03 mayo, 2017

Mercado de la Cosecha, apoyando (deliciosamente) el mundo rural gallego

Sé que prometí una segunda tarta de cumpleaños pero no quiero saturar de dulce -como si fuera un problema por aquí-, así que inauguro el mes de mayo con un proyecto que he podido conocer muy de cerca y que me parece fantástico: el Mercado de la Cosecha. ¿Os suena el nombre? Puede que sea demasiado genérico o que os recuerde a otras iniciativas relacionadas con el apoyo a lo rural, pero lo importante es todo lo que hay detrás. Se trata de un proyecto de acción social desarrollado por Corporación Hijos de Rivera que apuesta por impulsar el desarrollo del medio rural gallego apoyando a pequeños productores que comparten unos valores comunes.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Como plataforma de apoyo, el Mercado de la Cosecha funciona como unión de iniciativas singulares del mundo rural, en su mayoría productores pequeños pero con un gran espíritu de trabajo que creen firmemente en el valor de sus productos, todos ligados a la cultura y la tradición de Galicia. Lo que más me gusta es que, a pesar de heredar ese carácter tradicional, hay mucha gente joven con ganas de llevar la cultura gallega a todo el mundo, sin olvidar su pasado pero apostando por la innovación y adaptándose a los nuevos tiempos. Porque lo artesanal se puede actualizar y sigue teniendo lugar en el mundo globalizado, industrial y deshumanizado de hoy en día. Y lo hacen con ilusión y ofreciendo productos de verdadera calidad.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Fue la semana pasada en el Salón de Gourmets de Madrid -una auténtica locura, solo encontrar aparcamiento ya fue una odisea digna de recordar- cuando varios de estos productores nos contaron de primera mano sus ideas, sus proyectos y su filosofía de trabajo, y también pudimos probar muchos de sus productos. Todo en el precioso stand de Mercado de la Cosecha que era un poco como un reducto hogareño y reconfortante en medio de esa vorágine loca que es la feria de Gourmets.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Me alegré de ver productos que ya conocía, como mi adorada sidra Maeloc que tanto me alegra los veranos desde que la descubrí. Su diseño me encanta y los sabores tan frescos de sus sidras, con algunos sabores originales como la de mora o fresa, son una delicia. Ahora además tienen vinagre de sidra que me apetece mucho probar. Y todas con manzanas gallegas, por supuesto.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Los huevos de Pazo de Vilane seguro que muchos ya los habéis visto en supermercados, y la verdad es que merecen la pena. Lo que yo no sabía es que también hacen mermeladas, y doy fe de que la de arándanos es un manjar de fruta. Igual de rica que la de naranja de Conservas Amodoro que pudimos catar, ¡me hubiera comido medio tarro de una sentada! Es que las mermeladas artesanas y yo nos llevamos demasiado bien, cuando saben a fruta de verdad, con su textura y su aroma natural tan fresco. Por cierto, acompañaban muy bien las crujientes galletas mariñeiras de Daveiga.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

También había quesos, cómo no, como los de Cortes de Muar y su vaquita tan elegante -porque sus vacas son unas reinas-, las originales y deliciosas infusiones de Orballo, los yogures y quesos de Arqueixal y Casa Grande de Xanceda, los embutidos Porco Celta de la Horta de Teodoro, los impresionantes helados de Bico de Xeado... Son muchos más los proyectos que reúne el Mercado de la Cosecha, también de artesanía, todos comprometidos con el desarrollo socioeconómico del medio rural gallego.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Yo es que tengo debilidad por todo lo que sea recuperar e impulsar tradiciones, y más si están apegadas a la vida del campo, de la montaña y de las granjas. Me encanta que estén demostrando que lo rural sigue teniendo cabida en el mundo de hoy en día, apostando siempre por una materia prima cuidada, el trabajo bien hecho y productos de los que sentirse orgullosos. Además, Galicia es una tierra a la que tengo mucho cariño y solo tengo buenos recuerdos de sus gentes, sus tierras y su comida.

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Mercado de la Cosecha en Salón de Gourmets

Si tenéis la oportunidad de conocer más de cerca al Mercado de la Cosecha o a alguno de los productores que forman parte de su proyecto, no lo dudéis. Que además son gente muy maja y estarán encantados de contaros más cosas de todo lo que hacen :).
20 abril, 2017

Pastel húmedo de manzana y almendra - Celebrando mi cumpleaños, toma I

Ahora luce un poco el sol, pero me he levantado cuando todavía llovía un poco y eso me ha hecho feliz. Hoy es mi cumpleaños y encontrarme con lluvia y fresquito al amanecer me reconforta, a pesar de que, como siempre, tengo el ánimo un poco revuelto. Si queréis leer mis penas cumpleañeras solo tenéis que revisar mis posts de años pasados, yo no me he puesto a releerme porque no me quiero deprimir más ;P. Este año casi casi me ha caído de vacaciones en Murcia, así que he aprovechado para celebrarlo dulcemente en dos tomas. Este pastel húmedo de manzana y almendra lo devoré con la familia el lunes :).

