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16 diciembre, 2016

Bethmännchen, dulces de mazapán para Navidad

No consigo recordar estas semanas previas a la Navidad cuando era niña. Sí que me acuerdo de las tradiciones navideñas, el adviento, las chocolatinas del calendario, los catálogos de juguetes, etc, etc; pero no de cómo vivía estos días. Y me da rabia, porque debió ser la única época prenavideña libre de estrés y agobios. Más tarde diciembre se llenó de exámenes, y ahora pues... la vida, en general. Sé que todos andamos más o menos igual, y como hornear delicias navideñas ayuda a llevarlo todo mejor, hoy os dejo la receta de Bethmännchen, una delicia de mazapán.

Bethmännchen

¿Sabéis lo peor de ir con el calendario apretado y soñando con días de 72 horas? Que surjan imprevistos, claro, una pesadilla si tienes la agenda calculada al milímetro. Siempre hay que dejar margen para las emergencias o cualquier cosa que pueda surgir, aunque no es fácil. Al final la salsa de la existencia es no saber qué te vas a encontrar al día siguiente, por mucho que nos empeñemos en planear y manejar a nuestro antojo todo. Lo malo es que esos imprevistos suelen ser negativos -o nos acordamos más de las cosas negativas- y tendemos a agobiarnos más cuando no los podemos controlar. Al menos yo. Aunque estoy trabajando en ello para cambiar un poco, que no es sano.


El ejemplo más fácil lo vivimos ayer cuando ibamos al cine contrarreloj. El elfo cumple años cuando yo ya estaré en Murcia por Navidad, así que lo celebramos antes. Estrenaban Rogue One, así que había que aprovechar, pero íbamos con el tiempo justico según llegaba él del trabajo. Todo estaba calculado, sabíamos donde habría más tráfico pero... ¡oh, atasco inesperado! Yo me relajé porque no se podía hacer nada, pero el elfo se estresaba por momentos. El volante también contribuye a crear agobios, me temo. Al final llegamos con el tiempo perfecto, nos hicimos una foto con un soldado de asalto de los que patrullaban por el cine, y pasamos una buena noche con rica cena.

Hoy ya ha sido otro cantar, pero ahora me permito un paréntesis para actualizar mi pobre blog, que aprece mentira que sea casi Navidad. Estos dulces de nombre tan bonito son alemanes, típicos de Frankfurt aunque hoy populares en muchas zonas. Son muuuuy fáciles de hacer y están riquísimos, además se pueden modificar según nuestros aromas favoritos. Se hacen normalmente con agua de rosas, pero yo no lo soporto y prefiero azahar, naranja o vainilla. Si el mazapán os resulta muy pesado probad estos dulces, son más suaves y menos empalagosos.
Bethmännchen

Receta de Betchmännchen, dulces de mazapán de Navidad
Inspiración: adaptada del libro Weinachtsbäkerei
Ingredientes para unas 25-30 unidades

- 250 g de masa de mazapán (en su defecto, pasta de almendra)
- 25 g de azúcar glasé
- 1/2 limón
- 1/4 naranja
- gotitas de agua de azahar
- 25 g de miel
- 1 pizquita de sal
- 1 clara de huevo L
- almendras crudas

Colocar la masa de mazapán troceada o rallada en un cuenco con el azúcar, la miel, la ralladura de limón, de naranja, el azahar, la sal y la miel, y amasar con las manos. Formar una pasta homogénea, amasando con suavidad. No debe quedar muy pegajoso.

Cubrir una bandeja de horno con papel sulfurizado. Tomar porciones con una cucharilla, de más o menos el mismo tamaño, y formar bolitas alargadas o ligeramente cónicas y distribuirlas en la bandeja. Decorar cada una con 3 medias almendras, presionando con suavidad, pero procurando que queden bien adheridas.

Batir la clara de huevo muy ligeramente y pintar con ella cada unidad. Dejar reposar a temperatura ambiente para que se sequen, al menos una hora, o toda la noche.

Precalentar el horno a 175ºC y volver a pintar con la clara sobrante. Hornear durante unos 10 minutos, hasta que se hayan dorado. Esperar un poco fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Se puede bañar la base en chocolae negro fundido, aunque creo que no necesitan nada más. Guardar en un recipiente hermético y tomar con el café, té o con un licor dulce. Con Glühwein también están buenísimos.

Bethmännchen

¡Aprovechad el fin de semana para hornear mucho!
07 julio, 2016

Clafoutis de albaricoques y lavanda sin lactosa

Hoy, en cosas que sí me gustan del verano: las tormentas estivales. Problema: no siempre termina de arrancar a llover como debería y solo traen una humedad infernal. Afortunadamente, ese ambiente húmedo y pegajoso que no refrescaba nada de ayer se ha transformado en el amanecer de hoy en un día fresco y con lluvia, no muy intensa, pero al menos se ve mojado el suelo. Por supuesto saldré a correr en cuando haya bajado el desayuno, que en estos días suele ser demasiado abundante porque no puedo evitar llenar el plato de muuuuucha fruta. Sobre todo albaricoques. ¿Os he dicho ya que me encantan? Pues os traigo otra receta de clafoutis con ellos para aprovechar que siguen con nosotros.

Apricot clafoutis

Cuántos años han pasado ya desde que descubrí lo que era un clafoutis, ese postre de origen francés que tradicionalmente se elabora con cerezas, y en teoría sin despepitar. Hoy en día encontramos versiones con cualquier fruta, aunque creo que la de verano se presta mucho más. Las frutas de hueso son perfectas para hornear pasteles y postres como este, además apetecen dulces fresquitos en esta época. Y, por supuesto, hay otras recetas de postres muy similares en todo el mundo, con especialidades según el país. El Pfannkuchen se parece mucho, o las versiones de tortitas al horno, o también tenemos el flaugnarde, etc.

El calor me tiene otra vez algo baja de energías y de ánimo, a pesar de que mi pequeño apartamento en Madrid nunca llega a ser el horno en el que se convierte la casa de mis padres en Murcia. Pero duermo poco y me desespera que haya tantísimas horas de luz, he tenido que cambiar los horarios de salir a correr y me fastidia no poder salir tanto como quisiera por el barrio porque me achicharro con el sol. También está la desventaja de que al cocinar o encender el horno se calienta toda la "casa", ya que cocina-comedor-salón-oficina comparten el mismo espacio. Al menos puedo ver el Tour mientras limpio, saco fotos y trasteo en la cocina, porque ya sabréis que el ciclismo es otra de las cosas que sí me gustan del verano.

Apricot clafoutis

En cualquier caso, sigo horneando, y este clafoutis de albaricoques lo preparé un poco improvisadamente para tener un postre fresquito cuando vino mi madre de visita hace un par de semanas. Al elfo no le hace mucha gracia encontrarse fruta entera en los dulces, así que aproveché para no tener que comérmelo yo sola. Vale, tampoco hubiera sido un grave problema :P. Esta receta la he adaptado un poco de Donna Hay usando albaricoques deliciosos del mercadillo, maduritos y muy aromáticos, y le he dado un toque de lavanda porque está en plena floración y me apetece añadir su aroma a casi todo. Si tenéis helado de vanilla en el congelador no dudéis en servir las raciones con una o dos bolas. Disculpad las fotos pero las tuve que hacer a prisa y corriendo antes de que llegara mi madre, y cuando lo devoramos por la noche no era plan de ponerse con la cámara ;).

