas si las tuviera.

Disponer todos los ingredientes en una batidora, trituradora o licuadora. Triturar bien hasta conseguir una textura homogénea. Añadir un poco de agua si quedara demasiado espeso. Servir en un vaso frío inmediatamente.

Al usar la batidora quedó una parte espumosita por arriba, que se puede integrar mezclando bien la bebida, aunque a mí me gusta la textura que tiene y el bigote verde que te deja al beberla ;P. Un kiwi, una manzana o un poco de piña le habría ido muy bien, aunque he preferido usar sólo productos de temporada. La naranja es todavía de las últimas de la temporada, cogida de los árboles de mi tío :).

Gracias a Heva de Tarjeta de Embarque por la imagen
Este mes la revista Cuerpo y Mente ha tenido el detalle de mencionar a nuestras Ventanas Verdes, ¡qué ilusión! ^_^. Nos ha incluido en un número que precisamente dedican a un artículo sobre zumos ricos en clorofila, ha sido la ocasión perfecta :).

No os olvidéis de abrir las demás ventanas, si no lo habéis hecho ya ;).

24 julio, 2011

Limonada de sandía y lima

Muchas gracias a los que ya me habéis dado recomendaciones sobre París! La verdad es que tengo muchos sitios y muchas cosas que hacer ya apuntadas, y no sé si en apenas una semanita dará tiempo a todo. ¡Sólo con los museos que tiene la capital francesa ya podría gastar un mes entero! Pero bueno, haremos consenso familiar y se hará lo que se pueda. Lo que sí tengo claro es que no quiero hacer uno de esos viajes agotadores en los que se va corriendo de un lado para otro sin disfrutar al final de nada. Ya habrá tiempo para volver :)

Para terminar la semana traigo una receta muy sencilla que viene genial en verano. Con el calor apetece beber mucho más líquido, pero hay que tener cuidado con los excesos de refrescos llenos de azúcar o edulcorantes y con el alcohol, que entran demasiado bien cuando aprietan las temperaturas. Con la buena fruta que nos regala el verano, es mejor preparar zumos y bebidas ligeras en casa, que además se pueden convertir en fantásticos cócteles si la ocasión lo merece.


Ice cubes


Aprovechando que Moldes Lékué me ofreció probar uno de sus nuevos moldes de cubitos de hielo Ice Cube, para conseguirlos con forma de cubo perfecto, inauguré las bebidas veraniegas partiendo de una receta que vi en smitten kitchen. Tengo que decir que hasta ahora jamás había comprado una sandía. Durante toda mi vida hemos tenido veranos llenos de melones y sandías fabulosas pero que siempre nos han regalado, así que me vi algo perdida cuando salí a comprar esta fruta; muchos tipos y precios diferentes, y encima con muchos tipos que venían de América! Menos mal que vi unas preciosas sandías blancas rayadas de tamaño pequeño y buen peso, producidas en... Águilas, Murcia! Me hizo ilusión y todo, así que se vino a casa :)

Watermelon lemonade with lime

Receta adaptada de smitten kitchen

- 500 ml de zumo de sandía rayada
- 120 ml de zumo de limón, recién exprimido
- 20 ml de zumo de lima, recién exprimido
- 45 ml de almíbar*
- 125 ml de agua
- cubitos y gajos de lima, para servir

Para obtener el zumo de sandía, trocear media pieza pequeña y triturar en una batidora de vaso u otro tipo; colar el puré para separar los grumos y las semillas. Mezclar con el zumo de limón y el zuma de lima (colados también previamente); añadir el almíbar y agua fría. Probar y ajustar el dulzor o la cantidad de agua al gusto. Enfriar en la nevera como mínimo una hora y servir con cubitos de hielo y gajos de lima.

*Para hacer un almíbar sencillo sólo hay que cocer a fuego medio el mismo volumen de agua que de azúcar, removiendo hasta su completa disolución. Dejar enfriar bien antes de usar.

Watermelon lemonade with lime
05 junio, 2011

Zumo de pepino y manzana

¿A vosotros también se os escapan los domingos de las manos? No sé por qué, pero siempre se me suelen pasar volando y al final no consigo sacarles todo el provecho que tenía pensado. Y no soy de las que se quedan en la cama hasta horas infinitas (de hecho, me suelo despertar igual de temprano que el resto de la semana), pero entre unas cosas y otras... Nunca me han gustado mucho los domingos. Amanecen bien, prometiendo un día entero de descanso y tranquilidad, pero al final vuelan. Además, como se suelen acumular tareas domésticas este día (debería ser declarado el día oficial de la plancha) y lo aprovecho para planificar la semana siguiente, el tiempo pasa sin darme cuenta. De pequeña les tenía mucha tirria, sobre todo después de la hora de comer... y es que claro, ¡al día siguiente era lunes!

