29 abril, 2010

Bizcocho de yogur con mermelada de fresas

Signos inequívocos de que el verano nos espera a la vuelta de la esquina:

- Me despierto sudando en mitad de la noche (hora de cambiar el edredón).
- Dormir con mi gato supone sentir una bola de fuego en la espalda.
- Imprescindible abrir la ventana.
- Las terrazas se llenan (aún más) de gente casi a todas horas.
- La plaza de toros empieza a acoger conciertos.
- Las hormigas invaden mi cocina.
- Ya no me apetecen cremitas calentitas de verduras para cenar (hora del gazpacho).
- Vuelven los agobios por el final de curso y la incertidumbre del año que viene.

Pero bueno, como bien aprendió a decir Rincewind, calma y tranquilidad. Y qué mejor manera que tomarse las cosas con calma que dedicar un ratico a hornear algo dulce, mientras encender el horno aún no suponga una actividad de alto riesgo. 
Esta receta es sencillamente la de un bizcocho, al que he intentado no sumar demasiada grasa, con una capa de mermelada casera de fresas dentro. Es una idea tremendamente sencilla pero que no se me había ocurrido usar hasta que lo vi en alguna parte hace unas semanas. El resultado es genial, da un toque diferente a cualquier bizcocho o pan rápido, y se pueden combinar muchos sabores distintos. Incluso se podría usar una compota de fruta para no sumar demasiadas calorías. La mermalada además da más jugosidad a la miga, aunque en este caso el resultado de la masa en sí misma me ha gustado mucho, resultando en un bizcocho jugoso de miga firme y con mucho aroma; lo repetiré como base para otras recetas.



- 1/3 taza (80 ml) de mermelada casera de fresas
- 1 y 1/2 tazas de harina de repostería
- 1 cucharadita de levadura química
- 1/4 cucharadita de bicarbonato
- 1/8 cucharadita de sal
- 1/2 taza de azúcar
- 2 cucharadas (30 ml) de puré de manzana
- 2 cucharadas (30 ml) de aceite de girasol
- 2 claras grandes
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- ralladura de un limón grande
- 3/4 taza de yogur natural

Precalentar el horno a 175ºC y preparar un molde rectangular.
Tamizar en un recipiente la harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Aparte, batir con batidora de varillas las claras de huevo con el azúcar, el aceite, el puré de manzana, la vainilla y la ralladura de limón, hasta que quede homogéneo. Añadir de forma alternativa, empezando y terminando con harina, la primera mezcla de ingredientes secos y el yogur, mezclando con movimientos suaves hasta que quede una masa homogénea. Repartir un poco más de la mitad sobre el molde, dejándolo uniforme. Colocar la mermelada encima, dejando un poco de hueco en los bordes. Cubrir con el resto de la masa. Hornear a media altura durante unos 50-55 minutos, hasta que al pincharlo con un palillo o brocheta salga limpio. Esperar unos 10 minutos fuera del horno antes de desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.

26 abril, 2010

Merengues de coco

Otra vez lunes! Y además es el principio del final de abril, ya tenemos mayo encima; llega el final del curso y su correspondiente estrés por los exámenes/trabajos, toca ir pensando en el verano, en la temporada siguiente, ya hace calorcito... Uf, mejor empezamos con un pequeño placer dulce para tomarnos un descansito con una taza de café o té.

Me gusta mucho hacer merengues; es muy fácil y no son muy pecaminosos, ya que se basan únicamente en batir claras de huevo con azúcar, más lo que se quiera añadir. Con coco son un clásico, aunque sé que hay gente que no soporta el sabor de esta fruta tropical. Pero para los que disfrutan con su profundo y particular sabor, estos pequeño delicados dulces son un regalo para el paladar.



Receta tomada de AZ Cookbook



- 3 claras de huevo grandes
- 1 pizca de sal
- 1/2 taza de azúcar
- 1/4 cucharadita de extracto de vainilla
- (1/4 cucharadita de Kirsch)


Precalentar el horno a 120ºC y preparar dos bandejas.
Batir con batidora de varillas a velocidad media las claras con la sal hasta que empiecen a montarse. Sin dejar de batir, ahora a velocidad alta, ir incorporando el azúcar echando con cuidado una cucharada cada vez; continaur batiendo hasta que tenga la consistencia de merengue (si al poner el recipiente boca abajo la masa se queda firme, estará en su punto). Añadir la vainilla y el licor y batir un poquito más, hasta que queden incorporados. Echar entonces el coco con cuidado y mezclarlo a mano, usando una espátula, con movimientos suaves. Usando una cuchara, formar pequeñas porciones de merengue algo separadas entre sí en las bandejas. Hornear a la vez, dejando espacio entre ambas, durante aproximadamente una hora. Es recomendable cambiar las bandejas de sitio y girarlas a mitad del horneado. Los merengues deben quedan de un color muy ligeramente tostado. Sacar del horno y dejar enfriar totalmente antes de tocarlos.

