31 mayo, 2011

Film&Food - Coulant de chocolate especiado

Film & Food ha elegido como tema para el reto del mes de mayo otra película donde la gastronomía tiene un papel crucial, Chocolat. Su título no da lugar a dudas, ¿verdad?
Casi salto de alegría al verlo, porque adooooro el chocolate, y me encanta esta película. La primera vez que la vi creo que fue en casa de una amiga, y desde entonces la he vuelto a ver muchas veces. Me gusta revisionarla al tiempo que la comparto con amigos o familiares que no la conocen, y además ya voy preparada con algún tipo de chocolate que acompañe a la sesión. ¡Es muy peligroso no tener nada de chocolate a mano!

La película me encanta porque tiene ese aire mágico de cuento que consiguen algunos filmes con el que me atrapan. El adorable pueblecito francés, los encantadores personajes, la mágica música... y por supuesto, la maravillosa chocolatería que monta la protagonista. ¡Ojalá tuviera un lugar así cerca de mi casa! Además, me gustan muchos de los actores que pueblan la pantalla.

Molten chocolate cake

Este reto tenía una característica especial: cada participante debía proponer una receta con chocolate para que otro la llevara a cabo, pero sin dar indicaciones propiamente de la receta. Yo no sabía qué elegir... ¡me gustan tantas recetas con chocolate! Además, suponía que muchas de las ideas que rondaban mi cabeza ya las propondrían otros blogueros... Al final me acordé de unas deliciosas tartaletas que hace muchos años vendían en una confiteria que había en mi barrio en Murcia. Los fines de semana que no íbamos al campo, mis padres nos llevaban a mi hermano y a mi a pasear por la ciudad, a algún parque, a la feria del libro... y al regresar parábamos en la confitería para elegir cada uno nuestro postre. Esas tartaletas nos conquistaron a todos, y se convirtieron en un clásico. Con este bonito recuerdo, me apetecía mucho ver su recreación a manos de otra persona, así que no puedo esperar a verlo. En cuanto tenga el enlace, lo pondré aquí.

Actualización: Me he llevado una gran alegría al ver que mi propuesta le tocó a Sonia del maravilloso blog L'  Exquisit. Visita su blog para ver la maravillosa receta que ha recreado, tartaleta con mermelada de fresas, mousse de chocolate y ganaché.

Yo recibí el encargo de hacer un Coulant de chocolate, reto propuesto por Marina del delicioso blog Xocolata Desfeta. También conocido como Chocolatísimo, Muerte por Chocolate, o Molten Lava Chocolate Cake, este pastel horneado en moldes individuales es una absoluta perdición para los chocolateros. Nunca lo había preparado antes, pensaba que sería difícil, pero nada más lejos de la realidad. ¡Lo difícil es no prepararlo todos los días!

Molten chocolate cake

He adaptado la receta de Nigella añadiendo un toque de especias. Las claves: usar buen-buen chocolate y conocer tu horno. Dependiendo de la capacidad de los moldes y la temperatura, se cocinarán antes o tardarán más. La diferencia estará en un interior más o menos líquido; recomiendo hacer pruebas hasta pillarle el punto y conseguir que queden como más nos guste. Con estas cantidades me salieron tres coulants bien gordos. El tercero lo horneé al día siguiente; guardé la masa restante en un recipiente hermético en la nevera y luego simplemente lo tuve más tiempo en el horno. Queda fantástico.

-  25 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 175 gr de chocolate negro de buena calidad (en mi caso, Frey Crémant Noir)
- 75 gr de azúcar
- 2 huevos L
- 25 gr de harina de repostería
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de clavo molido
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 pizca de pimienta

Precalentar el horno a 200ºC con una bandeja en el centro. Engrasar con mantequilla tres moldes estilo ramekin. Derretir el chocolate al baño María y dejar enfriar un poc. Batir con batidora de varillas la mantequilla blanda con el azúcar; añadir los huevos y batir un poco más. Incorporar la harina tamizada, la sal, la vainilla y todas las especias, batiendo un poco con un batidor de mano, hasta tener una masa líquida un poco espesa, homogénea. Repartir en los moldes. Con unas manoplas o algo similar, sacar rápidamente la bandeja del horno, colocar los moldes sobre ella y devolver al horno. Hornear durante unos 10-12 minutos. Desmoldar enseguida cada coulant sobre un plato (deberían salir solos al ponerlos boca abajo). Espolvorear con azúcar glas y servir caliente. Riquísimos con nata montada, helado de vainilla, crema inglesa... o solos.


Molten chocolate cake

27 mayo, 2011

Curry vegetariano de lentejas rojas

A lo tonto, ya estamos en el último viernes de mayo. Me he levantado con cierta sensación de estafa; supuestamente bajaban a partir del jueves las temperaturas e iba a llover, pero al subir las persianas esta mañana no me he encontrado el ambiente gris lluvioso que esperaba. El sol del amanecer calienta el corazón, sí (esos primeros rayos que bañan la ciudad cargados de esperanza y oportunidades...), pero llega un momento que más que nada amenaza con calor. Tenía la esperanza de algún día bien lluvioso antes de dar la bienvenida definitiva al verano... 

