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10 noviembre, 2015

Tortitas de calabaza - El otoño es ideal para disfrutar de Madrid

Volvemos a las andadas con mi querida calabaza. Y es que la última vez horneé todas las que cabían en las bandejas del horno para tener una buena reserva de su deliciosa carne triturada y escurrida, hice varias recetas y congelé algunas porciones. Lo que sobró lo aproveché para dar un toque de gracia a varias comidas - por ejemplo, un par de cucharadas en una tortilla francesa, o en un curry de garbanzos - y para estas tortitas. Un día tengo que hacerle tortitas a mi madre, que creo que las habrá probado como mucho una o dos veces en su vida y hará mil años de eso. Lo que sí le preparé para estos días que ha pasado de visita fueron muchas galletas - que se llevó a Murcia - y el delicioso pan de nueces de Dan Lepard. Desayunar con este pan nos dio fuerzas para disfrutar del otoño madrileño.

Pumpkin pancakes

En realidad creo que casi todas las ciudades ganan en otoño. En lugares como Murcia se nota algo menos, ya que allí prefiero la primavera con su ambiente festivo y el olor a azahar, aunque el campo y los pueblos sí ganan en estas fechas. Pero capitales como Madrid son estupendas para disfrutar estos días, cuando todavía no hace mucho frío pero ya el solecito calienta con gustico, perfecto para pasear y disfrutar de los espacios verdes como El Retiro que son un encanto en otoño. Hemos tenido suerte con este tiempo anticlónico, eso sí. Que un par de días antes nos estábamos inundando, quién lo diría.

Los atardeceres son una maravilla en Madrid, y en otoño casi más. La luz dorada y cálida que envuelve la ciudad, sobre todo en ciertos puntos, hace que no duela tanto despedirse del sol a una hora tan temprana de la tarde. El jueves aún teníamos nubes en el cielo así que llevé a mi madre a la famosa última planta de El Corte Inglés de Callao para unirnos a toda la gente que estaba haciendo fotos del espectáculo. La calidad no es muy buena, pero no pude evitar sumarme.

Madrid

Y cuando se va el sol y se ha estado todo el día paseando, de tiendas, visitando museos y galerías, es el momento ideal para merendar. Por fin apetecen tazas humeantes para acompañar una buena tarta o algún otro capricho dulce, y en Madrid sobran los sitios para darse un homenaje goloso. Por suerte hay mucha oferta si tu primera opción está a tope de gente, que es lo que nos pasó. En el local de Harina de Augusto Figueroa suele haber un ambiente más tranquilo que en Mamá Framboise, y las tartas están muy ricas.

Tarta de chocolate y frambuesa

Tarta de limón y merengue

Volviendo a las tortitas, tengo que decir que no guardan ningún misterio. He añadido harina de avena, que no son más que copos finos triturados en mi picadora, y usado leche de almendras. No suelo añadir ninguna grasa a la masa salvo la yema del huevo, ya que creo que no le hace falta, y menos con la jugosidad que le aporta la calabaza. Hay que ajustar un poco la consistencia de la masa ya que puede variar en gustos; más espesa y tendremos tortitas más gorditas y saciantes, más líquida y serán más ligeras aunque algo más difíciles de domar en la sartén. Tampoco añado azúcar, abuso de la canela y luego si acaso ya me doy el gusto con una buena miel artesana que guardo para estas ocasiones.

Pumpkin pancakes

Tortitas de calabaza con un poco de avena
Autora: Liliana Fuchs
Ingredientes para un par de raciones

- 130 g de puré de calabaza
- 30 g de harina de avena
- 100 g de harina de repostería
- 1 huevo L
- 120 ml de leche de almendras
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de levadura química (impulsor)
- canela y nuez moscada al gusto
- edulcorante o azúcar al gusto
- miel para servir

Para hacer la harina de avena podemos simplemente triturar los copos en una buena picadora hasta tener una consistencia finita. El puré de calabaza debe estar bien escurrido de todo el líquido posible, y es mejor si lo hemos preparado asando las calabazas en el horno.

Disponer en un cuenco la harina de repostería con la harina de avena, la sal, las especias y la levadura, y mezclar con unas varillas. Batir en una jarra o en otro recipiente el huevo con la leche, la calabaza y azúcar o edulcorante, si se usa. Agregar los ingredientes secos y batir muy bien hasta no tener grumos. Si quedara muy espeso, añadir agua.

Dejar reposar unos minutos y dejar que salgan las burbujas, que romperemos con una cuchara o una espátula. Engrasar ligeramente una buena sartén antiadherente o plancha, calentar y echar 1/4 de la masa. Para ello la jarra es muy útil. Cocinar hasta que salgan burbujas, dar la vuelta y dorar por el otro lado. Retirar y continuar con el resto de la masa. Servir con lo que más guste: miel, sirope de arce, sirope de ágave, melaza, chocolate fundido, helado, fruta... No hay una única opción válida ;).

Pumpkin pancakes
14 abril, 2015

Los pastelitos de limón favoritos de Sansa. Receta para celebrar la vuelta de Juego de Tronos

Si sois mínimamente seriéfilos seguro que estáis ya hartos de leer y oír hablar sobre la vuelta de Juego de Tronos, que acaba de regresar con el estreno de su quinta temporada. Y si no lo sois, puede que también, la verdad es que nos ponemos un poco pesaditos, pero dadnos ese placer :). El caso es que llevaba muchos meses esperando este momento y hay que celebrarlo como se merece, ¿y qué mejor que a través de la cocina? Esta es una posible versión de los pastelitos de limón favoritos de Sansa Stark, y os aseguro que pueden convertirse también en los vuestros.