Moist Apple Cake

Hoy es un día un poco tonto por ser jueves tras las fiestas, con mucho lío de trabajo y follones con la inminente mudanza, así que lo celebraré mejor mañana. Eso sí, un cumpleaños sin tarta o algún dulce especial es totalmente inconcebible para mí, así que tranquilos que tengo la segunda toma enfriándose en la nevera. No llevo muy bien lo de tener que esperar para dar el primer corte, pero esta otra receta es de las que necesitan imprescindiblemente enfriarse bien; la paciencia será recompensada.

Moist Apple Cake

El pequeño paréntesis en Murcia fue muy bien, sin grandes emociones pero justo la desconexión que necesitaba. Hizo demasiado calor para mi gusto, aunque eso me permitió ir cogiendo tono moreno en mi pálida piel de genes suizos, porque fui previsora y ya me llevé la ropa de correr de pleno verano. Al menos, a pesar del calor, todavía Murcia luce primaveral, con la mota del río, la huerta y mi campo lleno de verde y flores de todos los colores. Ay, ojalá se quedara así todo el verano.

Moist Apple Cake

Moist Apple Cake

No sabía muy bien con qué dulces darme el capricho este año. Muchas veces he recurrido a las fresas, porque están de temporada y son ideales para hacer tartas. En mis recuerdos las relaciono mucho con esta época del año y mis memorias de cumpleaños siempre tienen fresas de alguna forma. Sin embargo, ni he tenido tiempo ni ganas de ponerme con una tarta-tarta, de esas de cortar pisos, rellenar y decorar. Necesita alguna receta rápida y sin complicaciones, que gustara a mis padres y a mi hermano y tampoco pidiera ingredientes o utensilios raros.

Moist Apple Cake

Al final una foto del peligroso instagram de Aliter Dulcia me dio antojo de pastel de manzana jugosito. Inspirándome en su receta y tuneando otras ideas que tenía en la cabeza, salió esta receta. ¿Manzanas en abril? Pues sí, que para algo la repostería con manzana es de las mejores del mundo mundial y da muchísimo juego. No os preocupéis porque no sabe a otoño, se come mejor fresquita y tiene un interior casi cremoso que sienta genial en esta época. He usado el único molde redondo que queda en casa de mis padres, pero podéis ajustar la masa al que más os guste, así quedará más o menos gordita.

Moist Apple Cake

Pastel húmedo de manzana y almendra para un cumpleaños caprichoso
Receta inspirada por la gran Isabel Pérez y mi obsesión por las manzanas
Ingredientes para un molde de unos 22 cm

- 120 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 limón, mejor si es de la huerta murciana
- 3 huevos L, preferiblemente de gallinas felices
- 250 g de yogur natural, mejor si es alguno espesito
- 80 g de harina de repostería
- 60 g de almendra molida
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharaditas de levadura química
- 2 manzanas
- almedras laminadas
- azúcar moreno al gusto

Precalentar el horno a 170ºC y preparar el molde engrasándolo bien y/o cubriendo el fondo con papel de hornear. Disponer la mantequilla en cubitos en un recipiente profundo y añadir el azúcar.

Batir bien con batidora de varillas hasta que quede esponjoso, agregar la vainilla y la ralladura del limón y batir un poco más. Incorporar los huevos uno a uno, batiendo después de cada adición. Agregar por último el yogur y batir hasta incorporarlo bien. Echar la harina, la almendra molida, la sal y la levadura, y mezclar hasta tener una masa homogénea.

Lavar las manzanas y pelar. Quitar el corazón y cortar en gajos o láminas muy finas, con mandolina o a cuchillo, con paciencia y buen pulso. Llenar 2/3 del molde con la masa, cubrir con la mitad de la manzana y añadir el resto de masa. Poner encima lo que queda de manzana, añadir ralladura de limón,  almendras laminadas y azúcar moreno al gusto.

Hornear durante unos 50-60 minutos, vigilando que no se queme por arriba, hasta que al pinchar un palillo salga prácticamente limpio y las almendras estén doradas. Esperar un poco antes de desmoldar y dejar enfriar por completo antes de servir. Si se prepara con mucha antelación, mejor guardar en la nevera.

