30 julio, 2017

Magdalenas tradicionales - mi receta favorita (por ahora)

A los antojos hay que escucharlos. Pero antojos de los de verdad, de esos que entran de repente y no te sueltan, y te pasas los días con un gusanillo picándote detrás de la oreja. No es gula -de verdad que no-, es algo difícil de explicar, aunque se asocie siempre a las embarazadas. Sí creo que tiene mucho que ver con recuerdos y nostalgia, al menos mis antojos casi siempre me evocan sensaciones en la memoria. El antojo de unas magdalenas tradicionales fue más fuerte que el calor hace unos días, así que terminé de dar forma a mi receta favorita.

Magdalenas

Solo hay que oler ese aroma de unas magdalenas creciendo en el horno o pegarles el primer mordisco para darse cuenta de que no, no son muffins ni cupcakes sin cobertura. Una magdalena, nuestras magdalenas de toda la vida, tienen personalidad propia, por mucho que se parezcan a tantas otras recetas de repostería. Tendrán la misma forma -más o menos, porque ni eso- que un muffin, pero ni de coña son lo mismo.

Magdalenas

Claro que en un dulce con tanta tradición y carácter artesano es fácil que cada uno tengamos nuestra imagen de la magdalena perfecta. Es cierto que hay variaciones por todo el país, y a mí me encanta probar las artesanales que me encuentro cuando viajo. Para mí, una magdalena está hecha con aceite y puede llevar nata, pero no es grasienta; debe ser esponjosa pero no reseca, con copete pero sin explosionar en su cumbre, doradita pero sin churruscarse, con aroma de limón, canela o anís, y sin más cosas en la masa.

Magdalenas

Después de probar varias recetas diferentes he dado con la fórmula que mejor me va. Es por tanto mi receta favorita de magdalenas, la que siempre me funciona, que no me supone ninguna dificultad y que está ajustada a mi gusto. En estos años de pruebas magdaleniles he tenido varias fuentes de inspiración, destacando Xavier Barriga, Webos Fritos y Chocolatisimo, cuyas recetas y consejos os recomiendo encarecidamente -¡como si no los conociérais ya!-. Pero esta es mi receta y os la dejo por aquí por si todavía no os habéis animado a regalarlos el placer de unas deliciosas magdalenas caseras :).

Magdalenas

Magdalenas tradicionales de toda la vida
Inspiración: mis antojos, pruebas y experiencias varias
Receta para 12-14 unidades de tamaño medio

- 3 huevos de unos 65 g cada uno (gallinas felices)
- 140 g de azúcar (la última vez rebajé a 120 g y salieron bien también)
- 1 limón (murciano a ser posible :P)
- 100 g de aceite de oliva virgen extra (me gusta el arbequina)
- 20 g de aceite de girasol
- 50 g de leche sin lactosa
- 250 g de harina de repostería
- 1 sobre de levadura química
- 1 buena pizca de sal
- azúcar extra para cubrir (opcional)

Hay que procurar tener a temperatura ambiente todos los ingredientes.

Lavar bien el limón, secar y rallar la piel al gusto echándola sobre el azúcar, solo la parte amarilla. Estrujar con los dedos o una espátula para liberar el aroma.

Colocar los huevos en un cuenco mediano y empezar a batir con batidora de varillas. Añadir poco a poco el azúcar y seguir batiendo por lo menos 5 minutos, hasta que haya aumentado mucho el volumen y tenga un color pálido, con textura espesa.

En otro recipiente mezclar con varillas o tamizar la harina con la levadura y la sal. Echar los dos tipos de aceite a los huevos y mezclar con las varillas. Incorporar una parte de la harina, mezclar con las varillas y echar la leche. Seguir añadiendo la harina, mezclando con las varillas, hasta tener una mezcla homogénea sin grumos secos.

Tapar y dejar reposar al menos 30 minutos. Si lo dejamos más tiempo, mejor llevar a la nevera, pero hay que procurar que no esté extremadamente fría cuando la saquemos antes de hornear. Precalentar el horno a 250ºC y preparar las cápsulas.

Para que queden bien siempre hay que usar un molde rígido; el mío tiene la tira de años y fue el primer accesorio de repostería que me compré. Colocar las cápsulas en los huecos y llenar con la masa, dejando un dedo antes de llegar al borde. Con una manga pastelera se hace más fácil.

Añadir un poco de azúcar por encima si nos gusta con costra -al elfo le encanta, yo prefiero sin-, y al horno, con calor arriba y abajo, sin ventilador. Bajar la temperatura a 220ºC pasados los primeros 5 minutos, y continuar la cocción hasta completar unos 15 minutos. Cada horno es un mundo, como siempre.

Esperar un momento fuera del horno y desmoldar con cuidado cuando no nos quememos. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Magdalenas

¿Cómo os gustan más las magdalenas? ¿Desayuno o merienda? ¿Café, chocolate o sencilla leche fresquita?