No voy a contar batallitas de la serie o de los libros, porque seguro que ya sabéis de qué va el tema, o de lo contrario simplemente no os interesa nada en absoluto. Sólo me voy a permitir un pequeño comentario porque ya sabréis que las series de televisión son mi otra gran pasión -¿vicio?-, como ya he contado alguna vez.

Game of Thrones Lemon Cakes

Y además, cocina y series combinan muy bien. A través de las series de televisión he llegado a conocer recetas, platos y productos de otros lugares, o he tenido antojos para preparar algunas cosas. Pueden ser una fuente de inspiración constante, peligrosa en algunos casos. Y reconozco que se me van los ojos a las despensas y a las cartas de los restaurantes cuando aparecen en escena. Una de mis costumbres habituales es identificar si la cocina de los personajes tiene o no Kitchen Aid; y creedme, hay muchísimas en las cocinas televisivas americanas.Parece que vienen de serie.

Game of Thrones Lemon Cakes

En Juego de Tronos tenemos además, por supuesto, las novelas. El verano pasado terminé Danza de Dragones, el último título publicado hasta la fecha, y estoy disfrutando mucho tanto la lectura como el visionado de la serie, que a diferencia de ciertos talifanes considero entes independientes. El caso es que el bueno de George R.R. Martin, el autor -algo pesado y lentorro a la hora de escribir, eso sí-, no se corta en sus páginas a la hora de describir banquetes, cocinas, desayunos, comilonas, refrigerios fugaces o festines. Los platos e ingredientes que cita tienen parte de inspiración medieval y parte de su imaginación personal, pero siempre suelen darte hambre.

Sansa mirando con disimulo su pastelito. Imagen de GoT Wiki
Hay algo recurrente en sus novelas y que también ha aparecido en la serie de televisión: los pastelitos de limón que tanto gustan a uno de los personajes, Sansa Stark. La buena chica viene de una tierra del norte donde hace muchísimo frío y todo es un poco triste, y cuando viaja al soleado y rico sur, con sus cocinas de reyes, no se puede resistir a nuevas delicias. Los pasteles de limón se convierten en sus favoritos y son casi una broma recurrente en las páginas de los libros.

En algún momento encontré una receta recreada por no sé qué chef profesional para preparar lo que podrían ser esos pastelitos de limón. La reservé para prepararla con motivo de la nueva temporada, y por fin me acordé de rescatarla antes de Semana Santa. Podrían ser estos los pastelitos de limón de Sansa, o podrían ser otros, pero os aseguro que son un bocado delicioso. Repetí la receta en Murcia y fueron un éxito, lástima no tener rodajas de limón confitado para coronarlos.

Game of Thrones Lemon Cakes 

Pastelitos de limón de Juego de Tronos
Receta obtenida de la serie oficial
Ingredientes para 6 unidades

- 2 huevos L
- 75 g de azúcar
- 165 ml de buttermilk
- 2 y 1/2 cucharadas de zumo de limón
- ralladura de limón
- 3 cucharadas y 1 cucharadita de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- mantequilla o aceite para engrasar

Precalentar el horno a 160ºC y escoger una bandeja adecuada de paredes altas. Engrasar los moldes, estilo ramekin, y reservar. Separar las yemas de las claras de los huevos.

Añadir a las yemas el azúcar y batir ligeramente. Agregar el buttermilk, el zumo de limón, la ralladura y la sal, y batir un poco más. Incorporar la harina tamizada y batir con las varillas hasta que no queden grumos.

Batir con la batidora limpia las claras de huevo hasta dejarlas al punto de nieve. Incorporarlas a la masa principal, con movimentos suaves envolventes. Repartir en los moldes y colocarlos dentro de la bandeja. Echar agua hasta que llegue aproximadamente a la mitad de los ramekins. Tapar con papel de aluminio.

Hornear durante unos 25 minutos. Retirar el papel de aluminio y continuar la cocción unos 15 minutos más, o hasta que se hayan dorado por encima. Si se sacan antes, la base estará más cremosa; si se sacan después, cuajará más y quedará más bien gelatinosa.

Esperar a que se enfríen un poco, despegar los laterales de cada molde con un cuchillo redondo o una espátula pequeña y desmoldar con suavidad, para darles la vuelta. Decorar con azúcar glasé, limón confitado, o servir tal cual. Están mucho más ricos si se dejan enfriar en la nevera unas horas.

Game of Thrones Lemon Cakes
30 marzo, 2015

Fotzelschnitten o Torrijas suizas - Que vivan las recetas humildes

Fue imposible llegar a tiempo para vivir el temporal que azotó el sureste la semana pasada, pero a cambio me recibió una Murcia espléndida, de cielo azul, sol y calorcito. Ahora el cuerpo sí me pide primavera, y la estoy disfrutando.
En Semana Santa hay muchos dulces tradicionales, pero si en nuestro país hay uno que manda por todas partes son sin duda las torrijas. Una receta humilde como pocas pero a la vez deliciosa, con pequeñas variantes repartidas por el mundo, incluyendo Suiza. Allí se llaman Fotzelschnitten y esta es mi versión.

Fotzelschnitten - Torrijas suizas

En una tierra en la que llueve muy poco, y normalmente a base de rachas fuertes concentradas en días concretos un par de veces al año, cuando cae el agua la tierra la aprovecha muy bien. Acostumbrada al paisaje desértico es un placer pasear estos días por mi campo, que está cubierto con un manto verde y lleno de flores por todas partes. En esta época las margaritas son las reinas, con tallos altísimos que sobrepasaban nuestras cabezas cuando de niña jugaba entre ellas con mis primos. Un laberinto de flores.

