21 octubre, 2014

Otoño, regresa - Bizcocho integral de manzana y canela

Yo tenía miedo de que el otoño tardase en llegar porque tuvimos un inicio de verano tardío. Lo que no esperaba era que a mediados de octubre fueran a subir tanto las temperaturas por estos lares. Por supuesto, ha sido justo cuando yo había guardado ya casi toda la ropa veraniega, pero menos mal que me dejé la de correr a mano por si acaso.

Whole wheat apple cinnamon 
bread

Así que nada, sigo con el mini pantaloncito en mis carreras rutinarias, pero eso sí, ya no llevo la depilación al día. Lo siento pero es un coñazo muy grande y me niego a tener que elegir entre ese suplicio o achicharrarme :P.

Tengo unas semanas movidas por delante, sobre todo desde que empezamos el nuevo curso de alemán. Me encanta pero el nivel ha subido mucho y voy a tener que aplicarme en serio-de-verdad este año. Por cierto, en nuestra clase tenemos 12 plazas libres, ¿alguien se anima?

Whole wheat apple cinnamon 
bread

Mis padres vienen este fin de semana de visita con un amigo que hace escala en España en su viaje Colombia-Suiza; el mes que viene recibo a mis tíos (los de Suiza) y justo después me toca a mí un viaje exprés a Murcia. Y con la Navidad acercándose peligrosamente (yeah)...

Por fortuna, hornear sigue siendo terapéutico y en otoño, aunque sea un falso otoño, mucho más. Así que vamos a intentar invocar a unas temperaturas más racionales con recetas como esta, con manzana y muuuucha canela. ¡Qué bien combinan la manzana y la canela!

Whole wheat apple cinnamon 
bread

Bizcocho integral de manzana y canela
Receta inspirada por Skinny Taste
Ingredientes para 1 bizcocho

- 1 y 1/2 tazas (200 g) de harina integral
- 1 cucharadita de levadura química
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharaditas de canela
- 1 pizca de nuez moscada
- 100 g de azúcar moreno
- 250 ml de puré de manzana
- 125 ml de queso fresco batido desnatado
- 2 huevos XL *
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 manzana grande o 2-3 pequeñas
- azúcar moreno mezclado con canela

* Compré sin querer tamaño XL. Para usar tamaño L, reducir un poco la cantidad de harina, hasta unos 180 g.

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar o forrar un molde rectangular de bizcocho.

Disponer todos los ingredientes secos en un cuenco y mezclar con unas varillas.

En otro recipiente más grande, batir los huevos con el azúcar moreno, el puré de manzana, el queso fresco batido desnatado, el aceite y la vainillas. Añadir los secos y mezclar con suavidad ligeramente.

Pelar las manzanas y cortar en cubitos desechando el corazón. Añadir a la masa y seguir mezclando hasta conseguir una textura homogénea, sin rastros secos.

Llenar el molde, igualando la superficie, y espolvorear por encima azúcar moreno mezclado con canela al gusto. Hornear sobre rejilla durante unos 45-50 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.

Esperar un poco fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla antes de servir. Sabe mejor si está lloviendo fuera y tenemos lista una película para ver en compañía bajo la manta ;).

Whole wheat apple cinnamon 
bread

16 octubre, 2014

World Bread Day 2014: Panecillos fáciles de quark con espelta y centeno #wbd2014

Por algún motivo que no logro averiguar, estaba convencidísima de que el Día Mundial del Pan era el próximo sábado 18. Y encima cuando me levanté de madrugón ayer, al darme cuenta de la fecha correcta, pensaba que el 16 fue ayer miércoles. Así que apenas pasando de las 7 am ya estaba estresada editando las fotos a toda prisa. Luego se me ocurrió mirar el calendario, me insulté a mí misma un poco, y se acabó el estrés.

World Bread Day 2014 (submit your loaf on October 16, 2014)

No sé en qué día vivo últimamente, y es que parezco nueva celebrando este fantástico día internacional de amor por el pan. Mucho ha llovido desde mi primera incursión, allá por el año 2006, cuando me atreví con mi primera receta de pan. Era mejorable en todos los aspectos, pero qué a gusto nos lo comimos en casa :). Desde entonces no he dejado la vena panarra, aunque me sigue quedando muchísimo por aprender.

Panecillos de centeno y 
espelta

El año pasado participé con una receta algo más elaborada, usando masa madre y soaker para un panaco bien gordo. En esta ocasión he preferido optar por una receta muy sencilla para dar un empujoncito a los que todavía no se hayan animado a meter las manos en la harina del pan casero. Basándome en un librito que compré de casualidad hace años en Suiza, la receta de estos panecillos es fácil, rápida y proporciona pocas raciones, ideales si no somos muchos en casa.

