27 febrero, 2013

Lentejas de Puy con berenjena asada

Amanece gris en Madrid...
El invierno se resiste a dejarnos, y yo por el momento no me quejo, aunque los que seáis del norte seguramente no estés muy de acuerdo conmigo. Es verdad que apetece ya la primavera, pero no puedo evitar acordarme del calor infernal del verano y lo agustito que se está con varias capas de ropa encima y con un plato humeante de comida reconfortante delante.

Si me acuerdo del verano y sus temperaturas mortíferas es debido a que este fin de semana he tenido a mis padres de visita. Han aprovechado la Copa de España de fútbol sala para pasarse a verme y traerme cositas (entre ellas, varios kilos de tomates y naranjas deliciosísimas). La competición en cuestión se ha celebrado en Alcalá de Henares, así que se han alojado en el mismo hotel en el que hicimos escala el verano pasado cuando regresamos de Oporto. Aquella semana el país ardía con una de las peores olas de calor que recuerdo, mientras que estos días hace muchísimo frío. Así que mis padres han vivido Alcalá con unos 35ºC de diferencia entre las dos ocasiones :P.

Lentils with roasted eggplant

Este fin de semana viene el primo "pequeño" del elfo desde Holanda con su novia japonesa, así que me toca llevarles a ver el Museo del Prado, por petición expresa de la chica. Yo encantadísima, faltaría más, que además hace meses que no recorro sus salas y ya lo echo de menos :). Y para la próxima semana vendrá a pasar el fin de semana una de mis mejores amigas, así que ando liada planeando cada visita y adelantando tareas pendientes para poder aprovechar al máximo el tiempo que estarán con nosotros. Me gusta mucho ejercer de guía-anfitriona en la que ya es mi ciudad de adopción :).

Y mientras tanto, os dejo con una receta bien sana, sencilla y muy rica. Realmente no tiene ningún misterio y se puede modificar al gusto según lo que se tenga por la despensa, que es lo que yo hice al ver la receta en el genial libro de Ottolenghi. El toque especial lo aporta el puré de berenjena asada, dulzón, y el constraste con la ligera acidez de los tomatitos salteados

Lentejas con berenjena asada
Receta adaptada de Plenty
Para 4 personas

- 2 berenjenas
- 155 gr de lentejas tipo de Puy
- 3 zanahorias
- 1 puerro
- 1 cebolleta
- 1 diente de ajo
- 2 hojas pequeñas de laurel
- un poco de alga kombu
- 1 pimiento verde italiano
- un puñado de tomates cherry
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta negra
- vinagre de Jerez
- 1 pizca de azúcar moreno
- yogur, queso fresco o crème fraîche
- perejil, cilantro o eneldo fresco

Precalentar el horno a 200ºC y forrar con papel de aluminio una bandeja o fuente. Lavar y secar las berenjenas, marcarlas con un par de cortes y asarlas durante 50-60 minutos, hasta que estén muy, muy tiernas. Dejar enfriar un poco, partirlas por la mitad y extraer la carne. Escurrir el líquido sobre un paño fino o un colador. Salpimentar y mezclar con un poco de aceite, vinagre y limón.

Enjuagar bien las lentejas y colocarlas en una olla o cazuela mediana. Lavar los vegetales. Cortar una zanahoria en trozos grandes, la cebolleta por la mitad, y la parte verde del puerro. Echar todo a la cazuela, añadir el laurel y el alga kombu y cubrir con agua. Llevar a ebullición, tapar y dejar cocer durante unos 25-30 minutos, hasta que las lentejas estén tiernas. Escurrir y retirar los vegetales (yo me guardé la cebolleta y la zanahoria para una crema de verduras de sobras).

