30 diciembre, 2013

Receta de lombarda a la sidra con calabaza

La percepción que tenemos del tiempo siempre me fascina. Cuando pienso en que mañana hará ya una semana desde Nochebuena, tengo la sensación de que los días han pasado volando, pero a la vez siento que ha sido una sema muy completa a la que he podido sacar mucho provecho.

La maravillosa chimenea de casa de mi tío, en la huerta murciana.

He podido visitar a familiares, cocinar y hornear algún que otro dulce más, trabajar un poco y también vaguear por la red. He salido a correr varios días preparando la San Silvestre y he tenido tiempo de ver algunas series con mi madre. También he cumplido con varias de mis tradiciones navideñas, las visitas a los belenes, el visionado de ciertas películas y la tradicional excursión con mi padre a la Cresta del Gallo. También he dado muchos paseos por el centro de mi querida Murcia, que siempre que vuelvo después de varios meses la encuentro cambiada pero igual al mismo tiempo.

Está siendo una buena Navidad, salvo por algún catarro que otro en la familia, pero buena al fin y al cabo. Tranquila, sin sobre saltos, sin discusiones tontas (o al menos no muy graves, que en estas fechas y en familia suelen surgir con facilidad), sin mucho frío y con buen humor. Y muchos dulces.

Lombarda a la sidra con calabaza

Para despedir el año os dejo con la última receta que cociné en Madrid, un plato sencillo medio improvisado que me preparé para mí aprovechando unos restos de ingredientes que quedaban por la cocina. Se trata de una manera muy sencilla de cocinar la col lombarda, esa verdura que me tiene enamorada desde hace un par de años.

Por algún motivo que no hemos conseguido aclarar, mi madre jamás compró lombarda a lo largo de mi infancia y adolescencia. Estaba convencida de que a sus hijos no les hubiera hecho ninguna gracia, y tampoco sabía muy bien cómo cocinarla, ya que nunca ha sido un ingrediente típico de mi familia. Pero, al mudarme a Madrid, no tardé en probarla y descubrir que me encanta tanto cruda como cocinada. Me gustó tanto este plato que lo preparé aquí en Murcia hace unos días, y gustó muchísimo a todos.

Col lombarda a la sidra con calabaza
Receta de guarnición improvsida
Ingredientes aproximados para 4 personas

- 1 col lombarda mediana o 1/2 grandecita
- 1 puerro grande
- 1 chalota o 1/2 cebolleta
- 1 buen troco de calabaza tipo butternut (de cacahuete)
- 1 vaso de sidra
- 1 poco de vinagre de Jerez
- una cucharadita de salsa Worcestershire (opcional)
- 1 pizca de canela molida
- 1 cucharadita de tomillo seco
- 1/4 cucharadita de comino molido
- aceite de oliva
- sal y pimienta negra

Desechar las hojas exteriores de la lombarda y cortar el tronco. Trocear en piezas de unos 2-3 cm de lado, lavar y escurrir bien. Picar el puerro y la chalota o cebolleta. Pelar y trocear la calabaza en cubos.

Calentar un poco de aceite de oliva en una sartén o cazuela ancha y pochar el puerro con la chalota. Añadir la lombarda y sazonar con las especias. Regar con casi toda la sidra a fuego fuerte, hasta que se evapore el alcohol. Añadir la calabaza, el vinagre y la salsa Worcestershire. Dar unas vueltas para que la calabaza empiece a coger los sabores.

Echar el resto de la sidra, remover un poco y tapar. Dejar cocer a fuego lento, vigilando el nivel de líquido de vez en cuando. Echar más sidra, agua o caldo si fuera necesario. Salpimentar al gusto hacia el final de la cocción. La lombarda tiene que estar tierna y la calabaza bien blanda, sin que se deshaga.

Lombarda a la sidra con calabaza


Que disfrutéis mucho de la Nochevieja, yo la pasaré corriendo primero, y cenando tranquila en casa después. No soy muy de festejar el fin de año pero me gusta mucho madrugar el día 1 para dar un buen paseo en la ciudad resacosa ;).
25 diciembre, 2013

¡Feliz Navidad! - Algunos regalitos prematuros

Con lo navideña que soy quería haber publicado alguna tontería en Nochebuena, o haberme currado alguna felicitación un poquito mejor para el día de hoy, pero llevo un ritmo en casa de no parar, en el buen sentido :). Entre las últimas compras, envolver los regalos, paseos y visitas, alguna carrerilla para no perder la forma de cara al 31, los preparativos de la cena... Pues eso, no he tenido tiempo de sentarme con tranquilidad delante del ordenador! Y tampoco hacía falta, la verdad ;).

link

Bueno, han sido dos días geniales. Me encanta hacer la compra de Nochebuena con mi madre, sin estrés, y preparar las cosas sin pasarnos tres pueblos. Me gusta mucho envolver los regalos, y me encanta salir la misma tarde del 24 a ver el ambiente y encontrar un último regalito (porque siempre encuentro algo de casualidad, y ha triunfado). Adoro empezar los preparativos de la cena con música de fondo, mientras vamos depositando los regalos bajo el árbol... Y cenar sin prisas, sin obligaciones, para sacar al final tooodos los dulces con una copita de oporto.