Panecillos de centeno y espelta

Receta de panecillos fáciles de quark con centeno y espelta
Ingredientes para unos 6-8 panecillos pequeños

- 100 ml de agua templada
- 10-15 g de levadura fresca de panadería (podemos usar 15 si hace ya fresquete)
- 15 ml de miel
- 200 g de harina de espelta integral
- 100 g de harina de centeno integral
- 1/2 cucharadita de sal
- 100 g de queso quark
- 50 ml de leche
- semillas de amapola o sésamo para decorar

Mezclar la miel con la leche, desmigar la levadura y remover bien. En un recipiente mediano, mezclar las harinas con la sal y formar un hueco en el centro; verter la mezcla de levadura, espolvorear por encima una pizca de harina y tapar con un paño. Dejar repoar 20 minutos.

Incorporar el quark y la leche y mezclar todo bien. Amasar hasta conseguir una masa suave y homogénea. Formar una bola y colocar en un cuenco engrasado con aceite. Tapar con plástico film y dejar levar hasta que doble su tamaño, unas 2 horas.

Volver a amasar ligeramente. Dividir la masa en 6-8 porciones pequeñas del mismo peso y formar bolas tensas. Repartirlas en una bandeja de horno y pintar con leche. Dejar levar 20 minutos. Mientras, precalentar el horno a 220ºC.

Pintar los panes con leche y decorar con semillas de amapola. Hornear durante unos 15-20 minutos, bajando la temperatura a 200ºC pasados los primeros 10 minutos. Tienen que estar bien doraditos. Dejar enfriar sobre una rejilla antes de servir.

Panecillos de centeno y espelta


¡Feliz Día Mundial de Pan!

11 octubre, 2014

Tarta de avellana y ciruelas (y unos pocos arádanos) tuneadísima

Me quedan los dos últimos melocotones del verano, aguantando estoicamente en el cajón de la fruta de la nevera, porque sé cuando me los coma ya no habrá más hasta dentro de -muchos, por favor- meses. Pero el trauma se está diluyendo ya que poco a poco los mercados se van llenando de productos otoñales, como todo tipo de manzanas o caquis. Los primeros caquis me han sabido a gloria.

En estas semanas de transición hacia el otoño absoluto -en Murcia seguían superando los 30ºC, no lo echo de menos, gracias- tenemos una gran variedad de ciruelas disponibles, pero a mí las que más me gustan son, cómo no, una variedad típica de Centroeuropa, llamada Zwetschge.

Hazelnut plum tart

Cuando la señora de nuestro puesto del mercadillo me enseñó las que tenía hace un par de semanas me emocioné y me llevé 2 kg. Sólo yo como ciruelas en casa. Y no tengo sitio en la despensa para más conservas ahora mismo. Así que, además de pegarme un buen festín, aproveché para tunear una receta de tarta que había visto vagando por la red.

La verdad es que fui improvisando sobre la marcha, ajustando ingredientes según me parecía. Cambié las almendras por avellana ya molida, parte de la harina por harina de avena, reduje muchímo la cantidad de azúcar y ajusté a ojo la mantequilla*. Como sólo tenemos que conseguir una base sólida pero húmeda, se puede jugar mucho con ingredientes y cantidades. Echad un ojo a la original que tiene muy buena pinta.

* En realidad es I can't believe is not butter, traída del supermercado inglés que hay cerca de nuestra casa de campo en Murcia. Y la harina de avena son copos trituados con la picadora.

Hazelnut plum tart

Tarta de avellana y ciruelas con arándanos
Receta adaptada de The Bojon Gourmet
Ingredientes para un molde rizado de unos 18-20 cm

- 50 g de avellana molida
- 75g de harina de avena
- 20 g de harina
- 40 g de azúcar moreno
- 1 pizca de sal
- 1 huevo L

- 3 cucharaditas de mantequilla, margarina o equivalente sin lactosa
- 1/4 cucharadita de esencia de almendra
- 5-6 ciruelas
- arándanos (opcional)
- azúcar moreno extra

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde de tarta rizado, o cubrir el fondo con papel sulfurizado (mi opción).

Colocar en una picadora o procesador de alimentos la avellana molida, las harinas, el azúcar y la sal, y pulsar el botón unos segundos. Añadir el huevo, la mantequilla y la esencia, y triturar todo junto hasta formar una pasta. Ajustar la cantidad de mantequilla/harina hasta tener una textura húmeda pero no muy pegajosa.

Hazelnut plum tart

Forrar el fondo del molde con la masa, usando las manos para apretar bien y dejar una base homogénea sin huecos. Cortar las ciruelas, lavadas y sin hueso, en cuartos, y distribuir por la masa en círculos concéntricos. Añadir arándanos en los huecos si se desea, y repartir un poco de azúcar moreno por encima.