Apricot clafoutis


Receta de clafoutis de albaricoques sin lactosa
Inspiración: la sobredosis de albaricoques y Donna Hay
Ingredientes para unas 6 raciones

- 400-500 g de albaricoques aromáticos, sin los huesos
- 75 g de azúcar caster o normal
- 1/2 cucharadita de flores de lavanda
- 3 huevos L
- 200 ml de nata ligera para cocinar sin lactosa
- 50 ml de leche sin lactosa
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 45 g de harina de repostería
- 1/4 cucharadita de sal

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde hondo de unos 2 litros de capacidad. Espolvorear el fondo con azúcar y distribuir por encima los albaricoques partidos por la mitad, boca arriba. Reservar.

En un recipiente mediano frotar el azúcar con la ralladura de limón y las flores de lavanda. Añadir los huevos y la vainilla y batir un poco con unas varillas. Incorporar la harina tamizada con la sal y batir con suavidad hasta que quede una mezcla homogénea y sin grumos.

Echar con cuidado en el molde, rompiendo las burbujitas que puedan surgir. Añadir un poco de azúcar por encima de los albaricoques, si se desea. Hornear durante unos 35-40 minutos, hasta que se empiecen a dorar los bordes y al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.

Dejar enfriar por completo fuera del horno, guardar en la nevera y servir frío, con helado, nata o una salsa de frutos rojos. También está muy rico calentito, pero en esta época creo que no procede.

Ay, ¡llueve de verdad! Voy a ver si me mojo un poco ;).
15 marzo, 2016

Pan de soda integral aromático con melaza sin lactosa, que llega San Patricio

El calendario a veces es un poco estresante, sobre todo si una le hace demasiado caso. Cuando era niña o estudiante era el calendario escolar el que marcaba mi vida. Primero sólo pensando en Navidad, Semana Santa y verano, luego entraron las temporadas de exámenes en la ecuación. Pero ahora, sobre todo viviendo casi de y por la cocina, encontramos fechas marcadas con ocasiones especiales cada dos por tres. Reconozco que los "día de" me cansan y me aburren un poco, por sobresaturación más que nada, pero no puedo evitar caer en las festividades más universales. ¿San Patricio es universal? Por algún motivo hace años que un poco sí, y aunque este año me pilla fatal no podía dejar de hornear un nuevo pan de soda para la colección, esta vez integral con melaza y aromas varios, sin lactosa.

Molasses soda bread

Y es que este año la Semana Santa se ha adelantado muchísimo. Me da rabia porque desde que caí enferma a principios de febrero se me han encadenado unos acontecimientos tras otros, y siento que el tiempo se me escapa de las manos sin poder pararme a disfrutar del momento. Me hubiera gustado preparar más cosas de la cocina irlandesa, que cuanto más la conozco más me interesa, y también de Semana Santa o Pascua. Pero no va a poder ser como yo había planeado al terminar la Navidad, ya que encima casi me quedo sin billete para Murcia por ir a comprarlo demasiado in extremis. Pero bueno, el viernes estaré ya por allí, supongo que en manga corta y sacando las sandalias.

Molasses soda bread

El pan de soda ya sabréis que se llama así porque usa como agente leudante el bicarbonato sódico, que hace reacción con los líquidos, normalmente buttermilk, leche, yogur y sus variantes. Por tanto no es estrictamente un pan-pan, pero está buenísimo. Si investigáis un poco encontraréis muchas historias y referencias históricas muy interesantes, además de diferentes variantes regionales y familiares de esa buena gente que son los irlandeses. Me hubiera gustado echarle pasas de corinto maceradas en licor, pero al elfo no le hacen nada de gracia, y mucho menos con queso, que es como le gusta a él tomar este pan. Las tostas de provolone con pan de soda le vuelven loco.

Molasses soda bread


Receta de pan de soda integral aromático con melaza sin lactosa
Inspiración: idea propia tras varias lecturas como esta
Ingredientes para un par de medio kilo, aproximadamente

- 275-300 ml de leche sin lactosa
- 1/2 cucharadita de vinagre de manzana
- 2 cucharadas de melaza
- 1 y 1/2 cucharadas de azúcar
- 1/2 cucharadita de sal
- jengibre molido
- canela molida
- nuez moscada molida
- cardamomo molido
- ralladura de naranja
- 200 g de harina blanca (trigo o espelta)
- 250 g de harina integral
- 1 cucharadita de cremor tártaro
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja, cazuela o skillet que aguante altas temperaturas.  Calentar la leche un poco y mezclar con la miel y el vinagre. Esperar 15 minutos.

Añadir el resto de ingredientes, sin echar toda la leche de golpe, agregando más en el caso de que la masa estuviera muy seca. Debe ser pegajosa pero que podamos darle forma, más o menos. Dependiendo de la harina usada puede absorber más o menos líquido.

Volcar en la bandeja, dar forma redondeada y marcar un poco una cruz en la parte superior. Introducir en el horno y cocer unos 35-40 minutos, hasta que la corteza esté bien doradita y suene hueco al golpear por abajo. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Molasses soda bread


Más recetas de pan de soda para San Patricio, y si tenéis más tiempo, un rico pan-pan con frutas:

- Pan de soda blanco grande
- Pan de soda con trigo sarraceno y avena
- Pan de soda sencillo con semillas de amapola
- Irish Tea Brack

Con lo que me gustan estos panes, lo fáciles y rápidos que son, y lo poco a menudo que los preparo. Creo que aprovecharé la Semana Santa para enseñar a mi madre a prepararlo, que siempre ha querido hacer algún pan pero se ve incapaz de elaborar uno "en condiciones", y así tendremos buen desayuno para el fin de semana en Murcia.
¡Nos leemos desde allí en unos días!
17 febrero, 2016

Pochas navarras al curry. Receta reconfortante de cuchara para el HEMC#71

Poco a poco vuelvo a ser persona, una persona que vive pegada a un paquete de pañuelos, pero persona al fin y al cabo. Porque menuda semanita he pasado, y qué frustrante es saber que tienes mil cosas que hacer pero que el cuerpo no te de para más. Lo peor de estar enfermo es que encima apenas tienes apetito y se duerme fatal, por lo que el estado de debilidad general se acentúa y la cosa empeora. Menos mal que ahora tengo hambre a todas horas y estoy compensando con platos reconfortantes de cuchara como estas pochas navarras al curry. Ayer hice otra cazuela y pienso repetir comida hoy, que con este frío -¡¡por fin!!- entran de maravilla. Además participo en el HEMC#71 de este mes, dedicado, cómo no, a las legumbres.

Pochas al curry

He estado durmiendo mal no sólo por el propio malestar y los constantes ataques de tos. Primero lo pasaba mal por el elfo, y es que me da mucho apuro molestar a los demás por la noche, a pesar de que luego él ni se entera de la mitad de mis desventuras nocturnas -es un poco como mi padre en ese sentido, que ya se podía tambalear la casa que él sigue roncando-. Intentar toser bajito no funciona mucho, al final terminaba ahogándome yo sola. Encima cuando estoy enferma mi mente decide unirse a la fiesta y tengo pesadillas, que luego no recuerdo pero me hacen despertarme empapada en sudor y con un mal cuerpo terrible. La fiebre tampoco ayuda, no. Ah, y hay que sumar las visitas al baño porque claro, me he pasado los días bebiendo agua y tomando infusiones, así que la vejiba llega a ciertos límites insalvables que hay que solucionar de madrugada.

