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28 diciembre, 2017

Crema de castañas y chocolate con ganaché, nata y salsa de frambuesas. Postre para Navidad

¿Qué tal van las fiestas? ¿Superado el primer tramo sin problemas? Espero que hayáis disfrutado de la Nochebuena, del día de Navidad  y de San Esteban, en su caso. Hoy yo ignoro que son los Inocentes porque, la verdad, me da bastante pereza todo lo de las bromas e inocentadas. Además que la iconografía artística del evento no es precisamente muy navideña y bonita, ejem. Yo vengo a endulzar un poco más las fiestas con este postre que improvisé a base de sobras: una crema de castañas y chocolate con ganaché, nata y salsa de frambuesas.

Chestnur chocolate cream pots

Es un postre y queda muy aparente pero en realidad esconde el reaprovechamiento de otras recetas, es facilísimo de montar y además intenta ser algo saludable. Durante el puente de principios de mes preparé un tronco de chocolate -¡mi primer tronco!-, y sobró un poco de todo. Obviamente no iba a tirar la ganaché de chocolate ni la salsa montada, pero tampoco quería comérmelo todo a cucharadas.

También tenía castañas por casa y recientemente había visto una idea de receta de crema con este rico fruto seco otoñal, combinado con chocolate. El montaje del postre estaba claro, y es que la combinación de castañas+chocolate+nata+fruta no podía salir mal. Las frambuesas dan el toque rojo navideño que se corona con el verde de los pistachos, aportando además un contrapunto crujiente muy rico. Yo apenas he añadido azúcar a nada pero la gente con paladar "normal" esperará algo más dulce, así que os dejo la receta solo como idea de base para que la modifiquéis a vuestro gusto.

Chestnur chocolate cream pots

Y si no ponemos más azúcar y cambiamos la nata por yogur hasta podría ser una receta estupendísima de desayuno caprichoso. O con nata, qué demonios, que la grasa de los lácteos tampoco es el demonio. En pequeñas dosis, claro, y sin lactosa en mi caso. Me estoy acordando ahora de que tengo que comprar nata para montar para nuestro postre tradicional de Nochevieja -copa de helado de vainilla con frutos rojos y chocolate derretido, un clásico-; ¡menos mal que ahora es facilísima de encontrar!

Chestnur chocolate cream pots

Receta de crema de castañas y chocolate con ganaché, nata y salsa de frambuesas
Inspiración: improvisación personal a partir de cosas de la nevera
Ingredientes aproximados para unas 4-6 raciones

- 200 g de castañas cocidas
- 250 ml de leche de soja o de almendras (o cualquier otra)
- 1 pizquina de sal
- 1 anís estrellado
- 1/2 vaina de vainilla
- 40 g de buen chocolate negro

- 125 g de nata para montar (sin lactosa)
- 75 g de buen chocolate negro
- 10 g de mantequilla o equivalente

- 150 g de frambuesas
- 1 mandarina
- 1 cucharadita de semillas de chía
- azúcar moreno al gusto

- 200 g de nata para montar (sin lactosa)
- azúcar vainillado al gusto

- pistachos picados, avellanas, almendras, coco o chocolate negro

Yo tenía casi todo ya preparado a la hora de montar los vasitos, pero si se parte de cero habrá que empezar unas horas o el día antes para que cada elaboración repose. Aconsejo dejar la nata montada para el final.

Poner a calentar las castañas cocidas y peladas con la leche o bebida vegetal, una chispina de sal, el anís y la vainilla. Dejar cocer a fuego lento 15 minutos, retirar las especias y añadir el chocolate negro picado. Cuando se derrita, triturar todo bien y dejar enfriar.

Calentar la nata de la ganaché aparte y echarla sobre el chocolate negro picado, removiendo hasta que se derrita. Incorporar la mantequilla y mezclar suavemente hasta tener una masa homogénea. Dejar enfriar.

Lavar las frambuesas y ponerlas a cocer con el zumo de la mandarina, añadiendo un poco de agua o más zumo si fuera necesario. Cocinar a fuego lento unos 15-20 minutos, machacar o triturar. Agregar las semillas de chía y el azúcar que se desee. Dejar enfriar y espesar.

Montar la nata muy fría con azúcar vainillado o esencia de vainilla al gusto.

Montar los vasitos, copas o raciones colocando una base de crema de castañas, a continuación una capa de ganaché, una quenelle o espiral de nata montada y salsa de frambuesas. Decorar con pistachos picados o/o chocolate. Servir frío, pero no helado de la nevera. Unas galletitas picadas también le irían genial.

Chestnur chocolate cream pots

Me voy a buscar mi equipación para la carrera de San Silvestre, ya sabéis que es otra de mis tradiciones desde hace unos años :). He dejado de participar en carreras populares pero esto es otra cosa, pura diversión y una forma genial de recorrer mi querida Murcia bajo las luces navideñas con media ciudad mirándote pasar.

Pasar por delante de la catedral en ese ambiente, ya en el tramo final de la carrera, es una gozada, a pesar de que a veces el público no tiene mucho cuidado en apartarse. ¡Me encanta dar la mano a los niños que se apretujan en la acera para animar a los corredores! Mucho mejor que los que ya llevan unos cuantos cubatas en el cuerpo a esas horas de la tarde.

¡Disfrutad lo que podáis de estos días, y Feliz Año a todos!
21 diciembre, 2017

Árboles de avellana y miel con espelta integral - Receta de galletas navideñas más sanotas

¡Saludos desde Murcia!
Ay ay, que tenía previsto publicar estas galletas árbol de avellana y miel la semana pasada, pero el tiempo me está comiendo y no me doy ni cuenta. Cada año igual, se me olvida lo rapidísimo que vuelan los días entre el inicio de diciembre y la víspera navideña, sobre todo con los eventos que se acumulan en medio. Que el elfo cumpla años y que encima se empeñen en estrenar películas-evento como The Last Jedi estos días tampoco ayuda. Me despisto.

Hazelnut christmas cookies

El caso es que por fin he vuelto a la tierra que me vio nacer aunque apenas he tenido tiempo de disfrutar de la familia o de reencontrarme con la ciudad. Pero solo con estar aquí ya es otra cosa, a pesar del agobio de pensar que no tengo apenas regalos preparados o que el menú de Nochebuena sigue en el aire. Volver a casa después de tantos meses hace que te tomes las cosas de otra manera, y yo solo quiero aprovechar cada instante y pasarlo bien. Quién saber cómo o dónde estaremos todos el año que viene.

