24 noviembre, 2015

Mufffins sanotes de calabaza para enfrentarse al frío [sin trigo, sin azúcar, sin lactosa]

No sabéis lo feliz que me ha hecho poder sacar las bufandas, gorros y guantes. Finalmente me pude poner mis botas favoritas y ayer llegué a clase de alemán con la nariz helada pero contenta, y además uno de mis compañeros compartía mi entusiasmo. Por fin ha llegado el frío, ¡y ya era hora! Perdonadme los que viváis en zonas de inviernos crudos, grises, ventosos y helados, pero ya sabéis que llevo desde junio soñando con estos días.

Healthy pumpkin muffins

El gustito que da calentarse las manos con el café recién hecho, el placer de acurrucarse bajo la manta en el sofá, lo mucho que alimentan las sopas y guisos humeantes - porque cuando hace frío alimentan el doble, que lo sepáis -, la felicidad de meterse corriendo en la cama tras pasar por el trauma de desvestirse para ponerse el pijama... El elfo lleva fatal el frío y dice que se congela por las noches, pero a mí, por el momento, pasar frío no me pone de mal humor, cosa que sí hace el calor abrasador. Y ay, ahora sí que veo la Navidad cerca con ganas e ilusión.

Healthy pumpkin muffins

Pero antes de meternos de lleno en temas navideños aún tengo calabazas para aburrir, que el otoño todavía nos durará unas semanicas. Y para qué engañarnos, tendré calabazas todo el año, así que no os extrañéis si la traigo más veces - como si os fuérais a extrañar a estas alturas -. Esta receta es de las "ligeras", aunque no sé qué adjetivo ponerle porque, a ver, si quieres adelgazar no comas repostería de ningún tipo, y tampoco son lo que se dice esponjosos y livianos.

Son muffins sanotes porque tienen mucha calabaza, nada de azúcar ni harinas refinadas. Los quería para cargar las pilas por las mañanas, así que son muy poco dulces y la masa es densa, muy nutritiva, a base de avena y nada de trigo. A lo mejor con las modas de ahora se diría que es una receta fit, o low-fat, o paleo, o yo qué sé. Están ricos. Son muy saciantes. Y llevan mucha calabaza.

Healthy pumpkin muffins

Muffins sanotes-fit de calabaza
Inspiración: Adaptando a Chelsea's Messy Apron
Ingredientes para 12 muffins pequeños pero matones

- 220 g de calabaza (previamente asada o cocida, triturada y escurrida)
- 1 huevo L
- 30 ml de sirope de ágave
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/4 cucharadita de sal
- 120 g de harina de avena
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico
- canela, jengibre, nuez moscada a discreción
- bayas o frutos secos al gusto

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar con aceite o grasa vegetal no hidrogenada una bandeja de muffins, o utilizar moldes antiadherentes.

Batir con unas varillas la calabaza con el huevo, el sirope de ágave y la vainilla. En otro recipiente mezclar la harina de avena con la sal, la levadura, el bicarbonato y las especias que se quiera. Incorporar la otra masa y mezclar bien pero con movimientos suaves.

Añadir un buen puñado de bayas, pasas, arándanos, nueces o lo que se prefiera, mejor picaditos. Mezclar con suavidad hasta tener una masa homogénea y repartir en los moldes.

Hornear durante unos 20 minutos, hasta que al pinchar un palillo salga limpio. Esperar un poco fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Healthy pumpkin muffins

Notas:

- La harina de avena se puede preparar en casa triturando muy bien copos de avena finos.
- El sirope de ágave se puede sustituir por miel, melaza, sirope de arce o lo que se prefiera.
- Si estás acostumbrado a sabores muy dulces probablemente querrás aumentar la cantidad de sirope o añadir un poco de azúcar moreno.
- Unos cuantos chips de chocolate negro puro no hacen daño a nadie.
- Se conservan bien a temperatura ambiente en un recipiente cerrado durante un par de días, pero si tenemos la calefacción a tope mejor en la nevera.
- La calabaza se puede cambiar por boniato, manzana u otra fruta cocida que no sea muy acuosa.

