Antes de ponerme con las entradas cumpleañeras, os traigo un bizcocho muy primaveral. Hace unos meses la empresa italiana Silikomart se puso en contacto con varios blogueros españoles, yo incluída, ofreciendo una colaboración con ellos. Se trata de una firma especializada en moldes y otros objetos de silicona que está abriendo su mercado a España, y nos ofrecen algunos de sus productos para que los probemos y elaboremos alguna receta con ellos, y así darse a conocer. Tienen un catálogo muy completo, podéis curiosear por su web para echar un vistazo si os interesa.
El primer molde que he probado es el llamado Narcissus, que recrea la forma de esta flor. El tamaño es el de un bizcocho mediano, ideal para nosotros que somos dos y no necesitamos dulces de tamaño familiar. Me pareció perfecto para hacer un bizcocho fresco, para disfrutar de la primavera, así que opté por la siempre infalible combinación de limón y semillas de amapola. Además he usado harina de espelta que le da un toque especial, pero podéis usar sin problemas harina de trigo corriente.
- 75 gr de azúcar
- 1 huevo L
- 40 gr de mantequilla derretida
- 1 limón pequeño (zumo y piel rallada)
- 1 cucharada de puré de manzana natural
- 200 gr de harina de espelta
- 1 cucharadita de levadura
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 ó 2 cucharadas de semillas de amapola (más o menos, al gusto)
- 200 ml de leche de soja
Precalentar el horno a 180ºC y tener preparado el molde sobre una bandeja que se pueda meter al horno.
Batir el huevo con el azúcar hasta conseguir una mezcla espesa de color amarillo pálido. Añadir la mantequilla y batir un poco más. Incorporar el zumo de limón con su piel rallada y el puré de manzana.
En otro recipiente, tamizar la harina de espelta con la levadura, el bicarbonato y la sal. Mezclar con las semillas de amapola.
Incorporar a la primera preparación la mezcla de harina y la leche de soja, alternando ambos y mezclando un poco después de cada añadido. Trabajar la masa final con movimientos suaves envolventes, hasta que quede todo bien homogéneo, pero sin batir en exceso.
Verter la masa en el molde, igualando la superficie. Hornear a media altura durante unos 30-40 minutos, hasta que al pinchar en el centro con un palillo salga limpio. Esperar unos minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.
Se puede decorar simplemente con azúcar glas tamizado por encima, o marcando los dibujos de la flor con un glaseado sencillo de azúcar glas+gotas de zumo de limón y un poco de colorante.