Pochas al curry

Ahora con estas olas de frío que yo tan feliz he recibido, parece que en Madrid hay alerta de gripe. Espero que este año pase de largo al menos por mi familia, madrileña y murciana, que el año pasado pegó fuerte y esta sí que te deja hecho una pena durante muchos días. Yo, como decía al principio, estoy aprovechando más que nunca para disfrutar de mis platos de cuchara favoritos, y estas pochas navarras al curry se han convertido en receta estrella del invierno desde que las cociné la primera vez. Cuando cocino legumbres suelo seguir el método de mi madre usando las verduras que tenga en la despensa, salvo que use lentejas rojas que entonces me decanto por inspiración india. Me apetecía sin embargo usar el curry con otras legumbres, y al final me decidí a probar con un tarro de pochas cocidas que me encontré de casualidad en una tienda.

Pochas al curry

Las pochas navarras han sido todo un descubrimiento, ¡qué legumbre más rica! Hacía tiempo que las quería probar porque había leído mucho sobre sus virtudes, y no me engañaban. Son delicadísimas, tiernas, mantecosas y muy digestivas. Me falta probarlas frescas y en el típico estofado navarro de verano, pero espero que nadie se ofenda por mi "plato fusión". Se puede preparar un curry vegetariano como este con alubias blancas corrientes, pero a mí las pochas me han conquistado. En este caso las disfrutamos tal cual, pero para que cundan más están estupendas también con arroz blanco, mijo o con quinoa, y así hacemos un plato más completo.

HEMC #71 - Legumbres


Receta de pochas navarras al curry
Inspiración: Mauritian Curry de Vegan Lovlie
Ingredientes para 2-4 raciones

- 420 g de pochas navarras cocidas
- 1 cebolla dulce no muy grande
- 1 diente de ajo
- 1 trocito de jengibre fresco
- 1 cucharada de cúrcuma
- 1 cucharadita de mezcla de especias para curry
- 1 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de hinojo molio
- 1/2 cucharadita de cilantro molido
- 1 chorrito de vino blanco
- 2 tomates de rama maduritos
- 1 o 2 chiles o guindillas (opcional)
- 1/2 cucharadita de vinagre de manzana o de Jerez
- caldo de verduras o agua
- perejil o cilantro fresco
- aceite de oliva virgen extra
- sal y pimienta al gusto

Picar la cebolla, el diente de ajo, el trocito de jengibre y los chiles o guindillas, desechando las semillas. Cortar en cubos pequeños los tomates y picar un buen manojo de perejil o cilantro lavados previamente. Sacar las pochas del tarro con suavidad, escurrir y enjuagar con cuidado.

Calentar un poco de aceite en una cazuela y echar la cebolla con el ajo y el jengibre, removiendo bien durante menos de un minuto. Añadir todas las especias, dejar que suelten su aroma unos segundos y añadir un poco de agua para formar una pasta. Cocinar a fuego medio unos 5 minutos, vigilando que no se seque para evitar que se queme.

Regar con el vino, echar los tomates y cocinar hasta que se empiecen a deshacer. Añadir una pizca de sal y chafar con la espátula. Incorporar también el chilo o guindilla, si se usan. Agregar las pochas, remover con suavidad y añadir el vinagre. Cubrir con caldo o agua al gusto, salpimentar ligeramente, tapar y dejar cocer unos 15 minutos.

Comprobar el punto de cocción y el nivel de líquido, ajustándolo según se prefiera más o menos caldoso. Corregir de sal y servir con perejil o cilantro fresco picado.

Pochas al curry

El viernes es posible que me codee con famosos. Bueno, "codearme" es quizá una palabra algo ambiciosa, y no sé cuál será el nivel de famoseo, pero al menos pulularé entre gente conocidilla. En realidad lo único que voy a hacer es acompañar a mi suegra a un desfile de la Fashion Week, que siempre la invitan por contactos con sus pacientes. Al menos será interesante :).
¡Abrigáos bien!
12 diciembre, 2015

Dattelecken, triángulos de dátil con chocolate - Carrera de fondo hacia Navidad

¿Qué ocurre cuándo tienes la agenda planificada con muchas tareas para cumplir antes de una fecha próxima? Efectivamente, que te surgen mil y un imprevistos. Así estoy yo, que por cosas del calendario me iré ya a Murcia el próximo jueves y la lista de cosas por hacer me da un poco de vértigo. Sobre todo cuando aparecen compromisos a los que no sabes decir que no, y todo se adereza con problemillas tontos que entorpecen aún más la estupenda organización que me había montado. En fin, estos días me toca dormir poco, ya lo tengo asumido, pero no os imagináis las ganas que tengo de volver a mi tierra y pasar allí las fiestas, así que todo se lleva mejor. Y también ayudan delicias como estos Dattelecken, unos triángulos de dátil con chocolate absolutamente irresistibles.

Dattelecken

El elfo tiene hoy una boda a la que gracias a los dioses no me veo obligada a asistir. Sólo me faltaba eso para rematar. Es de un compañero de su trabajo, donde todavía no ha cumplido un año - pero toquemos madera para que esta vez sí dure la cosa -, algo más informal y menos "compromiso" que las ceremonias a las que sí le acompañé en mayo y junio. A él tampoco le apetece nada ir pero así tengo la mañana de hoy tranquila para poner cierto orden y avanzar varios temas. Por cierto, tengo que acordarme de convencerle para que me lleve a la estación de tren el jueves... a las 6.30 am. Me parece que será mejor que piense en algún soborno o me va a mandar en taxi. Madrugar no es lo suyo.

Dattelecken

Estos deliciosos bocaditos son de esos dulces navideños que llevo años y años queriendo probar. Es una receta que aparece en uno de mis primeros libros de cocina navideña, un pequeño cuadernillo alemán que compré un verano hace ya tiempo en Regensburg, y del que he preparado ya varias recetas. El caso es que como es un dulce algo diferente a lo que suelo hornear, y su textura es más bien de bizcochito, terminaba dando prioridad a otras cosas. Pero la visita de mi madre hace unas semanas fue la excusa perfecta para hornearlos, y la verdad es que triunfaron.

Lo bueno de este tipo de dulces es que para nosotros no son realmente navideños, así que si os llama la atención pero estáis saturados por recetas de estas fiestas sólo tenéis que guardar la receta para cualquier otro momento del año. Eso sí, al estar bañados en chocolate es mejor aprovechar el otoño-invierno, ya que creo que es mejor no meterlos en la nevera. Por cierto, para estos Dattelecken o para cualquier otra receta, usad los mejores dátiles que podáis encontrar. Los medjool son mis favoritos, algo carillos, pero la diferencia final es brutal.