Os recuerdo que todavía podéis participar en el concurso de Electrolux preparando vuestra versión de mi receta de biscotti. Si ganáis os espera un robot Assistent y la posibilidad de cocinar conmigo!
21 noviembre, 2015

Taller con Tea Academy de Tea Shop: Las Ceremonias del Té

A estas alturas ya sabréis que me apasiona el café, pero no sé si ha quedado claro que el té también me encanta, y todas las infusiones en general. Es otro mundo del que me considero apenas una aficionada, porque hay tantas variedades y tantas formas de prepararlo y servirlo que no es fácil convertirse en un experto. No sé cuándo empezó mi afición tetera, seguramente de la mano de mi padre, quien es especialmente aficionado a los árabes y que nos trajo unos tés maravillosos de Marruecos hace ya muchos años. Luego descubrí la tetería árabe de Murcia, más tarde me aficioné a los tés japoneses y el rooibos me terminó de conquistar. Si hay algo que me fascina de todo este universo es el aspecto cultural que tiene, por eso no me lo pensé dos veces cuando me ofrecieron desde Tea Shop asisitir a uno de los talleres que imparten en su Tea Academy, Las Ceremonias del Té.

 Taller de té

La primera vez que llegué a Madrid a visitar al elfo quedé encantada al descubrir que en el centro comercial del barrio había una tienda de Tea Shop, de la que carecemos en Murcia. Todas esas cajas con tantos tés e infusiones por descubrir, los accesorios, las teteras, las tazas tan monas, los dulces para acompañar, las degustaciones... saben cómo enganchar al público aficionado. Algo había leído sobre sus talleres aunque no sabía muy bien en qué consistían, y la verdad es que después de probar la experiencia se la puedo recomendar a cualquier interesado en profundizar un poco más en el mundo del té, o simplemente para disfrutar una tarde descubriendo las posibilidades de esta histórica bebida.

Lo único malo es que elegí el taller po temática y también por la fecha - menos mal que se imparten los jueves, cuando no tengo clase -, pero al reservar olvidé que esa semana era el doble cumpleaños familiar, de mi suegro y su hermano - casi casi nacen el mismo día, pero lo celebramos siempre juntos -, y tuve que escaparme un poco antes de que terminara el taller para llegar a la cena. Aún así, fueron dos horas muy entretenidas que se pasaron volando, gracias sobre todo a la estupenda tea master Violeta. Se nota que le encanta su trabajo y le apasiona el té, se prepara a conciencia los talleres, sabe explicar sin ser aburrida y es un encanto.

Taller de té

Los talleres se imparten en centros determinados de la compañía, en grupos reducidos, se proporciona material y hay, por supuesto, catas y degustaciones. Este taller consistía en hacer un recorrido histórico por las culturas más significativas en las que el té tiene una gran importancia, desde China hasta la India, pasando por Japón, Rusia, el Imperio Británico y Marruecos. Historia, mitos, leyendas, costumbres, ritos, utensilios y recetas se mezclan en cada parada para definir la cultura del té en cada lugar, con algunas curiosidades muy interesantes. Violeta nos preparó varios tés, por ejemplo recreando la ceremonia tradicional china, la versión más simple japonesa, un té a la rusa preparado en samovar y que degustamos con mermelada, etc. Ah, y tenía leche de soja, buen detalle :D.

Taller de té

Algunas cosas curiosas:

- El té comenzó a usarse en China como si fuera una verdura, se comercializaba en pastillas concentradas que se machacaban para su utilización. La infusión llegaría más tarde, especialmente a partir de la dinastía Ming cuando comenzó a emplearse el té en hojas y fue cobrando forma la ceremonia china, que centra la importancia en el agua y el propio té.

- A Japón llegó de la mano de monjes budistas, primero en las pastillas comprimidas y muy ligado al budismo zen y a la alta sociedad. Alrededor del siglo XVI llegan las primeras hojas, sencha, y se codifica la complejísima ceremonia del té japonesa.

- Esta ceremonia se compone de muchos pasos reglados con extremo detalle y giran en torno a cuatro principios: pobreza, humildad, modestia e imperfección.

- El Senchado surgió como una respuesta a la rigidez de la ceremonia del Chanoyu, simplemente para disfrutar de un buen té en compañía de amigos o familia. Se suele usar sencha (té verde de primavera cultivado al sol) o gyokuro (cultivado parcialmente a la sombra y cuyas hojas se enrollan como pergaminos).

