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17 diciembre, 2015

Schokovanillekipferl - Lunas crecientes o cuernecitos de vainilla y chocolate

Ya estamos en Murcia, mi maletón y yo. Al final el elfo se ha sacrificado y se ha pegado el madrugón para llevarme a la estación, y eso que justo anoche tuvo la cena de Navidad de la empresa. Si es que es más bueno que el pan. Por eso le he dejado un buen cargamento de galletas en casa, incluyendo estas delicisoas Schokovanillekipferl. Medias lunas crecientes de vainilla y chocolate, ¡buenísimas!

Schoko- Vanillekipferl

La que va a dormir mucho esta noche voy a ser yo, porque a mis tempranos despertares habituales les hemos sumado una tortícolis terrible que me despertó de madrugada el martes y un agobio mental acumulado que me desvelaba tempranísimo con la idea de que no me daba tiempo a hacer todo lo que tenía pendiente. Y encima en el tren he tenido que trabajar un poco así que no me he dormido, pero bueno, hoy caeré medio muerta en mi cama con mi gato - al que he estrujado como nunca al verle, ains lo que se echa de menos a estos bichejos -.

Schoko- Vanillekipferl

Estoy contenta porque todas las galletas que he traído en la maleta han aguantado enteras al viaje :). Ayer estuve pintando las últimas, con mi receta favorita de Gingerbread, para dejar paquetitos de regalo a la familia madrileña y para traerme el resto a Murcia. Así me ahorro tener que hornear y pintar aquí, porque ya tengo otras recetas tradicionales pendientes para antes de Nochebuena - Zimsterne, Mailänderli, Tortas murcianas...-. Pero al final la maleta ha vuelto a pesar un quintal y medio, y eso que se me ocurrió comprar parte de los regalos online y perdir que me los enviaran directamente aquí. Por cierto, han llegado también hoy, eso es sincronización :D.
Schoko- Vanillekipferl

Estas galletas son un clásico de la repostería centroeuropea, especialmente de Austria, pero se han popularizado igualmente en época navideña por Suiza y Alemania. La versión básica original es simplemente con vainilla, y os enseñé la versión suiza que se llama Vanillehörnchen. Lunas crecientes, cuernos... ¿qué más da? Están riquísimas, y con chocolate casi más.

Receta de Schokovanillekipferln
Inspiración: Adaptación de Bald ist Weinachten
Ingredientes para unas 35 galletas

- 280 g de harina de repostería
- 2 cucharadas de cacao puro en polvo
- 100 g de almendra molida
- 60 g de azúcar
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de café soluble descafeinado
- 210 g de mantequilla sin sal fría
- 100-150 g de chocolate negro para fundir

Disponer en un cuenco amplio la harina con el cacao, la almendra molida, el azúcar, el azúcar vainillado, la sal y el café. Mezclar bien con unas varillas para no dejar grupos. Añadir la mantequilla fría cortada en cubos pequeños y batir con batidora de varillas o directamente estrujando todo con las manos - más divertido -. Hay que obtener una masa homogénea y lisa.

Dividir en dos o tres porciones, formar cilindros de unos 3 cm de diámetro y envolver en plástico film. Dejar enfriar en la nevera como mínimo una hora. Precalentar el horno a 180ºC cuando estemos listos para dar forma a las galletas y preparar unas bandejas.

Sacando una porción de masa cada vez, cortar trocitos de más o menos el mismo tamaño y dar forma de cilindros de unos 4-5 cm de longitud, con las puntas más finitas. Doblar para formar medias lunas con suavidad, y distribuir en las bandejas. Repetir hasta terminar con la masa.

Hornear durante unos 12-15 minutos, hasta que se hayan dorado. Esperar a que se enfríen sobre una rejilla antes de decorar. Fundir el chocolate al baño maría e introducir cada galleta por las puntas para bañarlas. Sacudir el exceso de chocolate y dejar que se sequen sobre papel sulfurizado.

Schoko- Vanillekipferl

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Y ahora me voy a dar una vuelta por mi barrio a ver qué ha cambiado en estos meses, ¡y las luces navideñas! Probablemente sean casi todas las mismas de otros años pero no importa, mejor que ahorren en eso... aunque me temo que se habrán gastado un buen presupuesto en otras chorradas. En fin, voy a ver si me libero de la negatividad y me dejo seducir por el espíritu navideño más inocente, aunque con las elecciones del domingo está siendo difícil ;P.
12 diciembre, 2015

Dattelecken, triángulos de dátil con chocolate - Carrera de fondo hacia Navidad

¿Qué ocurre cuándo tienes la agenda planificada con muchas tareas para cumplir antes de una fecha próxima? Efectivamente, que te surgen mil y un imprevistos. Así estoy yo, que por cosas del calendario me iré ya a Murcia el próximo jueves y la lista de cosas por hacer me da un poco de vértigo. Sobre todo cuando aparecen compromisos a los que no sabes decir que no, y todo se adereza con problemillas tontos que entorpecen aún más la estupenda organización que me había montado. En fin, estos días me toca dormir poco, ya lo tengo asumido, pero no os imagináis las ganas que tengo de volver a mi tierra y pasar allí las fiestas, así que todo se lleva mejor. Y también ayudan delicias como estos Dattelecken, unos triángulos de dátil con chocolate absolutamente irresistibles.

Dattelecken

El elfo tiene hoy una boda a la que gracias a los dioses no me veo obligada a asistir. Sólo me faltaba eso para rematar. Es de un compañero de su trabajo, donde todavía no ha cumplido un año - pero toquemos madera para que esta vez sí dure la cosa -, algo más informal y menos "compromiso" que las ceremonias a las que sí le acompañé en mayo y junio. A él tampoco le apetece nada ir pero así tengo la mañana de hoy tranquila para poner cierto orden y avanzar varios temas. Por cierto, tengo que acordarme de convencerle para que me lleve a la estación de tren el jueves... a las 6.30 am. Me parece que será mejor que piense en algún soborno o me va a mandar en taxi. Madrugar no es lo suyo.

Dattelecken

Estos deliciosos bocaditos son de esos dulces navideños que llevo años y años queriendo probar. Es una receta que aparece en uno de mis primeros libros de cocina navideña, un pequeño cuadernillo alemán que compré un verano hace ya tiempo en Regensburg, y del que he preparado ya varias recetas. El caso es que como es un dulce algo diferente a lo que suelo hornear, y su textura es más bien de bizcochito, terminaba dando prioridad a otras cosas. Pero la visita de mi madre hace unas semanas fue la excusa perfecta para hornearlos, y la verdad es que triunfaron.

