14 abril, 2011

Bizcocho de yogur a la naranja

Estos días tengo tantas cosas en mente, tanto proyectos, ideas y tareas pendientes, que cuando intento organizarme mi cerebro se satura y pide reiniciarse. Y así, a lo tonto, se me esfuman los días, y eso que ahora son más largos.

Para recuperar fuerzas y encarar la segunda mitad de la semana, una receta sencillita. Un bizcocho sin muchas complicaciones, que destaca por el profundo aroma a naranja combinado con una buena cantidad de yogur. El resultado es una miga esponjosa, ligeramente húmeda, suave y aromática. La clave en recetas así de simples está en usar buenos ingredientes, así que optad por un buen yogur y naranjas que sepan de verdad a naranjas. Creo que lo repetiré cuando esté en Murcia para desayunar esos días, con naranjas de mi abuelo y huevos de las gallinas del campo.

Orange yogurt cake


Basado en la receta de Muffins, cookies e altri pasticci


- 150 gr de azúcar
- 2 huevos L
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharaditas de ralladura de naranja
- 180 gr de harina de repostería
- 2 cucharaditas de levadura química
- 50 gr de mantequilla fundida
- 250 gr de yogur natural cremoso (o batir un poco a mano para que quede cremoso)

Orange yogurt cake

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un molde rectangular.
Batir con batidora de varillas (preferiblemente) los huevos con el azúcar hasta que quede una mezcla ligeramente espumosa y densa; añadir la sal y la naranja y bair un poco más. Tamizar encima la harina con la levadura, añadir la mantequilla y mezclar un poco con una espátula o lengüeta. Incorporar el yogur y terminar de trabajar toda la masa con movimientos envolventes, hasta que quede homogéneo sin rastros secos. Repartir sobre el molde, igualando la superficie, y cubrir con un poco de azúcar por encima si se desea. Hornear sobrre rejilla entre 40-50 minutos, hasta que al pincharlo con un palillo éste salga limpio. Esperar unos 5-10 minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.

Orange yogurt cake
11 abril, 2011

Aargauer Rüeblitorte - Pastel de zanahoria suizo

Hoy lunes empiezan unas semanas moviditas para mi, con muchos planes y muchas cosas pendientes para el resto del mes de abril. Tengo muchas ganas de ver a mi familia (han pasado ya cuatro meses!) y de pisar mi Murcia otra vez, aunque la verdad que las alertas por calor que han tenido este fin de semana mitigaron un poco mi morriña :P. En serio, ¡rozar los 40º a principios de abril no puede ser normal! Espero que la cosa se estabilice un poco y podamos tener unas Fiestas de Primavera perfectas.

Hablando ahora de mi otra tierra, hace semanas que quiero continuar compartiendo fotografías y algunas crónicas de nuestros viajes por Suiza. El problema es que no hace mucho mis padres me dijeron que este verano va a ser imposible visitar a mi familia helvética (por una serie de razones con las que no os quiero aburrir) y me puse muy triste. Recordar viajes pasados y pensar en Suiza desde entonces me resulta algo difícil, pero me he dado cuenta de que ponerse negacionista tampoco es muy recomendable. Así que me tragaré la tontería e intentaré de aquí en adelante viajar virtualmente a tierras suizas y compartir algunas cosicas con vosotros.

Aargauer Rüblitorte

Empiezo hoy con una receta dulce. Creo que ya he comentado alguna vez que yo asocio el pastel o bizcocho de zanahorias con la Semana Santa, por los conejitos de Pascua y porque, tras la repostería invernal de aromas más fuertes y colores oscuros, me resulta más primaveral. Para el de este año he seguido una receta suiza de Betty Bossi. El Cantón de Aargau (Argovia) es célebre por su cultivo de zanahorias y especialmente por el Rüeblitorte, un pastel de zanahorias que se ha convertido en toda una tradición de la región. Hay distintas variantes, pero yo me quedo con esta, sin mantequilla ni aceite, de miga tierna y sabor suave. Me ha gustado tanto el resultado que creo que se convertirá en mi nueva tradición para dar la bienvenida a la Pascua.

