Llevo unos días con lo que yo llamo mi "fiebre suiza". No lo puedo evitar, llega el verano y añoro mucho mi otra tierra, sobre todo sabiendo que este verano no podré visitarla... Además se juntan circunstancias que hacen que me acuerde más de ella: mis padres con su viaje de urgencia; la Vuelta a Suiza (en la que cada etapa veo tantos lugares en los que he estado, los pueblos de mi familia...), productos suizos en Lidl, revistas de Suiza que me manda la embajada, el partido España-Suiza... Ains!
Y esto me recuerda que tengo pendientes varias entradas y fotos de mi último viaje, si es que soy un desastre! A ver si cuando acabe el monográfico albaricoquero saco algo de tiempo.
Pues hoy, para variar un poco, una receta salada. Muy naranja, como podréis ver. Viendo algunas recetas similares por la red se me ocurrió preparar este plato de calabaza y albaricoques con Ras el Hanout, esa maravillosa mezcla de especias marroquíes. Lo mejor es que tanto la verdura como la fruta se cocinen mucho para quedar muy tiernas, casi deshaciéndose, para mezclarse en cada bocado. Para acompañarlo, un poco de cous cous es ideal. Es ligeramente picante, aunque eso depende de la mezcla de Ras el Hanout que se tenga.
Con estas cantidades comimos tres personas.
- 1 diente de ajo
Y esto me recuerda que tengo pendientes varias entradas y fotos de mi último viaje, si es que soy un desastre! A ver si cuando acabe el monográfico albaricoquero saco algo de tiempo.
Pues hoy, para variar un poco, una receta salada. Muy naranja, como podréis ver. Viendo algunas recetas similares por la red se me ocurrió preparar este plato de calabaza y albaricoques con Ras el Hanout, esa maravillosa mezcla de especias marroquíes. Lo mejor es que tanto la verdura como la fruta se cocinen mucho para quedar muy tiernas, casi deshaciéndose, para mezclarse en cada bocado. Para acompañarlo, un poco de cous cous es ideal. Es ligeramente picante, aunque eso depende de la mezcla de Ras el Hanout que se tenga.
Con estas cantidades comimos tres personas.
- 1 diente de ajo
- 1 trozo de raíz de jengibre fresco, pelado
- 1 cucharada de Ras el Hanout
- 1 puerro grande
- 1 cucharada de comino en grano
- 450 gr de calabaza cortada a cubos
- 1 nabo
- aceite de oliva virgen extra
- 1/2 vaso de vino blanco
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de cilantro molido
- sal y pimienta negra
- perejil fresco
- 300 gr de albaricoques maduros, partidos por la mitad o en cuartos si son muy grandes
- cous cous para acompañar
Picar el diente de ajo, rallar el jengibre y majar en un mortero con el Ras el Hanout hasta obtener una pasta. Calentar aceite en una sartén de paredes altas, cazuela o similar y pochar el puerro. Añadir la mezcla de Ras el Hanout y el comino, cocinando todo unos minutos a fuego bajo. Añadir la calabaza y el nabo, subir el fuego y echar el vino, removiendo hasta que se evapore. Cubrir con agua (sin llegar a sumergirlo todo), sal pimentar y añadir el pimentón, el cilantro molido y un poco de perejil picado. Tapar y dejar cocinar a fuego medio hasta que las verduras estén blandas. Remover de vez en cuando, añadiendo más agua si va quedando muy seco. Incorporar los albaricoques y dejar cocinar unos minutos más, hasta que la calabaza y la fruta empiecen a deshacerse. Dejar reposar tapado unos minutos antes de servir sobre cous cous.