Lo bueno de este tipo de dulces es que para nosotros no son realmente navideños, así que si os llama la atención pero estáis saturados por recetas de estas fiestas sólo tenéis que guardar la receta para cualquier otro momento del año. Eso sí, al estar bañados en chocolate es mejor aprovechar el otoño-invierno, ya que creo que es mejor no meterlos en la nevera. Por cierto, para estos Dattelecken o para cualquier otra receta, usad los mejores dátiles que podáis encontrar. Los medjool son mis favoritos, algo carillos, pero la diferencia final es brutal.

Dattelecken



Receta de Dattelecken, triángulos de dátil con chocolate
Inspiración: adaptación de Weinachtsplätzchen leicht gemacht
Ingredientes para unas 40 unidades

- 150 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 75 g de azúcar
- 1 cucharada de azúcar vainillado
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 huevos y 1 yema L
- 150 g de harina de repostería
- 1 cucharadita de levadura química (impulsor)
- 3 cucharadas de agua
- 150 g de avellana molida
- 180 g de dátiles tiernos sin hueso
- chocolate negro de calidad

Precalentar el horno a 180ºC y preparar una bandeja rectangular mediana. Picar los dátiles en trocitos más o menos grandes, según se prefiera. Hay que asegurarse de que están jugosos, si fueran muy secos es conveniente hidratarlos previamente.

Batir con batidora de varillas la mantequilla hasta dejarla cremosa. Añadir el azúcar, el azúcar vainillado y los huevos, y batir un poco más. Incorporar la harina con la levadura y la sal, y mezclar. Agregar la avellana molida con el agua y trabajar bien la masa hasta dejarla homogénea.

Echar también los dátiles, repartiéndolos bien por toda la masa. Disponer la masa en la bandeja, dejando un grosor de, aproximadamente, 1,5 cm. Pinchar la superficie con un tenedor unas cuantas veces e itnroducir en el horno a media altura. Hornear durante 18-20 minutos, dando la vuelta a la bandeja a mitad de la cocción. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Cuando se haya enfriado, colocar sobre una tabla y cortar en triángulos usando un cuchillo de sierra. Fundir chocolate negro al baño maría y mojar las puntas de cada triángulo. Dejar secar sobre papel sulfurizado antes de servir o guardar en un recipiente hermético.

Dattelecken

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¿Qué tal se presenta vuestro fin de semana? Aprovechad el buen tiempo de hoy que parece que mañana vienen más nubes y lluvia. Yo me quedaré planchando, pintando galletas, glaseando pan de especias, escribiendo tarjetas y envolviendo regalos, entre otras cosas. A ver si me cunde :).

Imagen de The Graphics Fairy


05 diciembre, 2015

Galletas sablés de chocolate y un toque de café

Puente de la Constitución, o de la Inmaculada - según cada casa, en la mía siempre ha sido lo primero -, con San Nicolás asomando por la esquina. En Madrid no hay festivo oficial el lunes, aunque parece que los escolares sí se libran de ir a clase, al menos yo no tengo alemán. Muy práctico para los padres que sí trabajan, claro. El lunes estará la calle llena de abuelos con peques. El caso es que mucha gente aprovecha estos días para todas esas tradiciones prenavideñas o para hacer escapadas - recuerdo mi viaje a Suiza hace unos añitos, ains -, pero yo me quedo en casita. Horneando galletas, que es mi particular tradición. Por ejemplo, estas sablés de chocolate con un toque de café.

Chocolate sablés

Curiosamente no consigo recordar si hacíamos algo especial en casa estos días festivos cuando era pequeña. Supongo que sencillamente los pasábamos en el campo, quizá comiendo con los abuelos o con alguna excursión cercana. Tengo que preguntarle a mi madre. Mi memoria se queda en la etapa ya del instituto, que era temporada de exámenes, y de la carrera, normalmente liada con trabajos. Bueno, en realidad en los años de la Universidad fue cuando conocí al elfo y cada mes de diciembre me escapaba en estas fechas a Madrid, entonces sí que vivía el ambiente festivo de la capital a tope. Pero ya tuve bastante de aglomeraciones, colas, calles intransitables y tiendas a tope; ahora que vivo aquí prefiero quedarme en el barrio. Me agobian muchísimo las multitudes.

El ambiente que tenemos además no me invita demasiado a estar dando tumbos por la calle. Suben demasiado las temperaturas en las horas centrales del día - y si te descuidas, se te hace tarde y entonces descubres que no estabas lo suficientemente abrigada - y lo peor es la maldita contaminación. Lo noto muchísimo en la cara - creo que tengo la mitad de la polución del aire dentro de los poros - y en la respiración, ya que soy asmática y ahora si me dejo el Ventolín en casa lo paso bastante mal. Malditos anticiclones, me amargásteis el verano y ahora también el final del otoño, yo os maldigo. ¡Borrascas, venid!

Chocolate sablés

En fin, no me quiero quejar más de la cuenta. Al menos parece que el tema de la contaminación se empieza a tomar verdaderamente en serio. Hay gente que sí depende del coche para su día a día, pero creo que hay muchas personas que abusan del vehículo propio por el centro. Las retricciones de tráfico que se están aplicando tienen el lado positivo de hacernos ver que esta situación es insostenible, y hay que cambiar el chip. ¿Cómo? Pues no lo sé, pero quiero tener esperanzas.

Las galletas de hoy son perfectas para los que no son especialmente golosos, ya que no resultan nada empalagosas ni dulzonas. Son de chocolate, sí, pero tienen un sabor muy sutil, más bien terroso, profundo, potenciado por el toque de café. Por haceros una idea, se asemejan ligeramente a las tapas de las Oreo, que llevan cacao pero no saben a chocolate. Estas sablés además tienen esa textura ligeramente arenosa, crujientita pero muy suave al morderlas, y por eso recomiendo darles un buen grosor - mayor al que se ve en las fotos - para que conserven mejor su forma. Me gusta tomarlas con un vaso de leche de avena o almendras con canela, aunque con chocolate a la taza también combinan muy bien.


Chocolate sablés

Galletas sablés de chocolate y un toque de café
Inspiración: adaptación de Bald ist Weinachten
Ingredientes para unas 40 galletas

- 140 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 50 g de azúcar fino tipo caster, o glasé
- 1/2 cucharadita de sal
- 150 g de harina de repostería
- 30 g de cacao puro en polvo
- 1 y 1/2 cucharaditas de café molido descafeinado
- 1/4 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de canela molida

Trocear la mantequilla en un recipiente amplio y batirla con batidora de varillas. Añadir el azúcar y batir un poco más, hasta que se integre lo justo. Incorporar el resto de ingredientes y batir hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.

