29 marzo, 2009

BBD#18: Spicy tea bread - Pan de té especiado

[Entry for BBD#18 - Go down for English recipe]

Al final entre unas cosas y otras casi no me da tiempo a participar en el Bread Baking Day que comenzó organizando Laollasuiza desde 1x umrühren bitte. Cuando ví que el tema elegido este mes por Fun&Food Blog eran quick breads, panes rápidos, me obligué a mi misma a participar. Con lo que me gustan los bizcochos, muffins y demás versiones de panes rápidos (es decir, que usen levadura química, bicarbonato o claras montadas para levar en lugar de levadura natural) casi era un pecado perdérmelo. He aprovechado que tenía ganas de hacer un pan bien aromático para participar. Aunque este tipo de panes llenos de especias parecen pertenecer más a tardes frías de otoño o invierno, no sé si podré renunciar a ellos ahora que llega el calor otra vez... Pero desde ayer ha estado lloviendo! Hay que aprovechar estos días de inestabilidad primaveral para hornear cosillas como esta :)

- 235 gr de harina integral
- 1 cucharadita de levadura química
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 2 huevos
- 150 ml de leche de soja
- 125 gr de miel
- 200 ml de té aromático fuerte
- 65 gr de pasas doradas
- 65 gr de arándanos rojos secos
- 60 gr de jengibre confitado picado
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de jengibre
- 1/4 cucharadita de nuez moscada
- 1/4 cucharadita de clavo

Preparar el té; dejar enfriar un poco y verter sobre las frutas. Dejar reposar mínimo dos horas.
Precalentar el horno a 180ºC y preparar un molde rectangular.
Tamizar juntos en un recipiente la harina, levadura, bicarbonato, sal y especias. Aparte, batir los huevos con la leche; añadir la miel y mezclar bien. Incorporar esta mezcla a la de los ingredientes secos, usando una espátula con movimientos envolventes hasta tener una masa homogénea. Escurrir las frutas del té sobrante y añadirlas a la masa, distribuyéndolas bien. Verter sobre el molde, nivelando su superficie. Hornear durante unos 45-50 minutos, hasta que se haya dorado y al pincharlo con un palillo éste salga limpio.
Dejar reposar unos 5 ó 10 minutos fuera del horno; desmoldar y enfriar totalmente sobre una rejilla.

spicy tea bread2

- 235 gr whole wheat flour
- 1 teaspoon baking powder
- 1/2 teaspoon baking soda
- 2 eggs
- 150 ml soy milk
- 125 gr honey
- 200 ml strong tea
- 60 gr golden raisins
- 60 gr dried cranberries
- 60 gr chopped crystallized ginger
- 1/2 teaspoon salt
- 1/2 teaspoon ground ginger
- 1/4 teaspoon ground nutmeg
- 1/4 teaspoon ground clove

Pour the tea over the fruits and leave to soak almost for two hours.
Preheat the oven to 180ºC; lightly grease one loaf tin or line it with non-stick baking parchment.
Sift flour, baking powder, baking soda, salt and spices into a bowl. Whisk eggs, milk and honey. Stir this into the flour mixture until just combined; not over-mix. Lightly drain the fruits and add to the mixture. Pour into the prepared pan and bake for about 45-50 minutes, until bread is golden and cooked when tested with a skewer.
Leave in the pan to cool for 5-10 minutes, and remove to cool further on a wire rack.

26 marzo, 2009

Plum Strusel Cake - Pastel de ciruelas

Pero ¿todavía se permite hacer publicidad a grito de megáfono con vehículos por las calles? ¿No debería prohibirse, puesto que es publicidad intrusiva que además no se puede evitar, por mucho que cierre todas las ventanas de mi casa? Estoy esta mañana intentando avanzar con un trabajo pero tengo de fondo una musiquilla enervantemente odiosa que anuncia a "El afilador". Arg!
En fin, respiremos hondo...