Aargauer Rüblitorte


- 1 pizca de cremor tártaro (opcional)
- 5 yemas de huevo
- 250 gr de azúcar
- 250 gr de almendra molida
- 250 gr de zanahoria rallada
-  limón (piel rallada y zumo)
- 80 gr de harina de repostería
- 1 cucharada de levadura química
- 1/2 cucharadita de canela
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
- 5 claras de huevo
- 1 pizca de sal
- compota o mermelada de albaricoque

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un molde redondo desmontable.
Separar las claras de las yemas de los 5 huevos, reservando las claras aparte.
Batir las yemas con el azúcar hasta que quede esponjoso. Añadir la almendra molida, la zanahoria rallada, la piel rallada y el zumo de limón, mezclando un poco cada vez. Tamizar encima la harina con la levadura y las especias, mezclando todo bien. Montar las claras aparte con la pizca de sal y el cremor tártaro, si se usa, hasta que estén a punto de nieve (cuando el poner el cuenco boca abajo se queden fijas, están en su punto).

Aargauer Rüblitorte


Incorporar las claras montadas a la masa, mezclando con movimientos muy suaves y envolventes, hasta conseguir una masa homogénea. Verter en el molde igualando la superficie y hornear durante unos 45-50 minutos. Si se dora pronto por encima, quitar la fuente de calor superior. Estará listo cuando al pinchar el centro con una brocheta o palillo salga limpio. Esperar unos minutos fuera del horno. Separar las paredes con un cuchillo y desmoldar sobre una rejilla. 
Cuando aún esté caliente, pinchar varias veces por encima y pintar con compota de albaricoque o mermelada licuada un poco al calor. Dejar enfriar totalmente.

Aargauer Rüblitorte

Para el glaseado:

- 250 gr de azúcar glas
- 3-4 cucharadas (o más) de zumo de limón
- zanahorias de mazapán
- crocanti de avellana

Mezclar en un cuenco el azúcar tamizado con el zumo de limón, añadiendo más poco a poco a medida que lo vayamos necesitando. Debe quedar una consistencia bastante espesa pero que se pueda untar bien. Distrubir sobre la superficie del pastel y reservar el resto. Colocar las zanahorias mientras el glaseado sigue fresco para que se queden fijas al secarse. Glasear ahora el perímetro e ir cubriéndolo con el crocanti de avellana u oro fruto seco. Es más sencillo hacerlo poco a poco, en lugar de glasear todo de una vez. Dejar secar por lo menos un par de horas, para que quede todo bien adherido.

Aargauer Rüblitorte
08 abril, 2011

Brochetas de pollo con yogur griego

¿A vosotros no os ocurre a veces que os coincidan varios eventos importantes el mismo día, fastidiando los planes? Yo tengo la sensación de que me pasa continuamente. No habrá días en el año en los que no tengo nada pendiente, para que cuando llega un sólo día que me importa, empiecen a juntarse y solaparse acontecimientos todos a la vez. ¡Qué rabia me da!

Yo, con mi atuendo murcianista, en el Bernabeu el pasado otoño (Copa del Rey, Real Madrid-Real Murcia).

Digo esto porque mi cumpleaños cae esta vez en víspera de jueves santo y, lo que es peor, el día en que se juega la final de la Copa del Rey de fútbol. Salvo que viváis en una cueva incomunicada, o fuera de España, sabréis qué dos equipos se enfrentarán esa noche (sin contar las otras ocasiones en que se verán las caras este mes). A mi me gusta el fútbol, pero en los últimos años se me ha quitado un poco bastante la afición por lo cansinos que somos aquí con el monotema. Además, que a mi me da igual lo que hagan el Real Madrid y el F.C. Barcelona, yo sufro con mi Real Murcia que lucha por salir del pozo de 2ª B (¡lo conseguiremos!). Mi problema: vivo con un elfo forofísimo del Madrid (socio de toda la vida) y tengo padres y hermano muuuuy culés. Y me pilla en medio -suspiro-.

En fin, para resumir (porque el tema tiene más cola), mis padres vienen a Madrid en mi cumple y me tocará pasar la noche de mis 25 años viendo la maldita final entre dos bandos. Qué le vamos a hacer... Eso sí, celebraremos mi cumpleaños al día siguiente como debe ser :P

Yogurt chicken skewers

Para encarar el fin de semana no traigo un dulce (tranquilos, tengo más en la recámara) sino una receta salada de las que me gustan, sencilla, rápida y rica. Vuelve a ser pollo, sí, qué queréis, es de las pocas carnes que aguanto. Inspirada en una receta de un librito de cocina griega, unas brochetas de pechuga de pollo marinadas y preparadas a la parrilla, con una salsita suave que sienta de maravilla en estos días de calor repentino que estamos teniendo.
Las cantidades son para dos ó tres personas, sobrando salsa para acompañar el plato una vez terminado. Aunque yo creo que usé más de 250 ml de yogur, ya que tenía un bote grande abierto que quería gastar. En cualquier caso, es una receta muy fácil de adaptar al gusto sobre la marcha y ajustarla a las cantidades que se prefieran.