Bueno, al menos podré ir de compras esta mañana sin trajines de paraguas. Mi madre me convenció ayer por teléfono de que aprovechara en salir temprano para evitar los follones de gente del fin de semana; tenemos un centro comercial bastante grande muy cerca, pero como es de los pocos de este tipo que están en pleno entorno urbano, se llenan de gente con mucha facilidad. No soy una persona que disfrute mucho yendo de compras, y si hay grandes aglomeraciones me agobio enseguida. Haré caso a mi madre, que me hacen falta unas cuantas cosas de cara al verano, y cuanto más lo retrase, peor.

Red lentil curry

Aunque lo suyo sería preparar el fin de semana con algún dulce, esta vez traigo un plato salado de los que más me gustan, sencillo, rápido y muy saludable. Un plato de cuchara lleno de color y encima vegetariano, aunque admite sin problemas añadidos más contundentes. Pronto disfrutar de guisos así será una tarea de alto riesgo, aunque la verdad es que este plato no está nada mal tampoco si uno se espera a que se temple, y así además se asientan mejor los sabores.

Con esta entrada participo en el concurso "Mamás y cocineras especiales" oganizado por Foodtravelandwine con motivo del primer aniversario de su blog. Mi receta entra dentro de la categoría 3, Vegetariana (sin carne, sin huevos y sin lácteos) y la textura 3, Picadillo fácil de comer. Yo no tengo niños (por el momento), pero sí un elfo poco amigo de las verduras que dejó el plato limpísimo, así que seguro que podrán disfrutar de él personas de todas las edades. La clave está en dejar cocinar todo a fuego lento el tiempo suficiente para que se deshagan todos los ingredientes, creando una textura cremosa muy agradable. Yo dejé algunos trozos de calabaza más grandes porque me gusta que queden enteros, pero si se ponen más pequeños se camuflarán con el resto.


Para dos personas. Receta inspirada en shutterbean

- 380 gr de calabaza, pelada
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 chalotas
- 1 zanahoria
- 1 pimiento verde italiano
- 1 diente de ajo
- 1 trocito de jengibre fresco, pelado
- 1/2 vaso de vino blanco
- 1/2 taza de lentejas rojas
- 2 tazas de agua
- el zumo de una naranja pequeña
- 1 cucharada de curry (cúrcuma, comino, cilantro, jengibre, pimienta, pimentón, nuez moscada...)
- sal y pimienta negra
- cilantro p perejil fresco, picado

Picar en trocitos pequeños las chalotas, el pimiento, la zanahoria el ajo y el jengibre. Trocear en cubos del tamaño de un bocado la calabaza.
Calentar un poco de aceite en una cazuela; poner el ajo, el jengibre y las chalotas a pochar unos minutos. Incorporar todas las verduras, salpimentar y regar con el vino blanco. Cocinar hasta que la calabaza empiece a estar blanda. Añadir las lentejas, dar unas vueltas y cubrir con agua o caldo de verduras. Añadir el curry y el zumo de naranja. Llevar a ebullición, bajar el fuego y tapar. Cocinar durante una media hora, más o menos, removiendo de vez en cuando y vigilando que mantenga líquido suficiente. Dejar reposar unos minutos fuera del fuego. Servir con cilantro o perejil picado fresco.

Red lentil curry

25 mayo, 2011

Clafoutis de ciruelas rojas

Ay, que ya tenemos el calor encima... y aún no estamos en junio. Me parece que no voy a llevar el verano nada bien, aunque mejor me voy haciendo ya a la idea. Con lo que me gusta a mi dormir bien tapadita...
Bueno, hoy no me enrrollo mucho que tengo un montón de cosas que hacer. Este último miércoles de mayo viene con varios eventos señalados en el calendario: el cumpleaños de mi hermano (22 añicos), el Día del Orgullo Friki, y publicación del reto dulce de TWK.

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de mayo nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa, Clafoutis.

La primera vez que vi un clafoutis fue en el blog de la desaparecida Cerise (¡vuelve, te queremos!), que me sirvió de base para animarme a participar en el evento Hay Hay it's Donna Day, dedicado a este postre francés. Aquello fue en abril de 2008, y usé fresas aprovechando que estaban de temporada. Me gustó tanto el resultado, que he ido variando recetas de esta delicia con otro tipo de frutas, y siempre triunfa. Me gusta porque es muy fácil de hacer, no requiere ingredientes raros y es bastante ligero. Apete más ahora con el buen tiempo, ya que servido fresquito entra genial, y va mejor con frutas de primavera y verano. 
Aprovechando la última estancia en Murcia, sabiendo lo que le gusta a mis padres, preparé uno nuevo partiendo de la receta que nos facilitan en WK, y con la fruta que tenía a mano, ciruelas, en este caso, rojas.
Por si queréis ver los clafoutis anteriores, os dejo los enlaces:

Clafoutis de fresas con Kirsch
Clafoutis de uva Crimson
Clafoutis  de ciruelas amarillas
Clafoutisde cerezas
Clafoutis de albaricoques


Red plum clafoutis

- 3 huevos L
- 100 gr de azúcar
- 1 cucharada de azúcar vainillado
- 125 gr de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- ralladura de una naranja pequeña
- 300 ml de leche de soja
- 500 gr de ciruelas
- 1 cucharada de mantequilla
- 2 cucharadas de azúcar moreno

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde bajo de tartas, de unos 24 cm de diámetro.
Batir con batidora de varillas los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado hasta que quede esponjoso. Tamizar encima la harina con la sal y mezclar bien hasta que quede integrada. Incorporar la leche y la naranja, mezclando bien hasta obtener una masa líquida homogénea. Reservar.