Hablando con mi madre el otro día le di envidia y me exige enseñarle a hacerlas cuando vaya para Murcia en agosto. ¡Casi es agosto! No lo tenía claro pero estaré dos o tres semanas por allí; la verdad es que ya añoro mi tierra y a la familia. A ver si la otra mitad del verano se porta bien.

¡Buen cambio de mes a todos!
23 julio, 2017

Aprikosen-Hefekuchen - pan semidulce levado con albaricoques

El verano está pasando rápido y lento al mismo tiempo. Todo depende la perspectiva, claro, como ocurre siempre en esta vida. Es leeeento, porque aún estamos en julio y no veo el momento de que los días de verdad se noten más cortos y que refresque cuando se ponga el sol. Pero va muy rápido, ¡ya casi es agosto! Y viene ajetreado, para variar. Pero mientras me voy preparando, sigo horneando, como este pastel levado de albaricoques y almendras, o Aprikosen-Hefekuchen/Blechkuchen. ¡Que se nos acaban los albaricoques, horror!

Aprikosen-Hefekuchen

Cada vez que paso por el supermercado/frutería me llevo unos cuantos; sufro mucho pensando en el día que ya no habrá más. Todavía se pueden encontrar algunos muy ricos y son mi picoteo preferido estos días, cuando parece que tengo hambre a todas horas. Más bien bajones de energía mezclados con una sed extrema; me despierto muy temprano y luego voy medio zombie. Además, desayuno varias veces a lo largo de la mañana, y aún así suelo almorzar en horario suizo -mediodía literal- cuando estoy sola, porque ya mi estómago no aguanta más. Y claro, pronto por la tarde el cuerpo me pide otra vez nutrientes, pero el calor de la siesta me quita un poco el apetito. Solución: ¡fruta!

Aprikosen-Hefekuchen

Salvo que esté muy enferma, nunca se me quitan las ganas de comer fruta, y el verano es un festín. Así que ya sabéis, aprovechad para cocinar muchas cosas ricas con ellas, a conservarla en mermeladas y compotas, a preparar helados y polos caseros y a usarlas también en salado. Pero yo hoy vuelvo a una de mis recetas favoritas, un pan plano semidulce típico de centroeuropa, que podría recordar un poco a la focaccia.

Aprikosen-Hefekuchen

A no ser que lo horneé para compartir de postre o merienda, estas masas cada vez los hago más a mi gusto -al fin y al cabo soy yo la que se las come-. Es decir, más rústicas y sin complicarme mucho: con harinas integrales, poco azúcar, poca grasa, mucha fruta, frutos secos y hierbas aromáticas. En otoño ya recuperaré más la canela, el jengibre y el cardamomo, pero ahora me encanta combinar la fruta con tomillo, romero, lavanda o salvia.

Aprikosen-Hefekuchen


Receta de Aprikosen-Hefekuchen
Inspiración: esta receta y mi pasión albaricoquil
Ingredientes para 1 pan plano de tamaño medio-grande

- 30 g de mantequilla sin sal
- 10 g de levadura fresca de panadería
- 1 huevo L
- 130 ml de leche o equivalente vegetal (uso de soja)
- 1/2 vaina de vainilla
- 1/4 cucharadita de sal
- 30 g de azúcar
- 100 g de harina integral de espelta
- 100 g de harina de trigo de repostería
- 50 g de harina de trigo de fuerza
- albaricoques frescos
- almendra cruda en bastones o laminada
- hierbas provenzales
- limón
- azúcar moreno
- leche extra o huevo batido para pintar

Derretir la mantequilla o dejarla muy blanda (es poquita y en verano se pone blandurria enseguida). Calentar la leche sin que llegue a hervir con la vaina de vainilla. Infusionar unos minutos, dejar enfriar hasta que no queme y retirar la vainilla. Desmenuzar la levadura y mezclar.

En un recipiente grande mezclar las harinas con el azúcar y la sal. Hacer un hueco y echar la leche con levadura, empezar a mezclar y añadir la mantequilla. Trabajar la masa hasta que quede homogénea.

Amasar sobre una superficie limpia hata tener una textura elástica y suave. Formar una bola, poner en un cuenco engrasado con aceite o mantequilla y tapar. Dejar levar hasta que doble su tamaño. Mientras tanto lavar los albaricoques, retirar los huesos y cortar en gajos o medias lunas.

Aprikosen-Hefekuchen

Aplastar la masa y reamasar un poco. Cubrir una bandeja o fuente de horno con papel sulfurizado y extender la masa encima. Se puede usar rodillo, pero en ese momento no sé en qué caja andaba, así que lo hice a mano, a lo rústico.

Distribuir la fruta por encima, presionando ligeramente, y añadir las almendras, hierbas y ralladura de limón. Se puede echar un poco de azúcar moreno sobre los albaricoques, sobre todo si no están del todo maduros. Tapar con un paño y dejar levar 30 minutos.