Aunque su temporada buena empieza en abril-mayo, estos días han aparecido por el mercado unas ciruelas rojas riquísimas. Aunque suelo lanzarme a devorar la fruta fresca directamente, la última vez guardé unas cuantas ciruelas para preparar un pastel con cobertura de streusel, rememorando las deliciosas kuchen que tomé en Berlín el verano pasado.

plum crumble cake2


Para el cake:

- 1 y 1/2 tazas de harina de repostería
- 1 cucharadita de levadura
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 60 gr de mantequilla
- 1/2 taza de azúcar blanco
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 2 huevos medianos
- 125 ml de leche de soja
- 5-7 ciruelas rojas, maduras pero firmes

Para el streusel:
- 1/2 taza de harina de repostería
- 1/4 cucharadita de jengibre molido
- 1/4 cucharadita de nuez moscada
- 40 gr de mantequilla fría, en cubos
- 1/4 taza de azúcar blanco
- 1/4 taza de almendras laminadas

Preparar un molde redondo desmontable. Precalentar el horno a 200ºC.
Lavar y partir en dos las ciruelas, quitando el hueso.
Tamizar juntos en un recipiente la harina, levadura, bicarbonato y sal. Batir la mantequilla hasta que esté blanda; incorporarle los azúcares y luego seguir batiendo con los dos huevos, hasta tener una masa homogénea y esponjosa. Añadir los secos y la leche de forma alternativa, mezclando con una espátula con movimientos suaves. Cuando esté homogéneo, verter sobre el molde. Disponer las ciruelas sobre toda la superficie y finalmente coronar con todo el streusel, repartiéndolo uniformemente. Colocar sobre una rejilla en el horno a media altura y hornear a 180ºC entre 40-50 minutos (depende del poder de cada aparato). El streusel debe haberse dorado ligeramente y si se pincha con un palillo éste debe salir limpio de masa.
Dejar enfriar sobre una rejilla totalmente antes de desmoldar.

plum crumble cake


Para preparar el streusel simplemente ir mezclando en un cuenco los ingredientes por orden; para incorporar la mantequilla existen aparatos especiales pero puede usarse un tenedor. Yo apuesto por lavarse las manos y hacerlo manualmente; es más sencillo y terminan oliéndote los dedos maravillosamente bien ;)

23 marzo, 2009

hemc31: Tomates rellenos de quinoa

Vuelvo a participar en el cada vez más estimulante hemc en una edición presentada por Sole, que ha elegido la quinoa (o quinua) como tema para nuestras recetas. Me pareció una idea genial para ver la creatividad de todos los participantes y así incorporar un poco más este producto tan fantástico a nuestras cocinas. Ya había cocinado con quinoa alguna vez (básicamente empleándola como si fuera cous-cous en una de mis ensaladas de verano) pero aún me queda mucho por experimentar con ella. Tengo ganas de ver todo el recopilatorio que va a salir este mes :)

Sin saber muy bien por qué, decidí preparar unos tomates rellenos de quinoa para mi participación. Es un plato bien sencillo que admite muchas variantes, y puede servir de acompañamiento a muchos otros platos.

Quinoa stuffed tomatoes

- 4 tomates bien gordos, ligeramente maduros pero firmes
- 1/2 taza de quinoa (125 ml)
- taquitos de jamón de pavo
- pimiento asado troceado
- queso de cabra cremoso
- un poco de hinojo troceado
- hierbas al gusto: tomillo, romero, orégano, perejil, cilantro...
- aceite de oliva y sal

Lavar y enjuagar varias veces la quinoa. Poner en un cazo con el doble de agua (unos 250 ml) hirviendo y dejar cocer a fuego lento, tapado, unos 12-15 minutos. Reservar.
Lavar los tomates, quitarles el rabo y poner boca abajo (así se aguantan bien de pie). Cortar la "tapa" y vaciar con cuidado, sin romperlos.
Mezclar la quinoa con un poco de sal y aceite: Añadir hierbas al gusto repartiéndolas bien. Incorporar el resto de ingredientes en las proporciones que se quiera. El queso de cabra que yo uso se deshace en seguida, dejando la quinoa con una textura cremosa y con un sabor suave.

Quinoa stuffed tomatoes


El relleno. Si sobra, se puede tomar frío, como si fuera una ensalada :)

Una vez bien mezclado, rellenar los tomates sin presionarlos demasiado.
Se pueden servir así, fríos, pero también están ricos si se coronan con algo de queso rallado y se ponen unos minutos en el horno, hasta que se hayan asado un poco.