Red plum clafoutis

Poner una buena sartén pequeña al fuego con la mantequilla. Cuando se derrita, repartir bien por toda la superficie. Incorporar las ciruelas y espolvoroear con el azúcar moreno. Cuando el azúcar se funda con la mantequilla, dejar cocer a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, para que la fruta se caramelice un poco, pero sin que llegue a reblandecerse demasiado.
Repartir las ciruelas en el molde; cubrir con la masa con cuidado. Hornear a media altura durante unos 25-30 minutos, hasta que al pinchar en el centro el palillo salga limpio. Dejar enfriar fuera del horno. Refrigerar hasta la hora de servir.

Red plum clafoutis

22 mayo, 2011

Mermelada de fresas con vainilla

Día de elecciones en gran parte del país. Muchos ya habréis votado, otros lo haréis más tarde; algunos irán con ilusión y esperanzas, otros con escepticismo, muchos con casi desgana; a otros os habrá tocado ejercer de presidente o vocal de mesa y estaréis ya a estas alturas cansados (ánimo). Sea como sea, día de elecciones. Parece algo rutinario pero cuando me pongo a pensar que hasta no hace tantos años no teníamos sufragio universal, o que en muchos lugares del mundo aún no conocen el significado de esas palabras...

Strawberry vanilla jam

Yo ya voté hace días, usando el sistema por correo. Ha sido cómodo y me ahorra tener que modificar los planes de domingo para sacar un hueco y acercarme a las urnas, aunque ahora hasta echo de menos tener que hacerlo. Si no recuerdo mal, mi primera votación fue aquella en la que teníamos que decidir si aceptábamos la Constitución Europea (¿qué fue de ese proyecto?); el año que cumplí los 18 había elecciones generales, pero por un maldito mes no pude participar en esa votación. Me fastidió bastante, tenía muchas ganas de mi primera votación. Hasta ese momento, era mi madre la única de mi casa que iba a echar sus papeletas, pues a mi padre le costó años de papeleos conseguir la doble nacionalidad. Creo que mi primera votación coincidió con la primera de mi padre.
Y ahora echo de menos ir con ellos por la tarde, cuando está todo más tranquilo, a mi antiguo colegio buscando nuestra mesa. Era extraño atravesar esas puertas y pasar delante de esas aulas en las que durante años fui creciendo. Ya ni siquiera reconozco a ninguno de los profesores que dan ahora las clases, y hasta veo todo mucho más pequeño de lo que recordaba... Me hubiera gustado visitar el colegio otra vez.


Strawberry vanilla jamHoy vengo con mermelada casera. Creo que cada año lo comento, pero desde que hice la primera vez mermelada de fresas, no se me puede pasar la temporada de esta fantástica fruta sin preparar unos cuantos tarros con mermelada o compota. Pongo la receta de nuevo aunque no tiene ningún misterio; simplemente cociendo con tranquilidad la fruta con el azúcar se consiguen maravillas. Yo uso una proporción 2:1, la mitad de azúcar que de fruta, y si tengo gelificante o pectina especial para mermeladas la utilizo, pero tampoco es imprescindible. No quedará tan cuajada, pero a mi particularmente me gusta menos "gelatinosa", y también prefiero no trocear demasiado las fresas para encontrarme trocitos tiernos de la fruta cuando la unto sobre el pan. Esta vez he añadido una buena vaina de vainilla para darle un toque diferente. No recuerdo cuántos botes exactamente pude llenar, pero me salieron suficientes como para guardarme en la despensa y regalar a mis padres y a la familia política.
Es maravilloso el olor que inunda toda la casa cuando se cuece fruta a fuego lento.

- 2 kgs de fresas o fresones
- 1 kg de azúcar
- el zumo de un limón grande
- 1 vaina grande de vainilla de calidad
- 1 sobre de gelificante para mermeladas (opcional)

Lavar bien las fresas. Cortar el rabito y posibles partes dañadas, y trocear. Colocar en una olla grande, regar con el limón, cubrir con el azúcar y remover bien. Tapar con un paño y dejar reposar varias horas, mejor toda la noche, para que suelten bien los jugos.

Strawberry vanilla jam

Si se va a usar gelificante, proceder según las instrucciones del fabricante.
Abrir la vaina de vainilla cortándola en dos; separar las semillas con  un buen cuchillo de punta y añadir todo a las fresas. Destapar la olla, remover un poco y poner al fuego. Cuando empiece a hervir, bajar la temperatura para que se cueza a fuego bajo pero constante. Remover de vez en cuando e ir quitando la espuma a medida que la vaya soltando. Continuar hasta que se tenga la textura deseada. Yo, usando parte de gelificante especial, lo tuve más de media hora a fuego lento, me gusta más así (y el olor que inunda la casa es maravilloso). Para asegurarse de la textura que tiene, poner unas gotas en un platito que hayamos tenido en el congelador y esperar a que se enfríe unos segundos. Retirar la vaina.
Debemos tener los botes y sus tapas ya esterilizados y aún calientes. Llenar con cuidado justo hasta el borde, tapar bien y poner boca abajo para que haga efecto vacío.
Si se envasan bien, aguantan perfectamente varios meses guardados en un lugar oscuro y fresco.