Precalentar mientras el horno a 200ºC. Pintar la masa, especialmente por los bordes, con leche o huevo batido, si se desea, para darle un tono más dorado y brillante. Hornear durante 30-35 minutos, bajando la temperatura a 180ºC cuando pasen los primeros 15. Dejar enfriar sobre rejilla.

Aprikosen-Hefekuchen

Otro síntoma de que el verano va rápido/lento: estoy escribiendo esto mientras veo el final del Tour. ¡Qué larga parece la carrera cuando empieza, y qué veloz se me ha pasado! Y qué bonito es París, jo, qué ganas de volver a saldar mis cuentas pendientes con ella.

¡Feliz final e inicio de semana!
12 julio, 2017

Ensalada de pimientos asados con anchoas y labneh - Al rico calorcico

Nada podrá igualar al placer de una taza humeante de café calentándome las manos, pero admito que cada año le cojo un poco más el punto al café con hielo. Sin aguar, claro, que el verano no es motivo para cometer sacrilegios. Y admito que el affogato es una delicia que apetece más si hace calor. También me gusta salir a correr al amanecer, aunque echo de menos los atardeceres. Pero está bien, no me quiero seguir quejando del verano. Porque hay platos como esta ensalada de pimientos asados con anchoas y labneh que se disfrutan mucho más si aprieta el calorcico.

Ensalada de anchoas, pimiento asado, tomate y yogur

Mi padre viaja un montón y siempre trae alguna cosilla comestible cuando sale fuera, de las que he ido dejando testimonio en el blog en años pasados. Es algo que hecho de menos al vivir lejos, me pierdo esos souvernirs, pero ahora lo compenso con mi suegra. Lo suyo son más bien viajes nacionales porque va saltando de congreso en curso y tiro porque me toca, y siempre me pregunta si quiero algo. O directamente me compra cosas sin yo pedírselo - he visto estos botes tan monos de mermelada y tenía que traértelos, aunque sea solo para las fotos - porque ya sabe que soy gastrofriki.

Anchoas del Cantábrico - Anchoviess

El caso es que hace poco fue a Santander, me preguntó qué quería y... obviamente pedí sobaos y anchoas. Será lo más típico que uno puede traerse de Cantabria, pero ¡es que son una delicia! El día que probé un sobao artesano cántabro de verdad casi me derrito, y cuando descubrí que hay anchoas y ANCHOAS se abrió un mundo de delicias en mi vida. Las conservas de pescado y marisco, si son de buena calidad, son un verdadero manjar y te solucionan un platazo en un instante.

Ensalada de anchoas, pimiento asado, tomate y yogur

Me chifla la combinación de anchoas o ventresca con los pimientos asados, y lo mejor de todo es que tenía un buen cargamento que me trajo mi padre cuando la mudanza. Sí, hacían compañía a esas berenjenas tan monas, y también me pedían que los asara. Podría alimentarme a base de pimientos asados acompañados de cosas.

Esta ensalada no tiene mucho misterio, pero os dejo la receta. Mezclé los pimientos con tomates en conserva de los caseros de mi madre, coroné con anchoas y acompañé de labneh, que no es más que yogur natural espeso bien escurrido. Limón, cebollino, buen aceite, un poco de sal en escamas, pimentón... y pan al lado, porque esos jugos no se pueden desperdiciar.

Ensalada de anchoas, pimiento asado, tomate y yogur

Receta de ensalada de pimientos asados con anchoas y labneh
Inspiración: mi padre, mi suegra, mis vicios
Ingredientes en cantidades variables según raciones

- pimientos rojos hermosos (todos los que puedas)
- tomates en conserva artesana o naturales, pelados
- anchoas del Cantábrico artesanas de buena calidad
- yogur tipo griego natural espeso
- cebollino fresco
- sal en escamas
- aceite de oliva virgen extra arbequina
- ralladura de limón
- un poco de pimentón

Lavar los pimientos y asar en horno precalentado a 200ºC durante unos 25 minutos o hasta que estén muy tiernos, con la piel poniéndose negra. Sacar la fuente y cubrir con papel de aluminio. Dejar enfriar tapados para que suden. Pelar y retirar las semillas y filamentos. Cortar en tiras y guardar en un recipiente de cierre hermético, con todos los jugos posibles.

Colocar el yogur en una tela fina o gasa, mezclado con un poco de sal, y dejar escurrir sobre un colador durante varias horas, en la nevera. Se puede dejar más o menos espeso, para esta ensalada yo no buscaba dejarlo demasiado seco.

Mezclar una porción de pimientos con tomates, trocear y mezclar, aliñando con aceite de oliva virgen extra. Repartir en platos o colocar en una fuente y poner encima las anchoas. Servir con una buena porción de labneh, condimentado con un poco de sal en escamas. Añadir cebollino picado, ralladura de limón y pimentón al gusto. Servir fresquito.