Ya he comentado en más de una ocasión que mi Semana Santa nunca ha sido muy tradicional. Cuando vivía mi abuelo, el padre de mi padre, él y mi "abuelastra" venían por estas fechas a su casa de la playa, íbamos a verles y nosotros solíamos estar en el campo. Mis abuelos traían muchos chocolates de Suiza y por eso asocio la Pascua al dulce cacao más que a postres fritos. Porque además en mi casa era mi abuela materna la que nos hacía las torrijas, pero no necesariamente en esta época.

Imagen de mi Instagram

Así que ahora es cuando vuelvo la mirada hacia las recetas más tradicionales, y he aprovechado para revisitar la torrija con la versión suiza. No tiene mucho misterio y no se aleja mucho de la nuestra,  incluso se emparenta mucho con la french toast que tanto se ver por Estados Unidos. Hay dos cosas que mi padre tiene claras de sus recuerdos de la infancia: no tenían por qué ser de Semana Santa y siempre, siempre se hacían en su casa con pan duro.


Yo soy partidaria de las torrijas de pan-pan, y duro. Miriam también, y además lo defiende con pruebas históricas. Esa costumbre que tanto veo en Madrid del "pan para torrijas" no me gusta tanto, me parece algo absurdo comprar un pan especial cuando la receta nació como forma de aprovechamiento de los restos de pan duro. Y además, con un tipo brioche quedan blandurrias, a mí me gusta que la parte externa quede un poco más durita. Y se rebozan en azúcar con canela, nada de líquidos. Las Fotzelschnitten no tienen un rebozado de huevo tan fuerte y quedan más firmes.

Fotzelschnitten - Torrijas 
suizas

En Suiza y otros países centroeuropeos hay muchas recetas para aprovechar los restos de pan, o incluso simplemente usando harina y leche. Recetas humildes, de "pobres", de tiempos de escasez, o simplemente recetas tradicionales que no necesitaban más florituras para ser reconfortantes, energéticas, y deliciosas. Iré sacando algunas más próximamente, pero hoy me quedo con mi versión de las Fotzelschnitten.


Fotzelschnitten - Receta de torrijas suizas
Ingredientes para 1 buena ración

- 3 rebanadas pequeñas de pan viejo, mejor estilo rústico
- 1 huevo L
- 125 ml de leche
- 1 pizquita de sal
- mantequilla o aceite de girasol (que era lo que usaba mi abuela)
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de canela molida
- compota de frutas para acompañar

Cortar el pan en rebanadas de unos 1,5 cm de grosor. Batir en un plato hondo el huevo con la leche y la sal. Empapar bien las rebanadas de pan por ambas caras, dejándolas unos minutos. Mezclar en otro cuenco el azúcar con la canela.

Para cocinarlas se puede usar mantequilla (o un equivalente vegetal sin grasas hidrogenadas, como en mi caso) o aceite de girasol, cubriendo el fondo de la sartén. Calentar a fuego medio hasta que esté en punto de fritura y añadir los panes sin sobrecargar el espacio.

Cocinar unos minutos por cada lado, dándoles la vuelta cuando estén doradas al gusto. Dejar escurrir sobre papel de cocinar y espolvorear con la mezcla de azúcar y canela molida. Servir con compota de frutas de temporada, en mi caso de fresones. También es tradicional el puré de manzana.

Fotzelschnitten - Torrijas suizas

¡Espero que estéis disfrutando mucho de la Semana Santa! ¿Cuál es vuestro dulce preferido de estas fiestas?
24 marzo, 2015

Crumble ligero de frutos rojos y avena - Paciencia, la primavera llegará

Hay que ver los murcianos, cómo somos, tanto anhelar el agua durante todo el año y cuando llueve unos cuantos días empiezan las quejas y lamentos. Vaaaale, desde la distancia se ve diferente, y es que un murciano no está acostumbrado a estas cosas, lo tengo más que comprobado con mi familia al hablar con ellos estos días. Mi hermano se queja de que no puede salir a hacer deporte, mi madre me llama cuando se aburre de esperar a que deje de llover para salir a comprar... Por más que les digo que en muchos lugares del mundo la vida no se paraliza cuando llueve, digamos que son más de secano :P.

Red fruit oat crumble

Sé que en algunos sitios la lluvia se está pasando de más, y en Madrid también llevamos nuestros días de mal tiempo - para mí es un tiempo maravilloso -, pero me extraña que a la gente le extrañe. Seamos serios: la imagen idílica de la primavera, con todo verde, flores, solecito y tiempo agradable con pajaritos cantando, no existe. O al menos por aquí existe unos pocos días en sitios muy contados. Y para que eso ocurra tiene que LLOVER. Los campos no florecen por arte de magia, así que un poco de paciencia, que ya está pasando el temporal y tendremos una Semana Santa estupenda para disfrutar antes del verano.

Red fruit oat crumble

A mí me gustaría disfrutar de la lluvia murciana cuando llegue el viernes, pero me temo que no me va a tocar. Aunque casi mejor, porque mis tíos de Suiza irán de visita y milagrosamente coinciden conmigo, así que tenemos planeada barbacoa familiar en el campo el fin de semana que viene, y todo apunta a que va a ser genial :). Mi tío - que en realidad él es alemán - daba unas barbacoas impresionantes cuando aún tenían la casa grande con su jardín en Suiza, y las disfruta como nadie. Va a ser curioso revivir aquellos momentos esta vez desde Murcia :).

Red fruit oat crumble

Dicho esto, estos días de reclusión hogareña siguen apeteciendo platos reconfortantes y cositas al horno, y no sé por qué a mí los crumbles y recetas similares me recuerdan más al otoño y al invierno. Será porque se pueden comer calentitos, recién hechos, y porque la mezcla de la fruta con la cobertura crujiente inunda de olores maravillosos la cocina - en mi mini apartamento es la casa entera -.  Después de ver varias recetas de crumbles más ligeros me apetecía darme un capricho, así que aproveché que tenemos fresones en el mercado para mezclarlos con unas grosellas y frambuesas que me esperaban en el congelador.

