30 junio, 2011

Salchichas de Esmirna - Film & Food

Hoy se nos acaba junio, y por tanto es día de publicación de la propuesta para el reto Film & Food, dedicado a la simpática película de comedia Mi Gran Boda Griega. Recuerdo que la vi con mi familia en casa, debió ser una de las últimas películas que alquilamos en el videoclub de una prima de mi madre. Una comedia sencilla y agradable, con personajes entrañables y una buena dosis de gastronomía griega :)

Las chicas que están al frente de Film & Food nos proponían además un acertijo, descubrir un fruto de especial relevancia en la cultura y cocina griega, ligado al dios Dionisio (o Baco, para los romanos), pero que no es la uva de la vid, sino el higo. Me encantan los higos, pero como no estamos en época de ellos frescos no he podido usarlos en mi receta. Sí que se pueden encontrar brevas en los mercados, aunque me gustan un pelín menos, y además ya tenía una receta griega fichada desde hacía tiempo y no me encajaba en ella :P 

salchichas2Ya sabéis que yo soy poco de carne y sus variantes, salvo pollo o pavo, pero mi elfo es un carnívoro empedernido, así que intento prepararle algunas cosillas para darle el gustazo de vez en cuando.

No me enrrollo más, que no hace ni dos horas que he llegado a Murcia y tengo mil cosas que hacer. Por lo menos tenemos nubes y sopla airecillo, así el shock por calor no ha sido tan fuerte. Eso sí, ¡qué frío he pasado en el tren! Y eso que llevaba una chaqueta, que ya me los conozco...
Y sin más, mi participación para el reto!

Para unas 12 salchicas cortas:

- 475 gr de carne de cordero picada
- 40 gr de pan rallado
- 1 cebolleta picada
- 1 diente de ajo picado
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- 1 cucharadita de comino molido
- 1/8 cucharadita de canela molida
- sal
- pimienta negra recién molida
- 1 huevo M ligeramente batido
- aceite de oliva virgen extra

En un cuenco, mezclar la carne picada con el pan rallado, la cebolleta y todas las especias. Añadir el huevo ligeramente batido y trabajar todo con las manos hasta que quede homogéneo. Tapar y dejar reposar en la nevera como mínimo una hora.
Antes de dar forma a las salchichas se puede ir preparando la salsa (receta más abajo).
Formar unas doce salchichas cortas de aproximadamente el mismo tamaño. Calentar aceite en una sartén amplia y freírlas hasta que estén bien doradas, girándolas para que se hagan uniformemente (en el caso de que se prefiera no cubrirlas con el aceite, a mi es que no me gusta usar tanto). Es mejro no llenar demasiado la sartén con ellas, cocinarlas en varias tandas en lugar de que estén demasiado juntas.
Dejarlas escurrir sobre papel absorvente y colocar en la cazuela de la salsa. Cocer a fuego bajo unos 15 minutos y servir acompañadas de arroz blanco.

salchichas

Para la salsa:

- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 diente de ajo picado
- 1 lata de tomate natural troceado
- 1/4 cucharadita de azúcar
- 1/4 vaso de vino blanco
- 1 cucharada de tomillo
- 1 hoja de laurel
- sal
- pimienta negra recién molida

Calentar un poco de aceite en una cazuela y dorar ligeramente el diente de ajo. Añadir el resto de ingredientes, remover, llevar a ebullición y dejar cocer a fuego lento por lo menos media hora. Retirar la hoja de laurel antes de añadir las salchicas.



Siento mucho no haber podido incluir los higos en la receta, pero tomaré buena nota de los que sí lo hagáis. Para los interesados en cocinar con esta maravillosa fruta, os recuerdo la tarta que preparé con ellos a finales del verano pasado (clic encima para ir a la receta):


¡Estoy deseando saber cuál será el próximo reto! :)

28 junio, 2011

Galletas de almendra y azahar

Dije que no me quejaría más del calor y no lo voy a hacer. Pero me declaro en contra de las olas de aire sofocante. Como si el verano no fuera ya suficientemente cálido por sí mismo.

Me estoy retrasando en actualizar el blog y se me acumulan entradas, sin contar que he tenido que dejar pasar varias citas de eventos gastronómicos que hay por la blogosfera. Se me escapa el tiempo de las manos, y las altas temperaturas no ayudan, tengo un dolor de cabeza casi constante y me quedo sin fuerzas ni ganas de nada. Pero eso no impidió que el domingo disfrutara de un día genial por Madrid con el elfo, terminado con una sesión fresquita de cine de lujo: disfrtuar de El Padrino, restaurada, en pantalla grande (y versión original subtitulada, por supuesto) ha sido un lujazo. Qué grandísima película, tres horas que se me pasan volando. La he visto muchos veces y me sigue dando un escalofrío cuando suenan las primeras notas de la melodía compuesta por Nino Rota. Menos mal que tenemos el buen cine para aderezarnos la vida.

