10 junio, 2016

Viajando: Viena II - Devorando la ciudad

Viena - Tarta de chocolate

Espero que sepáis disculpar el retraso en publicar esta entrada, y la falta de actualizaciones en general. Estoy pasando una racha algo complicada en la que, de nuevo, se me han juntado mil cosas, y el calor que al final ha venido de golpe me está sentando fatal. Pero bueno, en una semana espero estar más calmada y a ver si las pobres recetas que llevan esperando una eternidad pueden ver finalmente la luz. Y como necesio evadirme un poco, qué mejor que volver a Viena un mes después para recordar la parte gastronómica de la escapada.

Viena - Nordsee fast food

Tengo que señalar algunas cosas. Primero, nuestro viaje tenía un presupuesto muy ajustado y ya sabéis que la parte alimenticia cuando uno ejerce de turista se nos puede ir de las manos. Así que fuimos por lo práctico y barato. Segundo, la cocina austriaca más tradicional no la olimos, salvo en cuestión de tartas. Esos platos que tanto le gustan a mi padre, con sus carnazas, sus salsas, sus patatas, sus guisotes, sus Semmelknödel y demás, me los guardo para recrearlos en invierno en casa porque al elfo sí le gustarán. Tampoco cayó al final ningún Wienerschnitzel, porque o los sirven en sitios excesivamente turísticos o son restaurantes más tradicionales que se suben de precio. Tercero: sí, ha habido muchas Kuchen, Torten y Strudels. Aquí hay una pequeña muestra.

Viena - Demel

A nadie le extraña ya encontrarse las mismas franquicias multinacionales cuando viaja por ciudades turísticas, y más en capitales de la talla de Viena. Así que por el centro podéis esperar las típicas cadenas de fastfood que solucionan tanto la vida a los viajes de estudiantes. Pero si tenéis que pillar algo rápido, a precio aceptable, y más si vamos con niños, la franquicia Nordsee no es mala opción del todo. Tiene cosas rápidas para tomar en el momento y luego una opción de platos calientes para pedir y tomar en el local, con la característica de que todo son productos del mar. Y hay platos veganos, como la hamburguesa Portobello con pesto de nueces que calmó mi hambriento estómago a nuestra llegada. Nos moríamos de hambre, era tarde y había mucha gente en todas partes: fue nuestra salvación en aquel momento.

Viena - Gelato

Otra cosa que me llamó la atención, ¡hay muchas heladerías! Y además de buena calidad y muchas a buen precio. Las hay incluso ecológicas y veganas, y la mayoría incluyen muchos sabores aptos para intolerantes y alérgicos. Nosotros tomamos más de un helado; por ejemplo los de la foto son de Paolo Bortolotti, que tiene un buen local en una de las calles imprescindibles para hacer compras, Mariahilferstraße. Empezó de repente a llover mucho, nos refugiamos dentro y calmé mi antojazo de helado con esa copa de tres sabores sin lactosa que no llegó a costarme ni 4€.

 Viena -

El día que fuismos al Prater y dimos un largo paseo hasta el estadio de fútbol el tiempo estuvo revuelto. Al terminar nuestro particular tour - tenían puertas abiertas y nos colamos como quien no quiere la cosa para sacar fotos del campo - empezó a llover, teníamos hambre y estábamos cansados. Menos mal que siempre hay un centro comercial junto a las instalaciones deportivas y pudimos pillar algo rápido para almorzar, en una de esas típicas cafeterías que tienen mil sándwiches, bocadillos y ensaladas listas para tomar. Me apetecía algo calentito y me dejé seducir por una crema de verduras llena de ingredientes y nada de lácteos, que os juro que me supo a gloria. Me encantó el detalle de qu te la den con una buena rebanada de pan de centeno, y es que... ay los panes centroeuropeos. El día que volvimos metí varios en la maleta de camino al aeropuerto, obviamente :P.