Si queréis un señor crumble de verdad, la mantequilla es un ingrediente que no puede faltar, pero se puede hacer una versión más sana y ligera sin usar esa cantidad pecaminosa de grasa que suelen tener estas recetas. Tampoco es un crumble muy dulce, aviso, así que cada uno ajuste las cantidades de endulzante a su paladar. Yo he buscado el protagonismo de la fruta, con fresones muy dulces y el toque ácido de las grosellas, que combinan tan bien con la cubierta crujiente de avena y almendras.

Red fruit oat crumble

Crumble ligero de frutos rojos y avena
Receta ideada por mí
Ingredientes para 2 buenas raciones o 4 más comedidas

- 4-6 fresas o fresones (dependiendo del tamaño)
- 1 puñado de grosellas
- 1 puñado de frambuesas
- 1 cucharadita de miel, sirope de ágave o de arce
- 1/2 cucharadita de zumo de limón
- 75 g de copos de avena
- 15 g de almendras laminadas o picadas crudas
- 1 pizquita de sal
- 1 pizca de levadura química
- canela al gusto
- 2 cucharadas de miel, sirope de ágave o de arce
- 60 ml de leche sin lactosa (mejor si es de almendras o avena)
- 1 cucharadita de "mantequilla" vegetal sin grasas hidrogenadas (en herbolarios suelen tener)
- un poco de azúcar moreno (opcional)

Red fruit oat crumble

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar ligeramente un molde o fuente pequeña, de unos 15 cm.
Lavar y escurrir bien las frutas, retirando los rabitos de las fresas. Trocear las piezas más grandes para dejar todas más o menos del mismo tamaño.

Colocar las frutas en el molde, añadir el limón y la cucharadita de miel, mezclando bien. En un cuenco, mezclar con las manos el resto de ingredientes, ajustado la cantidad de leche si hiciera falta. Tiene que quedar húmedo pero no chorretoso, es decir, que al estrujar la masa se quede compactada sin ser muy pegajosa.

Red fruit oat crumble

Cubrir la parte superior de la fruta con la masa de avena, apretando bien. Espolvorear con un poco más de canela y azúcar moreno, si se desea. Hornear 5 minutos, bajar la temperatura a 170ºC y continuar horneando hasta que la fruta borbotee y se haya tostado la cubierta al gusto.

Servir caliente, templado o frío, sólo o con una bola de helado, yogur natural o nata. Personalmente me gusta un toque de menta fresca picadita en esta combinación de frutas.

Red fruit oat crumble
20 febrero, 2015

Fasnachtschüechli - Receta suiza de Carnaval

Lo sé, lo sé, el Carnaval teóricamente terminó con la celebración a lo grande del pasado martes, pero en muchos lugares las fiestas han continuado a lo largo de la semana. Y bueno, tampoco hace falta siempre tener una excusa en el calendario para probar recetas nuevas, ¿verdad?

Creo que he comentado más de una vez que no me gustan los fritos. Además de que me suelen sentar fatal si no están bien hechos (huyo de ellos cuando salgo fuera a comer), pero es que odio freír en casa, y más viviendo en un apartamento enano con la cocina integrada en el salón-comedor. Pero eh, a veces el cuerpo pide uno de esos dulces tan ricos que no requieren horno... Y el Carnaval está plagado de ellos. Que se lo digan a mi querida María, que cada año nos tienta con exquisiteces de Águilas, donde se vive a lo grande.

Fasnachtschüechli

Me gusta del Carnaval que se celebre en lugares muy diferentes con tradiciones propias que son distintas pero con un trasfondo similar. Por eso hay tantos dulces humildes pero deliciosos, cada región con su especialidad, y generalmente siempre fritos. En Directo al Paladar he estado probando alguna especialidad italiana, pero también he querido fijarme en mi otra tierra, Suiza, donde los carnavales se celebran de una forma algo diferente a lo que podemos imaginarnos.

Ciudades como Basilea se visten de fiesta con tradiciones propias que pueden chocarnos a los que imaginamos desfiles de disfraces coloridos, plumas, muchachas con trajes frescos y brillantes y demás parafernalia. Allí además suele hacer mucho frío en esta época, pero la gente se lanza a las calles incluso bien entrada la noche a vivir la fiesta.

Fasnachtschüechli

Mis padres estuvieron dándolo todo en el Carnaval de Basilea unos años antes de que yo llegara al mundo y me encanta ver las fotografías de entonces. Sin mencionar que no me imagino a mis progenitores toda la noche de marcha por las frías calles suizas, pero ese es otro tema. Algún año iré a vivirlo en persona, espero :). Me fascinan esas máscaras!

Imagen de Fasnachts Comité - Carnaval 2014

Al preguntarle a mi padre sobre recetas típicas de estas fiestas, rápidamente exclamó por teléfono "¡Fasnachtschüechli!". Una palabreja típicamente suiza (tanta CH, el ÜE y la I del final lo delatan, un alemán-alemán no habla así), que en la que "Fasnacht" es, precisamente "Carnaval".

Son unas tortitas de masa sencilla que se fríen, se llenan de burbujitas y se espolvorean con azúcar glasé. Las que se pueden comprar de profesionales creo que son más finitas, crujientes y con las burbujas muy pequeñitas, pero al parecer es difícil conseguir ese resultado exacto en casa. Yo probé una receta y la verdad, aunque no he probado las originales, estaban deliciosas. Diría que se parecen mucho a las tradicionales orejas españolas, ¿verdad? Sea como sea, ideales para la merienda.