Almond cookies

Voy a actualizar rápidamente el blog con una nueva receta dulce antes de irme corriendo a hacer la compra, que como se haga más tarde la vuelta arrastrando el carrito puede ser una operación de alto riesgo. Me voy el jueves por la mañana a Murcia para pasar unos días (de nuevo el motivo es otra cita médica, pero yo aprovecho) así que mejor que deje provisiones al elfo, que no me fío de su manera de autoabastecerse. Lo más probable es que la próxima entrada la escriba desde tierras murcianas, así que os pido disculpas por adelantado porque seguramente en los próximos días no tenga mucho tiempo para responder o dejar comentarios en vuestros blogs. 
Espero que llevéis el verano mejor que yo!

Receta basada en esta de foto e fornelli

-120 gr de claras de huevo (unas cuatro claras grandes)
- 1/8 cucharadita de cremor tártaro (opcional)
- 175 gr de azúcar glas
- aroma de azahar*
- 320 gr de almendra molida
- 80 gr de harina de repostería
- 1/4 cucharadita de sal
- almendra laminada

*Se puede usar aroma de limón o de naranja en su lugar, o simplemente rallando la piel de uno de estos cítricos. Las cantidades de aroma o agua de azahar dependerán del gusto de cada uno y de la marca utilizada, ya que a veces es muy fuerte para según qué personas.  

Precalentar el horno a 170ºC y preparar un par de bandejas.
Montar las claras a punto de nieve con el cremor tártaro (si se usa); añadir el azúcar glas tamizado y batir hasta conseguir una textura de merengue. Añadir el aroma y mezclar. Incorporar la almendra molida, la harina y la sal, y trabajar hasta obtener una masa homogénea. Tomar porciones iguales de la masa (yo uso la medida de una cucharada) y con las manos ligeramente humedecidas, o con guantes de látex o vinilo, formar bolitas. Colocarlas sobre las bandejas ligeramente separadas. Aplastarlas ligeramente y cubrirlas con la almendra laminada. 

Hornear a media altura durante unos 15-20 minutos, sólo hasta que empiecen a dorarse ligeramente. Esperar un par de minutos fuera del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Tamizar con más azúcar glas una vez frías, y guardar en recipiente hermético.

Salen unas 35-40 galletas.

Almond cookie

24 junio, 2011

Ensalada de quinoa y fruta

Ayer jueves fue día festivo en Madrid, y supongo que en otros lugares de España. Me pilló por sorpresa porque que yo sepa, en Murcia hace muchos años que es un día normal, y de hecho mi madre se sorprendió al comentárselo cuando me llamó por la mañana. El caso es que los días festivos, teniendo en cuenta mi situación laboral (o sea, nula) sólo me afectan en cuanto a que tengo que tener en cuenta que la mayoría de comercios estarán cerrados. Así que planeé pasar el día en casa y aprovechar bien para hacer muchas cosas que tengo pendientes... ilusa de mi. No sé quién dijo algo como que la vida es una sucesión de cosas que planeas mientras que te van sucediendo otras, y qué cierto es eso.

A media mañana, mientras trabajaba en unos documentos en el ordenador, de repente me di cuenta de que no podía leer bien; hacía su aparición el aura de una migraña. Es difícil de explicar esa sensación previa al dolor intenso de cabeza... es como si te das cuenta de que tus ojos están bien, pero tu cerebro no es capaz de procesar correctamente la información que recibe. Hacía muchos meses que no me pasaba, pero ya me conozco su modus operandi, aunque eso no evita que me ponga muy nerviosa cada vez que ocurre. Menos mal que mi madre me llamó por teléfono de casualidad y me entretuvo un buen rato hasta que recuperé la visión. Y después, dolor fuerte e hipersensibilidad al ruido y la luz. Seguro que a muchos de vosotros todo esto os suena, por desgracia.
En fin... que no pude hacer prácticamente nada útil en todo el día.
Hoy me he despertado mal porque no he dormido nada bien, pero por el momento la cabeza me da una tregua. A ver si puedo aprovechar el fin de semana, que la semana que viene bajo a Murcia.

Quinoa fruit salad

Con el calor está claro que apetece poco cocinar y mucho menos pasar largo rato delante de ollas hirviendo o de encender demasiado el horno, y mucho menos de sentarse ante platos humeantes (por desgracia). Aunque me pese, pretendo basar la dieta de verano en muchos platos frescos, ensaladas de todo tipo que combinen ingredientes variados sin caer en la rutina. La quinoa, esa maravillosa semilla llena de nutrientes es muy versátil y un ingrediente perfecto para usarla de base en muchos platos, acompañada de lo que más nos guste. En este caso, una ensalada muy fresca y ligera gracias al aporte de la fruta, el hinojo crudo y el toque de la hierbabuena.

Para dos personas:

- 1/2 taza de quinoa
- 1/2 taza de fresas troceadas
- 1 zanahoria
- 1/2 mango
- 1/2 bulbo de hinojo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 y 1/2 cucharadas de zumo de limón
- albahaca fresca
- hierbabuena fresca
- cilantro molido
- sal

Lavar bien la quinoa hasta que el agua salga limpia. Llevar a ebullición en un cazo o en una olla pequeña el doble de volumen de agua (o caldo de verduras) que de quinoa; añadirla, tapar y dejar cocer a fuego medio hasta que haya absorbido todo el líquido (unos 15 minutos). Remover con un tenedor y dejar enfriar.
Lavar y trocear las fresas, el mango y el hinojo. Picar unas hojas de albahaca y hierbabuena frescas. Poner la quinoa en una fuente y añadir todos los ingredientes. Aliñar con el aceite y el zumo de limón, y añadir sal y cilantro molido al gusto. Mezclar bien para que se integren todos los componentes. Enfriar en la nevera o servir a temperatura ambiente.

