Ya estoy de vuelta en casita, después de unos días estupendos y con muchas ganas de hornear sin parar! Yo ya venía con el cuerpo pidiendo fiestas, es cruel que después del puente aún hayan días de clases y trabajo antes de Navidad... en fin, qué le vamos a hacer.
Gracias por vuestros comentarios durante estos días!
No puede faltar estos días algo de Lebkuchen... traducido como Pan de especias, lo cierto es que hay bastantes cositas diferentes que pueden usar ese nombre. Ya preparé un pan de especias tierno, casi como un bizcochito, el año pasado (y volverá a caer, seguro); esta vez quería probar algo distinto. Lo importante es usar la mezcla de especias que le da el aroma tan característico, y que hace que tu casa huela a Navidad: con variaciones, básicamente es una mezcla de coriandro, canela, clavo, anís estrellado, anís y jengibre. Si se combina con miel los resultados son fantásticos.
Esta receta está pensada para cortar la masa como si fueran galletas, para hacerles un agujerito y usarlas como adornos para el árbol. Yo hice esto con algunas, pero la mayoría están tan ricas que me temo que no llegarían al árbol (a ver si vamos a por un arbolito pronto al vivero, por cierto).
Me pasé un pelín con el horno, menos mal que a mi me gustan tostaditas. Son ideales para mojar en una taza calentita de lo que sea ^^
- 125 gr de melaza
- 125 gr de miel
- 30 gr de mantequilla
- 1 cucharadita de mezcla de especias
- 3 gotas de aroma de almendra amarga
- 30 gr de nueces picadas
- 350 gr de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada de levadura
Preparar un par de bandejas y precalentar el horno a 180º C.
Poner en un cazo la melaza, la miel y la mantequilla y calentar a fuego bajo removiendo con una cuchara de madera. Cuando se haya fundido todo, dejar enfriar. Añadir las especias, el aroma de almendra y las nueces y mezclar bien. Poner en un cuenco amplio y tamizar encima la harina con la levadura y la sal. Trabajar la masa, usando las manos si es necesario, hasta que quede bien ligado y sea homogéneo. Aviso: no queda una masa igual a las galletas recortadas normales, la textura es distinta, como quebradiza.
Estirarla con ayuda de un rodillo hasta dejar un grosor de aproximadamente 0.5 cm y recortar figuras con cortadores enharinados. Si se quieren usar como adornos, se les hace un pequeño agujerito en la parte central superior (la boquilla de una manga pastelera pequeña va bien). Colocar las galletas sobre las bandejas dejando algo de espacio entre ellas y hornear entre 10-15 minutos, hasta que se hayan dorado. Dejar enfriar sobre una rejilla y guardar en un recipiente hermético.
Estirarla con ayuda de un rodillo hasta dejar un grosor de aproximadamente 0.5 cm y recortar figuras con cortadores enharinados. Si se quieren usar como adornos, se les hace un pequeño agujerito en la parte central superior (la boquilla de una manga pastelera pequeña va bien). Colocar las galletas sobre las bandejas dejando algo de espacio entre ellas y hornear entre 10-15 minutos, hasta que se hayan dorado. Dejar enfriar sobre una rejilla y guardar en un recipiente hermético.
Me gustan tal cual, con su aspecto rústico, pero se les puede hacer un glaseado más o menos espeso. Yo pinté la mitad con un glaseado ligero de leche con azúcar glas simplemente para darles algo de brillo. Bañadas o pintadas con chocolate también deben estar muy buenas.



