Pero bueno, sienta bien por el momento el tiempo primaveral y además pasé una mañana genial el jueves pasado con una visita fugaz de mi padre. Vino por una reunión de trabajo y al llegar en el primer tren tuvimos unas horas para desyunar y dar un paseo por el centro hasta el lugar de la cita. Aprovechamos además para visitar la exposición del CaixaForum, que está al ladito de Atocha, y aunque ahora cobran entrada cuando antes era gratis, casi todas sus exposiciones merecen la pena.
Ahora mismo tienen en cartel Génesis, de Sebastião Salgado, una magnífica exposición de fotografías en blanco y negro en las que el experimentado fotógrafo recorre lugares remotos del planeta, con paisajes impresionantes, diversas tribus y pueblos alejados de la sociedad moderna, animales magníficos, rincones perdidos que parecen sacados de un sueño...
No sólo son fotografías de una belleza y una calidad técnica impecables, a mí lo que me fascina es poder adentrarme en esos mundos recónditos que también forman parte de nuestro mundo. Los contrastes entre unas regiones y otras, las costumbres de unas gentes totalmente ajenas a los problemas del "primer mundo", animales de enorme belleza en su medio natural, y la naturaleza en todo su esplendor; son obras para disfrutar por sí mismas, y también para reflexionar un poco.
Hoy vuelvo al baúl de los recuerdos con una receta de muffins que se quedó colgada el año pasado en mi limbo particular. Ahora que ya llega el calorcito los plátanos se maduran antes, y por eso viene muy bien tener a mano una receta sencilla para darles salida. Estos muffins salieron tan ricos que la receta ha pasado a formar parte de mi repertorio habitual, y además admite muchas variaciones.
Seguramente podrá reducirse la cantidad de aceite para usar puré de manzana o más plátano, las especias se pueden variar y también admiten añadirles unos frutos secos, pasas o chips de chocolate. Ya sabéis, cuanto más maduros estén los plátanos, más jugosos, aromáticos y dulces serán los muffins.
Muffins de plátano y yogur con miel
Receta adaptada de Dan Lepard
Para 12 muffins
- 200 gr de plátano muy maduro (pesados sin piel)
- 170 gr de yogur natural griego
- 2 huevos L
- 140 gr de miel
- 60 ml de aceite de girasol
- 200 gr de harina de repostería
- 100 gr de harina integral de espelta
- 2 cucharaditas de levadura química (impulsor)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de jengibre molido
Precalentar el horno a 180ºC y preparar una bandeja con 12 moldes para muffins, engrasándolos o colocando cápsulas de papel. Si la miel es muy densa, calentarla en un cazo hasta que se vuelva más líquida.
Trocear los plátanos en un cuenco grande y aplastarlos bien con un tenedor o un trasto de esos para hacer puré de patatas. Añadir el yogur natural griego, los dos huevos, la miel y el aceite de girasol. Batir todo junto con una batidora de varillas hasta que se forma una mezcla homogénea.
Tamizar encima la harina de repostería, la harina integral de espelta, la levadura química, la sal y las especias. Mezclar todo con una espátula o lengüeta, con movimientos suaves y envolventes, procurando no menear demasiado la masa. Cuando esté homogéneo y sin rastros secos, llenar de forma equitativa los moldes.
Coronar cada unidad con unas nueces picadas o azúcar moreno (opcional) y hornear durante unos 20-25 minutos, hasta que estén bien doraditos y al pinchar con un palillo salga limpio. Esperar un par de minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.