Hazelnut christmas cookies

La maleta pesaba varias toneladas porque he venido cargadísima de galletas, ¡y las que quedan por hornear! Nosotros prácticamente no compramos ningún dulce navideño, solo algún buen turrón del duro (el único que nos gusta) y un panettone especial, porque aún no me veo preparada para lograr uno mínimamente decente casero. Bastantes complicaciones tengo ya en las fiestas para liarme con otro proyecto imposible :P. Esta tarde me pondré por fin con mi madre a hacer las imprescindibles tortas de Pascua murcianas, y quizá deje lista también las Zimtsterne para hornearlas mañana.

Las galletas que os traigo hoy las hice especialmente para mí, porque fue ver la receta y saber al instante que me iban a encantar. Son rústicas, muy aromáticas, de las que mejoran con los días cuando desarrollan el aroma de la miel y las especias. Duritas pero tiernas al morder, más crujientes si se dejan tostar un poco en el horno, y de las que aguantan bien muchos días. He descubierto que hacen una pareja excepcional con mandarinas y queso, no son excesivamente dulzonas y eso es lo que buscaba, ideales para combinar contrastes dulces y salados.

Hazelnut christmas cookies

Receta de galletas árboles de avellana y miel con espelta integral
Inspiración: adaptada de Migusto
Ingredientes para unas 30-35 unidades

- 170 g de harina de espelta integral
- 80 g de avellana molida
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada de mezcla de especias de Lebkuchen
- 50 g de panela o azúcar moreno
- 50 g de mantequilla atemperada
- 1 huevo L
- 30 g de miel

Mezclar en un recipiente mediano la harina de espelta integral con la avellana molida, la sal, las especias y la panela o azúcar moreno. Aparte batir la mantequilla con unas varillas o con batidora, agregar el huevo y la miel y batir un poco más.

Combinar las dos mezclar y trabajar bien hasta tener una masa homogénea. Quedará bastante seca y algo granulada, lo mejor es terminar de compactarla con las manos. Forman un disco y envolver en plástico film. Llevar a la nevera durante unas media hora.

Precalentar el horno a 170ºC con ventilador y preparar dos bandejas. Estirar la masa sobre una superficie limpia algo enharinada, o sobre papel sulfurizado, con un rodillo. Dejar el grosor al gusto, unos 4 mm. Recortar galletas y repartir en las bandejas.

Hornear durante unos 10-12 minutos, vigilando bien que no se quemen porque al ser oscuras puede engañar a la vista. Esperar un minuto fuera del horno antes de llevar a una rejilla y guardar en un recipiente hermético.

Hazelnut christmas cookies

No sé si me gusta que la Nochebuena caiga en domingo... ¡eso implica que estrenaremos año un lunes! Demasiada perfección calenderística para mi gusto :P.

Uy, y mañana el sorteo de la Lotería. Tengo más galletas por compartir y algún que otro dulce navideño, pero si de repente desaparezco de verdad puede sea por haber tenido suerte con las bolitas. Para qué voy a mentir, si nos cae algo digno de mención correré a compartirlo por todas partes, así que os enteraríais rápidamente ;).
09 diciembre, 2017

Galletas Nussstängeli. Receta suiza de barritas crujientes de avellana

Volvemos a la carga con una receta para engordar el catálogo de galletas navideñas. Ya sabréis que en Suiza y muchos otros países es tradición preparar muchas, muchas, -MUCHAS- galletas en época de Adviento y Navidad, y el recetario es inmenso. Me encanta probar galletas nuevas cada año pero soy también fiel a mis imprescindibles, así que no me queda otra que empezar a hornear semanas o meses antes de diciembre. Es el caso de estas galletas Nusstängeli, unas deliciosas barritas de avellana que me traen grandes recuerdos.

Nussstängeli-Guetzli

Cuando era pequeña solíamos ir a Suiza siempre en verano, así que no tenía tanto empacho de los dulces navideños. Peeeero hay ciertas galletas a las que los suizos no pueden renunciar ni en agosto, así que mi padre siempre compraba varios paquetes en cuanto llegábamos a su tierra. Las más famosas las tengo ya en el blog: Zimtsterne, Mailänderli, Läckerli, Brunsli, Chräbeli... pero me faltaba una de mis favoritas.

Yo solo tenía el recuerdo de su textura, aroma y sabor guardado en mi memoria. Las había dejado un poco apartadas pero hace unos meses, en uno de esos momentos nostálgicos en los que parece que todo tiempo pasado fue mejor -una ilusa mentira-, me vino un flash de estas galletas a la cabeza. No tenía ni idea de cómo se llamaban y mi padre no sirve de mucho para recordar nombres exactos de las cosas, así que me puse a buscar por las redes. Y finalmente las encontré: mis adoradas Nusstängeli-Guetzli.

Nussstängeli-Guetzli

La palabreja se las trae pero tiene toda su lógica. Bueno, a un alemán-alemán le hará fruncir el ceño porque es típicamente suizo -la palabra más típica en alemán para galletas es Kekse-. A los suizos les encantan las i por todas partes. Nuss: nuez, frutos secos, abreviatura de Haselnuss, avellana; Stangel: tallo, barrita, bastón; Guetzli: galletas. Galletas de avellana con forma de barrita. Sencillo.

Aproveché para hornearlas cuando estuvieron mis padres por aquí ya que sabía que ellos comparten mi pasión por galletas de este tipo, y mi padre las reconoció al instante. Son sencillas, algo rústicas, a base de mantequilla y avellana, un sabor que destaca por sí solo y no necesita más especias ni añadidos. Crujientes y muy aromáticas, son adictivas con el café o cualquier otra cosa, y encima tienen la forma ideal para mojar. ¡Muy recomendables si os gustan los frutos secos!

Nussstängeli-Guetzli

Receta de Nussstängeli-Guetzli o galletas de avellana
Inspiración: Swissmilk y mi nostalgia
Ingredientes para unas 60-70 unidades

- 125 g de mantequilla atemperada
- 120 g de azúcar
- 1 pizca de sal
- 2 huevos L a temperatura ambiente
- 125 g de avellana molida
- algunas avellanas picadas groseramente (opcional)
- 175 g de harina (quizá un poco más)
- 1 yema de huevo
- 15 ml de leche

Batir la mantequilla en pomada en un recipiente con batidora de varillas, hasta que quede cremosa. Agregar el azúcar, batir hasta que se integre bien, y añadir la sal y los huevos. Batir un poco más a velocidad baja.