¡Que tengáis buen fin de semana!

22 junio, 2011

Calabaza aromática al vapor

Se acabó, ya es verano oficialmente. Intento ver el lado positivo, pero por más vueltas que le doy los puntos negativos son mayoría. Es que las cosas que más me gustaban del verano iban ligadas a la niñez, a la adolescencia... Y el no tener trabajo estropea bastante el concepto de "vacaciones". Pero bueeeno, que también tiene sus cosas buenas. Intentaré no quejarme más, lo prometo. Salvo cuando vaya a Murcia, que me temo que el choque climático me va a dar en toda la cara en cuanto baje del tren el próximo día 30. De lo que sí tengo ganas es de sacar de su letargo invernal a mi heladera, que la pobre se quedó en tierras murcianas y me consta que nadie le está dando uso. Y yo sin parar de babear viendo los helados y sorbetes tan riquísimos que estáis preparando muchos de vosotros!

Por cierto, me alegro de que las entradas en las que me permito soñar con los viajes a Suiza en general os gusten. Me da un poco de miedo aburriros con ellas, pero veo que con casi todos vosotros no sólo tengo en común la afición por la cocina sino también por viajar y conocer otros lugares.

pumpkin3Para retomar las recetas hoy presento el tercer molde que recibí en el primer envío de la empresa Silikomart, un práctico contenedor con forma de cazuela con su tapa en color naranja. Laura también recibió este modelo y lo usó para un rico bizcocho; yo quise salirme de mi monotema dulce y probar a cocer unas verduras. Hice varias pruebas y todas salieron de maravilla, los alimentos se cocinan en sus propios jugos y necesitan poco tiempo. Además, al poder cerrar el molde se puede aprovechar el calor del horno para cocinar simultáneamente varias cosas, algo que viene bien tanto por ahorrar energía como para evitar calores innecesarios en la cocina.


pumpkin copia

- 475 gr de calabaza pelada y troceada en cubitos
- 1 puerro pequeño
- 1 cucharada de hojas de hinojo fresco picado
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 y 1/2 cucharadas de mostaza de Dijon
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de cilantro molido
- 1 cucharadita de tomillo seco
- 1/2 cucharadita de orégano
- 1/2 cucharadita de sal
- pimienta negra

Precalentar el horno a 200º.
Poner la calabaza en el molde, añadir el puerro y el hinojo picado. Incorporar todas las especias aromáticas y la sal, y por último la mostaza mezclada previamente con el limón y el aceite. Remover todo para que se mezclen los ingredientes de forma homogénea. Cerrar con la tapa herméticamente y hornear unos 25-30 minutos, hasta que la calabaza esté tierna (tardará más o menos dependiendo del tamaño de los trozos). Servir como guarnición o mezclar con arroz o cous-cous para disfrutar de una fresca ensalada templada.

pumpkin2

19 junio, 2011

Viajando: Suiza, la campiña

Swiss field

Termino la semana con una entrada sin receta. Tenía la intención de coger la costumbre de publicar los domingos algo diferente a la cocina, pero entre unas cosas y otras dejé de hacerlo; a ver si consigo marcarme otra vez la rutina. Además de recuperar la sección de arte, que tengo la pobre algo olvidada, me apetece recuperar imágenes de viajes pasados.

Esta semana he estado disfrutando por las tardes de las etapas de la Vuelta a Suiza (Tour de Suisse, que celebraba su edición 75). Me gusta mucho ver el ciclismo por la televisión, es algo que siempre nos ha gustado mucho en mi familia y me trae buenos recuerdos de verano.

Swiss sunflower

Pero este año ha sido una acción algo masoquista, y es que a la vez que me encantaba ver esos paisajes tan familiares, esos pueblos y ciudades de mi otra patria, he estado sufriendo un poco. Como ya comenté hace unas semanas, a pesar de que yo esperaba volver a visitar a la familia y los amigos que tenemos en tierras helvéticas, no va a poder ser. Y por eso me pongo un poco triste al recordar los tan buenos momentos que he pasado con mis padres y mi hermano recorriendo el pequeño país tantas veces; no puedo evitarlo, es mi carácter nostálgico. Pero he decidido dejar de compadecerme de mi misma por una ñoñería así, y recordar esos momentos con alegría. Así que voy a recuperar algunas de las fotografías de esos veranos para compartirlas por aquí, y poder de esta manera estar allí virtualmente. Os animo a subiros a este viaje a todos los que os apetezca, me encantará la compañía :) Y si no, ya sabéis, los domingos es probable que no haya nueva recetas por aquí ;)

Swiss field

Para empezar traigo algunas fotografías variadas de los campos que rodean los dos hogares que nos suelen acoger: la enorme y maravillosa casa del amigo de mi padre, en Ettingen (cantón de Basilea) y la no menos preciosa y acogedora de mi abuelastra, en Dielsdorf, (cantón de Zürich). Cuando estoy allí, me encanta echar a andar por donde los caminos me lleven, a través de pueblecitos, prados, campos, bosques... si tuviera esos alrededores en casa me resultaría mucho más fácil animarme a salir a correr :P


Swiss red fruits


Cuando llega el buen tiempo estas tierras explotan en una multiplicidad de colores que te reconcilia con el mundo. Me sorprende la variedad de tonos de verde que puede ofrecer la naturaleza.


