15 noviembre, 2016

Bundt Cake marmolado de chocolate y cacahuete [Día Internacional del Bundt Cake]

Me gustó tanto la tarta de calabaza con la que despedí octubre que me daba penica actualizar con una receta nueva. Vale, es mentira, mi única excusa es que el tiempo me come viva y no sé cómo hemos llegado ya a la mitad de noviembre. Pero hoy no quería faltar a la cita del Día Internacional del Bundt Cake o National Bundt Cake Day, que ya sabéis que cualquier excusa es buena para hornear. Estaba tentada de abrir ya el cajón navideño, como el año pasado, pero por ahora me contengo. Es que tenía esta receta de Bundt Cake marmolado de chocolate y cacahuete haciéndome ojitos, y claro, había que probarlo.

Marbled chocolate bundt cake

Pues sí, el tiempo vuela y se me acumulan las recetas. Porque yo sigo torturándome leyendo revistas, mirando libros, perdiéndome por la red y repasando mis favoritos, pines, y demás. Encima el estrés navideño empieza a presionarme el cerebelo y estoy en un modo de aturullamiento mental que me agobia un poco, la verdad. Tengo poco tiempo para cocinar y sacar fotos, pero es una necesidad vital incontrolable. Así que recetas tengo pendientes de sacar, pero solo me falta encontrar tiempo y ganas de actualizar el blog más a menudo. Ya sabéis el mal de trabajar con el ordenador; cuando terminas solo quieres tirarlo por la ventana. Lo último que apetece es seguir una o dos horas más tecleando delante de una pantalla.

Marbled chocolate bundt cake

Marbled chocolate bundt cake

La última semana ha sido rarísima, con el festivo de la Almudena el miércoles, el elfo de viaje todo el fin de semana, el genial encuentro entre amigos de Recetags que se organizó el sábado -espero dejar alguna reseña por aquí, fue genial!-, un montón de imprevistos buenos y malos... Y encima todo aderezado con un panorama de actualidad nacional e internacional del que mejor huir. Pero bueno! Siempre nos quedará la cocina como refugio. Mucho mejor si es en buena compañía, por supuesto :).

Marbled chocolate bundt cake

Este Bundt es un simple marmolado con el toque de la mantequilla de cacahuete en la masa clarita, al que he querido añadir un poco de harina de maíz amarilla para darle otra textura a la miga. Nada de glaseados ni coberturas, solo un poco de azúcar y cacao para que no esté totalmente desnudo. Pero un chocolate fundido con cacahuetes tostados por encima le iría de miedo, yo lo dejo caer.

Receta de Bundt Cake marmolado con chocolate y cacahuete
Inspiración: adaptada de Zucker, Zimt und Liebe
Ingredientes para un molde grande

- 175 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar
- 4 huevos L
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 45 ml de leche
- 220 g de harina de repostería
- 80 g de harina de maíz (no maizena, se puede usar trigo sarraceno o trigo normal)
- 2 pizcas gordas de sal fina
- 1/2 cucharadita de canela
- 2 cucharaditas de levadura química
- 2 cuharaditas de cacao puro en polvo
- 1 cucharada de leche
- 2 cucharadas de mantequilla de cacahuete natural
- 1 cucharada de leche

Precalentar el horno a 175ºC y preparar el molde de tipo Bundt. Engrasar bien con mantequilla y añadir harina tamizada, golpear para quitar el exceso y reservar.

Tamizar en un recipiente la harina de repostería con la harina de maíz, la sal, la canela y la levadura. En otro cuenco más grande, batir la mantequilla troceada un poco con una batidora de varillas. Añadir el azúcar y batir durante, al menos, 3 minutos, a velocidad media. Debe quedar esponjoso, con un color pálido y haber aumentado de volumen.

Echar los huevos unos a uno, batiendo un poco después de cada adición. Incorporar la leche y la mezcla de harina alternando en dos o tres tandas, batiendo ligeramente. Terminar de mezclar la masa con una espátula y dividir en dos partes.

Mezclar una de las masas con la cucharada de leche extra y el cacao en polvo tamizado; mezclar la otra con la restante cucharada de leche y la mantequilla de cacahuete. Llenar el molde alternando las masas al gusto, dibujando el marmolado como se prefiera.