Saltear con un poco de aceite las zanahorias restantes con el pimiento verde, todo bien picadito, y los tomates cherry partidos por la mitad, con un poco de azúcar moreno. Lo ideal es que queden cocinados pero al dente, con un punto crujiente. Mezclar las lentejas con las verduras y sazonar con aceite, vinagre, sal, pimienta y las hierbas frescas al gusto. Servir con la berenjena asada y un poco de yogur, queso fresco o crème fraîche al gusto.

Lentils with roasted eggplant

19 febrero, 2013

¿Chocolate o vainilla? Dos tartas de cumpleaños

Ay, que tengo mi pobre blog algo abandonadito! Y no será por no tener cosas que publicar, que ya hasta se me acumulan las recetas en borradores, pero no sé qué pasa que se me escapan los días entre los dedos. Y eso que últimamente tengo que dejar mi otra gran afición (¿adicción?), las series, a visionados multitasking, "multitarea". Así tengo series-plancha, series-editando-fotos, series-cocina, series-cena, series-pasando-apuntes... Aunque algunas requieren una atención del 100%, por supuesto :).

Birthday Cake

Bueno, que me lío. Antes de que pasen más días, había prometido traer algunas imágenes del cumpleaños que me tuvo algo agobiada la otra semana, así que aquí están. Disculpad la calidad de las imágenes, pero es complicado fotografiar algo en un ambiente extraño sin mi trípode y con millones (bueno, no tantos) de niños correteando por todas partes, y gente que no conozco casi de nada preguntándome cosas :P.

Para la tarta tenía dos opciones claras en mi mente: vainilla o chocolate, sabores clásicos, que uno u otro seguro gustan a todo el mundo. Como no me decidía, y sabía que íbamos a ser mucho, pues me lié a preparar dos tartas diferentes y además aproveché para llevar cupcakes Red Velvet, aprovechando San Valentín. Al final, tras algunos percances por las prisas y mi mala planificación (tengo que aprender), todo salió bastante bien y por suerte parece que tuvieron éxito, apenas sobró nada y hubo peleas familiares para llevarse lo poco que pudieron rescatar :).

Birthday Cake

Para las recetas recurrí a algunos de mis libros de cocina, mezclé varias ideas y las adapté un poco. Además, pude usar mantequilla, leche, nata y queso crema sin lactosa; no me iba a quedar yo sin probar nada, faltaría más! Aunque al final caté más durante el proceso que en la fiesta :P.

Tarta número 1 (la privilegiada quese llevó las velas)

Birthday Cake


Base: dos discos de 20 cm de vainilla
Receta ligeramente adaptada de Tea with Bea

- 200 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 325 gr de azúcar caster
- 3 huevos L
- 3 yemas L
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla
- 250 gr de harina
- 25 gr de maizena
- 2 cucharaditas de levadura química (impulsor)
- 1/2 cucharadita de sal
- 160 ml de leche de soja, templada

Precalentar el horno a 170ºC y preparar dos moldes redondos de 20 cm de diámetro. Tamizar la harina con la maizena, la levadura y la sal, dos o tres veces, y reservar. Batir la mantequilla ablandada con el azúcar hasta que quede esponjosa y suave. Añadir de uno en uno los huevos, batiendo cada vez, y luego las yemas y la vainilla.

Echar un tercio de la harina reservada, mezclando con una espátula. Añadir la mitad de la leche tibia y mezclar. Repetir la operación terminando con el último tercio de la harina, mezclando bien pero con suavidad, hasta que quede una masa suave y homogénea.

Repartir en los moldes, procurando echar la misma cantidad de masa en cada uno, y hornear durante unos 25-35 minutos. Intercambiar de sitio en el horno los moldes a mitad de la cocción para que se horneen por igual. Comprobar la cocción con una brocheta, debe salir limpia.

Esperar unos 10 minutos fuera del horno antes de desmoldarlos con cuidado. Dejar enfriar totalmente sobre una rejilla antes de continuar con la tarta.