Fasnachtschüechli

Fasnachtschüechli - Tortas suizas de Carnaval
Receta adaptada de rwarna's Blog
Ingredientes para unas 6 unidades

- 140 g de harina de repostería
- 1 huevo L
- 20 g de nata para montar
- 10 g de mantequilla
- 1 cucharada de azúcar
- 1 pizca de sal
- ralladura de 1/2 limón
- aceite para freír


Disponer la harina con la sal en un cuenco, formar un hueco y echar el huevo, la nata, la mantequilla picada, los azúcares y el limón. Batir ligeramente el huevo para romperlo y mezclar todos los ingredientes.

Amasar hasta tener una masa homogénea, maleable, no muy pegajosa. Es posible que se necesite añadir un poco más de nata para que no quede muy seca. Envolver en plástico film y dejar reposar 1 hora.

Reamasar y tomar porciones pequeñas. Estirar muy bien dando forma redondeada con un rodillo. Calentar abundante aceite en un cazo o freidora, mejor que no sea uno de oliva muy fuerte (yo uso girasol, en Suiza es raro que se pongan a freír con AOVE).

Cuando esté bien caliente, freír las tortas de una en una, procurando que se sumergan bien, hasta que estén doradas al gusto. Dejar escurrir sobre papel de cocina y espolvorear con azúcar glasé antes de servir.

Fasnachtschüechli

Y este domingo se celebra la ceremonia de los Oscar! Tocará trasnochar para vivirlo en directo, si por hay alguien más que se sume a la fiesta, me encontrará comentando todo y más en twitter ;).
17 febrero, 2015

Tortitas ligeras de avena y quark con fresas para el Martes de Carnaval

Me encantan las tortitas. Los crêpes, o como yo los conocí en su versión suiza de la mano de mi padre, omelettes, también, pero si tengo que elegir prefiero las masas más gorditas, tiernas y esponjosas. Y el caso es que son muy fácil de preparar en casa, pero consigo controlarme y no prepararlas a diario, por suerte.

Claro que no podía dejar pasar la excusa del Martes de Carnaval para darme un capricho, algo más saludable que en su versión, digamos, normal. Y es que hasta hace poco no descubrí que hoy, el martes en plenos carnavales, se conoce como Mardi Gras, Martedì Grasso, Shrove Tuesday, Fat Tuesday, o Pancake Day. Vale, conocía el Mardi Gras porque me fascina la cultura de Nueva Orleans (y preparé el año pasado un King Cake como prueba), pero jamás lo relacioné con el término "grasa".

Quark pancakes

Y tiene sentido, ya que dentro del extraño calendario que tenemos en Occidente, mezcla de costumbres populares, normas cristanas, tradicionales católicas y demás, se supone que este día marca el inicio de Cuaresma hasta Semana Santa. Así que hay que celebrarlo por todo lo alto y comer de todo lo que después, en teoría, no se puede. La masa de huevos, harina, mantequilla/aceite/manteca, azúcar y otros ingredientes parece ser común en muchos lugares, incluyendo España. Y en la cultura británica se conoce directamente como el Día de las Tortitas, asi que, ¿por qué no hacerles caso?

Quark pancakes

Lo dicho, esta es una versión más ligera y saludable, ideal para un desayuno poco dulce pero saciante y con su buena dosis de proteínas. La avena es mi cereal favorito por las mañanas, así que me encanta usarla como base de la masa, triturando los copos en casa hasta dejar consistencia de harina. Utilizo quark o queso batido desnatado con 0% de grasa, poco o nada de azúcar y fruta fresca. A mí me gustan bien doraditas por fuera, pero eso ya depende del punto preferido de cada uno.

Tortitas de avena y quark con fresas
Receta ideada por mí tuneando otras muchas
Ingredientes para 4 tortitas pequeñas

- 1 huevo L
- 120 ml de queso quark desnatado
- ralladura de limón
- 1-2 cucharadas de leche vegetal
- 30 g de harina de avena
- 1 pizquita de sal
- 1/4 cucharadita de levadura química
- 1 pizca de canela molida
- un poquito de azúcar, miel, sirope de ágave... (no suelo añadirle)
- 2 fresones picados
- queso fresco, compota casera, miel, siropes... para servir

Batir en un cuenco el huevo con el queso quark, el limón y 1 cucharada de leche. Añadir la avena, la sal, la levadura, la canela y el endulzante, si se usa. Batir muy ligeramente. Agregar la fruta y mezclar. Dejar reposar 30 minutos. Si estuviera muy espeso, añadir un poco más de leche.

Calentar bien una sartén o plancha antiadherente. Engrasar ligeramente con aceite o mantequilla vegetal, bajar el fuego y echar una porción de masa. Cuando salgan burbujas, dar la vuelta con cuidado usando una espátula. Cocinar hasta dorar ambas caras al gusto. Retirar y repetir con el resto de masa. Seguro que tenéis más arte que yo para darles forma.

Quark pancakes

¡Feliz y ventoso Mardi Gras! Yo me escapo al cine :)
09 diciembre, 2014

Pastelitos de miel y especias - Honigkuchen. Receta de Navidad

Qué raros son los lunes festivos. Y qué raro es el puente de diciembre cuando te quedas en casa y casi todo el mundo a tu alrededor hace alguna escapada. Recuerdo *ains* mi viaje a Suiza en esas fechas hace tres años; a ver cuándo lo puedo repetir.

