16 marzo, 2019

Biscotti de avellanas y naranja confitada o la galleta infalible


Mis padres están en Suiza -bueno, creo que justo ahora mismo estarán en Alemania en casa de unos amigos-, donde hace frío, llueve y, en algunas zonas, incluso ha nevado estos días. Me dan mucha envidia por varias razones, aunque la principal es la nostalgia. ¿Nostálgica, yo? ¡Inaudito! Escribir a rienda suelta es una gran terapia, así que hago una pausa en mi lista de mil tareas para rescatar estos biscotti de avellanas y naranja confitada. Y porque las galletas también curan. A su manera.

Suiza siempre me trae nostalgia porque me lleva a grandísimos recuerdos de la infancia, porque es un país precioso -al que tengo idealizado, lo sé-, y porque allí sigue parte de mi familia. Mi abuelastra es la única abuela que me queda y me da mucha pena pensar en que apenas me queda tiempo para verla; se encuentra bien pero la mujer está muy mayor, y la vida es la que es. Y si algo tengo cada vez más claro es que se pasa volando y tiene la manía de sorprender sin que te lo esperes, para bien o para mal.


Con lo tarde que cae la Semana Santa este año llevo ya tiempo sin pasar tampoco por Murcia, y eso se va notando. Aquí ya ha llegado la primavera adelantada y no estaba preparada para despedirme del invierno, sobre todo porque ha sido absurdamente corto y cálido. ¡No me ha dado tiempo a ponerme mis botas más calentitas! ¡Hay jerséis de los gordos que se han quedado en el armario! El nórdico gordo está muriéndose de risa y los pijamas calentitos-confortables solo me han dado muchísimo calor las pocas noches que me he atrevido a llevarlos.


No tengo ningunas ganas de verano pero admito que la primavera sí es agradable. Al salir a correr hoy ya se notan los brotes verdes y las florecitas por los campos, parques y jardines, a pesar de que apenas ha llovido. Ese despertar de la naturaleza me anima a activar el "modo Pascua", y tengo ganas de pintar huevos y llenar la casa de conejitos, pollitos y preparar dulces para la época.

Ya veremos si me da tiempo; aún faltan muchos días para la Semana Santa y habrá que organizarse. Por el momento, os dejo mi última combinación ganadora en materia biscottil, cambiando mis queridas almendras por las también deliciosas avellanas, combinadas con trocitos de naranja confitada. Si sois muy chocolateros, un baño de chocolate negro les iría también de perlas.


Biscotti de avellanas y naranja confitada
Inspiración: mejunje de muchas recetas previas de estas galletas
Ingredientes para unas 30 unidades

- 2 huevos y 1 yema de gallinas felices
- 180 g de azúcar
- 5 ml de esencia de vainilla
- ralladura de 1/2 naranja
- 30 g de mantequilla atemperada sin sal
- 1 buena pizca de sal
- 280 g de harina de repostería
- 1 y 1/2 cucharaditas de levadura química
- 200 g de avellanas
-  80 g de naranja confitada picada

Precalentar el horno a 200º C y preparar una bandeja o fuente con papel sulfurizado.

Batir los huevos y la yema con el azúcar durante unos 3-5 minutos, hasta que esté muy espeso. Añadir la vainilla y la ralladura, y batir un poco más. Incorporar la mantequilla, batir un poco y echar todos los demás ingredientes, salvo los dos últimos.

Incorporar finalmente las avellanas, crudas y partidas un poco a cuchillo, y la naranja confitada. La proporción puede ser variable al gusto. Mezclar bien para repartirlos de forma homogénea.

Dividir en dos rectángulos o formar uno más largo en la bandeja, dejando un grosor de un dedo. Hornear durante 20-25 minutos, bajando la temperatura a 180ºC una vez pasados los primeros dos minutos. Esperar un poco fuera del horno y trasladar con cuidado a una rejilla.

Cuando no quemen, cortar los biscotti con un buen cuchillo de sierra sacando unidades de forma paralela, poniendo la hoja ligeramente en diagonal. Distribuir los biscotti boca arriba en la bandeja fría y volver a hornear unos 10-12 minutos.

Dar la vuelta con cuidado a cada unidad, bajar la temperatura a 160ºC y hornear unos pocos minutos más, hasta que estén dorados. Dejar enfriar por completo en una rejilla.


¿Hay ganas de Semana Santa? ¿Ya estáis inaugurando la temporada de torrijas y monas?

5 comentarios:

  1. deliciosas galletas :). Si quieres un invierno de verdad y no puedes ir hasta Suiza, haz una paradita en mi tierra mque estamos a muy pocos grados con agua a tutiplén y con ropa hasta el tuétano. :) te encantaría! hoy hago comentario express un besazo guapetona

    ResponderEliminar
  2. Las galletas también son una terapia a su manera, además de escribir y contar... me encantan los biscotti, los he hecho varias veces pero nunca los he publicado, no sé a que espero. Mi receta terapéutica han sido siempre los bollos suizos, vinculados a mi madre, que los adoraba.

    ResponderEliminar
  3. Que ricos se ven.

    Saludos:

    Olguis.

    ResponderEliminar
  4. Ñam ñam, qué vicio. Yo ya he desayunado hoy una torrija y mañana me espera otra, con un poquito de mermelada de naranja diluida por encima ¡yupii!jajaj

    ResponderEliminar
  5. This is a great article. Thank you for the post! :)

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...