Ensalada de anchoas, pimiento asado, tomate y yogur

Ya tengo vestido y me he cortado el pelo, así que ya he cumplido con todo lo justo y necesario que pienso invertir en la boda del sábado. Que nos toca ir hasta Toledo y hacer noche allí, así que reutilizaré sandalias, bolso y posibles complementos. Me niego a comprar más cosas absurdas que no volveré a usar en muchos meses.

¿Moriremos de calor? Si tenéis curiosidad podéis marujear lo que comparta en redes sociales, menos mal que existen instagram y twitter para sobrevivir a ceremonias y compromisos ;P.
07 julio, 2017

Muffins de arándanos y albaricoques con plátano y avena [receta saludable sin azúcar añadido]

Buenas noticias: ya no vivo entre cajas de cartón. Malas noticias: esto no parece tener fin. Las obras y las mudanzas son lo que tienen, que siempre quedan flecos y cosas por guardar/ordenar, pero empieza a ser desesperante. Son tonterías -cuadros sin colgar, remates de carpintería, un embellecedor que falta, un mueble que no cierra bien...- pero la cosa de repente va taaaan lenta que me desespero. ¡En fin! Al menos el verano está siendo piadoso y ya le voy cogiendo el ritmo a la cocina nueva, ¡como demuestran estos muffins saludables!

Oatmeal banana muffins with blueberries

Yo también levanto la ceja cuando aparece una receta con apelativos que quieren resaltar eso de "sano", pero creo que estos bizcochitos se han ganado el nombre, visto lo visto que hay por ahí. La base son copos de avena y un poco de harina de garbanzos, el único dulce lo ponen los plátanos maduros y están llenitos de fruta fresca, sin más grasas añadidas que las yemas de los huevos y lo que pueda llevar la leche/bebida vegetal que usemos.

Tenía que dar salida a los típicos plátanos que maduran mucho en verano, y unos arándanos de la nevera me hacían ojitos. Además tengo un buen cargamento de albaricoques, porque van a desaparecer en pocos días del mercado y ya sabéis que  es de mis frutas favoritas del mundo. Tenía antojo de algo repostero pero rústico, de miga jugosa y que fuera nutritivo. Y estos muffins fueron mi respuesta, además me sirvieron para probar el horno nuevo.

Oatmeal banana muffins with blueberries

Ahora mismo está tronando otra vez y no podría gustarme más. Y eso que me vuelve a fastidiar los planes que tenía para esta tarde. Ayer, después del Tour -¡¡por fin vuelven las sobremesas de ciclismo!!- me empeñé en salir a hacer unos recados bajo la lluvia, con mi chubasquero. Me encanta pasear bajo la lluvia. Claro que el cielo decidió tirarme un cubo de agua gigante encima, ¡tuve que huir al metro más cercano! Volví chorreando, literalmente. Las calles eran ríos y todos los despistados a los que también les pilló la tromba por sorpresa corrían como pollos buscando refugio. La verdad es que ahora me río :D.

 Oatmeal banana muffins with blueberries

Se está poniendo negrísimo, creo que voy a aprovechar para hornear alguna otra cosita esta tarde :). Que me temo que va a durar muy poco, volverá a hacer calor y lucir el sol, y seguro que nos tocará el pico más alto de temperatura justo cuando estemos en la boda que tenemos la semana que viene. Oh-oh, aún no tengo modelito que ponerme.

Oatmeal banana muffins with blueberries

Receta de muffins de arándanos y albaricoques con plátano y avena
Inspiración: antojo propio
Ingredientes para 12 muffins no muy grandes

- 2 huevos L
- 100 g de plátano maduro (pesado pelado)
- 150 g de leche o bebida vegetal
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 220 g de copos de avena finos
- 30 g de harina de garbanzos
- 2 cucharaditas de canela molida
- 1 pizca de nuez moscada
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 cucharaditas de levadura química
- ralladura de limón
- 140 g de arándanos
- 2-3 albaricoques

Precalentar el horno a 180ºC y preparar una bandeja con 12 huecos para muffins, engrasnado los moldes o usando cápsulas de papel, mejor si las engrasamos un poco también.

Batir los huevos con los plátanos machadados, la leche y la vainilla. Aparte mezclar la avena con la harina de garbanzos, la canela, la nuez moscada, la sal y la levadura química.

Combinar suavemente ambas masas y añadir los arándanos y los albaricoques troceados. Agregar ralladura de limón al gusto y repartir la masa en las cápsulas.

Hornear durante unos 20 minutos, o hasta que al pinchar en el centro con un palillo salga limpio. Esperar un poco antes de desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Es recomendable guardarlos en un recipiente hermético dentro de la nevera si no se consumen todos en dos días, especialmente en verano. Yo congelé la mitad envolviendo cada uno en plástico film, descongelan muy bien y ligeramente calentitos también están ricos.

¡Qué maravilla de lluvia!