Strawberry vanilla jam

20 mayo, 2011

Pastelitos de cardamomo

Viernes ajetreado que inicia un fin de semana en el que tengo quizá demasiados planes. El elfo y yo estamos terminando de ver la serie Battlestar Galactica (me temo que lloraré cuando se nos termine) y en un capítulo que vimos ayer, un personaje se quejaba de la inútil necesidad de dormir que tenemos los humanos. Qué bien me vendría en épocas como esta poder reprogramarme a mi también para poder pasar las noches adelantando tareas. Pero bueno, los bonitos sueños que estoy teniendo (y recordando, que no siempre ocurre) últimamente, lo compensan un poquito ^^.

Para colmo el domingo es día de elecciones. Yo ya tuve mis jornadas de reflexión y el martes pasado ejercí mi derecho a voto a través de Correos, así que compromiso que me quito para ese día. No pretengo ni quiero hablar nada de política por aquí, pero tengo que decir que me alegra ver cómo miles de ciudadanos hastiados del panorama en el que vivimos hayan decidido protestar de forma pacífica para demostrar a los políticos que la sociedad ya está cansada del conformismo. Ya veremos cómo se desarrolla todo.

Cardamom little cakes



Hoy retomo la línea dulce habitual para continuar la colaboración con Silikomart. El segundo de los moldes que me han facilitado es el llamado Tartlets , ocho cavidades con 40 ml de capacidad cada una, en forma de tartaletas redondas. Al ser un molde pequeño me ha parecido ideal para poder preparar unos bocaditos dulces en poco tiempo, con pocos ingredientes, perfectos para acompañar el café. Como sólo somos dos en casa, estos pastelitos vinieron genial para darnos un capricho sin miedo a que sobraran y hubiera que preocuparse por guardarlos para otro día, ya que además están más buenos el día en que se hornean. Firmes en su exterior, con los bordes ligeramente crujientes y esponjosos en su interior. Sólo dos vainas de cardamomo de calidad inundan de su aroma inconfundible estas pequeñas masas, otorgando un sabor delicado muy reconfortante.

Cardamom little cakes

Para ocho unidades:

- 1 huevo
- 45 gr de azúcar
- 45 gr de harina
- 1/2 cucharadita de levadura
- 1/8 cucharadita de sal
- 2 vainas de cardamomo
- 45 gr de mantequilla

Precalentar el horno a 180ºC y preparar unos moldes redondos poco profundos.
Derretir la mantequilla y dejar enfriar.
Abrir las vainas de cardamomo, sacar las semillas con cuidado y machacarlas en un mortero.
Batir el huevo con el azúcar con una batidora de varillas hasta que quede espese y tome un color amarillo pálido. Tamizar encima la harina con la levadura y la sal; añadir el cardamomo y mezclar. Incorporar la mantequilla, trabajando la masa con suavidad hasta que quede homogénea. Repartir sobre los moldes y hornear a media altura durante unos 8-10 minutos. Esperar unos minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.

Cardamom little cakes

18 mayo, 2011

Pollo Tikka Masala

Y de nuevo desde Madrid... 
Sigo llevando bastante mal las despedidas, sobre todo cuando no hay una fecha de vuelta fijada todavía. Aunque yame puedo ir haciendo a la idea de que cuando pise suelo murciano de nuevo, el calor me golpeará en la cara nada más bajar del tren.

Llevo varios días con un dolor terrible de espalda. La culpa es mía, porque el sábado me puse a trabajar con el portátil en el salón de mis padres, desde el sofá, que no ofrece muy buena postura que digamos para teclear. Pero me di cuenta demasiado tarde. El viaje en tren me sentó peor y por culpa de estas contracturas no puedo avanzar con varias cosas que tengo pendientes. Y no puedo amasar, ¡con las ganas que tengo de hornear pan! Menos mal que mi elfo y una crema milagrosa que nos dio su madre poco a poco me lo están arreglando... Me está bien empleado, así me acordaré a adoptar buenas posturas en todo momento. Los años en la universidad, con sus mesas y bancos de tortura, me dejaron la espalda y el cuello tocados para siempre y ahora tengo que tener siempre mucho cuidado.

Bueno, hoy es día 18 y toca publicación de para los participantes en el reto salado de Whole Kitchen. Casi llego tarde (para variar); fue nuestra comida de ayer mismo. Aproveché que salí a enviar mi voto por correo certificado para comprar las cosillas que hacían falta. Menos mal que, salvo el tiempo de marinado, es una receta fácil y rápida de preparar. Me encantan este tipo de platos, llenos de especias y aromas, y lo mejor es que se puede adaptar a los gustos de cada uno. En nuestro caso, con un puntito picante, pero no demasiado. Después de ver varias versiones de este plato indio, improvisé un poco sobre la marcha mi propia versión.

 Chicken Tikka Masala

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de mayo nos invita a preparar un clásico de la cocina asíática, Tikka masala.