Hay que procurar que todo el molde quede bien cubierto por las masas. Agitar un poco para repartirlas bien y hornear sobre una rejilla durante unos 55 minutos. Esperar 10 minutos fuera del horno antes de desmoldar sobre una rejilla. Dejar enfriar completamente antes de decorar con azúcar glasé y cacao.

Marbled chocolate bundt cake

Recetas de Bundt Cakes pasados:

- Gingerbread Bundt Cake
- Bundt Cake de avellana y naranja
- Bundt Cake de chocolate y naranja bajo en grasa
- Bundt Cake de limón ligero
- Bundt Cake de chocolate con calabaza
- Bundt Cake marmolado tres colores
- Bundt Cake de espelta y cacao

¡Feliz semana!
30 octubre, 2016

Tarta de calabaza al oporto con base multicereales


¿Sabéis otra cosa buena que tiene el otoño? Me reconcilia con el sol. Tantos meses huyendo de él, evitando salir a la calle en las horas en las que más caña da, maldiciendo que tarda tantísimo en irse a dormir, buscando sombras por la calle como desesperados... Pero ahora vuelvo a buscarlo. El gustico que da calentarse al sol una mañana fría de otoño o de invierno, sobre todo después de días de lluvia, es maravilloso. Me gustan las tormentas y disfruto los días de ventiscas y cielos grises, pero también son una maravilla los días soleaños de los meses fríos. Y una tarta de calabaza se disfruta igual escuchando la lluvia o admirando el brillo de luz del atardecer en las hojas de colores que caen sin cesar.

Pumpkin Pie

Aunque tengo que decir que no estoy del todo contenta con las excesivas temperaturas máximas de estos días, demasiado para mi gusto. Ayer tuve que sacar la tarta a la ventana a ver si entraba algo de fresco, porque entre la sesión de horno que me pegué y el calorcico que hacía, el mini apartamento había creado su microclima. Si hasta tuve que meter el pan en la nevera para la última fermentación porque se me iban a descontrolar los tiempos, con el planning de turnos que me había hecho tan estupendo para que entrara y saliera todo a punto! Menos mal que ya me conozco mis masas favoritas y sé cómo se comportan.



Estos días de entretiempo raro con cambios bruscos son curiosos a la hora de observar a la gente. Lo mismo sigues viendo shorts y sandalias que otros ya van con abrigos y guantes. Pero a veces hay cada inconsciente... sobre todo haciendo deporte. Salí a correr en manga corta y casi que eché de menos incluso algo más fresco, mientras me cruzaba hombretones con ¡chaqueta y pantalón largo! Algunos hasta gorro, qué angustia me daba verlos. O igual son de esa gente que piensa que por sudar mucho se adelgaza más -absurdez-, quién sabe. El caso es que creo que hemos sacado la ropa de invierno con demasiada alegría, y el tiempo nos trolea mucho en este país.

Pumpkin Pie

Pumpkin Pie

Bien, mañana es Halloween. Aunque he preparado varias recetas temáticas para Directo al Paladar y alguna otra cosilla, no tenía muchas ganas ni tiempo para volver por aquí con algo de brujas, fantasmas o monstruos. No vamos a hacer nada especial este año pero mi querida y adorada tarta de calabaza no podía faltar. La primera vez que hice una, allá por 2007, ya empecé a asociarla con la noche de brujas, y no me parece mala excusa para seguir esa "tradición". En realidad es un pastel ideal para preparar en cualquier momento del otoño, y por eso es tan típico en las mesas americanas cuando llega Acción de Gracias, dentro de un mes. No descarto repetir.

Pumpkin Pie

Ya tengo varias versiones de la Pumpkin Pie en el blog, y seguiré probando más. El año pasado salió muy rica fusionándola con una tarta de queso, pero esta vez he querido dejar todo el protagonismo a la estrella de la función, la calabaza. Que en realidad, más que pumpkin, es squash, y según los expertos sale más rica si se hace con la carne asada de esta variedad de curcubitácea. Yo estoy de acuerdo, pero es fundamental escurrirla MUY bien para concentrar al máximo el sabor. Es sencillo: se asa hasta que está muy blanda, se saca la pulpa, se tritura y se deja toda la noche sobre un paño de hilo fino encima de un colador.

