Esta es la primera vez que las uso como parte de una masa, y vistos los resultados creo que no será la última :) Troceadas y añadidas a cualquier receta de bizcocho base irán genial, aportando aroma, sabor, color y mucha jugosidad.
- 2 tazas de harina de repostería (aprox. 290 gr)
- 1/2 taza de azúcar moreno (140 gr)
- 1 huevo medio+1 clara (o 1 huevo bien grande)
- 250 gr de yogur natural de soja
- 2 cucharadas de leche de soja
- 2 cucharadas de aceite de girasol
- 20 gr de azúcar vainillado
- 1 cucharadita de levadura
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 pizca de nuez moscada
- 275 gr de fresas troceadas
Precalentar el horno a 200ºC y preparar los moldes o una bandeja adecuada.
Mezclar el yogur con la leche. Batir el azúcar con los huevos, añadir el yogur y el aceite. Tamizar aparte todos los ingredientes secos e ir incorporando la primera mezcla, usando una espátula con movimientos suaves y envolventes, hasta que no queden grumos de harina. Añadir las fresas repartiéndolas bien con cuidado por toda la masa. Poner en los moldes sin llenarlos del todo y hornear bajando la temperatura a 180ºC. Si son muffins de tamaño normal, deberían tardar entre 18 y 25 minutos; si son minis, entre 10-15 minutos. Dejarlos enfriar unos minutos antes de desmoldarlos y guardarlos en un recipiente hermético cuando estén totalmente fríos.
A mí me han salido 17 muffins normales (12 de la bandeja muffinera más 6 con moldes individuales de silicona) y 10 chiquitines.