Dividir en dos porciones y formar cilindros de unos 4 cm de diámetro, bien envueltos en plástico film. Dejar enfriar en la nevera por lo menos una hora, mejor dos o más. Precalentar el horno a 180ºC y preparar unas bandejas.

Sacar una de las porciones y cortar las galletas del grosor deseado, más o menos de un dedo. Distribuirlas en las bandejas ligeramente separadas, volver a meter a la nevera un cuarto de hora y después hornear durante unos 10-12 minutos. Esperar un poco antes de trasladarlas a una rejilla para que se enfríen por completo.

Chocolate sablés

¿Tenéis planes para el fin de semana largo/puente/acueducto? Recordad que el domingo es San Nicolás, ¿por qué no hornear unos simpáticos Grittibenzen? Yo traeré otra receta alternativa ;).
18 septiembre, 2015

Torta tartufata - Chocolate para el fin de semana

En esta época de transición verano-otoño lo paso mal cuando voy al mercadillo o a la frutería. Todavía tenemos las últimas frutas del verano, con esos ricos melocotones llenos de aroma, ciruelas variadas, algunos paraguayos, los deliciosos higos, moras y arándanos... Pero ya están llegando las primeras manzanas y peras nacionales, uva, granadas, naranjas... ¡Bloqueo mental! Mi adicción confesable - una de ellas - es la fruta, y me temo que me apasiona casi toda. Quizá las manzanas sean mis favoritas, y ahora que llegan ricas de verdad me hacen ojitos.
Vaya drama eh? Tener abundancia de productos frescos y total disponibilidad. Problemas del primer mundo... A ver si aprendo a dejar de quejarme y simplemente disfrutar, que a veces parece que nos gustar poner dificultades y pegas a todo.

Torta tartufata


En realidad no me quejo de verdad, y es que cuando disfruto de una pieza de fruta natural llena de sabor me siento afortunada y feliz, porque simplemente me apasionan. Cuando pillo un virus, una gastroenteritis o simplemente tengo el estómago mal - me pasa más a menudo de lo que me gustaría - y no puedo deleitarme con mi querida fruta, soy un alma en pena. Por eso nunca las como por inercia, disfruto con auténtica pasión. ¿Y qué hago yo hablando de fruta si mi receta de hoy no lleva nada? Debe ser porque acabo de venir de la compra y he acabado trayendo más cosas de las que inicialmente pensaba :P.

Por cierto, este verano han estado haciendo obras y reformas en los supermercados que más frecuento, y me tienen un poco mosqueada. Yo tenía mis itinerarios perfectamente interiorizados y era como un rayo con el carrito, pero ahora parezco un pollo perdido en medio de un montón de gente igual de desorientada que yo. A ver si me aprendo las nuevas organizaciones pronto, me da mucha rabia perder el tiempo cuando salgo a comprar.

Torta tartufata


Para endulzar el fin de semana traigo un pastel sencillo pero delicioso, de esos que saben a casero y sin más pretensiones que hacer disfrutar a la familia. La receta está ligeramente adaptada de uno de los últimos libros de cocina que he comprado algo a ciegas pero que he terminado adorando, es ya de mis favoritos. Limoncello and Linen Water es un homenaje de la autora a su país de adopción, Italia, a su suegra y a todas las mujeres que dan vida al hogar generación tras generación, con recetas italianas tradicionales muy variadas y unas fotografías preciosas.

Torta tartufata


Torta tartufata - Pastel de chocolate y avellana
Receta adaptada de Limoncello and Linen Water
Ingredientes para un molde bajo redondo de unos 28 cm

- 20 g de avellana molida
- 20 g de almendra molida
- 90 g de mantequilla sin sal
- 10 g de yogur natural
- 120 g de chocolate negro de calidad
- 1 cucharada colmada de cacao puro en polvo sin azúcar
- 3 huevos L
- 85 g de azúcar
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 pizca de canela molida
- 20 g de harina de repostería
- azúcar glasé para espolvorear

Precalentar el horno a 180ºC y preparar el molde, engrasándolo o cubriendo la base con papel de hornear. Tostar ligeramente la avellana y la almendra molida en una sartén sin aceite. Derretir la mantequilla en un cazo, añadir el chocolate troceado y el cacao y mezclar bien, hasta que quede una combinación homogénea y suave. Dejar que se enfríe un poco.

Separar las yemas de las claras y batir estas a punto de nieve. Reservar. En otro cuenco, batir las yemas con el azúcar, la vainilla, la sal y la canela. Incorporar la mezcla de chocolate y el yogur y batir un poco más. Agregar la harina tamizada con las avellanas y almendras, mezclar e incorporar por último las claras, con suavidad.

Llenar el molde con la masa, igualar la superficie con el dorso de una espátula y hornear durante unos 20 minutos. Si se quiere una consistencia más seca, hornear algo más, si se prefiere húmedo, hornear menos. Dejar enfriar completamente antes de espolvorear con azúcar glasé tamizado al gusto.

Torta tartufata

¡Buen fin de semana!
14 agosto, 2015

Tarta de cumpleaños de chocolate, nata y cerezas sin lactosa

Quería haber publicado esta tarta de chocolate con nata y cerezas a principios de la semana, ya que el cumpleaños de mi padre fue precisamente el lunes, pero me ha sido imposible. Con el calor infernal que hemos tenido en Murcia está siendo difícil trabajar desde aquí, sobre todo porque mi "oficina" no tiene aire acondicionado y el portátil que estoy usando es el viejo, que cumple pero va leeento y cuando tiene calor el pobre se aturulla y no da más de sí. Y me quema las manos. Pero hoy tengo el cuerpo de sábado - cosas mías - y como mi madre se ocupa de la comida hoy - sus ricas lentejas -, por fin he sacado un hueco - y ganas - para que la tarta vea la luz.

Chocolate cherry cake with whipped cream

Creo que mis inicios reposteros en la preadolescencia empezaron en verano. En una de esas largas tardes de verano con mis primos se nos ocurrió hacer pizza un día, y lo convertimos en una tradición. Eramos unos ñacos y nos tenían que ayudar, salían pizzas bastante, ehm, reguleras, pero las disfrutábamos un montón. Pronto echamos mano al libro de recetas de una de nuestras tías y nos animamos a preparar pasteles y torrijas - en verano, sí -, y así me picó el gusanillo.