Pumpkin Pie

En la base podéis usar la que más os guste, desde una masa quebrada hasta la típica flaky de las pies, que se elabora con mantequilla muuuuuy fría y trabajándola lo justo, así queda con un toque hojaldrado. Yo he querido darle ese toque rústico más sabroso mezclando harinas diferentes y ha salido tal y como yo quería. En cuanto al relleno: muuucha calabaza! Además poco azúcar, pero muchas especias para compensar. Y el toque de oporto, que ha dado un aroma delicioso y me temo que voy a usar mucho más a partir de ahora en todo tipo de postres. Me encanta.

Pumpkin Pie

Receta de tarta de calabaza al oporto con base multicereales
Inspiración: mis recetas y ganas de un sabor potene calabacil
Ingredientes para un molde de unos 22 cm

Para la masa:

- 50g de harina de repostería
- 50 g de harina blanca de espelta
- 50 g de harina de centeno
- 25 g de harina de garbanzos
- 25 g de harina de maíz
- 1/4 cucharadita de sal
- 1/4 cucharadita de canela molida
- 5 g de azúcar moreno
- 70 g de mantequilla muy fría
- 100 ml de agua muy fría (aproximadamente)
- avellana o almendra molida

Para el relleno:

- 450 g de puré de calabaza (comprado o asada casera, y escurrida)
- 3 huevos L
- 100 g de azúcar moreno o panela (yo al final he pueso 85)
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de jengibre molido
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
- 1/4 cucharadita de clavo
- 1/4 cucharadita de cardamomo
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/2 cuchatadita de sal
- 1 yogur natural (125 g)
- 1-2 cucharadas de oporto

Preparar la masa con cierta antelación, para no ir con agobios. Colocar todas las harinas, menos la avellana, con la sal, al canela y el azúcar en un recipiente y mezclar bien. Añadir la mantequilla cortada en cubitos pequeños y trabajar con las manos, estrujando bien, hasta que quede una textura de migas. Añadir agua fría poco a poco para conseguir una masa más o menos homogénea, no muy pegajosa. Lo más sencillo es usar una picadora o procesador de alimentos, la masa sale sola y no hay riesgo de calentarla demasiado.  Envolver en plástico y film y dejar como mínimo 1 hora en la nevera.

Engrasar un molde rizado redondo o de tipo pie. Sacar la masa, estirar sobre una superficie ligeramente enharinada con el rodillo y cubrir el molde. Llevar a la nevera. mientras hacemos el relleno y precalentar el horno a 180ºC.

Disponer en un recipiente los huevos con el azúcar o panela y batir bien. Añadir la calabaza, batir un poco y agregar las especias, la sal y el yogur. Batir bien con la batidora de varillas a velocidad baja, hasta tener una masa homogénea. Incorporar el oporto y mezclar con las varillas.

Sacar la masa y espolvorear por encima avellana o almendra molida. Llevar con la masa de calabaza, igualando bien la superficie. Llevar al horno, sobre una rejilla en la parte baja, y hornear durante unos 45-50 minutos. Vigilar bien que no se queme; bajar la temperatura a 170ºC si se dora demasiado rápido. Pinchar con un palillo, pero no en el centro, para comprobar que sale limpio. Dejar enfriar completamente antes de servir. Mejora de un día para otro.

Pumpkin Pie

Mil gracias a todos los que me habéis dejado vuestras experiencias con el mercado inmobiliario. La cosa sigue poco a poco, con días peores y mejores porque hay cosas muy frustrantes y terminas desanimándote, pero sobre todo queremos tenerlo clarísimo. Que necesitamos movernos lo sabemos, dónde y cómo ya es otra historia. Afortunadamente contamos con apoyo familiar y nos están ayudando mucho, solo con tener otras opiniones constructivas ya es mucho. Y vuestros ánimos también ayudan! Gracias otra vez :).

