11 noviembre, 2017

Falsa pizza o flatbread crujiente de garbanzos con calabaza y brócoli. Receta vegetariana sin gluten

Me encantan las legumbres, y además me fascina cada vez más la cantidad de variedades que hay por el mundo. Y en nuestro propio país; ¿cuántos tipos distintos de garbanzos, alubias o lentejas sois capaces de nombrar? ¡Hay muchísimas! Es fantástico. Ojalá no se pierdan nunca las variedades regionales, ni sus platos típicos.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

El caso es que últimamente me organizo fatal y cuando me apetece comer legumbres me olvidé de ponerlas a remojo, o simplemente ya no me quedan en la despensa. Menos mal que además de en seco siempre tengo algunos tarros de calidad -las pochas sabréis que me pirran-, y que las lentejas rojas o coral se cocinan en un suspiro. Pero cuando tengo aún menos tiempo para liarme en la cocina... ¡la harina de garbanzos acude en mi ayuda! Y esta falsa pizza, coca, tarta salada o flatbread es de mis recursos favoritos para improvisaciones saludables.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

Llamada también besan, la harina de garbanzos ya no falta en mi cocina, junto al centeno, la espelta integral o el trigo sarraceno. Muchas veces añado un poco a mis bizcochos y galletas solo para enriquecerlos, y también la uso en algunas recetas especiales que quiero que sean más nutritivas. Es un ingrediente indispensable, en mi opinión, en una despensa vegetariana o vegana, y además da mucho juego.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

En Francia y en Italia hacen una especie de pastel salado muy apañado con ella, la socca o la farinata, con otras variedades en otros sitios del mundo. ¿Comida de pobres? Quizá en origen, pero me parecen una delicia y desde que descubrí estas preparaciones las hago mucho a ojo en casa. Estas quedan realmente más esponjositas y suaves, y se suelen cocinar en el horno o en sartén con aceite muy caliente. Reduciendo la humedad obtenemos una masa más sólida, estirable, que se convierte en una especie de coca crujiente o pizza.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

Las raciones que doy son para una persona, sin pasarnos de tamaño, pero se pueden doblar sin problemas. Mejor hacer tamaños medianos en lugar de una "pizza" grande, pues al fin y al cabo es una masa sin gluten que se resquebraja fácilmente. Esta vez, como toppings, he usado puré de calabaza, brócoli al vapor en su punto y queso de cabra. Si hubiera tenido Gruyère a mano hubiera rallado una buena capa para gratinarlo por encima.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

Falsa pizza o flatbread crujiente de garbanzos con calabaza y brócoli
Inspiración: mis trasteos con la harina de garbanzos
Ingredientes para 1 persona

- 80 g de harina de garbanzos
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de cúrcuma
- 1/2 cucharadita de levadura de cerveza o nutricional (opcional)
- 70-100 ml de agua (a ojo)
- puré de calabaza espeso al gusto
- brócoli cocido al microondas o vapor dejándolo al dente
- queso de cabra
- hierbas provenzales
- aceite de oliva virgen extra
- sal

Mezclar con unas varillas todos los ingredientes secos en un cuenco e ir añadiendo el agua poco a poco. Esto no es una socca, queremos que quede sólido, húmedo pero que pueda formar una bola algo pegajosa. Tapar y dejar reposar 15 minutos.

Precalentar el horno a 200ºC y engrasar una sartén tipo skillet, o una bandeja o bolde que se pueda llevar al horno. Estirar la masa dejándola bien finita y poner en la skillet. Calentar a fuego medio hasta que empiece a quedarse sólida. Llevar al horno 15 minutos.

Cubrir con la calabaza, añadir el resto de ingredientes y dar otro golpe de horno si fuera necesario. Es buena idea añadir queso para gratinar.
Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

La misma masa, más o menos, la uso para hacer crackers o galletitas, añadiendo muchas especias a la mezcla y cortándola en porciones a medio horneado. Son un picoteo proteico vegano estupendo para tener a mano cuando te ataca el hambre :).

¿Habéis trasteado ya con la harina de garbanzos?

