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29 abril, 2014

Crostata de fresas para mi cumpleaños

Bueno bueno, que casi se termina abril y yo todavía sin enseñaros lo que preparé para mi cumpleaños, ¡desastre! Pero es que esta última semana ha sido un poco de locos.

Crostata de fresas


Mi cumple ha caído este año en Domingo de Pascua así que he tenido la suerte de que me tocara estar en Murcia esta vez. El día anterior estuve dándole muchas vueltas a la cabeza pensando en qué me apetecía preparar, y es que tenía claro que esta vez no quería una típica tarta. Ya sabréis que las tartas rellenas o con pisos y coberturas sólo me apetecen de vez en cuando, en ocasiones especiales, pero no son mi postre favorito. Eso sí, las fresas iban a ser otra vez protagonistas, como el año pasado (o el anterior).

Crostata de fresas


Al final, el cuerpo me pedía algo más sencillo y "rústico", así que opté por una crostata, una tarta estilo pie, Torte o tart, que no sé cómo llamar exactamente en español para diferenciarla de las tartas-tartas. Pues como me inspiré en una receta italiana, crostata se queda :P.

Me gustan este tipo de recetas porque son muy fáciles y rápidas, no hay que hornear la masa previamente y se puede preparar en un procesador de alimentos, como hice yo. Las crostatas suelen rellenarse con mermeladas de frutas, pero he preferido hacer una especie de compota casera rápida con buenos fresones y añadiendo poco azúcar. Salió buenísima :).

Crostata de fresas


Crostata de fresas
Receta inspirada en Jul's Kitchen
Ingredientes para un molde de unos 23 cm de diámetro

- 150 g de mantequilla fría
- 125 g de azúcar moreno
- 200 g de harina de repostería
- 100 g de almendra molida
- 1 pizca de sal
- 1 huevo L
- 500 g de fresas
- 100 g de azúcar moreno
- 1 cucharadita de azúcar vainillado

Cortar la mantequilla en cubos y colocarla en el contenedor del procesador de alimentos junto con el azúcar moreno. Triturar unos segundos y agregar la harina, la almendra molida y la sal. Triturar bien hasta obtener una textura de migas. Incorporar el huevo y triturar un poco más. Volcar sobre una superficie limpia y amasar ligeramente con las manos hasta formar una masa compacta. Agregar un poco de agua fría si fuera necesario. Formar un disco bien apretado, envolver en plástico film y dejar en la nevera como mínimo 30 minutos.

Crostata de fresas


Para preparar el relleno sólo hay que lavar bien las fresas, trocearlas y colocarlas en un cazo con el azúcar moreno y el azúcar vainillado. Dejar que suelente un poco los jugos y cocer unos 15-30 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que reduzca. Triturar con la batidora ligeramente para conseguir una textura más homogénea, pero dejando trocitos de fruta entera. Dejar enfriar.

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar bien un molde rizado redondo, de unos 22 cm de diámetro. Separar aproximadamente 1/3 de la masa y colocar encima el resto, extendiéndola bien usando las manos. Volcar el relleno de fresas, distribuyéndolas de forma homogénea.

Formar bolitas con el resto de masa y estirar para formar tiras delgadas. Distribuir encima de la tarta colocándolas en diagonal con otra capa encima transversal, para formar el enrejado. Hornear durante unos 30 minutos y dejar enfriar completamente antes de servir.



Mientras la tarta se enfriaba fuimos a comer al Restaurante de El Casino de Murcia, un lugar que recomiendo muchísimo visitar. Para comer o cenar es mejor ir con reserva, ya que hay pocas mesas y es bastante solicitado. Se come de muerte con productos muy murcianos con un toque más gourmet, un servicio de 10 y un espacio maravilloso.
13 febrero, 2014

Cake de chocolate con harina de castañas (para San Valentín o para cuando sea) - Sin gluten, sin lactosa, sin huevo

Ah, San Valentín. Ese día que genera odios y sobredosis de azúcar a partes iguales. Como casi todas las "fiestas", se explota comercialmente hasta la extenuación, cosas de la sociedad de consumo, el capitalismo y la cultura de masas. La única vez que me dejé caer en los clichés del día de los enamorados fue, cómo no, en plena edad del pavo cuando iba al instituto (corramos un tupido velo), pero ya sabéis que me gusta aprovechar cualquier excusa para preparar algún dulce. ¿Los hago durante todo el año? Pues sí, para qué engañarnos. Como decía, es una excusa. Y qué demonios, tampoco me parece tan mal que se dedique un día a festejar el amor, siempre que sea sin caer en comercialismos absurdos y siempre que se siga mimando a la pareja el resto del año.

Santa Lucila bautizada por San Valentín, oba de Bassano (hacia 1575)

Pero, ¿quién era el pobre Valentín al que hicieron santo y protector de los enamorados? No era un niño regordete con flechas amorosas, eso desde luego.
Pues resulta que lo habitual es unir bajo un mismo santo a dos religiosos: el sacerdote romano decapitado en el año 268, y el obispo decapitado en el 273. Curiosamente, a ambos se les dio sepultura en la vía Flaminia, lo que unido al mismo sufrimiento que padecieron hace que se identifiquen los dos bajo la misma figura del mártir. El culto a San Valentín como protector de los enamorados empezó en la Alta Edad Media, y se hizo especialmente popular en los siglos XVIII y XIX, con la costumbre de que entregar tarjetas a la persona amada, y también flores o algún dulce. Con la industrialización llegaron las tarjetas producidas en masa, que dieron paso a otros comerciantes a sacar partido de la fecha, explotando el fenómeno cada vez más, hasta hoy.
Y por cierto, también es protector de los epilépticos. Muy romántico, sí.

Castanaccio al 
cioccolato

Bueno, al lío con mi receta de hoy, que en realidad la preparé hace unas semanas pero he pensado que no viene nada mal a propósito del 14 de febrero. No tiene forma de corazón pero sí chocolate, que junto con los frutos rojos son para mí los pilares de un buen postre sanvalentinero. Es una especie de derivación del castagnaccio, un pastel poco dulce típico de Italia, que por lo que he visto tiene muchas versiones. Cuando me encontré con una versión con chocolate me enamoré, y era la excusa perfecta para dar salida a una harina de castañas que me había dado mi suegra.

Castanaccio al cioccolato

Al usar sólo harina de castañas y nada de levadura o huevo, es una masa compacta y densa, similar a un brownie, con un gran sabor a castaña que combina muy bien con un buen cacao. La clave está en que el centro quede ligeramente húmedo, y en mi opinión está más bueno de un día para otro.

Cake de chocolate con harina de castañas (castagnaccio al cioccolato)
Receta ligeramente modificada de Simona's Kitchen
Ingredientes para un molde redondo de unos 20 cm de diámetro

- 350 g de harina de castañas
- 25 g de cacao puro en polvo
- 115 g de azúcar
- sal
- 400 ml de leche de soja
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- azúcar glasé para decorar

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un molde redondo, de unos 20-22 cm de diámetro, preferiblemente desmontable. A mí me gusta forrar la base con papel y ya sólo engraso un poco con aceite los laterales.

