15 diciembre, 2012

Calendario de Adviento. Día 15: el belén (y sus cosas)

En casa nunca hemos tenido belén. Bueno, nunca-nunca no. Pero casi. A ver si me explico...
Hasta donde alcanzan mis difusos recuerdos, siempre hemos tenido un árbol decorado en Navidad, y algún que otro toque navideño por la casa. Aunque con el tiempo, viendo fotos y vídeos caseros, descubrí que mis padres me estafan un poco, a veces con árboles pequeñitos que ni eran árboles ni nada. Creo que según fui creciendo yo el nivel navideño de nuestro hogar iba aumentando exponencialmente :P.

Pero no recuerdo quejarme o extrañarme por no tener belén. Seguramente sí que lo pediría algún año, pero no tengo constancia de que me empeñara en ello demasiado. Y me imagino a mi madre zanjando el tema con un "Aquí no se pone belén y punto, qué follón, lo que me faltaba", o algo así, típico de ella (nota mental: consultar con mi madre para aclarar lagunas de memoria).

Belén de CajaMurcia en Murcia

Mi mejor amiga de la infancia-adolescencia sí que ponía belén en su casa, uno bastante grandecito, para cuyo montaje yo solía ayudar los últimos años, con sus rocas, su riachuelo con lavanderas, los animalitos... Ahora que lo pienso, era bonito participar en las tradiciones navideñas de otra familia, como si fuera un poco parte de ella también :).

Pero en mi casa tuvimos "belén" algún que otro año. Caseros 100% y según mi inspiración. Yo es que era una niña muy inquieta y me encantaba hacer cosas con mis torpes manos, manualidades caseras algo cutrecillas pero con empeño. Así que, cuando la revista infantil de turno traía un portal de belén recortable, pues yo lo hacía. O si veía en algún programa infantil cómo hacer un belén con materiales de andar por casa, pues también. Es una pena tener fotografías de tan magnas obras de arte (viva la fotografía digital de hoy), pero lo que más recuerdo es un nacimiento que monté mezclando muchos de mis Playmobil, usando una cueva pirata a modo de portal. Y ahora resulta que Playmobil tiene colección navideña y venden el portal ya hecho!


Ah, pero que no tuviéramos tradición belenística en casa no quiere decir que no nos gustaran los belenes. Y es que recorrer la ciudad con la familia para visitar cada uno de los que año tras año salpican Murcia es toda una tradición que sigo manteniendo con mis padres. Hay más, sobre todo si uno se acerca a las pedanías y pueblos de alrededor, pero son cuatro los más típicos: el de la Federación de Peñas Huertanas, algo retirado del centro; el municipal, que se instala desde hace años en el patio interior del Palacio Episcopal; el de la Peña la Pava, nuestro favoritísimo con diferencia, y el que monta CajaMurcia junto a su sede en la Gran Vía al aire libre, muy bonito de noche gracias a la iluminación y la frondosa vegetación natural, aunque un agobio con tanta gente de compras por allí. Y tengo que nombrar también el que montan los montañeros en lo alto de la Cresta del Gallo, otra visita obligadísima, al menos para mi padre y para mí.

Portal de belén de los Montañeros en la Cresta del Gallo

El de la Pava es una pequeña maravilla. Esta peña lleva más de 20 años manteniendo su tradición belenista, con un montaje de figuras artesanales que entremezclan la tradición cristiana del nacimiento con el folclore murciano de la huerta, recreando hogares tradicionales, profesiones ya casi perdidas, edificaciones reales de la Región... El cuidado que ponen en cada detalle es de admirar, y realmente merece la pena visitarlo. Tradicionalmente se expone en la Iglesia de San Juan de Dios (otra joya del patrimonio murciano, recién restaurada, que esconde muchos secretos), y espero que allí regrese este año.


belen1

Además tengo especial cariño a este belén porque va muy ligado a mis recuerdos de la infancia. No sé cuándo fue, pero mi padre instauró la costumbre de llevarnos a mi hermano y a mí a ver el belén mientras mi madre se quedaba en casa preparando la cena de Nochebuena encerrada en la cocina. El momento mágico llegaba a la vuelta, cuando durante muchos años daba la casualidad de que, aprovechando nuestra ausencia, Papá Noel había pasado por casa y nos encontrábamos el salón lleno de regalos. Y estallaba la locura :).

