08 diciembre, 2015

Mi primera experiencia delante de las cámaras - Preparando biscotti con la ganadora de #recetasenaccion

La receta de biscotti con la que inauguré a finales de noviembre la temporada de regalitos gastronómicos fue todo un éxito y me vi obligada a repetirla varias veces, algo que hice encantada  - sobre todo porque eso me permitía picar a mí misma picar un poco en cada hornada -. Fue sin embargo la última ocasión la más especial, ya que me puse por primera vez delante de las cámaras y un equipo profesional para preparar las galletas con la ayuda del robot Assistent de Electrolux y Mavi, la ganadora del concurso #recetasenaccion. ¡Muchas gracias a todos los que os animásteis a participar!


Mavi y yo pudimos comprobar la potencia del motor del robot Assistent montando las claras de huevo, incluso partiendo de poca cantidad, y de toda la masa final, que es algo dura y a mano puedes terminar con agujetas en el brazo. Tiene un pedazo de motor de 1000 W y un recipiente de gran capacidad perfecto para batir o amasar sin esfuerzo, y me gustó que no produce vibraciones sobre la superficie de trabajo. Además utilizamos el accesorio para cortar y rallar para añadir el chocolate. Es realmente práctico y ralla de maravilla sin crear el caos que provoco yo en casa al hacerlo a mano - termino recogiendo trocitos de chocolate de la cocina una semana -. Tiene distintas cuchillas para rallar o cortar en rodajas de diferente grosor, ideal también para verduras, queso, patatas o ensaladas.


Tuvimos la oportunidad de poner en práctica la receta en las cocinas profesionales de Electrolux, un cambio de escenario que al principio me intimidaba ya que estoy acostumbrada al pequeño caos de mi mini cocina, donde me muevo en la intimidad. Pero el nivel de las instalaciones y el estupendo trabajo de todo el equipo que trabajó en el vídeo nos lo pusieron muy fácil y pudimos disfrutar de una experiencia estupenda y divertida. Eso sí, no me acostumbro a verme detrás de la pantalla, sed benevolentes con las críticas! ;)

Ahora sí, aquí tenéis el vídeo final con la elaboración de la receta de biscotti y el robot Assistent en acción:



Y recordad que podéis llevaros uno de los accesorios valorado en 100€ al comprar el robot Assistent de Electrolux. Sólo tenéis que entrar en http://www.cocinaconassistent.com/ para elegir entre los cuatro accesorios, que hemos usado cada uno de los bloggers colaboradores en nuestras recetas. Podéis encontrar el robot Assistent en color rojo o en negro en Worten, Media Markt, Makro, Amazon y en tiendas especializadas.

Now You Are Cooking



06 diciembre, 2015

¡Feliz San Nicolás! Panecillos tiernos de árboles y estrellas de Navidad

Ya lo anuncié el viernes pasado: hoy es San Nicolás y mis genes golosos suizos me impedían faltar a la cita con una receta nueva. Los simpáticos Grittibenzen tradicionales para festejar la llegada de Samichlaus son siempre muy recomendables, pero os quería dar otra opción más sencillas e igual de apetecible para hornear estos días en casa. Si no llegáis al día de hoy no pasa nada, que en España tenemos puente - algunos, al menos - y se pueden hornear cualquier día de Adviento o ya para las fiestas. Porque nunca es un mal día para amasar y disfrutar de bollitos caseros, mucho mejor si tienen formas navideñas como estos Tannenbäume, es decir árboles de Navidad, y estrellas.

Tannenbäume

Resulta que sí, también hay costumbre en muchos hogares germanoparlantes de preparar en casa pequeñas masas de pan semidulce con formas que nos recuerdan a las fiestas. Creo que nunca antes había usado un cortador de galletas para sacar porciones de masa de panadería, pero la verdad es que han salido más que bien. Es recomendable usar un molde de tamaño medio-grande, como el de los gingerbread men, y sin demasiadas florituras, para que no se deformen mucho al crecer durante el horneado. El árbol lo compré en Suiza hace unos años pero la estrella es más fácil de encontrar en cualquier tienda, y siempre podéis trabajar la masa a mano para dejar volar la imaginación. Si hay peques en casa, se lo pasarán en grande moldeando sus figuritas.