Dattelecken



Receta de Dattelecken, triángulos de dátil con chocolate
Inspiración: adaptación de Weinachtsplätzchen leicht gemacht
Ingredientes para unas 40 unidades

- 150 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 75 g de azúcar
- 1 cucharada de azúcar vainillado
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 huevos y 1 yema L
- 150 g de harina de repostería
- 1 cucharadita de levadura química (impulsor)
- 3 cucharadas de agua
- 150 g de avellana molida
- 180 g de dátiles tiernos sin hueso
- chocolate negro de calidad

Precalentar el horno a 180ºC y preparar una bandeja rectangular mediana. Picar los dátiles en trocitos más o menos grandes, según se prefiera. Hay que asegurarse de que están jugosos, si fueran muy secos es conveniente hidratarlos previamente.

Batir con batidora de varillas la mantequilla hasta dejarla cremosa. Añadir el azúcar, el azúcar vainillado y los huevos, y batir un poco más. Incorporar la harina con la levadura y la sal, y mezclar. Agregar la avellana molida con el agua y trabajar bien la masa hasta dejarla homogénea.

Echar también los dátiles, repartiéndolos bien por toda la masa. Disponer la masa en la bandeja, dejando un grosor de, aproximadamente, 1,5 cm. Pinchar la superficie con un tenedor unas cuantas veces e itnroducir en el horno a media altura. Hornear durante 18-20 minutos, dando la vuelta a la bandeja a mitad de la cocción. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Cuando se haya enfriado, colocar sobre una tabla y cortar en triángulos usando un cuchillo de sierra. Fundir chocolate negro al baño maría y mojar las puntas de cada triángulo. Dejar secar sobre papel sulfurizado antes de servir o guardar en un recipiente hermético.

Dattelecken

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¿Qué tal se presenta vuestro fin de semana? Aprovechad el buen tiempo de hoy que parece que mañana vienen más nubes y lluvia. Yo me quedaré planchando, pintando galletas, glaseando pan de especias, escribiendo tarjetas y envolviendo regalos, entre otras cosas. A ver si me cunde :).

Imagen de The Graphics Fairy


01 diciembre, 2015

Empieza el Adviento - Receta de Joululimppu, un pan finlandés navideño

¡Diciembre!
Léase con un tono lleno de ilusión y optimismo, aunque en realidad es algo forzado porque el fin de noviembre implica también la cuenta atrás para poner en marcha todos los preparativos navideños. Es la historia de cada año, lo sé, pero estoy intentando que el estrés mental se quede fuera de mi cabeza esta vez y me centre en lo mucho que me gusta el tiempo de Adviento. Aunque, para ser sinceros, los malditos anticiclones no ayudan. Pero vamos a inaugurar el mes navideño acercándonos a otro país con un pan muy fácil, aromático, rústico, hogareño, reconfortante. Y algo impronunciable: Joululimppu, de inspiración finlandesa.

 Joululimppu - Finnish Christmas bread

Problemas. Varios. Tenía echado el ojo a este pan hace años, y me levanté la semana pasada con ganas de hornear algo de su estilo, que llenara la casa de especias invernales y pudiera tomar por la tarde con una taza de té. Pero claro, fue algo improvisado y esa mañana tenía muchas cosas que hacer, por lo que no era muy recomendable liarse con masas de panadería. Encima se gastaron las pilas del peso justo cuando estaba en medio del proceso de pesar las harinas, así que la cantidad final fue a ojo. Y fui muy inútil calentando demasiado la leche, de tal forma que si no maté la levadura poco me faltó. Los amasados fueron caóticos porque me surgieron cosas sin parar y no controlé nada los tiempos de levado. Pero salieron ricos, así que eso demuestra que es una receta muuuuy fácil. ¿Milagro adelantado de Navidad?

Joululimppu - Finnish Christmas 
bread

Receta de Joululimppu - Pan finlandés de Navidad
Inspiración: Scandi Home
Ingredientes para 2 panes medianitos

- 100 ml de Golden Syrup (o sirope de arce, o miel clarita)
- 1 cucharadita de semillas de anís
- 1 cucharadita de hinojo molido
- ralladura de 1 naranja lavada
- 1 cucharada de zumo de naranja
- 600 ml de leche de soja o almendras
- 20 g de levadura fresca
- 300 g de harina de centeno integral
- 100 g de harina de fuerza
- 150-200 g de harina de espelta blanca (no pude medir la cantidad final, ajustar a ojo)
- 1 cucharadita de sal fina 
- 80 g de mantequilla sin sal o equivalente (usé I can't believe it's not butter)
- 1 cucharadita de Golden Syrup extra
- agua

Tostar el anís y el hinojo en un cazo al fuego, añadir el Golden Syryp y calentar sin dejar que hierva. Añadir la leche, la ralladura de naranja y el zumo y mezclar muy bien. Retirar del fuego, comprobando que no esté muy caliente. Desmenuzar la levadura y mezclar con los líquidos. Derretir aparte la mantequilla y dejar enfriar.

Mezclar en otro recipiente la harina de centeno, la harina de fuerza y 100 g de harina de espelta con la sal. Formar un hueco y echar los ingredientes húmedos. Empezar a trabajar todo junto, incorporando la mantequilla derretida. Cuando esté todo más o menos integrado, tapar con un paño y dejar reposar 30 minutos.

Amasar añadiendo un poco más de harina de espelta si estuviera demasiado pegajosa, aunque con cuidado de no pasarnos. La masa tiene que ser húmeda pero trabajable, suave y elástica. Formar una bola, colocar en un cuenco engrasado con aceite o mantequilla y tapar. Dejar en un lugar cálido hasta que casi doble su tamaño.

Deshinchar la masa y dividir en dos. Formar dos bolas, creando buena tensión superficial, y colocar en una bandeja de horno con papel sulfurizado, procurando separarlas bien. Tapar con un paño húmedo o con plástico film y dejar reposar 45-60 minutos. Precalentar mientras el horno a 200ºC.

Hornear durante unos 20 minutos, bajar la temperatura a 180ºC y continuar con el horneado hasta cumplir unos 50 minutos. Disolver el resto del Golden Syrup en medio vaso de agua y pintar los panes por encima a mitad del tiempo de cocción. Volver a pintarlos justo al salir del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

 Joululimppu - Finnish Christmas 
bread

Tiene una miga húmeda y aromática, está muy rico incluso aún un poco calentito, por sí solo mojado en leche, chocolate o té, aunque si usamos las rebanadas para untarlas generosamente de mermelada casera o miel no os arrepentiréis. Mejor congelar uno de los panes ya que están más buenos recién hehos, aunque aguantan bien un par de días bien guardados. Si se reseca, sería perfecto para hacer torrijas, pudding o una receta de aprovechamiento similar.

En otro orden de cosas, a ver si el anticiclón que tenemos encima se marcha pronto y viene alguna borrasca, que el frío con solecico está muy bien pero la contaminación empieza a ser un verdadero problema. Yo que tengo asma lo noto mucho, y la piel también sufre. Además es algo aburrido salir de casa temprano con muchísimo frío y que al mediodía te sobre casi toda la ropa que llevas puesta. Ains, ¿veré nevar este año?
15 octubre, 2015

Regalos gastronómicos - La auténtica Sachertorte de Viena

En la víspera del Día Mundial del Pan - cita a la que no faltaré, por supuesto -, no podía dejar de traer al blog un regalo gastronómico que ha causado sensación en esta casa, la auténtica Sachertorte del Hotel Sacher de Viena. Creo que hacía tiempo que no compartía por aquí los regalicos y souvernirs varios relacionados con la cocina y la gastronomía que suelen traerme amigos y conocidos de sus viajes, así que ya iba siendo hora de recuperar la ¿sección? Con la tarta Sacher vuelve por todo lo alto.

