Me gusta que nos haya tocado la Semana Santa este año a mediados de abril. Cuando cae en mayo no me cuadran las cosas, todavía estoy saliendo del modo mental invernal y no puedo pensar en la Pascua semanas antes de mi cumpleaños.
Parece que el calendario anual va avanzando a través de las fiestas que se van sucediendo: vacaciones de verano, Halloween y Todos los Santos, Navidad, Carnaval... Aunque los obsesionados con la cocina lo medimos más bien en recetas relacionadas con la festividad en cuestión. Cuando me acuerdo me encanta sumarme a cualquier celebración, especialmente si me permite acercarme a gastronomías de otros países y culturas, y por eso intento que
San Patricio no se me pase.
Aunque la cocina de Gran Bretaña y de Irlanda no tienen muy buena fama, creo que ambas son más que interesantes y guardan platos y recetas que merece la pena probar. Reconozco que yo tiro más al lado dulce, y con
Irlanda más aún la panadería. El
Irish Soda Bread es el más típico, pero quería probar algo distinto este año, ¿y qué mejor que un pan semidulce, lleno de aromas frutales y con frutas secas maceradas en té fundidas en su miga?
Hacía tiempo que tenía echado el ojo al
Barmbrack, que es típico en Halloween, como bien nos contó
Miriam con su maravillosa receta hace un tiempo. Pero en esas fechas suelo estar liada con otras recetas, así que, repasando recetas típicas irlandesas por la red, me volví a encontrar con este pan, también llamado en otras versiones simplemente
Tea Brack. Ya tenía excusa :).
Macerar las frutas secas en un buen té hace maravillas en las masas, así que procurad tener tiempo suficiente con antelación a preparar la masa. Como al elfo no le apasionan los "tropezones", he reducido un poco la cantidad de frutas y las troceé mucho, de tal modo que al hidratarse y mezclarse con la masa muchos de los trocitos se fundieron en la miga. Yo he usado una mezcla de dátiles, orejones y pasas, pero podéis combinarlas a vuestro gusto y disponibilidad. Se sugiere añadir whiskey -irlandés, of course- a la mezcla de té, y si sobrara algo del pan y se quedara duro, la costumbre es mojarlo en cerveza -again irlandesa, por favor-.
Es un pan muy tierno, muuuuuy aromático, delicioso con un queso cremoso, mantequilla, mermelada, miel, tostadito o al natural. Me encanta la versatilidad de estos panes :).
Tea Brack o pan de frutas y té irlandés
Receta adaptada de
Wallflower Girl
Ingredientes para un pan grande
- 500 ml de té negro fuerte
- 200 g de frutas secas variadas (dátiles, orejones, pasas)
- 80 ml de leche de soja
- 1 cucharadita de levadura seca de panadería
- 1 pizca de azúcar
- 40 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 1 huevo L
- 350-400 g de harina de fuerza
- 20 g de azúcar moreno
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1/2 cucharadita de jengibre molido
- 1/4 cucharadita de clavo molido
- ralladura de naranja y/o limón
- 1/2 cucharadita de sal
Preparar el té y cubrir las frutas secas, como mínimo una hora antes, aunque lo ideal es dejarlas toda la noche a remojo. Yo las tuve unas tres horas y se hincharon que daba gusto verlas.
Calentar ligeramente la leche, añadir una pizca de azúcar y echar la levadura, mezclando bien. Dejar fermentar 15-20 minutos.
Colocar la harina de fuerza en un recipiente grande, mezclar con el azúcar moreno, la sal las especias y la ralladura de naranja o limón. Formar un hueco y echar el huevo, batiéndolo ligeramente. Incorporar la mezcla de levadura y leche y empezar a amasar. Cuando esté todo más o menos integrado, echar la mantequilla y seguir amasando.
Escurrir bien las frutas y añadirlas a la masa poco a poco. A pesar de escurrirlas, estarán muy húmedas, por lo que la masa puede humedecerse bastante, así que igual habrá que añadir algo más de harina. Trabajar la masa hasta conseguir que quede maleable, lisa y húmeda, pero no excesivamente pegajosa. Para trabajarla mejor se puede dejar reposar 30 minutos tapada con un paño.
Una vez bien amasada, formar una bola y colocar en un cuenco engrasado. Tapar con film o un gorro de ducha (es súper práctico) y dejar levar hasta que doble su tamaño, unas dos horas si no hace mucho frío.
Deshinchar con suavidad y amasar un poco más. Formar de nuevo una bola y colocar sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado. Batir ligeramente un huevo y pintar bien la superficie del pan. Tapar con plástico film y dejar que vuelva a levar, alrededor de una hora más.
Precalentar el horno a 180ºC. Retirar el plástico con cuidado, dar otra capa de huevo batido y hornear durante unos 35-45 minutos. Si se tuesta demasiado por arriba, tapar con papel de aluminio. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortar en rebanadas.
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Supongo que la mayoría sabéis que formo parte del equipo de editores de
Directo al Paladar, equipazo más bien, y es que tengo unos compañeros que son un tesoro. Los que nos sigáis por allí y por las redes sociales ya os habréis enterado de que acabamos de lanzar
nuestro propio libro de recetas,
Las recetas más fáciles de Directo al Paladar, ¡estamos muy ilusionados! Cuando surgió la posibilidad no era consciente de lo que significaba, pero la verdad es que, cuando tuve los primeros ejemplares en mis manos, me entró una emoción tremenda :).
Jamás me podría equiparar al fantástico trabajo que otros grandes compañeros y amigos de la blogosfera están consiguiendo con sus propios libros, pero la verdad es que hace ilusión, aunque sea ver mis humildes recetas en papel, junto con los fantásticos platos de mis compañeros.
¡
Gracias a todos los que lo han hecho posible!