28 noviembre, 2012

Pan de especias ligero

¡Qué frrrrrrío!
Mi madre tuvo mucha suerte la semana pasada, ya que los días que estuvo de visita hizo muy buena temperatura y no llegó a llover de verdad. Pero menudo bajón de temperatura, desde luego no nos engañaban los metereólogos! Acabo de llegar de clase de alemán y se ha levantado un viento muy fuerte (de esos que parecen cantar lamentaciones) y congelado. Menos mal que me he vestido a lo cebolla (es decir, a capas) y con una buena bufanda, aunque tengo la escuela muy cerquita de casa. No sé si saldré a correr estos días porque, aunque me gusta hacerlo con frío, tengo la garganta quejica y como sople viento helado me da miedo que se ponga peor. Con la Navidad a la vuelta de la esquina quiero tener la salud al 100%, que ya he tenido malas experiencias pasando fiestas enferma.

Ahora mismo estamos esperando a los suegros para tomar un café. Y dulces. Galletas suizas (próximamente harán su aparición) y un pan de especias que he horneado para Directo al Paladar. El viernes se marchan de fin de semana a Ámsterdam, donde está estudiando su sobrino (el primo del elfo), así que queríamos quedar un ratico antes de su viaje. Además, las cosillas navideñas que tengo por casa las he comprado en compañía de mi suegra (algunas me las ha regalado, más concretamente) y tenía ganas de enseñarle todo puesto :).

Pan de especias ligero


Con el mes de diciembre ya en mente, dejo por aquí un pan de especias más para la colección. Esta es la variedad que yo llamo francesa, ya que se suele denominar Pain d'épice y es diferente al Lebkuchen centroeuropeo, o al gingerbread anglosajón, aunque traduzcamos todo igual.

Este tipo de panes-bizcochos me gustan mucho porque se hacen en un pispás, quedan riquísimos sin necesidad de usar mantequilla o aceite y son tremendamente aromáticos. Las especias, la miel y la melaza o azúcar moreno lo convierten en un bocado ideal para reconfortarse en estos días helados, y van de miedo con una taza de té bien caliente. Esta versión es más suave que otras, menos dulce y sin melaza, ideal para los que los sabores habituales de estos dulces son demasiado potentes. Y así podemos embadurnar bien cada rebanada de miel antes de hincarle el diente... :P.


Pan de especias ligero
Ligeramente modificado de Clea's Pain d'épice
Para un molde rectangular de unos 23 cm de largo

- 100 gr de azúcar moreno
- 330 ml de leche de soja
- 80 gr de miel
- 200 gr de harina integral
- 140 gr de harina
- 125 gr de queso fresco batido desnatado (o yogur)
- 2 cucharaditas de mezcla de especias para pan de especias
- 1 pizca de sal
- 2 cucharaditas de bicarbonato disueltas en 2 cucharadas de agua templada

Precalentar el horno a 160ºC y engrasar o forrar un molde rectangular.
Poner en una cazuela o en una olla pequeña el azúcar moreno con la leche de soja y la miel. Calentar a fuego medio, removiendo hasta que se disuelta el azúcar. Añadir la sal y dejar reposar un poco.

Mezclar en un recipiente las harinas con la mezcla de especias. Formar un hueco y añadir la mezcla de miel y leche. Incorporar el queso fresco batido y el bicarbonato disuelto en el agua. Trabajar todo junto hasta conseguir una masa homogénea sin grumos.

Verter en el molde con cuidado y hornear durante 25 minutos a 160ºC y otros 20-25 minutos a 200ºC. Dejar enfriar completamente dentro del molde.

Pan de especias ligero

24 noviembre, 2012

La tarta de calabaza de este año. Pumpkin Pie 2012


Menuda semana más completa y llena de emociones :).
Después de un lunes algo estresante dejando la casa a punto y horneando algunas cosillas más, el martes a primera hora llegaba mi madre en tren. Bueno, en realidad llegó con retraso porque a la altura de Pinto hubo un "arrollamiento" provocando retrasos en todos los trenes, pero al final fue consa de media hora nada más. Ya en casa, intercambio de regalos (su cumple es mañana pero ella también me trajo algunas cositas, no se puede resistir) y luego comenzó una larga jornada de patear Madrid sin prisas. Fue un día estupendo aunque terminamos agotadas, así que al día siguiente nos lo tomamos con más calma. El miércoles era el aniversario de boda de mis padres por lo que lo celebramos con el elfo comiendo de maravilla después de visitar la Fundación Mapfre (muy recomendables sus exposiciones gratuitas). Por la tarde aprovechamos para entrar al cine y descansar un poco las piernas, tras haber recorrido algunas tiendas más del centro.