Quinoa stuffed tomatoes


Gracias Sole por tu elección!

21 marzo, 2009

Deliciosa Granada III

Tercera y última tanda de la gastronomía granadina que pudimos disfrutar en el mini viaje :)

Como ya comenté, hay muchas heladerías por Granada, pero aquellos días hacía todavía fresquillo así que después de un cansado día de turismo apetecía más meterse a una cafetería a tomar algo caliente con algo dulce. Además de chocolate con churros, Granada tiene buenos dulces, más o menos tradicionales. El que es casi una institución es el popular Pionono de Santa Fé. Por lo que he podido leer, su origen podría remontarse a época árabe (en cualquier caso está claro que la influencia de su cocina ha dejado su legado).

capuccinos


pionono

Sea como fuere, está muy bueno, quizá demasiado dulce para mí, pero aún así lo disfruté bien :P No sé si se ve en la foto, pero es un bizcocho borracho, por tanto húmedo, no muy pesado. El de la foto es de una cafetería de la plaza Bib-Rambla.

Aunque al parece el creador del pionono tal como hoy se conoce fue Ceferino Isla, en 1897, en honor al Papa Pío IX (Nono).

bollo


yogur2

Hay varias pastelerías Casa Isla por la ciudad; yo estuve en la cercana al Palacio de los Deportes. Muy grande, con muchísimos dulces y muchísima gente. Probamos un bollo y un postre frío de yogur, fresa y crumble de galleta, muy bueno. Buen sitio para darse un capricho.

yogur

Lo que fue un descubrimiento fue el pequeño local de Yoyogurt, una franquicia italiana que tiene más puntos de venta por España. Sirven un yogur frío súper cremoso (casi un helado) en copas de varios tamaños a los que puedes añadir un montón de ingredientes distintos, a tu gusto o elegir una de las combinaciones de la carta. Por ejemplo: chocolate fundido negro, belga, con leche... siropes de fruta, nutella, chips de chocolate, frutos del bosque, coco rallado, licores, fruta... Delicioso.

Y el último restaurante que probamos, para la última cena: Canela y Comino, en la Placeta Sillería. Un lugar acogedor, pequeño pero bonito, con un servicio eficiente y amable. La carta no es ni muy extensa ni muy pobre, con platos originales, saludables y variados; hay opciones vegetarianas pero también carne y pescado, así como platos con toque oriental. Las raciones están bien nutridas; acabamos bien llenos y sin poder pedir postre!


paquetitos

Crujiente de pera. Paquetitos individuales de masa brick rellenos de pera y roquefort. Sencillo pero ideal para abrir boca. Buena entrada para compartir.

crep

Crep de espinacas gratinado con queso. Esta es otra entrada, bastante grande! Buena combinación de sabores, muy suave, jugoso, buen queso.

dorada

Dorada a la mantequilla de eneldo. La dorada bien hecha, en su punto, nada seca. La mantequilla aromatizada que se iba fundiendo sobre el caliente da un toque muy bueno; en Suiza es algo muy muy habitual. Acompañado de verduras asadas.


arroz verduras

Wok de arroz y verduras. ¿Se ve algún trozo de pollo por ahí? No recuerdo si era vegetariano o no ^^U. En cualquier caso, una ración enorme, con buenas verduras de temporada y el toque del sésamo negro mezclado con un arroz lleno de sabores.



pollo

Roll de pollo relleno de verduras, con una salsa suave creo que de queso y sésamo, con verduras asadas.

brochetas

Brochetas de tofu y verduras. Me gustaron mucho, el tofu estaba lleno de sabores y cocinado en su punto. Lástima que el acompañamiento habitual del plato, un chutney de manzana, no estaba disponible. En su lugar, unas verduras al vapor y salteadas. Las bolitas no son tomates cherry como yo pensaba, sino calabaza! La adoro :P

Qué pena que no tuvimos hueco para el postre. El couland de chocolate sonaba demasiado bien... otra vez será!

