31 marzo, 2011

Muffins de puré de manzana aromáticos

Último día de marzo y parece que, ahora sí, la primavera está presente en casi todo el país :)
Este mes ha sido un poco regulero en bastantes aspectos, pero como se ha pasado rápido vamos a intentar olvidarlo y a recibir a abril con nuevos ánimos y optimismo. Se acercan las vacaciones de Semana Santa, mi cumpleaños y las Fiestas de Primavera de Murcia. Mis padres vendrán de visita unos días y luego yo iré a pasar las fiestas a mi tierra con ellos, ¡qué ganas tengo!

Hoy tengo mucho que hacer así que aprovecho un pequeño paréntesis para compartir una nueva receta que despide definitivamente al frío. Hacía ya tiempo de los últimos muffins, con lo que nos gustan en casa. Estos me sirven para decir adiós al invierno porque sus ingredientes principales, la manzana y las especias, los relaciono con temperaturas más frescas y días nubosos. De ahora en adelante procuraré preparar cositas más primaverales :)
Lo que tienen de especial estos muffins es que se mezcla el puré de manzana (mejor casero) con bicarbonato, creando una reacción química curiosa de ver, para luego incorporarlo a la masa, creando una miga muy esponjosa y suave. Van a la lista de favoritos!

Apple compote muffins

- 280 gr de compota de manzana natural*
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 55 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 120 gr de azúcar moreno
- 1 huevo L
- 125 gr de harina de repostería
- 50 gr de harina integral
- 1 y 1/2 cucharaditas de levadura química
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de canela
- 1/2 cuchatadita de mezcla de especias (nuez moscada, clavo, pimienta de Jamaica)
- azúcar moreno extra mezclado con canela

* Mejor casera, usando un par de manzanas reinetas.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar 12 moldes para muffins.
Mezclar la compota de manzana con el bicarbonato hasta disolverlo, y reservar.
En un recipiente grande, batir con batidora de varillas la mantequilla con el azúcar. Añadir el huevo y batir hasta que quede cremoso. Tamizar en un cuenco las harinas con la levadura, la sal y las especias. Incorporar a la mezcla de mantequilla los ingredientes secos y la compota de manzana, alternando, mezclando bien pero con movimientos suaves, hasta conseguir una masa homogénea sin rastros secos. Repartir en los moldes. Cubrir por encima con un poco de azúcar moreno y canela (opcional). Hornear durante unos 20 minutos a media altura, hasta que al pincharlos con un palillo éste salga limpio. Esperar unos 5 minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.

Apple compote muffins
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28 marzo, 2011

Madeira Cake

 Muchas gracias a todos por el apoyo y las palabras de ánimo que me habéis hecho llegar. Espero que esa energía positiva haya llegado de algún modo a mi familia.

Cuando mis padres me trajeron todas las cosas que conseguí empaquetar en Murcia para vivir aquí, decidí que por el momento (y puesto que las cajas se llenan demasiado rápido y ocupan mucho) sólo era necesaria la de invierno. Ahora que está cambiando el tiempo (aunque parece que le cuesta, menudos días grises y lluviosos hemos tenido, frío incluido) ¡me he dado cuenta de que no tengo sitio para la ropa más ligera! Tendré que reestructurar el espacio del dormitorio otra vez... En fin... por el momento he guardado ya los jerséis más gordos y algunas de las botas (pero no os penséis que tengo muchas, en realidad han sido un par de botas altas y un par de botines). Se ve que el cambio de hora del fin de semana me ha contagiado y me ha dado por prepararme a mi y la casa de cara a la primavera, con el verano oteando desde el horizonte.

No sé si el adelanto de los relojes os ha afectado mucho, que hay mucha gente que sufre las secuelas varios días. Yo simplemente dormí una hora menos de lo normal el domingo, pero me adapto rápido al cambio. Me gusta que no haya tantísima luz tan temprano, pero el que anochezca tarde me resultará raro durante las primeras semanas. ¡Aunque bienvenidas sean las horas extra de luz solar!