Swiss flower

Swiss field

Cerca de casa de mi abuela (el término abuelastra me sigue sin gustar, parece tener connotaciones negativas y no podría ser nada más lejos de la realidad) hay una pequeña reserva para aves donde cada año las cigüeñas migratorias y los patos disfrutan de los meses de buen clima para criar a sus retoños antes de la vuelta del invierno.

Swiss stork

Tiny cute ducks

Swiss field

También es agradable ver otros cultivos (abajo, remolachas, si no me equivoco), que estoy algo saturada de ver invernaderos de tomates y campos de melones :P

Swiss field

¡Pronto más!

15 junio, 2011

Cake de ciruelas con buttermilk

Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión.Tengo que tomarme un par de pastillas al mes en días consecutivos con los que debo esperar como mínimo media hora antes de poder ingerir ningún alimento. Me fastidia un poco porque yo estoy acostumbrada a comer algo nada más levantarme; incluso si es muy, muy temprano al menos me llevo al estómago algo de fruta antes de la hora de desayunar, o no soy persona. Pero bueno, mientras pasan los minutos aprovecho para hacer algunas cosillas por la casa mientras el elfo sigue durmiendo, y así de paso actualizo el blog. 
Por cierto, muchas gracias a todos por los comentarios de apoyo en la entrada de los rollitos, especialmente a las que habéis compartido vuestra experiencia personal; me habéis animado mucho :)
Ay, ya hace verdadero calor... Me gusta abrir las ventanas bien temprado para que entre el purificador fresco antes de que los rayos del sol hagan su aparición, pero no dura mucho. Por ahora duermo bien, pero me imagino que en Murcia y otros lugares eso será ya una odisea.


Buttermilk plum cake

En Whole Kitchen están de celebración, y con motivo de su primer año han organizado un  Concurso Aniversario WK "Tu mejor bizcocho". Aunque para mi los mejores bizcochos y cakes son los otoño-invernales, llenos de especias, miel, manzana o calabaza, no podría dejar de participar con una versión más veraniega. Ahora que hay tanta fruta en el mercado se puede dar un toque muy rico a cualquier masa de este tipo añadiéndola a trocitos por encima. He optado por unas ciruelas que aún no estaban muy maduras para que dieran un contraste ácido y refrescante a la dulce masa, que aromatizada con limón y gracias al buttermilk hacen un bizcocho delicioso.



Receta ligeramente modificada de Desserts for Breakfast

- 375 gr de harina integral
- 95 gr de azúcar moreno (mejor del tipo dark soft)
- 1 cucharada de levadura química
- 1/4 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 huevos L
- 250 ml de buttermilk
- 55 gr de mantequilla derretida
- 2 cucharadas de puré de manzana (opcional)
- la piel rallada de un limón grande o dos pequeños
- 4 ò 5 ciruelas rojas (depende del tamaño)
- azúcar moreno extra
- 1/2 cucharadita de sal extra

Precalentar el horno a 200º y preparar un molde cuadrado.
Mezclar en un recipiente amplio la harina con la sal, la levadura, el bicarbonato y el azúcar moreno. Aparte, batir el buttermilk con los huevos; añadir la mantequilla derretida, el puré de manzana y la ralladura de limón, batiendo a mano hasta conseguir una mezcla homogénea. Incorporarla a los ingredientes secos, trabajando la masa siguiendo movimientos envolventes suaves, lo justo hasta que todo quede bien incorporado. Distribuir la masa sobre el molde, igualando la superficie. Repartir encima las ciruelas troceadas; espolvorear con un poco de azúcar moreno y la 1/2 cucharadita de sal. Hornear sobre una rejilla a media altura, bajando la temperatura a 190ºC, durante unos 35-40 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo o brocheta ésta salga limpia. Esperar unos minutos fuera del horno; desmoldar y dejar enfriar totalmente antes de servir.