Chocolate cherry cake with whipped cream

Como mi padre cumple años en agosto, y otros miembros de la familia también, al final me fui animando cada vez más. No puedo perdonar prepararle una tarta, lo celebre de forma especial o no, y a pesar de que mi fondo de armario y despensa en el campo es bastante limitado. Intento adaptarme a lo que hay y no complicar la cosa mucho, pero por ejemplo esta vez tuve que hacer 26 km en bici en busca de una confitura de cerezas aceptable para el relleno de esta tarta.

Chocolate cherry cake with whipped cream

La Victoria Sponge Cake de hace un par de años fue un éxito y la he repetido en más ocasiones, pero necesito hacer algo diferente cada cumpleaños. A mi padre le chifla la Selva Negra - Schwarbäldertorte, para los amigos -, así que me inspiré en ella para montar una tarta aceptable a la que invitamos a amigos y familiares de nuestro particular caserío campestre. Sin lactosa, por supuesto, es lo mejor de ser yo misma la encargada del pastel ;).

Chocolate cherry cake with whipped cream

Tarta de chocolate, nata y cerezas sin lactosa para un cumpleaños
Ingredientes para un monde de unos 26 cm

Para el bizcocho

- 5 huevos L
- 165 g de azúcar
- 110 g de harina de repostería
- 110 g de maizena
- 2 cucharaditas de levadura química (impulsor)
- 2 cucharadas de cacao puro sin azúcar
- 1/2 cucharadita de sal fina
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla

Precalentar el horno a 175ºC y engrasar un molde redondo desmontable, mejor si forramos el fondo con papel sulfurizado de hornear.

Batir los huevos con el azúcar en un recipiente grande, durante varios minutos, hasta que hayan crecido mucho y tengamos una mezcla pálida y muy esponjosa, por lo mejor 6-8 minutos. Añadir la vainilla y la sal y batir una pizca más.

Tamizar encima la harina con la maizena, la levadura y el cacao. Si tenéis ganas, tamizar estos ingredientes aparte un par de veces antes de añadirlos a los huevos, quedará una masa más delicada. Mezclar todo muy bien hasta que prácticamente no queden grumos.

Llenar el molde, igualando bien la superficie con una espátula, y hornear unos 35 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio. Esperar unos minutos, desmoldar con cuidado y dejar enfriar boca abajo sobre una rejilla.

Para el relleno y decoración


- 100 g de azúcar
- 50 g de Kirsch
- 50 g de agua
- confitura de buena calidad de cerezas negras (en temporada, cerezas naturales)
- 400 ml de nata para montar sin lactosa*
- estabilizador para nata (opcional)
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- chocolate negro
- guindas

Mezclar en un cazo el azúcar con el Kirsch y el agua, calentar hasta formar un almíbar ligero y dejar enfriar. Mientras tanto, cortar en dos partes el bizcocho, totalmente frío. Con maña y paciencia, no hay prisa. Empapar bien cada cara interior del bizcocho aplicando el almíbar con un pincel.

Distribuir una buena capa de confitura en la base. He usado Bonne Mama, es estupenda, tiene mucha fruta con trozos enteros de cerezas, y es espesa, así que no hace falta añadirle nada más.

Montar la nata hasta dejarla bien dura, con cuidado de no pasarnos. Añadir el estabilizante y el azúcar, endulzando más si lo preferimos. Para que monte bien, es aconsejable tener las varillas, el bol y la nata MUY fríos. Cubrir con una capa generosa el relleno, sobre las cerezas. Colocar el otro bizcocho encima y terminar la nata decorando la parte superior.

Terminar el montaje con virutas de chocolate negro - yo no tenía así que corté a cuchillo una tableta - y unas guindas. Añadir detallitos decorativos al gusto y según la ocasión; mi madre y yo no pudimos resistirnos a estos gatos tan monos. Es que tenemos un refugio de gatos en casa, aunque ha sido involuntario.

* Con 400 ml de nata se puede rellenar y cubrir por encima con una capa decente. Me gustan las tartas "naked", sin terminar de decorar por los laterales, para no empachar ni complicarme mucho, pero si queréis cubrirla entera necesitaréis al menos 200 ml más.

Chocolate cherry cake with whipped cream

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¿De verdad el país se paraliza en agosto? Yo no paro de trabajar estos días, lo que sumado al calor y a que me gusta cocinar y hornear para la familia - más las carreras matutinas y salidas en bici -, me tiene agotada. Por suerte el lunes nos escapamos algo más de una semana buscando más fresco, estaremos en el norte de Portugal en una casita rural. No creo que texga conexión por allí, así que probablemente nos leeremos a la vuelta ;).
¡Disfrutad del verano!
01 julio, 2015

Galletas de almendra con harina de garbanzos y chips chocolate

Ayer emprendí una actividad de alto riesgo. Encendí el horno. Y lo tuve en marcha toda la mañana. En esta casa da igual el calor que haga, siempre hay pan en la despensa, y siempre que puedo es casero. Así que, como la última barra murió en acto de servicio, necesitaba hornear, y ya que me ponía pues preparé galletas y muffins. Eso sí, al terminar encendí el aire acondicionado para recuperar una temperatura habitable y corrí a la ducha. Las galletas no eran estas que os traigo hoy, de almendra con harina de garbanzos y chips de chocolate, pero os aseguro que también merecen arriesgar la integridad física encendiendo el horno.

Almond chocolate cookies

Revisando mi galería en Flickr me di cuenta de que estas delicias se habían quedado perdidas, las pobres, sin ver la luz. Con lo ricas que estaban. Así que de hoy no pasa, que no es mala manera empezar el mes de julio con un bocado dulce y energético para afrontar esta interminable ola de calor. Lo que peor llevo son las horas de sueño, me despierto muuuuy temprano acaloradísima y si quiero salir a correr, tengo que hacerlo bien pronto para evitar insolaciones. Menos mal que poquico a poco el sol se acuesta cada vez antes.

Estas pastas las horneé un día que tenía ganas de galletas, así que revisé la 'To Do List - Sección Galletas' y en ese momento me fascinaron las imágenes del post de Hortus Natural Cuisine. Son tan otoñales, tan campestres, tan hogareñas... Ahora me metería en esas fotos sin dudarlo - sale un gato, además -, pero mientras habrá que conformarse con evocar temperaturas más frescas a través de la cocina. Lo bueno de las galletas es que luego las puedes disfrutar con un vaso bien frío de leche, o de café con hielo, o cualquier otra cosa que no te abrase la garganta.

Almond chocolate cookies

Al final tuneé bastante la receta, probando a añadir harina de garbanzos para hacerlas más nutritivas y con un toque de chocolate negro. Salieron unas galletas crujientes, con un sabor ligeramente a notas tostadas que me encantó, y aguantaron muy bien varios días en una caja metálica. Se puede prescindir del chocolate o cambiarlo por frutos secos.