Añadir la avellana molida, las avellanas picadas si se usan y la harina. Mezclar todo bien hasta tener una masa húmeda y pegajosa, pero sin grumos secos. Envolver en plástico film formando un disco y dejar en la nevera como mínimo una hora, mejor varias.

Precalentar el horno a 200ºC  sin ventilador y preparar unas bandejas. Extender la masa dejando un grosor de 6 mm, sobre una superficie ligeramente enharinada o sobre papel antiadherente. Cortar bastones de unos 5-6 cm de largo por 1,5 cm de ancho y colocarlos en las bandejas.

Batir la yema con la leche y pintar las barritas. Llevar a la nevera unos 15 minutos, volver a pintar ligeramente y hornear durante unos 8-10 minutos, hasta que se hayan dorado. Esperar un poco antes de llevarlas a una rejilla para que se enfríen por completo.

Nussstängeli-Guetzli

Qué raro se me hace pensar que sea sábado, las semanas con tanto día festivo y encima salteado me descolocan por completo. Ser autónomo es muy malo para la salud mental, ya os lo digo ;).
¡Feliz fin de semana! Que horneéis mucho. 😏

17 enero, 2017

Vuelta a la realidad recordando mi Navidad

Voy a fingir que el calendario del ordenador no marca un vergonzante 17 y no quiero pensar en que estaréis todos más que hartos de la Navidad. En realidad solo hace una semana justita que volví a Madrid, así que entra dentro de mis límites personales para sacar este post hoy. Es que no podía volver a la vida bloguera personal sin repasar un poquito mi Navidad de este año. Porque nunca se sabe cómo serán las siguientes, y me gusta guardar un pequeño recuerdo.

Navidad - Christmas

En mi defensa diré que las fechas de las fiestas este año han caído bastante mal. Con la Nochebuena y Nochevieja en sábdo, y Reyes en viernes, se ha alargado mucho la cosa, porque yo me niego a viajar en fin de semana. Y ya que me iba a perder el lunes de clase, pues me reservé al martes para pasar la tarde tranquilamente en casa con mi elfo. Lo mejor es que en un ataque de orden y organización deshice toda la maleta -maletón- y recogimos todas las cosas navideñas de casa.

Navidad - Christmas

Teníamos regalos de Reyes que intercambiar -nos hemos portado requetebien- y luego nos vimos una peli divertida compartiendo el roscón que me traje desde Murcia con un buen chocolate espesito. Así la vuelta fue menos dura ^_^. Lo malo es que el domingo, cuando yo pensaba publicar esto, pillé un virus de esos fulminantes y me quedé hecha un rastrojo hasta que he podido dormir hoy del tirón. Menuda nochecita, tendría que haber acampado en el baño directamente.

Navidad - Christmas

Navidad - Christmas

Bueno bueno, resumiendo la Navidad... Nada especialmente destacable, y eso es bueno! Me gustan las rutinas familiares, ya lo sabéis, aunque cada año tengan algo más de nostálgico y algún matiz triste. Las primeras fiestas sin mi abuelo y un susto que nos dio mi tía abuela empañaron todo con algo de melancolía, pero me quedo con lo positivo. Si repasáis mis tostones crónicas navideñas de otros años, comprobaréis que soy animal de costumbres, aunque este año tenía mucho trabajo y ha sido todo un poco más estresante que de costumbre. Casi no llego a comprar todos los regalos y pude cocinar poco, pero las Tortas de Pascua, las Mailänderli y las Zimtsterne no faltaron.

Navidad - Christmas

Navidad - Christmas

Como siempre, en Nochebuena cenamos a base de mucho picoteo, apostando por productos muy nuestros -quesos murcianos y suizos, por supuesto-, un par de platos de marisco sin pasarnos de presupuesto -ni falta que hace-, y postre a base de dulces navideños. Cocina, la mínima, complicaciones, las justas. Y nada de empachos innecesarios.

Navidad - Christmas

En Nochevieja corrí la San Silvestre -qué divertida es si te la tomas como lo que es, me encanta que se apunte tanta gente y haya tan buen rollo-, y luego a cenar con algún entrante y una sabrosísima sopa-guiso de pescado y marisco que mi madre siempre borda. Madre mía el caldo, estaba para hacerle un monumento. En Año Nuevo mi padre y yo salimos a dar un buen paseo por el monte cuando todavía era bastante temprano, daba gusto recorrer esos parajes a esas horas después de toda la lluvia que azotó la Región una semana antes. El agua había dejado imágenes curiosas en el terreno, pero sobre todo la naturaleza estaba gloriosa, agradecida por tanta lluvia. ¡Había setas por todas partes!

Navidad - Christmas


Navidad - Christmas

Navidad - Christmas

La ciudad estaba bastante bonita, la verdad. Muchísima gente a todas horas, eso sí, como siempre. El centro se nos queda pequeño y las cafeterías, bares, plazas y demás se aturullan de gente en las fiestas. Pero había que tomarse las salidas con filosofía y no estresarse si era imposible encontrar hueco en el café de moda, hay muchos sitios donde poder compartir un Belmonte con mi padre en la ciudad. Y cayeron unos cuantos :P.

Navidad - Christmas

Mi gato sigue tan pillín como siempre, diría que un poco más pesado y mimado que cuando era joven. Nos preocupó un poco porque sigue delgadito y pasó unos días de vomitar demasiadas veces, pero la veterinaria comprobó que su salud no había empeorado, y de hecho ha ganado un kilo desde verano -hasta los gatos engordan en Navidad-. Me dejó dormir poco, pero al final no podía enfadarme mucho con él, aunque nos robara mojama y se repente haya desarrollado afición por los filetes de pollo empanados y las anchoas de las caras.

Navidad - Christmas

Navidad - Christmas

Los roscones salieron estupendos este año, quedé muy contenta. Eso sí, tuve que darle mucha caña a la masa la víspera y me tocó madrugón el día de Reyes para tenerlos horneados a tiempo para que mi hermano se llevara un trozo al campo ese día. Lo mejor fue congelar el pequeño, sacarlo antes de coger el tren -esta vez no se me olvidó-, y tenerlo como recién hecho al llegar a Madrid. Me mantengo fiel a mi receta un año más :).

