09 diciembre, 2017

Galletas Nussstängeli. Receta suiza de barritas crujientes de avellana

Volvemos a la carga con una receta para engordar el catálogo de galletas navideñas. Ya sabréis que en Suiza y muchos otros países es tradición preparar muchas, muchas, -MUCHAS- galletas en época de Adviento y Navidad, y el recetario es inmenso. Me encanta probar galletas nuevas cada año pero soy también fiel a mis imprescindibles, así que no me queda otra que empezar a hornear semanas o meses antes de diciembre. Es el caso de estas galletas Nusstängeli, unas deliciosas barritas de avellana que me traen grandes recuerdos.

Nussstängeli-Guetzli

Cuando era pequeña solíamos ir a Suiza siempre en verano, así que no tenía tanto empacho de los dulces navideños. Peeeero hay ciertas galletas a las que los suizos no pueden renunciar ni en agosto, así que mi padre siempre compraba varios paquetes en cuanto llegábamos a su tierra. Las más famosas las tengo ya en el blog: Zimtsterne, Mailänderli, Läckerli, Brunsli, Chräbeli... pero me faltaba una de mis favoritas.

Yo solo tenía el recuerdo de su textura, aroma y sabor guardado en mi memoria. Las había dejado un poco apartadas pero hace unos meses, en uno de esos momentos nostálgicos en los que parece que todo tiempo pasado fue mejor -una ilusa mentira-, me vino un flash de estas galletas a la cabeza. No tenía ni idea de cómo se llamaban y mi padre no sirve de mucho para recordar nombres exactos de las cosas, así que me puse a buscar por las redes. Y finalmente las encontré: mis adoradas Nusstängeli-Guetzli.

Nussstängeli-Guetzli

La palabreja se las trae pero tiene toda su lógica. Bueno, a un alemán-alemán le hará fruncir el ceño porque es típicamente suizo -la palabra más típica en alemán para galletas es Kekse-. A los suizos les encantan las i por todas partes. Nuss: nuez, frutos secos, abreviatura de Haselnuss, avellana; Stangel: tallo, barrita, bastón; Guetzli: galletas. Galletas de avellana con forma de barrita. Sencillo.

Aproveché para hornearlas cuando estuvieron mis padres por aquí ya que sabía que ellos comparten mi pasión por galletas de este tipo, y mi padre las reconoció al instante. Son sencillas, algo rústicas, a base de mantequilla y avellana, un sabor que destaca por sí solo y no necesita más especias ni añadidos. Crujientes y muy aromáticas, son adictivas con el café o cualquier otra cosa, y encima tienen la forma ideal para mojar. ¡Muy recomendables si os gustan los frutos secos!

Nussstängeli-Guetzli

Receta de Nussstängeli-Guetzli o galletas de avellana
Inspiración: Swissmilk y mi nostalgia
Ingredientes para unas 60-70 unidades

- 125 g de mantequilla atemperada
- 120 g de azúcar
- 1 pizca de sal
- 2 huevos L a temperatura ambiente
- 125 g de avellana molida
- algunas avellanas picadas groseramente (opcional)
- 175 g de harina (quizá un poco más)
- 1 yema de huevo
- 15 ml de leche

Batir la mantequilla en pomada en un recipiente con batidora de varillas, hasta que quede cremosa. Agregar el azúcar, batir hasta que se integre bien, y añadir la sal y los huevos. Batir un poco más a velocidad baja.

Añadir la avellana molida, las avellanas picadas si se usan y la harina. Mezclar todo bien hasta tener una masa húmeda y pegajosa, pero sin grumos secos. Envolver en plástico film formando un disco y dejar en la nevera como mínimo una hora, mejor varias.

Precalentar el horno a 200ºC  sin ventilador y preparar unas bandejas. Extender la masa dejando un grosor de 6 mm, sobre una superficie ligeramente enharinada o sobre papel antiadherente. Cortar bastones de unos 5-6 cm de largo por 1,5 cm de ancho y colocarlos en las bandejas.

Batir la yema con la leche y pintar las barritas. Llevar a la nevera unos 15 minutos, volver a pintar ligeramente y hornear durante unos 8-10 minutos, hasta que se hayan dorado. Esperar un poco antes de llevarlas a una rejilla para que se enfríen por completo.