Galletas de almendra con harina de garbanzos y chips de chocolate
Receta adaptada de Hortus Natural Cuisine
Ingredientes para unas 30-40 galletas, dependiendo del tamaño


- 65 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 2 huevos L
- 190 g de azúcar moreno
- 1 cucharadita de esencia de vainilla o 1 sobre de azúcar vainillado
- 100 g de almendra molida
- 100 g de harina integral
- 50 g de harina de garbanzos
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- chips de chocolate

Batir los huevos con el azúcar moreno. Añadir la mantequilla blanda, el azúcar vainillado o esencia de vainilla, y batir un poco más. Añadir la almendra, las harinas, la sal, la levadura y el bicarbonato, y mezclar hasta tener una masa más o menos homogénea. Agregar el chocolate y remover hasta distribuirlo bien. Tapar con film y dejar enfriar en la nevera una hora.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un par de bandejas. Tomar porciones de masa, formar bolitas de unos 2.5 cm de diámeto y colocarlas algo separadas unas de otras. Aplastarlas ligeramente. Hornear durante unos 15-20 minutos, hasta que estén bien tostaditas. Esperar un poco fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Almond chocolate cookies
20 abril, 2015

Pastel enrollado de chocolate con nata y compota de fresas. De cumpleaños

Tenía previsto publicar durante el fin de semana pero el día de hoy se estaba llevando toda mi atención a lo largo de la semana pasada. El lunes es un día un poco regulero pero es lo que toca: hoy es mi cumpleaños y tenía que hornear algún capricho dulce para celebrarlo. Los que me seguís desde hace tiempo ya sabréis que me suelo decantar por las fresas, que en mi cumple no me gusta complicarme con tartas muy elaboradas y que huyo de tartas muy pesadas. Y después de darle muchas vueltas, esta vez he preparado un pastel enrollado de chocolate con nata y compota de fresas. Sencillo, rústico, delicioso.

Chocolate roll with strawberry cream filling

Es mi último año en la década de los 20. Ahora mismo no siento nada especial, quizá algo de morriña porque esta vez toca estar lejos de la familia y encima llevo todo el día sola en casa, pero nada más. Con lo tontaina que soy probablemente dentro de 365 días tenga una depresión de caballo, pero hoy he decidido tomármelo con calma.

Adelanté un poco las celebraciones a la pasada Semana Santa en Murcia; ayer tuvimos una comida más especial con la familia del elfo, y esta tarde me temo que no voy a poder ir a clase de alemán (:P). A ver si montamos algo un poco mejor el próximo fin de semana :). Siempre prefiero hacer las celebraciones a posteriori, así se alarga el cumpleaños, porque festejarlo antes hace que el propio día del cumple pierda protagonismo.

Chocolate roll with strawberry cream filling

En cuanto al dulce cumpleañero de los 29, quería algo con fresones pero que no fuera muy pesado ni enorme, ya que me temo que nos lo vamos a comer entre el elfo y yo. Repasando varios libros de cocina buscando inspiración al final se me fueron los ojos a un roll cake de aspecto rústico con la miga de chocolate, y ya me quedé enganchada. Me encanta aprovechar estas ocasiones para darme caprichos caseros de nata sin lactosa, y ya sabéis que las fresas con nata hacen una pareja deliciosa.

Chocolate roll with strawberry cream filling

Pastel enrollado o roll cake de chocolate con nata y compota de fresas
Receta del bizcocho adaptada de Nordic Bakery Cookbook
Ingredientes para unas 10 raciones

- 30 g de harina de repostería
- 15 g de cacao en polvo sin azúcar
- 2 cucharaditas de levadura química
- 3 huevos L
- 100 g de azúcar (mejor tipo caster, de grano fino)
- azúcar glasé para espolvorear
- 200 ml de nata para montar sin lactosa
- 1 sobre de estabilizante para nata (opcional)
- 1 cucharada de azúcar vainillado
- fresones o fresas maduritos
- un poco de azúcar y zumo de limón

Precalentar el horno a 200ºC y cubrir con papel sulfurizado una bandeja rectangular, como mínimo de 30 cm de lado. Yo he usado la llanda del horno.

Mezclar en un cuenco la harina con el cacao y la levadura. Colocar los huevos con el azúcar en un recipiente mediano y comenzar a batir con batidora de varillas. Batir a buena velocidad durante como mínimo 5 minutos. La mezcla tiene que estar muy espesa, con el doble de volumen y de color pálido.

Tamizar encima los ingredientes secos e incorporarlos con una espátula o lengüeta, siguiendo movimientos envolventes, hasta que no queden rastros secos. Echar sobre la bandeja y extender formando un rectángulo, procurando que quede homogéneo.

Hornear a 180ºC durante unos 10-12 minutos. Espolvorear con azúcar glasé un trapo limpio o un buen trozo de papel sulfurizado, y colocar encima, boca abajo, el bizcocho recién salido del horno. Retirar el papel sobre el que se ha horneado y enrollar con cuidado ayudándonos del papel de abajo. Dejar enfriar.

Chocolate roll with strawberry cream filling

Lavar y trocear las fresas. Colocar con un poco de azúcar y limón en un cazo, y cocer a fuego lento hasta que se forme una compota de bonito color rojo pasión. Dejar enfriar.

Batir la nata en un recipiente que habremos dejado unos minutos en el congelador. Cuando empiece a espesar, añadir el estabilizante y el azúcar, si se usara. Seguir batiendo hasta montarla bien firme.

Para el montaje, extender una capa de compota de fresas, luego la nata, y añadir el resto de compota encima, mejor reservando los pedazos más enteros de fruta para esta parte. Enrollar con cuidado y espolvorear con azúcar glasé. Dejar en la nevera unos 30 minutos como mínimo antes de servir.

Por cierto, no hace falta que sea el cumpleaños de nadie para darse un caprichito como este estos días. Aprovechad la temporada de fresones! ;)
13 febrero, 2015

Galletas de chocolate sin gluten y sin lactosa - Para San Valentín o para cualquier día del año

Tengo un dilema, no sé si me gusta más el amanecer o el atardecer. En realidad siempre pensé que el alba me atrapa más, porque lo de ver cómo el mundo despierta y se llena de luz poco a poco, recuperando los colores, tiene algo de mágico y renovador. Pero la luz de la puesta de sol es tan bonita que me enamora de una forma diferente. Y Madrid tiene atardeceres preciosos, la verdad.