Navidad - Christmas

Y sin más, vuelta a la rutina, poquito a poco. El virus este me ha trastocado ese retorno a la realidad pero podría ser peor, así que tened cuidado con la gripe y otros males que nos rondan estos días. Ah sí, y cuidado que parece que hace frío ;P. ¿Veré nieve en Madrid de una maldita vez? Caerá en Murcia y aquí no, ya veréis...

Navidad - Christmas

¡A ver si vengo con receta nueva pronto!
30 diciembre, 2016

Pan de frutas y nueces con té, miel y naranja para despedir el año

¿Estáis teniendo una Feliz Navidad? Espero que sí, al menos todo lo buena que pueda ser según las circunstancias de cada uno. A decir verdad, tengo unas ganas de que se termine el 2016 como nunca lo había sentido, y eso que para mí el cambio de año no supone mucha diferencia. Pero se han acumulado muchas cosas, personales y no personales, que me han hecho ver este año con ojos negativos, a pesar de que también ha tenido muchas cosas buenas. Así que voy a intentar centrarme en los recuerdos que merece la pena atesorar y pienso recibir el nuevo 2017 con energía positiva y ánimos renovados. Así que tenía que traer una de las últimas recetas que más alegría al estómago me han dado, este delicioso pan de frutas y nueces con té, miel y naranja, o Früchtebrot.

Fruit Teabread

Mis Navidades están pasando, dentro de lo que cabe, bien, dentro de lo normal en nuestra familia. Lo malo es que me he traído trabajo conmigo y el tiempo me ha comido un poco, dejándome poco margen para hacer todas las cosas que me hubieran gustado. También han sido las primeras fiestas sin mi abuelo, y hemos tenido a varios familiares pachuchos -con visita al hospital incluida-, así que están teniendo también su lado tristón. Pero al final es ley de vida y nunca podremos tener siempre una Navidad de ensueño; para eso nos debemos quedar con nuestros recuerdos de la infancia, cuando de verdad era una época mágica en la que solo había que disfrutar y pasarlo en grande. Qué malo es hacerse mayor :P.

Fruit Teabread

Las comilonas navideñas las llevo bien, básicamente porque no hemos tenido esas reuniones con mucha familia y en casa nos contenemos un poco. Sí hay sobresaturación de dulces porque... ¡son demasiadas cosas ricas a las que es imposible resistirse! Es el problema de la multiculturalidad, cada país y región tiene sus dulces navideños típicos... y nos gustan casi todos. Entre los españoles, suizos, alemanes, italianos y británicos, nos falta hueco, temporal y digestivo. No me preocupan las calorías, pero tengo un estómago delicadete y en cuanto me paso un poco sufro las consecuencias, como ahora mismo. Menuda noche de ardores he pasado, y no sé muy bien por qué, la verdad, ayer me porté bien -de verdad-. Es probable que mi suegra tenga razón y sea, otra vez, cosa de nervios. Mi gran propósito de Año Nuevo será aprender a relajarme y controlar los agobios que tan mal me sientan.

Fruit Teabread

Este pan de frutas es del tipo "tea bread", que además de estar muy rico para tomar con el té lleva té en la masa. Muuuuuuchas frutas secas y frutos secos, especias y aromas que juntos crean una mezcla espectacular. Se puede tunear de muchas formas, cambiando la proporción y las variedades de frutas, usando tés distintos, más o menos licor, cambiando el zumo de naranja por otro de manzana o mandarina, agregando otras especias, etc. Esta delicia la horneé a finales de noviembre, para los desayunos con mi madre, y fue un éxito. Está más rico con el paso de los días, así que no tengáis miedo en dejarlo horneado con mucha antelación. Si os encontráis con excesos de frutas secas o nueces estos días, es un buen recurso para darles salida. Sabe y huele a Navidad, pero es perfecto para cualquier día de invierno.

Fruit Teabread

Receta de pan de frutas y nueces con té, miel y naranja

Inspiración: adaptada de Das Trüffelschwein

Ingredientes para 1 pan grande

- 400 g de mezcla de frutas secas al gusto (dátiles, ciruelas pasas, pasas de corinto, pasas sultanas, arándanos rojos, orejones de albaricoque, cerezas, higos...)
- 1 litro de té fuerte o infusión al gusto (mejor si es té negro con especias como canela y jengibre)
- 1 naranja de zumo
- 2-3 cucharadas de Oporto o de ron
- 50 g de avellanas
- 50 g de nueces
- 4 huevos
- 40 g de miel
- 20 g de panela o azúcar moreno
- 200 g de harina integral de espelta
- 200 g de harina de trigo o de espelta blanca
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1/4 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1/4 cucharadita de jengibre molido
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 pizca de clavo
- 1 pizca de cardamomo
- 1/4 cucharadita de semillas de anís

Picar groseramente las frutas más grandes y quitar los huesos, las que lo tengan. Colocar en un recipiente grande y cubrir con el té filtrado y el zumo de la naranja. Añadir el Oporto o ron y mezclar todo muy bien, procurando que queden bien empapadas. Tapar y dejar reposar toda la noche,o al menos un par de horas.

Precalentar el horno a 200ºC y preparar un molde rectangular grande de tipo plumcake, engrasándolo o forrándolo con papel sulfurizado. En un recipiente grande, batir con unas varillas los huevos con el azúcar y la miel. Añadir las nueces y avellanas picadas al gusto y echar encima las harinas con las especias, la sal y la levadura. Mezclar ligeramente y echar la mezcla de frutas, escurriéndolas. Si quedara muy seco, echar un poco del líquido de la maceración.

Llenar el molde con cuidado, igualando bien la superficie, y hornear durante unos 40-45 minutos, bajando la temperatura a 180ºC pasados los primeros 15 minutos. Esperar un poco fuera del horno antes de desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Está buenísimo casi con lo que sea: solo, con té, con café, con leche, con vino dulce, con fruta fresca, mantequilla salada, queso curado o queso crema, dulce de membrillo... Aguanta muy bien hasta dos semanas si se envuelve y se guarda en un sitio fresco, pero no durará tanto. Pero recordad que mejora con los días.