Té sencha japonés. Imagen de Tea Shop


- En Rusia gustan más los tés negros tostados y se identifican por el uso del samovar, un invento de finales del siglo XVIII. Fue creación de un armero que buscaba un mecanismo para que tuviera té caliente a lo largo de toda su jornada en el taller.

- El samovar hace un té muy concentrado, con unos 55 g de té por medio litro, que se puede tomar directamente pero se suele rebajar a la hora de degustar, con el agua del depósito.

- En Rusia disfrutan del té con miel, leche, nata, vodka o incluso mermelada, que se coloca en la boca para tragarla directamente con el sorbo de té. Probadlo, ¡está muy rico!

- Para preparar un "té de las cinco" a la británica debemos servir la tetera ya lista sin añadir nada más. Se sirve la leche, el azúcar y el limón aparte, que debe apartarse antes de beber.

- No se puede hacer ruido con la cuchara, hay que remover la taza sin dar vueltas completas y se deposita en el plato antes de beber. Además, no debemos mirar al frente o a otras personas mientras bebemos, lo recomendable es mantener la mirada en la taza.

- Los acompañamientos se sirven en bandejas de tres pisos y se debe empezar por abajo: un primer plato de galletitas saladas y pequeños sándwiches, un segundo plato de scones con mermelada y crema, y un tercer plato de dulces pequeños.

Still life with russian samovar and fruit dish - Snezhana Slavova


¿A vosotros os gusta el té? ¿Sois más de infusiones de hierbas y flores? ¿Cómo os gusta más, al estilo marroquí, inglés, japonés...? Por cierto, puede ser estupendo también para cocinar, y no sólo dulces.

Muchas gracias a Tea Shop por la oportunidad de asistir al taller.
17 noviembre, 2015

Receta de biscotti de almendras, naranja confitada y chocolate, y un concurso

Mi madre hizo su tradicional visita de otoño algo antes de lo habitual para ahorrarse más frío del necesario, pero yo no pude evitar bajar al trastero para subir algunos detallitos navideños ya a principios de noviembre. Y es que, al prepararle unas galletas para que se llevara a Murcia, saqué mis recetarios festivos favoritos y me temo que ya no puedo dejar de pensar en los dulces que quiero hornear este año para devorar regalar. Hay que planificarse un poco o mi cocina correrá el riesgo de ser un caos tremendo, ya que los días que me pongo con la repostería navideña procuro aprovechar para hacer al menos tres o cuatro recetas diferentes. Y eso suele dejarme algo agotada, a mí y a mi horno.

Almond orange chocolate biscotti


En Madrid no tengo ayuda de ningún tipo - el elfo sería más bien un estorbo, por suerte en Murcia horneo a cuatro manos con mi madre -, y la verdad es que no me vendría nada mal tener una buena máquina que facilitara ciertos pasos y agilizara los procesos. Por eso me ha gustado la campaña que propone Electrolux con su robot Assistent para que pudiera comprobar cómo se puede ahorrar tiempo y esfuerzo con todo tipo de recetas, incluso unas galletas sencillas como estos biscotti de almendras, naranja confitada y chocolate. La receta viene acompañada de un concurso en el que formo parte junto con otros amigos blogueros, al que os animo a participar :).

Estos biscotti se pueden disfrutar todo el año pero tienen su toque festivo y son más dulces que los que suelo preparar, por eso me parecen perfectos para tener un detalle con la familia o los amigos de cara a Navidad. En esta receta he usado una técnica que vi en Jul's Kitchen, preparando primero una base de merengue, con la que se consigue una textura mucho más rica y golosa, y por eso conviene tener a mano un buen robot para lograr batir y montar sin esfuerzo.

Almond orange chocolate biscotti


Biscotti de almendras, naranja confitada y chocolate
Autora: Liliana Fuchs inspirada en Jul's Kitchen
Ingredientes para unas 30 unidades

- 2 huevos L
- 180 g de azúcar
- 2 cucharaditas de miel
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1 pizca de nuez moscada molida
- 1 buena pizca de sal fina
- 250 g de harina de repostería
- 1/2 cucharadita de levadura química  (impulsor)
- 50 g de naranja confitada picada
- 50-75 g de chocolate negro
- 150 g de almendras crudas

Precalentar el horno a 200º y preparar una bandeja grande.

