05 septiembre, 2011

Breve pausa, AIG y un sorteo

¡Hola a todos! Primer lunes de septiembre, parece que la rutina ya se va haciendo más presente en todo el mundo, salvo para los afortunados que han reservado sus vacaciones para el final del verano.

Hoy vengo con una entrada rápida. Quería haber publicado estos días otra de las entregas de París, pero me ha sido imposible. Mis padres vinieron a pasar el fin de semana y llevo unos días muy ajetreados. Además, como hoy regresan a Murcia (mi Murcia, que está en plenas fiestas de la Feria de Septiembre!), nos van a acercar al elfo y a mi a Chinchón. Es una localidad que tenía muchas ganas de visitar, y aprovechando que mi suegra nos regaló una estancia en el Parador, pues allá que vamos :)
A partir del miércoles espero volver con más publicaciones.

Dos avisos antes de irme:



Alicia, de Mermelada Y Chocolate, está organizando el primer sorteo en su blog, y los regalos son más que apetecibles, ¡no os lo perdáis!


Y por cuarto año consecutivo se va a celebrar el Amigo Invisible Gastronómico. Esta vez es Jo de Mis Recetas Bordadas quien se encargará de todo, tomando el relevo, como hiciera Ana en el 2009, de Bea que se toma un merecidísimo descanso. Muchas gracias a las dos y a Carol por el diseño del logo; me encantó participar los años anteriores y por supuesto que he vuelto a apuntarme. ¡No dudéis en participar! ;)

Feliz semana!
31 agosto, 2011

Viaje a París I - Rodez y llegada

Ya estoy de nuevo en Madrid, reajustándome a la rutina poco a poco. Antes de retrasarme demasiado, vamos con la primera entrega de la crónica del viaje a París, antes de llegar a la capital francesa. Al viajar en coche, hicimos una parada de una noche tanto en la ida como en la vuelta.

Salimos un jueves bien temprano desde el campo; a las 5.30 ya estábamos en camino. Me gustan mucho esos madrugones, me traen buenos recuerdos, puedo ver amanecer a través de mi ventanilla y además esas primerísimas horas se pasan volando. A las 7 nos detuvimos a desayunar y continuamos sin problemas tras alguna breve parada para repostar y estirar las piernas.  Por suerte esta vez no nos pilló ningún atasco al cruzar la frontera; ya en Francia almorzamos con bocadillos caseros y llegamos a nuestro destino a primera hora de la tarde.



Rodez es la capital de Aveyron, département situado al sur del Macizo Central, cerca de Toulouse, en una región que ha ido destacando en los últimos años como centro de atracción turística en Francia. Ciertamente es una zona muy bonita y agradable para recorrer con buen tiempo; en el último tramo de viaje recorrimos carreteras secundarias atravesando hermosos campos y pequeños pueblos con mucho encanto, rodeados de un marco natural fantástico.


Rodez - Cathedral

La torre de la Catedral de Notre Dame, que en realidad, como se aprecia en la fotografía, está separada del cuerpo del edificio. Con una altura de casi 90 metros, es producto de la construcción a lo largo de varios periodos que han dejado su huella en los diferentes estilos artísticos que la componen.

Rodez

El centro histórico no es muy grande pero merece la pena pasearse y perderse entre sus callejuelas estrechas que siguen sinuosos caminos. El legado medieval está presente en muchos pequeños detalles, como ocurre en tantas localidades francesas.

Después de una cerveza frente a la catedral, buscamos un lugar donde cenar. Como ya esperaba, tuvimos alguna dificultad ya que yo soy algo especialita para comer, sobre todo cuando los platos estrella de la gastronomía local se centran en carnes de mamíferos, quesos y salsas con lácteos. Menos mal que muchos restaurantes incluyen una interesante sección de ensaladas grandes que pueden funcionar como plato único para una persona!

Elegimos una Brasserie situada en una céntrica plaza, de los pocos locales de precios razonables que estaban abiertos una tarde de agosto, Le Grand Café.