Moist Apple Cake

Ahora voy a ver si la otra tarta está ya lista para la sesión de fotos, y puedo hacer la cata :D. No tiene nada que ver con esta, ya aviso. Tampoco sé para qué me las doy de misteriosa si sé que va a ir una foto a instagram en cuanto haga el corte, pero bueno 😋.

¡Pasadlo bien!
14 abril, 2017

Nueva receta de Hot Cross Buns, para seguir horneando en Semana Santa

¡Dos recetas en apenas unos días, no me reconozco!

Pues sí, he decidido desconectar por completo al menos estos días de Semana Santa, o al menos casi. Que me iba a explotar la cabeza y eso no es nada sano. Me levanté ayer jueves a una hora más o menos normal -las 7 de la mañana en mi rutina habitual es "dormir mucho"- por cortesía de mi gato, que ya sabéis que lo de dejar dormir a los humanos no va con ellos, y salí a correr por el río. Estaba muy animado, con mucha gente disfrutando del calorcico y lo bonito que luce ahora, con muchas flores y mucho verde. Y quise pasar la tarde con mi madre en una de nuestras actividades favoritas: cocinar cosas ricas. Bueno, a mí me gusta más que a ella, pero compatir ese rato juntas es algo distinto 😊. Hicimos mermelada de fresas y yo me lié a amasar una nueva receta de Hot Cross Buns. ¡Qué ricos han salido!

Hot Cross Buns

Hoy en día ya se conocen mucho más que cuando hice mi primera aproximación a ellos, nada más y nada menos que hace siete años. Ya sabéis que son unos bollitos tiernos, algo dulces, con pasas o frutas, especias y una típica cruz encima. Son muy típicos en la cultura anglosajona, no solo en Gran Bretaña, también en Australia, Canadá, Irlanda, Sudáfrica... aunque actualmente se han hecho famosos por todo el mundo. Tradicionalmente se hornean y se toman en Viernes Santo, aunque como ocurre con todos los dulces asociados a fiestas, se pueden ver en todo el tiempo de Semana Santa.

Hot Cross Buns

Dede que los horneé aquella vez solo repetí en una ocasión en casa del elfo, cuando iba en estas fechas de turista a Madrid. Y cada año me encuentro con más recetas por las redes, con diferentes variantes -chocolate es mi próximo objetivo- que me tentaban a recuperarlos. Así que ayer me dije que era hora de catar una receta distinta, aprovechando que a mi familia sí les gustan las masas con pasas y frutas confitadas -el elfo no las aguanta mucho-. Me ha gustado tanto el resultado que creo que se va a convertir en una de mis recetas de cabecera, sea o no Pascua. La cruz no es imprescindible 😉.

Hot Cross Buns
¿Qué nueva receta probar? Ocurre como con el Roscón de Reyes, que en el fondo casi todas se parecen mucho ya que parten de una base parecida. Todavía no me apetecía probar la variante de cacao con chips de chocolate -todo se andará- pero tampoco quería repetir mi misma receta. Al final recordé que tenía guardada en mi carpeta infinita de documentos de cocina un PDF con una receta de Hot Cross Buns firmada por Richard Bertinet; ¡demasiado tentadora! No sé de dónde lo saqué así que no puedo enlazar el documento concreto, y es que acumulo demasiadas recetas en el disco duro "para el futuro"; al final se me olvida de dónde salen. Mil perdones.

Hot Cross Buns

El caso es que la he adaptado ligeramente a mis preferencias y al final salieron unos panecillos deliciosos. La masa se trabaja muy bien, con el calor que hace levaron pronto y su olorcito al hornearse inundó toda la casa. Recién hechos están buenísimos, tiernos y jugosos, muy aromáticos, y al día siguiente siguen ricos. Llevan poco azúcar pero las frutas y las especias los convierten en un bocado que apetece acompañando algo dulce o algo salado, ¿qué elegís vosotros?

Hot Cross Buns

Hot Cross Buns, panecillos de Viernes Santo
Receta adaptada de Richard Bertinet
Ingredientes para 15 panecillos

- 100 g de uvas pasas (cortinto o sultanas)
- 60-80 g de naranja confitada
- 1 cucharada de zumo de naranja o de limón
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1/4 cucharadita de nues moscada molida
- 1/4 cucharadita de jengibre molido
- 1 pizca de clavo molido
- 1 pizca de sal
- 250 ml de leche sin lactosa (o cualquier otra leche o bebida vegetal)
- 20 g de levadura fresca
- 60 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 1 huevo L
- 2 cucharadas de azúcar
- 1/4 cucharadita de sal
- 500 g de harina de fuerza

Para decorar con la cruz y pincelar:

- 1 huevo L
- 100 g de harina
- 1 cucharadita de aceite de girasol
- 1 pizca de sal
- unas 6 cucharadas de agua
- 100 g de azúcar
- 100 ml de agua
- 30 ml de zumo de naranja o ron

Mezclar las uvas pasas con la naranja confitada en un cuenco, añadir las especias, la pizca de sal y el zumo, y dejar reposar unos minutos. Calentar un poco la leche y comprobar que la mantequilla está a temperatura ambiente.