Para dos personas:


- 10 gr de jengibre fresco
- 1 cucharada de aceite de sésamo u otro tipo
- 1 cuchara de zumo de limón
- 1 cucharada de mezcla de especias garam masala
- 3 cucharadas de tomate triturado
- un puñado de cilantro fresco
- 1 diente de ajo
- 1 chalota pequeña
- 1/2 cucharadita de pasta de guindilla
- 2 cucharadas de yogur natural
- 300 gr de solomillo de pechuga de pollo

- 1/2 pimiento rojo
- 1 chalota
- 1/4 cucharadita de comino molido
- 1/4 cucharadita de cilantro molido
- 1 pizca de nuez moscada
- 200 gr de tomate natural troceado
- 100 gr de yogur natural
- 2 ó 3 cucharadas de crema de cocina (puede ser vegetal, coco mejor)
- aceite de oliva
- cilantro fresco
- arroz aromático

Trocear el pollo en porciones que se puedan llevar a la boca sin necesidad de cortarlas.
Para preparar la marinada, es práctico usar un robot de cocina, pero también se puede picar todo a mano y mezclar junto. Una vez se obtenga una pasta homogénea, verter sobre el pollo, mezclar bien, tapar y dejar marinar como mínimo una hora, aunque lo ideal sería dejarlo toda la noche.

Picar la chalota y el pimiento. Calentar un poco de aceite en una sartén- Añadir la chalota, el pimiento y las especias; dejar cocinar a fuego medio unos minutos. Incorporar el tomate y el yogur, cocinando todo un par de minutos. Añadir el pollo y la nata; tapar y dejar cocinar unos 20 minutos a fuego suave. Si hiciera falta espesar la salsa, destapar durante unos minutos y cocer hasta que reduzca un poco. Servir con arroz tipo basmati y un poco de cilantro picado.

Chicken Tikka Masala

14 mayo, 2011

Muffins de limón y fresas con buttermilk

Qué días más ajetreados. Y Blogger encima nos deja a media blogosfera al borde del pánico (o casi :P); siento mucho la faena que os han hecho a los que habéis perdido entradas, borradores y comentarios. Y a los afortunados usuarios de Wordpress y otros, gracias por mantener nuestra obsesión viva estos dos días actualizando vuestros blogs ;)

Escribo ahora desde el salón de la casa de mis padres en Murcia (empiezo a no llamarla "mi casa"...), con mi gato al lado durmiendo (cómo no), sin pantalones y descalza. Sí, hace calor. Ya me cansa. Y no estamos ni en junio. Me parece que la próxima vez que vuelva dormiré directamente en el campo.

Strawberry lemon muffins

Acabo de tener una larga conversación telefónica con una de mis mejores amigas, de la que no sabía nada desde hace más de un año. Pasamos todo el instituto juntas, aunque descubrimos que también habíamos compartido guardería muchos años atrás, cuando nuestras madres se reconocieron en una reunión de padres. La quiero un montón y me ha encantado charlar con ella; pasan los años y la vida da muchas vueltas (que a ella la llevan a Francia) y, aunque todos cambiamos irremediablemente, me tranquiliza comprobar como en el fondo sigue siendo la misma de siempre. Es una de esas personas que son amigas de verdad, que por mucho tiempo que haya pasado cuando te la encontraste la última vez, te comportas con ella como si aún compartiérais pupitre. Es difícil tener amigos así, y me considero afortunada de contar con más de una. Pero me he dado cuenta de que debería valorarlo más y esforzarme por que no vuelvan a pasar tantos meses sin contactar con ella.


En un rato veré a otras dos amigas con las que al menos sí que intento quedar siempre que caigo por Murcia, aunque sea un par de horas, para pasar un buen rato y ponernos al día. Me gusta llevarles siempre un detallito dulce, y me da rabia de que esta vez no ha podido ser. Lo último que horneé fueron estos muffins, pero no sobrevivieron para llegar a tiempo.

Strawberry lemon muffins

Están basados en una receta de la gran Nigella, pero aunque los llame "muffins" son más bien pequeños pastelitos. ¿Cuál es la diferencia? Pues no sabría explicarlo ahora mismo, pero para mi estas delicias eran más apropiadas para un buen postre que para un desayuno. Claro que eso no quiere decir que no me los comiera en cualquier momento del día :P
Esponjosos, suaves, jugosos... Las fresas y el limón combinadas con el buttermilk generan una masa maravillosa, que yo relaciono con sabores mantecados, a pesar de no llevar demasiada mantequilla. Perdón por no tener fotos del interior, las pocas que saqué salieron mal . A ver si la próxima vez no me entran tantas prisas y consigo sacar fotografías decentes.

¡Aprovechad las fresas que aún quedan!