Belén de la Peña La Pava
14 diciembre, 2012

Calendario de Adviento. Día 14: Pan de especias con higos glaseado

Último fin de semana en Madrid, y lo tengo con la agenda a tope y cargadísimo de cosas por hacer. Así que arranco las jornadas desde bien temprano (mi organismo funciona por las mañanas, se desconecta por las noches) y espero que me cunda. Ayer me pasé el día horneando galletas suizas y hoy, a estas horas, ya tengo levando la masa de las tortas de Pascua murcianas. Es la segunda vez que las hago, a ver si el éxito del año pasado no fue cosa de suerte primeriza y salen ricas también esta vez.

Parafernalia navideña. Visto en tumblr

Hoy os dejo con otra receta de las sencillas pero ideales para estos días. Sí, un nuevo pan de especias, y es que no puedo evitar guardarme cada nueva receta que veo. En este caso añadí unos higos secos bien jugosos picados, no demasiados porque al elfo no le hacen mucha gracia, y un glaseado simple de limón con azúcar. La receta original lo cubre con chocolate blanco fundido, pero ya sabréis que para mí esa cosa blancuzca no es chocolate :P y además creo que mataría demasiado el aroma de la miel y las especias. Pero lo dejo a vuestro gusto y elección ;).

Pan de especias con higos glaseado
Receta ligeramente modificada de Design Sponge
Para 1 molde de 20x10 cm

- 400 gr de harina de repostería
- 2 y 1/2 cucharaditas de levadura química (impulsor)
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de jengibre molido
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de mezcla de especias de Lebkuchen
- 150 gr de miel clara
- 90 gr de azúcar moreno
- 200 ml de leche de soja
- 100 gr de higos secos jugosos
- zumo de limón, canela y azúcar glasé para el glaseado

Fig gingerbread

Precalentar el horno a 160ºC y preparar un molde rectangular.

Mezclar el azúcar moreno con la miel en un cuenco. En otro recipiente más grande, mezclar la harina con la levadura química, la sal y las especias.  Formar un hueco e incorporar la mezcla dulce y añadir la leche. Trabajar bien la masa hasta que quede homogénea y sin grumos secos; si quedara muy seca, añadir un chorrito de leche más. Es una masa de consistencia densa y espesa, pero debe poder trabajarse bien. Añadir los higos secos picados.

Poner la masa en el molde, igualando la superficie. Hornear sobre rejilla durante unos 50-60 minutos, hasta que esté bien dorado y al pinchar un palillo salga limpio. Esperar unos 10 minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.

Para hacer el glaseado, tamizar unas cuantas cucharadas de azúcar glasé, mezclarlas con un poquito de zumo de limón y una pizca de canela, hasta tener una textura cremosa. Glasear el pan de especias cuando esté totalmente frío y dejar secar.

Aguanta muy bien varios días si se guarda envuelvo en papel de aluminio o film, aunque se pondrá un poco más seco y duro. Pero la gracia está en mojarlo en una taza de té/café/chocolate/leche, así que no hay problema ;).
13 diciembre, 2012

Calendario de Adviento. Día 13: películas navideñas

Parece mentira que el cine apenas lleve con nosotros poco más de un siglo, ya que nos acompaña a lo largo de nuestra vida y marca muchos momentos y recuerdos. Por ejemplo, faltaría más, la Navidad.  ¿Qué sería de las fiestas sin sus películas navideñas?

Los fantasmas atacan al jefe

En general el cine de Navidad lo asociamos a filmes familiares, infantiles, ligeritos, románticos... y es verdad que la mayoría se pueden encuadrar en esos géneros. Bueno, es lógico, es lo que toca. Transmitir valores familiares y esperanzadores, hacer reír y enternecer, y tener a los niños entretenidos son algunos de los principales objetivos del cine navideño. Además de recaudar todo el dinero posible con ello, claro está :P.

Solo en Casa 2: Perdido en Nueva York
Yo me rindo ante los clichés de esta época y me encanta pasar un buen rato en esos mundos navideños utópicos, mejor si es junto al árbol iluminado, con una taza humenate de chocolate o té y galletas. Pero sobre todo me gusta revisionar cada año los clásicos, esas películas navideñas que no nos cansamos de volver a ver cada Navidad, que al menos en mi casa son una tradición.

Pesadilla antes de Navidad
Tengo varias fijas y algunas que van y vuelven según el año; muchas son heredadas de mi infancia (¡cómo se disfrutan las películas infantiles en Navidad cuando eres pequeño!) y otras las he adoptado con el paso del tiempo. Algunas son topicazos de las fiestas, pero otras parecen poco navideñas a simple vista, y es que hay ciertos filmes que por mis experiencias personales las asocio a la Navidad de un modo u otro. He aquí una pequeña selección:

Solo en Casa (Home Alone, Chris Columbus, 1990).

Solo en Casa 2: Perdido en Nueva York (Home Alone 2: Lost in New York, Chris Columbus, 1992).