Sachertorte

Cuando uno es de buen comer o un cocinillas, como seguro que sois todos los que me leéis, se lo pone fácil a la familia y amigos a la hora de hacer un regalo. Los que me conocen saben que cualquier detalle culinario de cualquier lugar del mundo me hará muchísima ilusión, y mi suegra ya tomó nota de ello hace años. Ella viaja bastante, por placer cuando puede y mucho por trabajo, ya que tiene que asistir a muchas conferencias, cursos y congresos de medicina. La semana pasada voló nada menos que a Viena, y me preguntó si quería algo.

OBVIAMENTE yo quería algo xD, pero hace mucho tiempo de mi visita a la capital de Austria y no controlo tanto las cosas que se pueden comprar por allí fácilmente. Además, la pobre tenía previsto muy poco tiempo libre, y no quería agobiarla con nada. Mi padre me dijo que, además de las súper tipicorras Mozartkugeln, tienen buenos licores de frutas, así que le dije que si encontraba alguno en el mismo aeropuerto sería estupendo, o simplemente algo de chocolate negro. ¡Pero no esperaba que viniera con una auténtica Sachertorte comprada en el mismo Hotel Sacher!

Sachertorte

Sachertorte

Pues sí, me contó que al final del congreso tuvieron unas horas libres por cambios de vuelos, y que sin pensárselo ella y algunos compañeros acudieron corriendo al Hotel para hacer la correspondiente cola y poder disfrutar de una porción de tarta in situ. Y después pasaron por caja, con el detallazo de pedir una de las tartas en un tamaño ideal para el elfo y para mí. La ilusión que me hizo ver ese precioso paquete os la podéis imaginar, y ya compartí mi entusiasmo por las redes sociales :).

No pude evitar dedicarle una sesión de fotos al desembalaje y apertura de la tarta, con esa preciosa caja de madera en la que el pastel encaja milimétricamente bien, su envoltorio y su sencilla pero imponente presentación. Me sorprendió gratamente comprobar que entre los ingredientes no hay nata ni leche, sólo mantequilla en el bizcocho, así que pude comerla sin problemas :D. El aroma a chocolate que se desprende de la tarta al sacarla del papel celofán es impresionante, y fue muy duro resistir la tentación a cortar una porción al instante.

Sachertorte

El bizcocho es suave, esponjoso y nada seco o pesado, tiene una capa ligera pero jugosa de mermelada de albaricoque, que también la recubre por fuera, y una gruesa cobertura de chocolate negro con un sabor potentísimo. A pesar de que tengo el paladar ya más ajustado a las cosas menos dulzonas, no me pareció empalagosa, probablemente porque dan mucho protagonismo al auténtico sabor a cacao, y se nota. Si no eres un apasionado del chocolate, mejor elige otro dulce vienés, pero si eres chocoadicto, esta tarta es de cata obligada.

Sachertorte

Ahora tengo que conseguir organizar una escapada a Viena para volver a descubrir la grandeza de esta ciudad y disfrutar de nuevo de la tarta en el Hotel. Era demasiado joven cuando fui con mis padres y mi hermano - tenía el pelo corto estilo chico todavía!- y, aunque disfrutamos mucho, no pude sacar todo el provecho que me gustaría hoy de su arte y cultura. Habrá que volver :P.
06 abril, 2015

Pastas de mantequilla con frutas y un poco de nostalgia [Garibaldi Biscuits]

En más de una ocasión he contado por aquí que soy una persona muy nostálgica y tiendo a la melancolía. A pesar de todo, creo que he ido mejorando, o sobrellevándolo mejor, con los años. Abril siempre es un mes complicado para mí porque el cumpleaños es la fecha notálgica por excelencia, y útimamente un poco más desde que vivo fuera. Preparé estas pastas de mantequilla con frutas para traerlas a la familia esta Semana Santa, y curiosamente su sabor me ha recordado a algún tiempo pasado. Si lo sumamos a que me he reencontrado con muchas cosas de mi pasado estos días, tenemos una ración extra de nostalgia.

Es una cosa extraña. la nostalgia. Te pone algo triste pero al mismo tiempo creo que es bonito sentir esas cosas, rememorar otros tiempos, recordando sobre todo las cosas buenas. No sólo es recordar cosas concretas, hechos o sucesos, sino más bien sentimientos y sensaciones, cómo éramos y cómo pensábamos hace años. Pero he aprendido que es una tontería ponerse triste o pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor; está bien recordar y volver la vista atrás, siempre que no perdamos de vista el presente y miremos hacia delante. Además, la memoria nos juega malas pasadas.

Easter biscuits

El caso es que yo estaba buscando un programa para el ordenador nuevo -que me está volviendo un poco loca-, y encontré un montón de discos con fotos, documentos, películas y música de mi adolescencia y de los años de la Universidad. Y, uf, las agendas de clase e incluso un diario de sueños. Leer algunas cosas ha sido una experiencia sumament extraña, volver por un momento a esa época, a cómo era yo entonces. Ay, el tiempo...

Volviendo a las galletas, es una receta muy básica y típica de la repostería británica, con su mantequilla y un toque de frutas secas. Las pasas de corinto son, en mi opinión, mucho mejores para estos dulces, más pequeñitas, suaves y mucho más aromáticas, pero las sultanas pueden valer. Las recorté con forma de huevos, por aquello de la Pascua, pero es sólo una excusa. Este tipo de pastas les encantan a mis padres, y seguramente compraban algunas parecidas cuando yo era pequeña. Por eso al morder el primer bocado me trajeron recuerdos difusos, residuos de esa memoria del gusto y del olfato que nos deja imágenes sin concretar en la memoria. En cualquier caso, están deliciosas.

Easter biscuits

Galletas de mantequilla con frutas
Receta ligeramente adaptada de BBC Good Food
Ingredientes para unas 25 galletas

- 110 g de mantequilla de buena calidad sin sal, a temperatura ambiente
- 110 g de azúcar caster o normal
- 1 huevo L
- 225 g de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- 1 piza de canela
- 1 pizca de nuez moscada
- 55 g de pasa de Corinto
- 30 g de naranja confitada picada
- 2-3 cucharadas de leche
- azúcar extra (opcional)

Batir la mantequilla con el azúcar hasta dejar una mezcla esponjosa. Separar la clara de la yema del huevo, reservando aparte la primera, y añadir la yema a la mantequilla, batiendo bien.

Añadir la harina con la sal y las especias y mezclar un poco. Incorporar las frutas y trabajar bien la masa hasta que quede homogénea. Agregar la leche poco a poco para obtener una textura suave, ligeramente húmeda. Tapar y dejar en la nevera 30 minutos.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar una o dos badejas. Estirar la masa con un rodillo dejando un grosor de unos 5 mm. Recortar las galletas y colocarlas en las bandejas. Batir la clara de huevo ligeramente, pintar con ella las galletas y añadir un poco de azúcar por encima, si se desea.

Hornear durante unos 12-15 minutos, hasta que se hayan dorado ligeramente. Esperar unos minutos fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla. Guardar en recipiente hermético.