Hoy ha sido el cumpleaños de mi suegra y he pasado casi toda la jornada con ella. Bien temprano hemos ido al mercadillo (¡cuánta fruta hay ahora!), luego al centro comercial del barrio (con la excusa de ser el primer domingo del mes, abren las tiendas) y más tarde hemos ido toda la familia del elfo a comer para celebrar el cumpleaños. Entre el servicio lento, la sobremesa, volver (ha sido fuera de Madrid), pasar un rato en su casa por ciertos asuntos, y el visionado obligatorio del episodio de ayer de Doctor Who... el día ha volado. ¿Dónde hay que firmar para tener fines de semana de tres días?

Apple and cucumber juice

Para terminar la semana, o casi mejor encarar la nueva que entra, una receta bien sencilla.
Supongo que sobra comentar nada del tema "pepinos españoles" que hemos tenido la desgracia de vivir estos días. Es un problema muy serio el que están sufriendo en Alemania y espero que todo se solucione pronto, pero está claro que no se han hecho las cosas del todo bien. Muchos agricultores y otros profesionales del sectos se han visto seriamente afectados, y podría haberse evitado. Mi padre, que por su trabajo conoce bien la realidad del sector agrario del sureste español, está bastante indignado con ciertas cosas. 

A mi la verdad es que el pepino no me gusta mucho, en mi casa son mi madre y mi hermano los fanáticos. Pero tras ver la iniciativa de Ajonjoli en su blog La flor del calabacín, Apoya a los agricultores, ¡pon un pepino en tu cocina!, quise sumarme y poner mi granito de arena en la recopilación de recetas con esta hortaliza. Me pareció la ocasión perfecta para estrenar el vaso licuador de la nueva batidora que me ayuda en la cocina desde hace unos días, y es que tenía ganas de poder disfrutar de auténticos zumos y batidos caseros, con fruta entera triturada al momento. Ahora que apetecen más líquidos frescos y necesitamos más vitaminas para encarar el día, los zumos caseros totalmente naturales van a ser un gran aliado en casa. Y empiezo por una combinación de lo más simple, pepino, limón y manzana.

Suficiente para dos ó tres personas:

- 1 manzana verde grande
- 1/2 pepino
- 1 cucharadita de zumo de limón
- un poco de agua mineral

Lavar bien la manzana y el pepino. Es mejor usar la fruta entera, pero si no es ecológica es posible que se prefiera pelar. Trocear, quitando sólo el rabito y las semillas de la manzana. Poner en una licuadora o batidora de vaso junto al limón y triturar bien hasta conseguir la textura deseada. Si quedara demasiado espeso, se puede rebajar con un poco de agua. Servir inmediatamente.
19 marzo, 2011

Degustando Café La Mexicana y Moscovitas

Cafés La Mexicana es el nombre que anuncia una de las tiendas más emblemáticas de Madrid. Contando hoy con múltiples locales por toda la Comunidad, quizá la tienda más emblemática sea la que continúa tentando a los viandantes de la céntrica calle Preciados con su olor a café recién tostado, desde hace muchos años.

Moscovitas y Café La Mexicana

Yo conocía La Mexicana por haber visto varios de sus locales, y sobre todo por haber pasado delante de la tienda de Preciados en muchas de mis visitas a Madrid, aunque, por una causa u otra, nunca había entrado. También había leído comentarios y artículos sobre sus productos y su historia, demostrándome la fama que tienen en la capital. El blog madrileño Es Madrid no Madriz le dedicó una entrada hace un tiempo:

Curiosamente, el nombre de la tienda viene "impuesto" por el origen de una mujer, una mexicana de origen español que vino a España a finales del XIX y decidió quedarse definitivamente en Madrid. Abrió un negocio y al parecer le fue muy bien, ese negocio no era otro que la venta de café. Es posible que la tienda tuviese en sus orígenes un nombre comercial pero todo el mundo la conocía popularmente como "La Mexicana" por el origen mexicano de la dueña y con ese nombre se quedó. (Continúa)
La semana pasada se pusieron en contacto conmigo desde La Mexicana para informarme de que habían estado buscando un producto que fuera el acompañamiento ideal a sus cafés, y lo habían encontrado: las galletas Moscovitas de Asturias. Se encuentran en plena campaña de promoción y con este motivo me ofrecieron la oportunidad de probar si realmente su café y dichas galletas hacen tan buena pareja.