Tamizar en un cuenco la harina de castañas con el cacaco en polvo y el café soluble. Añadir el azúcar y la sal y mezclar con unas varillas. Incorporar la leche de soja, el aceite de oliva y la esencia de vainillas. Mezclar todo bien hasta tener una masa homogénea.

Llenar el molde con la masa, distribuyéndola bien con una espátula para dejar la superficie igualada. Hornear sobre rejilla durante unos 30-40 minutos, hasta que la parte de arriba esté craquelada y al pinchar un palillo salga prácticamente limpio. Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla. Servir con azúcar glasé, nata, frutos rojos, mermelada, siropes... O sola ;).

Castanaccio al cioccolato

En Directo al Paladar he publicado recetas más propias para San Valentín: unas facilísimas galletas de Nutella, un vistoso pero facilón milhojas de chocolates con frambuesas, y un cake con aroma de lavanda, limón y glaseado de fresas. Todas son perfectamente factibles cualquier día del año ;).
03 octubre, 2013

Receta de arroz con leche de avena y galleta caramelizada. Probando productos: Degustabox

Me gusta conocer iniciativas, proyectos y negocios que surgen aprovechando las posibilidades que ofrece internet, la blogosfera y la interactuación entre usuarios mediante las redes sociales. Hace tiempo que llevo viendo por la red distintas versiones de una idea original: recibir en casa cada mes una caja temática con contenido sorpresa, a un precio ajustado. He visto cajas de productos de belleza, de cosillas de manualidades, de productos infantiles, y claro, también de gastronomía.

Oatmilk rice pudding with crushed cookies

Seguro que a estas alturas casi todos habéis leído o probado el servicio de Degustabox, como nos enseñaron Teresa o Alya Mark hace unas semanas. Ya sabéis que me encanta conocer las cosas de primera mano para poder juzgar con propiedad, así que acepté con gusto la posibilidad de probar una de las cajas para conocer el servicio y el tipo de productos que incluyen en sus paquetes sorpresa.

Sólo hay que suscribirse para recibir cada mes una de las cajas con productos de alimentación; el contenido es sorpresa pero prometen ser de primeras marcas que van variando, y con un valor del doble de lo que cuesta la suscripción, que es de 12,99€ gastos de envío incluidos. No saber qué vendrá en cada envío es parte de la gracia, claro, a mí me resulta divertido no saber qué vas a recibir :). Y si no te convence, te puedes dar de baja en cualquier momento.

Degustabox

La semana pasada recibí puntual y sin problemas (menos mal que últimamente no me tocan mensajeros inútiles como otras veces) mi caja correspondiente al mes de septiembre. Curioseando por su web he comprobado que siempre se trata de productos de alimentación de marca, y en general apuestan por las novedades con lanzamientos de productos nuevos. Mi caja tenía:

Degustabox

Un paquete de tortitas dietéticas ecológicas de Gerblé, con kamut, arroz y sirope de ágave, mucho mejores que las insípidas que sólo son de arroz. Dos tetrabricks de las nuevas variedades de Alpro Central Lechera Asturiana: leche de avena y leche de almendra. Tengo que decir que yo consumo habitualmente leche de soja de esta marca (básicamente porque fue la primera que probé y me quedo con su sabor), y me encanta poder tener otras leches vegetales a mano.

Degustabox

Tres botellas de refresco Laimon Fresh, de limón, lima y menta, y cuatro botes de una bebida "contra la reseca" que me ha llamado mucho la atención.  No sé si esta Cool Dawn aliviará la resaca porque jamás he sufrido una, le daré a mi hermano un bote para que juzgue mejor que yo :P. El bote es muy mono y supuestamente despeja la mente mediante una combinación de extractos de hierbas, zumos cítricos y minerales.

Degustabox

Y mi parte favorita, ¡galletas! Las famosas caramelizadas Lotus, esas típicas que en las cafeterías de bien te ponen con el café, y unas alemanas con chocolate que son adictivas. Las dos variedades siempre me han gustado mucho y me alegra saber que cada vez son más fáciles de encontrar en los comercios.

Si os ha picado la curiosidad echad un vistazo a la página web de Degustabox, su Facebook o twitter para ver los lotes de cajas pasadas y lo que opinan los suscriptores. Y si os animáis a probar el servicio de cajas sorpresa, tenéis un descuento en el primer envío por ser lectores de mi blog; un pequeño premio por aguantarme ;). Completad la suscripción a través de este enlace y os costará 9,99€.

Oatmilk rice pudding with crushed cookies

Como no me podía quedar quieta he aprovechado un par de estos productos para hacer una receta. Se me encendió una luz cuando abrí la caja y decidí que era el momento de hacer por fin arroz con leche. Llevo años diciendo que tengo que hacer un arroz con leche apto para mi intolerancia y al final llegó el día, aunque le he dado un toque diferente.
Usando leche de avena queda un arroz muy meloso y con un sabor distinto pero muy reconfortante. Además he suprimido la típica canela para emplear vainilla natural y dar el toque final a este pudding con galletas lotus trituradas. Buenísimo!

Arroz con leche de avena a la vainilla con galleta caramelizada

Ingredientes para 2 personas

- 500 ml de leche de avena
- 50 g de arroz de grano corto
- 1 trocito de corteza de limón
- 1 trocito de vaina de vainilla
- 35-40 g de azúcar
- 1-2 galletas caramelizadas Lotus

Poner el arroz, la leche, el trocito de corteza de limón y la vaina de vainilla en un cazo. Calentar con suavidad hasta llevar a ebullición, removiendo con una cuchara de madera o de silicona. Bajar el fuego y dejar cocer lentamente, removiendo cada pocos minutos, durante unos 40-50 minutos. Añadir entonces el azúcar y remover constantemente hasta que se disuelva. Seguir cociendo hasta adquirir la textura deseada. Retirar el limón y la vainilla y dejar reposar.

Repartir en dos cuencos bonitos. Machacar con las manos o con una picadora una o dos galletas hasta dejar las migajas finas, casi en polvo, y repartirlas por encima de cada ración, al gusto. Guardar en la nevera hasta el momento de servir, pero mejor dejar templar un poco a temperatura ambiente para apreciar mejor los sabores.

Oatmilk rice pudding with crushed cookies

Cada familia tiene su forma de preparar el arroz con leche, así que ajustad el punto de cremosidad al gusto. Mi madre lo prepara más bien denso, aunque no tanto como uno riquísimo que probé en Gijón hace muchos años (sin saber que era intolerante a la lactosa, por eso me sentó aquella comida fatal, qué rabia). Mi suegra sin embargo lo hace mucho más líquido, sin que la cuchara se pueda dejar tiesa dentro, como yo digo. ¿Cómo os gusta más a vosotros?
29 mayo, 2013

Gelatinas de fresa y naranja con agar-agar

Menos de una semana para comenzar los exámenes! Hoy es el último día de clase en la Escuela Oficial de Idiomas y cuanto más estudio más dudas me surgen. Creo que los idiomas se aprenden mucho mejor con la práctica y la costumbre; intentar conjugar, declinar y usar las preposiciones adecuadas pensando en las reglas gramaticales es un lío tremendo. Y encima luego la gente en el lenguaje hablado coloquial suele saltarse las normas, complicando más el asunto, por no hablar de las diferencias regionales... Bueno, no sé de qué me quejo si en el fondo todas estas cosas lingüísticas me fascinan; salvo cuando toca examinarse, claro :P.