Tannenbäume

El maldito Google me avisa cada día de que falta menos para que Papá Noel haga acto de presencia, así que cada día crece mi agobio. Me faltan muchos regalos por comprar, trabajos que adelantar y galletas y dulces que hornear. Por no hablar de las recetas que tengo ya fotografiadas y sin editar, al final se me olvidará alguna, que ya me conozco. Hoy he estado escribiendo para Directo al Paladar desde que me he levantado al alba, luego he ido al mercadillo con mi suegra y al volver me he vuelto a sentar a terminar con lo que estaba haciendo. Aún no he guardado toda la compra, así de desastre soy. Menos mal que sólo es fruta y no le pasa nada por esperar en el carrito un rato más.

Tannenbäume

Receta de panecillos tiernos de árboles y estrellas de Navidad
Inspiración: adaptada ligeramente de Swiss Milk
Ingredientes para unos 6-12 panecillos, dependiendo del tamaño

- 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 huevo L
- 10-12 g de levadura fresca de panadería
- 280-300 ml de leche (de vaca o vegetal)
- 350 g de harina de fuerza
- 150 g de harina de repostería
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharada de azúcar vainillado
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de sal
- decoraciones al gusto

Calentar 280 ml de leche hasta dejarla tibia y desmenuzar la levadura, batiendo un poco. Mientras reposa, mezclar en un recipiente grande las harinas con los azúcares, la sal y la canela. Batir el huevo en un cuenco y echar la mitad a la masa. Agregar la mantequilla y empezar a mezclar. Incorporar por último la mezcla de levadura y leche.

Trabajar la masa hasta tener una masa homogénea, suave y algo húmeda. Añadir alguna cucharada de leche más si hiciera falta. Amasar muy bien hasta obtener una masa lisa y elástica. Formar una bola y colocar en un recipiente ligeramente engrasado. Tapar y dejar levar hasta que doble su tamaño.

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja. Deshinchar y amasar un poco más sobre una superficie ligeramente engrasada con aceite. Estirar usando un rodillo, dejando un grosor de unos 2-3 cm. Recortar las figuras usando los cortadores deseados y distribuir en la bandeja. reutilizando la masa que sobre hasta que sea posible.

Añadir un chorrito de leche al resto del huevo, batir y pintar los panecillos. Añadir decoraciones al gusto y hornear durante unos 15 minutos, o hasta que se hayan dorado bien y al golpearlos por abajo suene hueco. Bajar la temperatura a 180ºC pasados 10 minutos si se dorasen demasiado. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Tannenbäume

Se pueden decorar además con un glaseado ligero de azúcar glasé y agua o zumo de naranja, si os apetece más dulce. También son deliciosos con un trocito de chocolate dentro. Aguantan bien un par de días en una caja hermética, e incluso a la tercera jornada se pueden tomar sin problemas mojados en leche o chocolate. Otra opción es congelarlos de forma individual, o envolverlos de forma mona para tener un detalle con la familia.

¡Feliz domingo!
05 diciembre, 2015

Galletas sablés de chocolate y un toque de café

Puente de la Constitución, o de la Inmaculada - según cada casa, en la mía siempre ha sido lo primero -, con San Nicolás asomando por la esquina. En Madrid no hay festivo oficial el lunes, aunque parece que los escolares sí se libran de ir a clase, al menos yo no tengo alemán. Muy práctico para los padres que sí trabajan, claro. El lunes estará la calle llena de abuelos con peques. El caso es que mucha gente aprovecha estos días para todas esas tradiciones prenavideñas o para hacer escapadas - recuerdo mi viaje a Suiza hace unos añitos, ains -, pero yo me quedo en casita. Horneando galletas, que es mi particular tradición. Por ejemplo, estas sablés de chocolate con un toque de café.

Chocolate sablés

Curiosamente no consigo recordar si hacíamos algo especial en casa estos días festivos cuando era pequeña. Supongo que sencillamente los pasábamos en el campo, quizá comiendo con los abuelos o con alguna excursión cercana. Tengo que preguntarle a mi madre. Mi memoria se queda en la etapa ya del instituto, que era temporada de exámenes, y de la carrera, normalmente liada con trabajos. Bueno, en realidad en los años de la Universidad fue cuando conocí al elfo y cada mes de diciembre me escapaba en estas fechas a Madrid, entonces sí que vivía el ambiente festivo de la capital a tope. Pero ya tuve bastante de aglomeraciones, colas, calles intransitables y tiendas a tope; ahora que vivo aquí prefiero quedarme en el barrio. Me agobian muchísimo las multitudes.