- 200 gr de harina de repostería
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 pizca de tomillo seco
- ralladura de un limón grande
- 125 gr de azúcar de grano fino (ver nota)
- 55 gr de mantequilla, fundida y enfriada
- zumo de un limón grande
- 120 ml de buttermilk
- 1 huevo L
- fresas al gusto (100-150 gr) troceadas

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja con moldes para muffins.
Tamizar la harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Añadir la ralladura de limón y la pizca de tomillo. Mezclar con el azúcar. En un recipiente aparte, batir la mantequilla fundida, el zumo de limón, el buttermilk y el huevo, hasta conseguir una mezcla regular. Incorporar a los ingredientes secos, trabajando todo con una espátula, usando movimientos suaves envolventes, hasta obtener una masa homogénea. Añadir las fresas y distribuir con cuidado por la masa. Repartir entre 12 moldes. Hornear a media altura durante unos 25 minutos, hasta que se hayan dorado y al pincharlos con un palillo éste salga limpio. Esperar 10 minutos fuera del horno; desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.

Nota: Cuando digo "azúcar de grano fino" me refiero a un tipo que los anglosajones llaman "caster". Es más fino que el azúcar granulado normal, pero no llega al molido del glas. Si no se tiene, en esta receta no creo que afectase demasiado al resultado, pero se puede batir mejor con la mantequilla en lugar de mezclar con los secos.

Strawberry lemon muffins

11 mayo, 2011

Pan de cerveza negra y avena

No falla, cuando dan las 12.00 el rendimiento de mi cerebro cae en picado. Me ocurría cuando estaba en la universidad, y me sigue pasando. Llevo un rato trabajando en la prueba final que necesito para obtener el certificado de la academia a la que he estado acudiendo este año, pero de pronto se me han espesado las ideas. Miro el reloj, y oh, sorpresa, las 12.01. Bueno, pues aprovecho para dejar la receta del pan que comentaba en la última entrada, y luego me pondré con tareas domésticas antes de pensar en la comida.

Stout Bread

Aunque creo que no lo he comentado por aquí, en diciembre empecé mi proyecto de masa madre para realizar pan casero siguiendo las indicaciones del gran Ibán Yarza, de ¿Te quedas a cenar? Desde entonces hago pruebas con ella, probando a jugar con varias harinas, investigando un poco por la red, buscando nuevos sabores y texturas. En realidad no le dedico todo el tiempo y esfuerzo que me gustaría, pero la verdad es que si yo, con mi poca constancia y trabajo, he conseguido mantener viva una masa madre que me da panes bastante decentes, cualquiera puede hacerlo.

Tras las dos semanas de vacaciones, desperté a mi amada masa (le estoy buscando un nombre) y preparé pan siguiendo más o menos las indicaciones de Xavier Barriga. Tenía en la despensa un bote de Guinness que compré hace un par de meses para una receta que al final no llegó a materializarse, así que aproveché. Resultado: pan muy aromático, de corteza rústica y crujiente, con miga densa pero que se mantiene tierna varios días. Con queso está buenísimo.

Receta ligeramente modificada del libro Pan, de Xavier Barriga

- 300 gr de harina de fuerza
- 200 gr de harina de avena integral
- 125 gr de copos de avena
- 10 gr de sal
- 1 cucharada colmada de melaza
- 150 gr de masa madre
- 350 ml de cerveza negra (y un poco más para pintar)
- 5 gr de levadura fresca

Mezclar en un recipiente grande las harinas con la avena, la sal y la melaza. Añadir la masa madre. Comenzar a incorporar la cerveza, a la vez que se mezcla con la otra mano. Trabajar todo hasta conseguir una mezcla homogénea, tapar con un paño húmedo y dejar reposar unos 20 minutos. Volcar sobre una superficie limpia. Formar un hueco en la parte superior; poner la levadura desmenuzada y diluir en un poco de cerveza. Comenzar a amasar, hasta que quede todo bien integrado. Continuar con el amasado según el método preferido (de corrido, enérgico; con amasadora; con amasados cortos seguidos de reposo, etc.).

Stout Bread

Una vez tengamos una masa lisa, elástica y homogénea, poner en un recipiente untado con aceite, tapar y dejar reposar una hora. Hacer un plegado sobre la superficie de trabajo, devolver al cuenco, tapar y dejar levar entre 45 y 60 minutos. Amasar ligeramente y formar una bola. Colocar sobre un baneton redondo o sobre una tela de lino bien enharinada. Tapar con un paño húmedo y dejar levar unas dos horas.

Precalentar el horno a 250ºC, poniendo un cuenco o bandeja con agua en la parte inferior, para crear humedad. Volcar el pan sobre la bandeja o superficie sobre la que se vaya a hornear. Pintar con un poco de cerveza negra, con cuidado, y espolvorear con harina. Hornear durante 20 minutos; bajar la temperatura a 190ºC y dejar hornear unos 35-40 minutos más. Dejar enfriar sobre una rejilla antes de cortar en rebanadas con un buen cuchillo de sierra.

08 mayo, 2011

Pastel de fresas integral con un toque de sal gruesa

Por fin tengo un rato tranquilo para mi sola delante del ordenador, sin mil cosas pendientes revoloteando en mi cabeza. Bueno, en realidad siguen ahí, pero pueden esperar. Se me están juntando los trabajos para la evaluación final de la academia, proyectos personales, obligaciones varias, problemillas de salud, compromisos familiares, los quehaceres del día a día... sumándole los finales de temporada e inicios de nuevas de muchas de mis series favoritas (imposible resistirse). Así que en realidad paso más tiempo del que debería delante del ordenador, pero dejando un poquito de lado la blogosfera. Y encima no paran de organizarse retos, concursos y eventos culinarios, ¡y me apetece participar en todos!
Aunque todo esto no quiere decir que haya dejado de lado la cocina, ni mucho menos. Para la comida diaria estoy en fase rutinaria, pero como siempre digo, hornear es mi terapia para casi todo.