Justo el lunes pasado, en medio de clase, cayó una tormentaza de esas con truenos, viento, muchísima agua y granizo. Pero curiosamente al salir ya habían pasado las lunes y lucía el sol, eso sí, con todo empapado y lleno de hojas y flores acribilladas por la lluvia torrencial. Pero olía de maravilla! :). Las temperaturas ya se van estabilizando poco a poco mientras nos despedimos del mes de mayo, así que yo continúo obligándome a olvidarme de las recetas más propias del invierno.

Strawberry organge vegan jelly

Aprovechando que estamos en la recta final de la temporada de fresas y fresones, volví a emplar el bonito molde de silicona Mini Springlife de Silikomart para tener un caprichito dulce fresquito y primaveral. El acabado de la gelatina es menos liso y perfecto que con la receta del año pasado, debido a la textura del puré de fresas, pero no he querido añadir ni lácteos ni colar las semillitas. Me encanta la textura que tiene así, mucho más natural y llena de sabor.

Gelatinas de fresa y naranja con agar-agar
Receta inspirada en Un déjeuner de soleil
Para unas 15 mini unidades

- 200 gr de fresas sin rabito
- 30 gr de azúcar
- ralladura de 1/2 naranja pequeña
- 2 cucharadas de zumo de naranja
- 1 cucharadita de agar-agar

Triturar las fresas en una picadora, batidora, robot de cocina o similar, hasta que quede un puré. Poner la mitad, unos 100 gr, en un cazo con el azúcar y mezclar. Añadir la ralladura y el zumo de la naranja y llevar a ebullición. Bajar el fuego, añadir el agar-agar tamizado y remover bien durante un minuto. Repartir en las cavidades de los moldes y dejar enfriar un poco. Llevar a la nevera y esperar como mínimo un par de horas antes de desmoldar y consumir.

Strawberry organge vegan jelly
25 abril, 2013

Yogur casero de leche de cabra {Ventanas Verdes}

Yogur, kéfir y otras leches fermentadas con Ventanas Verdes


Me encanta el yogur, desde bien pequeñita. Recuerdo cómo hace ya tiempo, cuando no había estallado el boom de los sabores y variedades de yogur en España, me fascinaba la cantidad de tipos diferentes que había en Suiza. Todavía hoy me sorprendo con sabores por allá que no se suelen encontrar aquí, aunque ya tenemos por aquí una oferta tan amplia que para muchos resulta excesiva. Mi padre se indigna cuando se pierde delante de los kilométricos estantes de supermercados, "¡Yo sólo quiero un yogur con sabor a yogur, sin bífidus ni fibra ni calcio ni desnatado ni con cereales ni nada!".

¿Intolerante a la lactosa y amante del yogur? Sí, y es que los fermentos que son los encargados de crear el yogur, los "bichitos", son los que se transforman la lactosa de la leche, ahorrando el mal trago a mi sistema digestivo carente de lactasa. Por eso el yogur natural es tan digestivo y sienta tan bien :-).

Goat milk yogur

En el grupo de Ventanas Verdes hemos decidido dedicar el mes de abril al yogur casero, porque es un producto muy saludable y porque queremos reivindicar su elaboración casera. Mis compañeras saben mucho más de todo esto, y es que hasta se han atrevido a elaborar yogures vegetales a partir de leche de frutos secos. Yo, por mi parte, he aprendido un montón con ellas, y sobre todo me han animado a lanzarme a probar a hacer yogur sin yogurtera.
Mi madre nos hacía yogur en su aparatito (que tiene más años que yo) cuando éramos más pequeños, y le quedaba fantástico. Yo he querido probar para esta primera vez con leche de cabra, ya que me gusta mucho el sabor del yogur de este animal y además es más suave que la leche de vaca.

Bien, para ser la primera vez, he quedado bastante satisfecha con el resultado. Problemas: no encontré leche de cabra fresca a tiempo (y eso hasta ahora siempre la había visto en la tienda ecológica de mi barrio), y no tengo modo casero de mantener el calor durante varias horas. A ver si consigo una manta eléctrica (que me vendría bien para la espalda) y sigo experimentando con este mundillo de los yogures caseros en el futuro próximo.

Yogur casero de leche de cabra
Para 4-6 yogures, dependiendo del tamaño de los tarros
- 1 litro de leche de cabra
- 100 gr de yogur de leche de cabra

Poner la leche en un cazo y calentar hasta alcanzar casi el punto de ebullición, unos 80ºC. Mantener la temperatura unos 30 minutos, sin que llegue a hervir. Mientras tanto, precalentar el horno a 50ºC.

Dejar que se enfríe hasta unos 40ºC. Añadir el yogur, mezclando bien. Retirar la película de nata que habrá salido en la superficie de la leche. Apagar el horno. Tapar el recipiente, envolver en una toalla o varios paños de cocinar y colocar en el horno apagado y cerrado. Dejar reposar como mínimo unas 8 horas. Mezclar con suavidad y repartir en tarros. Tapar y guardar en la nevera.

Goat milk yogur

Hace tiempo que aprendí a disfrutar del yogur natural, sin ningún edulcorante, me encanta el sabor a yogur-yogur, y apreciar los distintos matices según la leche y el fabricante. Tampoco soy muy tiquismiquis en cuanto a la textura, aunque me encantan cremosos, más líquidos también están muy buenos, y son ideales para mezclar con cereales o fruta.
¿Vosotros consumís yogur a menudo?

No os perdáis los fantásticos yogures de mis compañeras:

24 noviembre, 2012

La tarta de calabaza de este año. Pumpkin Pie 2012


Menuda semana más completa y llena de emociones :).
Después de un lunes algo estresante dejando la casa a punto y horneando algunas cosillas más, el martes a primera hora llegaba mi madre en tren. Bueno, en realidad llegó con retraso porque a la altura de Pinto hubo un "arrollamiento" provocando retrasos en todos los trenes, pero al final fue consa de media hora nada más. Ya en casa, intercambio de regalos (su cumple es mañana pero ella también me trajo algunas cositas, no se puede resistir) y luego comenzó una larga jornada de patear Madrid sin prisas. Fue un día estupendo aunque terminamos agotadas, así que al día siguiente nos lo tomamos con más calma. El miércoles era el aniversario de boda de mis padres por lo que lo celebramos con el elfo comiendo de maravilla después de visitar la Fundación Mapfre (muy recomendables sus exposiciones gratuitas). Por la tarde aprovechamos para entrar al cine y descansar un poco las piernas, tras haber recorrido algunas tiendas más del centro.