El ambiente que tenemos además no me invita demasiado a estar dando tumbos por la calle. Suben demasiado las temperaturas en las horas centrales del día - y si te descuidas, se te hace tarde y entonces descubres que no estabas lo suficientemente abrigada - y lo peor es la maldita contaminación. Lo noto muchísimo en la cara - creo que tengo la mitad de la polución del aire dentro de los poros - y en la respiración, ya que soy asmática y ahora si me dejo el Ventolín en casa lo paso bastante mal. Malditos anticiclones, me amargásteis el verano y ahora también el final del otoño, yo os maldigo. ¡Borrascas, venid!

Chocolate sablés

En fin, no me quiero quejar más de la cuenta. Al menos parece que el tema de la contaminación se empieza a tomar verdaderamente en serio. Hay gente que sí depende del coche para su día a día, pero creo que hay muchas personas que abusan del vehículo propio por el centro. Las retricciones de tráfico que se están aplicando tienen el lado positivo de hacernos ver que esta situación es insostenible, y hay que cambiar el chip. ¿Cómo? Pues no lo sé, pero quiero tener esperanzas.

Las galletas de hoy son perfectas para los que no son especialmente golosos, ya que no resultan nada empalagosas ni dulzonas. Son de chocolate, sí, pero tienen un sabor muy sutil, más bien terroso, profundo, potenciado por el toque de café. Por haceros una idea, se asemejan ligeramente a las tapas de las Oreo, que llevan cacao pero no saben a chocolate. Estas sablés además tienen esa textura ligeramente arenosa, crujientita pero muy suave al morderlas, y por eso recomiendo darles un buen grosor - mayor al que se ve en las fotos - para que conserven mejor su forma. Me gusta tomarlas con un vaso de leche de avena o almendras con canela, aunque con chocolate a la taza también combinan muy bien.


Chocolate sablés

Galletas sablés de chocolate y un toque de café
Inspiración: adaptación de Bald ist Weinachten
Ingredientes para unas 40 galletas

- 140 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 50 g de azúcar fino tipo caster, o glasé
- 1/2 cucharadita de sal
- 150 g de harina de repostería
- 30 g de cacao puro en polvo
- 1 y 1/2 cucharaditas de café molido descafeinado
- 1/4 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de canela molida

Trocear la mantequilla en un recipiente amplio y batirla con batidora de varillas. Añadir el azúcar y batir un poco más, hasta que se integre lo justo. Incorporar el resto de ingredientes y batir hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.

Dividir en dos porciones y formar cilindros de unos 4 cm de diámetro, bien envueltos en plástico film. Dejar enfriar en la nevera por lo menos una hora, mejor dos o más. Precalentar el horno a 180ºC y preparar unas bandejas.

Sacar una de las porciones y cortar las galletas del grosor deseado, más o menos de un dedo. Distribuirlas en las bandejas ligeramente separadas, volver a meter a la nevera un cuarto de hora y después hornear durante unos 10-12 minutos. Esperar un poco antes de trasladarlas a una rejilla para que se enfríen por completo.

Chocolate sablés

¿Tenéis planes para el fin de semana largo/puente/acueducto? Recordad que el domingo es San Nicolás, ¿por qué no hornear unos simpáticos Grittibenzen? Yo traeré otra receta alternativa ;).
01 diciembre, 2015

Empieza el Adviento - Receta de Joululimppu, un pan finlandés navideño

¡Diciembre!
Léase con un tono lleno de ilusión y optimismo, aunque en realidad es algo forzado porque el fin de noviembre implica también la cuenta atrás para poner en marcha todos los preparativos navideños. Es la historia de cada año, lo sé, pero estoy intentando que el estrés mental se quede fuera de mi cabeza esta vez y me centre en lo mucho que me gusta el tiempo de Adviento. Aunque, para ser sinceros, los malditos anticiclones no ayudan. Pero vamos a inaugurar el mes navideño acercándonos a otro país con un pan muy fácil, aromático, rústico, hogareño, reconfortante. Y algo impronunciable: Joululimppu, de inspiración finlandesa.