Pumpkin Pie

El jueves regresó a Murcia (esta vez sin incidentes) y a mí me dejó con esa sensación de vacío extraña, pero como en apenas un mes seré yo la que coja un tren rumbo a Murcia, lo llevé mejor de lo que esperaba. Ahora sí que tenemos la cuenta atrás en marcha para la Navidad, y no sé si tengo más ilusión y ganas o estrés y agobio al pensarlo :P.

Pero antes de entrar plenamente en el modo navideño, tenía que dejar por aquí la Pumpkin Pie de este año. Si buceáis por los archivos del blog encontraréis varias versiones, y es que todos los años horneo al menos una, aunque suele ser por Halloween (la excusa). Esta vez aproveché que teníamos comida familiar el domingo pasado para llevar una tarta de calabaza, emulando la típica Acción de Gracias de EEUU que se ha celebrado estos días. Este año aproveché para hacer una masa típica de las pie, que los angloparlantes definen como flaky, algo así como hojaldrada. Salió bastante bien y fue un éxito :).

Pumpkin Pie


Pumpkin Pie
Receta ligeramente modificada de Joy of Baking
Para 1 molde de unos 23 cm de diámetro

La masa:

- 175 gr de harina de repostería
- 110 gr de mantequilla muy fría
- 1/2 cucharadita de sal fina
- 1 cucharada de azúcar
- 30-60 ml de agua muy fría

Cortar la mantequilla en cubos y dejar en el congelador como mínimo 30 minutos para que esté realmente fría, y hacer lo mismo con el agua (procurando que no forme hielo, obviamente).
Con un procesador de alimentos es una masa muy sencilla de hacer, aunque se puede hacer también a mano o con un "machacador" de mantequilla.
Mezclar la harina con el azúcar y la sal. Incorporar la mantequilla y mezclar todo hasta formar grumos. Empezar a añadir agua poco a poco, triturando o mezclando cada vez, hasta conseguir una textura que al apretarla se quede compacta y no se desmorone. No debe quedar pegajosa. Terminar de trabajar la masa a mano sobre una superficie limpia, formar una bola, aplastarla y envolverla en plástico film. Dejarla reposar en la nevera entre 30 y 60 minutos.

Espolvorear con harina una superficie limpia y también el rodillo que vayamos a emplear. Estirar la masa con cuidado, girándola cada vez, hasta que tenga el tamaño suficiente para cubrir nuestro molde. Forrar el molde y recortar la masa sobrante. Yo aproveché para recortar unas galletitas con formas de hojas y calabazas y así decorar el contorno, pegándolas con un poco de agua. Reservar en la nevera hasta tener listo el relleno.

Pumpkin Pie

El relleno:

- 3 huevos L
- 2 tazas (425 gr) de puré de calabaza
- 150 gr de azúcar moreno
- 125 ml de nata líquida para montar sin lactosa
- 1 cucharadita de canela molida
- 3/4 cucharadita de jengibre molido
- 1/4 cucharadita de clavo molido
- 1/8 cucharadita de nuez moscada molida
- 1/2 cucharadita de sal fina

Precalentar el horno a 190ºC.
En un cuenco, batir a mano con unas varillas, ligeramente, los huevos. Añadir la calabaza y batir un poco más, para que se mezcle bien. Incorporar la nata, el azúcar, las especias y la sal, y batir con suavidad todo el conjunto hasta conseguir una mezcla homogénea. Verter en el molde sobre la masa ya preparada y hornear durante unos 45-50 minutos. Si el horno calienta mucho, bajar la teperatura a 180ºC.
Para comprobar que está hecha, pinchar con un palillo a unos 3 cm del borde de la tarta, debe salir limpio. No hay que pinchar en el centro porque esa parte debe quedar todavía un poco húmeda. Dejar enfriar totalmente fuera del horno antes de servir.