El árbol repleto de regalos esperando a ser abiertos.
Han caído muchos regalitos gastronómicos (Papá Noel me conoce bien), a ver si en los próximos días os los enseño con más calma y mejores fotos. Pero quería aprovechar para enseñaros dos paquetes que vinieron cargados de regalos días antes de salir de Madrid. Dos paquetes con orígenes distintos y llenos de cosas muy diferentes, pero que todo me encantó.



Los dos me pillaron totalmente desprevenida y por sorpresa, y cuando los fui abriendo y descrubí de quiénes venían, la alegría que sentí y la ilusión no la puedo expresar con palabras. Ya no sólo quedé encantada con los contenidos, es que cada uno estaba lleno de cariño :). Las dos personas que me los enviaron son amigas muy especiales y creo que todavía no saben lo feliz que me hacen con detallitos como estos. Gracias, de verdad! Sois las mejores ^_^.

Mandelprinten

No tenían nada que ver con la Navidad pero en esas fechas... para mí fueron los primeros regalos navideños, para qué negarlo. Y es que este tipo de regalos son los que más me gustan, los que se reciben con cariño, de forma inesperada, con mucho significado detrás. Esos regalos que demuestran que la otra persona realmente se preocupa por ti, y que te hace el regalo con interés e ilusión. La misma ilusión con la que se reciben :).


Ojalá hayáis pasado una Nochebuena maravillosa y un día de Navidad fantástico. ¡Felices Fiestas a todos! Que sigáis disfrutando de los días que nos quedan, y sobre todo a compartirlos con la familia y los amigos de verdad.

23 diciembre, 2013

Galletas navideñas de jengibre con harina de centeno (receta finlandesa)

Siempre me ha gustado mucho la fecha de 23 de diciembre. Es un "casi" de cara a la Nochebuena que me emocionaba mucho de pequeña, cuando ya estaba de vacaciones, sólo quedaba por abrir una ventanita en el calendario de Adviento, todo estaba listo para recibir la Navidad...

Hoy es una fecha un poco estresante, pero sigue teniendo su encanto. Entre el viernes y el sábado pusimos el árbol y decoramos un poco la casa, y llevo desde que llegué liada con las galletas de cada año. Me refiero a las gingerbread, que os he ido enseñando durante todos estos años, termimando con el pasado. Me quedan los últimos retazos de glasa y preparar paquetitos para ir repartiendo entre familiares y amigos estos días :).

Gingerbread rye cookies

Siempre repito la misma receta de gingerbread cookies, la de King Arthur Flour, que horneo dos veces. La primera en Madrid y la segunda en Murcia, pues tengo mis cortadores repartidos en las dos casas.

Pero antes de venir quise probar esta receta algo diferente de galletas de jengibre, haciéndolas más chiquitinas y más crujientes. Me gustan porque no son tan dulces y tienen un toque rústico genial gracias a la harina de centeno; ¡ya tengo otra receta de galletas que repetiré en próximas Navidades!

Gingerbread rye cookies

Galletas navideñas de jengibre con harina de centeno. Receta finlandesa de Navidad
Receta ligeramente modificada de Scandi Home
Ingredientes para unas 30-40 galletas

- 125 g de mantequilla sin sal
- 85 g de azúcar moreno
- 100 ml de melaza (miel de caña)
- 1 y 1/2 cucharaditas de canela molida
- 1 cucharadita de jengibre molido
- 1/2 cucharadita de nuez moscada molida
- 1/4 cucharadita de clavo molido
- ralladura de 1 naranja pequeña
- 1 huevo L ligeramente batido
- 250 g de harina de centeno
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 pizca de sal

Derretir en un cazo la mantequilla troceada con el azúcar moreno y la melaza. Añadir las especias, mezclar bien y dejar enfriar un poco. Colocar la harina de centeno con el bicarbonato sódico y la sal en un recipiente amplio, formando un hueco.