Strawberry cake

Ayer tuvimos un día algo raro, muy gris y muy lluvioso desde bien temprano, algo que ya empieza a extrañar en estas fechas. Bueno, yo aproveché para hornear galletas. Esta semana que llevo en Madrid tras el paréntesis de Murcia, he estado despertando a mi experimento de masa madre, y ahora tengo un pan en el horno (a ver qué sale...). Y antes de comer salieron unos muffins. Y mañana quiero hacer mermelada. Lo peor es que ya estoy pensando en qué hornear a continuación; me temo que esto empieza a ser algo adictivo.

El pastel que traigo hoy lo horneé en Murcia. Cada vez que hablo con mi madre, deja caer de uan forma u otra lo mucho que echan de menos mi actividad cocinera, repostera para ser más precisos. "Tu padre se me queja de que no tiene nada dulce", "Ay, cómo me apetecen ahora unos biscotti", "Qué desayunos más aburridos tenemos últimamente, quién pillara unos muffins", "Mañana vienen unas amigas a tomar café, qué pena no poder ofrecerles un bizcocho". Muy sutil. Que ella intente hornear algo está (por supuesto) fuera de discusión.

Strawberry cake

Así que preparé un pastel sencillo aprovechando los maravillosos fresones que nos alegran esta época, y poniendo en práctica la idea que vi en el blog de Heidi Swanson de dar un toque de sal gruesa por encima. El resultado es fantástico, los sabores del bizcocho y la fruta se intensifican gracias a la sal, que además aporta un contraste de textura interesante al ser de escamas o grano grueso.

Receta ligeramente modificada de 101 Cookbooks

- 320 gr de harina de trigo integral
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 100 gr de azúcar moreno
- 2 huevos L
- 125 gr de yogur natural, bajo en grasas y cremoso
- 125 ml de leche de soja
- 55 gr de mantequilla fundida, enfriada
- ralladura de un limón grande
- fresas o fresones, lavadas y cortadas en trozos no muy pequeños
- azúcar moreno extra
- sal gruesa o en escamas

Precalentar el horno a 200ºC y preparar un molde redondo bajo, de unos 25 cm de diámetro (más o menos grande, dependiendo si se quiere un pastel más grueso o más planito).
Mezclar la harina con la sal, la levadura y el bicarbonato en un recipiente grande. Mezclar la leche con el yogur, removiendo bien hasta que quede ligado. Batir en otro cuenco los huevos con el azúcar hasta que quede una mezcla homogénea, ligeramente esponjosa. Añadir la mezcla de yogur y leche y batir un poco; incorporar la ralladura de limón y la mantequilla, batiendo ligeramente.


Strawberry cake

Formar un hueco en la harina y verter la mezcla. Trabajar todo con movimientos suaves envolventes, lo justo hasta que quede una masa homogénea. Distribuir sobre el molde, igualando la superficie. Repartir las fresas por encima, la cantidad de fruta irá al gusto de cada uno, presionando ligeramente en la masa. Espolvorear por encima una o dos cucharadas de azúcar moreno, y un par de pizcas de sal gorda.
Hornear sobre rejilla a media altura durante unos 25-30 minutos. Dejar enfriar totalmente antes de servir.


Strawberry cake

04 mayo, 2011

Risotto de lombarda

De Murcia parece que no sólo me traje una maleta llena de ropa de verano (a ver si la puedo usar pronto) sino que parece que también un catarrazo. O quizá me contagié en el tren, quién sabe. El caso es que ayer, ya anocheciendo, empecé a tener que echar mano de los pañuelos de papel con más frecuencia de lo habitual. Y ya en la cama el dolor de garganta y el taponamiento nasal hicieron su aparición. Encima parece que el elfo también está tocado (¿le habré contagiado yo? ¿tan rápido) por lo que hemos pasado una nochecita de todo menos reparadora. Pero bueno, qué le vamos a hacer. Al menos hoy parece que el tiempo ya acompaña, aunque mejor no confiarse demasiado...

Ahora que ya vuelvo de verdad a la rutina, me he quedado mirando el calendario al cambiarlo a mayo (con unas fotografías de Suiza preciosas) y me ha entrado algo de estrés mental. Supongo que os pasará a muchos, es un mes en el que se acumulan muchas cosas y ya veo que me van a faltar días. 

Para empezar el mes traigo una receta que llevaba esperando a ser publicada desde antes de Semana Santa. Algo salado, que me parece que vuelve a predominar el dulce por aquí, y de un color que se suele ver poco en las cocinas. Hace poco que descubrí lo mucho que me gusta la col lombarda, y al darme cuenta de que tiñe todo lo que toca con su precioso color intenso, se me ocurrió probar a incorporarla a un risotto. El resultado no pudo gustarme más; el arroz quedó teñido por completo confundiéndose con los trocitos de lombarda, en una mezcla cremosa y suave. Lo repetiré!