Pumpkin Pie

El jueves regresó a Murcia (esta vez sin incidentes) y a mí me dejó con esa sensación de vacío extraña, pero como en apenas un mes seré yo la que coja un tren rumbo a Murcia, lo llevé mejor de lo que esperaba. Ahora sí que tenemos la cuenta atrás en marcha para la Navidad, y no sé si tengo más ilusión y ganas o estrés y agobio al pensarlo :P.

Pero antes de entrar plenamente en el modo navideño, tenía que dejar por aquí la Pumpkin Pie de este año. Si buceáis por los archivos del blog encontraréis varias versiones, y es que todos los años horneo al menos una, aunque suele ser por Halloween (la excusa). Esta vez aproveché que teníamos comida familiar el domingo pasado para llevar una tarta de calabaza, emulando la típica Acción de Gracias de EEUU que se ha celebrado estos días. Este año aproveché para hacer una masa típica de las pie, que los angloparlantes definen como flaky, algo así como hojaldrada. Salió bastante bien y fue un éxito :).

Pumpkin Pie


Pumpkin Pie
Receta ligeramente modificada de Joy of Baking
Para 1 molde de unos 23 cm de diámetro

La masa:

- 175 gr de harina de repostería
- 110 gr de mantequilla muy fría
- 1/2 cucharadita de sal fina
- 1 cucharada de azúcar
- 30-60 ml de agua muy fría

Cortar la mantequilla en cubos y dejar en el congelador como mínimo 30 minutos para que esté realmente fría, y hacer lo mismo con el agua (procurando que no forme hielo, obviamente).
Con un procesador de alimentos es una masa muy sencilla de hacer, aunque se puede hacer también a mano o con un "machacador" de mantequilla.
Mezclar la harina con el azúcar y la sal. Incorporar la mantequilla y mezclar todo hasta formar grumos. Empezar a añadir agua poco a poco, triturando o mezclando cada vez, hasta conseguir una textura que al apretarla se quede compacta y no se desmorone. No debe quedar pegajosa. Terminar de trabajar la masa a mano sobre una superficie limpia, formar una bola, aplastarla y envolverla en plástico film. Dejarla reposar en la nevera entre 30 y 60 minutos.

Espolvorear con harina una superficie limpia y también el rodillo que vayamos a emplear. Estirar la masa con cuidado, girándola cada vez, hasta que tenga el tamaño suficiente para cubrir nuestro molde. Forrar el molde y recortar la masa sobrante. Yo aproveché para recortar unas galletitas con formas de hojas y calabazas y así decorar el contorno, pegándolas con un poco de agua. Reservar en la nevera hasta tener listo el relleno.

Pumpkin Pie

El relleno:

- 3 huevos L
- 2 tazas (425 gr) de puré de calabaza
- 150 gr de azúcar moreno
- 125 ml de nata líquida para montar sin lactosa
- 1 cucharadita de canela molida
- 3/4 cucharadita de jengibre molido
- 1/4 cucharadita de clavo molido
- 1/8 cucharadita de nuez moscada molida
- 1/2 cucharadita de sal fina

Precalentar el horno a 190ºC.
En un cuenco, batir a mano con unas varillas, ligeramente, los huevos. Añadir la calabaza y batir un poco más, para que se mezcle bien. Incorporar la nata, el azúcar, las especias y la sal, y batir con suavidad todo el conjunto hasta conseguir una mezcla homogénea. Verter en el molde sobre la masa ya preparada y hornear durante unos 45-50 minutos. Si el horno calienta mucho, bajar la teperatura a 180ºC.
Para comprobar que está hecha, pinchar con un palillo a unos 3 cm del borde de la tarta, debe salir limpio. No hay que pinchar en el centro porque esa parte debe quedar todavía un poco húmeda. Dejar enfriar totalmente fuera del horno antes de servir.
17 mayo, 2012

Gelatinas veganas de vainilla

Ayer fue un día triste. El abuelo paterno del elfo falleció en el hospital después de haber ingresado durante el fin de semana debido a una serie de complicaciones. Tenía 98 añazos, y después de unos cuantos sustos en los últimos años seguía ahí aguantando, y en relativas buenas condiciones; ojalá todos pudiéramos tener una vida larga y plena, para marcharnos sin sufrir mucho al final. Pero a pesar de todo duele tener que despedirse...

Mi abuelo por suerte parece estar recuperándose de su última estancia en el hospital en Murcia, sólo espero que el calor que ya tienen encima no le afecte demasiado; el verano en el levante es una época complicada para la gente mayor y que está delicada de salud. Lo bueno es que la semana que viene me escapo otra vez unos días (billetes ya comprados) y podré hacerle otra visita :).


Gelatina de vainilla vegana



El otro molde que me hizo llegar Silikomart fue la monada Mini Springlife, con mariposas, abejitas, mariquitas y flores, la verdad es que son formas muy alegres y acordes con la época :). Por eso, aunque quiero probar a hornear algo con ellas, me inspiró más hacer algún dulce fresco. Aunque he usado vainilla porque es un sabor que sé segurísimo que encanta al elfo, se puede adaptar al gusto personal añadiendo zumo de limón (restando líquido al agua), o esencia de almendra, agua de azahar... 

No os puedo recomendar marcas o tiendas para comprar agar-agar en polvo ya que el que yo uso viene de Suiza, donde lo venden en sobrecitos muy prácticos en casi cualquier supermercado. Pero sé que en España no es tan difícil de encontrar, aunque nos siga sonando como algo raro ;).



- 450 ml de agua
- 150 ml de leche de soja
- 7 gr de agar-agar
- 25 gr de azúcar
- 1 vaina de vainilla (o esencia/extracto de vainilla, o azúcar vainillado en sustitución del azúcar)

Calentar la leche de soja, abrir la vaina sacando las semillas y poner ambas en la leche para que infusione. Colar. Llevar el agua a ebullición, añadir el agar-agar y remover bien hasta que se disuelva. Apartar del fuego, incorporar la leche, el azúcar y la esencia de vainilla (si se usa) y mezclar bien. Esperar a que se enfríe un poco; llenar los moldes con cuidado. 

Dejar a temperatura ambiente hasta que se temple y después guardar en la nevera, hasta que se cuaje.
Una vez solidificada y fría, desmoldar la gelatina sobre un plato. Servir tal cual o acompañando una fresca ensalada de frutas.

Gelatina de vainilla vegana

25 mayo, 2011

Clafoutis de ciruelas rojas

Ay, que ya tenemos el calor encima... y aún no estamos en junio. Me parece que no voy a llevar el verano nada bien, aunque mejor me voy haciendo ya a la idea. Con lo que me gusta a mi dormir bien tapadita...
Bueno, hoy no me enrrollo mucho que tengo un montón de cosas que hacer. Este último miércoles de mayo viene con varios eventos señalados en el calendario: el cumpleaños de mi hermano (22 añicos), el Día del Orgullo Friki, y publicación del reto dulce de TWK.

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de mayo nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa, Clafoutis.