Echar la mezcla aún tibia de melaza, añadir el huevo y trabajar bien la masa hasta que quede homogénea. Dividir en dos, envolver en film y dejar reposar en la nevera unas horas, o mejor toda la noche.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar unas bandejas. Estirar una porción de masa sobre una superficie ligeramente enharinada y recortar galletas con un grosor de menos de 5 mm. Hornearlas unos 8 minutos, hasta que estén doraditas sin tostarse mucho. Esperar un par de minutos fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Gingerbread rye cookies

Como no tenía tiempo para decorarlas en Madrid, usé cortadores pequeños y unos que me trajo Papá Noel el año pasado que ya dejan marcan decorativas (de esos con expulsor). Al hacer galletas pequeñas quedan muy monas por sí solas, y creo además que a esta receta no le va mucho la típica glasa. Repartí la mitad en bolsitas de regalo para la familia madrileña, y las demás se vinieron conmigo para ir calmando el hambre de galletas navideñas cuando llegué el jueves pasado ;).

¡Ánimo con los últimos preparativos de Nochebuena!
19 diciembre, 2013

Biscotti navideños bañados en chocolate blanco con bastones de caramelo

Madrid me ha despedido con lágrimas de lluvia...
Qué poético, ¿no? :P
Pues sí, llovía mucho esta mañana. Hubiera disfrutado del agua caer mientras la ciudad despertaba todavía sumida en la oscuridad, pero mis múltiples bultos pesaban un horror, se estaba mojando uno de los regalos que ayer con tanto mimo envolví en papel de regalo, y teníamos el tiempo algo justito para llegar a la estación. Pero al final llegamos sin problemas, que mi elfo conduce ya como un campeón (no puedo decir lo mismo del 80% de conductores que nos rodean, pero ese es otro tema).

Caos en la mesa. Foto de mi cuenta de instagram

Ayer me pasé el día terminando de hornear, preparando regalos, paquetes y maletas. Mi suegra se pasó a despedirme cuando salió de trabajar y a traerme su regalito para la familia (una caja de La Despensa de Palacio que pesa como un muerto pero que es una delicia), así que aproveché para darle varias bolsitas llenas de galletas variadas para toda la -otra- familia.

¡Un poquito de todo! Foto de mi cuenta de instagram

Cuando llegó el elfo venía cargado con nuestro primer lote de productos navideños! Qué ilusión nos hizo, estas cosas siempre alegran un poco aunque no sean nada del otro mundo. Ya dediqué una entrada de mi Calendario de Adviento del año pasado a cestas y demás, anda que no hace ilusión recibir un paquetón de estos e ir viendo lo que hay dentro ^_^.

Candy Cane

En una de las bolsas que se llevó mi suegra había biscotti, pero biscotti navideños, faltaría más. Los bastones de caramelo, Candy Cane para los amigos, son un dulce icónico típico de la Navidad americana, aunque originarios de centroeuropa, hoy en día extendidos a todo el mundo. El primer año que los pude comprar en Murcia me emocioné mucho, y fueron directos a decorar el árbol.


Es habitual verlos en las recetas de dulces navideños, y tenía ganas de hacer algo parecido. Los biscotti de esta receta son muy sencillos, con arándanos rojos y fruta confitada verde (colores navideños por excelencia), bañados en chocolate blanco (que no me gusta mucho pero para cosas así va muy bien) y rebozados en candy cane machacados. Y ya tenemos biscotti festivos :).

Christmas 
biscotti

Biscotti navideños con chocolate blanco
Receta basada en Joy of Baking
Ingredientes para unas 20 unidades

- 2 huevos L
- 125 g de azúcar
- 1 sobre de azúcar vainillado (unos 7-10 g)
- 1 pizca de sal
- 230 g de harina
- 1 cucharadita de levadura química (impulsor)
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1/2 cucharadita de jengibre molido
- 125 g de arándanos rojos desecados
- 60-80 g de fruta confitada de color verde o pistachos
- chocolate blanco
- 2-3 bastones de caramelo (candy cane)

 Precalentar el horno a 180ºC y prepara una bandeja.

Batir con una batidora de varillas los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado, hasta que esté esponjoso y de color amarillo pálido. Tamizar aparte la harina con la sal, la levadura química y las especias. Echarlo a la mezcla de huevos, mezclar e incorporar los arándanos rojos y la fruta confitada. Trabajar la masa hasta que quede homogénea.

Distribuirla en la bandeja formando dos rectángulos paralelos, separados, que no sean muy gruesos. Hornear durante unos 20-25 minutos, hasta que haya empezado a dorarse. Dejar enfriar sobre una rejila. Bajar la temperatura a 170ºC. Cuando no quemen, cortarlos en porciones de biscotti usando un buen cuchillo de sierra. Colocarlos boca arriba en la bandeja y devolver al horno unos 10 minutos. Darles la vuelta y volver a hornear hasta que estén doraditos. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Machacar groseramente los bastones de caramelo y fundir el chocolate blanco. Hundir cada biscotti en el chocolate e inmediatamente después rebozar en el caramelo. Dejar secar sobre papel de sulfurizado.

Christmas biscotti

Otra opción de biscotti para Navidad: Biscotti Roscón de Reyes.
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