Moscovitas y Café La Mexicana

Si os estoy soltando este rollo es porque creo que lo merece. No me comprometía a hacerles promoción ni nada parecido, simplemente se me ofreció degustar sus productos para probarlos personalmente sin ninguna obligación, y la verdad, valoro las empresas que tienen detalles así, que se preocupan por estar al día en las nuevas tecnologías y que se interesan por los blogs de gente particular, sin caer en publicidad impersonal y de dudosa fiabilidad. Además, tanto el café como las Moscovitas que me llegaron ayer a casa me han conquistado :)

Moscovitas

Fue abrir el envoltorio de la empresa de mensajería e invadirme un potente aroma a café recién tostado. En La Mexicana presumen de tener café siempre fresco, recién tostado y molido en el momento, y eso se nota. Recibí un paquete de uno de sus cafés más exclusivos, Nariño Supremo El Tambo, cuyos granos se cultivan a más de 2000 metros en los Andes. Es realmente delicioso, con un aroma profundo, acidez equilibrada y varias tonalidades de sabor (me encanta el café pero no soy ninguna experta en catas, hablo de mi propioa experiencia). En cuanto a las Moscovitas, me han gustado mucho. Están elaboradas en Asturias y por lo que deduzco, on las mismas originales asturianas, de la confitería Rialto, que se llevan elaborando en esa maravillosa tierra desde 1926. Son unas pastas artesanales a base de almendra marcona, nata, chocolate, y un toque secreto. Finitas, crujientes, nada empalagosas, deliciosas. El chocolate es de buena calidad y realmente combinan a la perfección con ese excelente café.

Moscovitas
Moscovitas

Muchas gracias a Marta por ponerse en contacto conmigo y a La Mexicana por haberme dado la oportunidad de probar sus productos. Me parece que me convertiré en cliente fija a partir de ahora, que no sólo de Nespresso vive una cafeinómana :P
20 diciembre, 2009

Preparando el ambiente navideño...

El primer fin de semana de las vacaciones no podía empezar mejor. Vale, hoy ha sido el día más frío en Murcia que yo recuerde en toda mi vida (lo que quiere decir que en muchas otras partes del país y de Europa estarán casi congelándose), pero es la mejor excusa para quedarse en casita, ver una o varias películas, sacar los CDs de Christmas` songs para adornar el árbol, y calentarse con un vasito de Glüwein casero después, si es acompañado de algo dulce como unos Chräbeli mucho mejor. Estas pequeñas, ligeras y anisadas delicias ya han aparecido varias veces por el blog, pero es que son totalmente un imprescindible para estas fechas. La receta la podéis ver aquí, o mirar el índice, donde recojo las recetas de Glühwein de otros años. Esta vez he vuelto a variarla, pero el resultado siempre es bueno.

gluhwein


- 1 botella de vino tinto de calidad aceptable
- 2 ramas de canela
- 1 piel de limón
- 5 clavos
- 1 hoja grande de laurel
- 3 vainas de cardamomo
- 3 piezas de anís estrellado
- 3 cucharadas de azúcar moreno

Calentar el vino en una olla con el limón; añadir las especias y cuando esté muy caliente el azúcar para que se disuelva. Justo antes de que empiece a hervir, bajar el fuego y tapar; dejar cocer unos 15-30 minutos, removiendo de vez en cuando. Dejar reposar después otra media hora. Colar las especias y servir caliente.

Y esta ola de frío polar nos trajo además una agradable sorpresa. El sábado por la mañana, tras una intensa lluvia nocturna, amaneció con las colinas del valle que rodea la ciudad de Murcia blancas. Así que rápidamente mi padre y yo nos acercamos cámaras en mano para inmortalizarlo. Pero el espectáculo era mucho mayor de lo que me esperaba, ¡estaba todo nevadísimo! Qué bonito, la montaña, los árboles, los arbustos... todo el bosque cubierto de una capa blanca esponjosa, aunque ya empezaba a derretirse. Un paseo precioso, aunque acabé con los pies helados, que no podía vernir mejor para preparar el ánimo navideño. Aunque se prevee que para Nochebuena tengamos máximas de hasta 20º, ese momento de felicidad ya no me lo quita nadie :-).