Madeira Cake

Hace tiempo que tenía ganas de probar una receta del pastel llamado Madeira. He visto varias recetas diferentes, y me temo que todas muy apetecibles. Miriam de El invitado de invierno dedicó la suya a Colin Firth hace unas semanas. Es distinta a la que yo os traigo, así que tendré que probarla pronto para comparar (una excusa como otra cualquiera para hacerlo).
Llevé este cake a la comida de domingo con la familia del elfo. No sobró nada, buena señal :). La combinación de la almendra con el limón hacen una miga esponjosa pero firme de sabor penetrante pero suave, nada empalagoso. Da la sensación de estar comiendo algo ligero, pero cuidado que no es así :P

Receta adaptada de Donna Hay - modern classics book 2

- 160 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 gr de azúcar fino (caster, o normal)
- 3 huevos L
- 1 cucharada de ralladura de piel de limón
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 100 gr de harina de repostería
- 1 cucharadita de levadura química
- 1/2 cucharadita de sal
- 75 gr de almendra molida

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un molde rectangular.
Batir la mantequilla con el azúcar y la ralladura de limón hasta que quede cremoso. Añadir los huevos uno a uno, sin dejar de batir, y el zumo de limón, hasta integrarlo todo. Tamizar encima la harina con la sal y la levadura; añadir la almendra molida y mezclar con movimientos envolventes usando una lengüeta o espátula. Destribuir sobre el molde, igualando la superficie, y hornear sobre una rejilla durante unos 40-45 minutos, hasta que al pinchar el centro con una brocheta o palillo salga limpio. Esperar unos 5-10 minutos fuera del horno, desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.


Madeira Cake

24 marzo, 2011

Crema de pimiento rojo asado

Hablo con mi madre a menudo, de hecho hemos creado una rutina de llamadas sin darnos cuenta cada semana. Me gusta que me cuente no sólo las "novedades" sino que casi aprecio más lo rutinario, el día a día en Murcia, porque me reconforta saber que todo sigue prácticamente igual. Me resulta de algún modo tranquilizador visualizar las escenas que me narra porque me resultan muy familiares. Y es que apenas llevo unos meses viviendo en Madrid, pero me he dado cuenta de sin ser consciente de ello, me amoldado a mi nueva vida con mi elfo, nuestra nueva rutina; pero a la vez tengo muy presente la rutina anterior, como si ambas formaran parte de mi vida todavía. Supongo que con el tiempo se irán distanciando...

Pero hoy me temo que sí había novedades. Una pareja en la que ella forma parte de ese lado de mi familia a los que yo llamo a todos "primos", ha perdido a su niñita de apenas unos meses. Los que me seguís por twitter sabréis a lo que me refiero, pero no quiero dar muchos detalles; ha sido una desgracia contra la que no se podía hacer nada. Diría "natural"; pero que pasen cosas así me parece demasiado injusto para llamarlo así. No puedo más que enviarles todas mis fuerzas posibles desde aquí; no puedo ni imaginar los duros momentos que deben estar pasando. Ánimo.

Roasted red pepper soup


Hoy traigo una receta que busca reconfortar al que la toma. Una cremita sencilla, de textura suave pero con sabores profundos. Seguramente se pueda disfrutar también templada o fría cuando lleguen mejores temperaturas, pero puesto que por aquí llevamos unos días grises y lluviosos creo que aún apetecen sopas y guisos así.
Me gustan tantísimo los pimientos asados que no entiendo cómo no se me ocurrió usarlos antes en una receta así. El puesto del mercadillo de fruta y verdura al que voy con mi suegra todos los domingos tiene unos pimientos magníficos, enormes, carnosos, de aroma potente, y son ideales para asar. Si sólo se dispone de pimientos rojos "normalitos" será mejor usar un par.

Para unas dos personas:

- 1 pimiento morrón rojo bien grande, o dos medianos
- 2 ó 3 tomates maduros
- 1 chalota
- 1 puerro pequeño
- 1 zanahoria pequeña
- ajo granulado
- mezcla de hierbas provenzales (tomillo, orégano, romero...)
- 1 cucharadita de azúcar
- 3 cucharadas de vino tinto
- caldo de verduras
- aceite de oliva virgen extra
- sal y pimienta negra

Precalentar el horno a 220ºC. Lavar el pimiento. Envolver bien en papel de aluminio y asar hasta que esté tierno. Dejar enfriar fuera del horno. Escurrir un poco los jugos; pelar y quitar las semillas y los filamentos que pueda tener dentro. Cortar en trozos grandes y reservar.
Lavar las verduras. Pelar los tomates (se pueden escaldar para que sea más fácil), quitar las semillas y trocear. Picar el puerro y la chalota, trocear la zanahoria.
Calentar un poco de aceite en una olla o cazuela y rehogar la chalota con el puerro unos minutos. Añadir la zanahoria y un poco de ajo al gusto, cocinando todo removiendo de vez en cuando, unos cinco minutos. Incorporar el pimiento y los tomates; sazonar con las hierbas al gusto, una pizca de sal y la cucharadita de azúcar, removiendo todo bien. Tapar y dejar cocer a fuego medio unos 10 minutos o hasta que los tomates estén prácticamente deshechos.