Rodez - Bread

Buen pan, como más me gustan: corteza dura doradita, miga tiernísima pero firme, llena de alveolos, muy aromático.

Rodez - Salad

Ensalada de mezcla de lechugas, tomates (con sabor a tomate), huevo duro, huego pochado (perfecto, al romperla la yema inunda el plato mezclando los sabores creando unos jugos maravillosos), espárragos, alcachofas con una vinagreta suave, manzana.

Rodez

Rodez


Rodez

Especie de flan/natillas/crème brûlée, de textura más firme, con caramelo dentro y acompañado de merengue (no, no es nata!).

Rodez - Apricot pie

Tarta de albaricoque, fantástica. La masa casera y el relleno de fruta generoso, con ese punto ácido que me gusta en este tipo de pasteles, contrastando con la base más dulce.

Brasserie Le Grand Café
19 place de la Cité
12000 Rodez
Tél. 05 65 68 00 95

Hotel Breakfast

Desayuno de hotel. Me temo que cuando se vació la bandeja fui a por más. Me pierden este tipo de desayunos, aunque hace tiempo que no me tiro como una loca a la cesta de la repostería, y eso que los croissants y los pain au chocolat de estos hoteles son deliciosos. Pero yo con buen pan y buena fruta soy feliz. Ese yogur natural, cremosísimo, sienta de maravilla por la mañana; cuando era niña me encantaba llenar el cuenco con ese yogur y una mezcla de cereales, frutos secos y fruta. El canelé es un pequeño dulce típico de ciertas zonas de Francia, un caprichito mañanero.


La segunda etapa del viaje se desarrolló sin ningún problema. Fue parada obligatoria cruzar el viaducto de Millau, una impresionante labor de ingeniería en la A75 que se alza unos 340 metros a lo largo de sus 2460 metros de longitud, sobre un fantástico entorno que ofrece vistas espectaculares de la zona. A sus pies hay un centro de visitantes con pequeñas exposiciones, resturante y algunas tiendas.
Y tras esta breve parada, rumbo directo a París.
25 agosto, 2011

De vuelta, con helado y fotos gatunas

Esta entrada no está programada :)

¡Hola a todos! ¿Qué tal todo? ¡Espero que muy bien! Cómo echo de menos bloguear ^^.

El sábado (casi domingo) pasado regresamos de nuestro pequeño viaje a París, de nuevo al campo, tras una breve pausa en Murcia para dejar a mi hermano. El final del verano está siendo muy caluroso así que no hay muchas ganas de dejar el "fresco" (muy entre comillas) campestre, pero hoy hemos venido a la ciudad a hacer varios recados y compras. Así que he aprovechado (tras cortarme el pelo y ponerme al día con mis descargas) para curiosear un poquico por vuestros blogs. ¡Habéis cocinado y escrito mucho estas semanas! Tendré mucho trabajo cuando regruese a Madrid :P.

Gato en el jardín

Ya he empezado a procesar las fotografías del viaje y espero, esta vez sí, publicar pronto las entradas correspondientes. Mientras tanto os dejo con una receta, y unas imágenes de mi gordico, mi querido gato, que vive feliz durante el verano haciendo lo que quiere en el campo. Come menos y se va de juerga por las noches buscando a otros gatos (volviendo más de una vez con heridas de guerra que él mismo se busca), aunque sigue durmiendo horas y horas y horas, en cientos de sitios diferentes. Tampoco hay mucho más que hacer cuando pega el sol, ¿no? :-)

Gato pastando

Gato pastando

Su rutina diaria suele comenzar al amanecer, pidiendo su desayuno, para remolonear en la cama de mis padres durante un buen rato después. Aprovechando las primeras horas, más frescas, se recorre el jardín, marca territorio, se revuelca en la tierra y pega un buen repaso a las hierbas que crecen en el patio. Y luego a dormir.