19 noviembre, 2012

Biscotti rústicos de higos y nueces con trigo sarraceno

El sábado fue uno de esos días lluviosos en que me quedé sola en casa y aproveché para montar un pequeño caos. Bajé al inframundo del edificio, también conocido como trastero, en busca de la bolsa con las cosas navideñas que guardamos en enero. ¿Decorando YA la casa para Navidad? Bueno, sí pero no. A ver, que me explico.

Es que mi madre viene mañana de visita y me hacía ilusión vestir nuestro pequeño hogar con sus mejores galas, y no hay nada como darle un aire navideño. Además, yo me iré a Murcia sobre el día 20 de diciembre, por lo que no disfruto de las fiestas en Madrid, y por eso adelanto un poco el ambiente para poder aprovechar algunos días extra. Y en realidad sólo son pequeños detallitos que dejo por la casa,no os imaginéis nada extravagante :P. También aproveché para hornear algunas galletas navideñas para regalárselas a mi madre, que es su cumpleaños la semana que viene, y para que las comparta con mi padre, que no podrá venir, y dice que añora tener dulces en casa desde que no estoy.

Fig and walnut buckwheat biscotti

Así que hoy tengo el día ajetrado limpiando, ordenando y decorando el apartamento, y planeando un poco la visita de mi madre. Esta semana por tanto voy a estar bastante liada así que probablemente me ausentaré bastante del mundo online, aunque alguna cosilla sí que publicaré :).
Hoy os dejo con una nueva receta de biscotti (que sabéis que me encantan, ya ni sé la de variantes que he probado), algo diferentes a los más tradicionales. Los he llamado rústicos porque creo que es un adjetivo que les va de maravilla, en el buen sentido.

La peculiaridad que tienen es la combinación de harinas. En la receta original se emplea harina de castañas, que me muero por probar, pero es un poco (bastante) cara y todavía no me he animado a hacerme con un paquete. Así la he sustituido por harina de trigo sarraceno, también llamada alforfón, que de trigo tiene poco. Es una harina sin gluten y con mucha personalidad, por lo que conviene combinarla con otra harina más tradicional. Usé variedades integrales para potenciar el carácter rústico y las especias, con gran presencia del clavo. Es la primera vez que uso higos secos (de los jugosos) y me ha encantado cómo combinan con las nueces.

Fig and walnut buckwheat biscotti

Biscotti de higos y nueces con trigo sarraceno
Receta ligeramente adaptada de Italian Table Talk

- 3 huevos L
- 200 gr de harina de trigo sarraceno (alforfón)
- 100 gr de harina integral (he usado una variedad suiza, Ruchmehl)
- 75 gr de miel
- 25 gr de azúcar moreno
- 2 cucharaditas de levadura química
- 2 cucharaditas de canela molida
- 3/4 cucharadita de clavo molido
- 1/4 cucharadita de nuez moscada molida
- 1 pizca de sal
- 75 gr de nueces picadas
- 75 gr de higos secos, troceados
- 1 chorrito de vino dulce de Oporto

Precalentar el horno a 180ºC y preparar una bandeja.
Mezclar las harinas con la sal, la levadura y las especias en un recipiente mediano y formar un hueco. Batir ligeramente los huevos en un cuenco y verterlos; comezar a mezclar añadiendo poco a poco la harina hacia el centro. Añadir un poco de vino dulce para conseguir una masa maleable, húmeda pero no muy pegajosa. Añadir las nueces y los higos y mezclar bien.

Fig and walnut buckwheat biscotti

Separar la masa en dos partes y formar dos rectángulos paralelos, separados por unos 5 cm, sobre la bandeja, de unos 10 de ancho cada uno. Procupar que queden uniformes, lisos y compactos. Se les da forma con más facilidad si nos humedecemos las manos.

Hornear durante unos 20 minutos, vigilando que no se doren demasiado. Deben quedar firmes al tacto. Retirar del horno y dejar enfriar un poco. Cuando ya no corramos riesgo de quemarnos, cortar cada bloque en biscotti de unos 2 cm de ancho. Hacerlo sobre una tabla de madera, con un buen cuchillo de sierra, y cortándolos diagonalmente.