Relleno: mermelada casera de fresas y frosting de queso crema y nata (ver más abajo)

Cobertura: buttercream de vainilla con un toque azul
Receta de Cupcakes from the Primrose Bakery

- 110 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 500 gr de azúcar glasé
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de colorante azul

Tarta número 2
Una tarta de chocolate para los muy chocolateros; el bizcocho es una maravilla, jugoso, aromático, con mucho sabor a cacao, y nada pesado. La cobertura de queso crema hace un gran contraste.

Chocolate cake with cream cheese 
frosting


Base: un bizcocho de chocolate con buttermilk  de 25 cm cortado en dos mitades
Receta ligeramente adaptada de Tea with Bea

- 225 gr de buen chocolate negro, troceado
- 60 gr de cacao puro en polvo
- 175 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 4 huevos L
- 290 gr de azúcar caster
- 175 gr de harina de repostería
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/4 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de café descafeinado soluble
- 235 ml de buttermilk

Precalentar el horno a 170ºC y preparar un molde desmontable redondo de unos 25 cm de diámetro. Derretir el chocolate al baño maría, añadir el cacao y la mantequilla y mezclar hasta coseguir una textura homogénea. Dejar templar un poco. Tamizar aparte la harina con el bicarbonato, la sal y el café.

Batir ligeramente los huevos con el azúcar. Añadirlos al chocolate derretido y mezclar bien. Echar un tercio de los ingredientes secos, mezclar y añadir la mitad del buttermilk. Repetir el proceso terminando con el último tercio de la harina. Llenar el molde y hornear durante unos 45-55 minutos, hasta que al pinchar el centro con una brocheta salga limpia. Esperar 10 minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.


Relleno: mermelada de melocotón y frosting de queso crema y nata
Cobertura: frosting de queso crema y nata
Receta ligeramente adaptada de Tea with Bea

- 325 gr de queso crema (sin lactosa)
- 250 ml de nata para montar, mínimo 35% de materia grasa (sin lactosa, 38%)
- 80 gr de azúcar glasé
- 1 cucharadita de esencia de vainilla

Para montar bien la nata, lo mejor es ponerla en un cuenco metálico y llevarlo al congelador unos 10 minutos, junto con las varillas que vayamos a utilizar para batir.
Montar la nata. Batir aparte el queso crema con el azúcar y la vainilla. Añadir un tercio de la nata montada y batir. Incorporar el resto de la nata y mezclar con movimientos envolventes, hasta que quede homogéneo. Refrigerar 20 minutos antes de utilizar.


Chocolate cake with cream cheese 
frosting 

Además... cupcakes Red Velvet, ¡por fin pude catarlos! Por algún motivo seguían siendo una de mis grandes asignaturas pendientes. Son ideales para San Valentín, desde luego, pero me temo que los repetiré mucho en el futuro. Hay muchas recetas geniales por la blogosfera; los podéis ver en Directo al Paladar. No me gusta cargar con demasiada cobertura los cupcakes, pero al final casi me arrepiento porque a los más peques les encantó esa crema dulce por encima de las "magdalenas rojas", especialmente a un pequeño Batman :-).

Red Velvet Cupcake

Y eso es todo por ahora! Tengo unas semanas moviditas por delante. A mi suegra al final la operan hoy (de hecho, deben estar en ello ahora mismo) porque el hueso no se está curando solo, y tengo inminentes visitas desde Murcia, entre otras cosas.
¡Espero que estéis teniendo una buena semana!

13 febrero, 2013

Galletas integrales de corazón de chocolate

Ya sabéis que mi festividad de calendario favorita es la Navidad, pero me sumo sin problemas a cualquier otra ocasión que se presente. Bueno, lo hago gastronómicamente hablando, para qué engañarnos. Casi todas las celebraciones, fiestas y eventos varios van ligados a la comida, así que hay que aprovechar!