Fruit Teabread


¡Feliz fin de año!
22 diciembre, 2016

Spekulatius a la suiza, más galletas para la lista de Navidad

Estoy escribiendo esto porque no, a mí tampoco me ha tocado la lotería. Yo no me he gastado ni un céntimo, pero era la encargada de vigilar todos los números de la familia murciano-madrileña, al final unos cuantos entre pitos y flautas. Pero nada, lo único que se ha acercado ha sido un quinto premio que nos ha fallado por una mísera cifra. En fin, sigamos con nuestras vidas de pobres. Y llenémoslas de galletas de Navidad, por favor, que esa sí que es una tradición que no nos falla. Hoy sumamos a la lista la receta de Spekulatius, al menos una de sus múltiples versiones, esta vez a la suiza.
Spekulatius - Spéculoos
Ya estoy en Murcia, como los lectores más veteranos habrán podido adivinar. O si me curioseáis por las redes sociales, que eso da muchas pistas :P. No me ha gustado mucho cómo han caido las fiestas este año, la Nochebuena en sábado me da un poco de bajona, no sé por qué. El lunes llegué a una Murcia irreconocible, lluviosa, gris, fría, inundada, pero ya el martes amaneció un glorioso cielo azul. La zona de mi campo y la playa, donde he pasado todos los veranos y mucho más de mi vida, se ha llevado la peor parte, y les costará mucho recuperarse. Ojalá no haya mucha incompetencia por una vez y lleguen las ayudas pronto. Me pregunto cómo lo habrán vivido los alemanes/británicos/holandeses que viven en las chorrocientas urbanizaciones a medio terminar que salpican los campos.
Spekulatius - Spéculoos
Yo he venido un poco bastante agobiada, tras un fin de semana de pintar galletas sin parar y con mucho trabajo pendiente. Son fechas algo complicadillas por las prisas por terminar cosas pendientes antes de final del año, los regalos, los preparativos navideños, los compromisos familiares, la planificación de los menús... ¡Y los dulces! A pesar de que cada año quiero probar recetas nuevas, hay algunas que hay que repetir sí o sí. Entre los dulces navideños murcianos y los suizos no me da la vida, menos aún cuando me enamoro de recetas nuevas y también quiero repetirlas.
Spekulatius - Spéculoos
Las gingerbread decoradas ya están terminadas y ayer horneé mis queridas tortas de Pascua; hoy intentaré hacer Mailänderli y mañana Chräberli. Obviamente, no nos vamos a comer todo solos ni de golpe; nos durarán hasta el Roscón -o más- y vamos a compartirlo todo con la familia y los amigos. Eso sí, estas Spekulatius ya pasaron a mejor vida.

Receta de Spekulatius, galletas de Navidad a la suiza
Inspiración: adaptada de Betty Bossi, mi biblia para las galletas navideñas
Ingredientes para unas 45-55 galletas

- 120 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 110 g de azúcar moreno claro (o panela)
- 1 huevo L a temperatura ambiente
- 1 pizca de sal
- 60 g de almendra molida
- ralladura de 1 limón
- 250 g de harina de repostería
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 cucharadita de canela molida
- 1/4 cucharadita de cardamomo molido
- 1/4 cucharadita de jengibre molido
- 1 pizca de clavo molido

Trocear o rallar la mantequilla y batir con una batidora de varillas hasta dejarla cremosa. Agregar el azúcar moreno o panela y batir hasta que quede esponjoso. Incorporar el huevo y la sal y batir un poco más.

Echar la almendra molida, la ralladura del limón lavado, la harina, la levadura y las especias, y mezclar muy bien hasta tener una masa homogénea. Dividir en dos discos, envolver en plástico film y guardar en la nevera como mínimo 30 minutos.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un par de bandejas con papel sulfurizado o similar. Sacar una de las porciones de masa y estirar con un rodillo hasta dejar un grosor de unos 6 mm. Yo lo hago entre láminas de papel sulfurizado para que no se pegue. Recortar galletas con los moldes que se quiera y distribuir en las bandejas.

Hornear una bandeja cada vez, unos 10 minutos. Vigilar bien que se doren al punto, dependiendo del tamaño pueden tardar más o menos. Esperar un poco fuera del horno y dejar enfriar por completo sobre una rejilla.
Spekulatius - Spéculoos
Guardadas en un recipiente hermético pueden aguantar sin problemas un par de semanas. Si es que duran tanto, claro. Recordad que no se deben guardar galletas de texturas distintas juntas, pues podrían estropearse mutuamente.

Bueno, ahora intentaré no dormirme sobre el teclado mientras adelanto algo de trabajo antes de ponerme a batir mantequilla y después acompañaré a mi padre a buscar regalos. Socorro.
Pero estoy feliz :).
16 diciembre, 2016

Bethmännchen, dulces de mazapán para Navidad

No consigo recordar estas semanas previas a la Navidad cuando era niña. Sí que me acuerdo de las tradiciones navideñas, el adviento, las chocolatinas del calendario, los catálogos de juguetes, etc, etc; pero no de cómo vivía estos días. Y me da rabia, porque debió ser la única época prenavideña libre de estrés y agobios. Más tarde diciembre se llenó de exámenes, y ahora pues... la vida, en general. Sé que todos andamos más o menos igual, y como hornear delicias navideñas ayuda a llevarlo todo mejor, hoy os dejo la receta de Bethmännchen, una delicia de mazapán.

Bethmännchen

¿Sabéis lo peor de ir con el calendario apretado y soñando con días de 72 horas? Que surjan imprevistos, claro, una pesadilla si tienes la agenda calculada al milímetro. Siempre hay que dejar margen para las emergencias o cualquier cosa que pueda surgir, aunque no es fácil. Al final la salsa de la existencia es no saber qué te vas a encontrar al día siguiente, por mucho que nos empeñemos en planear y manejar a nuestro antojo todo. Lo malo es que esos imprevistos suelen ser negativos -o nos acordamos más de las cosas negativas- y tendemos a agobiarnos más cuando no los podemos controlar. Al menos yo. Aunque estoy trabajando en ello para cambiar un poco, que no es sano.


El ejemplo más fácil lo vivimos ayer cuando ibamos al cine contrarreloj. El elfo cumple años cuando yo ya estaré en Murcia por Navidad, así que lo celebramos antes. Estrenaban Rogue One, así que había que aprovechar, pero íbamos con el tiempo justico según llegaba él del trabajo. Todo estaba calculado, sabíamos donde habría más tráfico pero... ¡oh, atasco inesperado! Yo me relajé porque no se podía hacer nada, pero el elfo se estresaba por momentos. El volante también contribuye a crear agobios, me temo. Al final llegamos con el tiempo perfecto, nos hicimos una foto con un soldado de asalto de los que patrullaban por el cine, y pasamos una buena noche con rica cena.