¿Os gusta la tarta de calabaza? ¿Habéis caído en las garras de Halloween, o mejor os reserváis para huesos de santo, buñuelos y panellets? Sea como sea, ¡pasadlo bien! Espero que el cambio de hora no os haya afectado demasiado ;).
23 octubre, 2016

Roscos de canela y limón [fritos o al horno]

La lavadora termina su último centrifugado -o se prepara para despegar, no lo tengo claro-, el elfo remolonea en el sofá -ya con la manta por encima- y del horno sale un aroma a bizcocho que ya hace soñar con la merienda. Llueve. Nos hemos puesto al día con las series pendientes. El hámster sale a curiosear y descubre un trocito de nuez que le hemos dejado en el tejado de su casita. Me gustan las tardes de domingo de otoño en casa. Son ideales para hornear o tomar un té calentito con algo dulce lleno de especias, como estos roscos de canela y limón.

Roscos de canela

Están siendo unas semanas algo... extrañas. Un poco agobiantes, la verdad. Y es que necesitamos cambiarnos de vivienda ya definitivamente. Nuestro pequeño apartamento de alquiler está más que bien, pero es muy chiquitín y ya va siendo hora de dar un paso adelante. A lo tonto son ya unos cuantos años conviviendo aquí en Madrid, ya he cumplido 30 años y siento un extraño desasosiego interior desde hace tiempo. Necesito un cambio hacia delante, es extraño de explicar.

Roscos de canela

El caso es que llevamos desde final del verano mirando anuncios y visitando pisos sin parar, y es muy frustrante. Si nos sobrara el dinero no habría problema -JA-, pero claro, hay que dejar de soñar con la casa maravillosa que uno se imagina. Hay que tener los pies en el suelo y saber qué es lo que interesa de verdad, pensar en el futuro y verse viviendo allí de verdad. Y poner las cosas en la balanza: precio, situación, comunicaciones, extras... ¡pero no es nada fácil! Y menos tal y como está el mercado en Madrid, porque menudos precios, incluso en segunda mano a reformar... estamos locos. Mis conocimientos en economía son casi nulos, pero miedo me da lo que pueda pasar en los próximos años. ¡En fin, en esas estamos!

Así que apenas tengo tiempo libre porque también he vuelto a clases de alemán, y estoy durmiendo fatal porque tengo un catarro que no se me termina de quitar. Pero el otoño me pone de buen humor, aunque sea en modo nostálgico, siempre en positivo. Salgo a correr con más ganas -mi alivio mental- y enciendo el horno con alegría. Estos roscos son una adaptación de una receta de Betty Bossi, sencillos y ricos, y quedan muy bien tanto fritos como horneados. Ese rebozado de azúcar y canela final es opcional pero... creo que totalmente recomendable, al menos por una vez.

Roscos de canela


Roscos de canela y limón
Inspiración: Betty Bossi
Ingredientes para unas 15- 20 unidades

- 55 g de mantequilla sin sal o variante vegana/sin lactosa, a temperatura ambiente
- 50 g de azúcar
- 1 pizca de sal
- 2 huevos L
- 5 ml de zumo de limón
- ralladura de limón
- 1/4 cucharadita de canela
- 200 g de harina de repostería
- 50 g de harina blanca de espelta (o usar más harina común)
- la punta de un cuchillo de bicarbonato sódico
- aceite de oliva o girasol para freír (opcional)
- 4 cucharadas de azúcar moreno o panela
- 1 y 1/2 cucharaditas de canela
- mantequilla o leche

Cortar la mantequilla en cubitos y batir con batidora de varillas para dejarla cremosa. Añadir el azúcar y la sal, y batir hasta incorporar. Añadir los huevos, batiendo bien, y el limón. Procurar no agregar parte blanca de la ralladura de la piel.

Incorporar la canela, la harina y el bicarbonato, y mezclar hasta tener una masa homogénea. Envolver en plástico film y dejar enfriar en la nevera 30 minutos como mínimo. Precalentar el horno a 180ºC o ir preparando un cazo amplio con abundante aceite. Mezclar también en un cuenco el azúcar y la canela del rebozado.