29 octubre, 2017

Fave dei morti - Receta de galletas italianas para Todos los Santos

Dormir una hora más, ja. Yo siempre duermo menos cuando hay cambio de hora, porque claro, mi reloj interno está fijo y ya no admite modificaciones. Además tengo un gato que pasa totalmente de cualquier imposición de horario -como todos los gatos, vaya-, por lo que llevo un domingo ya movidito. Y va a ser largo, que hoy toca planes con la familia política. Pero si saco tiempo esta tarde, para "celebrar" que estará oscuro bien pronto, igual vuelvo a preparar una hornada de fave dei morti, unas galletas italianas muy sencillas y riquísimas ideales para Halloween o Todos los Santos.

Fave dei morti

Tenía estas galletas fichadas desde hace mucho tiempo. No he investigado mucho, pero parece que las fave dei morti son unas galletas típicas de muchas regiones italianas, especialmente en Roma y alrededores. Se llaman así porque recuerdan a un haba, que tiene una simbología muy antigua con todo el mundo de los difuntos y la otra vida. Hay varias versiones según la región o la localidad, aunque todas tienen en común la sencillez y el uso de la almendra. Realmente, bajo el nombre dolci dei morti, hay muchas especialidades italianas distintas que espero ir probando poco a poco.

Fave dei morti

Fave dei morti

Es curioso cómo en eso se parecen tanto a nuestros huesos de santo y panellets, también típicos y tradicionales en la festividad de Todos los Santos. Es una forma de conmemorar y honrar a los muertos, recordando a los seres queridos que ya no están.  La almendra molida es un ingrediente fabuloso para preparar dulces sencillos y rústicos como estos, con mucha tradición en todos los pueblos mediterráneos, y también ligada a la repostería árabe.

Fave dei morti

Yo las preparé aprovechando que venían mis padres hace unas semanas, porque sé que a ellos les iban a gustar muchísimo. Yo diría que son geniales también para Navidad, con la almendra, el potente aroma a canela... les iría estupendamente un chorrito de algún licor dulce o un rebozado en más frutos secos, incluso un glaseado de limón. Nosotros las tomamos con una copita de Oporto, ligando culturas gastronómicas en una pareja deliciosa.

Fave dei morti

Receta de Fave dei morti
Inspiración: adaptada de Café Fernando
Ingredientes para unas 30-35 unidades

- 125 g de almendra molida
- 100 g de azúcar caster o normal
- 100 g de harina de repostería
- 2 cucharaditas de canela molida
- 1 buena pizca de sal
- 30 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 1 huevo L a temperatura ambiente

Precalentar el horno a 175ºC y preparar una bandeja con papel sulfurizado o engrasándola con mantequilla o aceite.

Mezclar con unas varillas en un recipiente la almendra molida, el azúcar, la harina, la canela y la sal. Añadir la mantequilla y el huevo ligeramente batido, y mezclar todo bien. Se debe obtener una masa homogénea, maleable, ligeramente húmeda.

Si estuviera muy pegajosa, añadir un poco más de harina, o mejor, llevar a la nevera media hora. Es preferible no echar demasiada harina de más.

Dividir en dos partes. Formar un cilindro con una de ellas, de aproximadamente 2 centímetros de grosor. Cortar porciones de unos 2,5 centímetros y llevar a la bandeja con el corte hacia arriba. Repetir con la otra porción.

Presionar con un dedo en el centro de cada galleta para marcar la forma de haba y dejar una forma redondeada. Hornear durante unos 23-15 minutos, hasta que se hayan dorado muy ligeramente. Dejar enfriar sobre una rejilla.


Fave dei morti

He escrito esta entrada en dos partes porque a mitad de la redacción me ha llamado mi suegra para ir al mercadillo. Esta vez un poco más tarde de lo habitual y ya estaba llenísimo de gente, se nota que casi todo el mundo sí ha podido dormir más. Después una visita a un gran centro comercial de las afueras para unas cosillas que nos hacían falta... y ay, ya está la Navidad por todas partes. Dulces, decoración, ropa, juguetes, perfumes... ¡pero al lado de las calabazas, esqueletos y panellets! No me gusta que se solapen las festividades, al menos podrían esperar al día 2 de noviembre. Cada cosa a su tiempo, jo, que le quitan la ilusión y la magia a todo.

