
Llegó septiembre y se me han quedado entradas pensadas para agosto en el tintero, pero espero ir sacándolas estos días y que no se pierdan en el limbo de los borradores.
El final de agosto ha estado movidito, sobre todo por los preparativos de la genialérrima fiesta de cumpleaños que celebró una de las primas de mi madre, con temática de los años 80. Fue una locura muy divertida para la que la mayoría nos disfrazamos y todo :). ¡Hay que ver qué década tan... curiosa fue la de 1980! Pero por encima de todo, muy divertida.

Yo preparé tres recetas dulces para la ocasión, lo cual fue un poco paliza ya que me tiré toda la mañana en la cocina con el calorazo que hacía, pero mereció la pena. No hay nada mejor que cocinar con cariño para otras personas y ver que se lo comen con gusto; ¡no quedaron ni las migas! No podía complicarme mucho la vida ya que en el campo tengo los ingredientes y herramientas básicos para repostería, así que preparé una Victoria Sponge Cake (ya voy dominando su montaje y quedó mejor que la del año pasado), brownies de chocolate y una tarta de almendra con Streusel y naranja confitada que fui improvisando y al final fue casi lo que más gustó.



Antes de que se me pase la fecha, vuelvo a participar en Hecho en mi Cocina con una receta para el evento número 63 organizado por Cristina de LeBonVivant: HEMC#63-los ingredientes de tu verano. Es un plato muy fácil y muy simple, pero que a mí me gusta mucho y a mi madre también le encantó: falsa pasta de calabacín con tomate.
Las berenejas no llegaron más allá de la primera quincena de agosto, pero todavía nos quedaban muchos tomates y empezaron a llegar calabacines. Estos dos maravillosos vegetales han sido los ingredientes escogidos para mi receta de verano. Qué bien saben cuando están de temporada.
Receta de falsa pasta de calabacín con tomate
Ingredientes para 2 personas
- 3 calabacines hermosos, firmes, no demasiado gruesos.
- 1 cebolleta pequeña o cebolla dulce
- 500 g de tomates de temporada
- 1/2 vaso de vino blanco
- hierbas aromáticas al gusto: tomillo, romero, orégano, albahaca...
- una pizca de azúcar
- aceite de oliva virgen extra
- sal y pimienta negra recién molida
- queso rallado (opcional)
Lavar bien las verduras. Cortar los extremos de los calabacines y, usando una mandolina o un pelador de verduras, ir sacando tiras finitas longitudinales, rodeando cada calabacín por sus diferentes caras. Al llegar al centro con las semillas, cambiar de calabacín. Guardar esos corazones que han sobrado para otra receta.
Calentar con un poco de aceite una artén o plancha grande y dorar las tiras de calabacín en varias tandas, hasta que se empiecen a ablandar y estén maleables. Retirar y reservar.
Pelar y trocear los tomates. Picar bien la cebolleta y ponerla a pochar con un poco de aceite. Agregar el tomate, regar con el vino y remover bien. Sazonar con el azúcar y las especias y dejar cocinar unos 15 minutos. Incorporar los calabacines, removiendo bien para que se impregnen en la salsa. Dar un golpe de pimienta negra y un poco más de hierbas antes de servir. Agregar queso si se desea.

Por cierto, ya estoy en Madrid :).