Hoy ya ha sido otro cantar, pero ahora me permito un paréntesis para actualizar mi pobre blog, que aprece mentira que sea casi Navidad. Estos dulces de nombre tan bonito son alemanes, típicos de Frankfurt aunque hoy populares en muchas zonas. Son muuuuy fáciles de hacer y están riquísimos, además se pueden modificar según nuestros aromas favoritos. Se hacen normalmente con agua de rosas, pero yo no lo soporto y prefiero azahar, naranja o vainilla. Si el mazapán os resulta muy pesado probad estos dulces, son más suaves y menos empalagosos.
Bethmännchen

Receta de Betchmännchen, dulces de mazapán de Navidad
Inspiración: adaptada del libro Weinachtsbäkerei
Ingredientes para unas 25-30 unidades

- 250 g de masa de mazapán (en su defecto, pasta de almendra)
- 25 g de azúcar glasé
- 1/2 limón
- 1/4 naranja
- gotitas de agua de azahar
- 25 g de miel
- 1 pizquita de sal
- 1 clara de huevo L
- almendras crudas

Colocar la masa de mazapán troceada o rallada en un cuenco con el azúcar, la miel, la ralladura de limón, de naranja, el azahar, la sal y la miel, y amasar con las manos. Formar una pasta homogénea, amasando con suavidad. No debe quedar muy pegajoso.

Cubrir una bandeja de horno con papel sulfurizado. Tomar porciones con una cucharilla, de más o menos el mismo tamaño, y formar bolitas alargadas o ligeramente cónicas y distribuirlas en la bandeja. Decorar cada una con 3 medias almendras, presionando con suavidad, pero procurando que queden bien adheridas.

Batir la clara de huevo muy ligeramente y pintar con ella cada unidad. Dejar reposar a temperatura ambiente para que se sequen, al menos una hora, o toda la noche.

Precalentar el horno a 175ºC y volver a pintar con la clara sobrante. Hornear durante unos 10 minutos, hasta que se hayan dorado. Esperar un poco fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Se puede bañar la base en chocolae negro fundido, aunque creo que no necesitan nada más. Guardar en un recipiente hermético y tomar con el café, té o con un licor dulce. Con Glühwein también están buenísimos.

Bethmännchen

¡Aprovechad el fin de semana para hornear mucho!
06 diciembre, 2016

Grittibänz II con harina de espelta integral y sin huevo [versión monstruitos]

De verdad que odio los días de fiesta desde que soy autónoma, lo único que hacen es estorbar en mis rutinas! Vaaale, no quiero ser hater porque sé lo mucho que se agradecen, pero tenéis que entender mi situación. Tengo ya la cuenta atrás en marcha para dejar todo atado por aquí antes de irme a Murcia, y de repente se me planta el elfo una semanaza en casa. Sí, le quiero mucho y sería maravilloso pasar unos días prenavideños en pareja sin hacer nada, pero yo sigo currando, con clases de alemán y cocinando sin parar. Que él se levante cinco horas más tarde que yo y se dedique a vaguear en pijama con la tele puesta no me ayuda demasiado :P.

Hoy además comemos fuera con la familia, tradición de mis parientes políticos en los días festivos -mi suegra no está por la labor de cocinar cuando puede descansar, que también curra lo suyo-, así que me altera el ritmo también. Pero estoy aprovechando para terminar una receta ahora antes de irnos, aprovechando además que volvemos a ver el sol.

Grittibenzen

No quería dejar pasar este Día de la Constitución sin publicar receta nueva porque... ¡es San Nicolás! Ya he contado por aquí la importancia que tiene en muchos países europeos, especialmente con sus tradiciones en Suiza, así que no volveré a repetirme mucho. Pero me acuerdo mucho de la familia suiza en este día y pienso siempre en mi padre, cuando era niño y el San Nicolás visitaba su pueblo llevando dulces, nueces y mandarinas a los chiquillos. Allí no faltan los Grittibenzen, panecillos con una masa tierna semidulce, típicos de Suiza. En otros países germanoparlantes también es tradicional hacer panecillos con formas navideñas, y esta receta del año pasado es perfecta.

Pero este año, a pesar de ir a salto de mata y sin tiempo, me he empeñado en buscar una masa alternativa. Problema: las prisas y el caos en la cocina no ayudan a dominar una masa enriquecida de panadería que requiere arte y maña para formarla. Resultado: monstruitos de pan. ¡Pero están muy ricos! La masa tiene un toque rústico muy rico y se trabaja bien, así que os la recomiendo, aunque sea simplemente con forma de bollitos. La ventaja de estos hombrecillos mutantes es que los devoras sin tantos remordimientos, eso sí :P.
Grittibenzen

Grittibänz, panecillos de San Nicolás
Inspiración: receta adaptada de Eigebrötliss
Ingredientes para unas 5 unidades

Masa de arranque

- 100 ml de leche sin lactosa
- 100 g de harina integral de espelta
- 10 g de levadura fresca de panadería (o menos, si tenéis más tiempo)

Masa final

- 300 g de harina de fuerza
- 100 g de harina integral de espelta
- 10 g de sal
- 8 g de azúcar vainillado
- 1-2 cucharadas de azúcar
- 1 pizca de canela molida
- 50 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (alternativa sin lactosa, en mi caso)
- 200 g de leche sin lactosa
- masa de arranque
- leche o huevo para pincelar

 Mezclar la leche con la harina integral de espelta y añadir la levadura fresca desmenuzada. Tapar con un paño y dejar que fermente a temperatura ambiente, o guardar en la nevera unas horas si tenéis tiempo de hacer un levado más lento.

Combinar en un recipiente grande la harina de fuerza, la harina integral de espelta, la sa, el azúcar vainillado, el azúcar blanco y la canela. Añadir la mantequilla ablandada con la leche ligeramente tibia, mezclar un poco y echar la masa de arranque. Trabajar bien y amasar a mano o a máquina hasta tener una masa lisa y elástica. Tapar y dejar levar un par de horas hasta que doble su tamaño.