Repartir de nuevo los biscotti sobre la bandeja y hornearlos unos 10 minutos más. Dar la vuelta a cada uno y devolver al horno lo justo para que se soren un poquito, unos 8 o 10 minutos. Dejar enfriar totalmente sobre una rejila antes de guardarlos en un recipiente hermético.

Fig and walnut buckwheat biscotti

¡Ánimo con el lunes! Que tengáis una buena semana.

15 noviembre, 2012

¡Otra Navidad adelantada gracias a mi AIG!

Al tío del elfo le suelen regalar invitaciones de cine porque tiene contactos en cierta distribuidora, y suele repartirlas entre la familia. Con lo que me gusta y lo carísimo (pero caro, caro) que está el cine, hay que aprovechar cada oportunidad, aunque muchas veces el filme en cuestión no nos interesa nada. Por suerte no fue así con las últimas entradas, ya que tenía muchas ganas de ver Argo.

El martes nos pudimos escapar para verla y la verdad es que me gustó mucho. Es de esas películas que, aunque sabes cómo van a terminar (además está basada en hechos reales), y a pesar de que usa muchos recursos básicos de guion y  montaje, el efecto de tensión que consigue es tremendo, y te hace sufrir. Salí muy contenta del cine :).

Amigo Invisible Gastronómico 2012

Peeeero esa tarde, mientras me preparaba para salir, llegó el cartero. Con un paquete. A mi nombre. Con remitente misterioso de Mallorca... ¡Mi AIG, por fin! ¡Nervios, emoción, intriga! Me dio un subidón de energía como si fuera otra vez una niña en Navidad con toda su ilusión e inocencia; es la parte que más me gusta de hacer y recibir regalos :).


Era grandecito y estaba muy bien empaquetado, y cuando conseguí quitar todo el embalaje descubrí una bonita caja que atesoraba los regalos.
¡La caja estaba bien llena! Con cada cosita perfectamente envuelta, combinando dos de los colores navideños por excelencia, el verde y rojo, y con un sobre que pedía por favor ser abierto al final. Me costó, pero fui obediente :P, así que empecé a abrir paquetitos con una sonrisa de oreja a oreja.


Disculpad la calidad de las primeras fotos, pero era ya tarde y me quedé sin luz, y además con las prisas y los nervios no tenía tiempo para buscar la cámara, así que cogí el Iphone del elfo, que Instagram va muy bien para estos casos :P.

Amigo Invisible Gastronómico 2012

Según iba abriendo cada regalo mis sospechas de que mi AIG me conocía ya de antes iban en aumento. Es que estaba dando en el clavo conmigo, no podía ser que me conociera tan bien! En realidad creo que no soy complicada, pero claro, hay que conocerme un poquito para acertar tanto :). Yo valoro mucho cada pequeño detalle, las molestias en envolver cada cosita, me encanta la temática navideña, me gusta recibir productos locales típicos de cada región, cositas caseras... Y todo eso es lo que mi AIG me había enviado :-).

Amigo Invisible Gastronómico 2012

Productos mallorquines. A destacar el preparado para hacer helado de almendra o un bizcocho de almendra (¡ganazas de probar las dos recetas!) típico de la isla, y la harina de algarroba, para hacer un gató de avellanas que debe estar buenísimo. Mi madre recuerda de su infancia el "chocolate" hecho con algarroba, por la escasez, y yo tengo muchas ganas de usar este ingrediente. Y para quitarme el mono a cacao de verdad (estoy enganchada, lo reconozco), chocolate ¡sin lactosa! :D

Amigo Invisible Gastronómico 2012

Hojas de chocolate negro en una cajita preciosa, piruletas enormes muy navideñas (qué pena me va a dar comérmelas!) y un bote de mermelada de melocotón casera que tiene una pinta deliciosa, y es sin azúcar :D. Oh, y esas mini pinzas de bretzels navideños son una monada.

Amigo Invisible Gastronómico 2012

Un set para preparar cupcakes 100% navideños, más moldes para magdalenas, muffins y lo que se me ocurra, un servilletero precioso de madera, un abridor de botellas en forma de gorro de Papá Noel, y otra bonita pinza navideña :).