Easter biscuits

¡Espero que hayáis pasado unas buenas fiestas! En Murcia arrancan ahora las Fiestas de Primavera y yo me las perderé, pues mañana regreso a Madrid. No se puede tener todo ).
02 abril, 2015

Horneando en Pascua - Receta de Paska, pan dulce de Europa del Este

Los días están pasando muy rápido y es que siempre se me hace muy corta la Semana Santa desde que no puedo encadenarla con las Fiestas de Primavera murcianas, que vienen inmediatamente después. Aún así, creo que la estoy aprovechando bien, sobre todo pasando tiempo con la familia y sin muchas preocupaciones. El domingo pasado horneé una de esas recetas que tanto me gustan, un pan dulce especial de Pascua llamado Paska, típico de Europa del Este.

Slovak Paska - Easter bread

Después de unos días de preverano estafador, ayer volvió a correr fresquito y hoy incluso ha amanecido nublado. Felicidad absoluta para mí. Lo siento pero 33 grados a finales de marzo sin bajar de 22 por la noche no es mi ideal de primavera. Al menos he cogido un poco de color en mi pálida piel de genes guiris al sali a correr estos días.

Mi padre y yo nos hemos levantado hoy pronto - yo un par de horas antes, eso sí - para ir a por mi regalo de cumpleaños adelantado: un nuevo portátil. Nada muy lujoso, pero es que el pobre que estoy usando ahora mismo ya no da para más. Está el pobre viejito y me da muchos problemas, se calienta mucho, se cuelga cada dos por tres, no me queda sitio en el disco duro y va leeeento como él sólo. Me da siempre miedo cambiar de ordenador, encima con el nuevo Windows - que será viejo en pocos meses -, pero bueno. Espero publicar el siguiente post desde el nuevo aparatejo, crucemos los dedos.

Slovak Paska - Easter bread

Volviendo al pan, saqué la receta de la web de King's Arthur Flour, que nunca me ha fallado. Sabéis que me encanta probar recetas típicas de otros lugares cuando toca alguna fiesta, y los panes me fascinan especialmente. En realidad es una variante más de los panes semidulces con cierta decoración concreta que se hornean en toda Europa por Semana Santa o Pascua. Tenemos los Hot Cross Buns, las monas, la Colomba Pasquale, la trenza griega... todos relacionados con estos días de festividades cristianas.

En este caso el pan es una pieza grande que se hornea en un molde redondo y se decora con trenzas, cruces y otros motivos que teóricamente recuerdan a Cristo y la cruz. Yo tengo serios problemas para dominar las masas de pan a la hora de formar motivos decorativos, así que si tenéis un mínimo más de mañan que yo conseguiréis un resultado más que decente. La masa se trabaja bien aunque es bastante húmeda, diría que similar al roscón. Creo que lo tradicional es tomarlo con algún tipo de queso cremoso típico de aquellos países, pero a mí me ha encantado con mermelada casera.

Slovak Paska - Easter bread

Paska eslovaca - Pan de Pascua semidulce
Receta ligeramente modificada de King's Arthur Flour
Ingredientes para 1 pan grande

 - 230 g de agua tibia
- 115 g de leche sin lactosa tibia
- 25 g de levadura fresca de panadería
- 1 huevo L
- 55 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 60 g de azúcar
- 2 cucharaditas de sal
- 600 g de harina de fuerza y poco más para amasar
- 1 huevo y azúcar extra para pincelar

Mezclar la leche y el agua tibias, añadir la levadura desmenuzada y un pizca de azúcar. Mezclar bien y dejar reposar 15 minutos.

Colocar en un recipiente grande la harina y mezclar con el azúcar y la sal. Formar un hueco en el centro y añadir el huevo ligeramente batido con la mantequilla troceada. Incorporar la mezcla de levadura y trabajar toda la masa hasta incorporar los ingredientes. Tapar con un paño y esperar 20-30 minutos.

Empezar a amasar, volcando todo sobre una superficie limpia ligeramente enharinada. Es recomendable no añadir demasiada harina, pero es probable que se necesite ir enharinando levemente la superficie a medida que vamos amasando. Si se nos pega a las manos, las podemos engrasar con aceite neutro.

Cuando tengamos una masa homogénea, lisa y elástica, formar una bola y colocar en un cuenco limpio engrasado. Tapar y dejar levar hasta que casi doble su tamaño, entre 1 y 2 horas. Deshinchar y separar una porción de masa, de aproximadamente 1/3 del tamaño de la grande. Formar una bola con la masa mayor.

Engrasar un molde redondo, que puede ser el típico de anillo desmontable de bizcocho, y colocar la masa. Tapar con un paño. Dividir la otra porción en 3 iguales y un pellizco más pequeño. Formar una trenza como buenamente se pueda - mal en mi caso - y colocar encima de la bola, rodeando el perímetro o formando una cruz en medio. Formar espirales o bolitas con el resto y distribuir en la superficie.

Batir el huevo restante en un cuenco con un poco de agua y pintar la superficie del pan. Tapar y dejar levar unos 45 minutos. Precalentar el horno a 180ºC, espolvorear con azúcar y hornear durante unos 35-40 minutos. Si se dora demasiado, cubrir con papel de aluminio hasta completar el horneado. Esperar un poco fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Slovak Paska - Easter bread

¡Disfrutad de la Semana Santa!
17 marzo, 2015

Pan de soda con trigo sarraceno, avena y melaza [San Patricio como excusa]

Como ya sabréis, hoy se celebra San Patricio, patrón de Irlanda - y de otros lugares - a cuya celebración se une cada año más gente, aunque sea un poco una excusa para beber cerveza, vestirse de verde o para hornear y comer tarta guiness. A mí me gusta esta festividad porque justo el día siguiente el elfo y yo celebramos nuestro aniversario, así que tenía que hacer alguna cosita. Para un soda bread siempre hay tiempo, así que sumo esta receta de pan de soda con trigo sarraceno, avena y melaza a la colección.

 Soda bread with Buckwheat flour

El otro día se comentó mucho en los medios la noticia de que la mayoría de peatones atropellados en ciudad son mayores de 60 años y, sinceramente, no me extraña nada. Cada vez que salgo a la calle me encuentro a inconscientes cruzando como les da la gana y por donde más les apetece, con una inconsciencia y un pasotismo tal que no comprendo como han sobrevivido tantos años. A ver, ¿a dónde va el señor jubilado que camina con bastón con tanta prisa, que no puede esperar 20 segundos a que el semáforo se ponga en verde? Lo peor es que, cuando provocan frenazos y los conductores se revuelven - con razón -, encima se cabrean y responden con mala leche. Todo muy lógico.

Soda bread with Buckwheat flour

En general percibo una incosciencia generalizada en la gente de ciudad, peatones, conductores, mayores, jóvenes, padres con niños, corredores y ciclistas. Cometiendo imprudencias tontas a cada instante, que son las que terminan provocando desgracias. Y luego la gente se pregunta que cómo ha podido pasar, pues yo lo tengo muy claro. Tengo la sensación de que hoy en día no tenemos miedo a sufrir accidentes - ¡y mucho menos morir! - en nuestro día a día, como si viviéramos en un estado de seguridad permanente. No hay que salir a la calle pensando que nos puede caer un piano en la cabeza, pero tampoco estaría de más recordar que si hay ciertas normas de convivencia y seguridad ciudadana, son por algo. Y es que lo peor no es que alguien pueda sufrir un accidente por su propia estupidez o irresponsabilidad, es que puede dañar a otras personas con sus acciones. Pero bueno, así es la sociedad hoy en día...