Oatmeal banana muffins with blueberries
29 junio, 2017

Ensalada turca de berenjena asada y yogur (Patlıcan Salatası) - Crónica de una mudanza

¡He vuelto! Y he logrado hacerlo antes de que terminara el mes, aunque un poco in extremis. Junio ha sido intenso en muchos sentidos, pero se despide con unos días de frío -¡¡frío!!- inauditos y eso me ha reconciliado con él. Porque la olaza de calor anticipada con la que se despidió la primavera me dejó para el arrastre, y más al coincidir con nuestra mudanza. Pero como volverán a subir las temperaturas en breve, hoy vengo con una ensalada turca de berenjena asada y yogur, simple y deliciosa.

No quiero aburriros mucho con los detalles, pero mudarse es un coñazo muy grande. Sobre todo cuando lo haces a otra vivienda en la que te has metido a hacer una obra completa y empiezan a surgir problemas por todos lados hacia el final.

 Berenjena

Claro que una mudanza viene bien para replantearte la cantidad de tonterías que acumulas en casa, aunque pensaras, en tu ilusia irrealidad, que no eras de esa gente. Yo sabía que nos tocaba cambiar de aires desde hace tiempo y procuraba no comprar tontunas, ni más ropa de la necesaria, ni libros, pero claro... La gente seguía regalándonos cosas, y aún así, os imaginaréis que tenía piezas de vajilla y accesorios de cocina para llenar varias cajas. Tiramos, regalamos y donamos un montón de cosas, y aún así no parábamos de llenar cajas y cajas. ¡Viviendo en un mini apartamento! Menos mal que mis padres vinieron ese fin de semana largo a ayudar a empacar y empezar a trasladar, y los suegros también ayudaron. Bendita familia.

Berenjena

Fueron días intensos con muchísimo calor; al menos el nuevo hogar está cerca del viejo y los viajes en coche eran cortos. Claro que luego nos tocaba al elfo y a mí otra parte rollo interminable... desembalar, limpiar, ordenar, reorganizar, comprar y montar muebles... ¡No sé la de veces que he cambiado de sitio las cosas de la cocina ya! Y cada día casi tengo a obreros/carpinteros/fontaneros en casa apañando cosas que colean de la obra -tenemos un cabreo con un tema en concreto que os ahorraré-.Sin olvidar que en medio está esta cosita que hemos adoptado, llegado directamente del campo de Murcia:

Lito

Os presento a Lito, va a cumplir tres meses y está hecho un trasto con una energía que no parece tener fin. El día del traslado no lo pasó muy bien pero ya se ha hecho el dueño y señor del nuevo hogar, se lo pasa pipa entre las cajas de la mudanza qu siguen por en medio y todo, absolutamente todo le llama la atención. Y es un amor ^_^.

En fin, aún nos queda trabajo en casa pero ya todo se va viendo mejor :). La ilusión por el futuro es mayor que  cualquier piedra que nos haya salido en el camino. Y ahora, ¡receta!

Berenjena

Mi padre vino cargado de pimientos, berenjenas, limones y naranjas, todo cogido por él de la huerta murciana y había que aprovecharlo. A pesar del calorazo que hacía tenía claro que esas berenjenas tan monas tenía que asarlas, y saqué varios platos diferentes con ellas. Esta ensalada cremosa/dip/mezze está inspirada en la Patlıcan Salatası, un plato turco ideal para el verano.

Receta de Patlıcan Salatası o ensalada turca de berenjena y yogur
Inspiración: Seasonal cook in Turkey y las berenjenas de mi padre
Ingredientes un poco a ojo para 1 persona

- 4 berenjenas pequeñas (unos 250 g de carne asada)
- 1-2 dientes de ajo
- 1/2 limón
- comino molido
- 2-3 cucharadas de yogur natural cremoso
- cebollino
- perejil
- pimienta negra
- sal
- aceitunas negras
- buen aceite de oliva virgen extra

Precalentar el horno a 200ºC, lavar las berenjenas, cortar por la mitad longitudinalmente y asarlas hasta que estén muy tiernas. Dejar enfriar un poco y sacar la carne a un cuenco.

Machacar el ajo sin el nervio central y añadir a la berenjena. Salpimentar ligeramente, agregar el zumo de limón, parte de su ralladura, comino, el yogur y cebollino y perejil picados al gusto.

Mezclar todo muy bien y probar, corrigiendo de sal si fuera necesario, o añadiendo más yogur. Llevar a un cuenco o fuente y decorar con aceitunas negras en rodajas, alguna hojita de perejil y un buen hijo de aceite de oliva virgen extra.

Servir frío o a temperatura ambiente, con crudités de verduras, picos, o regañás para mojar, o devorar directamente con buen pan. Si os gusta el picante, añadid una guindilla y estará buenísimo.