Sea como sea, ¡que paséis un buen Halloween y mejor Día de Todos los Santos! Yo soñaré con el arrope y calabazate murciano que seguro que mis familia disfrutará en el campo.
24 octubre, 2017

Tarta de ciruelas con almendras, coco y ron - Receta para desayunos en familia

La última semana he sido más feliz porque por fin refrescó un poco. Fue pasajero y la lluvia duró muy poco, pero sirvió para renovarme el ánimo. El elfo puede dar fe del mal humor y la bilis que tenía acumulada con este otoño estafador. Me da mucha rabia "desperdiciar" el mes de octubre con el maldito veroño, sobre todo porque en nada estaremos ya con la Navidad encima y todo el ambiente otoñal será un mero recuerdo. Así que, ¡a hornear! Esta tarta de ciruelas con almendras, coco y ron fue el desayuno de mi casa los días que tuve a mis padres de visita 😊.

Plum tart

Eso sí, con ellos salimos a recorrer el centro en sandalias, manga corta y luciendo piernas. Muy práctico para las maletas y para organizarnos en casa, pero me dio pena no compartir el Madrid más otoñal, porque es una ciudad preciosa en esta época. Sí pudimos pasear un poco por El Retiro ya algo teñido de tonos ocres, con hojas cayendo y castañas en los caminos, aunque en lugar de repostar con chocolate o café caliente nos refrescamos a la sombra con tónicas y helados. Un otoño extraño.

Plum tart

Me gustaría recuperar mi vieja costumbre de compartir por aquí otras cosas más allá de las recetas, aunque sé que son lo que más atención y visitas trae 😛. Pero a mí lo que me gusta es continuar con mi blog tal y como yo quiero llevarlo, que al fin y al cabo así empezó todo. Es mi rincón donde compartir las cosas que me apetecen, y a las que volver pasado el tiempo para recordarlas. Por ejemplo, los regalitos gastronómicos que han ido llegando a casa en los últimos meses, porque la gente me conoce demasiado bien y sabe lo que me gusta, o crónicas de viajes y alguna escapada que está por el tintero. ¡Y la gastronomía en el arte! Con lo que me gustaba esa sección...

Plum tart

Quién sabe, igual con el cambio de hora y las tardes-noches largas me inspiro y saco un rato para volver a todo ello. Mientras tanto me conformaré con ser capaz de actualizar al menos una vez a la semana, y hoy lo hago con esta rica tarta de aire otoñal. Porque aún estamos en temporada de ciruelas y son deliciosas para hornear con ellas.

Me recuerdan mucho a Suiza, a casa de mis abuelos, donde tantos vecinos tienen árboles que a finales de agosto ya empiezan a regalar su rica fruta. Mi abuelastra siempre tiene mermelada de ciruela casera, y en la panadería del pueblo no faltan los pasteles y tartas rebosantes de esta fruta. Al elfo los dulces demasiado cargados de fruta no le hacen mucha gracia, así que aproveché la visita de mis padres para improvisar una tarta estilo Wähe, que algo típicamente suizo y a mi padre le chifla. Son tartas/pasteles de las de extender una masa similar a la quebrada o brisa, con un relleno generoso de fruta, a veces con crema o con una mezcla de queso dulce. 

Plum tart

Yo prefiero hacer una masa más rústica añadiendo frutos secos o harinas diferentes, con poco azúcar, y rellenarlas con mucha fruta. Tenía coco para gastar así que aproveché para combinarlo con almendras para la cobertura, y además añadí un chorrazo de ron bueno -regalo de mi suegra que solo uso para cocinar- que dejó la fruta más jugosa. Y sobre la masa, un poco de mermelada casera para que las ciruelas se asentaran mejor, dando un toque más dulce sin empalagar. Una frangipane hubiera quedado de muerte también. ¡Improvisad al gusto!