Nussstängeli-Guetzli

Qué raro se me hace pensar que sea sábado, las semanas con tanto día festivo y encima salteado me descolocan por completo. Ser autónomo es muy malo para la salud mental, ya os lo digo ;).
¡Feliz fin de semana! Que horneéis mucho. 😏

30 noviembre, 2017

Pastas de almendra y canela con aceite para despedir un noviembre veloz

Por diversos motivos que no vienen al caso, noviembre ha volado especialmente deprisa. Eso de que comience siempre con días de fiesta -más en el caso de Madrid- ya me descoloca, y en nada que te descuides tus series favoritas ya han dedicado su capítulo correspondiendo a Acción de Gracias. Pero antes de despedir el mes, vamos con una receta que ya prepara el horno para los dulces navideños, estas pastas de almendra y canela rústicas que me han sorprendido gratamente.

Olive oil almond cookies

Una cosa buena que ha tenido noviembre es que por fin he vivido el otoño de verdad. Las zonas de parque por las que salgo a veces a correr se llenaron de pronto de colores otoñales, el suelo se inundó de hojas amarillas y rojas y por fin apetecía comer castañas. Por desgracia mi estación favorita cada vez dura menos, pero también es verdad que en Murcia prácticamente jamás he podido vivirla de verdad. Así que agradezco estos momentos, aunque breves, y estoy disfrutando mucho del tan ansiado frío. Me encanta acurrucarme en el sofá con una manta.

Olive oil almond cookies

Aunque la vida hogareña otoño-invernal-navideña está siendo un nuevo reto con el gato que tenemos desde la mudanza. Lito ha crecido un montón, es ahora un señor gato adolescente precioso, con una manta de pelo abundante que va dejando por toda la casa y una fuerza y energía que no parece agotarse nunca. Nos da muchos sustos y algún disgusto con sus juegos a lo loco, su capacidad de salto a grandes alturas y su obsesión por subirse a cualquier sitio, pero también nos tiene enamorados. ¡Pero poner los adornos navideños está siendo un reto! He colocado alguna cosica fuera de su alcance, pero este fin de semana nos pondremos realmente a prueba. Vamos a tener que usar adornos a prueba de caídas y zarpazos :P.

Olive oil almond cookies

Volviendo a las galletas, son una ligera adaptación de la receta de pastas al estilo reglero que vi en el blog de Lola hace ya tiempo. Creo que han dado varias vueltas por la red y tienen bastante éxito, y no me extraña. Yo no he probado las famosas Reglero, pero la textura de estas galletas me ha encantado. Son como arenosas, rústicas, crujen al masticarlas pero son suaves y aromáticas. Me han recordado un poco a los mantecados de aceite y por eso me parecen perfectas para irnos preparando para Navidad.

Pastas de almendra y canela con aceite
Receta ligeramente adaptada de Lola en la cocina
Ingredientes para unas 30-40 unidades

- 250 g de harina de repostería
- 130 g de azúcar (mejor tipo caster, más fino)
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 1/2 cucharadita colmada de sal
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 cucharadita colmada de canela molida
- 175 g de almendra molida
- 155 gr de aceite de girasol
- 1 huevo
- 1 chorrito de leche

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un par de bandejas con papel sulfurizado.

Tamizar en un recipiente amplio la harina con el azúcar, el azúcar vainillado, la sal, la levadura y la canela. Añadir la almendra molida y mezclar con unas varillas. Incorporar el aceite y trabajar la masa hasta que quede todo bien integrado.

Formar dos bolas lisas y estirarlas sobre papel sulfurizado o una superficie ligeramente engrasada con aceite. Estirar con un rodillo dejando un grosor de unos 4-5 mm. Cortar galletas del mismo tamaño y distribuir en las bandejas.

Batir el huevo con un poco de leche y pintar ligeramente las pastas. Hornear cada bandeja durante unos 18-22 minutos, hasta que se hayan dorado al gusto. Esperar a que se enfríen un poco antes de trasladarlas a una rejilla.

Hay que manipularlas con cuidado sobre todo recién hechas, porque son frágiles debido a su textura. Lola glaseó algunas con chocolate, lo que no es en absoluto mala idea :D.

Son unas pastas que aguantan muy bien durante muchos días en una caja hermética, y si os gustan bien especiadas no os cortéis jugando con otros aromas. Un poco de limón y algo de semillas de anís o sésamo, al estilo polvorones, seguro que les iría genial.


Olive oil almond cookies

¡Se abre la veda navideña!

15 noviembre, 2017

Bundt Cake de cacao y especias de Lebkuchen [Día Internacional del Bundt Cake]

Me da pereza infinita ver el anuncio de la Lotería de Navidad de este año, porque además hace tiempo que no me gustan nada. En mi mente se reproduce siempre la melodía tan entrañable del viejo anuncio con "el calvo de la Lotería", que no sería súper original ni sentimentaloide, pero sí que era de lo más navideño.