Roasted red pepper soup

Subir el fuego, regar con el vino y dejar que se evapore el alcohol. Cubrir lo justo con caldo de verduras o agua, añadir un poco de pimienta negra recién molida y un poco más de sal, si fuera necesario (cuidado al usar caldo de verduras que a veces ya llevan bastante sal, si no es casero). Una ver vuelva a hervir, tapar, bajar el fuego y dejar cocer por lo menos media hora.


Triturar en un vaso de batidora, tomando más o menos caldo dependiendo de la textura deseada. Si se desea, pasar por el chino para tamizarla y dejarla todo más suave, pero yo no lo vi necesario.
Volver a calentar en una olla si se ha enfriado demasiado, o mejor, guardarla una vez fría en la nevera y calentar horas más tarde o al día siguiente, pues está mucho más rica si ha tenido tiempo de reposo. Servir con un buen pan.

Roasted red pepper soup

22 marzo, 2011

Galletas crujientes

¡Finalmente llegó la primavera
Realmente es un entusiasmo un poquito auto-obligado... se me ha pasado el invierno volando y no tengo ningunas ganas de que llegue el verano, pero es verdad que han sido unos meses muy fríos para muchas zonas y seguro que la mayoría ya teníais ganas de más horas de sol, días luminosos y calorcito. En realidad la primavera me gusta mucho, pero como tengo experiencia en que dure más bien poco (en Murcia casi se pasa del invierno al verano sin transición) le he cogido algo de manía. Pero me estoy reeducando, que conste :P
Es cierto que anima tener más horas de luz y poder pasear sin abrigarse hasta arriba, disfrutando de los rayos solares en la piel y con muchas plantas en plena floración.


Los almendros que rodean (cada vez menos...) la casa de campo de mis padres vivieron sus días más gloriosos hace un par de semanas, llenando una tierra normalmente seca de flores. Son días muy agradables para estar allí, ya que se disfruta de una temperatura ideal por el día pero cuando baja el sol vuelve un poco de fresquito reparador nocturno. Mi padre me mandó algunas fotos para tener un pedacito de mi campo en Madrid :)


Tengo algunas recetas de días pasados pendientes de ser publicadas. A ver si me organizo bien y puedo ir actualizando el blog sin ausencias demasiado largas, que, para variar, los días me duran un suspiro. Y me fastidia porque he bajado el ritmo de comentarios de vuestros blogs (aunque sigo visitando todo lo que puedo) y voy a tener que dejar pasar varios concursos y eventos a los que me gustaría participar.
Hoy os dejo con unas galletas que nos encantaron. Se llaman "lace cookies", "galletas de encaje", aunque de encaje tienen poco... Da igual el nombre, son finitas, muuuy crujientes, riquísimas.

Lace cookies

Receta ligeramente adaptada de aquí

- 40 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 195 gr de azúcar moreno
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 huevo L
- 35 gr de harina de repostería
- 100 gr de almendra molida
- unas gotas de extracto de almendra
- 1 cucharadita de esencia de vainilla

Precalentar el horno a 190ºC y preparar un par de bandejas. 8-10 minutos. 

Batir con batidora de varillas la mantequilla (que esté bien blanda) con el azúcar y la sal hasta conseguir una mezcla esponjosa. Añadir el huevo y batir un poco más. Incorporar la harina, la almendra molida y los aromas, batiendo ligeramente hasta obtener una masa homogénea. Con las manos humedecidas, coger pequeñas porciones con ayuda de una cucharilla y formar bolitas. Colocarlas, dejando espacio entre ellas, sobre las bandejas, y hornear durante unos 8-10 minutos, vigilándolas bien porque se hacen muy rápido, hasta que estés doradas. Esperar un par de minutos fuera del horno y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla. Aguantan bien varios días guardadas en un recipiente hermético, pero son algo adictivas así que es probable que no lleguen a tanto.