Separar las yemas de las claras de los huevos. Batir las claras con unas varillas hasta que estén muy espesas, aunque sin llegar a montarlas, unos 5 minutos. Agregar el azúcar y seguir batiendo con energía hasta tener una consistencia de merengue espesito. A mano hay que darle duro a los músculos del brazo, aunque con un robot de cocina como Assistent de Electrolux nos ahorramos tiempo y esfuerzo, y es hipnótico ver cómo se forma el merengue con la potencia de su batidor de varillas.

Aparte mezclamos las yemas con la miel y la vainilla, y lo añadimos a las claras. Batir un poco más para que se incorporen y echar entonces la harina con las especias, la levadura y la sal. Con una cuchara grande o una espátula fuerte hay que empezar a mezclar para conseguir una masa sin grumos secos. Agregar la naranja confitada y las almendras enteras, y rallar encima la cantidad de chocolate que se desee. Esto también es un poco engorro hacerlo a mano (y es posible que la cocina se llene de chocolate), por eso iría de perlas disponer de un accesorio como el cortador y rallador Express para el robot Assistent.

Terminar de mezclar la masa repartiendo todos los ingredientes y dividirla en dos partes para hornear. Hay que formar dos rectángulos planitos, de unos 30-35 cm de largo y unos 5 cm de ancho.Es más fácil darles forma con las manos o una espátula humedecida. Hornear a 180ºC durante unos 20 minutos, o hasta que estén dorados y firmes.

Esperar unos minutos fuera del horno y cortar en unidades con un buen cuchillo de sierra, de 2 cm de grosor, aproximadamente. Colocarlos de nuevo en la bandeja y hornear a 170ºC unos 10 minutos más, hasta que estén tostaditos y firmes. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Almond orange chocolate biscotti

-----------------------------------

Y ahora, el concurso!

Ya veis que son galletas fácil de preparar, pero con un robot como el Assistent de Electrolux sería mucho más sencillo y rápido. Si lo queréis comprobar, sólo tenéis preparar esta receta y enseñadme cómo la mejoraríais, compartiendo el resultado a través de las redes sociales participando en la campaña de Electrolux usando el hashtag #recetasenaccion. Podéis hacerlo mediante instagram o twitter, en este último caso simplemente colgando vuestra foto con el hashtag y mencionando a Electrolux España (@Electrolux_es).
Entre todos los participantes se hará un concurso cuyo ganador recibirá un robot Assistent con un accesorio valorado en 100€, y además podrá cocinar con su blogger favorito su receta de la campaña. Para ir estrenando el robot en buena compañía y pasando un rato divertido :).
¡Podéis participar hasta el próximo día 25 de noviembre!

Además, si compráis ahora un Assistent de Electrolux, podéis recibir uno de sus accesorios valorado en 100€, a elegir entre el rodillo de pasta, la picadora de carne, el cortador de espaguetti y para cortar/rallar. Sólo hay que entrar en http://www.cocinaconassistent.com y decidirse por el preferido. El robot de cocina Assistent se puede encontrar en tiendas Worten, Media Markt, Makro, Amazon y tiendas especializadas.
Si sois de dulce como yo, animáos a participar en el concurso con estos biscotti, ¡mucha suerte!

Now You Are Cooking


14 noviembre, 2015

Gingerbread Bundt Cake en una mañana muy triste

Todavía no ha amanecido y llevo un rato sin saber muy bien cómo empezar esta entrada. Anoche me fui a la cama temprano, estaba agotada después de días intensos y pensando en que no iba a ser un fin de semana de vagueo, y tuve tiempo de leer las primeras noticias del horror de París antes de mandar al móvil a su letargo nocturno. Pero se me ha encogido el estómago cuando me he levantado hoy hace un rato y he empezado a revisar la prensa y mi timeline de twitter. Qué horror. No sé qué comentar porque estas cosas no tienen palabras, y todavía la situación es muy confusa. Yo venía a describir las bondades de este Gingerbread Bundt Cake horneado con motivo del National Bundt Cake de mañana, pero me veo incapaz de hacerlo hoy.