Amigo Invisible Gastronómico 2012

¡Que no falte el rojo Navidad! :D. Un delantal precioso que pienso estrenar enseguida en cuanto inagure la temporada de dulces navideños, unas bonitas velas corazón de rojo pasión para decorar la mesa, una bolsita de tela aromática de lavanda (me encanta), y una tarjeta (la primera del año!) con una carta escrita a mano de mi queridísima amiga invisible. Y no es otra que... Teresa, de Los Postres de Teresa!
La muy pillina dejó para el final el desvelar su identidad, aunque ya iba oliéndome quién podía ser, jajaja. Me hizo muchísima ilusión saber que estaba ella detrás de estos regalos, y es que ya ni sé desde cuándo nos "conocemos". Su fantástico blog es uno de mis favoritos, nos leemos desde hace años y la considero parte de mi "familia bloguera". Y ahora muchísimo más!

Bueno, Teresa ya sabe lo muchísimo que me ha gustado todo, y no sé ya cómo agradecerle tanto detalle y cariño que ha puesto en mi paquete, pero por si acaso lo repito aquí: ¡¡gracias!! Ojalá podamos encontrarnos pronto en Mallorca, Madrid o Murcia, para darte las gracias en persona ;).
Y por supuesto, muchísimas gracias a Bea por iniciar toda esta locura, a Joana por organizarlo y a Palmira por diseñar el logo.
Mi paquete viajó hasta Granada para llegar a casa de MJesús, de La Condesita y sus Creaciones, espero que le haya gustado todo :).

Un año más se ha adelantado la Navidad gracias al Amigo Invisible Gastronómico. ¡Espero que podamos repetir de nuevo el año que viene!

13 noviembre, 2012

Chili vegetariano con calabaza a la cerveza - Ventanas Verdes

¿Todavía con empacho de chocolate? :)

Muchas gracias a todos los que me habéis mandando ánimos por la migraña. Parece que la semana ha empezado mejor, aunque el relevo del dolor lo ha cogido una encía que tengo ligeramente inflamada desde hace días. Y es que no tengo perdón, me la urgo sin darme cuenta y claro, termino haciéndome más daño... Casi veo a mi madre al lado gritándome "pero no te toques!!".

El domingo hizo muuuuucho frío, más que nada por el viento helado que estuvo soplando desde la mañana hasta la noche. Quizá por ese tiempo extraño me dolía tanto la cabeza. El caso es que ya puedo llevar guantes, bufandas y pañuelos sin parecer una loca, y bien feliz que soy con ellos. Ya están cayendo las primeras nevadas en ciertos lugares del país, y yo cruzo los dedos por poder ver un manto blanco en Madrid este año, aunque sólo dure unas horitas.

Vegan pumpkin chili

La receta de hoy viene de la mano de mis nuevas amigas virtuales, las componentes del grupo Ventanas Verdes, que tuvieron la amabilidad de invitarme a formar parte de su pequeña comunidad culinaria. El grupo empezó su andadura hace unos meses, cuando decidieron materizaliar en retos gastronómicos la filosofía que comparten acerca de la cocina. Fueron Lucia, Kako y Ajonjolí, a quienes conozco desde hace tiempo, quienes me descubrieron su iniciativa y he seguido todas las propuestas del grupo con mucho interés, y es que no podría estar más de acuerdo con ellas. Así conocí además a Ana, Luisa, Heva y Glòria, blogueras encantadoras que cocinan de maravilla. Lucia tuvo que dejarnos pero las Ventanas Verdes continúan, y este es el primer reto en el que participo con muchas ganas :).

El tema elegido para este mes ha sido la calabaza, producto de temporada que sabéis que yo adoro sobre todas las cosas. Tuve la tentación de hacer algo dulce, pero al final me decidí por un plato más saludable, y que creo que apetece mucho en días fríos de otoño. Un chili vegetariano con calabaza a la cerveza, nutritivo, saciante y reconfortante, lleno de aromas. La lista de ingredientes parece muy larga pero veréis que más de la mitad son especias, que siempre se pueden variar al gusto.