Honigkuchen - Pastelitos de 
miel

No recuerdo muy bien qué hacía de niña en el puente de diciembre. Porque una vez en el instituto, y luego durante la carrera, solía tener mucho trabajo y sobre todo muchísimo que estudiar en esas fechas. Claro que cuando conocí al elfo empecé a aprovechar para venir a Madrid en plan turista, y ahora me da pavor pensar en ir al centro esos días de fiesta. Las calles cortadas por el inmenso tráfico, las calles abarrotadas, las tiendas a tope, las colas interminables... Vale, son parte del "encanto" del centro madrileño en diciembre, pero al final se está muy bien en casita. Horneando. Mucho.


Estos pastelitos son la típica receta centroeuropea navideña. Frutos secos, fruta confitada, miel, especias a cascoporro... Weihnachtsbäckerei! El aroma es maravilloso.

Honigkuchen - Pastelitos de 
miel

La masa se hornea en un molde rectangular procurando que no sea muy gruesa, y se adorna con frutos al gusto. Luego hay que cortarlo en porciones, que pueden ser en tamaño bocadito o en trozacos hermosos. Como suele pasar con este tipo de dulces, está más rico después de un par de días, y por tanto aguanta muy bien si se guarda en un recipiente hermético. Mejor si es una caja metálica con motivos navideños, forrada con servilletas navideñas. Todo cuenta.

Casi toda está hornada viajó a Murcia hace un par de semanas junto con un regalito por el cumpleaños de mi madre :). El año pasado estuvo aquí de visita en esas fechas, pero este año la logística viajera familiar ha sido algo caótica y no pudimos coordinarnos. No hay problema, pronto estaré yo de nuevo por allí!

Honigkuchen - Pastelitos de 
miel

Honigkuchen - Pastelitos de miel y especias
Receta ligeramente adaptada de Eat Smarter
Ingredientes para unas 10-15 unidades

- 180 g de miel
- 75 g de mantequilla sin sal
- 70 g de azúcar moreno
- 2 huevos L
- 1 y 1/2 cucharaditas de bicarbonato de amonio
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de sal
-  ralladura de 1 naranja
- 80 g de almendra cruda en cubitos o fileteada
- 300 g de harina de repostería
- 1 cucharada de mezcla de especias para pan de especias
- 50 g de naranja confitada picada
- 40 g de fruta confitada picada
- guindas, nueces, almendras... para decorar

Derretir en un cazo a fuego suave la mantequilla con la miel. Dejar enfriar un poco. Separar la clara de uno de los huevos y reservar aparte. Precalentar el horno a 180ºC y forrar o engrasar un molde rectangular o cuadrado.

Batir en un recipiente grande el azúcar moreno con el huevo y la yema restantes. Añadir la ralladura de naranja y batir un poco más. Diluir el amonio en un poco de agua y añadir. Agregar también la mezcla de miel y mantequilla, mezclando un poco. Echar encima la harina, la sal, el bicarbonato sódico y las especias.

Honigkuchen - Pastelitos de miel

Trabajar un poco la masa y echar las almendras picadas y la fruta confitada. Mezclar todo bien hasta tener una masa homogénea. Llenar el molde, igualando la superficie. Decorar con almendras, guindas o nueces, marcando a ojo las porciones que cortaremos después.

Batir un poco la clara de huevo restante y pintar ligeramente la superficie de la masa. Hornear durante unos 25 minutos, bajando la temperatura a 170ºC pasados 5 minutos. Dejar enfriar ligeramente, desmoldar y esperar a que se enfríe del todo antes de cortar.
05 octubre, 2014

Pan plano dulce de arándanos y cerezas - Heidelbeer-Blechkuchen

"El mundo da asco" y "La gente es imbécil" son dos frases que por desgracia suelo decir o pensar demasiado a menudo. Pero hoy es domingo, estoy viendo amanecer y tengo buena música de fondo, así que hoy pretendo terminar la semana con algo de optimismo.

Blechkuchen

Y es que a pesar de que el panorama general de la sociedad en la que vivimos puede ser muy deprimente, por suerte todavía existe buena gente en este mundo que devuelven la fe en la humanidad. He tenido buenas experiencias estas últimas semanas, encontrándome con personas amables, simpáticas y dispuestas a ayudar de forma desinteresada. Gente maja, con una sonrisa en la cara, que con un simple comentario amable ya te predisponen a pasar un día agradable.

Blechkuchen

Blechkuchen

Por ejemplo, el conductor de autobús de cierta línea que se conoce a toda su parroquia, saludando con alegría a cada nuevo pasajero, preocupándose por la familia, por su salud o comentando sin resquemores el último partido de fútbol. O esa señora en el mercado que ofrece a probar toda la fruta que los curiosos que se asoman quieran y regala nueces. O el portero del edificio que siempre, siempre tiene una sonrisa enorme en la cara. O esa persona conocida que de repente te da una sorpresa genial sin pedir nada a cambio.

Blechkuchen

A mí me reconforta mucho cruzarme con desconocidos en el día a día que son amables porque sí y que no han olvidado las normas básicas de comportamiento cívico. Sigue habiendo mucho desalmado y maleducado suelto, pero quiero pensar que son minoría. Quiero pensarlo...

Blechkuchen

El otoño ha empezado bien pero la verdad es que podría hacer más frío. Tengo el armario ropero a medio cambiar y eso me pone nerviosa, quiero perder de vista de una vez los pantalones cortos y los tirantes. Por el momento me dedicaré a invocar el fresco otoñal horneando cosas tan ricas como este Heidelbeer-Blechkuchen, o pan plano dulce de arándanos.

A pesar de que los germanoparlantes lo llaman Kuchen (pastel, tarta) es una masa de pan semidulce que se hornea en una bandeja de horno para que quede planito, estilo focaccia. Con arándanos es una auténtica delicia, y yo además añadí algunas cerezas porque lo hice a principios de verano. Con moras tiene que estar estupendo.