Receta de tarta de ciruelas con almendras, coco y ron
Inspiración: las Wähe suizas y mis antojos del momento
Ingredientes para la masa

 - 75 g de mantequilla sin sal muy fría
- 1 huevo L
 - 1 sobre de azúcar vainillado (unos 8 g)
- 1 pizca de sal
- 50 g de almendra molida
- 170 g de harina de repostería
- 30 g de harina de maíz (no maizena) - leche fría necesaria

Ingredientes para el relleno (a ojo, totalmente personalizable)

- mermelada casera (de fresa en mi caso)
- 600-800 g de ciruelas dulzonas pero no muy maduras
- azúcar moreno
- almendras laminadas o troceadas crudas
- ralladura de naranja o limón
- coco rallado - láminas de mantequilla (opcional)
- chorrito (o chorrazo) de ron o zumo de naranja)

Precalentar el horno a 175ºC y preparar un molde de tarta bajo, de unos 20-22 cm de diámetro. Yo forro el fondo con papel y engraso los laterales.

Cortar la mantequilla en cubos y triturar con el huevo, el azúcar, la sal, la almendra, la harina de trigo y la de maíz. Es mejor si se hace con procesador de alimentos, pero a mano también sale bien. Cuando tengamos una textura de migas, agregar leche fría poco a poco hasta que se pueda formar una masa suave, no pegajosa ni tampoco que se desmigue.

Si está todavía fría se podrá extender fácilmente en el molde. En caso contrario, envolver en plástico film y dejar enfriar en la nevera una media hora. Estirar un poco con rodillo y colocar sobre el molde, ajustándolo con las manos. Extender una capa de mermelada y llevar a la nevera.

Lavar y cortar las ciruelas en cuartos o como más nos guste. Cuando tengamos unos 500 g listos, sacar el molde y colocarlas sobre la mermelada, con los cortes hacia arriba. Procurad meter toda la fruta posible. Ahora ya quedan los toques al gusto: azúcar moreno, unas cuantas almendras, algo de coco, ralladura cítrica, unas láminas de mantequilla... Si echáis ron, mejor a mitad de la cocción.

Hornear durante unos 30-45 minutos, vigilando que no se queme. A los 15 minutos, añadir un poco de ron o zumo de naranja, salvo que la fruta sea muy madura y esté soltando mucho líquido. Dejar enfriar por completo antes de servir. Está rica tibia, pero mejora con el paso de las horas.

Plum tart

Voy a ignorar que estamos de nuevo con el protocolo de contaminación activo y que no se espera lluvia en no se sabe cuánto tiempo. Yo ya he guardado la ropa de verano, no quiero volver a verla en mucho tiempo, gracias. ¡Me encanta volver a llevar chaqueta!

Cuidáos mucho, que hay virus sueltos y el elfo ha pillado el primer catarrazo de la temporada. ¡Espero que no me haya contagiado! 😌
16 octubre, 2017

Cuchaule, pan tierno de azafrán suizo. Receta para el Día Mundial del Pan #WBD2017

Ha sido una semana intensa, agotadora pero en la que he disfrutado un montón de la visita de mis padres. Se marcharon el sábado y me dejaron sola con nuestro gato Lito, porque el elfo sí tiene una vida más normal y pudo escaparse de puente a sus cosas de cartas Magic. Y aunque tenía muhcas cosas que hacer, jamás me perdería mi cita con el Día Mundial del Pan :). Este año vuelvo a mirar a mi Suiza con la receta de Cuchaule, una especialidad de Friburgo que llevaba tiempo queriendo probar.

Cuchaule - Swiss bread

Cada 16 de octubre, desde el año 2006, dejo que se desate mi pasión panadera. Me encanta el pan, el buen pan, me apasiona descubrir panes tradicionales y probar recetas innovadoras de panaderos emprendedores. Me enamora viajar a través de los panes del mundo, disfruto muchísimo comiendo panes ricos de harinas, migas, cortezas y sabores diferentes. Me gusta liarme en la cocina con masas y fermentos, aunque no le dedico toda la atención y tiempo que querría, y me hace muy feliz el aroma a pan casero o el sonido de la corteza cuando cruje al enfriarse.

Es fantástico que tanta gente se haya ido animando a hacer pan desde que empezó todo este evento en las redes, que ahora haya tantos libros, páginas, blogs y talleres dedicados al pan casero. Que estén surgiendo tantas panaderías artesanas, con tantos panaderos jóvenes que demuestran que estábamos hartos del pan malo precongelado industrial. El pan me fascina en muchos sentidos, gastronómicamente hablando y también por el valor histórico y cultural que tiene.