La primera vez que vi un clafoutis fue en el blog de la desaparecida Cerise (¡vuelve, te queremos!), que me sirvió de base para animarme a participar en el evento Hay Hay it's Donna Day, dedicado a este postre francés. Aquello fue en abril de 2008, y usé fresas aprovechando que estaban de temporada. Me gustó tanto el resultado, que he ido variando recetas de esta delicia con otro tipo de frutas, y siempre triunfa. Me gusta porque es muy fácil de hacer, no requiere ingredientes raros y es bastante ligero. Apete más ahora con el buen tiempo, ya que servido fresquito entra genial, y va mejor con frutas de primavera y verano. 
Aprovechando la última estancia en Murcia, sabiendo lo que le gusta a mis padres, preparé uno nuevo partiendo de la receta que nos facilitan en WK, y con la fruta que tenía a mano, ciruelas, en este caso, rojas.
Por si queréis ver los clafoutis anteriores, os dejo los enlaces:

Clafoutis de fresas con Kirsch
Clafoutis de uva Crimson
Clafoutis  de ciruelas amarillas
Clafoutisde cerezas
Clafoutis de albaricoques


Red plum clafoutis

- 3 huevos L
- 100 gr de azúcar
- 1 cucharada de azúcar vainillado
- 125 gr de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- ralladura de una naranja pequeña
- 300 ml de leche de soja
- 500 gr de ciruelas
- 1 cucharada de mantequilla
- 2 cucharadas de azúcar moreno

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde bajo de tartas, de unos 24 cm de diámetro.
Batir con batidora de varillas los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado hasta que quede esponjoso. Tamizar encima la harina con la sal y mezclar bien hasta que quede integrada. Incorporar la leche y la naranja, mezclando bien hasta obtener una masa líquida homogénea. Reservar.

Red plum clafoutis

Poner una buena sartén pequeña al fuego con la mantequilla. Cuando se derrita, repartir bien por toda la superficie. Incorporar las ciruelas y espolvoroear con el azúcar moreno. Cuando el azúcar se funda con la mantequilla, dejar cocer a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, para que la fruta se caramelice un poco, pero sin que llegue a reblandecerse demasiado.
Repartir las ciruelas en el molde; cubrir con la masa con cuidado. Hornear a media altura durante unos 25-30 minutos, hasta que al pinchar en el centro el palillo salga limpio. Dejar enfriar fuera del horno. Refrigerar hasta la hora de servir.

Red plum clafoutis
25 abril, 2011

Desde Murcia - Bavarois de vainilla

¡Muchisísimas gracias a todos los que me habéis felicitado! No sabéis la ilusión que me ha hecho recibir cada una de vuestras palabras :) Siento mucho no haber podido responderos uno a uno, pero esta semana ha sido un no parar y he tenido que dejar el blog un poco desatendido. Fue un cumpleaños estupendo a pesar del partido :P Y la cena del día siguiente, aún mejor. Ya haré crónica del restaurante, pero os adelanto que fue de cocina japonesa.

El caso es que desde el miércoles hasta ayer domingo, en Madrid nos llovió prácticamente a todas horas. Se me fastidiaron algunos planes que tenía en mente, pero bueno, al final fue una semana genial, aunque acabé algo agotada. Ayer por la mañana dejamos un Madrid soleado para regresar a Murcia, donde de nuevo hemos encontrado lluvia. Ahora empiezan las Fiestas de Primavera y espero poder disfrutarlas!

Vanilla bavaroiseAntes de mostraros algunas cosas del cumple, hoy es día de publicación de la receta dulce de WK.
Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Abril nos invita a preparar Bavarois.
Nunca había hecho este postre aunque llevaba tiempo con ganas de probar alguna receta. He estado tentada de hacerlo de fresas, pero al final he preferido hacer una versión sencilla con vainilla, que al elfo le encanta, y así probar la primera vaina de la increíble vainilla de Tahití que recibí hace poco gracias a Laura y Paloma.

En mi versión uso leche de soja y queso fresco cremoso (que tolero bien) en sustitución de la nata, además he preferido usar agar-agar en lugar de gelatina, y reducir el número de yemas de huevo. Resultado: un postre fresco, ligero, firme pero cremoso, con un potente aroma a vainilla.

- 800 ml de leche de soja
- 1 vaina de vainilla
- 2 yemas de huevo L
- 150 gr de azúcar
- 12 gr de agar-agar
- 500 gr de queso fresco desnatado

Separar 600 ml de la leche de soja y poner en un cazo. Abrir la vaina con un cuchillo de punta, separándola en dos, y extraer la pulpa con el lateral del cuchillo. Poner tanto la pulpa como la vaina en la leche, calentandola a fuego medio para que infusione durante unos minutos, sin que llegue a hervir. En un recipiente aparte, batir las yemas con el azúcar hasta conseguir una mezcla homogénea espesa, cremosa.

Vanilla bavaroise

Pasar la leche infusionada a una olla, pasándola por un colador para que recoja las impurezas de la vaina. Añadir la mezcla de yemas y mezclar bien; poner al fuego. Disolver el agar-agar en el resto de leche que hemos reservado, y añadir a la olla. Calentar, removiendo constantemente, hasta que empiece a hervir, y mantener así un par de minutos. Debe espesar un poco. Apagar el fuego. Añadir el queso fresco (batido previamente un poco con una cuchara) y mezclar bien, hasta conseguir una textura homogénea. Verter sobre un molde de anillo y dejar en la nevera hasta que esté firme, por lo menos tres horas. Desmoldar y servir acompañado de fruta fresca o, en mi caso, compota casera por encima.

Vanilla bavaroise
28 febrero, 2011

Crêpes sin lactosa con plátano y chocolate

Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Febrero nos invita a preparar un clásico de la gastronomía francesa, Crêpe.

Aunque, como pasa en tantas cosas de la gastronomía, en realidad hay variantes del crêpe en casi cada región del mundo. Cada receta con su toque particular, algunas saladas, otras dulces, con las variantes más gorditas y esponjosas de las tortitas, blinis y demás... Yo no sabría con cuál quedarme. La verdad es que no soy una gran amante de este tipo de preparaciones (ya sabéis que me van más los dulces horneados) pero me gustó el reto de este mes porque así podría probar por primera vez a prepararlos.
Banana chocolate crêpes

Mirando varias recetas y con bastantes dudas en mente (¿hay que dejar la masa reposar o no hace falta? ¿cómo de caliente tendrá que estar la sartén? ¿debe ser tan líquida la masa?) una tarde aproveché que el elfo tenía ganas de merendar como dios manda y probé a preparar mis primeros crepês con cantidades para que no salieran muchas unidades.