Gingerbread Bundt Cake

Aunque... acabo de pasar otro rato recorriendo las redes y me he dado cuenta de que me niego a que el terror dirija nuestras vidas. Lo que no podemos hacer es ignorar las barbaries que ocurren en el mundo cuando son lejos de casa, porque lo que acaba de ocurrir en París no es algo aislado que surge de la nada, pero por desgracia parece que a muchos se nos va olvidando cómo de mal anda el mundo hasta que no nos afecta más de cerca. Cuando se nos recuerda que vivimos en un mundo frágil en el que por desgracia sigue habiendo radicalismos extremos. El horror del terrorismo son las víctimas inocentes y el miedo que quieren desatar en toda la sociedad, que perdamos esa ilusión de libertad y seguridad, que pensemos aterrorizados que podríamos ser los siguientes, que nadie está a salvo.

Gingerbread Bundt Cake

Yo me niego a vivir con miedo, aunque eso no quiere decir que quiera vendarme los ojos. En mañanas como las de hoy - en la que sigue sin salir el sol y tengo la sensación de que no hay amanecer posible que traiga esperanza - sólo puedo pensar en que el mundo está hecho un asco y que no tenemos nignún futuro, pero hay que intentar recuperar la esperanza. Hoy todos somos París y nos sumamos al llanto por sus muertos y heridos, sin olvidar también a las víctimas que se suceden cada día en otras partes del mundo. Y vuelvo a defender este bundt cake de gingerbread, porque en momentos de desesperanza me reconforta hornear y porque al menos nos puede traer un poco de calidez en esta mañana que no termina de llegar y seguimos pendientes de las noticias.

Gingerbread Bundt Cake

Gingerbread Bundt Cake

Receta de Gingerbread Bundt Cake
Inspiración: Adaptando a King Arthur Flour
Ingredientes para 1 molde grande

- 165 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente [ver nota]
- 75 g de azúcar moreno oscuro
- 75 g de azúcar moreno claro [ver nota]
- 2 huevos L
- 170 g de melaza oscura [ver nota]
- 300 g de harina de repostería
- 1 cucharada y 1 cucharadita de mezcla de especias para pan de especias [ver nota]
- 3/4 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de levadura química (impulsor)
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 225 g de agua
- azúcar glasé para decorar

 Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde de bundt cake grande. Para ello, lo mejor es usar mantequilla o grasa vegetal, nunca aceite, y luego espolvorear harina tamizada, que habrá que sacudir para retirar los excesos. Reservar.

Batir en un recipiente grande, con una batidora de varillas, la mantequilla con los azúcares hasta conseguir una mezcla esponjosa y homogénea. Añadir los huevos de uno en uno y seguir batiendo. Incorporar la melaza y batir un poco más.

Tamizar aparte la harina con las especias, la sal, la levadura y el bicarbonato. Echar esta mezcla y el agua al recipiente de la mantequilla, alternando en tres tandas, empezando y terminando con la harina. Mezclar bien hasta tener una masa homogénea.

Llenar el molde, dando unos golpecitos para que se ocupen todas las cavidades bien y salgan las burbujas a la superficie. Romperas e introducir el cake en una rejilla en el horno. Hornear a 175ºC durante unos 50-60 minutos, o hasta que al pinchar una brocheta salga limpia. Esperar un poco fuera del horno, desmoldar sobre una rejilla y dejar enfriar totalmente antes dedecorar con azúcar glasé.

Gingerbread Bundt Cake

------------------------

Notas:

- Las recetas de Bunt Cake suele llevar muchísimo azúcar. Es verdad que suelen ser masas muy grandes, pero aún así me pareció que la original tenía demasiado dulce. He reducido las cantidades a la mitad y me parece perfecto, un pasel dulzón sin empalagar demasiado.
- He empleado dos azúcares morenos distintos porque no me decidía a cuál usar. Uno es húmedo y oscuro, el otro suelto y clarito; podéis usar cualquiera, o panela.
- La melaza es miel de caña muy oscura, que da el típico sabor a las recetas de gingerbread. Se podría usar una miel densa y aromática, o golden syrup, o incluso sirope de arce, aunque no quedará igual.
- La mezcla de especias suele llevar canela, jengibre, pimienta de jamaica, coriandro, anís y clavo.
He usado "I can't believe it's not butter", algo menos calórica que la mantequilla y apta para intolerancias a la lactosa.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...