Blechkuchen


Receta de Heidelbeer-Blechkuchen o pan plano dulce  de arándanos
Ingredientes para 1 pan grande

- 90 ml de leche de soja
- 40 g de mantequilla
- 30 g de azúcar
- 275 g de harina + la necesaria para amasar
- 1 huevo L
- 5 g de levadura seca de panadería
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 huevo extra para pincelar
- arándanos y cerezas
- almendra laminada
- panela o azúcar moreno al gusto

Derretir la mantequilla y dejar enfriar un poco. Calentar la leche y deshacer la levadura en ella. Mezclar en un recipiente grande la harina con el azúcar y la sal y formar un hueco. Echar la mantequilla, el huevo ligeramente batido, la vainilla y la mezcla de leche. Mezclar bien y dejar reposar unos 20 minutos.

Amasar sobre una superficie limpia, añadiendo un poco de harina si fuera necesario, procurando no pasarnos. Mejor que esté húmeda, pero manejable. Cuando tengamos una masa homogénea y elástica, formar una bola, colocar en un cuenco engrasado y tapar. Dejar levar hasta que doble su tamaño.

Deshinchar la masa y amasar otra vez un poco. Forrar o engrasar una bandeja de horno rectangular y estirar en ella la masa. Pintar con huevo batido y distribuir por enicma los arándanos y las cerezas. Tapar y dejar reposar 30-40 minutos.

Precalentar el horno a 200ºC. Repitar ligeramente con huevo y añadir almendra laminada y azúcar al gusto. Hornear durante 30-35 minutos, bajando la temperatura a 180ºC cuando pasen 15 minutos. Cuidado que no se queme por arriba.

Dejar enfriar totalmente sobre una rejilla antes de cortar en porciones y servir. Decorar con azúcar glasé si se desea. Congela muy bien una vez frío.

Blechkuchen
18 septiembre, 2014

Galette de higos y ciruelas claudias con centeno

El otoño dará comienzo oficialmente el próximo 23 de septiembre a las 4h 29m hora oficial peninsular. Ganazas. Aunque no me quejo, en Madrid hace más fresquete desde hace días, pero lo que me falta es una buena tormenta o un día entero de lluvia de verdad. Vaaale, me conformo con unas horas.

No sé si será impresión mía, quizá mi mente hace memoria selectiva y sólo recuerdo lo que más me interesa, pero juraría que hace años llovía mucho más en Murcia a lo largo del verano. Es decir, que siempre tocaba algún día de tormenta, esas maravillosas tormentas de verano que de repente parece que traen el Apocalipsis. Como seguía haciendo calor a los críos nos encantaba bañarnos en la piscina bajo la lluvia, o correr por el campo en bañador y jugar con los barrizales que se formaban en los bancales. Sí, normalmente al día siguiente teníamos un catarro interesante, pero era parte de la gracia.

Plum and fig galette

Llevaba tiempo queriendo hacer una galette, una tarta de esas de apariencia rústica en la que la masa se dobla sobre sí misma guardando un centro de frutas de temporada. Yo admiro la belleza de los pasteles preciosos y elegantes, incluso los que sobrepasan el límite de lo cuqui rozando lo empalagoso, pero en el fondo me gusta más la belleza que guardan las cosas rústicas. Y no, no creo que "rústico" sea un eufemismo de "feo e irregular" :P.

Tras tantear un poco la red al final volví a mi pequeña biblioteca para ver qué me ofrecía uno de los libros que más me gustan, Wholefood Baking de Jude Blereau. He usado una mezcla a ojo de ciruelas claudias e higos, que creo que combinan muy bien con el toque de centeno de la masa. Los higos me parecen suficientemente dulces para no añadir nada de azúcar a la fruta, pero que cada uno lo ajuste a su gusto.

Plum and fig galette

Galette de higos y ciruelas claudias con centeno
Receta adaptada de Wholefood Baking
Ingredientes para 1 galette mediana

- 50 g de mantequilla o equivalene (yo he usado I can't believe it's not butter)
- 35 g de azúcar caster o normal
- 80 g de puré de manzana
- 1/2 cucharadita de ecencia de vainilla
- 1 yema de huevo L
- 1 pizca de sal
- 50 g de harina de centeno
- 110 g de harina integral
- 1-3 cucharadas de agua muy fría
- ciruelas claudias e higos frescos, ligeramente maduros
- un poco de maizena u otro almidón
- almendra molida (opcional)

Colocar la mantequilla troceada con el azúcar en un cuenco y batir con una batidora de varillas. Añadir el puré de manzana y batir un poco más. Agregar la vainilla y la yema de huevo y seguir batiendo hasta que quede homogéneo.

Echar directamente encima la harina de centeno, la harina integral y la sal, y batir ligeramente hasta que queden como grumos. Agregar una cucharada de agua helada y mezclar hasta conseguir una masa homogénea maleable. Ajustar la cantidad de líquido si hiciera falta, pero no debe quedar muy pegajosa. Formar una bola, envolver en plástico film y dejar reposar en la nevera como mínimo 30 minutos.

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja engrasándola o cubriéndola con papel sulfurizado. Sacar la masa y estirarla con un rodillo, dándole forma circular - más o menos -. Tiene que quedar finita, sin pasarnos, con un diámetro de unos 28-30 cm. Llevar a la nevera.

Plum and fig galette

Lavar bien la fruta y quitar los rabitos. Trocear las ciruelas y los higos al gusto, procurando que queden más o menos del mismo tamaño. Mezclarlos con una cucharadita de maizena y, si se desea, algo de azúcar moreno.

Sacar la masa y colocar la fruta en el centro, dejando libre unos 5-7 cm del borde. Se puede poner un poco de almendra molida en la masa antes de la fruta para evitar que se humedezca demasiado. Cerrar la galette doblando los bordes sobre sí mismos sobre la fruta. Si se forman pliegues de masa, cortarlos para facilitar el horneado. Volver a llevar a la nevera unos 5 minutos - más si hace calor -.