Nevada en Murcia - Diciembre 2009

Eso que se ve ahí abajo es Murcia, desde el Parque de El Valle (por estas carreteras de monte pasó la última Vuelta a España, suelen subir y bajar la llamada Cresta del Gallo).

Nevada en Murcia - Diciembre 
2009

 Nevada en Murcia - Diciembre 2009

Nevada en Murcia - Diciembre 2009

Espero que llevéis bien el frío!
09 diciembre, 2008

Glüwein calentito para las tardes frías

Como ya dije en la anterior entrada, estos son días perfectos para preparar Glühwein casero, y más si se tiene un dulce como el Stollen para acompañarlo :) Un vino dulce, muuuy aromático y caliente, perfecto para las tardes frías y lluviosas.
Así lo he preparado otros años; esta vez he variado la receta. Ninguna es mejor que la otra, así que os animo a preparar vuestro propio Glühwein con las proporciones e ingredientes que más os gusten ^^

- 750 ml de vino tinto
- 90 gr de azúcar moreno
- 1 buena cucharada de miel
- 3 ramas de canela
- 3 vainas de cardamomo
- 5 clavos
- 2 estrellas de anís estrellado
- 2 hojas de laurel
- piel de un limón
- 1 chorrito de Kirsch

Poner todo al fuego en una olla o cazo. Mientras se calienta, remover con una cuchara de madera hasta que el azúcar se haya disuelto. Tapar la olla dejando una rendija pequeña y bajar el fuego prácticamente al mínimo, para evitar que se evapore demasiado durante la cocción. Dejar al fuego alrededor de una hora, removiendo de vez en cuando. Colar y servir inmediatamente o reservar; así se pueden calentar los vasos individualmente cuando se sirvan.

Muuuy reconfortante, lo que daría yo por tener puestos de Glühwein callejeros en Murcia (aunque vale, nuestro frío no es comparable al del norte de Europa!).
03 mayo, 2007

La vie en rose

A seguir aprovechando las fresas y fresones, que cuando nos demos cuenta de pronto tendremos que esperar otro año para poder volver a disfrutar de esta delicia de fruta.
Hacer un batido es perfecto para esta época en la que ya empieza (o debería empezar) a apretar el calor en algunas zonas, y viene bien si se nos han quedado algunas fresas sobrantes en la nevera y/o empiezan a pasarse un poco.
Es una improvisación espontánea, que cada uno lo haga a su manera y gusto :)

- un buen puñado de fresas/fresones
- azúcar/edulcorante
- yogur natural cremoso (mejor casero)
- leche
- un poquito de vainilla en polvo
- 1 cucharadita de gelatina en polvo neutra

Troceamos las fresas bien lavadas y empezamos a batirlas con cuidado al principio. Añadimos yogur y leche a ojo sin dejar de batir bien hasta tener la consistencia deseada. Ponemos el punto de dulzor al gusto y el toquecito de vainilla. Aparte diluimos la gelatina en agua y la añadimos al batido. Dejamos enfriar varias horas en la nevera y servimos con corteza de limón y un poco de yogur por encima.


PD1. Si se congela (batiéndolo un poco cada cierto tiempo) queda una especie de helado muy rico.
PD2. Al final acabé echando canela a mi copa, no puedo evitarlo, es un vicio personal :P
24 diciembre, 2006

Glühwein - Vino aromático

Una buena receta navideña (aunque sea aplicable a todo el invierno) que viene estupenda para una tarde de frío en casita es la de Glühwein, que no es más que vino caliente aromatizado con diversas especias. Es típico de países como Suiza, Alemania o Suecia. Este es mi Glühwein particular, perfecto para acompañarlo de galletas mientras se espera la llegada de Papá Nöel frente al árbol iluminado junto a la chimenea (ojalá tuviera una chimenea!).

- 1 botella de vino tinto, ni muy caro ni excesivamente barato
- 100 gr de azúcar moreno
- 5 clavos
- 2 hojas de laurel
- la piel de un limón mediano
- 2 vainas de cardamomo
- 2 ramas de canela
- 1 pizca de jengibre molido

Glühwein

En una olla echamos todos los ingredientes y ponemos al fuego muy bajo. Removemos bien con una cuchara de madera hasta que se derrita el azúcar y dejamos medio tapado cocer durante una hora aproximadamente. Es importante que no hierva. De vez en cuando es recomendable removerlo todo suavemente y añadir más azúcar si se prefiere más dulce.
Se sirve bien caliente. Con un poquito de kirsch está muy bueno también :)
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