Usé la mejor sartén antiadherente que tenemos aunque es un poco más grande de lo aconsejado, y procuré tener el fuego no muy fuerte por miedo a quemarlos antes de darles la vuelta. No me salieron perfectos y ya sé qué cosas tendré que corregir la próxima vez, pero al final no fue tan difícil :) 
Fue el elfo quien determinó cómo servirlos: "¡Plátano con chocolate fundido!". Así que, así fue. Yo acabé robándole algunos cachitos :P

Receta para compartir entre dos o para una sola persona con buen estómago ;)

- 1 huevo L
- 70 gr de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada de azúcar vainillado
- 5 gr mantequilla fundida (falsa mantequilla en mi caso)
- 175 ml de leche de soja
- 1 plátano grande
- chocolate negro de calidad
- azúcar glas

Batir en un recipiente el huevo con el azúcar y la sal. Añadir la mantequilla funda y la leche y batir un poco más. Incorporar la harina tamizada encima, mezclando bien hasta que no queden grumos. Tapar con un paño o film de cocina y dejar reposar a temperatura ambiente (si no hace calor) durante unos 20-30 minutos. Engrasar ligeramente con mantequilla o aceite neutro (no de oliva, es demasiado fuerte) el fondo de una sartén mediana antiadherente y poner al fuego. 

Banana chocolate crêpes

Cuando esté bien caliente, verter un poco de la masa líquida en el centro y rápidamente, girar la sartén separada del fuego hasta distribuir la masa por todo el fondo; debe quedar muy finita. Dejar al fuego medio unos mintos hasta que los bordes se empiecen a dorar muy ligeramente. Con una espátula o usando los dedos, separar el crêpe con cuidado y dar la vuelta. Dejar dos o tres minutos más hasta que haya cogido el punto deseado, y retirar. Continuar hasta terminar la masa.
Servir con un plátano troceado y chocolate negro fundido al baño maría o en el microondas. Espolvorear un poco de azúcar glas por encima tamizado.



Banana chocolate crêpes
18 septiembre, 2010

Tarta fría de yogur - Cambios

Mi padre el otro día, al volver del trabajo, suspiró de repente tras tomar su merienda: "Pero, ¿ya estamos terminando septiembre? Si ayer empezaba agosto!". Y es tan cierto...
Sin contar las estancias madrileñas, este verano no hemos tenido unas vacaciones de verdad ya que no nos hemos ido de viaje a ningún sitio. Mi hermano en Murcia, nosotros en el campo y mi padre con apenas una semanica de días "libres" (entre comillas porque no paró el pobre de hacer cosas). Y aún así el verano ha volado. Pero realmente él se refería más exactamente con esa exclamación a que en los próximos días van a haber cambios importantes en nuestra familia.

Yogurt cake

El miércoles yo vuelvo a coger un tren a Madrid (el primerísimo de la mañana, o casi noche) y horas depués mi hermano cogerá un avión rumbo a Inglaterra; se marcha un año con una beca Erasmus a estudiar (o eso espero) a Hull, y yo voy para instalarme en la capital con mi elfo. Por eso tanta ida y venida a Madrid últimamente, había que buscar piso y planear todo, y lo que aún falta! Es un edificio nuevo, a estrenar, y tenemos que amueblarlo y organizar todo lo necesario. Ya vuelvo a estresarme sólo de pensarlo!
Por suerte, a finales de mes mis padres subirán en coche llevando la mitad de mi vida en cajas y bolsas. Y en eso ando estos días, empaquetando, organizando... Madre, no sabía que tenía tantas cosas! Sólo con los cacharros de cocina... no sé dónde lo voy a meter todo, con lo chiquitín que es el piso, y más aún la cocina!

Bueno, ya os iré contando más cosillas. Por el momento, os dejo con esta delicia de tarta que preparé en verano, aprovechando esa maravilla de yogur griego de Lidl. Servida fresquita (pero dejándola templar un poco, para apreciar mejor los sabores y la textura) viene aún muy bien estos días, que al menos por aquí sigue haciendo calor durante el día.


Receta obtenida de aquí.
- 4 huevos
- ½ taza de azúcar fino (no molido, si no se tiene, usar normal)
- 2 cucharadas de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- 1 y 2/3 taza de yogur griego muy cremoso natural
- 1 limón (zumo y ralladura)
- mermelada, sirope o compota al gusto

Yogurt cake

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde redondo bajo, de unos 23 cm de diámetro.
Separar las claras de las yemas. Batir las yemas con el azúcar hasta que quede una mezcla suave y pálida. Añadir la harina tamizada, la sal, el yogur y el limón, batiendo todo bien hasta obtener una masa homogénea. Batir aparte las claras a punto de nieve. Incorporar las claras a la primera preparación con movimientos suaves envolventes, para que no se bajen demasiado. De todas formas, como esto no es un soufflé, no hay que ser tan cuidadosos. Repartir uniformemente sobre el molde igualando la superficie y hornear sobre rejilla a 175ºC, durante unos 50-60 minutos. Vigilar constantemente; girar a mitad de cocción para que se dore de forma homogénea. Si se tostara la superficie demasiado pronto, cubrir con papel de aluminio. Pinchar en el centro con un palillo para comprobar que está listo. Dejar enfriar. Cubrir con una capa de compota de fruta, mermelada licuada, miel o sirope al gusto. Guardar en la nevera, está mucho más buena servida fresquita estos días.
10 junio, 2010

Clafoutis de albaricoques

Me siento estafadísima. Estos días ha venido un temporal tremendo a toda la Península, dejando temperaturas bajas, vientos fríos, lluvia, nubes... ¿pero dónde está todo eso en Murcia? Como mucho un par de nubes y algo de airecillo... pero el calor continúa y tiene previsto no marcharse!
Vamos con un postre fresquito para compensar.



Apricot clafoutis


La primera receta que me pasó por la cabeza nada más ver tantísimos albaricoques, fue un clafoutis. Es que es postre tan sencillo de hacer y tan rico! Ya lo he preparado con fresas, ciruelas, uva y las típicas cerezas. Hoy probamos otra versión con otra fruta; no sabría con cuál quedarme!
Si os gustan las cosas más dulces quizás esta cantidad de azúcar os parezca poco. También depende del dulzor que tenga la fruta; en mi caso los albaricoques maduros están dulcísimos por sí solos, así que no necesitaban mucho más.

- 3 huevos ligeramente batidos
- 400 ml de leche de soja
- 3 cucharadas de azúcar
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 125 gr de harina
- 1 pizca de sal
- 400 gr de albaricoques sin hueso

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un molde redondo con capacidad para 1.5 litros. Llenar la base con los albaricoques en una sola capa, cortándolos en cuartos si son muy grandes, o por la mitad si son pequeños.

Apricot clafoutis




Tamizar en un cuenco amplio la harina con la sal. Añadir los azúcares y mezclar. Formar un hueco; añadir los huevos batidos, mezclar un poco y añadir poco a poco la leche. Batir a mano hasta obtener una masa homogénea, líquida. Verter sobre el molde con los albaricoques con cuidado. Espolvorear con un poco de azúcar por encima. Hornear a media altura sobre una rejilla durante unos 50 minutos, hasta que se haya dorado bien, y al pinchar el centro con un palillo o brocheta ésta salga limpia. Dejar enfriar totalmente antes de servir.