Viena - Ristorante Danieli

Viena - Ristorante Danieli

 Viena - Ristorante Danieli

Nos dimos un pequeño capricho aquella noche cuando empezó a llover en serio, ya que teníamos una invitación de parte de mi madre a un restaurante un poco más de verdad. Para no complicarnos la cabeza buscando algo que tuviera opciones para el elfo y para mí - sobre todo para mí, que soy la especialita -, entramos a un italiano que hay en la calle donde nos alojábamos: Danieli. El elfo llevaba tiempo arrastrando antojo de pizza, así que entramos. Y fue toda una sorpresa, porque si bien en la teraza solía haber turistas, dentro el local es más grande, estilo Osteria, muy agradable, y estaba lleno de vieneses de todo tipo.

 Viena - Ristorante Danieli

Viena - Ristorante Danieli

Viena - Ristorante Danieli

La carta además era mucho mejor de lo que esperaba, con mucho más que solo pizza y pasta, y yo disfruté muchísimo de mis sardinas con alcachofas frescas y vinagreta de tomate y alcaparras al limón. Los postres de este ristorante también son dignos de dejarse un hueco, deliciosos, y además acabo de comprobar que cambian con frecuencia la carta según la temporada de productos.


Viena -

Viena - Ensalada

Por el centro, muy cerca de Danieli, hay otro sitio perfecto para almorzar, desayunar o merendar en plan informal y rápido. De esos sitios que tienen platos para todos los gustos, equilibrados y con precios que no asustan, sin grandes pretensiones: Café Coffee Day. Es estilo cafetería joven y con carta de platos sencillos estilo bocadillos, hamburguesas, sopas, pasta o ensaladas. Mi elección fue una ensalada con pollo, aguacate y trozos crujientes de pan rústico muy apañada. Ah, y buen café. Nos vimo perfecto al salir del Museo Albetina, que está a dos pasos de allí, y cuya cafetería no solo se disparaba de precio sino que estaba a tope de gente.

Viena - Naschmarkt

Viena - Naschmarkt

Viena - Naschmarkt

Viena - Naschmarkt

Un sitio imprescindible que nadie se puede perder en Viena, sobre todo si nos gusta la gastronomía, es el Naschmarkt. Una calle larga en la que se reparten unos 120 puestos de comida y productos de muchas partes del mundo, con una gran oferta de verduras, frutas, frutos secos, especias, quesos, dulces, productos asiáticos y exóticos, ecológicos, etc., y una buena selección de puestos y restaurantes para comer. En el Naschmarkt hay una interesante oferta culinaria para los amantes de sabores del mundo, algunos en puestos muy de calle para pedir y llevar en el momento, otros con locales más completos que incluyen mesas a cubierto.

Viena - Neni

Viena - Neni

Viena - Neni

Viena - Neni

Es cierto que es muy turístico y también muy popular entre los vieneses, así que mejor evitar los fines de semana, y casi mejor ir por la mañana. Nosotros entramos a comer a uno que parecía popular y muy mono, y resultó ser genial: Neni, con especialidades israelíes y orientales. Pedimos un variado de platos de-li-ci-o-sos: pan pita, hummus, kebab con verduras asadas, babaganoush y ensalada marroquí de alcachofas con harissa. Muy, muy recomendable.

Viena -

Viena - Demel

Viena - Apfelstrudel

Y dejo para el final las tartas. Es imposible no dejarse seducir por los escaparates de las muchísimas cafeterías y pastelerías que hay por toda Viena. La Sacher-Torte del Hotel Sacher es la original y más famosa, pero hay una oferta enorme por toda la ciudad que merece la pena descubrir. Desde los cafés más tradicionales que conservan su punto añejo hasta propuestas más jóvenes, alternativas o chic. De las más conocidas, Demel me gustó, aunque suele tener mucha gente dentro pero el servicio es eficiente y la oferta de tartas y dulces amplísima. Además se puede ver el obrador una vez dentro y tienen sucursal en el aeropuerto para caprichos de última hora.

