¡Feliz Día Mundial del Pan!
Zorra vuelve un año más a convocar a todos los panaderos o amantes del pan para celebrar juntos el World Bread Day, un evento que viene convocando desde 2006, que precisamente fue el año de creación de mi blog. Desde entonces no he querido perderme ninguna cita, y es que fue el empujón definitivo que me animó a probar a hacer pan casero. Ahora utilizo casi siempre masa madre y, aunque me queda muchísimo por aprender, con recetas sencillas y experimentando un poco la verdad es que se consiguen resultados magníficos.
¡Mucho ha llovido desde la primera edición!
World Bread Day 2006: Pan rústico (¡mi primer pan!)
World Bread Day 2007: Kürbiskernbrot (con harina preparada de Suiza)
World Bread Day 2008: Pan de centeno y semillas (ya probando harinas diferentes)
World Bread Day 2009: Pan rústico seis semillas (usando harinas Suizas otra vez)
World Bread Day 2010: Pan con avena (primer pan desde Madrid)
World Bread Day 2011: Pan multisemillas con masa madre (mi primera participación con masa madre)
Este año participo con una adaptación de una receta de Dan Lepard, que se ha convertido en mi libro de cabecera. Masa madre con un toque de manzana, al natural y en compota, que aportan una jugosidad fantástica a la miga, combinando estupendamente con la avena. Es facilito de hacer y aguanta muy bien varios días.
Pan de avena y manzana con masa madre
Receta modificada de Dan Lepard, Hecho a Mano
Para 1 pan
- 80 gr de copos de avena
- 100 ml de agua hirviendo
- 80 gr de puré/compota de manzana
- 120 gr de manzana reineta pelada y rallada
- 100 gr de masa madre refrescada
- 2.5 gr de levadura de panadería fresca
- 70 ml de agua templada
- 1 cucharada de miel
- 200 gr de harina de fuerza de trigo
- 50 gr de harina de espelta
- 1 cucharadita de sal fina
Llevar el agua a ebullición y verter sobre los copos de avena. Dejar reposar mínimo 5 minutos.
Mezclar en un recipiente amplio el puré de manzana con la manzana rallada, la levadura desmenuzada, el agua y la miel. Incoporar la avena, mezclando bien hasta conseguir una textura homogénea. Añadir las harinas y la sal y mezclar todo bien con una cuchara de madera. Tapar con un paño húmedo y dejar reposar 10-15 minutos.
Enharinar ligeramente o engrasar la superficie de trabajo, volcar la masa y trabajarla según el método de amasado que se prefiera. Yo he empleado la ténica de amasados cortos de Lepard, va muy bien para este tipo de panes. Engrasar otro recipiente, o limpiar bien el anterior, y colocar la masa en forma de bola. Tapar con film o con un paño húmedo y dejar reposar hasta que doble su tamaño (a mí me bastó una hora, aún hacía calor).
Actualizado: No me gusta dar indicaciones para hornear, porque cada horno y casa hogar es diferente, pero actualizo para indicar cómo lo suelo hacer yo.
Precalentar el horno a máxima temperatura con una bandeja en la parte inferior. Colocar el pan sobre otra bandeja enharinada, practicar unos cortes y meter al horno; en ese momento añadir agua fría en la bandeja caliente para generar vapor. Cuando el pan haya crecido y empiece a dorarse, bajar la temperatura a 190ºC-200ºC. Continuar horneando hasta cumplir 50-60 minutos. Si se dora mucho, cubrir con papel de aluminio. Debe sonar hueco al golpear la base. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla.
Actualizado: No me gusta dar indicaciones para hornear, porque cada horno y casa hogar es diferente, pero actualizo para indicar cómo lo suelo hacer yo.
Precalentar el horno a máxima temperatura con una bandeja en la parte inferior. Colocar el pan sobre otra bandeja enharinada, practicar unos cortes y meter al horno; en ese momento añadir agua fría en la bandeja caliente para generar vapor. Cuando el pan haya crecido y empiece a dorarse, bajar la temperatura a 190ºC-200ºC. Continuar horneando hasta cumplir 50-60 minutos. Si se dora mucho, cubrir con papel de aluminio. Debe sonar hueco al golpear la base. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla.
¡Felices horneados!