Apricot clafoutis

En esta época, con el calor que hace, está muy bueno si se deja enfriar en la nevera.
21 mayo, 2010

Tarta de limón

Ayer tuvimos las últimas clases del máster; ahora toca concentrarse en los trabajos que tenemos que presentar a final del curso, con defensa ante tribunal y todo. Veremos qué tal sale la cosa, porque llevo un atasco mental-creativo en los últimos días que no me lo está poniendo fácil... Si es que encima ya hace calor, y a mi se me da fatal concentrarme encerrada delante de libros con este tiempo. Pero bueno, qué le vamos a hacer...
Hoy ha venido el técnico de Fagor para revisar el horno, que seguía sin rendir del todo bien. Al parecer se ha fastidiado no sé qué pieza, hay que pedirla, y con suerte la semana que viene ya lo tendremos como nuevo (o eso espero). Pero a pesar de todo, yo no puedo estar sin hornear, aunque tenga que tener cuidado al usar programas del horno que generalmente no utilizo para repostería.

Esta delicia de tarta de las llamadas "pies" está tomada del libro de Donna Hay, del que ya he hablado en más de una ocasión (Bea también puede dar fe de él). Qué más decir, esta mujer tiene recetas fantásticas y por el momento no me ha defraudado nunca, incluso haciendo alguna variación en sus indicaciones. En este caso, una tarta de limón que fresquita sienta genial en estos días, usando "nata" de soja por mi intolerancia a la lactosa. Riquísima, con un potente sabor a limón pero sin ser ácida, ni tampoco demasiado dulce.


Lemon pie


Masa quebrada
- 2 tazas de harina (170 gr)
- 3 cucharadas de azúcar
- 1 pizca de sal
- 130 gr de manequilla fría
- 3-4 cucharadas de agua muy fría

Lo ideal es usar un procesador de alimentos, algo estilo picadora; si no se tiene, creo que con una batidora normal (no varillas) valdrá. Poner todos los ingredientes secos juntos y mezclar; añadir la mantequilla cortada en trozos y triturar hasta obtener una textura de migas secas. Ir añadiendo el agua poco a poco, batiendo continuamente, hasta que al presionar la masa con los dedos se forma una textura ligeramente húmeda, maleable, pero nada pegajosa. Volcar en una superficie limpia y amasar a mano hasta obtener una textura homogénea, lisa y blanda. Formar una bola, envolver en papel film y dejar en la nevera unos 30 minutos.
Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde. Colocar sobre la superficie de trabajo una lámina de papel vegetal (de hornear) y poner encima la masa. Con un rodillo, ir estirándola en forma circular hasta dejarla de unos 2-4 mm de grosor, o hasta que cunda para el molde. Trasladar al molde (yo lo hago poniendo el papel boca a bajo, volcándola directamente, en lugar de correr el riesgo de que se rompa al manipularla) e igualar las zonas que hayan quedado mal cortando trocitos de masa donde sobre y pegándolos donde falte. Pinchar un poco la masa con un tenedor. Cubrir con la lámina de papel vegetal y llenar con garbanzos, arroz o algo similar, para que no se hinche, y hornear 10 minutos. Pasado ese tiempo, quitar el relleno y dejar 10 minutos más.
Sacar del horno y proceder a rellenarla según la receta deseada.

Lemon pie

Relleno de limón

- 3/4 taza de zumo de limón
- 3/4 taza de azúcar
- 3/4 taza de nata de cocina (nata de soja)
- 3 huevos ligeramente batidos

Precalentar el horno a 180ºC.
Poner el zumo de limón con el azúcar en un recipiente resistente al calor, y calentar al baño María sobre fuego no muy fuerte, removiendo constantemente hasta que el azúcar se haya disuelto. Añadir la nata y los huevos, removiendo a fuego bajo durante unos 5 minutos, hasta que quede una crema homogénea sin grumos. Colocar sobre la masa preparada y hornear durante unos 20-25 minutos, hasta que la superficie esté firme. Dejar enfriar antes de servir y guardar en la nevera.
26 abril, 2010

Merengues de coco

Otra vez lunes! Y además es el principio del final de abril, ya tenemos mayo encima; llega el final del curso y su correspondiente estrés por los exámenes/trabajos, toca ir pensando en el verano, en la temporada siguiente, ya hace calorcito... Uf, mejor empezamos con un pequeño placer dulce para tomarnos un descansito con una taza de café o té.

Me gusta mucho hacer merengues; es muy fácil y no son muy pecaminosos, ya que se basan únicamente en batir claras de huevo con azúcar, más lo que se quiera añadir. Con coco son un clásico, aunque sé que hay gente que no soporta el sabor de esta fruta tropical. Pero para los que disfrutan con su profundo y particular sabor, estos pequeño delicados dulces son un regalo para el paladar.



Receta tomada de AZ Cookbook



- 3 claras de huevo grandes
- 1 pizca de sal
- 1/2 taza de azúcar
- 1/4 cucharadita de extracto de vainilla
- (1/4 cucharadita de Kirsch)


Precalentar el horno a 120ºC y preparar dos bandejas.
Batir con batidora de varillas a velocidad media las claras con la sal hasta que empiecen a montarse. Sin dejar de batir, ahora a velocidad alta, ir incorporando el azúcar echando con cuidado una cucharada cada vez; continaur batiendo hasta que tenga la consistencia de merengue (si al poner el recipiente boca abajo la masa se queda firme, estará en su punto). Añadir la vainilla y el licor y batir un poquito más, hasta que queden incorporados. Echar entonces el coco con cuidado y mezclarlo a mano, usando una espátula, con movimientos suaves. Usando una cuchara, formar pequeñas porciones de merengue algo separadas entre sí en las bandejas. Hornear a la vez, dejando espacio entre ambas, durante aproximadamente una hora. Es recomendable cambiar las bandejas de sitio y girarlas a mitad del horneado. Los merengues deben quedan de un color muy ligeramente tostado. Sacar del horno y dejar enfriar totalmente antes de tocarlos.

27 marzo, 2010

Trufas huevos de Pascua

Sólo he hecho trufas de chocolate una vez, hace ya muchos años y ni me acuerdo de cómo era la receta o cómo quedaron. Fue en una de esas tardes de verano en que mis primos, mi hermano y yo nos daba por poner patas arriba la cocina de alguien :P 
Vi esta receta en mi trasteo habitual por la red y me apeteció probar, sobre todo pensando en dar mis primeros pasos de cara a futuras elaboraciones más cuidadas. Me gustó el aspecto rústico del acabado, sin rebozarlas en nada más que un poquito de azúcar glas, ligeramente tintado con colorante, aunque no me quedó muy bien por las prisas, y la forma de huevo... bueno, lo intenté al menos :P Tenía que haberme esperado más a que se enfriaran en la nevera pero claro, el experimento se me ocurrió de pronto, no tenía mucho tiempo... Las prisas en la cocina son malas.
Pero bueno, lo que me interesaba era descubrir si salía algo comestible, y desde luego que así fue; ¡qué poco han durado! Tienen una textura deliciosa, tierna pero firme, se deshacen en la boca, inundándola de ese sabor profundo y suave a chocolate... Acompañadas de café son un auténtico vicio.