San Valentín... suena demasiado comercial, lo sé. Y no soy una persona excesivamente romanticona (aunque tengo mis momentos). Mis primeros recuerdos conscientes de este día son del instituto, cuando de repente se llenaban los pasillos de parejitas algo empalagosas regalándose flores y muñecos y peluches de dudoso gusto.
Lo curioso es que el 14 de febrero es un día de celebración para los enamorados desde hace muchos años, no se trata de un invento de El Corte Inglés (como suele decirse), aunque, cómo no, los comercios lo explotan al máximo. Pero nadie nos obliga a comprar nada, así que aprovechemos la excusa para sacar los cortadores, moldes y decoraciones varias con forma de corazón y colores rosas; por un día ñoño no nos pasará nada ;).

Chocolate hearts


Para mi elfo las galletas nunca fallan, y menos si llevan chocolate. Tenía guardada una receta de Joy the Baker desde hace meses y por fin he tenido el momento para probarla. Son galletas de chocolate integrales, lo que creo que potencia el sabor profundo del cacao y las hace más reconfortantes. El café descafeinado acentúa aún más el sabor de chocolate, aunque quizá también les iría bien un poco de aroma de vainilla. Se pueden decorar con una glasa, bañarlas en chocolate fundido o cubrirlas groseramente de azúcar glasé, pero yo quise dejar el protagonismo a la propia masa de cacao y simplemente cubrí la mitad con azúcar moreno grueso para darles un toque de glamour.

Galletas integrales de corazón de chocolate  
Receta adaptada de Joy the Baker
Para unas 25-30 galletas (dependiendo del tamaño)

- 125 gr harina integral
- 45 gr de harina de repostería
- 25 gr de cacao puro en polvo
- 1/2 cucharadita de café descafeinado soluble
- 1/2 cucharadita de levadura química (impulsor)
- 1/4 cucharadita de sal
- 113 mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gr de azúcar moreno
- 50 gr de azúcar blanco
- 1 huevo L
- azúcar moreno extra para decorar con un poco de agua

En un cuenco, tamizar las hrinas con el cacao, el café soluble, la levadura química y la sal. En otro recipiente más grande, batir con una batidora de varillas la mantequilla; añadir el azúcar blanco y el azúcar moreno y seguir batiendo unos minutos hasta que quede esponjoso. Añadir el huevo y seguir batiendo un par de minutos más.

Incorporar los ingredientes secos y trabajar la masa hasta que quede homogénea. Colocar sobre plástico film, poner otra capa encima y aplastar bien para dejarla compacta. Guardar bien envuelta en la nevera como mínimo una hora.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un par de bandejas. Dividir la masa en dos partes. Estirar sobre una superficie limpia ligeramente enharinada hasta dejar un grosor de unos 5-6 mm. Recortar las galletas con cortadores de corazones y distribuir por las bandejas. Pintar algunas con agua y decorar con azúcar moreno, si se desea. Hornear durante unos 10-12 minutos, dependiendo del tamaño. Esperar un par de minutos fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Chocolate hearts


Espero que tengáis mucho amor en vuestras vidas, del tipo que sea. Y mucho chocolate ;).

11 febrero, 2013

Propósitos saludables : Crema de brócoli y espinacas {Ventanas Verdes}

Estos días me siento un poco desubicada al ver tantas noticias alrededor de las fiestas de Carnaval, porque no tengo tradición de celebrarlo, y la verdad que me da un poco de envidia. Recuero que cuando era pequeña sí había algún día de fiesta, y en la guardería y en el cole nos disfrazábamos y hacíamos alguna pequeña celebración, pero con el tiempo el Carnaval simplemente dejó de existir para mí como tal.

Pero me gusta conocer las tradiciones de aquellos lugares donde sí se celebra, dentro de la propia Región de Murcia y fuera de ella. Me encantaría además poder asistir un año a las fiestas de Suiza, donde la celebración del Carnaval en ciertas ciudades tiene una gran importancia y se festeja por todo lo alto, con disfraces y máscaras muy distintas a lo que se ve en zonas más cálidas. Y, por supuesto, también me encantaría ir al Mardi Gras de Nueva Orleans, aunque eso está más difícil :P.