Sacar la masa, estirar sobre papel sulfurizado o una superficie ligeramente enharinada y dejar un grosor de unos 4 mm. Sacar los roscos con un cortador tipo dónut, o con un par de vasos o aros de emplatar. Continuar hasta terminar con la masa (yo además saco los agujeros y los horneo también).

Freír por tandas a unos 170-175ºC, hasta que se doren por ambos lados, dejando reposar sobre papel de cocina. O, como es el caso de los roscos de las fotos, hornear en una bandeja durante 12-15 minutos. Si los hemos horneado, pintar todavía calientes con mantequilla fundida o leche. En ambos casos, rebozar con el azúcar y la canela.

Roscos de canela

Ya os iré contando avances -espero que los haya- en el asunto búsqueda de vivienda. Al menos estamos entretenidos, sobre todo cuando toca ver los pisos con los actuales inquilinos todavía viviendo dentro -no me gusta nada, qué incómodo!-.

¡Feliz final de domingo e inicio de semana!
16 octubre, 2016

Bürli, panecillos suizos. Receta para el Día Mundial del Pan

¡Feliz Día Mundial del Pan!

Un año más vuelvo puntual a mi cita con todos los amantes de la panadería para celebrar nuestra pasión por el buen pan. Yo no podría vivir sin pan, lo siento pero me niego a renunciar a él. Al pan bueno, de calidad, elaborado con buenos ingredientes y siguiendo la tradición de los maestros panaderos de verdad. Un oficio que me parece tremendamente sacrificado y que admiro muchísimo, hoy es un día para homenajearles a ellos también. Este año además vuelvo a mi querida suiza con uno de mis panes favoritos del pequeño país, Bürli, unos panecillos muy populares.

Bürli - Swiss bread

Si me seguís desde hace tiempo sabréis que empecé a indagar en esto del mundo del pan casero en los inicios de este blog, justo el primer año que Zorra lanzó su iniciativa de celebrar el World Bread Day. Poco a poco me fui dejando atrapar por todo lo que rodea al proceso de elaborar pan en casa, y cuando me mudé a Madrid preparé mi primera masa madre de forma seria. Y la muy campeona sigue conmigo, casi seis años después, aguantando en la nevera largos periodos de inactividad para volver a regalarme panes maravillosos cuando la despierto.

Bürli - Swiss bread

Me queda mucho por aprender y me encantaría poder dedicar tiempo en serio a todos los secretos del pan artesano, de la masa madre, de porcentajes, técnicas de amasado y fermentaciones, pero por el momento estoy muy contenta con los resultados de andar por casa que consigo. Tengo mis recetas fetiche infalibles que nunca me fallan, y de vez en cuando me animo con recetas nuevas. No siempre es obligatorio usar masa madre, me gusta probar recetas solo con levadura para animar a más gente a probarlas, y esta es una de ellas.

Bürli - Swiss bread

Es probable que mi amor por el pan venga del lado suizo de la familia. Cuando yo era pequeña esto del pan de calidad no era todavía una tendencia en España, y por desgracia el pan de verdad apenas era apreciado por la gente. Todavía queda mucho camino por recorrer en cuanto a desterrarlos panes de fábrica que parecen de plástico o de cartón, pero afortunadamente cada vez surgen más emprendedores que apuestan por pan-pan, y más público que sabe disfrutarlo. A mí me fascinaba ir a Suiza y encontrarme panes tan maravillosos incluso en el supermercado del pueblo, con formas y sabores tan diferentes a lo que yo estaba acostumbrada.

Bürli - Swiss bread

Años más tarde empecé a investigar sobre los tipos de pan que hay en Alemania, Austria y Suiza, y descubrí que mi otra patria tiene un patrimonio cultural del pan impresionante, para ser un país tan pequeño. Por supuesto que se encunetran panes muy similares en centroeuropa, con algunas características comunes, pero hay muchas regiones que guardan su variedad especial. El Zopf, la trenza ligeramente dulce típica de los desayunos de los domingos, sigue siendo de mis favoritos, pero hay otro pan que me gusta mucho desde cría y que va más a la rama rústica de los panes.

