16 abril, 2008

Muffins con fresas

Para mi la llegada de la supuesta primavera está más marcada por las frutas y verduras que llegan de temporada, porque este clima extraño ya no me dice nada que tenga que ver con el calendario. En cuanto llegan las fresas (o fresones mejor dicho; me pregunto si algún día probaré las fresas silvestres) siempre siempre tenemos una buena cantidad por casa. Normalmente duran poco, son un postre o merienda estupendo, solas, con zumo de naranja, azúcar... a mi me gustan con cereales y yogur, y también como batido. Hay que aprovecharlas que en seguida desaparecerán de nuevo.
Esta es la primera vez que las uso como parte de una masa, y vistos los resultados creo que no será la última :) Troceadas y añadidas a cualquier receta de bizcocho base irán genial, aportando aroma, sabor, color y mucha jugosidad.

Strawberry muffins

- 2 tazas de harina de repostería (aprox. 290 gr)
- 1/2 taza de azúcar moreno (140 gr)
- 1 huevo medio+1 clara (o 1 huevo bien grande)
- 250 gr de yogur natural de soja
- 2 cucharadas de leche de soja
- 2 cucharadas de aceite de girasol
- 20 gr de azúcar vainillado
- 1 cucharadita de levadura
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 pizca de nuez moscada
- 275 gr de fresas troceadas

Strawberry muffins

Precalentar el horno a 200ºC y preparar los moldes o una bandeja adecuada.
Mezclar el yogur con la leche. Batir el azúcar con los huevos, añadir el yogur y el aceite. Tamizar aparte todos los ingredientes secos e ir incorporando la primera mezcla, usando una espátula con movimientos suaves y envolventes, hasta que no queden grumos de harina. Añadir las fresas repartiéndolas bien con cuidado por toda la masa. Poner en los moldes sin llenarlos del todo y hornear bajando la temperatura a 180ºC. Si son muffins de tamaño normal, deberían tardar entre 18 y 25 minutos; si son minis, entre 10-15 minutos. Dejarlos enfriar unos minutos antes de desmoldarlos y guardarlos en un recipiente hermético cuando estén totalmente fríos.

A mí me han salido 17 muffins normales (12 de la bandeja muffinera más 6 con moldes individuales de silicona) y 10 chiquitines.
12 abril, 2008

Biscotti de frutos secos al cardamomo

Cómo me gustan los frutos secos: sirven tanto para platos dulces como salados, hay muchísima variedad, son sanísimos y, por supuesto, son una delicia. Claro que muy light no son, pero puestos a picar, un puñado de frutos secos es una opción muy saludable. Además a mi me vienen genial porque al parecer tengo que meter más grasa en mi dieta (se ve que con el chocolate no vale :P) y los frutos secos están llenos de grasa de la "buena", aparte de muchas vitaminas y minerales. Y para época de estudios son la energía ideal.
Me gusta hacer biscotti porque admiten muchas variantes, y eso es lo que hice, un poco de mejunje de restos de frutos que me quedaban. Además probé a usar como aroma sólo cardamomo, y como no lo encuentro en polvo saqué yo las semillas de las vainas y las machaqué en un mortero. En realidad no cuesta nada molerlo en casa y conserva así mucho mejor el aroma.

Cardamom


- 2/3 taza de azúcar blanco (150 gr)
- 2 huevos medianos
- 1 y 3/4 tazas de harina bigia (250 gr) [usar harina normal]
- 3/4 cucharadita de cardamomo molido
- 3/4 cucharadita de levadura
- 1 pizca de sal
- 65 g de mezcla de frutos secos (avellanas, nueces...)
- 85 g de almendra laminada

Biscotti


Precalentar el horno a 180º y preparar una bandeja.
Batir bien los huevos con el azúcar (mejor con batidora de varillas). Tamizar los ingredientes secos aparte. Incorporar ambas mezclar y añadir los frutos secos cuando la masa esté homogénea. Con las manos mojadas, formar una especie de rectángulo sobre la bandeja de horno de 30 cm por 9 cm. Hornear 25 minutos a media altura. Dejar enfriar fuera 10 minutos y cortar biscotti diagonalmente con un cuchillo de sierra para pan. Colocarlos en la bandeja y hornear 20 minutos más, dándoles la vuelta cuando hayan pasado los primeros 10 minutos. Dejar enfriar totalmente antes de guardarlos.

Biscotti
09 abril, 2008

Varias cosicas

Como aún no tengo ánimos para retomar los (varios) trabajos que tengo pendientes, aprovecho para tratar unas cosillas que tenía pendientes.

Primero, un par de roundups (aunque a estas alturas ya debe estar todo el mundo sobradamente enterado) dos eventos finalizados de los que ya se pueden disfrutar las recetas recopiladas: el Bread Bakind Day#8, con 53 fantásticos panes especiales de fiestas y celebraciones; y el hemc20, que como siempre cada vez reúne más participantes con muchísimas ideas diferentes. Pero tengo que confesar algo: no he participado porque no me gusta nada el jamón. Pero no es que me pase algo particular con él, no me gusta nada la carne ni derivados (por ejemplo, el embutido en general no lo aguanto). El de este mes intentaré no perdérmelo :)

Además recojo agradecidísima nuevos memes y premios para los que blogueros estupendos se han acordado de mí :)
Tartasacher desde su delicioso blog milpostres me ha elegido para definirme en seis palabras; estas cosas se me han dado siempre fatal, pero allá voy:
- soñadora
- nostálgica
- reflexiva
- amable
- algofriki
- chocolatenegroadicta
(más pecados en forma de recetas y fotos
02 abril, 2008

Haciendo pan con Ikea

Creo que Ikea es uno de esos sitios que en general dividen a la gente: o te encanta o lo odias. Al menos son las reacciones que suelo ver cuando se nombra la empresa sueca en una conversación.Yo mantengo una postura neutral; como todo tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo que menos me gusta es cuando está llenisísimo de gente, pero me encanta montar los muebles en casa porque me acuerdo de cuando era pequeña y mi padre me ayudaba a montar los juguetes :P De todas formas, cuando voy normalmente me interesa más la sección menaje y accesorios (o chorradas varias que en realidad no necesito) y, por supuesto, el Supermercado.
La última vez me llevé para probar un par de mezclas de harinas de centeno para hacer pan, una extremadamente fácil y otra con un modo algo más tradicional.



Esa especie extraña de tetrabrick me llamó mucho la atención. Con este preparado se consigue un pan de centeno muy oscuro, parecido al pan negro alemán, de sabor fuerte, con costra dura y miga compacta pero tierna. La forma de hacerlo es absurdamente fácil: se llena de agua, se agita, se vuelca en un molde, se deja reposar, se hornea. Nada de mancharse las manos.





Algo más tradicional es el otro paquete, un kilo de mezcla de harina de trigo con harina integral de centeno y arándanos rojos liofilizados (aunque algo escasos para mi gusto). Se incluyen dos bolsitas de levadura seca e instrucciones en muchísimos idiomas. Lo típico: hay que añadir agua, amasar, dejar levar, volver a amasar, formar dos panes, dejar levar otra vez... También sale un pan más que decente, que personalmente creo que se aprovecha mejor con mermelada :P


En resumen, formas sencillas de hacer pan en casa probando variantes suecas. Sobretodo el primero puede sacar de un apuro ya no requiere casi nada de trabajo, y cumple bien.
Próximamente espero poder experimentar a hacer pan bajo las inspiradoras lecciones de Ibán :)
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