Deshinchar, reamasar un poco y dividir en 5 porciones del mismo peso, aproximadamente. Amasar cada porción, dejando las demás tapadas con un paño, y formar un cilindro alargado. Marcar la cabeza y hacer unos cortes para sacar los brazos y las piernas.

Poner cada figura en una bandeja de horno, algo separadas, y pinchar con leche o huevo batido. Decorar si tenéis inspiración con pasas, frutos secos, azúcar perlado... y dejar reposar 20 minutos. Precalentar mientras el horno a 200ºC. Hornear durante unos 20 minutos, o hasta que se hayan dorado bien. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Grittibenzen
¡Disfrutad del festivo/puente/acueducto! Que horneéis mucho estos días ;).
02 diciembre, 2016

Gingerbread de calabaza y arándanos rojos - sin huevo, sin lactosa

Diciembre no ha empezado muy bien. Para empezar, no sé qué ha pasado con el mes de noviembre, pero esa es la historia de siempre, así que vamos a ignorarlo. El tema es que tengo dentro de mí dos criaturas peleando todo el día; un grinch que solo ve la cecanía de las fiestas como estrés, agobio y gastos, y otro que es como una galleta de jengibre con gorro de Papá Noel y lleno de lucecitas que solo quiere comprar regalos, hornear dulces y bailar villancicos mientras decora el árbol. Vamos, que sí tengo ganas de Navidad, pero no estaría mal que diciembre tuviera un par de semanas más de regalo. Así que empiezo poco a poco por aquí, con un gingerbread de calabaza o pan de jengibre que va poniendo el tono festivo, pero sigue siendo otoñal.

Pumpkin gingerbread

Ayer acabé agotadísima después de darme una buena paliza en la cocina, con incidentes varios en medio. Ya que encendía el horno, pues aprovechaba para adelantar recetas... y claro, a lo tonto se pasan las horas. En la mini cocina necesito organizarme bien para poder trabajar, intentando usar los menos cacharros posibles. En cuanto entra una masa al horno, a fregar todo para la siguiente. Y solo tengo una rejilla de enfriar, ja, qué práctico.

Encima tengo que ir haciendo fotos sobre la marcha, y con prisas porque nos quedamos sin luz, así que no paro de ir y venir cargando con cosas. Por supuesto, hay que cambiar de platito, servilleta y mantelito entre fotos, que no salgan dos recetas clónicas. Entre el caos ocurrió lo peor: se me cayó un cuenco con masa de galletas al suelo, y encima tenía el cacao en polvo sin incorporar, así que imagináos el desastre. Cacao por todas partes. En cada hueco de cada mueble. Con trocitos de mantequilla en los rincones más insospechados.

Pumpkin gingerbread

En fin, a rehacer todo y luego a limpiar, que encima venía mi suegra a tomar café y no era plan de tener todo echo un caos. Hay confianza, sí pero... no. No me lo permito. Después nos tocaba ver un par de pisos -la búsqueda del Santo Grial continúa, poco satisfactoriamente- y descubrí que lo que yo temía que era un granito incipiente ha resultado un herpes. Diagnóstico instantáneo de mi suegra, eso sí, es práctico tener un médico en la familia.

Efectivamente, pica y duele demasiado para ser una espinilla, y no lo puedo ignorar porque digamos que el labio no es muy disimulable ¬¬;. Pero la guinda del día y de este mal inicio de mes sucedió al volver a casa: nuestra hámster Arya ha muerto de repente :(. Un animalito tan pequeñín y que ha estado con nosotros algo menos de dos años, pero qué penica nos ha dado, jo. Y eso que estaba bien por la mañana, juguetona como siempre. Con estos animalitos pasan estas cosas, pero me ha dado mucha pena.

Pumpkin gingerbread

Pero bueno, confío en que el mes mejore y la Navidad ponga un buen final a este 2016 que ha sido un poco para olvidar. Hay que ser positivos, y no hay nada mejor ni más fácil para reconfortarse que hornear un pan de jengibre. Esa mezcla de melaza -miel de caña-, jengibre, canela, nuez moscada, clavo, cardamomo, anís... y el toque de la calabaza, es mágica. La miga tiene que quedar jugosita, algo húmeda, y con ese maravilloso aroma que hace que te imagines una chimenea y nieve por la ventana. Estas masas dulces no las recomiendo con chocolate, y ya es raro en mí decir eso; mejor apostar por un buen café o una infusión afrutada. O tomarlo como más os apetezca, incluso cambiando la calabaza por plátano maduro, o puré de manzana, o zanahoria... Si os gustan los panes/bizcochos muy aromáticos, jugositos y rústicos, el gingerbread os llama.

Receta de gingerbread o pan de jengibre de calabaza y arándanos rojos
Inspiración: recuerdos de esta receta y mi ánimo en general
Ingredientes para un molde rectangular de unos 20-22 cm

- 240 g de puré de calabaza asada y escurrida
- 40 g de panela o azúcar moreno
- 70 g de melaza (miel de caña) o Golden Syrup
- 60 ml de aceite
- 140 g de harina de trigo integral
- 50 g de harina integral de trigo sarraceno
- 50 g de harina blanca de espelta
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharaditas de jengibre molido
- 1 cucharadita de canela molida
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
- 1 pizca de clavo molido
- 1 pizca de cardamomo
- arándanos rojos o pasas al gusto
- azúcar moreno mezclado con canela para la cobertura

Precalentar el horno a 180ºC y preparar el molde con papel sulfurizado. Batir en un recipiente con unas varillas la calabaza con la panela y la melaza. Aparte mezclar las harinas con el bicarbonato, la levadura, la sal y las especias.

Incoroporar todos los ingredientes y mezclar con suavidad un poco. Añadir los arándanos rojos y continuar trabajando la masa con movimientos suaves, lo justo hasta que no queden grumos secos. Llenar el molde y cubrir con la mezcla de azúcar moreno y canela al gusto.

Hornear a media altura durante unos 40-45 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga casi limpio. Esperar un poco fuera del horno antes de desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.

Está rico templadito, y es difícil resistirse a no catarlo, pero con el paso de las primeras horas mejora, al desarrollarse más los aromas y el sabor de la melaza. Por la humedad que tiene es mejor guardarlo bien envuelto en la nevera pasadas las primeras 24 horas, o en una despensa que sea fría.