Chocolate spice bundt cake

El estreno del anuncio sirve sin embargo para dar el pistoletazo de salida hacia las fiestas, ya de verdad. También vuelven las conversaciones típicas de "¿Qué harías si te tocara?"; el elfo tiene claro que dejaría de trabajar, yo solo sé que me dedicaría a participar por puro placer en todos los retos, eventos e iniciativas culinarias que se me pusieran por delante. Ya no llego a todo pero hay fechas que no puedo dejar pasar, y el Día Internacional del Bundt Cake o #NationalBuntCakeDay es una de ellas. Este año vuelvo a sacar mi adorado Forest Pine de Nordic Ware para ir poniéndonos en ambiente navideño/invernal, con un Bundt Cake de cacao y especias de Lebkuchen.

Chocolate spice bundt cake

Sobre los Bundt Cakes hablé en Directo al Paladar el año pasado por si alguien todavía no conoce qué son exactamente, de dónde vienen y por qué desatan tanta locura repostera. Ya sabréis que las recetas más típicas contienen una gran cantidad de grasa y muuuucho azúcar. En realidad suelen ser bizcochones muy grandotes, así que la proporción de mantequilla o aceite con los demás ingredientes suele estar compensada y no difiere mucho de un buen bizcocho normal. Pero, como tantos dulces de Estados Unidos, en mi opinión llevan demasiado azúcar. Así que yo suelo recortar la cantidad y procuro potenciar otras cosas, como las especias o los aromas.

Chocolate spice bundt cake

Este Bundt Cake es perfecto para desayunar en las mañanas ya muy frías madrileñas, cuando el elfo sale de casa antes de que haya amanecido del todo. Tiene un interior jugosito y algo húmedo pero por fuera es firme y ligeramente crujiente -bueno, no cruje, pero me entenderéis-. Lo mejor es ese aroma tan reconfortante de la mezcla de especias para Lebkuchen o pan de especias, que a mí me sabe a pura Navidad. Combinan de maravilla con el cacao y, si queréis, podéis echar chocolate picado o en chips a la masa para hacerlo aún más goloso.

Chocolate spice bundt cake

Y no puedo evitar recordar los posts y las recetas de mis bundts de años pasados, desde aquel primerizo bizcocho en el año 2009.

Chocolate spice bundt cake

Bundt Cake de cacao y especias de Lebkuchen
Inspiración: el National Bundt Cake Day, el frío, la Navidad y esta receta
Ingredientes para 1 molde grande

- 100 g de mantequilla sin sal atemperada
- 150 g de panela o azúcar moreno
- ralladura de naranja o limón
- 1/4 cucharadita de esencia de vainilla
- 45 g de cacao puro en polvo sin azúcar
- 10 g de levadura química
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 cucharadas de mezcla de especias para Lebkuchen (o una mezcla de canela, jengibre, clavo, nuez moscada, anís estrellado, pimienta de Jamaica y cilantro molido)
- 25 g de avellana molida (o almendra molida)
- 225 g de harina de repostería
- 100 g de harina integral
- 350 g de leche atemperada
- chocolate rallado o picado opcional
- azúcar glasé para decorar

Precalentar el horno a 180ºC y preparar el molde de bundt. Lo ideal es pintar todos los recovecos con mantequilla blanda usando un pincel y luego tamizar encima cacao, sacudiendo el exceso. O se puede usar un spray de esos que venden para engrasar moldes, aunque nunca los he usado.

Batir la mantequilla con la panela y la ralladura -un poco a ojo-, usando batidora de varillas, hasta que quede esponjoso. Incorporar la vainilla y batir un poco más.

Mezclar aparte el cacao tamizado con la levadura, la sal, las especias, la avellana y las harinas. Incorporar a la primera preparación estos ingredientes secos y la leche, alternando y batiendo un poco después de cada adición, terminando con los secos. Agregar el chocolate si se usa.

Llenar el molde con cuidado, repartiendo bien la masa, y hornear durante unos 50-55 minutos, bajando la temperatura a 175ºC pasados los primeros 10 minutos. Vigilar de todas formas cuando lleve ya 45 minutos, queremos que el interior no se haga demasiado.

Esperar al menos 10 minutos fuera del horno antes de desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla. Decorar con azúcar glasé tamizado para darle un aspecto de bosque nevado invernal.