Bürli - Swiss bread

No sabía que era una variedad específica pero sí me di cuenta de que era un pan muy típico para acompañar las salchichas de los festivales y barbacoas de verano. Los Bürli son unos panes en tamaño de panecillos grandes que se hornean por parejas, junticos para que se unan en el horneado, y luego se separan una vez fríos. Deben tener una corteza oscura, crujiente y craquelada, con una miga tierna y fresca, rústica pero sin ser densa. La textura de estos panes y su sabor los tenía grabados en mi memoria, y volvieron a renacer este verano cuando me lancé a comprarlos en una panadería. Me comí uno entero, solo, en el momento.

Bürli - Swiss bread

Así que he aprovechado este Día Mundial del Pan para probar una versión casera. Recopilando diferentes recetas que he visto por la red al final he conseguido lo que tanto ansiaba, mi receta de Bürli caseros sin complicaciones, muy similares a los panes de mi memoria. El miércoles pasado, mientras llovía y el elfo estaba fuera jugando a Magic, se hizo el milagro en casa y volví a disfrutar muchísimo horneando pan. Y devorándolo después, por supuesto.

Bürli - Swiss bread

Receta de Bürli, panecillos suizos
Inspiración: mi amor por el pan y Suiza, receta ideada por mí a partir de otras de la red
Ingredientes para 6 unidades (3 parejas)

* Prefermento:
- 120 g de agua
- 2 g de levadura fresca de panadería
- 160 g de Ruchmehl (harina "rústica", sustituir por harina tipo candeal)

* Masa final:
- 220 g de agua
- 9 g de sal
- 6 g de levadura fresca de panadería
- 200 g de harina de fuerza
- 150 g de Ruchmehl (o harina candeal)
- todo el prefermento

El día antes mezclar todos los ingredientes del prefermento hasta obtener una masa homogénea pegajosa. Dejar a temperatura ambiente, tapado, durante 2 horas. Llevar a la nevera y dejar reposar como mínimo 10 horas, mejor 12.

Sacar de la nevera y dejar que se atempere un poco. Mezclar con 100 g de agua para aligerar el prefermento y combinar el resto de ingredientes en un recipiente mediano. Añadir el prefermento y mezclar. Tapar y esperar 30 minutos.

Amasar hasta tener una masa homogénea, lisa y elástica, húmeda. Se puede hacer también con amasdos cortos estilo Dan Lepard, o todo de corrido. Dejar en un recipiente ligeramente engrasado, tapar y esperar a que doble su tamaño. Pasada la primera media hora, hacer unos pliegues estilo amasado francés.

Dividir la masa en 6 porciones del mismo tamaño (recomiendo pesarla entera y calcular el peso de cada unidad). Formar pequeñas bolas y colocarlas por parejas juntitas en una bandeja cubierta con papel de hornear. Sí, mi papel está ya en las últimas, es que lo reaprovecho todo lo posible :P. No sobrevivió a ese horneado, tranquilos.

Espolvorear un poco de harina, tapar con un paño limpio y dejar que doblen su tamaño. Cuidado que suelen tardar poco. Mientras precalentar el horno a 230ºC, con una bandeja de metal en la parte inferior.

Hornear echando agua fría en la bandeja para crear vapor. Bajar la temperatura a 200ºC cuando pasen 20 minutos. Continuar el horneado hasta cumplir unos 50-60 minutos. Los panes tienen que estár oscuritos por fuera y sonar huecos en la base. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Bürli - Swiss bread
Es típico comerse los Bürli a pellizcos, un poco a lo bruto, como decía antes acompañando una barbacoa o algo así. Pero abiertos con cuchillo para preparar bocadillos también son deliciosos. Están más ricos el mismo día, porque la corteza ofrecerá todo su crujir, pero aguantan bien hasta el día siguiente. Además se pueden congelar envueltos en plástico film cuando se hayan enfriado.

¿Vosotros habéis horneado algo especial hoy? ¿Habéis cogido ideas para darle caña a las harinas este otoño? Animáos con el pan casero o apostad por panes de calidad, seguro que en vuestra ciudad o pueblo hay panaderías y hornos que merecen la pena :).

¡Aquí tenéis todos los panes publicados en el blog!

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