Pintar si se desea los bordes con huevo o con leche, como hice yo, y añadir un poquito de azúcar moreno. Hornear durante unos 10 minutos a 200ºC, bajar la temperatura a 175ºC y continuar horneando unos 35-40 minutos más.

Plum and fig galette

Plum and fig galette

La masa debería estar bien oscurita y la fruta burbujear ligeramente al haber liberado sus jugos. Se puede tomar un poco templada, a temperatura ambiente o también fresca si se guarda en la nevera. Creo que la masa me gusta más fresquita y la fruta calentita, así que no sé qué recomendar :P. Con una bola de helado de vainilla la degustación mejoraría notablemente.
30 julio, 2014

Receta de Pfannkuchen - Tarta-tortita al horno con frambuesas

¿Pero qué ha pasado con el mes de julio?
La verdad es que lo he tenido tan movidito que no sé si se me ha pasado volando o se me ha hecho largo, pero no tenía previsto dejar tantos días sin publicar nada por aquí. El verano me agota y cuando cae por fin la noche lo que menos me apetece es ponerme delante del ordenador. Así que hoy aprovecho el tiempo entre el desyuno y la última carrera matutina madrileña para dejaros una receta bien sencilla, aunque me temo que requiere encender el horno.

Pfannkuchen - Baked Pancake Cake

Podría contaros muchas cosas pero hoy tengo ganas de desahogarme un poco. Mañana jueves cojo un tren camino de Murcia para pasar allí el mes de agosto, pero hasta que no esté sentada en mi asiento no me creeré que realmente estaré en marcha. Y es que no sabéis la odisea que ha sido conseguir un billete válido para viajar.

Renfe cada vez ofrece un servicio peor. Modifican su página web y siempre que lo hacen me echo a temblar, porque jamás arreglan todos los fallos que cometen y siempre complican más el sistema. Yo no quería viajar en cambio de mes ni en fin de semana, pero las circunstancias me lo pusieron todo en contra. No os aburriré con los detalles pero al final acordé con mi padre ir en AVE (que me salía más barato en Preferente que un billete en turista a Murcia en Alvia) hasta Alicante, donde mi progenitor estará por cosas de trabajo.

Pfannkuchen - Baked Pancake Cake

Y justo ayer, de pura casualidad, escucho en las noticias matutinas que habrá huelga los días 31 y 1. Genial. En modo pánico corro a buscar información en la red, y tras descifrar el infinito documento en el que se detallan los servicios mínimo, mi tren no aparece. Mientras voy con el elfo de compras llamo por teléfono y tardo años en conseguir contactar con alguien. Con la gracia de que es un puñetero 902 y no me ponen en espera, sino que una grabación me animaba a "llamar más tarde".Cuando consigo contactar con una persona, un señor me dice que mi tren sí que va a salir, pero los datos que me da no me los creo (la hora de llegada era diferente a la de mi billete). Sigo intentando contactar y nada, vuelta a dejarme la factura del teléfono en un maldito contestador automático.

Pfannkuchen - Baked Pancake Cake

En fin... Una vez en casa comprobé que efectivamente, mi tren estaba afectado (quién sería el palurdo que me dijo lo contrario) y, después de más llamadas y follones varios, consigo cambiar el billete por un tren anterior, pagando la diferencia, que por supuesto pienso reclamar.
No me quiero meter con los huelguistas (me temo que los pobres no consiguen mucho con sus huelgas, porque hacen muchas a lo largo del año) pero el servicio de atención al cliente de Renfe y la utilidad de la página web es nefasta. Así que no me creeré que todo va bien hasta que tenga mi trasero sentado en mi asiento y vea el tren moverse.

Tras este rollo-desahogo, vamos con la receta. Desde que traje mi adorada skillet a casa sabía que quería hacer algo parecido, y al final adapté una receta de Pfannkuchen de un blog germano. Es una elaboración muy sencilla y ligerita: una especie de tarta fina a base de masa de tortita con fruta. Se cuaja en el horno, dejando la base más sólida, como una tortita, y la parte superior más cremosa. Yo elegí frambuesas, una fruta ácida, pero los más golosos preferirán otra fruta más dulce, o quizá necesiten agregar algo más de azúcar. A mí me gustó mucho este resultado y estaba muy rico tanto recién hecho, templado, como al día siguiente con el frío de la nevera.

Pfannkuchen - Baked Pancake Cake

Pfannkuchen - Tarta-tortita de frambuesas al horno
Receta adaptada de Raspberry Sue
Ingredientes para una skillet de 20 cm

- 120 g de harina de repostería
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 1 pizquita de sal
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 2 huevos L
- 300 ml de leche de soja
- 150 g de frambuesas (usé congeladas)

Precalentar el horno a 200ºC y engrasar la skillet o el molde ligeramente. Si se usa fruta congelada, dejar que pierda el hielo sobre un colador con un poco de agua templada, o descongelar totalmente previamente.

Batir con batidora de varillas a velocidad baja los huevos y agregar la leche de soja, el azúcar y la sal. Tamizar encima la harina con la levadura y mezclar bien hasta conseguir una masa sin muchos grumos. Llenar la skillet y repartir por encima la fruta. Agregar un poco más de azúcar si se desea.

Hornear durante unos 25-30 minutos, hasta que veamos que está cuajada la superficie y las paredes se despegan de molde con facilidad. Esperar unos minutos fuera del horno antes de servir. Guardar lo que sobre bien tapado en la nevera.

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Os leo desde Murcia ya en agosto, ¡pasadlo bien!
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