Viena -


Viena -

Yo me dejé seducir por otra especialidad que adoro, el Apfelstrudel, que en el Café Museum es espectacular y sirven con su decadente salsa de vainilla bien calentito. También es bueno el de Demel, más delicado, y en todas partes hay muchas opciones con frutas. El elfo siempre se deja llevar por el chocolate, y os aseguro que no solo de la Sacher vive el hombre. De hecho, mucha gente critica que la Sacher verdadera es algo seca o mazacote, aunque creo que depende del día que te toque, porque la que yo he probado sí estaba deliciosa. En las Oberlaa hay una buena variedad de tartas y dulces, con muchas opciones incluso libres de alérgenos. Y es que se agradece muchísimo que en casi todos los sitios de comida y bebida se incluya información detallada de todos los ingredientes, señalando qué es apto para celíacos, veganos, alérgicos al huevo o intolerantes a la lactosa, entre otros. Nos queda mucho por aprender en España en este sentido.

Viena -

Ah, me quedaba hacer una referencia a los cafés, que en Viena son un asunto muy serio. En la capital austriaca lo de tomar café puede ser tan complejo, o más, que en Italia, pues tienen muchísimas variedades y formas de tomar el café, con sus propios nombres que nada tienen que ver con los suizos o alemanes. Lo malo es que aquí sí se suelen disparar los precios, pero los más cafeteros no deben perderse algunas de las especialidades.

Viena -

Será mejor que concluya aquí esta última visita a Viena, creo que he dejado una buena muestra de lo que nuestros estómagos pudieron probar en estos intensos días. Lo mejor es dejarse sorprender un poco y dejarse llevar, vigilando que no nos acribillen con los lugares atrapa-turistas y buscando donde van los locales a por sus almuerzos, meriendas y desayunos. Luego se puede quemar todo sin problemas si uno se anima a ir a todas partes andando, en eso no hay problema ;).

¡Buen fin de semana!

23 comentarios:

  1. Pues yo creo que hubiéramos hecho como vosotros, no apuntar muy alto y más en una ciudad como ésta. Desde luego todo lo que pedísteis me parece de lo más apetecible, pero me voy a quedar con dos cosas, el tema de los cafés, que no hago más que comprobar que es para hacerse una ruta :), y que como casi siempre pasa, hay que ir donde van los locales, es garante de calidad y de empaparse uno de cultura gastronómica. Excelente reportaje y fotos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo creo que seríamos buenos compañeros de viaje en el tema gastronómico, siempre disfruto mucho con tus publicaciones de escapadas, viajes y paseos por Madrid y alrededores :). Eso sí, las cafeterías de Viena conviene estudiárselas un poco antes de ir, aunque ya digo que te las encuentras por cada esquina, jajaja.

      Eliminar
  2. Impresionante entrada! Me ha súper mega ultra encantado!!!! H llegado a la parte final de postres babeando ayyy.Es un destino que tengo pendiente así que me guardo esta entrada como oro en paño :) oye la tarta roja es de fresas o frambuesas?tiene una pinta...que envidia me has dado.Un abrazo guapetona (algún día publicare mi viaje a Londres de hace año y medio jajajja)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son frambuesas con una base de frutos secos y creo que un toque de coco que no lleva nada, nada, nada de lácteos! Brutal, me encantó :D.

      Me alegro de que te haya gustado! Yo tengo muchas ganas de volver a Londres, así que no me importaría nada hacerlo desde tu blog ;)

      Eliminar
  3. Qué estupendo viaje Liliana. Se ve que lo aprovechaste un montón ^^
    A mí me encanta viajar, así que te agradezco mucho que compartas estas fotos con nosotr@s, porque me hace estar un poco más cerca de Viena, (donde me gustaría ir algún día, es uno de mi sitios pendientes).
    Un besazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que disfrutes con estas entradas! Las hago sobre todo por mí, para revivir esos buenos momentos y tener buenos recuerdos de estos viajes, pero si encima puedo compartirlos con más gente a la que le gusta viajar, mucho mejor :).
      Seguro que te encantará Viena cuando vayas!