Cuchaule - Swiss bread

En fin, no me quiero enrollar mucho más, siempre me dejo llevar demasiado cada año. Pero ya sabréis que en Suiza hay una cultura panadera muy rica, con panes deliciosos en cualquier supermercado, y que además esconde muchas especialidades regionales de las cuales me faltan muchas por descubrir. Como me puede la morriña, este año he vuelto a indagar en el recetario suizo para reconectar con mi otro país, y hoy toca viajar a la parte francesa de la verde Suiza.

Cuchaule - Swiss bread

El Cuchaule es un pan enriquecido tipo brioche, con menos grasa pero también muy tierno, aromático y ligeramente dulce. La peculiaridad que tiene es su forma, con el dibujo en rombos de la corteza, y el aroma a azafrán que además tiñe un poco la miga. Es una especie de mezcla entre el Zopf, el brioche francés y el lussekatter sueco. ¡Hay que ver lo ricos que quedan los panes con azafrán! Al parecer es un pan que se sirve tradicionalmente en la fiesta de Bénichon, que celebra las cosechas y que tuvo antiguamente gran significado religioso. Hoy es una celebración popular en la que se come y se bebe muy bien, y el Cuchaule se toma con la mostaza de Bénichon de la región.

Cuchaule - Swiss bread

La receta en sí no es muy complicada, pero como queremos un pan bien tierno hay que cuidar la hidratación de la masa. Recordad, nada de pasarse echando harina, lo mejor es dejar que la masa repose y no tener prisa con ella. Podéis hacer un pan grande o dos más pequeños, y está muy rico con mantequilla, mermelada, miel, queso, jamón, aguacate, fruta, mostaza o lo que se os ocurra. No hay normas escritas a la hora de degustar un buen pan :).

Receta de Cuchaule, brioche de azafrán típico del cantón suizo de Friburgo
Inspiración: mis viajes por Suiza, Rosa's Yummy Yums y Betty Bossi
Ingredientes para 1 pan grande o 2 medianos

- 500 g de harina de fuerza
- 1 sobre de levadura seca de panadería (7 g aproximadamente)
- 200 ml de leche
- 100 ml de agua
- 1 huevo
- 50 g de azúcar (me gusta poco dulce, se puede incrementar la cantidad hasta 70-80 g)
- 40 g de mantequilla en pomada
- 1 buena pizca de azafrán
- 1 cucharadita de sal
- 1 huevo para pintar con un poco de leche

Disponer la harina en un recipiente amplio y mezclar con la levadura. Añadir la leche, el agua, el huevo batido y el azúcar, y trabajar lo justo para que todo esté incorporado. Tapar y dejar reposar 30 minutos.

Añadir la mantequilla en pomada, el azafrán y la sal, y empezar a amasar. Si estuviera muy pegajoso, volver a dejar reposar tapado unos 20 minutos más. Amasar con energía unos 10-15 minutos, hasta tener una masa suave, elástica y homogénea. Colocar en un cuenco engrasado, tapar y dejar levar hasta que doble su volumen.

Deshinchar la masa, reamasar un poco y formar una bola grande o dos más pequeñas, con buena tensión superficial. Colocar en una bandeja de horno con papel sulfurizado y pintar con el otro huevo batido con un poco de leche.

Precalentar el horno a 180ºC mientas reposa de nuevo la masa unos 20 minutos. Dar otra capa de huevo y dibujar unos rombos o cuadrícula con un cuchillo, haciendo cortes no muy profundos. Hornear durante unos 35-40 minutos, o hasta que se haya dorado bien y suene hueco al golpear la base.

Dejar enfriar por completo sobre una rejilla antes de cortar en rebanadas. Aguanta bien un par de días, después es estupendo para hacer un pudding o torrijas. Se pueden congelar las rebanadas individualmente y así tener tostadas muy ricas a lo largo de la semana.

Cuchaule - Swiss bread

No os perdáis el recopilatorio de panes del mundo que sacará zorra en 1x umrühren aka kochtop, seguro que os inspira para hornear muuuuchos panes en los próximos meses 😋
Y aquí está mi propuesta del año pasado, los riquísimos Bürli suizos.

¿Y vosotros, habéis horneado algo estos días? ¿Os daréis un homenaje panadero en honor a la celebración de hoy? Sea como sea, ¡feliz Día Mundial del Pan!
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