Porque volveré a Granada pronto; seguro :)

16 marzo, 2009

Bocaditos de limón y almendra - Lemon almond bites

[Entry for Lemon Day. English recipe below]

bocaditos de limon


Laollasuiza desde su blog 1x umrühren bitte nos hace un llamamiento para aportar recetas con limón, ya que tiene excedente de este cítrico en su casa. Adoro los limones, mi abuelo tiene un montón de limoneros, naranjos y mandarinos aún en los terrenos de su casa, a pesar de que hace tiempo que se retiró de trabajar el campo, pero ellos siguen dándonos frutos cada año sin importarles que nadie les cuide ya. Me planteé para variar un poco aportar una receta salada, pero el dulce me puede. Así que allá van unas pastitas que me inventé sobre la marcha partiendo de una mezcla de ideas que me rondaban por la cabeza. Se hacen en un momento y son bien saludables (que no light); toda la grasa que da la almendra es de la buena, así que no hay remordimientos :P

- 1 clara de huevo
- 1 pizca de sal
- 1 limón: zumo y piel rallada
- 100 gr de azúcar
- 200-250 gr de almendra cruda molida

Precalentar el horno a 150ºC
Con batidora de varillas, montar la clara con la sal y 1 cucharadita del zumo de limón (guardar el resto), hasta que esté a punto de nieve. Añadir el azúcar y mezclar bien; incorporar el resto del zumo y la ralladura del limón. Por último, añadir 200 gr de la almendra y trabajar hasta obtener una masa homogénea. Se trata de hacer bolitas a mano, así que habrá que añadir seguramente más almendra hasta tener una textura pegajosa, pero medianamente trabajable. Con una cucharilla de café, tomar porciones de masa e ir formando bolitas con la palma de las manos. Colocarlas sobre una bandeja engrasada o cubierta con papel vegetal. Dejarlas reposar una o dos horas.
Hornear a 150ºC entre 15-25 minutos (como depende de cada horno, mejor ir a vigilarlas desde los 15 minutos). Deben quedar ligeramente doradas pero sin tostarse. Tengo que decir que yo hice una prueba con una pieza a 180ºC y a los 15 minutos estaba muy tostada; aún así estaba buena, pero mejor que no se doren tanto :P
Dejarlas enfriar. Preparar un glaseado con el zumo de medio limón y unas cuantas cucharadas de azúcar glas, hasta que coja densidad. Pintarlas (o bañarlas directamente) y dejar secar.

Crujientes por fuera, tiernas por dentro!

bocaditos de limon2

- 1 egg white
- 1 pinch of salt
- 1 middle-size lemon (juice and zest)
- 100 gr white sugar
- 200-250 gr ground almond

Preheat oven to 150ºC.
Beat the egg white with the salt and 1 teaspoon of the lemon juice until stiff glossy peaks. Fold in the sugar and add the rest of the lemon (juice and zest). Mix in 200 gr of almond and combine well. If it's too wet, add more almond as needed to make the dough come together without being sticky, neither too dry.
Take little portions of dough using a teaspoon and make tiny balls with your hands. Put them onto parchment lined baking sheet and bake for approximately between 15-25 minutes, until they're golden and firm to touch. Let rest for a few minutes, then transfer to a wire rack to cool.
Brush them with a simply lemon icing (powderer sugar + lemon juice until thick).

Crisp on the outside, but chewy inside!

14 marzo, 2009

Deliciosa Granada II

El centro de Granada está lleno de diversos bares, tascas y cafeterías que se suelen llenar de gente a la hora de la comida o cuando se acerca la de la cena, tanto por viajeros como por granadinos. Hay mucha variedad y por lo que pude ver, cualquier lugar es bueno para asomarse un rato y tomarse una buena caña o un chato de vino (por cierto, mira que yo no soy cervecera, pero en general las cañas que caté me gustaron mucho).
En Granada es casi una obligación lo que ellos mismos llaman "el arte del tapeo"; cada local ofrece tapas variadas con la consumición (a veces sólo en barra). Como dije la otra vez, en Murcia "ir de tapas" implica más bien tener que pedir uno mismo y pagar la correspondiente tapa, algo que en Granada y otros muchos sitios se conoce más bien por raciones. En cualquier caso, sean raciones de carta o tapas gratuitas, la comida es maravillosa, con productos muy buenos y raciones generosas. No sé si es la tónica general de todos los locales o tuvimos suerte por los que nos dejamos caer; pero desde luego si se va a Granada alguna vez hay que olvidarse de restaurantes y perderse por sus calles de tapeo o seguir alguna de las rutas que sugieren desde la página de turismo.
Algunos ejemplos:

salmorejo

Olivas y salmorejo. Prácticamente en todos sitios te reciben con un plato de aceitunas variadas y muy buen pan, con su correspondiente aceite (un peligro). El salmorejo, aunque no llegaba al nivel del que me enamoró en cierto local de Córdoba hace años, era excelente, de textura y sabor suave.

queso de cabra

Queso de cabra con aceite. Uno de los pocos quesos que puedo disfrutar sin temer luego por mi digestión, menos mal que me encanta. Muy bueno de sabor y tierno.

pisto

Pisto. Debe haber tantas versiones de pisto como pueblos en España, y creo que nunca he probado uno que no me guste. Este encabeza ahora mi lista, por varias razones: poca cebolla, poco aceitoso, verduras tiernas pero sin deshacerse y... calabaza!! Oh, me conquistaron.

pimientos

Pimientos del piquillo rellenos de bacalao. Deliciosos, grandes, tiernos, y con una salsa para mojar pan y no parar.

arroz

Tapa muy generosa y contundente de arroz. No teníamos hambre, sólo queríamos rehidratarnos después de una gran caminata. Mi padre pidió una caña y le pusieron semejante platazo delante... imposible resistirse. En serio, era una tapa enorme, yo habría podido comer tranquilamente de ahí un día normal y acabar llena.

lomo

Ración de lomo de orza aliñado con buen aceite. No lo probé pero parecía bueno. Ay, y ese pan, de corteza crujiente y miga tierna...

Otra cosa que me llamó la atención es la cantidad de cafeterías que hay, y que casi todas ofrecen helados y chocolate con churros. Hacía frío pero por todas partes había gente con un helado en la mano, turistas y autóctonos. Me parece genial, que al igual que los italianos no se restrinja el helado al verano.

Chocolate a la taza con churros

Pero a mi amiga y a mi nos apetecía más una tarde lluviosa un buen chocolate calentito... Entramos a una cafetería muy cercana a la catedral, en la misma plaza Bib-Rambla. Desde que empiezan a salir churros de su freidora, el local se llena hasta los topes, y no cesan de pasar bandejas llenas de churros hasta bien entrada la noche. Bien de precio, chocolate espesito (sin exagerar) muy rico, y churros enooormes. Esta ración era supuestamente individual; creo que no se aprecia bien pero en serio, gigantes. Al menos comparados con los que te sirven ciertos locales por Murcia.

Especias

Otra cosita que me encantó: las tiendas y puestos de especias y tés que hay en los alrededores de la catedral. Me encanta que se vendan estos productos así, a granel. La mezcla de aromas que les rodea es un paraíso olfativo...

En la próxima y última entrega, un restaurante slow food algo diferente y varias cosillas dulces.

Buen fin de semana!

10 marzo, 2009

Angel Food Cupcakes

Hornear una Angel Food cake en moldes pequeños individuales es una buena forma de tener a mano pequeños bocados dulces sin cargos de conciencia. Estos pequeños pastelitos son como porciones de nube: tiernos, suaves, esponjosos, ligeros... Teniendo una batidora de varillas apenas necesitan tiempo para hacerse; creo que a partir de ahora se van a convertir en algo habitual en mi casa. El aroma de vainilla les va muy bien pero se puede probar con otros sabores. Para ser cupcakes de verdad habría que coronarlos con algúna crema, nata, mermelada... pero os aseguro que tal cual son una delicia.

angel food cupcakes

- 1/2 taza de harina
- 1/4 taza de azúcar fino
- 1/2 taza de azúcar fino
- 5 claras de huevo
- 1/2 cucharadita de zumo de limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal

Precalentar el horno a 200ºC. Engrasar una bandeja de muffins o preparar 12 moldes.
Tamizar juntos la harina y 1/4 taza de azúcar. Aparte, batir a alta velocidad las claras hasta que empiecen a esponjar. Añadir el limón y la sal y continuar batiendo. Cuando empiecen a montarse, ir tamizando encima, sin detener la máquina, la 1/2 taza de azúcar restante y la vainilla. Seguir batiendo hasta que la masa esponjosa forma picos al separar los brazos de la batidora. Incorporar en tres adiciones la mezcla de harina y azúcar, usando una espátula para distribuirlo bien, con movimientos suaves y envolventes. Llenar los moldes con la preparación y hornear a 180ºC durante unos 15-20 minutos; vigilando hasta que se hayan tostado ligeramente y al presionar con cuidado la masa recupere su forma. Dejar enfriar totalmente boca abajo (si se puede colcoar la bandeja entre algunos apoyos). Con cuidado, sacarlos de los moldes usando un cuchillo redondo o similar, pero cuando se hayan enfriado del todo.

angel food cupcakes2

06 marzo, 2009

Deliciosa Granada I

Fue un viaje corto pero bien aprovechado. Un fin de semana largo en una ciudad que me ha encantado, como lo hizo Córdoba en su día. Me la esperaba diferente, no sé muy bien en qué sentido, pero lo cierto es que es una ciudad con rincones preciosos y pequeñas y grandes maravillas. Tendré que volver otro día porque quizá no la disfruté en todo su esplendor: amaneció siempre el cielo negro y los días transcurrieron bajo una intermitente pero constane llovizna; pero aún así era un placer recorrer sus calles.

La Alhambra, maravillosa. Aunque aún quedan algunos andamios y partes cerradas, pero en general la pudimos disfrutar muy bien. Consejo: comprar las entradas por adelantado y mejor ir a los primeros turnos de visita; siempre habrá gente pero si se madruga se evitan aglomeraciones. Y creo que hay que intentar no caer en la fiebre del fotógrafo turista; en estancias tan maravillosas dan ganas de ponerse a tirar fotos como locos, pero es difícil conseguir buenas instantáneas y creo que es mejor simplemente dejarse seducir por la Alhambra con tranquilidad, y prestar menos atención a los encuadres y flashes.

Granada - Alhambra

En cuando a lo gastronómico, creo que no descubro nada nuevo afirmando que en Granada se come de maravilla. Y otra cuestión, tienen muy buena cerveza, y lo dice alguien a quien generalmente no le hace nada de gracia. Se puede comer o cenar visitando los muchos bares y pequeños locales que hay por el centro, con las tapas típicas que acompañan las cañas, compartir raciones entre varios o mediante la carta de algún restaurante, más o menos turístico.
Por cierto (siempre nos pasa), allí el concepto de "tapa" no es el mismo que el que por lo general se tiene en Murcia.

La primera noche, tras el viaje, dimos una vuelta rápida por los alrededores de la Catedral y cerca del hotel, y por no calentarnos mucho la cabeza eligiendo donde calmar el hambre entramos al pequeño pero acogedor (y separado por la calle de la cocina) del Restaurante Centro de Granada - Asador. Situado en la emblemática plaza de Bib-Rambla, un vistazo a su carta no oculta que se haya considerado al turista extranjero (por ejemplo, sirven pizzas), pero incluyen platos tradicionales y en general buenas raciones sin innovar demasiado. No estábamos muy exigentes; cenamos bien y en un ambiente tranquilo.

restaurante centro jamon


Jamón Ibérico de Bellota. Como no me gusta no lo probé (¿merezco un castigo?), pero al parecer era de calidad más que satisfactoria. Bien cortado, se ve que a alguna gente le gusta rociarle por enciama un buen aceite de oliva (según mi madre eso es un pecado porque se oculta el sabor del jamón).