Broccoli and spinach cream soup

El cumpleaños del viernes fue genial, lo pasamos muy bien y parece que mis tartas gustaron bastante :). Ya pondré algunas fotos y las recetas, aunque fue complicado sacar imágenes con tantos niños revoloteando alrededor! Pero hoy lunes vamos a encarar la semana y el nuevo temporal de frío con platos saludables y reconfortantes. Y es que desde Ventanas Verdes nos hemos propuesto plantear un menú completo con recetas sanas de productos de temporada. Y todas deliciosas :).

Mi aportación es humilde, una cremita de brócoli con espinacas llena de vitaminas. La preparé estando todavía en Murcia, un par de días antes de regresar a Madrid, con los brócolis que nos regaló el buen amigo de mi padre, el mismo que cultiva esas maravillosas calabazas en verano. Preparé un pequeño reportaje sobre su plantación en Directo al Paladar, os animo a echadle un vistazo para ver cómo crece este maravilloso vegetal en el campo.

Crema de brócoli y espinacas
Receta por mí
Para unas 6 raciones

- 1 puerro
- 1 cebolleta
- 1 rama de apio
- 2 dientes de ajo
- 2 patatas medianas
- 2 brócolis
- un buen manojo de espinacas frescas
- tomillo
- romero
- 1 hoja de laurel
- comino molido
- cilantro molido
- sal y pimienta negra
- aceite de oliva virgen extra
- vino blanco
- caldo de verduras o agua
- un poco de queso de cabra cremoso (opcional)

Lavar bien todas las verduras. Cortar el puerro en rodajitas, la cebolleta en cubos y el apio en trozos pequeños. Laminar los ajos, pela y trocear las patatas. Cortar las flores de los brócolis, troceando las más grandes.

Broccoli and spinach cream soup

Calentar un poco de aceite de oliva en una olla o cazuela grande. Añadir el puerro, la cebolleta y el apio, salteando un par de minutos. Incorporar los dientes de ajo y las patatas, remover bien y dejar cocinar unos minutos más. Añadir el laurel y el brócoli, subir el fuego y regar con el vino blanco. Sazonzar con las especias en cantidades al gusto, remover bien y cubrir con el caldo o con agua. Mejor no añadir demasiado líquido ya que las verduras sueltan bastante, aunque dependerá de si se prefiere una crema final más o menos espesa.

Llevar a ebullición, tapar y dejar cocer a fuego lento hasta que las verduras estén tiernas, unos 15-20 minutos. Añadir por último las espinacas y cocinar lo justo. Retirar el laurel y triturar con ayuda de una batidora. Comprobar el punto de sal y añadir zumo de limón al gusto. Se puede incorporar queso de cabra desmenuzado para que se mezcle, o añadir a cada comensal en el momento de servir.

No os perdáis los demás platos del menú saludable que han preparado mis compañeras de Ventanas Verdes:

Zumo depurativo de Natural | Cochayuyo de En Guete!!! | Hamburguesas vegetarianas de frijoles y calabaza de La flor del calabacín | Manzana, naturalmente de Gourmenderies | Ensalada de espinacas y mandarina de Tarjeta d embarque

06 febrero, 2013

Berenjena paciente especiada con tomate

Esta semana está siendo un poco agobiante para la familia madrileña. Un primo del elfo (que en realidad es su tío segundo, pero como es bastante joven le considera más primo que otra cosa) tiene cumpleaños este fin de semana y andamos preparando una fiesta sorpresa. Más bien creo que son su mujer y mi suegra las que orquestan todos los preparativos, y a mí me han encargado la parte dulce del evento. ¡Demasiada responsabilidad!