Vegan pumpkin chili

Chili vegetariano con calabaza
Receta creada por mí un poco a ojo
Para dos raciones generosas, con sobras para congelar

- 200 gr de alubias rojas secas (mejor ecológicas)
- un poco de alga kombu (opcional, mejora la cocción de las legumbres)
- 1 cebolleta grande
- 1 diente de ajo
- 1 zanahoria bien hermosa
- 1 pimiento rojo (del huerto de un paciente de mi suegra)
- 1/2 pimiento verde (que quedaba en la nevera)
- 1 buen pedazo de calabaza
- 1 patata mediana
- 1 bote de tomate natural triturado
- 1 bote de cerveza (sin alcohol en mi caso)
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 pizca de cacao puro molido
- 1 pizca de cayena molida
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de tomillo
- 2 hojas de laurel
- pimienta negra
- 1 cucharadita de vinagre de Jerez
- levadura de cerveza nutricional, para servir (opcional, da más sabor y nutrientes)

La noche anterior, cubrir las alubias rojas con agua y dejar reposar hasta el día siguiente. Escurrir, poner en una olla o cazuela con agua abundante, un poco de alga kombu y llevar a ebullición. Romper el hervor con agua fría y volver a llevar a ebullición. Retirar la espuma que suelte y dejar cocer a fuego lento hasta que estén tiernas, alrededor de una hora. Escurrir y reservar parte del agua de cocción.

Picar bien la cebolleta, el diente de ajo, la zanahoria y los pimientos. Pelar y trocear la calabaza y la patata. Poner a calentar un poco de aceite en una cazuela y pochar la cebolleta con el diente de ajo. Añadir la zanahoria y los pimientos, cocinando todo a fuego vivo unos minutos. Añadir la calabaza, la patata, el tomate triturado y todas las especias, removiendo bien a fuego fuerte. Cubrir con la cerveza y dejar que se evapore un poco el alcohol (en su caso).

Incorporar las alubias reservadas, añadir un poco de agua de cocción si hiciera falta, y llevar a ebullición. Tapar y dejar cocer a fuego muy lento hasta que todas las verduras estén muy tiernas, mínimo una hora. Al final de la cocción, salpimentar al gusto y añadir un poco de vinagre. Servir con unas cucharadas de levadura de cerveza y buen pan.

Vegan pumpkin chili

No dejéis de abrir las demás ventanas para conocer las ricas recetas de mis compañeras, visitad el blog de Ventanas Verdes y dejáos seducir por la calabaza de otoño.

11 noviembre, 2012

Brownie de chocolate negro con calabaza

Madrugando, como de costumbre, el domingo. Hay que ir temprano al mercadillo con la suegra, y luego tareas domésticas hasta la hora de la comida, que tenemos celebración de cumpleaños. Pero me está entrando una migraña ahora mismo... Será mejor que publique el post de hoy rápido y me tumbe un rato en el sofá.

Dani, desde su delicioso blog El Monstruo de las Galletas, ha lanzado el concurso del Autoproclamado Día Mundial del Brownie. Y es autoproclamado (el supuesto "Brownie Day" auténtico es el 8 de diciembre en EEUU) porque hace justo un año que se empezó a organizar el evento #eldiade a través de twitter, un evento del que casi siempre me he enterado tarde. Pero esta vez conocí el concurso a tiempo, y sabiendo que entre el jurado estaba mi querida Pam de Uno de dos, no me lo podía perder. En realidad el concurso es lo de menos, lo importante es que ha sido la excusa que me faltaba para hornear mis primeros brownies en casa.

Pumpkin Brownies

Sí, son los primeros. Pero no los primeros que me como, faltaría más :P. En restaurantes he catado varios, aunque desde que sé que tengo intolerancia a la lactosa ando con cuidado, ya que el exceso de mantequilla que tienen algunos y al estar poco cocinados me pueden sentar mal. Y el típico helado de vainilla no puedo tocarlo, por no hablar de los inmundos siropes de chocolate con los que te inundan a veces los postres. 

Quería aprovechar además a probar una receta menos pecaminosa, que no llevara tantísima mantequilla ni tantísimo azúcar. Que el chocolate fuera el protagonista, con algún toque especial en la masa que ayudara a darle esa humedad y jugosidad pringosa típica del brownie. Y la calabaza ha sido la elección perfecta :). Tengo otras recetas de brownies alternativos guardadas, y visto el efecto de alegría y jolgorio que causó este brownie en el elfo, tendré que empezar a probarlas todas :P.