Berenjena

A ver qué nos trae el mes de julio :).
26 mayo, 2017

Tarta de chocolate con sablée de almendra (para cumpleaños)

Pues ya tenemos el verano encima y por adelantado, con lo que no estoy nada contenta. Ya me conocéis, soy animal de frío, y el calor me pone de mal humor. Más que nada porque no encuentro equivalentes reconfortantes en la temporada estival a los que disfruto en invierno. Los helados me encantan, claro, pero yo los tomo todo el año, y de hecho, en verano no se disfrutan igual de bien. El caso es que encender el horno antes proporcionaba enormes placeres y en verano se convierte en un reto, pero yo nunca renuncio a él. Y todo esto para animaros a preparar esta tarta de chocolate con sablée de almendra, que llega con retraso y que yo preparé cuando aún refrescaba.

Chocolate tart

Ya os conté que la tarta de manzana la hice en Murcia para celebrar mi cumpleaños por adelantado con mi familia allí, pero el día de rigor me preparé otro dulce. Por cierto, el pastel de manzana ha triunfado entre mucha gente que lo ha probado, ¡qué ilusión me hace! Otra receta que vuelvo a recomendar :). Esta de hoy es para los más chocolateros, y es que tenía un antojo desde hacía tiempo de hornear una tarta de este estilo.

Chocolate tart

Chocolate tart

Ayer fue el cumpleaños de mi hermano así que se la dedico a él, que ya he perdido la cuenta de las tartas que le debo. Tengo en el blog algunas recetas ya antiguas de pasteles de cumple que hice para celebrar su día, y me da pena no poder hacerle algo dulce ahora que vivimos lejos. Espero que a partir de ahora se anime a venir a visitarme, sobre todo porque en nuestro nuevo pisito por fin tendremos habitación de invitados. Os parecerá de locos, pero ¡mis suegros aún no conocen a mi hermano!

 Chocolate tart

Hablando del piso, efectivamente, ese ha sido el motivo principal de tener el blog algo abandonadito, pobre. Entre que se me ha acumulado mucho trabajo y que los temas de la obra y próxima mudanza requieren mucha dedicación, no me quedan fuerzas ni ganas para nada más. Pero ains, ¡qué ganas de que pase ya todo! Me estreso solo de pensar en empacar todo, llevar nuestra vida al nuevo hogar, comprar los muebles que nos faltan, rezar para que todo funcione y esté bien...

Chocolate tart

Y espero reconciliarme con los vecinos, que los obreros son algo brutos -y lentos- y han causado más de un estropicio en el edificio. Creo que para estrenar el horno, y la cocina, haré galletas para repartir en la comunidad, o algo así :P. En fin, que estoy ya impaciente, nerviosa, estresada y agobiada, pero con mucha ilusión. Este último mes vivo con la sensación de que estoy de paso entre una fase y otra de mi vida y siento como que me falta algo.El calor repentino no está ayudando.

Chocolate tart

En cuanto a la tarta, tenía claro que quería una base de masa quebrada con un toque rústico y que el relleno fuera de intenso chocolate pero sin abusar de grasas o azúcares añadidos. Así que ya sabéis, los paladares acostumbrados más a dulces muy dulces a lo mejor lo pueden notar poco goloso; ajustad al gusto. Yo he preferido apostar por un buen chocolate muy negro de calidad y acompañarlo de frutos del bosque bien ricos, para dar ese contraste dulce-ácido fresco que tanto me gusta. Hoy además le pondría helado o yogur griego escurrido y bien frío.

Chocolate tart

Receta de tarta de chocolate con sablée de almendra
Inspiración: mi cumpleaños, un antojo y el libro 'Pasión por el chocolate'
Ingredientes para un molde de unos 20 cm

- 100 g de mantequilla muy fría sin sal
- 150 g de harina
- 1 pizca de sal
- 50 g de almendra molida
- 8 g de azúcar
- 30 ml de agua helada
- 1 yema L

- 200 ml de nata para montar (sin lactosa)
- 50 g de leche (de soja)
- 300 g de buen chocolate negro bien intenso
- 2 yemas L
- sal gruesa en escamas  (opcional)

Cortar la mantequilla en cubitos y llevarla al congelador unos minutos. Disponer en el procesador de alimentos o picadora todos los ingredientes de la masa menos el agua y la yema. Triturar en varias tandas hasta conseguir una textura de migajas.

Batir la yema con el agua ligeramente, añadir y volver a triturar. Terminar mezclando con las manos rápidamente, formar un disco compacto y envolver en plástico film. Dejar en la nevera como mínimo una hora.

Precalentar el horno a 175ºC y engrasar un molde de tarta rizado, de unos 20 cm de diámetro. Estirar la masa en una superficie limpia y ligeramente espolvoreada con harina o con almendra, o hacerlo sobre papel de hornear. Cubrir bien el molde y volver a llevar a la nevera media hora.

Tapar con papel de cocina, cubrir con pesos, arroz o legumbres secas, y hornear 15-20 minutos. Retirar el papel y dejar enfriar mientras preparamos el relleno.

Picar o rallar el chocolate. Calentar la nata con la leche y apartar justo cuando vaya a romper a hervir. Echar el chocolate y remover con suavidad hasta que se funda. Agregar las yemas y batir suavemente con las varillas manuales. Debe quedar una crema homogénea.