Colocar en un recipiente grande la leche, añadir el huevo y batir. Incorporar la levadura desmigada y esperar unos pocos minutos. Añadir la mantequilla picada, el azúcar y la sal, mezclar un poco y agregar la harina. Mejor no echarla toda de golpe, por si acaso. Trabajar hasta tener una mezcla homogénea, tapar y dejar reposar 10 minutos.

Añadir las frutas y amasar bien hasta tener una masa homogénea, suave y elástica, húmeda pero no pegajosa. Añadir un poco más de harina solo si fuera necesario. Formar una bola, colocar en un recipiente engrasado y tapar. Dejar levar hasta que supere el doble del tamaño.

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja grande. Deshinchar la masa, reamasar un poco y pesar. Dividir el peso total por 15 para sacar el peso que deberá tener cada panecillo, unos 70-73 g. Tomar porciones de la masa con ese peso y formar bolitas. Colocarlas en la bandeja ligeramente separadas; buscamos que al crecer se junten.

Batir el huevo y pintar los bollitos con él. Dejar levar 30 minutos. Mientras tanto, formar la masa de la cruz, mezclando la harina con el aceite, la sal y el agua necesaria hasta tener una pasta que se pueda extender con una manga pastelera. Yo tuve que usar una bolsa de congelación a lo burro porque no tenía otra cosa, también vale.

Volver a pintar los bollitos y dibujar una cruz en cada uno de ellos. Hornear durante unos 18-20 minutos, bajando la temperatura a 180ºC al meterlos dentro. Vigilar que no se quemen, depende de cada horno. Preparar el glaseado mientras tanto, calentando el agua con el azúcar y el zumo o ron, hasta que se disuelva.

Dejar enfriar los panecillos en una rejilla y pintarlos con el glaseado mientras siguen tibios. Se pueden tomar fríos o aún algo calentitos, si no podéis esperar más. Aguantan bien dos o tres días si se guardan a buen recaudo, y en ese caso podemos calentarlos un poco en el microondas o abrirlos y tostarlos. También congelan bien.

Hot Cross Buns

Me parecen unos bollitos perfectos para hacer este fin de semana y montar un buen desayuno-brunch-almuerzo-merienda el domingo, hay que despedir bien la Semana Santa 😀
12 abril, 2017

Conejitos de Pascua de panecillo. Receta para Semana Santa

¡En Murcia!

Creía que no iba a poder ser este año, pero puesto que casi el país entero se paraliza con la Semana Santa, pues al final me he escapado. Menos días de lo que viene siendo habitual y algo in extremis, pero necesitaba desconectar. Demasiadas cosas acumuladas en la cabeza y ya volvían a pasarme factura físicamente, además adoro a mi Murcia en primavera. Encima, a lo tonto, llevaba cuatro meses sin pisar mi tierra ni ver a la familia, así que aquí estoy :). Intentaré hornear cosicas ricas estos pocos días pero antes de dejar Madrid salieron estos conejitos de Pascua de mi horno, unos panecillos estupendos para Semana Santa. ¡Que no falte el dulce en época de abstinencia ! ;P

Easter bunny sweet bread

Si me leéis desde hace tiempo sabréis que mi Semana Santa siempre ha sido muy diferente a la típica española. En Murcia también se viven mucho y tenemos grandes procesiones, con muchas tradiciones y algunos pasos que son, objetivamente hablando, auténticas obras de arte dignas de ver. Pero mis padres odian las multitudes y el follón, y el fervor religioso en la familia es negativo, así que cuando éramos críos nos llevaban al campo y listo. Mis abuelos venían de Suiza ya a disfrutar del buen tiempo, traían muchos chocolates, huevos y pollitos, y hacíamos una Pascua a lo helvética.