Chocolate cookies (gluten and lactose free)


Esta disyuntiva viene al caso porque no sé si me gusta más salir a correr por la mañana o por la tarde. Ayer por fin me atreví a coger las zapatillas después de la baja por gripe, y aunque suelo ser mañanera, salí al caer el sol. Disfruté muchísimo al compartir la calle con los últimos rayos del sol y al recibir la noche, a pesar de que el cuerpo necesita volver a coger ritmo. En cualquier caso, cuando se alarguen los días y suban las temperaturas estos horarios cambiarán... pero aún queda tiempo.

Chocolate cookies (gluten and lactose free)


Bueno vamos al lío: San Valentín. Es una fiesta que me aburre un poco porque para mí no significa nada (no tengo asociados recuerdos, sensaciones, símbolos o experiencias pasadas), pero eso no quiere decir que no aproveche para hornear alguna cosita especial. Y este año no es nada especialmente complicado, pero tenía que cumplir un requisito para mí esencial: tener chocolate.

El elfo ya está malacostumbrado a tener siempre galletas mías en casa, así que puesto que la caja llevaba vacía demasiado tiempo me puse con una receta sencilla el día que me levanté mucho mejor de la gripe. No hay nada como ponerse a hornear chocolate para ir recuperando la salud.
Si queréis galletas más tiernas sólo hay que hacerlas más gorditas, si os gustan crujientes tomad porciones más pequeñas de masa y aplanarla bien. Se pueden añadir chips de chocolate, nueces picadas, avellanas, frutos rojos desecados... o cubrirlas con un glaseado de chocolate una vez frías. Vivan las recetas tuneables!

Chocolate cookies (gluten and lactose free)



Receta de galletas de chocolate sin gluten y sin lactosa
Receta adaptada de London Bakes
Ingredientes para 1 bandeja de galletas medianas

- 200 g de buen chocolate negro
- 60 g de mantequilla sin lactosa o equivalente vegetal
- 2 huevos L
- 90 g de azúcar moreno
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 1/2 cucharadita de sal gruesa
- 10 g de cacao puro en polvo sin azúcar
- 40 g de harina de trigo sarraceno/alforfón
- sal en escamas para decorar

Derretir al baño maría la mantequilla con el chocolate troceado, y mezclar bien hasta tener una crema homogénea. Retirar del fuego y dejar enfriar ligeramente.

Batir los huevos con el azúcar moreno y el azúcar vainillado en un recipiente mediano, hasta que empeice a espesar. Añadir la mezcla de chocolate y mezclar con unas varillas.

Tamizar encima la harina de trigo sarraceno con el cacao y la sal, y trabajar la masa hasta que quede homogénea. Tapar con film y dejar enfriar en la nevera como mínimo una hora.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar una bandeja. Tomar porciones de masa con una cucharilla y depositarlas en la bandeja, ligeramente separadas. Se les puede dar forma redondeada con los dedos humedecidos.

Decorar con escamas de sal y hornear unos 10 minutos, hasta que estén bien firmes. Esperar un apr de minutos fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.Guardar en un recipiente hermético.

Chocolate cookies (gluten and lactose free)


Si buscáis un pastel de chocolate diferente, este castagnaccio del año pasado fue un éxito. Sea como sea, que tengáis mucho amor y chocolate este fin de semana; o lo que os venga en gana, pero pasadlo bien ;).
20 diciembre, 2014

Receta de Mendiants - Ya en Murcia pero algo tocada

Menuda semana de locos ha sido esta última, queriendo llegar a todo antes de coger el tren el pasado jueves. Regalos, compromisos, trabajo, compras, maleta, clase de alemán, estreno de El Hobbit... Bueno, al final me dio tiempo a -casi- todo, aunque he tenido que estar algo apartada de la blogosfera estos días.

Chocolate mendiants


El jueves, después de atravesar los campos de una Castilla La Mancha cubierta por la niebla, Murcia me recibió soleada y con calorcito (porque eso era calor, al menos tras haber estado un rato en Madrid raspando el hielo del coche antes de ir a la estación). Como me indigné porque en casa de mis padres aún no había nada navideño, fui con mi padre a por el árbol al campo*, y ya lo montamos y decoramos esa tarde.

* El árbol es artificial, como creo que ya conté. Durante años estuvimos adoptando un pino del Vivero municipal, que luego se devuelve y se planta en el monte, pero como el estado de los árboles cada vez era peor, y siempre nos daba problemas acomodarlo en casa, al final mis padres decidieron apostar por el más cómodo e higiénico artificial, y es bastante bonito. Ya tenemos muchos naturales en el campo.

Chocolate mendiants


Pero ay, qué ilusa estaba siendo. El jueves noche me acosté sintiéndome algo regular, aunque lo achaqué a las escasas horas de sueño, pero de madrugada me desperté retorciéndome de dolor y pasé el día de ayer entre la cama y el ordenador (el trabajo es el trabajo). Hoy me he levantado un poquito mejor pero sigo teniendo unos dolores en la tripa muy raros... cruzad los dedos para que el desayuno que acabo de tomar no me siente mal. ¡Y yo con galletas por hornear y decorar y regalos por comprar!

En fin, qué le vamos a hacer. Ahora que estoy un poco mejor aprovecho para dejaros otra receta que viene genial para hacer un regalito por Navidad, unos Mendiants de chocolate. No son más que pequeños círculos de chocolate que se coronan con lo que más nos apetezca. Son geniales para sacar con el café :).

Chocolate mendiants


Mendiants de chocolate negro
Receta muy básica totalmente personalizable
Ingredientes

- 150-200 g de chocolate negro de buenísima calidad
- decoraciones al gusto: pipas de calabaza, almendras, avellanas, coco rallado, sprinkles de colores, pasas o arándanos secos, naranja o jengibre confitado, pistachos, crocanti de frutos secos, nueces, sal en escamas, semillas de girasol, trocitos de galleta...

Derretir el chocolate al baño maría. Podemos templarlo para que quede aún mejor, incluso a ojo si no tenemos termómetro. Derretir 3/4 del chocolate, añadir el resto fuera del fuego y mezclar bien para bajar la temperatura. Devolver al fuego para calentarlo un poco más, y listo.

Depositar cucharaditas del chocolate sobre papel de horno sulfurizado y extender con el dorso de la cuchara para formar pequeños círculos. Decorar con los toppings al gusto. Trabajar con unos pocos cada vez, para que no se sequen demasiado rápido.

Dejar secar totalmente antes de despegar del papel, y guardar en un recipiente hermético o en bolsitas monas para regalar.