Verter sobre la base, dando unos golpecitos para que se distribuya bien y salgan posibles burbujas de aire. Esperar a que se enfríe un poco y luego llevar a la nevera hasta que se solidifique. Servir con escamas de sal gruesa y frutos del bosque al gusto.

Chocolate tart

¡Buen fin de semana!
03 mayo, 2017

Mercado de la Cosecha, apoyando (deliciosamente) el mundo rural gallego

Sé que prometí una segunda tarta de cumpleaños pero no quiero saturar de dulce -como si fuera un problema por aquí-, así que inauguro el mes de mayo con un proyecto que he podido conocer muy de cerca y que me parece fantástico: el Mercado de la Cosecha. ¿Os suena el nombre? Puede que sea demasiado genérico o que os recuerde a otras iniciativas relacionadas con el apoyo a lo rural, pero lo importante es todo lo que hay detrás. Se trata de un proyecto de acción social desarrollado por Corporación Hijos de Rivera que apuesta por impulsar el desarrollo del medio rural gallego apoyando a pequeños productores que comparten unos valores comunes.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Como plataforma de apoyo, el Mercado de la Cosecha funciona como unión de iniciativas singulares del mundo rural, en su mayoría productores pequeños pero con un gran espíritu de trabajo que creen firmemente en el valor de sus productos, todos ligados a la cultura y la tradición de Galicia. Lo que más me gusta es que, a pesar de heredar ese carácter tradicional, hay mucha gente joven con ganas de llevar la cultura gallega a todo el mundo, sin olvidar su pasado pero apostando por la innovación y adaptándose a los nuevos tiempos. Porque lo artesanal se puede actualizar y sigue teniendo lugar en el mundo globalizado, industrial y deshumanizado de hoy en día. Y lo hacen con ilusión y ofreciendo productos de verdadera calidad.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Fue la semana pasada en el Salón de Gourmets de Madrid -una auténtica locura, solo encontrar aparcamiento ya fue una odisea digna de recordar- cuando varios de estos productores nos contaron de primera mano sus ideas, sus proyectos y su filosofía de trabajo, y también pudimos probar muchos de sus productos. Todo en el precioso stand de Mercado de la Cosecha que era un poco como un reducto hogareño y reconfortante en medio de esa vorágine loca que es la feria de Gourmets.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Me alegré de ver productos que ya conocía, como mi adorada sidra Maeloc que tanto me alegra los veranos desde que la descubrí. Su diseño me encanta y los sabores tan frescos de sus sidras, con algunos sabores originales como la de mora o fresa, son una delicia. Ahora además tienen vinagre de sidra que me apetece mucho probar. Y todas con manzanas gallegas, por supuesto.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Los huevos de Pazo de Vilane seguro que muchos ya los habéis visto en supermercados, y la verdad es que merecen la pena. Lo que yo no sabía es que también hacen mermeladas, y doy fe de que la de arándanos es un manjar de fruta. Igual de rica que la de naranja de Conservas Amodoro que pudimos catar, ¡me hubiera comido medio tarro de una sentada! Es que las mermeladas artesanas y yo nos llevamos demasiado bien, cuando saben a fruta de verdad, con su textura y su aroma natural tan fresco. Por cierto, acompañaban muy bien las crujientes galletas mariñeiras de Daveiga.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

También había quesos, cómo no, como los de Cortes de Muar y su vaquita tan elegante -porque sus vacas son unas reinas-, las originales y deliciosas infusiones de Orballo, los yogures y quesos de Arqueixal y Casa Grande de Xanceda, los embutidos Porco Celta de la Horta de Teodoro, los impresionantes helados de Bico de Xeado... Son muchos más los proyectos que reúne el Mercado de la Cosecha, también de artesanía, todos comprometidos con el desarrollo socioeconómico del medio rural gallego.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Yo es que tengo debilidad por todo lo que sea recuperar e impulsar tradiciones, y más si están apegadas a la vida del campo, de la montaña y de las granjas. Me encanta que estén demostrando que lo rural sigue teniendo cabida en el mundo de hoy en día, apostando siempre por una materia prima cuidada, el trabajo bien hecho y productos de los que sentirse orgullosos. Además, Galicia es una tierra a la que tengo mucho cariño y solo tengo buenos recuerdos de sus gentes, sus tierras y su comida.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Si tenéis la oportunidad de conocer más de cerca al Mercado de la Cosecha o a alguno de los productores que forman parte de su proyecto, no lo dudéis. Que además son gente muy maja y estarán encantados de contaros más cosas de todo lo que hacen :).
20 abril, 2017

Pastel húmedo de manzana y almendra - Celebrando mi cumpleaños, toma I

Ahora luce un poco el sol, pero me he levantado cuando todavía llovía un poco y eso me ha hecho feliz. Hoy es mi cumpleaños y encontrarme con lluvia y fresquito al amanecer me reconforta, a pesar de que, como siempre, tengo el ánimo un poco revuelto. Si queréis leer mis penas cumpleañeras solo tenéis que revisar mis posts de años pasados, yo no me he puesto a releerme porque no me quiero deprimir más ;P. Este año casi casi me ha caído de vacaciones en Murcia, así que he aprovechado para celebrarlo dulcemente en dos tomas. Este pastel húmedo de manzana y almendra lo devoré con la familia el lunes :).