Receta tomada de aquí



- 200 gr de buen chocolate negro (entre 60-75% de cacao)
- 40 gr de mantequilla
- 1 pizca de sal
- 2 yemas de huevo
- gotitas de esencia de vainilla (opcional)
- 1 chorrito de Kirsch u otro licor de fruta (opcional)
- 2 cucharadas de azúcar en polvo
- colorante en pasta (opcional)

Calentar agua en un cazo y poner otro más pequeño encima para el baño maría. Trocear el chocolate y colocar en el cazo junto con la mantequilla cortada en trozos. Calentar a fuego muy lento; usar una cuchara de madera para mezclar ambos ingredientes y ayudarlos a derretirse. Cuando esté casi derretido todo, retirar del fuego y seguir removiendo con cuidado hasta conseguir una mezcla homogénea y de textura suave, sin grumos. Batir un poco las yemas de huevo en otro recipiente con la sal; incorporar el chocolate derretido y los aromas. Mezclar bien hasta que vuelva a quedar homogéneo y suave. Cubrir con film de cocina y dejar en la necera entre 45 min-1 hora, o más tiempo, hasta que se haya endurecido.



Si se quiere dar un poco de color a las trufas, untar la punta de un dedo con el colorante y pintar el fondo de un plato. Poner el azúcar encima y con el mismo dedo repartirlo presionando por encima, hasta que no haya colorante en el plato y el azúcar se haya teñido ligeramente. Yo quería un leve tono suave azulado, no sé si se aprecia en las fotos; aunque quedó algo chapucero.
Sacar el chocolate y usar una cucharilla para ir cogiendo porciones de masa; dar forma de bola con las palmas de las manos y apretar un extremo para darle forma de huevo. Rebozar ligeramente en el azúcar y dejar sobre papel antiadherente (de horno). Continuar con el resto del chocolate. Guardar las trufas en un recipiente hermético y en la nevera. Aguantan bien hasta una semana, si es que duran :P
02 enero, 2010

Tortas de Pascua de Murcia

Cuando traigo la Navidad al blog en sus formas más dulces siempre suelo remitirme a mi lado centroeuropeo, quizá por la morriña que me entra de esa parte de mi familia que siempre está tan lejos, o lo idealizadas que tengo unas fiestas en Suiza, nevadas, con galletas caseras al calor de la chimenea...
Pero me gustaría ahora homenajear también a mi lado murciano, que por algo he nacido y vivo aqui y la otra mitad de mi familia son murcianos de pura cepa :-)

Aparte de los típicos dulces navideños comunes a toda España (polvorones, mantecados, turrones, marquesas, mazapanes, etc.) en Murcia tenemos toda una variedad de delicias tradicionales de Navidad, algunas compartidas con otras regiones españolas, otras originarias de pueblos concretos. Lolah ya nos deleitó en su blog con su receta de los riquísimos cordiales y tortas escaldás. Son también típicos los pastelillos de cabello de ángel, los alfajores y yemas de Caravaca, los suspiros de almendra, las toñas, las orejas de fraile, los roscos de vino, los rollos de naranja, de mistela...


Tortas de Pascua


Pero si hay en mi casa un triunfador son sin duda las Tortas de Pascua. Por suerte aún hay muchas pastelerías y obradores que las realizan siguiendo los modos tradicionales cada año, y como suele pasar con las recetas típicas encontramos algunas variantes. Están en su versión blanda, suaves, frecuentemente con almendras enteras escondidas entre su miga; y su variante dura, creo yo que más típica, y nuestra favorita. Es tradición que mi padre en la mañana de Nochebuena salga a comprar un buen cargamento a una Panadería cercana a casa, porque son las que más nos gustan y se mantienen igual de ricas año tras año. Son delgadas pero muy grandes, y aunque las llame "duras" son tiernas al morderlas pero firmes, geniales para mojar. Entre sus ingredientes: avellana y almendra molida, aceite, naranja y/o limón, semillas y licor de anís.


Tortas de Pascua
La grande es una torta blanda, la pequeña una torta de recao.

Hay además variaciones de las tortas según el pueblo o la zona de la Región, y no me puedo olvidar de las Tortas de Recao, más pequeñas, suelen llevar mistela o anís seco y van cubiertas de miel (pringarse los dedos para luego chuperretearlos al acabarse la torta es casi una obligación).


Tortas de Pascua


Aunque en los enlaces que he puesto vienen recetas de estos y otros dulces, no me fío porque nunca he probado la fiabilidad de las preparaciones de esa web. Además llevamos tantos años comprando las tortas en el mismo sitio que fallarles una Nanidad sería casi una traición. Sin embargo, este año hemos podido disfrutar de las riquísimas tortas caseras de Mª Luisa (famosa por aquí por la receta de su empanada), en un término medio entre las blandas y las duras, deliciosas, así que intentaré que me enseñe a hacerlas para el año que viene :-)

05 julio, 2009

Clafoutis de cerezas

El viernes hice mi último-último examen! Por fin, se me estaba haciendo eterno! Hace demasiado calor y estudiar así es una tortura, pero al fin estoy de vacaciones :) Sólo queda esperar las notas y prepararse para el papeleo de la licenciatura, la preinscripción en posgrados, etc...
Pero al fin tengo tiempo libre de verdad ^_^

Me apetece hacer experimentos en la cocina, pero el problema es que hace un calor terrible, y encender el horno sólo empeora la situación. Me gustaría hacer pruebas con panes, pero amasar se convierte en una actividad de riesgo :P Bueno, ya veremos...
Lo "malo" es que en cuanto tenga las notas emigraré unos días al campo, donde al menos se puede dormir en paz, así que estaré sin conexión un tiempo. A finales de julio volveré para irme unos días a Madrid, luego de nuevo al campo y en agosto, Suiza! Qué ganas...

Por ahora, me apetece sólo vaguear y devorar películas y series que tengo esperándome desde hace semanas. Y para acompañarlo, nada mejor que un postre fresquito :)
Después de probar clafoutis con distintas frutas, aqui va una receta más próxima al original, con las cerezas tradicionales, que para algo estamos en temporada. Creo que se dice que el modo más genuino de prepararlo es sin deshuesar la fruta, pero la verdad que no me apetecía nada tener que ir escupiendo huesos :P Como las cerezas no estaban muy maduras, no se deshicieron y aguantaron firmes durante la cocción.

Cherry clafoutis


- 2 tazas de cerezas (partidas por la mitad y sin hueso)
- 3 huevos
- 1/2 taza de azúcar
- 1 taza de leche de soja
- 2 cucharadas de Kirsch
- ralladura de 1 limón
- 1/2 taza de harina
- 1/4 cucharadita de sal

Engrasar un molde redondo, repartir las cerezas dentro y precalentar el horno a 200ºC.
Batir los huevos con el azúcar; añadir la leche, el Kirsch y el limón, batiendo todo hasta que quede una masa homogénea. Tamizar encima la harina junto a la sal y mezclar bien hasta que no queden grumos. Verter encima de las cerezas en el molde y hornear a media altura durante unos 40 minutos a 180ºC.
Dejar enfriar antes de servir. Con el calor que ahora, mejor guardarlo en la nevera, fresquito sienta mejor :)
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