Salen unas 35-40 galletas, dependiendo del tamaño.

Lace cookies

19 marzo, 2011

Degustando Café La Mexicana y Moscovitas

Cafés La Mexicana es el nombre que anuncia una de las tiendas más emblemáticas de Madrid. Contando hoy con múltiples locales por toda la Comunidad, quizá la tienda más emblemática sea la que continúa tentando a los viandantes de la céntrica calle Preciados con su olor a café recién tostado, desde hace muchos años.

Moscovitas y Café La Mexicana

Yo conocía La Mexicana por haber visto varios de sus locales, y sobre todo por haber pasado delante de la tienda de Preciados en muchas de mis visitas a Madrid, aunque, por una causa u otra, nunca había entrado. También había leído comentarios y artículos sobre sus productos y su historia, demostrándome la fama que tienen en la capital. El blog madrileño Es Madrid no Madriz le dedicó una entrada hace un tiempo:

Curiosamente, el nombre de la tienda viene "impuesto" por el origen de una mujer, una mexicana de origen español que vino a España a finales del XIX y decidió quedarse definitivamente en Madrid. Abrió un negocio y al parecer le fue muy bien, ese negocio no era otro que la venta de café. Es posible que la tienda tuviese en sus orígenes un nombre comercial pero todo el mundo la conocía popularmente como "La Mexicana" por el origen mexicano de la dueña y con ese nombre se quedó. (Continúa)
La semana pasada se pusieron en contacto conmigo desde La Mexicana para informarme de que habían estado buscando un producto que fuera el acompañamiento ideal a sus cafés, y lo habían encontrado: las galletas Moscovitas de Asturias. Se encuentran en plena campaña de promoción y con este motivo me ofrecieron la oportunidad de probar si realmente su café y dichas galletas hacen tan buena pareja.

Moscovitas y Café La Mexicana

Si os estoy soltando este rollo es porque creo que lo merece. No me comprometía a hacerles promoción ni nada parecido, simplemente se me ofreció degustar sus productos para probarlos personalmente sin ninguna obligación, y la verdad, valoro las empresas que tienen detalles así, que se preocupan por estar al día en las nuevas tecnologías y que se interesan por los blogs de gente particular, sin caer en publicidad impersonal y de dudosa fiabilidad. Además, tanto el café como las Moscovitas que me llegaron ayer a casa me han conquistado :)

Moscovitas

Fue abrir el envoltorio de la empresa de mensajería e invadirme un potente aroma a café recién tostado. En La Mexicana presumen de tener café siempre fresco, recién tostado y molido en el momento, y eso se nota. Recibí un paquete de uno de sus cafés más exclusivos, Nariño Supremo El Tambo, cuyos granos se cultivan a más de 2000 metros en los Andes. Es realmente delicioso, con un aroma profundo, acidez equilibrada y varias tonalidades de sabor (me encanta el café pero no soy ninguna experta en catas, hablo de mi propioa experiencia). En cuanto a las Moscovitas, me han gustado mucho. Están elaboradas en Asturias y por lo que deduzco, on las mismas originales asturianas, de la confitería Rialto, que se llevan elaborando en esa maravillosa tierra desde 1926. Son unas pastas artesanales a base de almendra marcona, nata, chocolate, y un toque secreto. Finitas, crujientes, nada empalagosas, deliciosas. El chocolate es de buena calidad y realmente combinan a la perfección con ese excelente café.

Moscovitas
Moscovitas

Muchas gracias a Marta por ponerse en contacto conmigo y a La Mexicana por haberme dado la oportunidad de probar sus productos. Me parece que me convertiré en cliente fija a partir de ahora, que no sólo de Nespresso vive una cafeinómana :P

17 marzo, 2011

Soda Bread - Pan de soda irlandés

7.30 de la mañana; hace un rato que estoy levantada y poniendo un poco de orden. Hoy me tocaba tomar una pastilla que requiere estar en ayunas y no puedo desayunar hasta que pase un buen rato (y yo soy de los que necesitan desayunar nada más ponerse en marcha), así que aprovecho para actualizar el blog. Muchas gracias a todos por los comentarios de la entrada anterior, por compartir vuestra opinión y experiencia :)

Irish soda bread

Hoy es 17 de marzo, San Patricio, fiesta nacional en Irlanda, y para el resto del mundo una excusa para aprovechar y acercarnos un poco a su cultura, aunque en general eso sea a base de cervezas :P
Yo prefiero optar por el camino gastronómico. Hay muchas recetas tradicionales irlandesas que me hubiera gustado probar, pero como no tenía mucho tiempo he optado por el tradicional Irish Soda Bread, que llevaba mucho tiempo queriendo probar.