Love Actually (Love Actually, Richard Curtis, 2003).

Qué bello es vivir (It's a wonderful life, Frank Capra, 1946).

Feliz Navidad (Joyeux Noël, Christian Carion, 2005).

Los fantasmas atacan al jefe (Scrooged, Richard Donner, 1988).

Joyeux Noël

Jungla de cristal (Die Hard, John McTiernan, 1988).

Pesadilla antes de Navidad (The Nightmare before Christmas, Henry Selick 1993).

Babe, el cerdito valiente, (Babe, Chris Noonan, 1995).

La Vida de Brian (Life of Brian, Terry Jones, 1979).

Entre pillos anda el juego (Trading Places, John Landis, 1983).

¡Socorro! Ya es Navidad (Christmas Vacation, Jeremiah S. Chechik, 1989).

Además, suelo revisionar alguna que otra película de Disney. Papá Noel suele acordarse de mí y últimamente me regala alguno de los clásicos que tengo gastadísimos de ver en VHS en su edición en DVD. Por ejemplo, 101 Dálmatas, (One hundred and one dalmatians, 1961) que termina de una forma muy navideña :).

101 Dálmatas
12 diciembre, 2012

Calendario de Adviento. Día 12: Coles de bruselas especiadas asadas con frutos secos { Felices y sanas fiestas con Ventanas Verdes}

Llegamos a la mitad del Calendario de Adviento con una receta humilde pero especial, y es que hoy es día de publicación de Ventanas Verdes. Es apenas la segunda vez que participo y estaba algo nerviosa porque, como no podía ser menos, este mes hemos dedicado nuestras propuestas a la Navidad. La fantástica idea que surgió del grupo fue crear entre todas un menú festivo, pero eso sí, saludable. Porque en Navidad solemos caer en excesos absurdos y queremos reivindicar que es posible celebrar una comida o cena de lujo sin olvidarnos de la salud y lo sostenible, con platos deliciosos.


¿No me digáis que no es un menú apetecible? A mí se me hace la boca agua al ver las recetas de mis compañeras! Hemos dado prioridad a los platos vegetarianos, demostrando una vez más que la cocina vegetariana no tiene por qué ser aburrida o sosa, pero añadiendo una opción de pescado como plato principal. Es la tónica que intento imponer en mi familia, ya que un buen plato de pescado no tiene nada que envidiar a la carne, y en general es más saludable y sobre todo menos pesado. Que hay que dejar hueco para el postre ;).

Mi receta es una guarnición de coles de bruselas vestidas de fiesta para la ocasión. Hacía tiempo que quería probar algo así y esta ocasión me ha venido ideal para darle forma. Las pobres coles son una verdura muy poco consumida por aquí, y es una pena, porque para mí son deliciosas. Eso sí, asadas o salteadas, ganan muchísimo en sabor y textura frente a la sosa cocción. El toque del sirope o la miel con el vinagre balsámico aporta un sabor magnífico, combinando de maravilla con los frutos secos que más os apetezcan. Los arándonos rojos son una gran opción por su bonito color rojo y el contrapunto dulce que contrasta con las nueces y almendras. Las coles quedan tostaditas por fuera, ligeramente crujientes, pero tiernas y jugosas por dentro.

Roasted brussel sprouts

Coles de bruselas especiadas asadas con frutos secos
Guarnición para unas 4 personas

- 800 gr de coles de Bruselas
- vinagre balsámico
- sirope de arce, miel suave o sirope de ágave
- aceite de oliva virgen extra
- un puñado de nueces
- un puñado de almendras
- un puñado de arándanos rojos
- pimienta negra
- sal gruesa
- canela molida

Precalentar el horno a 200ºC y engrasar una fuente adecuada.

Retirar las hojas externas de las coles, lavarlas y secarlas bien. Partir las más grandes por la mitad con un buen cuchillo afilado, dejar las más pequeñas enteras. Colocarlas en la bandeja. Repartir por encima el vinagre balsámico, el sirope de arce y un poco de aceite de oliva virgen extra.

Sazonar con pimienta negra, un poco de sal gruesa y una pizca de canela en polvo. Añadir las almendras y las nueces troceadas y dar un meneo a la bandeja para que todo se mezcle bien.

Hornear a media altura durante unos 20-25 minutos, removiendo bien a mitad de la cocción. Incorporar los arándanos rojos, mezclando bien, y servir inmediatamente.

Roasted brussel sprouts


¡No os olvidéis de abrir las demás ventanas para descubrir todos los riquísimos y saludables platos que han elaborado mis compañeras! :)
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