Pumpkin Brownies


Brownie con calabaza
Receta basada en otra de Whole Living

- 57 gr de mantequilla sin sal
- 50 gr de cacao puro en polvo
- 75 gr de harina
- 1/2 cucharadita de café descafeinado molido
- 1/4 cucharadita de sal
- 150 gr de azúcar
- 160 ml de puré de calabaza
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 huevo L
- 70 gr de buen chocolate negro picado groseramente (mínimo 70%)

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar o forrar un molde cuadrado.

Derretir la mantequilla sobre el fuego a temperatura suave. Añadir el cacao en polvo, removiendo bien, y dejar enfriar un poco.

Mezclar en un cuenco la harina con la sal y el café descafeinado molido. En otro recipiente más grande, batir ligeramente con unas varillas el azúcar con la calabaza y la esencia de vainilla; añadir el huevo. Incorporar la mezcla de mantequilla y cacao y la harina, mezclando bien. Añadir el chocolate negro picado groseramente, procurando que quede una masa homogénea sin grumos secos.

Verter en el molde, igualando la superficie. Hornear durante unos 18-20 minutos, vigilando bien que no se haga demasiado. Mejor que quede húmedo por dentro. Dejar enfriar (o no) antes de cortar y servir.

Pumpkin Brownies

08 noviembre, 2012

Pastel de manzana y queso fresco

Otoño frío, gris y lluvioso, como debe ser.
Aunque tengo que reconocer que no es el panorama más atractivo si tienes que salir de casa. Ayer, después de comer sola en casa, me entró mucho frío, así que me calenté con una sudadera del elfo (porque estaba a mano, porque es enorme y por lo tanto cómoda, y porque huele a él, en el buen sentido), una taza de infusión y un bocado dulce casero (próximamente por aquí). Y empezó a llover, y sólo me apetecía hornear algo y quedarme en el sofá bajo mi mantita... pero tenía clase de alemán a primera hora de la tarde. ¡Perezón!

Cream cheese apple cake

Aunque bueno, una vez en clase me espabilé y me lo pasé muy bien, me gusta mucho la dinámica de mis heterogéneos compañeros y del profesor. Aunque siempre que comenta que algo se pronuncia o se dice de forma diferente en diferentes zonas de habla germana, pone como ejemplo a los suizos y me mira a a mí, "Seguro que tú lo has oído". No deja de confirmarme la excusa de mi padre por no haberme enseñado el idioma de pequeña: los suizos no hablan alemán, hablan suizo. Bueeeno, más o menos tiene razón :P.

Mañana es festivo en Madrid (¡otra vez!) por la Almudena, y el fin de semana tenemos cumpleaños familiares. Me esperan unos días ajetreados, que además mi madre viene de visita un par de días dentro de poco, y también será su cumple a final de mes. Ya estoy planeando todo lo que quiero hacer con ella, pero será mejor que haga un plan A si tenemos sol, y un plan B si diluvia, visto lo visto.

Cream cheese apple cake

Aunque la calabaza es mi reina del otoño-invierno, no puedo ignorar a las maravillosas manzanas. Cada vez que veo una tarta, un bizcocho, unos muffins o lo-que-sea que lleve manzana, me guardo la receta. Este pastel ha resultado uno de mis favoritos, por sencillo y delicioso, Es muy aromático y relativamente ligero, con una miga suave y esponjosa.

Pastel de manzana y queso fresco
Receta ligeramente modificada de il cavoletto di bruxelles

- 3 huevos L
- 100 gr de azúcar moreno
- 50 gr de azúcar blanco
- 250 gr de queso fresco batido desnatado (creo que quedaría bien también con yogur)
- 100 gr de harina de repostería
- 80 gr de harina integral de centeno
- 1 y 1/2 cucharaditas de levadura química (impulsor)
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1 pizca de nuez moscada molida
- 1 manzana reineta gris bien grande

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un molde redondo.
Mezclar en un cuenco las harinas con la sal, la levadura química y las especias. Pelar la mazana, desechar el corazón y cortar en cubitos pequeños. Rociar con un poco de limón si queremos evitar que se oxide demasiado.