Buttermilk plum cake

13 junio, 2011

El libro de Secocina.com

Hace unas semanas recibí un e-mail de una conocida amiga bloguera que me llenó de alegría. Mª Ángeles, del veterano y fantástico blog Secocina, estaba preparando la publicación de su primer libro de recetas, Secocina.com, buscando trasladar el espíritu y la buena cocina al papel. Por fin lo anunció públicamente, y encima con la noticia de que estaría presentando a su criatura en persona en la Feria del Libro de Madrid. Con las ganas que tenía de poder tenerlo en mis manos, y la ilusión que me hacía tenerlo dedicado, no podía perder la oportunidad de acercarme a El Retiro el pasado domingo y conocer personalmente a Mª Ángeles. Ya perdí la oportunidad de conseguir la firma de Su, de Webos Fritos, pero por suerte logré hacerme paso entre la marabunta de visitantes que hubo el último día de la Feria y conseguir mi ejemplar de Secocina.com.
Ya lo decía Ana en Cocina a Tiempo Parcial; no puedo más que sentir orgullo y admiración por el gran trabajo realizado por blogueros cocineros como Mª Ángeles, Su, Sara, Silvia y tantos otros, que han podido llevar el éxito de sus blogs a fantásticos libros de cocina. Orgullo y un poquito de envidia, cómo no! :P

Libro Secocina.com

Mª Ángeles es tal como transmiten sus palabras, un encanto de mujer, majísima, se nota que pone todo su cariño y su esfuerzo en lo que hace. Y se nota que la cocina es una de sus pasiones, como se puede ver fácilmente recorriendo su blog o pasando las páginas de su libro.

De la edición de Secocina.com sólo tengo buenas palabras. Recopila nada más y nada menos que 300 recetas, perfectamente clasificadas de una forma pensada sobre todo práctica, para ser usada cada día en la cocina y encontrar siempre algo con lo que disfrutar a la mesa. Una de las cosas que su autora tenia claro era transmitir toda la esencia de su blog al papel, recetas perfectamente explicadas, consejos, ideas, sensaciones... incluso muchos de los comentarios que tantos visitantes hemos dejado en su blog a lo largo de estos años. Y es que encima Mª Ángeles tuvo el detalle de escoger algunas de mis palabras, así que mi ilusión en este libro es doble (aunque me de algo de vergüenza!). El diseño además es diferente a lo típico, muy alegre y transmitiendo en definitiva el buen rollo que el blog y su autora siempre mantienen.

Gracias Mª Ángeles por este gran libro, por acordarte de mi cuando lo elaborabas, y por la dedicatoria :) Ha sido todo un placer, como lo será el poder recrear tus recetas sin tener que encender el ordenador ;)

11 junio, 2011

Rollitos de pavo con queso de cabra y mermelada de tomate

Es curioso cómo funciona el cuerpo humano. Y más concretamente el de la mujer, que, no nos engañemos, es el que mejor conozco. Lo interesante es darse cuenta de cómo con el paso de los años una llega a conocerse a sí misma, a identificar cada pequeño detalle de nuestro organismo, a comprenderlo cada vez un poco más. Porque aunque todos seamos "iguales" yo creo que cada cuerpo tiene sus pequeñas diferencias que lo hacen único, y es importante estar atento, escucharle y responderle.
No sé muy bien lo que pretendo decir con esto, son ideas que se me han cruzado por la mente estos días. Y es que a principios de semana me sorprendí a mi misma con unos cambios de humor tontos, pasando al mal humor absurdo mezclado con un toque de tristeza y, lo que es peor de todo, cierta mala leche hacia mi probre elfo cuando no se lo merecía. Menos mal que me di cuenta de mi tonto comportamiento y me frené un pocoa tiempo, porque sabía perfectamente por qué estaba así. Nos pasa a millones de mujeres, qué le vamos a hacer, una de esas gracias de la naturaleza. Y unos días más tarde, mal estar, dolores, falta de energía... pues nada, sofá, series, y algo de chocolate (el gran remedio) hasta que se pase.

En realidad no me quejo de todo esto. Porque aunque es un soberano coñazo (por llamarlo de alguna manera) es la belleza (sí, hay belleza en todo esto, aunque suene ñoño) del ciclo de la vida. Pero es que además yo llevo arrastrando ya varios años de ciertos problemas de salud con desórdenes hormonales que me han hecho valorar lo maravilloso que es tener que pasar por lo mismo cada mes. En serio, se es afortunada por tener un ciclo normal. Yo ahora mismo no lo tengo; la cita médica que tuve la última vez que fui a Murcia concluyó en que volviera a un tratamiento con hormonas para intentar ayudar a mi cuerpo a calibrarse él solito, y ojalá que lo haga. No lo he tratado bien en los últimos años, y ahora lo lamento mucho. A veces somos idiotas por maltratarnos a nosotros mismos, y no nos damos cuenta hasta que es demasiado tarde.

Rollitos de pavo

Bueno, ya no os aburro más con estas cosas. No tenía ni pensado actualizar hoy el blog, pero me encontraba sola en casa, en un extraño estado de tranquilidad interior, y sin premeditarlo me he sentado a escribir, sin tener ni idea de adónde me llevaban las teclas. Pero como no iba a actualizar sin una receta que compensara el rollo, aprovecho para publicar mi participación al Hecho en cocina de este mes. Entre unas cosas y otras, ya ni recuerdo cuándo fue la última vez que me apunté, así que cuando vi la propuesta de la gran Sonia, Rollitos, improvisé sobre la marcha una receta con lo que tenía por casa, antes de que se me pasara la fecha límite. Con unas pechugas fileteadas de pavo, un poco de queso de cabra cremoso y el último bote de mermelada de tomate casera del verano pasado, salió un plato sencillo pero resultón. También improvisé una salsa de tomate normalita con el toque de unas zanahorias y un poquito de picante.