El "pan de soda" es un tipo de pan rápido que básicamente se basa en el poder leudante del bicarbonato al unirse con los ácidos lácticos del buttermilk. Iba a usar buttermilk de elaboración casera (leche+vinagre o zumo de limón) pero justo encontré Buttermilch alemán de casualidad el otro día, así que me vino de perlas. Hay muchas variantes de este pan; yo he preferido no añadir nada más que un poco de semillas de amapola. Es muy sencillo de hacer y el resultado me ha gustado mucho. Corteza dura y crujiente, miga consistente pero tierna, ideal para acompañar un buen guiso o untarla en mermelada. Repetiré seguro.

Receta basada en esta de 101Cookbooks

- 250 gr de harina de trigo (sirve de repostería)
- 250 gr de harina de trigo integral
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de sal
- 2 cucharaditas de semillas de amapola
- 400 ml de buttermilk

Precalentar el horno a 210ºC y preparar una bandeja.
En un recipiente grande, mezclar las dos harinas con el bicarbonato, la sal y las semillas. Hacer un hueco y verter el buttermilk. Mezclar bien hasta tener una masa homogénea; colocar en una superficie ligeramente enharinada y amasar a mano brevemente (uno o dos minutos), sólo hasta conseguir una masa homogénea. Formar una bola (debería estar pegajosa) y colocar sobre la bandeja. Hacer una cruz con un buen cuchillo y hornear a media altura durante unos 30-40 minutos, hasta que se haya dorado bien. Esperar unos minutos fuera del horno y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.

Irish soda bread

Por cierto, seguro que muchos conocéis el blog de Sonia, Encontrar la felicidad en los pequeños detalles, que al llegar a los 50 seguidores organizó un sorteo para celebrarlo, y ¡he resultado ganadora! Me ha hecho mucha ilusión encontrarme con su e-mail avisándome esta mañana, así que muchas gracias! Seguro que me encantará el premio :)

15 marzo, 2011

Bizcocho de triple jengibre

Supongo que todos los que tenemos un blog y lo mantenemos más o menos activo durante un tiempo respetable, pasamos en algún momento por lo mismo, etapas en las que sentarse a escribir se convierten en una tarea más obligada que placentera. Y en nuestro caso, blogueros y blogueras de cocina, suele ser más grave; hay que buscar una receta nueva, interesante y atractiva, fotografiarla de forma más o menos decente, transcribir la receta intentando recordad cada ingrediente y cada paso, editar las fotos, subirlas...
Creo que es algo normal, y en mi opinión esas fases hay que dejarlas pasar tomándoselas con calma. A veces un descanso viene bien para volver con fuerzas, pero me parece que "forzarse" a actualizar un blog nunca puede ser bueno.

Triple ginger cake


Pero no es mi caso, o al menos no ahora mismo. Ya pasé algunos momentos de "crisis bloguera" hace tiempo, y los volveré a pasar (seguro), pero no hoy. Es sólo que en los últimos días he leído o oído comentarios sobre ello en diferentes sitios y me ha dado por reflexionar un poco sobre lo que significa "tener un blog de cocina". Y es que últimamente mi pequeño rinconcito en la red no hace más que darme alegrías y satisfacciones, y me he dado cuenta de que esas épocas malas se compensan con creces.
Cada nueva receta que sale bien, el gesto de satisfacción de los que la prueban, descubrir ingredientes diferentes, compartir experiencias, leer un nuevo comentario, saber que otra persona probó una de tus recetas y le salió bien, encontrar un nuevo y fantástico blog, que te ofrezcan probar productos nuevos, desvirtualizar a otros blogueros... o simplemente bucear en tu propio archivo y recordar tus inicios en los fogones y ver cómo poco a poco, sin darte cuenta, has ido aprendiendo y mejorando.