Chocolate mendiants
09 noviembre, 2014

Brownies de chocolate con remolino de calabaza y queso

Ha sido una semana muy ajetreada, y viene otra que se presenta igual. No quiero pensar que diciembre está a la vuelta de la esquina y... Jo, es que, ¿cómo no voy a pensar en la Navidad antes de tiempo si todos los astros se ponen en mi contra? Turrones y polvorones conviviendo con calabazas de Halloween en el supermercado, Starbucks ya llenitos de su parafernalia navideña, Ikea y su catálogo, mi suegra llevándome a curiosear vajillas de Navidad, empresas enviando ya sus notas de prensa con productos y eventos para las fiestas... ¡no se puede huir! En fin, mantengamos la calma.

Pumpkin cream cheese brownie

Por suerte hace una semana que POR FIN es otoño de verdad en Madrid. Vientos helados han traído una bajada radical de temperaturas (radical porque antes hacía calor), nubes y algo de lluvia, y yo disfrutándolo como una niña pequeña. Helada de frío, pero feliz (Bea, Paloma y Laura pueden dar fe de ello). Así que ahora sí que me apetece traer cosicas con calabaza al blog, a pesar de que yo la consumo todo el año. Es que sienta mucho mejor ahora un trocito de bizcocho de calabaza con un café calentito, o una crema humeante, o unas patatas asadas con calabaza y boniato... Rayos, he comido hace nada y me está dando hambre.

Pumpkin cream cheese brownie

Hoy vengo con brownies, ese dulce pecaminoso que nació de un descuido y al que pocos golosos se pueden resistir, sobre todo si somos chocolateros. A mí me gusta hacerlos sin nueces (el elfo las odia), con su buen chocolate negro, no demasiado dulces y jugositos por dentro. Ya hice una versión de brownies de chocolate y calabaza hace un tiempo (totalmente recomendables), pero esta vez la idea era separar ambos ingredientes.

Me parece tan bonito el contraste oscuro del chocolate con ese naranja precioso de la calabaza! Creo que tenía la idea rondando en la cabeza hace ya tiempo, pero al encontrarme con esta receta de Our Best Bites ya sí que no me pude esperar más. He usado su receta de base pero al final he cambiado mucho las cantidades y proporciones de ingredientes.

Pumpkin cream cheese brownie

Brownie de chocolate con remolido de calabaza y queso
Receta inspirada en Our Best Bites y Joy of Baking
Ingredientes para unos 12-16 brownies

- 130 g de queso crema
- 6 cucharadas de puré de calabaza (unos 90 g)
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 1 cucharada de harina
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1/4 cucharadita de jengibre molido
- 1/4 cucharadita de nuez moscada molida
- 1/8 cucharadita de clavo molido
- 1/4 cucharadita de sal

- 120 g de chocolate negro
- 60 g de mantequilla sin sal
- 50 g de queso crema
- 140 g de azúcar
- 1/2 cucharadita de vainilla
- 3 huevos L
- 95 g de harina
- 10 g cacao
- 1/4 cucharadita de sal

Precalentar el horno a  175ºC y forrar o engrasar un molde rectangular o cuadrado de unos 20 cm de lado. Colocar en un cuenco todos los ingredientes de la mezcla de calabaza y mezclar bien con unas varillas. Reservar.

Picar el chocolate y trocear la mantequilla. Fundir al baño maría y dejar enfriar ligeramente. Agregar el azúcar, la vainilla y el cacao. Batir en otro recipiente los huevos con el queso y añadir la mezcla de chocolate. Incorporar por último la harina y la sal, y trabajar todo lo justo para tener una masa homogénea.

Llenar con 2/3 de la masa de chocolate el molde. Añadir a cucharadas aleatorias la mezcla de calabaza. Terminar con el resto de masa de chocolate y dibujar unas espirales con la punta de un cuchillo. Hornear unos 25-30 minutos, recordando que es mejor que el interior quede húmedo. Esperar un poco, desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.

Pumpkin cream cheese brownie

Mañana es festivo en Madrid, se celebra La Almudena, un día que nunca consigo recordar de un año para otro. Mis suegros están en Denia aprovechando el puente y el elfo de viaje con sus temas miniaturiles. Yo tengo que ir a Murcia porque el viernes tengo una cita médica y aún no tengo billeta, ¡viva! Mis padres regresaron ayer de EEUU, a ver si consigo hablar con ellos y organizo este viaje exprés. Ya veremos desde dónde escribo la próxima receta ;).

31 octubre, 2014

Pastel de chocolate tenebroso para Halloween

He intentado hacer memoria sobre cómo pasábamos Halloween y el Día de Todos los Santos cuando yo era niña, pero apenas vienen recuerdos a mi cabeza. Supongo que será porque cuando era pequeña la "moda" de la noche de los muertes aún no había eclosionado tanto en nuestro país (o simplemente en mi colegio no se hacía nada y al carecer de internet por entonces vivía más aislada del panorama nacional general). Y jamás de los jamases en mi familia hacíamos nada especial el 1 de noviembre. Mi madre se ha negado siempre a seguir esa tradición de ir al cementerio, es un horror de gente y se puede ir a visitarlo cualquier otro día del año.

Halloween chocolate cake

Así que imagino que sencillamente era un día festivo o fin de semana largo que pasábamos en el campo, sin más. Sí que recuerdo buñuelos, huesos de santo y arrope a la hora de la merienda, dulces típicos a los que siempre algún familiar del campo nos invitaba, y eso sí lo echo de menos. Porque aunque casi siempre por estas fechas en Murcia todavía no hace frío, en el campo se nota mucho más el otoño. Me gustaron siempre esos días más cortos, encendiendo por primera vez la chimenea en casa, con agradables paseos entre hojas voladoras llevando, por fin, una chaqueta.

Halloween chocolate cake

Este año no he podido escaparme a Murcia entre otras cosas porque mis padres están ahora mismo en Estados Unidos (sí: ENVIDIACA), pero por suerte tengo que ir en noviembre a cosas de médicos, y espero que por fin el otoño haya llegado por allá. Aunque sea un otoño murciano. Tengo que reconciliarme con mi tierra porque la última vez que la pisé acabé marchándome aliviada por el calor abrasador que hacía todavía.

Halloween chocolate cake
Como comenté el otro día, no he tenido mucho tiempo esta vez para hacer muchas cosillas de Halloween en la cocina, pero no podía dejar pasar la ocasión para preparar un pastel con un toque tenebroso.

En realidad cualquier excusa es buena para hornear una tarta de chocolate, para qué engañarnos. Eso sí, quería darle salida a un molde de bombones muy chulo que compré hace semanas y que me ha encantado por el buen resultado que da. Con chocolate blanco de marca blanca derretido han salido unas chocolatinas de esqueleto muy resultonas :).