22 abril, 2010

Patatas asadas con vegetales y la "no-mantequilla"

En primer lugar, muchas gracias de nuevo a todos por vuestras felicitaciones. No sabéis la ilusión que me ha hecho leer cada uno de vuestros mensajes :-) Con todo el lío que se ha vuelto a montar por la blogosfera gastronómica, esta vez de la mano de Tulipán (os remito al blog de María Lunarillos por si no sabéis de qué va el tema) son estos pequeños gestos de tanta buena gente como sois los que me soléis visitar y comentar, los que me recuerdan que mantener un blog con ilusión sí que merece la pena.

Antes de pasar a la receta, con la que me salgo momentáneamente de lo dulce, quería comentaros algo que algunos me habéis preguntado en los comentarios. Para mi tarta utilicé una "mantequilla" vegetariana que no lleva ingredientes animales y además sin grasas hidrogenadas. Se trata de una grasa untable muy famosa en países como EEUU o Inglaterra, con el curioso nombre de I Can't Believe It's Not Butter!, "¡No puedo creer que no sea mantequilla!". No es que sea un producto light ni mucho menos, pero sí que contiene menos grasas saturadas y menos calorías que la mantequilla, margarina u otros similares. 



Yo lo descubrí a través de la televisión (se menciona por ejemplo en The Big Bang Theory, donde un personaje es intolerante a la lactosa como yo) y me llevé una sorpresa al verlo en una tienda de un pueblo cercano a mi campo, donde ahora acuden muchos turistas ingleses a comprar. La semejanza con la mantequilla es notable (aunque nunca será exactamente igual que una buena mantequilla, claro); lo bueno para mí es que no tiene lactosa y las grasas saturadas son menores y no tiene colesterol, algo que también me interesa ya que por herencia tengo cierta tendencia a que me suba el colesterol. Aquí están sus propiedades.
No hago más publicidad, simplemente informo del producto para quien pueda interesarle. Ahora, receta!


Todos conoceréis ya de sobra a Jamie Oliver, muchos nos habéis deleitado preparando o adaptando recetas de sus programas o libros de cocina. A mi me encanta su estilo particular que tiene y por eso de vez en cuando navego al azar por su página web. Esta sencilla y saludable forma de asar unas patatas con otros vegetables me gustó en cuanto la vi; se consigue un acompañamiento fantástico.

Aquí, la receta original. Así lo hice yo, cantidades para unas dos personas:

- 4 patatas pequeñas
- 4 zanahorias
- 1 nabo
- 1 chirivía
- aceite de oliva virgen extra
- romero
- tomillo
- pimienta negra
- comino molido
- sal
- 3-4 dientes de ajo
- vino blanco

Precalentar el horno a 200ºC.
Lavar y pelar las verduras. Cortarlas en tiras longitudinales no demasiado gruesas, pero tampoco muy finas o corren el riesgo de tostarse demasiado. Poner una olla con agua salada al fuego; cuando empiece a hervir echar las patatas y la zanahoria. Contar 5 minutos desde que vuelva a hervir; incorporar entonces el nabo y la chirivía. Dejar cocer 4 minutos más. Colar y escurrir.
Disponer los vegetales en una sola capa sobre una fuente o bandeja para horno. Regar con aceite de oliva y salar. Espolvorear con un poco de comino y moler un poco de pimienta por encima. Repartir el tomillo y el romero y colocar los dientes de ajo enteros. Añadir un poco de vino blanco. Hornear, con calor arriba y abajo para que se doren bien, durante unos 30-40 minutos, dependiendo del grosor. Es más que probable que se peguen un poco al fondo, pero la gracia está en que se asen secos para que cojan el puntito dorado y crujiente tan rico.

20 abril, 2010

Tarta de chocolate y almendra para mi cumpleaños

Otra vez me he descuidado y el tiempo me ha echado otro año encima sin que me diera casi cuenta! Pues sí, hoy 20 de abril (¿hay algún aficionado a Celtas Cortos por ahí?) cumplo ya 24 añitos (o añazos), y de verdad que es una cifra que me suena rarísima y me va a costar repetirla a lo largo de los siguientes 365 días. Es el tercer cumpleaños que celebro en mi blog y con vosotros (los 21 se celebraron con una tarta de fresas; los 22 con un enrrollado relleno de mermelada casera; los 23 con un pastel cubierto de merengue). Los más veteranos quizá recordaréis que me pongo un poco tristona este día porque tengo un carácter demasiado melancólico y me pongo nostálgica enseguida, pero me estoy reformando e intento quedarme con lo bueno. No es que me deprima el hecho de sumar años, sino ver cómo los pasados se alejan... Bien, no sé si me explico, pero es igual: hay que pensar en positivo y aprovechar para celebrar un poco el día :-)


