San Valentín... una fecha especial para algunos, indiferente para otros, odiada por unos cuantos... Su origen no está del todo claro, aunque yo me supongo que como tantas otras tradiciones será resultado de la suma de varios factores. Se viene celebrando sobre todo desde el siglo XIX a través de países anglosajones y hoy en día, como casi todo, es un fenómeno global especialmente aprovechados por comerciantes.
Aunque a mi no es un día que me guste mucho, desde que empecé a interesarme por la cocina me parece una excusa estupenda para preparar algo especial, hacer un dulce regalo a cualquier persona apreciada que tengamos o de dar un toquecito ñoño a nuestros platos. Y como creo que dos básicos de un dulce de San Valentín son los corazones y el chocolate, pues he aprovechado para experimentar con unas galletas.
Con esta receta participo en el hemc51, dedicado a San Valentín, que acoge este mes Manu CatMan. Vamos a tener un febrero lleno de corazones! ^_^
Basada en el libro Con las manos en la masa... 100 galletas
- 225 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 140 gr de azúcar fino (caster o en polvo; el normal sirve pero seguramente quedarán los granos visibles)
- 1 yema de huevo L
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 250 gr de harina
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharada de cacao puro en polvo
Batir con batidora de varillas la mantequilla blanda con el azúcar hasta que quede cremoso. Añadir la vainilla y la yema de huevo y batir un poco más. Incorporar poco a poco la harina con la sal, mezclando bien hasta conseguir una masa homogénea. Será más sencillo si se termina amasando a mano sobre una superficie limpia. Dividir en dos; incorporar al cacao a una de las dos porciones y trabajar de nuevo hasta que quede una masa lisa homogénea. Formar bolas y envolver cada una en papel film y dejar enfriar en la nevera por lo menos una hora.
Precalentar el horno a 190ºC y preparar dos bandejas.
Sobre una superficie limpia ligeramente enharinada, extender una de las porciones con un rodillo hasta dejar un grosor homogéneo de unos 2 ó 3 cm. Recortar corazones grandes con un molde e ir colocando las galletas sobre una de las bandejas, separadas ligeramente (no crecen mucho). Con un cortador más pequeño, extraer corazoncitos del centro de cada una y reservarlos aparte. Repetir esta operación con la otra masa. Rellenar los corazones "huecos" con los pequeñitos recortados del color contrario, encajándolos bien. Continuar hasta terminar la masa.
Hornear una bandeja cada vez unos 10 minutos, vigilando que no se doren demasiado. Esperar unos mintuos fuera del horno y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla. Guardar en recipiente hermético.