Seguro que cada uno de vosotros tenéis vuestros propios motivos por seguir ahí, publicando en vuestro blog y/o comentando en los de otros. Por eso os doy las gracias, y recordad que esto siempre debería ser ante todo una manera de disfrutar con algo que nos gusta.

Triple ginger cake

Y tras este (inesperado) rollo, un nuevo bizcocho. Las especias, la melaza, el jengibre... hacen una receta que todavía sabe a frío, a tardes de lluvia refugiados en casa. La primavera está al llegar pero el invierno está alargando su despedida, así que yo aprovecho para hornear los últimos caprichos, que ya sabéis que me encanta la repostería especiada otoño-invernal. 
Triple jengibre: molido, fresco y confitado. En las trs formas es un aroma muy potente, así que mejor rebajar las cantidades si no sois muy de sabores fuertes o no os convence el toque picante en un dulce.

Receta ligeramente modificada de King Arthur Flour

- 240 gr de harina de repostería
- 50 gr de azúcar moreno
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharaditas de jengibre molido
- 1/4 cucharadita de nuez moscada molida
- 1/4 cucharadita de allspice molido (o clavo)
- 1 trocito de raíz de jengibre, pelada y rallada
- 110 gr de mantequilla sin sal
- 255 gr de melaza
- 55 gr de agua
- 1 huevo L
- 240 ml de leche de soja
- 90-100 gr de jengibre confitado picado


Precalentar el horno a 180ºC y engrasar o forrar un molde cuadrado (o de otro tipo).
Derretir la mantequilla a fuego bajo en una sartén; añadir la melaza y mezclar bien. Dejar enfriar un poco. En un recipiente amplio, mezclar la harina con el azúcar, bicarbonato, sal y especias. Verter encima la mantequilla con la melaza y añadir el jengibre fresco, mezclando hasta que quede homogéneo; añadir el agua y mezclar. Batir aparte el huevo un poco con la leche e incorporarlos a la mezcla, trabajando todo bien con movimientos suaves. Añadir por último el jengibre confitado, distribuyéndolo homogeneamente por la masa. Repartir sobre el molde, igualando su superficie, y hornear a media altura durante 30-35 minutos. Esperar unos 8 minutos fuera del horno y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla antes de servir.

Triple ginger cake

¡Ah! No sé si conocéis Wikitapas y el blog I Love Tapas; pues la semana pasada me ofrecieron muy amablemente participar eligiendo mis diez tapas favoritas de las que los usuarios hemos aportado a la web, así que os invito a echar un vistazo, y a uniros a la comunidad de las tapas si aún no lo habéis hecho. 
Gracias a Holly Cocina por haberme invitado, ¡me encantó colaborar! :)

11 marzo, 2011

Biscotti de chocolate negro y arándanos rojos

Creo que ya lo he comentado más de una vez: me gusta levantarme temprano. Me gusta despertarme cuando el sol no ha salido aún del todo y preparar sola el desayuno sin prisas, y disfrutar de mi café y lo que toque ese día mientras repaso las noticias del día en diversos medios virtuales y recopilo las series del día. Otra cosa a la que me he acostrumbrado es despertarme con Twitter; dar los buenos días, saludar a los que han madrugado más o han trasnochado, y ver cómo poco a poco el timeline se va llenando de más gente que retoma su rutina desde diversas partes del país o del mundo. Y además es otra manera de estar al día, ya que rara es la noticia que no salta y se difunde primero por Twitter.

Y así me desperté esta mañana, cuando empecé a leer lo que estaba ocurriendo desde Japón a raíz del fortísimo terremoto y sus réplicas, y el tsunami que tiene medio planeta en alerta. Según iba viendo más imágenes y leyendo las terribles noticias que han ido llegando, se me encogía el corazón. 
No puedo comentar nada más porque no tengo palabras. Ahora mismo sólo espero que a los japoneses y españoles que conozco viviendo allí estén bien, que el país pueda recuperarse pronto y que no suceda nada más que empeore la tragedia. 
Cuando suceden catástrofes así es cuando se nos recuerda lo efímera y débil que es nuestra existencia...