El año pasado preparé un pastel de cumpleaños más típico (con sus planchas de bizcocho, su relleno, su cobertura... lo típico vamos) pero siendo mi día me gusta probar dulces algo distintos. Ya sabéis que el chocolate me apasiona (menos el blanco!) pero tengo un problema de intolerancia a la lactosa que me limita en algunas recetas. Por eso cuando vi esta receta de Chocolate and almond tart, rápidamente la guardé para adaptarla a mi gusto y probarla. Y qué mejor día que hoy, ¿no?


Con recetas así, un poco experimentales, siempre me da miedo el resultado... Al terminar la cocción en el horno se había inflado un montón por la parte de los bordes, pero al dejarlo enfriar se bajó dejando un aspecto más normal. Claro que faltaba la prueba final, el corte. Qué tensión e intriga hay siempre cuando se saca la primera porción al hacer el primer corte con el cuchillo... pero salió bien! 
Una base fina y crujiente de espelta y un relleno con su buen sabor a chocolate (lo siento Cova!) pero sin ser pesado ni excesivamente dulce. Ha sido el postre de hoy y por suerte no sólo me ha gustado a mi, cuenta con un sobresaliente general del público :D Lo poquito que ha sobrado lo cataremos frío después de reposar en la nevera, que ya hace calor, y veremos si eso mejora o empeora el resultado final.


Receta adaptada de deliciousmagazine.co.uk

La base para un molde de 23 cm de diámetro:

- 150 gr de harina de espelta
- 40 gr de mantequilla vegetal (sin grasas hidrogenadas)
- 1 y 1/2 cucharada de puré de manzana
- 2-3 cucharadas de agua
- 1 cucharada de azúcar fino
- 1 pizca de sal

Precalentar el horno a 200ºC y engrasar un molde de tarta de unos 23 cm de diámetro.
Poner en el procesador de alimentos la harina con la sal y el azúcar; añadir la mantequilla cortada en trocitos y el puré y batir bien hasta que quede como si fueran migas de pan. Añadir el agua incorporándola con la mano hasta formar una masa blanda pero no pegajosa. Trabajarla hasta dejarla homogénea y lisa, maleable. Estirar con un rodillo hasta dejarla fina; forrar el molde engrasado cubriendo de forma equitativa toda la superficie, bordes incluidos. Cubrir con un círculo de papel de cocina y llenar con garbanzos, arroz o un peso similar. Hornear durante 15-20 minutos. Quitar el peso y hornear sin el papel unos 5-10 minutos más. Sacar y reservar.


Para el relleno:

- 2 cucharadas de harina de maíz (no Maizena)
- 1 y 1/2 cucharada de cacao puro en polvo
- 70 gr de azúcar fino (caster, no es en polvo, usar azúcar normal si no se tiene)
- 400 ml de leche de soja sabor chocolate
- 1/4 cucharadita de esencia de vainilla
- 50 gr de chocolate negro de calidad (usé 70%)
- 4 huevos
- 75 gr de almendra molida
- 1 pizca de sal

Bajar la temperatura del horno a 180ºC.
Colocar en un recipiente apto para microondas la harina de maíz, el cacao, el azúcar y la sal. Añadir 200 ml (la mitad) de leche de soja gradualmente, mezclando bien. Calentar a máxima potencia en el microondas durante 1 minuto y 30 segundos. Mezclar bien. Volver a calentar 1 minuto más. Añadir el chocolate troceado y calentar de nuevo 30 segundos. Mezclar hasta que quede todo bien ligado, homogéneo. En otro recipiente, batir los huevos con la almendra; añadir los 200 ml de leche de soja restante. Incorporar sobre ello la primera mezcla, mezclando con suavidad poco a poco, hasta que formen una masa líquida uniforme. Repartir con cuidado sobre el molde; romper las posibles burbujas que se hayan formado. Hornear durante unos 30 minutos, hasta que el relleno esté firme. Dejar enfriar totalmente antes de servir.

Se puede decorar con virutas de chocolate o simplemente con azúcar glas, como hice yo, usando unas plantillas que me regalaron mis padres hace poco.


Muchas gracias a los que ya me habéis felicitado (la felicitación personalizada de Bea la Cocinillas merece una mención especial!) y a todos los demás simplemente por seguir ahí, ya sea éste otro cumpleaños que comparto con vosotros o el primero. Gracias, de verdad :-)
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