Red Cabbage Risotto

Para dos personas:

- 2 chalotas
- 1 diente de ajo
- un pedazo de col lombarda (yo corté aproximadamente 1/4 de una pequeña)
- 175 gr de arroz Arborio o Carnaroli
- 1/2 vaso de vino blanco
- 800 ml de caldo (pollo o verduras, cantidad aproximada)
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta negra
- perejil fresco
- tomillo
- queso parmesano

Picar finas las chalotas y cortar la lombarda primero en tiras, y luego en trozos pequeños. Poner a calentar el caldo hasta que empiece a hervir, y mantener así.
Calentar un poco de aceite en una cazuela de bordes bajos, o sartén que distribuya bien el calor, y añadir la chalota; dejar que se ablande a fuego bajo. Incorporar la lombarda, añadir perejil, sal, pimienta y tomillo, y cocer hasta que esté tierna. Si se tiene tiempo y se puede dejar a fuego muy lento, mejor. Añadir el arroz, dando unas vueltas para que se tueste un poco. Regar con el vino blanco y dejar que se evapore. Empezar a echar poco a poco el caldo, siempre hirviendo, a medida que el arroz lo vaya pidiendo. Remover de vez en cuando. Cuando el arroz esté en su punto, corregir el punto de sal y mantecar con queso parmesano recién rallado, o servirlo aparte para que cada comensal se sirva a su gusto.

Red Cabbage Risotto

02 mayo, 2011

El Bando de la Huerta

Nuevo mes, nueva semana, el verano cada vez más cerca...
Hoy es día festivo en muchas partes de España, así que he aprovechado para alargar mi estancia en Murcia un día más. Mañana cojo el tren de vuelta a Madrid, aunque dentro de poco me toca volver un fin de semana por una cita médica.
Mientras preparo alguna nueva receta (tengo varias en el la recámara esperando) os dejo con algunas de las fotos que pude sacar el pasado martes, día del Bando de la Huerta. Aunque toda la semana de las Fiestas de Primavera está llena de actividades, yo creo que el Bando es el más esperado y celebrado por los murcianos.

El Bando de la Huerta es la fiesta por antonomasia de la ciudad de Murcia, que se celebra el primer martes después de Semana Santa, abriendo el ciclo de las Fiestas de Primavera, convirtiendo a la ciudad en una singular Huerta plena de murcianos con la vestimenta regional.
   La jornada comienza temprano, con una ofrenda floral a la Virgen de la Fuensanta, patrona de la ciudad, frente a la fachada de la Catedral. Por la tarde parte el Desfile que recorre el centro de la ciudad, obsequiando a todo el mundo con los productos que llenan las carrozas.
Para saber más sobre esta celebración, podéis curiosear por la web de Regmurcia.

Cuando éramos pequeños, mis padres aprovechaban este día festivo para hacer algún pequeño viaje (recuerdo por ejemplo Portugal, Málaga, Tabarca, Valencia, Londres...). Ya de adolescente, salí algunos años con mi grupo de amigos a mezclarnos con la muchedumbre por las calles; pero la verdad que uno acaba agotadísimo, y puesto que el alcohol suele tener un protagonismo excesivo, ahora prefiero simplemente salir un rato con algunas amigas a ver el ambiente y el desfile que recorre la Gran Vía.

Bando de la Huerta 2011

Casi todo el mundo sale ataviado con los trajes regionales. El de huertana de calidad es precioso, pero sinceramente, un poco coñazo de llevar, además de bastante caro. Por eso muchas mujeres prefieren ponerse el de huertano, moda que no gusta a todos y que siempre levanta discusiones.

Bando de la Huerta 2011

Bando de la Huerta 2011

Las peñas huertanas desfilan con sus mejores galas, tocando instrumentos tradicionales, cantando y bailando.

Bando de la Huerta 2011

bando5Bando de la Huerta 2011

Y también desfilan carrozas recreando las actividades tradicionales de la huerta, con escenas típicas que eran el día a día de muchos murcianos hasta no hace tanto tiempo; algunas aún continúan.

Bando de la Huerta 2011

Bando de la Huerta 2011

Bando de la Huerta 2011

Bando de la Huerta 2011

Bando de la Huerta 2011

La bicicleta y sus variantes eran el medio de transporte esencial para muchos trabajadores, que recorrían los caminos y calles de los pueblos ofreciendo sus servicios y productos.

Bando de la Huerta 2011

Bando de la Huerta 2011

También se puede disfrutar de la exhibición de experimentados jinetes y sus magníficos caballos.

Bando de la Huerta 2011



Bando de la Huerta 2011

Para dar paso a un gran número de carros, carruajes y calesas, tanto para el transporte de pasajeros como para mercancías, para el trabajo del campo o para ocio, más o menos humildes, tirados por caballos, mulos, burros o ponys.

Bando de la Huerta 2011

Y cierran el desfile varias carrozas de las Peñas que ofrecen al público de la calle productos típicos de nuestra gastronomía y algún que otro pequeño obsequio: salchichas, morcillas, longanizas con su pan, pinchos de tortilla, huevos duros, naranjas, limones, calabacines, zumos, dulces, vasos de vino, café de puchero...

Y tras su paso, la fiesta continúa por las calles, hasta que el cuerpo aguante.
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