- 250 ml de yogur griego natural

- 1/2 cucharadita de ajo granulado
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 cucharada de perejil fresco picado
- 1/2 cucharadita de orégano
- 1/2 cucharadita de tomillo
- 1/2 cucharadita de estragón

- pimienta negra
- solomillos de pechuga de pollo

- aceite de oliva virgen extra

Poner en un recipiente el yogur y añadir el limón, la sal, las hierbas y un poco de pimienta recién molida. Mezclar bien hasta obtener una crema homogénea.
Cortar el pollo en piezas de unos 3-4 centímetros e incorporarlas a la salsa de yogur, mezclando todo para que queden bien cubiertos. Tapar con film de cocina y dejar reposar en la nevera un par de horas.
Poner una plancha o parrilla al fuego ligeramente untada de aceite. Formar las brochetas ensartando los trozos de pollo. Cocinar a la parrilla cuando esté bien caliente, dándoles la vuelta de vez en cuando, untándolas un poco con la mezcla de yogur, hasta que estén bien doradas. Sevir con patatas y verduras asadas o con arroz blanco, acompañadas del resto de la salsa de yogur.

Yogurt chicken skewers
04 abril, 2011

Galletas de rooibos y chocolate

¿Qué tal el fin de semana? ¿Primaveral al fin?
Por Madrid hemos tenido unos días desiguales. El viernes fue una jornada espléndida, así que el elfo y yo aprovechamos para ir al centro por la tarde y dar un buen paseo. Me llevé la típica chaquetilla "de entretiempo" (que en Murcia pocas veces he podido usar), pero fue más un estorbo que otra cosa; al sol pasé calor, y aunque sienta bien la energía que da después de los meses de frío, me cansé pronto. 
Pero fue muy agradable, a pesar de lo llenísimas que están las calles del centro madrileño, y más si es viernes con buen tiempo. Pero un atardecer con vistas al Campo del Moro, con los últimos rayos de sol creando bonitos contrastes en la fachada del Palacio Real, amenizado con música de arpa, te reconcilian con la humanidad. Y eso porque no tuvimos tiempo de ir hasta el Templo de Debod, un lugar genial para despedirse del sol.
Después, cena veloz con amigos y unas risas en un teatro cercano a la Gran Vía.

Rooibos chocolate cookies

Estaba pensando en publicar hoy una receta salada, pero como tengo varias de dulce pendientes y prefiero empezar la semana con un capricho que nos de energías y ánimos para aguantar hasta el próximo viernes, al final me he decidido por unas galletas. 
La receta original sugiere usar el té llamado Lady Grey; como yo no tengo, probé con una mezcla de rooibos que me regaló la madre del elfo hace poco y que es deliciosa. Me llamó la atención que no se usara el té para infusionar nada (es una buena técnica por ejemplo para hacer bizcochos, dando aroma a la leche con algún té o infusión de frutas o especias), sino directamente la mezcla de té. El rooibos ha resultado un ingrediente genial para estas galletas, y es curioso encontrarse los trocitos de hoja mezcladas con el chocolate.

Rooibos chocolate cookies

Receta adaptada de Good Food: 101 Cupcakes and small bakes

- 140 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 100 gr de panela (o azúcar moreno)
- 1 huevo L
- 50 gr de chocolate negro picado
- 2 cucharadas de rooibos (con bergamota, piel de cítricos y cacao)
- 1 pizca de sal
- 225 gr de harina de repostería

Batir con batidora de varillas la mantequilla con la panela/azúcar moreno en un recipiente, hasta que quede esponjoso. Añadir el huevo y batir un poco más. Añadir el chocolate, el rooibos y la sal, y batir ligeramente hasta que quede todo bien incorporado. Echar la harina y trabajar la masa hasta conseguir una mezcla homogénea. Formar un cilindro de unos 30 cm de largo y envolver en papel film (estilo salchichón). Dejar enfriar en la nevera como mínimo 1 hora.
Precalentar el horno a 180ºC y preparar un par de bandejas.
Quitar el papel film y cortar galletas con un buen cuchillo, de unos 5 mm de grosor. Colocar un poco separadas sobre las bandejas. Hornear (mejor una bandeja cada vez) a media altura unos 8-12 minutos, hasta que se hayan dorado. Esperar un par de minutos fuera del horno y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla. Guardar en recipiente hermético.

Rooibos chocolate cookies

Con esta receta además participo en el concurso de La luna en dulce, que premiará una receta de galletas hasta el día 12 de abril. ¡Animáos a participar! :)
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