Chocolate cranberries biscotti

Bueno, voy a intentar animar un poco la entrada que no quiero terminar la semana así. 
Sí, otra vez biscotti. ¡Los últimos fueron en enero!. Además, cada vez que saco una nueva hornada, me pregunto lo mismo, "¿Por qué no los hago más a menudo?". Si es que son tan fáciles y tan ricos! Además suelen encantar a todo el mundo, no he encontrado a nadie que no le gusten. En esta ocasión he dejado los clásicos frutos secos para hacerlos un poco más pecaminosos (ya que no llevan mantequilla...), con chocolate negro y un poco de arándonos rojos que le dan un rico contraste, sin quitar protagonismo al cacao.

Receta inspirada en Desserts for Breakfast

- 100 gr azúcar moreno oscuro
- 100 gr azúcar moreno
- 1 sobre de azúcar vainillado (8 gr)
- 3 huevos L
- 350 gr de harina de repostería
- 1 cucharadia de levadura química
- 1/2 cucharadita de sal
- 200 gr chips de chocolate negro (o chocolate picado)
- 100 gr de arándanos rojos (cranberries)


Precalentar el horno a 180ºC y engrasar o forrar con papel sulfurizado una bandeja.
Tamizar sobre un cuenco la harina con la sal y la levadura.
En un recipiente grande, batir los huevos con los azúcares y el sobre de azúcar vainillado, mejor usando una batidora de varillas durante algunos minutos, hasta que quede una mezcla espesa y algo esponjosa. Incorporar la mezcla de harina usando una espátula o lengüeta con movimientos suaves. Añadir el chocolate y los arándanos, incorporándolos bien por toda la masa, hasta que quede homogéneo. 
Con las manos húmedas, formar dos rectángulos de masa sobre la bandeja, separados, de aproximadamente un dedo de grosor.

Hornear unos 20 minutos, o hasta que se hayan dorado muy ligeramente y estén firmes al tacto. Esperar a que se enfríen fuera del horno unos 10-15 minutos. Sobre una tabla de cortar y con un buen cuchillo serrado, cortar los biscotti diagonalmente. Colocar sobre la bandeja otra vez, boca arriba, y hornear a 170ºC unos 10 minutos; dar la vuelta a cada biscotti y devolver al horno unos mintuos más, hasta que se hayan dorado lo suficiente. Dejar enfriar sobre una rejilla. Al enfriarse, se pondrán más duros.

Chocolate cranberries biscotti

08 marzo, 2011

Sopa de pollo con arroz y verduras

No sé qué me pasa últimamente, que los días no me duran nada. Siempre ando haciendo cosas pero a la vez me falta tiempo para otras, y las horas vuelan sin que me de cuenta. Si pudiera aguantar durmiendo menos horas por la noche... pero no, mi época trasnochadora ya pasó (tampoco es que durara demasiado). Necesito dormir al menos 7 horas o mi cuerpo y mi cabeza se resienten (tengo ese mínimo de horas de sueño casi recetadas por mis médicos), además, me gusta levantarme temprano, asi que nada de aprovechar las horas nocturnas.
Supongo que sólo me queda organizarme y priorizar mejor.

Sólo lamento que tengo menos tiempo para dedicar a la blogosfera, así que siento mucho si mi nivel de comentarios baja estos días, tanto en vuestras cocinas virtuales como en responder en la mía.

La primavera ya se asoma pero el invierno parece querer despedirse por todo lo alto. Unos tímidos copos de nieve se asomaron por Madrid hace unos días, y a pesar del domingo soleado que tuvimos, hoy nos rodea otro ambiente gris y frío. Es casi obligatorio: a hornear bizcochos y cocinar sopas o guisos bien reconfortantes. Ahora mismo tengo uno de los primeros en el horno (para además mimar un poco al elfo, que se lesionó el tobillo jugando al fútbol y lo tengo de baja al pobre) pero hoy traigo una sopita. No puede ser más sencilla, pero para mi era una novedad usar arroz ya que en casa de mis padres siempre se suele tomar con fideos. Aprovechemos estos últimos días de frío para disfrutar de buenos platos de cuchara.