Chocolate spice bundt cake

Si no tenéis un molde de Bundt Cake podéis usar otro de tipo anillo grande, siempre que sea de calidad y mejor si es metálico. Estos moldes son carillos pero la verdad es que te enamoran, y dan un resultado magnífico. Yo quiero hacerme con otro que sea "básico" para usar en cualquier momento del año, pero no me decido entre dos o tres modelos. ¿Tenéis alguno? ¿Cuál os gusta más?
11 noviembre, 2017

Falsa pizza o flatbread crujiente de garbanzos con calabaza y brócoli. Receta vegetariana sin gluten

Me encantan las legumbres, y además me fascina cada vez más la cantidad de variedades que hay por el mundo. Y en nuestro propio país; ¿cuántos tipos distintos de garbanzos, alubias o lentejas sois capaces de nombrar? ¡Hay muchísimas! Es fantástico. Ojalá no se pierdan nunca las variedades regionales, ni sus platos típicos.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

El caso es que últimamente me organizo fatal y cuando me apetece comer legumbres me olvidé de ponerlas a remojo, o simplemente ya no me quedan en la despensa. Menos mal que además de en seco siempre tengo algunos tarros de calidad -las pochas sabréis que me pirran-, y que las lentejas rojas o coral se cocinan en un suspiro. Pero cuando tengo aún menos tiempo para liarme en la cocina... ¡la harina de garbanzos acude en mi ayuda! Y esta falsa pizza, coca, tarta salada o flatbread es de mis recursos favoritos para improvisaciones saludables.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

Llamada también besan, la harina de garbanzos ya no falta en mi cocina, junto al centeno, la espelta integral o el trigo sarraceno. Muchas veces añado un poco a mis bizcochos y galletas solo para enriquecerlos, y también la uso en algunas recetas especiales que quiero que sean más nutritivas. Es un ingrediente indispensable, en mi opinión, en una despensa vegetariana o vegana, y además da mucho juego.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

En Francia y en Italia hacen una especie de pastel salado muy apañado con ella, la socca o la farinata, con otras variedades en otros sitios del mundo. ¿Comida de pobres? Quizá en origen, pero me parecen una delicia y desde que descubrí estas preparaciones las hago mucho a ojo en casa. Estas quedan realmente más esponjositas y suaves, y se suelen cocinar en el horno o en sartén con aceite muy caliente. Reduciendo la humedad obtenemos una masa más sólida, estirable, que se convierte en una especie de coca crujiente o pizza.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

Las raciones que doy son para una persona, sin pasarnos de tamaño, pero se pueden doblar sin problemas. Mejor hacer tamaños medianos en lugar de una "pizza" grande, pues al fin y al cabo es una masa sin gluten que se resquebraja fácilmente. Esta vez, como toppings, he usado puré de calabaza, brócoli al vapor en su punto y queso de cabra. Si hubiera tenido Gruyère a mano hubiera rallado una buena capa para gratinarlo por encima.

Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

Falsa pizza o flatbread crujiente de garbanzos con calabaza y brócoli
Inspiración: mis trasteos con la harina de garbanzos
Ingredientes para 1 persona

- 80 g de harina de garbanzos
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de cúrcuma
- 1/2 cucharadita de levadura de cerveza o nutricional (opcional)
- 70-100 ml de agua (a ojo)
- puré de calabaza espeso al gusto
- brócoli cocido al microondas o vapor dejándolo al dente
- queso de cabra
- hierbas provenzales
- aceite de oliva virgen extra
- sal

Mezclar con unas varillas todos los ingredientes secos en un cuenco e ir añadiendo el agua poco a poco. Esto no es una socca, queremos que quede sólido, húmedo pero que pueda formar una bola algo pegajosa. Tapar y dejar reposar 15 minutos.

Precalentar el horno a 200ºC y engrasar una sartén tipo skillet, o una bandeja o bolde que se pueda llevar al horno. Estirar la masa dejándola bien finita y poner en la skillet. Calentar a fuego medio hasta que empiece a quedarse sólida. Llevar al horno 15 minutos.

Cubrir con la calabaza, añadir el resto de ingredientes y dar otro golpe de horno si fuera necesario. Es buena idea añadir queso para gratinar.
Socca - chickpea flatbread with pumpkin and broccoli

La misma masa, más o menos, la uso para hacer crackers o galletitas, añadiendo muchas especias a la mezcla y cortándola en porciones a medio horneado. Son un picoteo proteico vegano estupendo para tener a mano cuando te ataca el hambre :).

¿Habéis trasteado ya con la harina de garbanzos?

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