      Eliminar
  4. Impresionante entrada! Me ha súper mega ultra encantado!!!! H llegado a la parte final de postres babeando ayyy.Es un destino que tengo pendiente así que me guardo esta entrada como oro en paño :) oye la tarta roja es de fresas o frambuesas?tiene una pinta...que envidia me has dado.Un abrazo guapetona (algún día publicare mi viaje a Londres de hace año y medio jajajja)

    ResponderEliminar
  5. Estoy de acuerdo contigo y con Carlos, vuestro plan me ha gustado mucho, la verdad es que nos demuestras mucha variedad, y si, caminando se queman calorías y se más la ciudad. Ahora lo que más me gustan son todas esas ricas tartas, sobre todo con chocolate, mmmm! Qué ganas de darle un bocado a una! 😉
    Besos querida Liliana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Contigo también me encantaría hacer un buen viaje gastronómico! :D Muchas gracias Caty ^_^
      En Viena necesitarías por lo menos un mes entero alimentándote solo a base de tartas y pasteles para probar todo el chocolate que tienen sus pastelerías, jajaja.

      Eliminar
  6. Respuestas
    1. Sabía que apreciarías esta entrada :D

      Eliminar
  7. Me ha encantado la entrada. Lo de los cafés da para escribir una guía de cada ciudad.
    Me han gustado mucho las fotos del mercado :)
    besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Aisha! Ay, yo sería feliz escribiendo y catando sobre cafés del mundo, aunque sea intolerante a la lacosa, jajaja.

      Eliminar
  8. pues habéis comido de lujo. mira, para no gustarme mucho las alcachofas ese plato de sardinas me hizo soñar y bueno, sabrás que la ensalada de pollo y aguacate no me dejó indiferente jejeje
    gracias por compartir con nosotros tus experiencias gastronómicas, tenemos a mano una guía para cuando visitemos esos lugares ;)
    espero que el calor no nos machaque tanto este año, en Mallorca llevamos unos días nublados y no sé qué es peor, porque hace bochorno, pero bueno, al menos no nos achicharra el sol
    un beso grande, mi niña!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que te hubiera encantado ese plato de sardinas! Con el aguacate me acordé mucho de ti, que lo sepas ;).
      Ay ay, no sé nunca qué es peor, si solazo abrasador o nublado y bochornazo, el calor húmedo es horrible, sobre todo para dormir. Al menos tenemos muchas ideas de ensaladas otro año más! :D

      Eliminar
  9. Hola Liliana.
    Qué maravilla de post!!! Me has puesto los dientes largos con tanta maravilla gastronómica, no sabría con qué quedarme porque todo tiene una pinta increíble. Ojala algún día pueda ir a Austria y probar alguno de esos platos, y visitar ese maravilloso país.
    Un beso muy grande guapa. Feliz semana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que podrás ir pronto, nuestra escapada nos pilló por sorpresa casi de una semana para otra! La vida menos mal que tiene estas sorpresas tan agradables, y ricas :D. Gracias Maca!

      Eliminar
  10. un reportaje estupendo¡¡¡
    besos crisylaura

    ResponderEliminar
  11. Nunca fui a Viena y la verdad es que tampoco se me acaba de antojar..bueno, acababa..porque creo que me la has hecho ver con otros ojos :)
    Los viajes con poco presupuesto muchas veces son los mejores, te permiten descubrir cosas que de otro modo pasarías por alto, no crees? :)
    Cuidate mucho y tranquila por tu actividad...todos vamos apurados de vez en cuando...yo casi siempre ;)
    Besos muy grandes, preciosa!!
    Encontraste las peretas? ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que creo que Viena tiene una fama de muy clasicota y tal, y es totalmente cierto claro, pero por otro lado me ha sorprendido esta vez por el lavado de cada que le han dado, se ha modernizado mucho. Convive muy bien el lado antiguo, palaciego e imperial, con una vida más urbana, contemporánea y joven, muy multicultural. Realmente tiene mucho que ofrecer al viajero :).

      Eliminar
  12. Nunca he estado en Viena, pero tengo muchas ganas y más ahora viendo esas pedazo tartas.
    Un saludo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las tartas son una tentación muuuuuy grande, no solo París es destino ideal para golosos :D

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...