Vegetable chicken soup

Para dos personas, raciones grandes:

- 2 puerros pequeños
- 1/2 cebolleta
- 1 tallo de apio
- 2-3 patatas, dependiendo del tamaño
- 2 filetes de pechuga de pollo
- 1/2 calabaza pequeña
- 1 zanahoria grande
- perejil fresco
- vino blanco
- aceite de oliva virgen extra
- salsa de tomate casera
- 50 gr de arroz bomba
- tomillo
- estragón
- comino molido
- 750 ml de caldo de pollo
- sal
- pimienta negra


Limpiar y trocear las verduras en trozos no demasiado pequeños. Cortar el pollo en piezas de bocado. Picar el perejil.
Calentar un poco de aceite en una olla o cazuela. Añadir el puerro y la cebolleta y rehogar a fuego medio durante unos cinco minutos, hasta que se transparenten. Incorporar el resto de vegetales y unas cucharadas de salsa de tomate (o tomate natural triturado). Pasados otros 5-10 minutos, añadir el pollo y cocinar un par de minutos. Incorporar el arroz, remover un poco y regar con un  buen chorro de vino blanco. Cuando se haya evaporado el alcohol, añadir el estragón, comino y tomillo seco al gusto. Cubrir con el caldo, llevar a ebullición y tapar. Dejar cocinar a fuego bajo durante unos 20-25 minutos. Dejar reposar unos minutos antes de servir. Salpimentar y añadir el perejil fresco a cada ración. Acompañar de un buen pan, mejor casero.


Con esta receta participo en el Concurso Le Creuset-Recetasderechupete, con el que se puede ganar alguna de las fantásticas Cocottes Le Creuset que premiarán a los vencedores. Me encantaría poder conseguir una, ya que todavía andamos escasos en nuestro nuevo piso de buen menaje de cocina, y esas cazuelas seguro que son una maravilla, además de preciosas.

03 marzo, 2011

Bizcocho de calabaza al cardamomo

Hoy no me enrrollaré mucho antes de la receta. Me pasa algo extraño, y es que tengo muchas cosas dentro de mi cabeza que me piden compartirlas pero a la vez no consigo ponerlas en orden de forma coherente... Llevo un rato empezando a escribir y a las pocas líneas borrándolo todo. No sé por qué, la verdad... Pero bueno, mejor no forzarlo! A ver si este fin de semana me pongo orden a mi misma y no empiezo más entradas con divagaciones tan raras :P

Este bizcocho lo preparé hará un par de semanas. Tenía puré de calabaza congelado (tengo que hacer nuevas tandas para tener reservas para el verano) y como me moría de ganas por probar el cardamomo comprado en Spicy Juli adapté una receta sencilla y así tener un poco de dulce para el desayuno y la merienda. Y es que aunque he usado más especias, el cardamomo fresco tiene un aroma muy fuerte que acapara todo el protagonismo. La calidad de las vainas ha sido magnífica, con un olor profundo que embriaga al moler el interior en el mortero. Nunca he usado cardamomo ya molido, y creo que nunca lo haré, la potencia que tiene esta especia al prepararla uno mismo es espectacular.

Pumpkin cardamom

Receta adaptada de Baking Bites

- 2 tazas de harina
- 1/2 taza de harina integral
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1/2 cucharadita de cardamomo molido
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1/8 cucharadita de pimienta de Jamaica (o jengibre, o clavo)
- 1/4 cucharadita de nuez moscada
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 taza de puré de calabaza
- 2 huevos L
- 1/2 taza de azúcar
- 1/2 taza de azúcar moreno
- 1 sobre de azúcar vainillado (8 gr)
- 60 ml de aceite de girasol
- 125 ml de leche de soja
- 100 gr de arándanos rojos, ligeramente picados

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un molde rectangular.
Tamizar en un cuenco las harinas con la levadura, las especias y la sal.
En otro recipiente más grande, batir los huevos con los azúcares hasta que quede ligeramente espumoso; añadir la calabaza y batir un poco más, y después el aceite, hasta que quede bien integrado. Incorporar entonces la mezcla seca y la leche de soja, alternándolas, trabajando tras cada añadido la masa con una espátula o lengüeta, con movimientos suaves y envolventes. Añadir los arándanos rojos. Cuando quede una masa homogénea sin rastros de harina seca, verter sobre el molde, igualando la superficie. Espolvorear con un poco de azúcar moreno mezclado con alguna especia por encima.
Hornear, bajando la temperatura a 170ºC, sobre una rejilla durante unos 50-60 minutos. Recomiendo vigilarlo a partir de os 45 minutos. Cuando al pincharlo con un palillo en el centro salga limpio, sacar y esperar 5-10 minutos fuera del horno. Desmoldar y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.

Pumpkin cardamom
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