Hornear durante unos 45 minutos, vigilando que no se queme la fruta, aunque soltarán sus maravillosos jugos, caramelizándose con el azúcar. Dejar enfriar antes de extraer del molde y servir, como haría Paula, con buen helado casero (opcional pero recomendable).

05 octubre, 2014

Pan plano dulce de arándanos y cerezas - Heidelbeer-Blechkuchen

"El mundo da asco" y "La gente es imbécil" son dos frases que por desgracia suelo decir o pensar demasiado a menudo. Pero hoy es domingo, estoy viendo amanecer y tengo buena música de fondo, así que hoy pretendo terminar la semana con algo de optimismo.

Blechkuchen

Y es que a pesar de que el panorama general de la sociedad en la que vivimos puede ser muy deprimente, por suerte todavía existe buena gente en este mundo que devuelven la fe en la humanidad. He tenido buenas experiencias estas últimas semanas, encontrándome con personas amables, simpáticas y dispuestas a ayudar de forma desinteresada. Gente maja, con una sonrisa en la cara, que con un simple comentario amable ya te predisponen a pasar un día agradable.

Blechkuchen

Blechkuchen

Por ejemplo, el conductor de autobús de cierta línea que se conoce a toda su parroquia, saludando con alegría a cada nuevo pasajero, preocupándose por la familia, por su salud o comentando sin resquemores el último partido de fútbol. O esa señora en el mercado que ofrece a probar toda la fruta que los curiosos que se asoman quieran y regala nueces. O el portero del edificio que siempre, siempre tiene una sonrisa enorme en la cara. O esa persona conocida que de repente te da una sorpresa genial sin pedir nada a cambio.

Blechkuchen

A mí me reconforta mucho cruzarme con desconocidos en el día a día que son amables porque sí y que no han olvidado las normas básicas de comportamiento cívico. Sigue habiendo mucho desalmado y maleducado suelto, pero quiero pensar que son minoría. Quiero pensarlo...

Blechkuchen

El otoño ha empezado bien pero la verdad es que podría hacer más frío. Tengo el armario ropero a medio cambiar y eso me pone nerviosa, quiero perder de vista de una vez los pantalones cortos y los tirantes. Por el momento me dedicaré a invocar el fresco otoñal horneando cosas tan ricas como este Heidelbeer-Blechkuchen, o pan plano dulce de arándanos.

A pesar de que los germanoparlantes lo llaman Kuchen (pastel, tarta) es una masa de pan semidulce que se hornea en una bandeja de horno para que quede planito, estilo focaccia. Con arándanos es una auténtica delicia, y yo además añadí algunas cerezas porque lo hice a principios de verano. Con moras tiene que estar estupendo.

Blechkuchen


Receta de Heidelbeer-Blechkuchen o pan plano dulce  de arándanos
Ingredientes para 1 pan grande

- 90 ml de leche de soja
- 40 g de mantequilla
- 30 g de azúcar
- 275 g de harina + la necesaria para amasar
- 1 huevo L
- 5 g de levadura seca de panadería
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 huevo extra para pincelar
- arándanos y cerezas
- almendra laminada
- panela o azúcar moreno al gusto

Derretir la mantequilla y dejar enfriar un poco. Calentar la leche y deshacer la levadura en ella. Mezclar en un recipiente grande la harina con el azúcar y la sal y formar un hueco. Echar la mantequilla, el huevo ligeramente batido, la vainilla y la mezcla de leche. Mezclar bien y dejar reposar unos 20 minutos.

Amasar sobre una superficie limpia, añadiendo un poco de harina si fuera necesario, procurando no pasarnos. Mejor que esté húmeda, pero manejable. Cuando tengamos una masa homogénea y elástica, formar una bola, colocar en un cuenco engrasado y tapar. Dejar levar hasta que doble su tamaño.

Deshinchar la masa y amasar otra vez un poco. Forrar o engrasar una bandeja de horno rectangular y estirar en ella la masa. Pintar con huevo batido y distribuir por enicma los arándanos y las cerezas. Tapar y dejar reposar 30-40 minutos.

Precalentar el horno a 200ºC. Repitar ligeramente con huevo y añadir almendra laminada y azúcar al gusto. Hornear durante 30-35 minutos, bajando la temperatura a 180ºC cuando pasen 15 minutos. Cuidado que no se queme por arriba.

Dejar enfriar totalmente sobre una rejilla antes de cortar en porciones y servir. Decorar con azúcar glasé si se desea. Congela muy bien una vez frío.

Blechkuchen
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