Las cantidades variarán en función de los comensales:

- pechugas de pavo fileteadas
- queso de cabra en rulo cremoso
- mermelada de tomate
- hierbas provenzales
- sal y pimienta
- harina
- aceite de oliva virgen extra

Precalentar el horno a 200ºC.
Abrir bien las pechugas y eliminar la grasa que pueda tener, dejando cada pieza lo más uniforme posible. Salpimentar. Untar con queso de cabra; poner mermelada de tomate encima y hierbas provenzales al gusto, dejando libres los bordes. Enrrollar sobre sí mismas; pinchar con palillos para que conserven bien la forma. Enharinar ligeramente y poner en una fuente para horno. Añadir un poco de aceite de oliva por encima y hornear unos 15 minutos, regando con los jugos a mitad de cocción.
Colocar en la sartén con la salsa, tapar y dejar cocinar a fuego medio unos 10-15 minutos más. Retirar los palillos y servir con la salsa acompañadas de arroz blanco.



Rollitos de pavo


Para la salsa (aunque se puede usar cualquier otra que apetezca más)

- 1 chalota

- 1 diente de ajo

- 2 zanahorias

- 1 lata de tomate troceado al natural

- 1/2 vaso de vino tinto o blanco

- sal y un poco de azúcar

- una pizca de pasta de guindilla

- tomillo y pimienta negra

- aceite de oliva virgen extra

Picar la chalota y el diente de ajo, lavar y trocear las zanahorias. Calentar un poco de aceite en una sartén de paredes altas y pochar la chalota unos minutos. Añadir el ajo y las zanahorias, cocinarndo unos minutos. Incorporar el tomate, regar con el vino y dar unas vueltas hasta que se evapore el alcohol. Salpimentar y añadir un poco de azúcar al gusto para contrarrestar la acidez. Añadir la guindilla y tomillo al gusto. Bajar el fuego, tapar y dejar cocinar hasta que todos los ingredientes estén bien blandos. Dejar enfriar un poco; triturar con la batidora y pasar por el chino si se desea una textura más suave (yo no lo hice). Devolver a la sartén y continuar según lo descrito en la receta de los rollitos.

08 junio, 2011

Muffins integralesde espelta con zanahoria

No sé qué demonios hago por la noche, que me despierto desde hace días con un dolor de espalda que empeora cada vez. Desde la universidad tengo que tener cuidado con las posturas y los movimientos que hago porque a la mínima sufro contracturas, pero no tengo nada claro de por qué me han vuelto ahora. Qué ganas de poder nadar en alguna piscina, noto una gran mejoría cuando lo hago.

Aunque bueno, para nadar en las piscinas a las que tengo acceso tiene que hacer calor... y ya sabéis que no me apetece naaaada que llegue el verano. Estos días de tormenta de fin de primavera no he podido ser más feliz :) Hemos tenido varios días de truenos, relámpagos, mucha lluvia, incluso algo de granizo. Y lo más importante, ¡fresco! Qué maravilla poder dormir bien tapadita ^^

Spelt carrot muffins

El lunes fue uno de esos días. Amaneció muy gris, lluvioso y con frío. Así que mi vena repostera me obligó a hornear alguna cosita acorde con el tiempo. Además aproveché para probar alguna receta de un libro nuevo que me compré hace poco, y para probar otro de los accesorios del robot de cocina que comenté en la entrada anterior. Hacía tiempo que no publicaba ninguna receta de muffins, ya iba siendo hora.
La harina integral y las especias hacen de estas delicias un bocado de los que yo llamo otoñales. El olor que desprender al hornearse es ideal para días fríos y lluviosos, y son el acompañamiento perfecto parauna taza calentita y reconfortante de té. Me gusta mucho hornear con zanahoria, ya lo he comentado varias veces; aporta aroma y jugosidad a la miga, además de fibra y vitaminas, sin dejar ni rastro de sabores extraños.

Receta adaptada del libro Good to the Grain

- 1 y 1/2 tazas de zanahoria rallada fina
- 1 taza de harina de espelta integral
- 3/4 taza de harina de repostería
- 2 cucharadas de copos de avena
- 2 cucharadas de salvado
- 55 gr de azúcar moreno oscuro
- 50 gr de azúcar
- 1 cucharadita de levadura química
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de mezcla de especias
- 1/2 cucharadita de canela
- 3/4 cucharadita de sal
- 250 ml de buttermilk
- 1 huevo L
- 50 gr de mantequilla, derretida y enfriada un poco

Precalentar el horno a 180ºC y preparar una bandeja o moldes para muffins.
Mezclar en un recipiente grande las harinas, la avena, el salvado, los azúcares, la levadura, el bicarbonato, la sal y las especias. Añadir la zanahoria.

