02 diciembre, 2012

Calendario de Adviento. Día 2: el calendario lleno de chocolates

La entrada de hoy a lo mejor es un poco redundante, pero no podía dejar de dedicar un pequeño espacio a los Calendarios de Adviento.

Ahora son de lo más común en España, yo creo que he empezado a verlos este año a la venta en supermercados cuando todavía estábamos en octubre (horror), pero cuando yo era pequeña la situación era diferente. Al menos en Murcia, era muy raro encontrarlos, por no decir imposible.

Fuente: Die Welt
Estoy haciendo memoria y no recuerdo ni una sola Navidad en la que no haya tenido un calendario de Adviento lleno de chocolates colgado en mi habitación. Y mis recuerdos llegan bastante lejos, pues ahora mismo estoy visualizando una escena en la que, por fin, pude abrir la casilla número 24, y aparecía un bonito dibujo del portal de Belén. Me acuerdo de reconocer la estampa (era el portal de Belén, cómo no reconocerlo, con su mula y su buey, por mucho que el Papa quiera borrarlos) pero no tenía muy claro el significado. Si mi memoria no me falla, yo pensaba que el señor de la barba junto al niño era ese Dios que nombraba todo el mundo, pero mis padres me sacaron de mi error y me lo explicaron. O bueno, al menos me aclararon la cosa un poco, todo lo que una niña pequeña podría entender por entonces.

El caso es que todas mis Navidades conscientes han ido precedidas por un calendario de Adviento. ¿Y de dónde lo sacábamos, si no se vendía en Murcia? Pues de Suiza, claro :). Mis abuelos nos enviaban (o traían, si habían venido de visita) dos calendarios con suficiente antelación para que mi hermano y yo pudiéramos ir abriendo cada ventanita desde el día 1 de diciembre.

Algún día imitaré a Martha Stewat
La ilusión cuando mi madre nos daba nuestros calendarios (el mío siempre casi siempre azul, el de mi hermano rojo) y los colgaba en nuestros respectivos cuartos no se me olvidará jamás. Abrir la primera casilla, disfrutar del rico chocolate y descubrir el dibujito que escondía detrás, era todo un ritual lleno de emociones. Porque había que hacer verdaderos esfuerzos para no abrir más casillas de golpe... Y el día menos pensado, de repende me daba cuenta de que el calendario estaba lleno de casillas abiertas, y ya sólo quedaba una, la esperada ventana del día 24, siempre más grande. ¡Ya era Navidad!

En el futuro me gustaría tener un calendario artesanal, de tela o de madera, a ser posible hecho por mí misma (ja) para poder llenarlo de dulces y regalitos caseros. Quién sabe si algún día mis hijos tendrán también bonitos recuerdos asociados al Adviento :).

16 comentarios:

  1. Estos pequeños detalles son grandes ilusiones y recuerdos que creo no se deben perder,yo por mi parte ya he empezado con mis hijas.Un saludo.

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  2. Pero es precioso lo que cuentas!
    Menos lo de encontrarlos en octubre..
    Besazos.

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  3. Que bonitos recuerdos, yo no tengo historia con el calendario de adviento, pero Sergi los ve en las tiendas y siempre me pide uno, más por el chocolate que por el significado, cuando sea más grande supongo que los entenderá.
    Besitos

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  4. qué preciosa historia, a ti te lo traian de Suiza, qué suertuda, :) yo no recuerdo por tanto estos calendarios, porque aquí en mi tierra tampoco se vendían .( es verdad ahora hay avalancha de ellos en los supermercados, me han encantado las fotos, una pasada :) un besazo y voy con tu bonita historia que siempre me encanta leerte!!

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  5. Como me gusta el chocolate y esas minicajitas que nos traes hoy.

    Besos.

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  6. Yo de peque la verdad es que no los veía. Y no te creas, los empecé a conocer por mi cuñada, que es holandesa, y allí hacen unas monerías...
    Ojalá puedas hacer alguno propio algún día. Un besote!