En otro recipiente, batir los huevos con los dos tipos de azúcar con unas varillas. Añadir el queso fresco y batir un poco más. Incorporar los ingredientes secos, mezclando ligeramente, y por último la manzana. Trabajar la masa con suavidad hasta que quede homogénea, sin grumos secos.

Repartir en el molde, igualando la superficie. Cubrir con un poco de azúcar moreno (opcional) y hornear a media altura durante unos 30-35 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio. Esperar unos minutos antes de desmoldar. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Cream cheese apple cake

Como en tantas recetas de este tipo, podéis jugar con los ingredientes al gusto. Se podría probar con otra combinación de harinas (¿espelta? ¿sarraceno?), más o menos azúcar, más o menos manzana, especias diferentes, un glaseado por encima... En la repostería no hay límites que valgan, aunque a veces salgan fracasos yo no puedo evitar tunear más o menos la mayoría de recetas :).

04 noviembre, 2012

Pan rapídisimo-facílisimo de espelta y trigo sarraceno

Estos últimos días me siento algo desubicada. Entre el cambio de hora, el cambio de mes, Halloween, el puente de Todos los Santos, el tiempo loco, y mis desvaríos mentales habituales...
Ya envié mi paquete del AIG hace unos días (¡qué nervios!) y, efectivamente, como me temía, la Navidad ya está en el aire. O en mis venas, o lo que sea. Pero ya no puedo huir más de ella. No puedo parar de revisar las recetas navideñas de otros años, buscar nuevas, repasar las que me quedaron pendientes el año pasado, pensar en qué voy a regalar esta vez...

Bueno, pero poco a poco. Por el momento, ayer horneé unos muffins de chocolate para regalar a un buen amigo que ha venido a Madrid a pasar el puente. Es madrileño pero lleva viviendo en Valencia ya unos años, y me da mucha rabia porque ahora casi le veo menos que cuando yo vivía en Murcia y venía a la capital de visita. Esta tarde iremos los tres al cine y yo llevaré la merienda :).

Pan de espelta y trigo sarraceno


Hoy traigo una receta de pan facilísima. Buscando recetas para dar uso a un paquete de trigo sarraceno que tenía dando tumbos por la despensa, dí con un pan tan sencillo que me extrañaba mucho de que fuera a salir bien. Sólo hay que mezclar, verter en un molde y hornear; nada de amasados, ni levados, ni reposos. ¡Incluso se hornea empezando con el horno frío! Era escéptica, pero salió buenísimo. 

Obviamente no se puede comparar a un pan "de verdad", con sus fermentos y toda la parafernalia panadera, pero para un apuro es un pan genial. Aguanta tierno varios días y es estupendo para hacer sándwiches, tostadas o tomarlo tal cual. Ahora me queda probar con otra mezcla de harinas, a ver si sigue saliendo bien. Por cierto, la receta original añadía semillas pero yo quise simplificar al máximo y no puse nada más, pero os recomiendo echarle un puñado si os gustan.

Pan de espelta y trigo sarraceno

Pan rapídisimo-facílisimo de espelta y trigo sarraceno
Receta apenas modificada de foto e fornelli
Para 1 molde rectangular de 1'5 l

- 600 gr de harina de espelta integral
- 200 gr de harina de trigo sarraceno
- 750 ml de agua templada
- 2 y 1/2 cucharaditas de sal
- 3 cucharadas de vinagre de manzana
- 42 gr de levadura fresca de panadería

Engrasar un molde rectangular suficientemente grande para 1'5 litros de capacidad.

Mezclar en un recipiente grande las harinas con la sal. En otro cuenco, desmigar la levadura en el agua templada y remover bien hasta que se disuelva e incorporar el vinagre. Añadir a la mezcla de harina y trabajar todo bien hasta conseguir una masa homogénea.

Llenar el molde, igualando la superficie, e introducir en el horno frío. Calentar a 220ºC o 200ºC con ventilador y dejar hornear alrededor de 60 minutos. La base debe sonar hueca al golpearla. Dejar enfriar sobre una rejilla antes de cortar en rebanadas.

Pan de espelta y trigo sarraceno
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