He aquí otra receta que he sacado de mi librito de cocina checa (¿colgaré algún día las fotos de aquel viaje?). Se trata de una especie de tarta de frutas hecha con masa de pan, de bollo más bien, similar al pan de leche. En el libro indica cómo hacer los tradicionales Buchty, bollitos semidulces que se suelen rellenar con mermelada, crema de queso y semillas de amapola... pero también sugiere usar la masa ya levada como base para tarta. Se puede poner la fruta que se quiera, yo opté por los últimos higos de la higuera de mi campo. El resultado es estupendo, la masa es muuuuy tierna y se come perfectamente sola (así que dejar un borde gordo es buena idea). Crece bastante así que hay que usar un molde amplio, pero como aún así yo vi demasiada masa, quité un trozo para hacer un par de bollitos (que se convirtieron en señores bollos dentro del horno). No estamos como para desperdiciar nada (y menos una masa tan rica).
- 400 gr de harina de fuerza
- 30 gr de levadura fresca
- 250 ml de leche
- 40 gr de azúcar glas
- una pizca de sal
- 60 gr de mantequilla
- 2 yemas de huevo
- harina extra para amasar
- mantequilla o aceite para engrasar el molde
- Higos lavados y cortados en cuartos (si son grandes) o por la mitad.
- Toppig al gusto: mezcla de mantequilla, azúcar, algo de harina, especias...
Tener todos los ingredientes a temperatura ambiente. Calentar la leche un poco. Tamizar la harina en un bol amplio, formar un hueco en el centro y colocar dentro la levadura troceada. Añadir el azúcar, dos cucharadas de la leche templada, un poco de la harina de alrededor y mezclar gasta formar una pasta. Tapar el bol y dejar entre 15-30 minutos fermente.
Mientras, fundir la mantequilla en un cazo a fuego muy bajo y dejar enfriar un poco.
Cuando la levadura ya haya hecho de las suyas, echar la sal en la harina e ir incorporando poco a poco todos los ingredientes restantes: las yemas, la mantequilla y el resto de leche (quizás no haga falta echarla toda). Trabajar la mezcla hasta tener una masa homogénea, húmeda y pegajosa pero que se deje manosear sin ser un pringue. Cubrir con papel film (para darle más calor), tapar el bol con un paño y dejar reposar hasta que doble su volumen. A mí me bastó con una hora, aún no hace demasiado frío.
Preparar un molde redondo de bastante diámetro y pared baja.
Espolvorear una superficie lisa con harina y amasar un poco, desinchando la masa y buscando una textura lisa y elástica. Si se pega demasiado, añadir algo de harina. Formar una bola y aplanar en círculo con un rodillo. Quizás es conveniente separar una porción de la masa para hacer uno o dos bollitos, ya que sale mucha cantidad para un molde de tamaño normal.
Colocar la masa en el molde, distribuirla bien y formar los bordes presionándolos.
Rellenar con los higos cortados y cubrir con el streusel. Dejar reposar 5 minutos mientras precalentamos el horno a 200ºC. Cocer hasta que los bordes se hayan dorado, unos 20 minutos aproximadamente.