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  7. Liliana, es verdad que era difícil! Mi madre siempre me quería comprar alguno, porque mi madre a veces es un cielo, jajajaja, y siempre le costaba sudor y lágrimas encontrarlo. A veces incluso tuvo que apañarse uno y llenar ella una plantilla de chocolate derretido con algún molde. Con lo poco que se nos dan a nosotras dos las manualidades!
    Aunque al menos, ella dibuja bien!

    Aunque ahora sean tan comunes, la verdad, suelen ser bastante sosos, feos o simplones, y las chocolatinas un poco enanas-asquito, ¿no crees? Chiquitajas, todas super parecidas y de sabor a chocolate dulzón chucherioso.
    No he encontrado ninguna bombonería aún que los tenga chulos, y este año se me ha pasado el turno, no sé si en Jeff de Brugges tendrían, que es donde había pensado acercarme...

    Yo también quiero tener uno de esos chulísimos de madera!! Aunque el de la caja de cerillas me parece genial, una pena llegar tarde, ajjajaa

    Un beso, y gracias por compartir estos recuerdos, ¡ha sido muy bonito! En serio :P
    PD: Me han quitado la chapa de tu club de fans, no soy lo suficienemente groupie si me creo que tu índice no tenía fotos, o eso, o soy una tía nada legal, jajaja
    PPD: Lo de la autoría de los índices por foto, sé que no es tuyo, pero entre nosotras, la idea del navideño la saqué de ti, eso lo reconocería ante un juez.

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  8. Yo también tuve la suerte de tenernos algún año de pequeña gracias a mi familia de Londres. Yo tengo uno hecho de fieltro con bolsillitos numerados, lo cuelgo en la pared y es donde les dejo a mis hijos cositas en estos días de adviento. Para ellos es una cuenta atrás llena de ilusión. Un abrazo!

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  9. A nosotros también nos gustan mucho los calendarios de Adviento y sobretodo a los niños que lo disfrutan más. Antes era imposible encontrar un calendario de Adviento en España y siempre nos lo tenían que traer de Alemania. Ahora hay en todas partes, pero tal y como dice Paula Enredadera, las chocolatinas son malas y pequeñas. De todos modos, hace mucha ilusión!

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  10. Gostei do segundo coisa mais linda.
    bom domingo
    bjs

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  11. Que bonitos calendarios y que ricos chocolatitos,una idea genial para regalar en estas fiestas a los niños.Besos.Teresa J.

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  12. Pues yo no se como lo hacia mi abuela en Murcia, pero todos los años teniamos nuestro calendario de adviento de chocolatinas...es un recuerdo entrañable y genial. un besotee y genial la entrada

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  13. Me encanta este calendario ,todo lo que sea del adviento me trae buenos recuerdos.Espero tus proximas entradas,Besos...

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  14. Que hermosos recuerdos , son esos que jamas se olvidan, yo lo del calendario como bien dices no lo recuerdo por aqui por Murcia, lo que si me compraba siempre mi padre eran figuritas de chocolate, por navidad las traian a las pastelerias, y el me traia montones de todas las que tenian, precioso recuerdos, que no tienen precio. Mil besicos amiga

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  15. Cuando tengas tus niños te encargarás de dejarles tan lindos recuerdos. Lo encontré muy nostálgico, muy lindo.
    Un beso.

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  16. ¡Me encanta la idea de los calendarios de Adviento! En mi caso, era una de mis tías quien siempre aparecía con uno, me encantaba :-) Luego cuando empecé a trabajar llevé mi calendario de Adviento a la oficina, y cada día le decía a alguien distinto que abriese y se llevase la chocolatina jajajaja, no veas qué bien lo pasábamos con la gracia.

    ¡¡Yo también quiero hacer mi propio calendario!! De hecho, me gusta mucho que aquí por Sinterklaas todos los días hasta que este señor "llega" a las casas a poner el regalo definitivo, todas las noches se deja algo (un pequeño detallito) en la puerta de las casas :-) ¡¡Quiero hacer cosas bonitas como esas y los calendarios cuando yo tenga hijos!! Y ya con nietos, jubilada, tiene que ser lo más :-D

    ¡Un abrazo!

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