Si tenéis mega-puente, ¡disfrutadlo! Yo me quedo pringando en casa preparando un trabajo expositivo para clase de alemán, que veremos a ver cómo me sale. El elfo fue listo y se pilló los días de vacaciones hace tiempo, así que tiene una semana relajadita por delante. ¡A hornear!
27 enero, 2016

Pan de molde de melaza y especias para días grises

Me acabo de tomar el último turroncillo del alabardero, uno de mis dulces navideños favoritos clásicos que vienen en la caja de La Despensa de Palacio que nos regalan mis suegros cada año. Lo tenía guardado a propósito, pero ya llegó el momento de despedirse hasta el año que viene. La excusa ha sido para acompañar el capuccino sin lactosa que me he preparado para sobrevivir despierta hasta la clase de alemán, que hoy necesitaba una dosis de energía extra. Si hubiera sabido que hoy iba a amanecer gris y húmedo, posiblemente hubiera horneado otra vez el pan de molde de melaza y especias que os traigo hoy, porque esta atmósfera es perfecta para prepararlo.

Molasses sweet bread

Efectivamente, lo tengo clasificado como pan navideño porque lo probé la primera vez a principios de diciembre, y me pareció ideal para esa época. Pero realmente es válido para todo el año, mejor mientras duran los meses fríos. Es una masa sencilla, de pan tierno dulzón pero sin ser empalagoso, ya que todo su carácter lo obtiene de la melaza. La receta original utiliza melaza de pera, pero se puede usar cualquier equivalente: miel de caña, melaza de granada, miel corriente... Aunque recomiendo utilizar una variedad oscura y tostada para conseguir ese aroma especial que se potencia con las especias. Por eso decía que sería ideal tener unas rebanadas de este pan hoy, ya que invita a degustarlo en el sofá, con mantita, taza humeante y unas velas, a falta de chimenea.

Molasses sweet bread

Hemos tenido unos días de temperaturas más o menos agradables en las horas centrales del día, así que hoy me he confiado y he salido a correr sin guantes. Error. Se me han congelado las manos al rato de arrancar y he vuelto con unos dedos medio tontos, menos mal que tenemos un portero atento que me ha abierto la puerta del edificio antes de que me volviera loca intentando encajar la llave en la cerradura. Parecerá una tontería, pero ya me pasó algo así el año pasado una noche bajo la lluvia, lo que me costó luego recuperar la sensibilidad en las manos no lo quiero ni recordar.

Molasses sweet 
bread

Estoy viendo la taza de chocolate caliente con la que acompañé las rebanadas del pan de las fotos y me está dando un gran antojo. Si este fin de semana hace fresquito creo que nos quedaremos en casa a hacer un poco de vida hogareña y prepararé una tarde un buen cazo de chocolate a la taza. Habrá que hacer algo para acompañarlo, claro, así que si el elfo se porta bien - excusa - igual me animo con alguna receta carnavalera. Sabéis que me da mucha pereza freír y casi todos los dulces de Carnaval implican calentar aceite, pero bueno, un par de veces al año no hacen daño, ¿verdad?

Molasses sweet bread

El problema es que hay demasiadas recetas que quiero probar, y no me importaría repetir las que ya he catado. Entramos en el mismo problema que se presenta ante los interminables recetarios navideños, menos mal que las fiestas de Carnaval son más cortitas. Claro que luego tenemos la Semana Santa encima... y ahora se me ocurre que con este pan quedarían unas torrijas deliciosas. Ay, voy a callarme ya que tengo deberes que hacer antes de ir a clase. Probad este pan, que es muy sencillo y está buenísimo.

Receta de pan de molde de melaza y especias
Inspiración: adaptada de Trüffelschwein
Ingredientes para un molde de 30-35 cm

- 200 ml de leche vegetal
- 20 g de levadura fresca de panadría
- 400 g de harina de fuerza
- 50 g de mantequilla o equivalente vegetal sin sal, a temperatura ambiente
- 1 huevo L
- 60 g de melaza
- 1 cucharadita de mezcla de especias para pan de especias
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 huevo y un poco de leche extra para pintar

Calentar la leche ligeramente para dejarla tibia y desmenuzar encima la levadura. Añadir 50 g de la harina pesada y mezclar bien. Dejar fermentar 30 minutos. Mientras tanto, mezclar en un recipiente amplio el resto de la harina con la sal y las especias. Añadir la mantequilla troceada y mezclar un poco.

Formar un hueco en el centro de la harina y echar el prefermento, la melaza y el huevo ligeramente batido. Trabajar todos los ingredientes hasta integrarlos y comenzar a amasar. Si estuviera muy pegajoso, tapar y esperar 20-30 minutos. Amasar con fuerza hasta tener una masa elástica, suave y homogénea. Formar una bola, colocar en un recipiente ligeramente engrasado, tapar y dejar levar hasta que doble su tamaño.

Deshinchar ligeramente la masa levada y dividir en 6 porciones iguales. Lo ideal es pesar la masa completa y dividir, usando una balanza, para conseguir que cada parte sea prácticamente igual a las otras, aunque no es imprescindible que sea perfecto. Formar pequeñas bolas bien tensas y colocarlas en fila en un molde de pan rectangular engrasado.

Batir el huevo restante con un chorrito de leche y pintar ligeramente el pan.Tapar y dejar levar durante unos 30-45 minutos. Mientras tanto, precalentar el horno a 200ºC. Cuando haya crecido un poco, volver a pintar con huevo y hornear durante unos 25 minutos. Vigilar que no se dore demasiado por arriba. Esperar un poco fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Molasses sweet bread

Molasses sweet bread

Mientras he estado editando las fotos y escribiendo esta entrada he estado escuchando la radio suiza online, con las noticias del día. Presto atención a medias, porque si estuviera escuchando en serio al mismo tiempo que intento redactar un texto coherente podría fundirme el cerebro, pero al menos me pone la cabeza en "modo alemán ON". El horario de las clases me sienta fatal porque a última hora mi sistema desconecta, y no es precisamente un idioma sencillito para darse un paseo. A lo largo del día leo y escucho muchas cosas en inglés, así que a veces llego a la escuela pensando en anglosajón y no hay manera de recordar el vocabulario germano más básico. A ver si con el parloteo en alemán de fondo llego más a tono.

¡Feliz tarde a todos! Ánimo que ya casi es fin de semana.

Molasses bread
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