 Joululimppu - Finnish Christmas bread

Problemas. Varios. Tenía echado el ojo a este pan hace años, y me levanté la semana pasada con ganas de hornear algo de su estilo, que llenara la casa de especias invernales y pudiera tomar por la tarde con una taza de té. Pero claro, fue algo improvisado y esa mañana tenía muchas cosas que hacer, por lo que no era muy recomendable liarse con masas de panadería. Encima se gastaron las pilas del peso justo cuando estaba en medio del proceso de pesar las harinas, así que la cantidad final fue a ojo. Y fui muy inútil calentando demasiado la leche, de tal forma que si no maté la levadura poco me faltó. Los amasados fueron caóticos porque me surgieron cosas sin parar y no controlé nada los tiempos de levado. Pero salieron ricos, así que eso demuestra que es una receta muuuuy fácil. ¿Milagro adelantado de Navidad?

Joululimppu - Finnish Christmas 
bread

Receta de Joululimppu - Pan finlandés de Navidad
Inspiración: Scandi Home
Ingredientes para 2 panes medianitos

- 100 ml de Golden Syrup (o sirope de arce, o miel clarita)
- 1 cucharadita de semillas de anís
- 1 cucharadita de hinojo molido
- ralladura de 1 naranja lavada
- 1 cucharada de zumo de naranja
- 600 ml de leche de soja o almendras
- 20 g de levadura fresca
- 300 g de harina de centeno integral
- 100 g de harina de fuerza
- 150-200 g de harina de espelta blanca (no pude medir la cantidad final, ajustar a ojo)
- 1 cucharadita de sal fina 
- 80 g de mantequilla sin sal o equivalente (usé I can't believe it's not butter)
- 1 cucharadita de Golden Syrup extra
- agua

Tostar el anís y el hinojo en un cazo al fuego, añadir el Golden Syryp y calentar sin dejar que hierva. Añadir la leche, la ralladura de naranja y el zumo y mezclar muy bien. Retirar del fuego, comprobando que no esté muy caliente. Desmenuzar la levadura y mezclar con los líquidos. Derretir aparte la mantequilla y dejar enfriar.

Mezclar en otro recipiente la harina de centeno, la harina de fuerza y 100 g de harina de espelta con la sal. Formar un hueco y echar los ingredientes húmedos. Empezar a trabajar todo junto, incorporando la mantequilla derretida. Cuando esté todo más o menos integrado, tapar con un paño y dejar reposar 30 minutos.

Amasar añadiendo un poco más de harina de espelta si estuviera demasiado pegajosa, aunque con cuidado de no pasarnos. La masa tiene que ser húmeda pero trabajable, suave y elástica. Formar una bola, colocar en un cuenco engrasado con aceite o mantequilla y tapar. Dejar en un lugar cálido hasta que casi doble su tamaño.

Deshinchar la masa y dividir en dos. Formar dos bolas, creando buena tensión superficial, y colocar en una bandeja de horno con papel sulfurizado, procurando separarlas bien. Tapar con un paño húmedo o con plástico film y dejar reposar 45-60 minutos. Precalentar mientras el horno a 200ºC.

Hornear durante unos 20 minutos, bajar la temperatura a 180ºC y continuar con el horneado hasta cumplir unos 50 minutos. Disolver el resto del Golden Syrup en medio vaso de agua y pintar los panes por encima a mitad del tiempo de cocción. Volver a pintarlos justo al salir del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

 Joululimppu - Finnish Christmas 
bread

Tiene una miga húmeda y aromática, está muy rico incluso aún un poco calentito, por sí solo mojado en leche, chocolate o té, aunque si usamos las rebanadas para untarlas generosamente de mermelada casera o miel no os arrepentiréis. Mejor congelar uno de los panes ya que están más buenos recién hehos, aunque aguantan bien un par de días bien guardados. Si se reseca, sería perfecto para hacer torrijas, pudding o una receta de aprovechamiento similar.

En otro orden de cosas, a ver si el anticiclón que tenemos encima se marcha pronto y viene alguna borrasca, que el frío con solecico está muy bien pero la contaminación empieza a ser un verdadero problema. Yo que tengo asma lo noto mucho, y la piel también sufre. Además es algo aburrido salir de casa temprano con muchísimo frío y que al mediodía te sobre casi toda la ropa que llevas puesta. Ains, ¿veré nevar este año?
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