Soda bread with Buckwheat flour

Tengo ya dos versiones previas de pan de soda en el blog, y otras dos en Directo al Paladar. Todas salen ricas, pero siempre tengo predilección por las masas con harinas integrales y cereales diferentes. Esta receta incorpora trigo sarraceno, avena y un toque de melaza que le da un toque oscuro-tostadito buenísimo a la miga y a la corteza.

Pan de soda con trigo sarraceno, avena y melaza
Receta adaptada de Cooking Melangery
Ingredientes para 1 pan grande

- 120 g de harina de trigo integral
- 110 g de harina de trigo sarraceno (alforfón)
- 125 g de harina de fuerza
- 120 g de harina de trigo corriente
- 50 g de copos de avena
- 1 cucharadita de sal
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
- 440-450 ml de buttermilk (he usado leche de soja mezclada con limón)
- 1 cucharada colmada de melaza (o miel oscura)

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja. Mezclar la elche de soja con 1 cucharadita de zumo de limón.

Mezclar todas las harinas con la avena, la sal y el bicarbonato en un recipiente. Formar un hueco central y añadir la leche con la melaza. Trabajar todos los ingredientes hasta formar una masa homogénea, pegajosa pero a la que se pueda dar forma redonda. Si estuviera muy seca, añadir más leche, poco a poco.

Volcar la masa en la bandeja, dar forma redonda y espolvorear con un poco de harina. Formar un corte en forma X con un cuchillo enharinado. Hornear durante unos 25-30 minutos, hasta que esté dorado al gusto. Dejar enfriar sobre una rejilla.

El pan normalmente hay que dejar que se enfríe totalmente, pero en este caso me gusta hincar el diente a la primera rebanada cuando aún está templadito. También es genial para hacer tostadas.

Soda bread with Buckwheat flour
09 diciembre, 2014

Pastelitos de miel y especias - Honigkuchen. Receta de Navidad

Qué raros son los lunes festivos. Y qué raro es el puente de diciembre cuando te quedas en casa y casi todo el mundo a tu alrededor hace alguna escapada. Recuerdo *ains* mi viaje a Suiza en esas fechas hace tres años; a ver cuándo lo puedo repetir.

Honigkuchen - Pastelitos de 
miel

No recuerdo muy bien qué hacía de niña en el puente de diciembre. Porque una vez en el instituto, y luego durante la carrera, solía tener mucho trabajo y sobre todo muchísimo que estudiar en esas fechas. Claro que cuando conocí al elfo empecé a aprovechar para venir a Madrid en plan turista, y ahora me da pavor pensar en ir al centro esos días de fiesta. Las calles cortadas por el inmenso tráfico, las calles abarrotadas, las tiendas a tope, las colas interminables... Vale, son parte del "encanto" del centro madrileño en diciembre, pero al final se está muy bien en casita. Horneando. Mucho.


Estos pastelitos son la típica receta centroeuropea navideña. Frutos secos, fruta confitada, miel, especias a cascoporro... Weihnachtsbäckerei! El aroma es maravilloso.

Honigkuchen - Pastelitos de 
miel

La masa se hornea en un molde rectangular procurando que no sea muy gruesa, y se adorna con frutos al gusto. Luego hay que cortarlo en porciones, que pueden ser en tamaño bocadito o en trozacos hermosos. Como suele pasar con este tipo de dulces, está más rico después de un par de días, y por tanto aguanta muy bien si se guarda en un recipiente hermético. Mejor si es una caja metálica con motivos navideños, forrada con servilletas navideñas. Todo cuenta.

Casi toda está hornada viajó a Murcia hace un par de semanas junto con un regalito por el cumpleaños de mi madre :). El año pasado estuvo aquí de visita en esas fechas, pero este año la logística viajera familiar ha sido algo caótica y no pudimos coordinarnos. No hay problema, pronto estaré yo de nuevo por allí!

Honigkuchen - Pastelitos de 
miel

Honigkuchen - Pastelitos de miel y especias
Receta ligeramente adaptada de Eat Smarter
Ingredientes para unas 10-15 unidades

- 180 g de miel
- 75 g de mantequilla sin sal
- 70 g de azúcar moreno
- 2 huevos L
- 1 y 1/2 cucharaditas de bicarbonato de amonio
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de sal
-  ralladura de 1 naranja
- 80 g de almendra cruda en cubitos o fileteada
- 300 g de harina de repostería
- 1 cucharada de mezcla de especias para pan de especias
- 50 g de naranja confitada picada
- 40 g de fruta confitada picada
- guindas, nueces, almendras... para decorar

Derretir en un cazo a fuego suave la mantequilla con la miel. Dejar enfriar un poco. Separar la clara de uno de los huevos y reservar aparte. Precalentar el horno a 180ºC y forrar o engrasar un molde rectangular o cuadrado.

Batir en un recipiente grande el azúcar moreno con el huevo y la yema restantes. Añadir la ralladura de naranja y batir un poco más. Diluir el amonio en un poco de agua y añadir. Agregar también la mezcla de miel y mantequilla, mezclando un poco. Echar encima la harina, la sal, el bicarbonato sódico y las especias.

Honigkuchen - Pastelitos de miel

Trabajar un poco la masa y echar las almendras picadas y la fruta confitada. Mezclar todo bien hasta tener una masa homogénea. Llenar el molde, igualando la superficie. Decorar con almendras, guindas o nueces, marcando a ojo las porciones que cortaremos después.

Batir un poco la clara de huevo restante y pintar ligeramente la superficie de la masa. Hornear durante unos 25 minutos, bajando la temperatura a 170ºC pasados 5 minutos. Dejar enfriar ligeramente, desmoldar y esperar a que se enfríe del todo antes de cortar.
07 agosto, 2014

Receta de caponata (a mi manera) - Agosto y sus cosas

Saludicos a todos desde Murcia, más concretamente desde mi querido campo. Llegué finalmente sin problemas con mi tren hasta Alicante, donde me esperaba mi padre que casualmente ese día tenía que dejar en el aeropuerto cercano a una visita de trabajo. Lo malo es que tras probar la clase Preferente del AVE me va a costar volver a Turista de Altaria y Alvia, pero bueno, qué le vamos a hacer. No sé si llegaré a ver el AVE funcionando correctamente hasta Murcia, pero esa es otra historia...

Nuestra piscina comunitaria-familiar

Agosto por el momento transcurre tranquilo, caluroso pero apacible, con sus rutinas habituales aderezadas con algunas pequeñas novedades. Tenemos un montón de gatos viviendo alrededor de nuestra casa (parece que somos el albergue gatuno oficial), lo que genera algunos escándalos nocturnos, y me sorprende ver lo que han cambiando los hijos de mis primos en apenas sólo un año.

He desempolvado a mi vieja pero fiel bicicleta y también salgo a correr un poco entre campos de melones e invernaderos, a veces me remojo en la piscina y cocino y horneo cosillas para mis padres. Tener internet aquí la verdad es que es un alivio porque puedo trabajar un poquito también, y seguir cotilleando vuestras cocinas, aunque se supone que en verano hay que tomarse un descanso ;).