Spelt carrot muffins


En otro cuenco, batir a mano el huevo con el buttermilk y la mantequilla, sólo hasta que quede bien mezclado. Verter sobre los ingredientes secos y mezclar con movimientos suaves envolventes, hasta que no queden grumos secos y se tenga una masa homogénea. Repartir sobre los moldes. Hornear tal cual o preparar un topping al gusto*. Introducir en el horno a media altura y bajar la temperatura a 175ºC, horneando unos 25-30 minutos, vigilándolos siempre en su tramo final. Pinchar con un palillo para comprobar que están listos. Esperar 5 minutos fuera del horno; desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.


Spelt carrot muffins

* Para coronar los muffins se pueden espolvorear simplemente azúcar moreno, canela, copos de avena, trocitos de mantequilla, un Streusel, o no poner nada. A mi me sobraron un par de cucharadas de buttermilk, así que improvisé sobre la marcha una mezcla con ello, copos de avena, canela, un poco de harina y azúcar moreno, y se lo puse a la mitad de los muffins. Resultó un toque dulce muy rico, aunque no tan delicioso como un buen Streusel crijiente.

Spelt carrot muffins

Mañana es festivo en Murcia, se celebra el Día de la Región, qué bien ha caído para montarse un buen puente, el que pueda. Si estuviera allí me iría al campo con mis padres, que está precioso ahora sin tanto calor y tras las lluvias. Cuando iba al colegio era un día que me encantaba porque anunciaba ya las vacaciones de verano. En la universidad apenas me daba cuenta de que se celebraba, ya que normalmente en estas fechas se vive entre libros y apuntes.
¡Feliz mitad de semana!

05 junio, 2011

Zumo de pepino y manzana

¿A vosotros también se os escapan los domingos de las manos? No sé por qué, pero siempre se me suelen pasar volando y al final no consigo sacarles todo el provecho que tenía pensado. Y no soy de las que se quedan en la cama hasta horas infinitas (de hecho, me suelo despertar igual de temprano que el resto de la semana), pero entre unas cosas y otras... Nunca me han gustado mucho los domingos. Amanecen bien, prometiendo un día entero de descanso y tranquilidad, pero al final vuelan. Además, como se suelen acumular tareas domésticas este día (debería ser declarado el día oficial de la plancha) y lo aprovecho para planificar la semana siguiente, el tiempo pasa sin darme cuenta. De pequeña les tenía mucha tirria, sobre todo después de la hora de comer... y es que claro, ¡al día siguiente era lunes!

Hoy ha sido el cumpleaños de mi suegra y he pasado casi toda la jornada con ella. Bien temprano hemos ido al mercadillo (¡cuánta fruta hay ahora!), luego al centro comercial del barrio (con la excusa de ser el primer domingo del mes, abren las tiendas) y más tarde hemos ido toda la familia del elfo a comer para celebrar el cumpleaños. Entre el servicio lento, la sobremesa, volver (ha sido fuera de Madrid), pasar un rato en su casa por ciertos asuntos, y el visionado obligatorio del episodio de ayer de Doctor Who... el día ha volado. ¿Dónde hay que firmar para tener fines de semana de tres días?

Apple and cucumber juice

Para terminar la semana, o casi mejor encarar la nueva que entra, una receta bien sencilla.
Supongo que sobra comentar nada del tema "pepinos españoles" que hemos tenido la desgracia de vivir estos días. Es un problema muy serio el que están sufriendo en Alemania y espero que todo se solucione pronto, pero está claro que no se han hecho las cosas del todo bien. Muchos agricultores y otros profesionales del sectos se han visto seriamente afectados, y podría haberse evitado. Mi padre, que por su trabajo conoce bien la realidad del sector agrario del sureste español, está bastante indignado con ciertas cosas. 

A mi la verdad es que el pepino no me gusta mucho, en mi casa son mi madre y mi hermano los fanáticos. Pero tras ver la iniciativa de Ajonjoli en su blog La flor del calabacín, Apoya a los agricultores, ¡pon un pepino en tu cocina!, quise sumarme y poner mi granito de arena en la recopilación de recetas con esta hortaliza. Me pareció la ocasión perfecta para estrenar el vaso licuador de la nueva batidora que me ayuda en la cocina desde hace unos días, y es que tenía ganas de poder disfrutar de auténticos zumos y batidos caseros, con fruta entera triturada al momento. Ahora que apetecen más líquidos frescos y necesitamos más vitaminas para encarar el día, los zumos caseros totalmente naturales van a ser un gran aliado en casa. Y empiezo por una combinación de lo más simple, pepino, limón y manzana.

Suficiente para dos ó tres personas:

- 1 manzana verde grande
- 1/2 pepino
- 1 cucharadita de zumo de limón
- un poco de agua mineral

Lavar bien la manzana y el pepino. Es mejor usar la fruta entera, pero si no es ecológica es posible que se prefiera pelar. Trocear, quitando sólo el rabito y las semillas de la manzana. Poner en una licuadora o batidora de vaso junto al limón y triturar bien hasta conseguir la textura deseada. Si quedara demasiado espeso, se puede rebajar con un poco de agua. Servir inmediatamente.