Easter bunny sweet bread

Ahora me fascina redescubrir la Semana Santa murciana y española, conocer toda la rica gastronomía que guarda cada rincón y también sigo acercándome a la del resto del mundo. Porque la Pascua, aunque parece menos mediática que la Navidad, se vive, y mucho. Si no se sigue muy religiosamente creo que es más una tradición familiar de bienvenida de la primavera y para disfrute de los más pequeños; siempre me ha parecido muy divertido eso de salir al jardín a buscar los huevos que ha dejado el conejo de Pascua, montar un día al aire libre con comida primaveral en familia, hornear alguna cosilla... Lo de hornear es lo que más me gusta, claro.

Easter bunny sweet bread

Además de típicas galletas vestidas para la ocasión, o pasteles y muffins disfrazados, me atrae particularmente la panadería dulce de Pascua. Hot Cross Buns, bollos checos, trenza griega, colomba pasquale, pan paska o monas murcianas... ¡todas delicias muy recomendables!

Hoy vuelvo a mi Suiza con unos panecillos de masa tierna semidulce, similar a la del Zopf, pero con forma de conejitos. En Centroeuropa parece muy tradicional eso de coger este tipo de masas de panadería y darles formas distintas según la festividad del año, incluso lo he visto en alguna página francesa también. Hay verdaderas obras de arte por ahí, con conejitos más detallados, ovejas y corderos, pero este diseño me ha gustado por lo sencillo y resultón que queda.

Easter bunny sweet bread

Receta de conejitos de Pascua de panecillo
Inspirada en Swiss Milk y Amouses Bouche
Ingredientes para 8 unidades

- 1 sobre de levadura seca de panadería
- 50 ml de agua tibia
- 1 huevo L + 1 yema a temperatura ambiente
- 50 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 225 ml de leche de soja tibia
- 40 g de azúcar
- 1/2 cucharadita de cardamomo molido
- 1 cucharadita de agua de azahar
- 1/4 cucharadita de sal
- 420 g de harina de fuerza + un poco más para amasar
- azúcar perlado para decorar (opcional)

Mezclar la levadura de panadería con el agua tibia y dejar reposar un poco. No es un paso imprescindible, pero cuando uso levadura seca me gusta hacerlo. Batir ligeramente el huevo y reservar la yema aparte.

Disponer la harina en un recipiente grande, mezclar con la sal, el azúcar y el cardamomo, y formar un hueco. Echar dentro la levadura, el huevo, la mantequilla troceada, el azahar y la leche. Empezar a mezclar todo, tapar y dejar reposar 30 minutos.

Amasar, añadiendo más harina solo si fuera estrictamente necesario, hasta tener una masa lisa, elástica, suave y húmeda, pero no pegajosa. Algo parecida a la del roscón de reyes. Yo tenía la mañana liada y lo dejé en la amasadora, dándole algún meneo manualmente de vez en cuando.

Formar una bola, poner en un recipiente limpio engrasado y tapar. Dejar crecer hasta que doble el volumen. Con este buen tiempo no tardará mucho. Preparar mientras tanto dos bandejas de horno y batir la yema con un chorrito de leche.

Easter bunny sweet bread

Deshinchar ligeramente la masa, pesar y dividir en 8 porciones iguales (aproximadamente). Amasar cada una y formar un cilindro no muy delgado. Separar un trocito de cada masa y formar una bolita. Doblar los extremos hacia arriba formando una U y enrollarlos sobre sí mismos para dar forma a las orejas. Colocar en el hueco central la bolita, que será la cola.

Distribuir cada unidad formada en las bandejas, pintar con la yema batida y decorar con azúcar perlado en la cola, o con algún fruto seco picado o coco. Precalentar el horno a 200ºC y dejar mientras que crezcan un poco.

Hornear durante unos 18-20 minutos o hasta que se hayan dorado bien y la base suene hueca al golpearla. Dejar enfriar sobre una rejilla y guardar en un recipiente hermético.

Están muy ricos recién hechos, incluso un poco tibios, solos o mojados en leche o chocolate (mejor opción). Aguantan bien un par de días, aunque se van resecando un poco. Si se calientan un poquito en el microondas o en el horno con calor residual, recobran vida. También se pueden congelar cuando se hayan enfriado, bien envueltos individualmente. Y es una masa estupenda para reutilizar en pudding o pan de Calatrava.

Easter bunny sweet bread

¡Qué calor me ha dado al bajar del tren! Con dolor de cabeza instantáneo, claro. En Madrid no es que hiciera frío, pero he notado el cambio. Quería salir a buscar alguna mona de buena panadería, o quizá paparajotes si los hubiera, pero casi que voy a ir directamente a por un helado. Que además tengo antojazo desde hace semanas. Me apetece ver la procesión de los Coloraos hoy y redescubrir un poco mi ciudad, que en estas fechas suele estar reluciente. Y huele a azahar :).

¡Disfrutad lo que podáis de estos días!


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