Moist Apple Cake

Hoy es un día un poco tonto por ser jueves tras las fiestas, con mucho lío de trabajo y follones con la inminente mudanza, así que lo celebraré mejor mañana. Eso sí, un cumpleaños sin tarta o algún dulce especial es totalmente inconcebible para mí, así que tranquilos que tengo la segunda toma enfriándose en la nevera. No llevo muy bien lo de tener que esperar para dar el primer corte, pero esta otra receta es de las que necesitan imprescindiblemente enfriarse bien; la paciencia será recompensada.

Moist Apple Cake

El pequeño paréntesis en Murcia fue muy bien, sin grandes emociones pero justo la desconexión que necesitaba. Hizo demasiado calor para mi gusto, aunque eso me permitió ir cogiendo tono moreno en mi pálida piel de genes suizos, porque fui previsora y ya me llevé la ropa de correr de pleno verano. Al menos, a pesar del calor, todavía Murcia luce primaveral, con la mota del río, la huerta y mi campo lleno de verde y flores de todos los colores. Ay, ojalá se quedara así todo el verano.

Moist Apple Cake

Moist Apple Cake

No sabía muy bien con qué dulces darme el capricho este año. Muchas veces he recurrido a las fresas, porque están de temporada y son ideales para hacer tartas. En mis recuerdos las relaciono mucho con esta época del año y mis memorias de cumpleaños siempre tienen fresas de alguna forma. Sin embargo, ni he tenido tiempo ni ganas de ponerme con una tarta-tarta, de esas de cortar pisos, rellenar y decorar. Necesita alguna receta rápida y sin complicaciones, que gustara a mis padres y a mi hermano y tampoco pidiera ingredientes o utensilios raros.

Moist Apple Cake

Al final una foto del peligroso instagram de Aliter Dulcia me dio antojo de pastel de manzana jugosito. Inspirándome en su receta y tuneando otras ideas que tenía en la cabeza, salió esta receta. ¿Manzanas en abril? Pues sí, que para algo la repostería con manzana es de las mejores del mundo mundial y da muchísimo juego. No os preocupéis porque no sabe a otoño, se come mejor fresquita y tiene un interior casi cremoso que sienta genial en esta época. He usado el único molde redondo que queda en casa de mis padres, pero podéis ajustar la masa al que más os guste, así quedará más o menos gordita.

Moist Apple Cake

Pastel húmedo de manzana y almendra para un cumpleaños caprichoso
Receta inspirada por la gran Isabel Pérez y mi obsesión por las manzanas
Ingredientes para un molde de unos 22 cm

- 120 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 limón, mejor si es de la huerta murciana
- 3 huevos L, preferiblemente de gallinas felices
- 250 g de yogur natural, mejor si es alguno espesito
- 80 g de harina de repostería
- 60 g de almendra molida
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharaditas de levadura química
- 2 manzanas
- almedras laminadas
- azúcar moreno al gusto

Precalentar el horno a 170ºC y preparar el molde engrasándolo bien y/o cubriendo el fondo con papel de hornear. Disponer la mantequilla en cubitos en un recipiente profundo y añadir el azúcar.

Batir bien con batidora de varillas hasta que quede esponjoso, agregar la vainilla y la ralladura del limón y batir un poco más. Incorporar los huevos uno a uno, batiendo después de cada adición. Agregar por último el yogur y batir hasta incorporarlo bien. Echar la harina, la almendra molida, la sal y la levadura, y mezclar hasta tener una masa homogénea.

Lavar las manzanas y pelar. Quitar el corazón y cortar en gajos o láminas muy finas, con mandolina o a cuchillo, con paciencia y buen pulso. Llenar 2/3 del molde con la masa, cubrir con la mitad de la manzana y añadir el resto de masa. Poner encima lo que queda de manzana, añadir ralladura de limón,  almendras laminadas y azúcar moreno al gusto.

Hornear durante unos 50-60 minutos, vigilando que no se queme por arriba, hasta que al pinchar un palillo salga prácticamente limpio y las almendras estén doradas. Esperar un poco antes de desmoldar y dejar enfriar por completo antes de servir. Si se prepara con mucha antelación, mejor guardar en la nevera.

Moist Apple Cake

Ahora voy a ver si la otra tarta está ya lista para la sesión de fotos, y puedo hacer la cata :D. No tiene nada que ver con esta, ya aviso. Tampoco sé para qué me las doy de misteriosa si sé que va a ir una foto a instagram en cuanto haga el corte, pero bueno 😋.

¡Pasadlo bien!
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