Halloween chocolate cake

Pastel de chocolate tenebroso para Halloween
Receta del bizcocho adaptada de Joy of Baking
Ingredientes para un molde cuadrado de unos 18-20 cm

- 125 g de azúcar
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 200 g de harina de repostería
- 1 cucharadita levadura química
- 3/4 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de café descafeinado en polvo
- 20 g de cacao molido puro sin azúcar
- 1/4 cucharadita de sal
-75 g de mantequilla sin sal derretida
- 240 ml de agua tibia
- 15 ml de vinagre de manzana


Precalentar el horno a 175ºC y preparar un molde cuadrado o rectangular de unos 20 cm de lado. Echar en un cuenco grande el azúcar, la harina, la levadura, el bicarbonato, la sal y el café. Tamizar encima el cacao. Mezclar todo bien con unas varillas y formar un hueco.

Agregar el resto de ingredientes y mezclar todo junto con las varillas hasta tener una masa húmeda homogénea, sin grumos secos. Llenar el molde, igualando la superficie con una espátula, y hornear durante unos 30 minutos, hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga limpio. Esperar unos minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.

Halloween chocolate cake


Ingredientes para la decoración

- 100 g de chocolate negro para postres
- 100 ml de nata para montar (sin lactosa en mi caso)
- 6-8 galletas Oreo
- figuras para decorar con temática de Halloween

Triturar las galletas Oreo, con el relleno y todo, en una picadora o procesador de alimentos, hasta tener una textura fina como de tierra oscura. Reservar.

Poner a calentar a nata en un cazo. Cuando rompa a hervir, retirar del fuego y añadir el chocolate troceado, mezclando bien hasta conseguir una textura suave y lisa. Dejar enfriar ligeramente. Cortar con un cuchillo de sierra el posible abombamiento que le haya salido al bizcocho en el centro (no tirarlo por dios, a comérselo tan ricamente).

Pintar la superficie con el chocolate, extendiendo una buena capa de forma homogénea. Repartir por encima las galletas trituradas, presionar ligeramente y volver a echar otra pequeña capa por encima. Decorar con las figuras y guardar en la nevera antes de servir.

Halloween chocolate cake


¡Que paséis un buen Halloween, Día de Todos los Santos o simplemente un buen fin de semana!
13 febrero, 2014

Cake de chocolate con harina de castañas (para San Valentín o para cuando sea) - Sin gluten, sin lactosa, sin huevo

Ah, San Valentín. Ese día que genera odios y sobredosis de azúcar a partes iguales. Como casi todas las "fiestas", se explota comercialmente hasta la extenuación, cosas de la sociedad de consumo, el capitalismo y la cultura de masas. La única vez que me dejé caer en los clichés del día de los enamorados fue, cómo no, en plena edad del pavo cuando iba al instituto (corramos un tupido velo), pero ya sabéis que me gusta aprovechar cualquier excusa para preparar algún dulce. ¿Los hago durante todo el año? Pues sí, para qué engañarnos. Como decía, es una excusa. Y qué demonios, tampoco me parece tan mal que se dedique un día a festejar el amor, siempre que sea sin caer en comercialismos absurdos y siempre que se siga mimando a la pareja el resto del año.

Santa Lucila bautizada por San Valentín, oba de Bassano (hacia 1575)

Pero, ¿quién era el pobre Valentín al que hicieron santo y protector de los enamorados? No era un niño regordete con flechas amorosas, eso desde luego.
Pues resulta que lo habitual es unir bajo un mismo santo a dos religiosos: el sacerdote romano decapitado en el año 268, y el obispo decapitado en el 273. Curiosamente, a ambos se les dio sepultura en la vía Flaminia, lo que unido al mismo sufrimiento que padecieron hace que se identifiquen los dos bajo la misma figura del mártir. El culto a San Valentín como protector de los enamorados empezó en la Alta Edad Media, y se hizo especialmente popular en los siglos XVIII y XIX, con la costumbre de que entregar tarjetas a la persona amada, y también flores o algún dulce. Con la industrialización llegaron las tarjetas producidas en masa, que dieron paso a otros comerciantes a sacar partido de la fecha, explotando el fenómeno cada vez más, hasta hoy.
Y por cierto, también es protector de los epilépticos. Muy romántico, sí.

Castanaccio al 
cioccolato

Bueno, al lío con mi receta de hoy, que en realidad la preparé hace unas semanas pero he pensado que no viene nada mal a propósito del 14 de febrero. No tiene forma de corazón pero sí chocolate, que junto con los frutos rojos son para mí los pilares de un buen postre sanvalentinero. Es una especie de derivación del castagnaccio, un pastel poco dulce típico de Italia, que por lo que he visto tiene muchas versiones. Cuando me encontré con una versión con chocolate me enamoré, y era la excusa perfecta para dar salida a una harina de castañas que me había dado mi suegra.

Castanaccio al cioccolato

Al usar sólo harina de castañas y nada de levadura o huevo, es una masa compacta y densa, similar a un brownie, con un gran sabor a castaña que combina muy bien con un buen cacao. La clave está en que el centro quede ligeramente húmedo, y en mi opinión está más bueno de un día para otro.

Cake de chocolate con harina de castañas (castagnaccio al cioccolato)
Receta ligeramente modificada de Simona's Kitchen
Ingredientes para un molde redondo de unos 20 cm de diámetro

- 350 g de harina de castañas
- 25 g de cacao puro en polvo
- 115 g de azúcar
- sal
- 400 ml de leche de soja
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- azúcar glasé para decorar

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un molde redondo, de unos 20-22 cm de diámetro, preferiblemente desmontable. A mí me gusta forrar la base con papel y ya sólo engraso un poco con aceite los laterales.

Tamizar en un cuenco la harina de castañas con el cacaco en polvo y el café soluble. Añadir el azúcar y la sal y mezclar con unas varillas. Incorporar la leche de soja, el aceite de oliva y la esencia de vainillas. Mezclar todo bien hasta tener una masa homogénea.

Llenar el molde con la masa, distribuyéndola bien con una espátula para dejar la superficie igualada. Hornear sobre rejilla durante unos 30-40 minutos, hasta que la parte de arriba esté craquelada y al pinchar un palillo salga prácticamente limpio. Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla. Servir con azúcar glasé, nata, frutos rojos, mermelada, siropes... O sola ;).

Castanaccio al cioccolato

En Directo al Paladar he publicado recetas más propias para San Valentín: unas facilísimas galletas de Nutella, un vistoso pero facilón milhojas de chocolates con frambuesas, y un cake con aroma de lavanda, limón y glaseado de fresas. Todas son perfectamente factibles cualquier día del año ;).
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