Aunque he hecho tartas de cumpleaños más de una vez, siempre han sido para mí misma o para mi familiar más cercana, y no tengo demasiada experiencia ni soltura en ellas. Además a esa parte de la familia política apenas la conozco, y me da algo de miedo preparar algo que no guste o que resulte un desastre en el último momento. Encima van a ser muchos invitados y habrá un montón de niños... ¡estrés! Uf, bueno, tengo más o menos claro lo que quiero hacer, el jueves empezará mi particular odisea mientras los demás se encargan de otras partes de la fiesta sorpresa. La lesión de mi suegra no ayuda a que los preparativos avancen a buen ritmo (apenas se puede mover, la pobre), pero bueno, ya os contaré qué tal sale todo. O mejor dicho, si no cuento nada es que es mejor olvidarlo :P.

Tomato eggplant


La receta de hoy es muy, muy, sencilla pero requiere un poco de tiempo, por eso es paciente. Me gustan mucho las recetas rápidas, salteados, woks y platos por el estilo, en las que apenas se necesita un rato delante de los fogones y los ingredientes quedan al dente. Pero también me apasionan las cocciones y horneados prolongados, lentos, con calma. Esta receta la improvisé un poco el pasado verano cuando teníamos excedente de berenjenas para una comida con mi madre, y nos encantó. Entonces la disfrutamos templadita, pero ahora en invierno la repito para mí y está deliciosa bien caliente. Es una especie de pisto pero con muy poco aceite y donde la estrella es la berenjena, que queda melosa, fundiéndose con los demás ingredientes.

Berenjena paciente especiada con tomate
Receta inspirada en una vista en Desert Candy

- 2 chalotas
- 1 puerro
- 1 pimiento verde
- 1 diente ajo
- 3-4 berenjenas medianas ralladas
- vino blanco
- 1 bote de tomate triturado al natural
- 1 cucharada de cúrcuma
- 1 cucharadita de comino
- 1/2 cucharadita de cilantro molido
- 1/2 cucharadita de pimentón (picante o dulce)
- 1 pizca de canela
- pimienta negra
- sal
- 1-2 cucharadas de aceite de oliva (opcional)

Picar muy fino las chalotas, el puerro, el pimiento verde y el ajo, o triturar directamente usando una picadora. Poner unca cazuela, preferiblemente de fondo grueso (yo uso la cocotte) al fuego. Calentar una o dos cucharadas de aceite de oliva (o usar agua/caldo si se quieren recortar al máximo las calorías) y pochar a fuego medio los vegetales picados.

Trocear las berenejenas en cubos pequeños y añadirlas a la cazuela, removiendo bien. Regar con el vino blanco y dejar que evapore el alcohol. Echar todas las especias, removiendo bien, y añadir el tomate triturado. Mezclar bien todos los ingredientes, bajar el fuego al mínimo y tapar. Dejar cocer como mínimo dos horas, removiendo de vez en cuando para vigilar que no se pegue al fondo. Sazonar al gusto al final.

Se puede servir caliente, o a temperatura ambiente, sobre todo en verano. Es una receta muy versátil ya que se puede disfrutar casi como se nos ocurra: con huevos pochados, junto a arroz, pasta o cuscús, para dipear, como crema untable para hacer tostas... Si se deja cocinar más tiempo quedará más cremoso.

Tomato eggplant

01 febrero, 2013

Fruchtprinten - Especias, frutas y miel para el frío de febrero

¡Adiós enero! De nuevo has sido un mes extraño, porque siento al mismo tiempo que has pasado volando y que la Navidad está ya lejos. ¿Incongruente? Puede, pero yo soy así :P.

Esta semana ha sido algo extraña pero me ha sentado bastante bien. La familia política al completo se marchó el domingo pasado a pasar una semanita en el Pirineo aragonés, escapada que tenían planeada desde el verano, una especie de costumbre familiar. El elfo, que es un entusiasta del esquí, consiguió organizarse para pasar unos días de la semana con ellos, dejándome solita en esta gran ciudad. Podía haberme unido a ellos, pero tendría que haber perdido clases de alemán, y además no tengo el presupuesto para sustos, por pequeños que sean. Además, jamás he esquiado y me daba cosica iniciarme en este deporte de repente, en apenas tres días.