Los últimos capazos de la cosecha de este año

Hemos vuelto a tener una enooooorme cosecha de tomates, calabazas y berenjenas. Mi madre y sus primas ya prepararon las habituales conservas (MUCHÍSIMOS BOTES) y estamos agotando los recetarios de berenjena para aprovecharlas bien. Así que el otro día adapté un poco a mi manera la receta típica italiana de Caponata, que es una auténtica delicia y recomiendo a todo el mundo. Es un plato perfecto para el verano y para aprovechar estas fantásticas hortalizas de temporada.

Caponata

Receta de caponata siciliana (a mi manera)
Ingredientes para unas 4 raciones

- 3-4 berenjenas pequeñas
- 1 pimiento rojo
- 1 cebolleta
- 2 ramas de apio
- 3-4 tomates
- 1 puñado de piñones
- 1 lata de anchoas de buena calidad (importante)
- alcaparras y aceitunas al gusto
- vino blanco
- aceite de oliva virgen extra
- azúcar, pimienta negra y sal
[además se suele añadir vinagre pero yo no le puse]

Yo jamás pongo a reposar la berenjena con sal antes de cocinarla. Si es vuestra costumbre, adelante ;).
Preparamos los vegetales lavándolos bien y cortando en dados la berenjena y el pimiento, desechando las semillas, y picando fino el apio y la cebolleta.

Dorar la berenjena hasta que esté tierna, sin usar demasiado aceite. A mí mme gusta regarla con un chorro de vino blanco a mitad de la cocción. Retirar y reservar.

Añadir un poco más de aceite a la sartén y cocinar el apio, la cebolleta y el pimiento. Cuando empiecen a estar tiernos, añadir los tomates troceados. Salpimentar y añadir el azúcar, mezclando bien. Pasados uns 8-10 minutos, añadir los piñones, las alcaparras y las aceitunas troceadas. Cocinar todo unos 5 minutos más.

Agregar las anchoas troceadas y unir con las berenjenas en una fuente. Mezclar todo bien y dejar reposar antes de servir. Yo además añadí un poco de albahaca, orégano y tomillo, y lo dejamos alrededor de 1 hora a temperatura ambiente antes de servir.

Se puede preparar con antelación dejándolo tapado en la nevera, así se asientan mucho mejor los sabores. Imprescindible un buen pan al lado a la hora de comer.
16 abril, 2014

Receta de Simnel Cake - Pastel de Pascua británico con mazapán

Cómo me gusta pasar estos días en Murcia, a pesar de que hace más calor del que me gustaría y no soy especialmente aficionada a las procesiones. Pero es que es verdad: Murcia en primavera tiene algo especial que te contagia de buena energía. Lástima no poder estar durante las Fiestas de la semana que viene, qué le vamos a hacer... A ver si un año podemos organizarnos y me traigo al elfo para que las conozca de primera mano.

Es una gozada bajar a la calle y en 5 minutos a pie estar en el cogollo del centro. Una gozada pero con algunos inconvenientes, eso sí es cierto, y es que el centro de Murcia hace tiempo que se quedó muy pequeño. Cuando llega el buen tiempo se nota especialmente, ya que están todas las calles y plazas abarrotadas. Encima no dejan de aparecer nuevos bares, heladerías y cafeterías con terraza, apropiándose de espacios públicos de paso de una manera algo exagerada, como ocurre en la plaza de Santo Domingo, donde ya no apetece simplemente pasear por allí. Pero bueno, al menos es positivo para la economía...

Simnel cake

Mañana mi padre por fin puede descansar del trabajo (el pobre no ve el día de la jubilación, y encima parece que cada vez le meten más caña, aunque sea buena señal) así que pasaremos el día fuera. Mi madre me comentó que quería visitar no sé qué sitio en Andalucía que parece precioso, y yo encantada. Casi prefiero no investigar a qué se refiere y dejarme sorprender sobre la marcha :).

En Madrid preparé una Colomba, pero tenía que hornear algo "pascual" también en Murcia. Y esta vez no lo dudé: Simnel Cake! Hace años que tengo ganas de probar esta receta británica, y como mis padres sí que admiten con gusto los "tropezones" de pasas en sus dulces, he aprovechado la ocasión. La señal definitiva fue que mi madre me había comprado unos paquetes de masa de mazapán que vio de casualidad en Lidl, "por si te hacían falta" :).

Simnel cake

Básicamente, el Simnel Cake es un masa de bizcocho de mantequilla enriquecida con muchas frutas, generalmente pasas, y decorada con una capa de mazapán. Pueden llevar también mazapán en el interior, pero yo consideré que así era suficientemente rico y tampoco quería gastar otro paquete.

Las bolitas de la decoración representan a los 11 apóstoles (Judas queda excluido por motivos obvios, ejem) y se suelen poner pollitos y chorraditas de Pascua para darle un toque cute-pagano. Si queréis gastar más mazapán podéis cubrir todo el exterior del cake o hacer una decoración curvada de los bordes, pero yo no quería que el mazapán se llevara todo el protagonismo de la masa, que es una absoluta delicia.

Simnel cake

Simnel Cake, pastel británico de Pascua
Receta ligeramente modificada de Nigella Lawson
Para 1 molde de unos 22 cm de diámetro

- 225 g de harina de repostería
- 25 g de almendra molida
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de canela molida
- 1/4 cucharadita de nuez moscada molida
- 160 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 160 g de azúcar
- ralladura de limón y naranja
- 3 huevos L
- 3 cucharadas de leche de soja
- 350 g de frutas secas (pasas sultanas, de corinto, cerezas, orejones, dátiles...)
- 200 g de mazapán
- un poco de mermelada
- 1 clara de huevo

Precalentar el horno a 170ºC y preparar un molde redondo desmontable. El mío era un poco más ancho de lo que hubiera deseado, con 20 cm de diámetro quedaría más alto. Si las frutas están muy secas las podemos dejar a remojo en té, ron o cualquier otro licor aromático.

Mezclar la harina con la almendra, la levadura, la sal y las especias en un recipiente. Batir en otro cuenco más grande la mantequilla con el azúcar hasta que empiece a quedar esponjoso. Agregar un huevo y 2 cucharadas de la mezcla de harina, y batir. Repetir el proceso y terminar echando toda la harina. Incorporar la ralladura de los cítricos y la fruta seca, mezclando todo bien.

Llenar el molde, dejando el centro un poco más hundido para evitar que no crezca demasiado, y hornear durante 60-75 minutos. Esperar unos minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.

Estirar el mazapán sobre azúcar glasé y recortar un círculo. pintar el cake con mermelada y colocar el mazapán encima. Con el resto, formar 11 bolitas más o menos del mismo tamaño y distribuirlas por el cake, pegándolas con la clara de huevo batida. Pintar todo, "apóstoles" incluidos con otra capa de clara de huevo. Quemar con un soplete o bajo el gratinador del horno para que se tueste un poco.

Simnel cake

¡Disfrutad mucho de este fin de semana largo! Ya os contaré a dónde vamos mañana, y a ver si decido el plan para el domingo, que llegará mi cumpleaños :).
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