Helado de cereza y ciruela

Este helado lo preparé antes de salir de viaje. No tenía ninguna receta, simplemente quería prepararlo, así que recurrí a la despensa y a experimentar un poco. Cocinando la fruta antes de incorporarla a la mezcla, dejando que caramelice un poco con mantequilla y azúcar, se obtiene un sabor profundo, diferente a usar directamente fruta fresca. Para que quedara una mezcla más cremosa probé una idea que vi en algún blog hace tiempo, añadir maizena para espesar. Es un truco barato, lo reconozco, pero no funcionó nada mal. Es un buen recurso si se quiere un helado más cremoso sin aumentar las calorías.

- 200 gr de cerezas, pesadas sin hueso
- 150 gr de ciruelas rojas dulces, pesadas sin hueso
- 1 chorrito de licor (opcional)
- 10 gr de mantequilla
- 1/4 cucharadita de sal
- 50 gr de azúcar
- 500 gr de queso fresco cremoso desnatado
- 100 gr de azúcar (más o menos, al gusto)
- 100 ml de leche de soja fría
- 1 cucharada colmada de maicena

Pelar las ciruelas y trocearlas en cuartos; partir las cerezas por la mitad. Calentar la mantequilla en una sartén ancha y añadir la fruta, mezclando bien hasta que la grasa se haya derretido. Añadir el licor, la pizca de sal y los 50 gr de azúcar, mezclando todo uniformemente. Dejar pochar a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que la fruta esté muy tierna y haya jugos caramelizados.

Calentar en un cazo grande o una olla el queso fresco con el azúcar, hasta que se disuelva. Incorporar la fruta, removiendo bien. Mezclar la maizena en la leche fría hasta que se haya disuelto; añadir a los demás ingredientes, trabajando bien la mezcla a fuego medio-bajo, hasta que empiece a espesar. Dejar reposar fuera del fuego. Cuando se haya enfriado, tapar y dejar enfriar en la nevera como mínimo dos horas.

Para hacer el helado proceder según las instrucciones de la máquina, o trasladar a un recipiente hermético apto para el congelador e ir batiendo la mezcla cada cierto tiempo para evitar que se formen muchos cristales.
17 agosto, 2011

Helado de vainilla en molde

[Nota: esta entrada la dejé programada para el mes de agosto, pero me he dado cuenta de que por algún error no llegó a publicarse; hoy la rescato]

Tras los refrescantes helados de frutos del bosque, hoy traigo un sabor más clásico, el de la vainilla, gracias al segundo molde enviado por Silikomart, el Easy Cream Chocostick. Me encanta esta colección por las formas tan bonitas que tienen y por poder recrear nuestros sabores favoritos en casa gracias a los palitos que acompañan cada modelo. Como a mi elfo le encantan los helados de vainilla, aproveché para darle un capricho ya que él tiene la suerte de no ser intolerante a la lactosa. Usé media vaina de vainilla de Tahití, con un aroma muy potente, y al dejar que la mezcla infusionara con ella las semillitas se fueron depositando en el molde mientras se solidificaban los helados en el congelador, dejando un bonito dibujo. Es que me encanta encontrarme esos puntitos en los dulces y los helados, demostrando que el sabor a vainilla es "auténtico" :).

Creamy vanilla popsicle


- 60 gr de leche
- 60 gr de nata líquida
- 40 gr de azúcar
- 1/2 vaina de vainilla de Tahití (preferiblemente)
- 1 pizca de sal
- 50 gr de nata para montar

Poner en un cazo la leche con la nata líquida. Abrir la vaina con un cuchillo y extraer las semillas con la punta; ponerlo todo en el cazo. Calentar hasta llevar a ebullición, bajar el fuego y cocer unos minutos, removiendo con una cuchara de madera. Añadir el azúcar y la sal, mezclando bien. Apagar el fuego y dejar enfriar.
Poner en un recipiente frío la nata y batir a mano con energía usando unas varillas o herramienta similar, hasta que espese pero sin llegar a montarla. Incorporar la mezcla de vainilla colándola a través de un colador para separar la vaina, pero dejando que pasen las semillas. Mezclar bien pero con suavidad, para no crear burbujas. Llenar los moldes, introducir los palitos e igualar la superficie. Congelar como mínimo cuatro horas antes de desmoldar.

Creamy vanilla popsicle
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