03 junio, 2011

Panes integrales de centeno y lino

Primer viernes de junio, es increíble lo rápido que ha llegado el mes que nos anuncia el verano. Aunque por suerte estos días tenemos una masa de aire frío que nos está dando una tregua antes de la llegada definitiva del calor. Lo siento por los que añoran el sol y a los que se les haya chafado algún plan, pero yo no puedo ser más feliz durmiendo bien tapadita y disfrutando de mi café humeante mañanero al fresco que todavía entra por la ventana. ¡Veremos lo que dura!


A mitad de esta semana que se nos acaba regresé al Museo del Prado, yo sola, a la colección permanente. Hacía más de un año que no pisaba las grandes salas (aunque visité con mis padres la temporal de Chardin en Semana Santa) y lo echaba de menos. Eso sí, han vuelto a cambiarme muchas cosas de sitio y tienen varias salas grandes cerradas temporalmente por no sé qué follón. Y encima se han llevado temporalmente algunas de mis obras favoritas a la exposición temporal del Hermitage (Caravaggio!)... menos mal que en unos meses nos traerán piezas de esa maravilla de museo-palacio a Madrid.
Pero da igual. No importa las veces que repita, que siempre que me encuentro de frente ciertos cuadros, se me paraliza el mundo y vuelvo a sentir escalofríos de emoción. Recuerdo mi primera visita, con mi clase de la universidad, en el primer año de carrera... menudos lagrimones solté entonces delante de Velázquez, Rubens, Goya o Van der Weyden.

Rye bread

Para el fin de semana os dejo con un pan fantástico, ya que suelo aprovechar el sábado y domingo para continuar mis experimentos panaderos. Me encontré con esta receta en mi devenir habitual por mis blogs favoritos, y me llamó la atención porque, a pesar de que parece una elaboración larga, no requiere grandes tiempos de reposo o levado. Si se empieza temprano, al final del día podemos tener un par de panes de corteza dura y oscura, con una miga compata pero tierna llena de aromas, con un sabor que se hace más profundo con el paso de los días. Increíble para acompañar un buen queso.
Esta vez seguí todas las cantidades e indicaciones al pie de la letra. Próximamente probaré recetas más complicadas.

Receta obtenida de Wild Yeast

Soaker (prefermento) de salvado de trigo

- 79 gr de salvado de trigo
- 79 gr de agua
    Soaker de semillas de lino:

    - 49 gr de semillas de lino oscuro
    - 74 gr de agua
      Masa final:

      - 175 gr de harina intergral de trigo
      - 88 gr de harina integral de centeno
      - 88 gr de harina de trigo
      - 210 gr de agua
      - 1 gr de levadura de panadería seca
      - 12 gr de sal
      - 53 gr de melaza
      - 193 gr de masa madre 100% de hidratación
      - soaker de salvado
      - soaker de semillas de lino
      - harina extra para espolvorear

        rye bread

        Mezclar en un cuenco los ignredientes del soaker de trigo; tapar y dejar reposar entre 2 y 12 horas. Hacer lo mismo con los ingredientes del soaker de lino.

        Colocar en un recipiente grande las harinas, la masa madre, la levadura, la sal. y un 90% del total del agua. Mezclar a mano o con una amasadora a baja velocidad unos minutos. Añadir más agua de la reservada hasta conseguir una buena consistencia, que debe quedar pegajosa. Tapar y dejar reposar una media hora.
        Amasar con la máquina o a mano hasta conseguir una masa regular y más manejable. Hay que intentar no añadir más harina. Incorporar los dos soakers y continuar amasando hasta que quede todo bien homogéneo. Formar una bola y colocar en un recipiente limpio engrasado con aceite. Tapar y dejar levar hasta que crezca la mitad de su tamaño, alrededor de una hora si hay buena temperatura.
        Deshinchar y dividir en dos masas de unos 500 gre cada una. Amasar cada una ligeramente, formar dos bolas y tapar. Dejar reposar media hora.

        Dar la forma redonda definitiva a cada porción, usando las manos para crear tensión en la masa, llevando los bordes a la parte inferior a la vez que se va girando (me explico fatal, hay por la red muchos tutoriales de cómo hacerlo). Enharinar una bandeja, colocar las dos masas y tapar con film, o meter la bandeja en una gran bolsa de plástico. Dejar levar como mínimo hora y media, hasta que casi hayan doblaedo su tamaño.

        Precalentar el horno a 250ºC, colocando una bandeja con agua en el nivel inferior para crear vapor. Volcar las masas sobre la bandeja para darles la vuelta, dejando la parte enharinada arriba. Espolvorear con más harina si se desea. Hornear a 220ºC, añadiendo agua a la bandeja a medida que se evapore, durante 15 minutos. Sacar la bandeja del vapor, reducir la temperatura a 200ºC y continuar el horneado unos 40 minutos más. Si se tuesta la corteza demasiado rápido, reducir la temperatura a 180ºC en los minutos finales, y continuar unos 5-10 minutos más o hasta que al golpear la base suene hueco. Dejar enfriar en una rejilla antes de cortar en rebanadas. El segundo pan aguanta bien varios dias si se guarda entero envuelto en un paño de tela, y de hecho sabrá mejor que el primero.

        Rye bread

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