En teoría es un restaurante con buena sección de carnes asadas (vimos pasar más de una pieza de tamaño y pinta considerable por las demás mesas) pero nadie se sintió con fuerzas para enfrentarse a un buen cacho de carne. Estos fueron los segundos:

restaurante centro rape


Medallones de rape, buenos, acompañados de menestra de verduras y arroz cocido con alguna salsa que no logramos identificar.

restaurante centro revuelto


Revuelto de trigueros con gambas, en buena proporción de ingredientes, buenos espárragos y nada grasiento. Buena ración que se pidió como 2º plato.

restaurante centro salmon


Salmón al horno con gratinado de espinacas, y la misma guarnición que el rape. Una pieza considerable de salmón, quizá cocinado un poco de más para quien le guste más el pescado en su punto justito, pero no estaba nada seco.

restaurante centro brocheta verduras


Brocheta de verduras asadas. Berenjena, nabo, zanahoria, calabacín, tomatitos y setas (se pidió expresamente que no hubiera cebolla). La berenjena demasiado aceitosa; pocas veces de las que pido verduras asadas me gusta como la hacen. Al menos ningún vegetal estaba churruscado, que me he encontrado cada caso alguna vez que... Más menestra de guarnición. No me quejo, me gusta, pero se podrían haber esmerado con algo más de variedad y calidad.

restaurante centro sacher


Tarta Selva Negra. Falsa más bien; la Selva negra debe llevar un bizcocho con más cacao y más consistente, con una capa de mermelada o reducción de frambuesas en medio y estar coronada de nata y algún fruto del bosque. Era una tarta de chocolate sin más, pero obviando el falso nombre, ninguna pega en su sabor.

restaurante centro moras


Tarta de moras. Perdón por la foto, la cámara se me rebeló. Muy muy rica, con una base de semibizcocho, una capa tierna similar al clafouits y buena cantidad de moras enteras.

restaurante centro piononos


Tarta de piononos. Versión tarta del tradicional pionono; es un pastel borracho que cumple su papel; para mi este tipo de tartas son demasiado dulces. Me recordó al pan de calatrava murciano.

Sumando el pan, aguas, cervezas, vino y cafés, tocaríamos a unos 30€ por persona, más o menos. Ni barato, ni tampoco excesivamente caro, teniendo en cuenta lo que se puede encontrar hoy día.

En la próxima entrega: tapas, raciones, dulces, y algunas fotillos más de esta bonita ciudad :)

03 marzo, 2009

Bizcocho de plátano con arándanos rojos

Ya estoy de vuelta! Bueno, en realidad desde medianoche del domingo, pero la semana ha empezado ajetreada, una vez más. Ha sido un viajecito genial, me ha encantado Granada y también su comida. Mientras doy forma a las fotos del viaje y preparo alguna entrada gastronómica del periplo granadino rescato este bizcocho que preparé antes de partir la semana pasada.
Hacía tiempo que tenía ganas de volver a hornear con plátanos, pero no conseguía guardar ninguno para que maduraran lo suficiente (alguien les echaba mano antes). Aunque estén negros negros, y blandísimos al rozarlos, los plátanos super maduros van muy bien en recetas como esta. Se les puede añadir algo extra para dar más alegría a la receta; en este caso un puñado de arándanos rojos secos, que aún me quedan bastantes.

cranberry banana bread2

- 1 taza de harina integral
- 1/2 taza de harina de repostería
- 1/3 taza de copos de avena
- 1/2 taza de azúcar moreno
- 2 huevos + 1 clara
- 1/2 taza de leche de soja
- 1/4 taza de aceite de girasol
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 3 plátanos no muy grandes, bien maduros
- 1 cucharadita de levadura química
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 puñado de arándanos rojos secos

Precalentar el horno a 200ºC y preparar un molde alargado.
Tamizar y mezclar todos los ingredientes secos juntos en un recipiente amplio (harinas, avena, sal, levadura, bicarbonato). Aparte batir los huevos con el azúcar; añadir la leche, el aceite y la vainilla. Incroporar los plátanos pelados y chafados; batir bien. Volcar esta mezcla sobre la seca, usando una espátula con movimientos envolventes para incorporarlo todo y formar una masa homogénea. Añadir los arándanos, distribuyéndolos bien.
Verter en el molde y espolvorear con azúcar moreno. Hornear a media altura a 180ºC durante unos 35 minutos. Dejar enfriar 10 minutos antes de desmoldar. Enfriar totalmente sobre una rejilla y guardar bien envuelto si no se consume todo el mismo día.

Ese olorcillo a plátano que sale del horno...

cranberry banana bread
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