Fruchtprinten

Pero como decía al principio, me ha venido bien pasar unos días tranquila en casa, ocupándome de varios asuntos pendientes y disfrutando simplemente de tiempo para mí. A veces viene bien un poco de soledad para poner en orden las ideas... Aunque reconozco que me muero de ganas de ver al elfo entrar por la puerta y de dedicar un día entero a nosotros ^_^. Ahora mismo estará en el tren camino de Madrid, aunque el día ha venido con malas noticias... mi suegra se ha roto la clavícula justo al terminar la última jornada de esquí, en una caída muy tonta. Por suerte parece que no necesitará cirugía, esperemos que la recuperación la lleve bien, porque esta mujer es un no parar de actividad constante.

Por supuesto, he aprovechado para hornear varias cosillas estos días. El elfo se encontrará con galletas recién hechas en cuanto llegue en un par de horas, y yo me he dado el gusto de continuar con ese placer que me dan los dulces llenos de especias, miel, fruta y frutos secos. Tenía esta receta guardada como pendiente desde el año pasado, y por fin me he acordado de probarla. Os la recomiendo si os gusta el Lebkuchen y sus variantes, ya que es muy sencilla y rápida, aunque necesita varias horas de reposo para que la masa gane en aroma y sabor.

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Receta ligeramente adaptada de Marions Kochbuch
Para unas 25 unidades

- 125 gr de miel
- 2 cucharadas de agua
- 90 gr de harina de centeno integral
- 90 gr de harina de trigo
- 2 y 1/4 cucharadas de mezcla de especias para Lebkuchen
- 30 gr de almendra cruda en cubitos
- 30 gr de fruta confitada picada
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 cucharada de agua
- mermelada de albaricoque
- guindas rojas

Poner la miel en un cazo pequeño, añadir el agua y calentar a fuego suave justo hasta antes de que empiece a hervir. Apartar y dejar enfriar un poco.

Mezclar en un recipiente no muy grande las harinas con las especias. Incorporar la miel, la almendra y las frutas confitadas. En un cuenco pequeño, poner el agua y añadir el bicarbonato, removiendo hasta que se empiece a disolver. Echar en la masa y trabajar todo el conjunto hasta que quede homogénea. Tapar con film y dejar reposar en la nevera como mínimo 6 horas.

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Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja.

Colocar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Estirar con ayuda de un rodillo, dejando un grosor de unos 5 mm y procurando darle forma de rectángulo. Recortar las porciones, de unos 6 cm de largo por 3 cm de ancho, y distribuirlas en la bandeja. Recolocar la masa sobrante hasta terminar con ella.

Calentar ligeramente unas cucharadas de mermelada de albaricoque y pincelar con ella cada porción, colocando a continuación encima una guinda partida por la mitad. Meter en el horno a media altura, bajar la temperatura a 180ºC y hornear durante unos 10-13 minutos, hasta que se empiecen a dorar los bordes. Dejar enfriar sobre una rejilla antes de guardarlos.

Notas:
Podéis jugar con el tipo y la cantidad de frutos secos y de fruta confitada, aunque recomiendo picar ambos en trocitos muy pequeños. También se puede ajustar la cantidad de especias al gusto, yo he puesto un pelín más de lo que indica la receta porque adoro los aromas de Lebkuchen. Canela, clavo, jengibre, anís y nuez moscada son los aromas más predominantes en este tipo de dulces.
Si dejáis la masa algo más gordita, saldrán más tiernos por dentro, y si la aplastáis más, quedarán más duros y crujientes. En cualquier caso, mejor no pasarse de horneado.
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